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Capítulo 11 "Adiós... Lavi..."

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Allen, enseguida que entró a su habitación, se aventó en la cama y acurrucó en las sábanas; tomó su almohada y la abrazó fuertemente

Lavi estaba vivo y a salvo

Sonrió feliz: pudo salvar a la persona que más amaba en el mundo... y sobre todo: estaba asegurado que se salvaría de la destrucción de la humanidad...

Así lo había arreglado...

El dolor de aquél terrible momento había desaparecido: cuando entró al cuarto y lo vio ahí, tranquilo, hermoso y apuesto como siempre... su dolor se había esfumado...

El haber estado en sus brazos y haberlo besado otra vez, hacía que todo valiera la pena...

No importaba si ya no puediera estar junto a él: saber que estaba vivo era un enorme consuelo para su corazón...

Y... a pesar de que lo odiara, podría salvarlo...

Si no hubiera sido tan impaciente... Lavi nunca

-¡No! - se golpeó la mejilla- ¡Ya no debo pensar en eso! - dijo animándose -¡Lo que importa es que está vivo y a salvo! - sonrió - Él vivirá por muchos años más... y al final de los tiempo podrá viajar conmigo en el arca... - abrazó más fuerte la almohada - No me arrepiento de lo que hice... pero...

Si pertenecería a la familia, eso significaba que tendría que ver al Noé que... que asesinó a Lavi...

-No importa si el Conde no está de acuerdo - comenzó a temblar de rabia - Pero... si tengo la oportunidad... yo mismo lo mataré...

Se vengaría...

Recordó de pronto: antes de desmayarse sentía un dolor inmenso en todo el cuerpo, pero más en su frente...

Llevó la mano a su cabeza: tenía una venda rodeándole la misma...

-"Será que..." - pensó -"¿Ya tengo las marcas?"

Se levantó y dirigió a un espejo que había en el ropero; miró su reflejo: tenía vendas en los brazos, en el cuello y la cabeza

Desenredó ésta última: la quitó rápidamente, y con algo de temor volvió a mirarse...

No había nada...

-"Supongo... que pronto aparecerán" -suspiró - "No me imagino teniendo la piel color cenizo y los ojos amarillos" - sintió un hueco en su estómago - "No... no me imagino siendo un mounstro..."

Otra vez... otra vez sentía sus ojos llenos de lágrimas...

-Me preocuparé de eso después... - se limpió los ojos y sonrió - Lo que importa es lo que obtuve de eso

Lavi había vuelto a la vida...

Eso era lo único que importaba

-De seguro Bookman-san lo está regañando - se dijo para distraerse -Estaba seguro que esto pasaría: por eso le pregunté si no se enojarían con él - suspiró - Pero se empeñó en venir... y yo... yo lo permití...

Rayos... nada lo hacía olvidar su culpa... no sólo por traicionar a la Orden y a sus principios de exorcista; sino porque por su culpa... Lavi...

Las lágrimas volvieron a rodar por sus pálidas mejillas... y la culpa volvió a carcomerle el corazón...

No tenía perdón de Dios...

-¿Exorcista-sama? - dijo de pronto una voz que lo devolvió a la realidad

-¿Si? - se secó los ojos - ¿Qué pasa?

-Tiene una llamada - era un Buscador - Parece que es del cuartel

-Ya voy, ¡gracias! - salió del cuarto y dirigió a la recepción

Tomó la llamada

-¿Hola?

-¡Moshi, moshi! ¡Allen-kun!

Esa voz...

Su cuerpo empezó a temblar... las piernas le flaqueaban... en su estómago se presentó un vacío total...

¡Que ganas sintió de huir!

Respiró profundamente, y con voz tranquila respondió:

-Ohayo, Conde...

-¿Cómo estas? ¡estaba preocupado! ¡creí que habías muerto!

-Soy fuerte - tenía que controlarse -Gracias por la preocupación

-¿Y cómo está Lavi-kun?

-Está bien... -qué extraño: al decir eso... se sintió tan feliz... pero tan vacío a la vez - Funcionó lo que hizo...

-¡Todo sea por mi familia! - contestó alegremente -Por cierto: quería saber si ya estás listo para venir a casa

-Déme un poco más de tiempo -rogó un tanto desesperado; un nudo se formó en su garganta - Nos hemos recuperado, pero no hemos hablado, ¡Por favor! ¡Déme un poco más de tiempo!

Qué raro: no recordaba cuándo empezó a llorar

-Te doy hasta mañana en la mañana - dijo firme - Quisiera darte lo que me pides, pero no puedo hacer nada, ¡Lo siento!

-Debería comprenderme al menos un poco -reclamó -Debería entender que decirle "adiós" a la persona más importante para mí en el mundo no es fácil...

-Lo entiendo - aún estaba tranquilo - Y por eso te estoy dando la oportunidad de despedirte... si no te comprendiera, nunca hubiera permitido que regresaras a Güyrni con ellos

-Yo...

-Dile todo lo que tengas que decirle... - suspiró - Te espero mañana temprano en Quna

-¡Pero...!

