Capitulo 12:
Buscando el código
Kagome, Miroku, Sango, Sesshomaru y Rin, estaban reunidos hablando de como buscar ese dicho código, en eso, llegaron Koga, Ayame e Inuyasha.
-Bien, ya llego el momento –Dijo Inuyasha –Es el tiempo libre
-¿Tiempo libre? –Pregunto Miroku
-Si –Dijo Ayame –En los bailes de los vampiros siempre dan un tiempo libre, y todos pueden recorrer el castillo del dueño, así que aprovechemos –Dijo Ayame, y así todos tomaron rumbos diferentes en el Castillo, pero seguían con su actuación, sonriendo, y hablando, pero estaban pendientes, miraban y detallaban cada lugar por donde pasaban, a ver si había algo fuera de lo normal, los vampiros estaban muy alerta y mas con su aguda vista, aunque no era tan sencillo, y menos para los humanos. En el caso de Kagome y Miroku, les costaba un poco visualizar cada parte, y estar algo relajados, sabiendo que estaban en un Castillo, lleno de vampiros come humanos, sin embargo lo disimulaban muy bien, al igual que, Inuyasha, Sesshomaru, Sango y Rin, aunque ellos ya vivieron en ese castillo, y resultaba incomodo volver a estar ahí de nuevo, y no querían que ningún vampiro los reconociera.
Kagome se separo de Miroku, y ambos entraron a dos habitaciones distintas. En la habitación que entro Miroku estaba llena de vampiros, todos miraban y tocaban las cosas del lugar, era mejor para el, así no tendría que disimular.
Pero en la habitación que entro Kagome, estaba vacía, solo habían tres vampiros, pero aun así, entro tranquilamente y comenzó a observar y detallar todo. Una vez que finalizo, apenas se percato de que se había quedado sola en la habitación, decidió observar un poco más y luego irse, ya que no quería dejar pasar nada por alto.
-¿Le gusta? –Dijo una voz grave a espaldas Kagome, una voz desagradable, que reconoció muy bien.
-Es muy acogedora y bonita –Dijo Kagome con su actuada sonrisa
-Creo que no nos hemos presentado
Kagome volteo, para ver a la desagradable criatura
-Mi nombre es Naraku –Dijo Naraku, mientras se acercaba a Kagome, y tomaba su mano para darle un pequeño beso -¿Y usted hermosa?
Esto le daba tanto asco a Kagome, lo único que quería, era tomar una lanza y clavársela a esa repugnante criatura, pero tenia que controlarse.
-Kagome, es un placer, su castillo es muy elegante
-Mmm gracias, siempre me gusta tenerlo ordenado, este castillo tiene muchos recuerdos de mi vida, este habitacion por ejemplo –Dijo Naraku acercándose mas a Kagome –La e compartido con todas las vampiras de mi vida
¿Es en serio? ¿Ese que se creía? Eso no le interesaba en lo absoluto, lo único que quería era matarlo era lo que pensaba Kagome
-Jmm –Fue la única respuesta de Kagome, mirando hacia otro lado
-Pero claro –Dijo Naraku, acercándose aun más a Kagome –Son vampiras únicas, hermosas, no cualquiera entra a esta habitación –Dijo Naraku, poniendo su mano en el cuello de Kagome
-Mmm por favor, le pi… -Kagome no pudo seguir hablando
-¿Algún problema? –Dijo una voz varonil y firme
-Disculpe, estaba hablan… -Trato de hablar Naraku, pero fue interrumpido
-¿Todo esta bien cariño?
Kagome solo lo miro, pero siguió la corriente
-Si querido, todo esta bien –Dijo Kagome con una mini sonrisa
-Oh, así que… Mil disculpas, no sabia que estuviera
-Si, lo esta
-Jmm –Fue lo único que dijo Naraku
-Eh, Naraku –Dijo Kagome –Creo que sus invitados, lo esperan
-Si, debo ir a atenderlos, bueno, fue un placer hermosa –Dijo Naraku, y salió de la habitación
-Te la estabas llevando bien parece
-Cállate Inuyasha, tuve que actuar muy bien y controlar mis ganas de asesinarlo
-Jmm y aun te queda mucho por actuar
-Vamos a seguir buscando –Dijo Kagome, tomando del brazo a Inuyasha
El castillo era inmensamente grande, pero ellos tenían mucho tiempo para buscar, Sesshomaru y Rin, buscaban, en los pisos mas altos del castillo y en las torres, también en las habitaciones, pasillos, e incluso afuera de los tejados, todo lo que abarcaba la parte superior del castillo. Sango y Miroku, estaban en el gran salón, detallaban los mas mínimo de los muros, y ventanas, también de cualquier habitación que se encontrara cerca de ahí. Koga y Ayame, recorrían las últimas habitaciones del castillo, ya que ellos eran de más confianza, buscaron en toda la parte inferior del castillo. E Inuyasha y Kagome buscaban en todos los pasillos, detallaban absolutamente todo, aunque era difícil, era un castillo enorme, cada paso que ellos daban era como si el castillo se volviera mas amplio.
Todos llevaban un largo tiempo buscando, no tenían información uno del otro, cada quien, estaba por su lado. Nuevamente la música volvió a sonar, era hora de la cena, algo que Kagome y Miroku no iban a disfrutar en nada, pero debían disimular, aunque no iban a comer nada, ya que en el plato lo único que abría seria carne humana.