-¡Cuídate! - interrumpió - ¡Saluda a Lavi-kun de mi parte!

Colgó

Allen aún tenía el auricular en la oreja...

¿Así terminaba su vida?, ¿con una simple llamada?, ¿con una simple orden?

Qué patético...

Dejó el teléfono en su lugar... y lentamente caminó hacia su habitación...

Decirle "adiós"...

¿Cómo...?

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-No podemos concluir nada todavía -dijo el panda sentándose en el colchón - Cuando lleguemos al Cuartel te haremos algunas pruebas y, hasta entonces, esto seguirá sin respuesta...

-Si...

-Le pregunté a moyashi qué había pasado allá - comentó Kanda - Me respondió que nada...

-¿Nada? - el bookman se veía sorprendido - ¿Qué quieres decir con "nada"?

-Bueno... - suspiró - Dijo que sólo habían peleado y ya; también que se había presentado un Noah...

-Si... - respondió dócil el aprendiz - Lo recuerdo...

-Pero no le creo - se veía serio - Cuando se despertó, lo primero que hizo fuer venir a verte - le miró frío - Se veía angustiado y desesperado... como si tuviera miedo de que no estuvieras aquí...

-Ahora que lo dices -recordó - Sólo decía: "Perdóname", y que todo había sido su culpa... también que nunca quiso que esto pasara - bajó la cabeza - Lo único que hacía era llorar...

-Eso no es nada raro - defendió el abuelo - Es obvio que Walker estaba preocupado por ti - dijo dirigiéndose al pelirrojo - Se sintió culpable porque, por su impaciencia, resultaste herido... -suspiró - Y lloraba porque estaba angustiado... - le sonrió pícaramente - Se nota que lo traes loco

-Jejeje - también sonrió -¿Qué puedo decir?, aunque, debo admitir que él me trae igual, o incluso peor

-Bueno - recuperó la compostura - Lo que quiero decir es que no podemos sospechar de un comportamiento normal; debemos esperar y analizar mejor la situación

-Sigue sin cuadrarme la actitud de Moyashi

-Lo que pasa, es que estás celoso Yuu - sonrió burlonamente - Me tienes envidia porque nunca tendrías a alguien tan lindo como Allen preocupándose por ti

-Ya quisieras

TOC TOC TOC

-Adelante...

Lentamente se abrió la puerta...

-Disculpe, Bookman-san - era Allen: tenía la cabeza agachada - Ya sé que me dijo que volviera a mi cuarto... pero... - levantó el rostro: estaba llorando -¡Por favor! ¡DEJE QUE ME QUEDE CON LAVI!

-Walker...

-Por favor - volvió a bajar la cabeza - Por favor, Bookman-san...

El susodicho suspiró: no cabía duda de que ese pequeño en verdad amaba al pelirrojo

-Esta bien - respondió - Puedes quedarte aquí - se acercó al peliblanco - Pero compórtense

La cara de Allen se iluminó

-¡Gracias!

Prosiguió a salir del cuarto, seguido de Kanda...

Pero, antes de irse, el japonés se detuvo un momento a su lado

-Después quiero hablar contigo -dijo fríamente - No puedes engañarme - le miró de reojo - Algo no está bien

-Como quieras

Y finalmente salió

Cuando se fueron, rápidamente cerró la puerta con llave

-¿Allen? ¿Por qué...?

-No digas nada - aún le daba la espalda - No digas nada... por favor...

-¿Qué pasa?

-Jajaja - rió por debajo - Sólo quería estar a solas contigo - se volteó - Así nadie nos molestará

Empezó a caminar hacia él...

-Ésta camisa me estorba - comenzó a desabrochársela - No te importa si me la quito, ¿ne?

La aventó al suelo...

-¿Allen? - no puedo evitar sonrojarse: era tan... perfecto... -¿Qué...?

-Shhh... - ya había llegado a la cama - No digas nada - se subió encima de él; se acercó a su oído y susurró - Quiero ser tuyo

-¡¿EH? - vaya, era la primera vez que se lo decía tan directamente: normalmente se sonrojaba ante la idea... ¡y ahora era él quien se sonrojaba! No cabía duda de que Allen era impredecible

-Tú también, ¿ne? - se acercó a sus labios... y los lamió sensualmente - Por favor...

De repente, unas lágrimas rodaron por sus ojos plateados... Cayeron en las manos de Lavi...

Esto lo desconcertó totalmente

-¿Por qué lloras? - lo abrazó protectoramente -¿Por qué estas tan triste? Estamos bien, nada malo pasó... yo..¡!

Allen lo interrumpió volviéndolo a besar...

-Quiero ser tuyo... - lo miró suplicante - Por favor...

-Allen...

-Quiero que estés dentro de mí una vez más... quiero demostrarte que te amo, que eres lo mejor que me ha pasado... quiero que lo sepas y estés seguro de ello... por favor...

El pelirrojo estaba conmovido

-Ya lo has hecho - sonrió dulcemente - Con sólo mirarte me doy cuenta - lo besó...