De nuevo, todos los invitados, volvieron al gran salón, había una enrome y larga mesa en el centro, también una gran cantidad de sillas, todos tomaron asiento, la mesa estaba muy bien decorada, había muchos platos y copas y varias flores y rosas rojas, y el objetivo de la noche, una gran cantidad de carne humana, se podía notar que se habían esmerado mucho, ya que la mesa estaba bien adornada y como "La Gran Atención" había un cuerpo desnudo de un hombre, bañado en sangre, justo en el centro de la mesa, "Una delicia" pensó Miroku, Kagome cuando lo vio ese cuerpo, fue inevitable que no sintiera nauseas, lo único que podía comer, eran unas frutas y hojas, pero los vampiros solo la usaron de adorno, aunque para Kagome y Miroku, no serian adornos.
Todos se sentaron tranquilamente en la mesa, pero aun no comenzaban a comer, ya que faltaba Naraku, una vez que llego y tomo asiento, dijo unas palabras
-Amigos, esta cena, será lo mejor que hallan probado, espero que lo disfruten y buen provecho
Termino de hablar Naraku, y inicio la "Rica" cena, todos comenzaron a tomar partes humanas, del cuerpo, y que otras también se encontraban divididas en la mesa, era asqueroso, muchos le sacaban los ojos, o le cortaban las orejas, la nariz, o la lengua, y a varios vampiros les crecían mas sus colmillos, así podían masticar mejor la carne, todos hablaban y se pasaban partes humanas entre ellos, repetidas veces se escuchaba decir ¨Hey pásame un poco del brazo, ¿Me puedes dar un poco del estomago, mmm yo amo los dedos le quitas las uñas y es buenísimo, ¡Dame sangre del corazón!¨ ¡Aahhss por favor, que alguien detenga esto! Se repetía Kagome internamente, eran tan horrible, asqueroso y desagradable ver eso, maldita piedra, no la pudieron dejar en un cajón, enterrarlo y ya, no, tenían que hacer conjuros, códigos, y esconderla en la quinta montaña del mundo, pensaba Kagome, realmente esto la estaba poniendo muy mal, de toda su vida, esto era lo mas difícil que había hecho, miraba su plato y se le revolvía el estomago, mas que nada, tenia fruta, pero también tomo algo de carne para disimular un poco, pero su cena fue la fruta, y evito por completo que los demás la vieran. Kagome volvió a ver a sus compañeros vampiros, y todos estaban tranquilos, comiendo y tomando sin ningún problema, tal vez, solo por esta ocasión Inuyasha volvería a sus antiguos hábitos alimenticios, Kagome solo esperaba que no le quedara el gusto, también observó a Miroku y estaba igual que ella, era muy difícil para ambos, solo querían que esta cena acabara.
Pasaron unos quince minutos, y no había ni un solo rastro de carne ni de sangre en la mesa, solo algunas frutas y hojas, que pena que eso se desperdiciara, pero Kagome y Miroku agradecían a Dios que esa cena haya acabado, fueron los quince minutos más largo y más asquerosos de sus vidas. La celebración continúo tranquilamente, muchos bailando, otros hablando, solo disfrutaban la velada, pero los actores solo buscaban y buscaban, pero también se divertían un poco, encontraron algunas pistas, como un mapa que tenia la dirección, de donde se encontraba la montaña que poseía la piedra, al parecer el clan de Naraku ya estaban muy adelantados al viaje, pero ahora, ya no.
Pronto acabaría la fiesta, Kagome y Sango se encontraban caminando por unos pasillos, donde habían algunos invitados, solo conversaban tranquilamente.
-¿Y como van las cosas? –Pregunto Kagome
-¿Qué cosas? –Pregunto Sango confundida
-Vamos Sango, no finjas, me refiero a las cosas con Miroku –Dijo Kagome con una media sonrisa
-Ahm, eso –Dijo Sango mirando hacia otro lado
-Tranquila, puedes decirme, e sido amiga de Miroku desde hace años –Dijo Kagome
-Bueno, todo esta bien –Dijo Sango, pero miro a Kagome, y sabía que su respuesta no la convencía –Bueno, que te puedo decir, admito que Miroku tiene sus encantos, es un buen cazador, es atractivo, fuerte…
-Ya veo –Interrumpió Kagome a Sango –Eres una vampira enamorada –Dijo Kagome sonriendo
-Jmm –Dijo Sango, poniendo una sonrisa picara –Y ¿Cómo van las cosas con Inuyasha?
La sonrisa de Kagome desapareció, solo pensó ¨Aahss me jodio
-Pues…
-Vamos dime, e sido amiga de Inuyasha desde hace años –Dijo Sango con una sonrisa juguetona
-Basta… Pues, mas o menos –Dijo Kagome deteniéndose
-¿Por qué? –Pregunto Sango –Dime, te aseguro que no diré nada
Kagome suspiro, esperaba que esa vampira fuera de confianza
-Que quieres que te diga Sango… Lo amo, pero el hecho de que mi padre mato a los suyos, y él mato al mío, nos separa, supuestamente ambos lo habíamos dejado en el pasado, pero no es así
-Es algo duro, pero era el trabajo de tu padre, y es la naturaleza de un vampiro, que mas pueden hacer, ya es pasado y eso no se cambia, solo se supera. Y pues, lo siento si soy algo dura, pero así somos los vampiros, no solemos ser tan sentimentales o cursis, no tenemos corazón para eso
-Jm –Dijo Kagome con una mini sonrisa –Lo se –Fue lo ultimo que dijo Kagome, y así las dos siguieron caminando tranquilamente por los pasillos
La celebración continúo un tiempo más, los vampiros y cazadores actores, evitaron por completo el clan de Naraku, nadie los descubrió. Finalmente el dichoso baile termino, y todos se fueron, el grupo de Inuyasha habían encontrado algo, pero se sabría cuando llegaran a su castillo.