-Por favor... -dijo mientras aún estaba en sus labios - Por favor: quiero ser tuyo... una vez más...

-Ya lo eres...

Metió su lengua en la dulce cavidad de Allen: la saboreó despacio y delicadamente

Poco a poco lo fue recostando en la cama y se colocó encima de él... iba besando y dejando marcas en su deliciosa piel...

Allen lo abrazaba fuertemente y disfrutaba el suave contacto que mantenían: Lavi siempre sabía dónde tocarlo para que dulces gemido salieran de su boca... siempre sabía cómo arrancarle suspiros... siempre sabía cómo excitarlo...

Despedirse... ¿Cómo despedirse?

No sabía...

No tenía idea...

¿Cómo despedirse de aquél que era su vida entera? ¿cómo despedirse y fingir que nada había pasado?... ¿Cómo alejarse y continuar?

-¡Ahhh! - soltó un gemido cuando Lavi comenzó a lamerle los pezones - ¡Ahhh! ¡Ahhh!

Sonrió... ahora eso no importaba... disfrutaría hasta el último segundo junto a él... una última vez...

-Te amo, Lavi - volvió a atrapar sus labios

-Yo también... - sonrió - Más de lo que te imaginas

Con la punta de su lengua acarició la cicatriz de su koi: definió el pentágono... y la marca de su mejilla... la lamía como si la dibujara, como si tratara de definirla: de arriba hacia abajo muy despacio...

Allen soltó un suspiro: cosas tan sencillas como esa hacían que se excitara aún más...

De la cicatriz pasó a sus labios... lamió la comisura más despacio queriendo sentir su textura, suavidad y sabor...

Entre abrió la boca permitiendo que sus lenguas se encontraran nuevamente: jugaban, danzaban entre ellas, se acariciaban y saboreaban

Y en ese momento, Lavi acarició con su rodilla la entrepierna de Walker: despacio para que sintiera el contacto, de arriba abajo para que su miembro despertara

Allen soltaba y soltaba gemidos, suspiraba y se sonrojaba: no cabía duda de que su koi sabía lo que hacía... además, Lavi no sólo le estaba acariciando ahí, sino que su boca se estaba entreteniendo en su cuello: le besaba y le mordía, la hacía marcas sin ninguna inhibición...

En otras ocasiones se lo impedía, pues no quería que sus compañeros se dieran cuenta de lo que "hacían", y claro, esto decepcionaba mucho al pelirrojo... pero esta vez no sería así: quería ser marcado, dar a conocer a QUIEN le pertenecía... y QUE tanto le pertenecía...

Sonrió ante este pensamiento... lo abrazó con más fuerza... y susurró al oído

-Márcame todo lo que quieras...

Lavi se sorprendió y sonrojó de sobremanera: Allen nunca le había dicho eso ¡y menos tan abiertamente!

Buscó su mirada... encontrándose con una llena de seguridad y pasión, sin contar la hermosa sonrisa que se dibujaba en sus labios...

Posó un casto beso en ellos... y se enfocó en el cuello: besaba y mordía todo lo que quería; se estaba esmerando en dejar marcas por donde fuera... no desperdiciaría esta oportunidad

Allen seguía gimiendo... vaya que ese permiso había hecho feliz al aprendiz...

Pero... ahora que lo pensaba... su koi siempre hacía todo el trabajo: mordía, lamía, penetraba...

Sonrió: tenía una idea...

Tomando impulso aventó al pelirrojo a un lado y se colocó encima de él

-¿Qué...? - se veía sorprendido - ¿Qué haces...?

Lo silenció con un beso

-Es hora de que yo te atienda - dijo suavemente - ¿No te gustaría? - acercó peligrosamente su mano al miembro de Lavi - Respóndeme... - y con la yema de los dedos empezó a acariciarlo por encima de la tela

-¡Ahhhh! ¡Ahhhh! - sus mejillas se tiñeron de carmín - ¡Ahhhh! ¡Ahhhhh!

Walker mordió juguetonamente su lóbulo

-Vamos... - susurró - Respóndeme... - volvió a morder - ¿Te gustaría que te atendiera? - aceleró el ritmo de las caricias en su miembro - ¿Eh? ¿Lavi?

Atinó a asentir torpemente con la cabeza: el placer del contacto hacía que perdiera el sentido de las cosas

Al recibir respuesta, el peliblanco se apresuró a quitarle el pantalón y luego los boxers, quedando libre la ya dura erección de su koi

Lavi enrojeció totalmente... era la primera vez que Allen hacía esto, ¡y de manera tan directa!; además, a él siempre le avergonzaban estas cosas... ¡¿y ahora pretendía lamerle como si nada? ¡No cabía duda de que era impredecible!

Trató de cubrir su masculinidad, pero Walker atrapó sus muñecas

-No tiene nada de malo ¿ne? - lamió sus labios - Dije que te atendería... - sonrió - No me dejes esperando - y de un solo golpe metió en su boca todo el miembro

El aprendiz arqueó su espalda y echó la cabeza para atrás, ¡que bien se estaba sintiendo!

El peliblanco daba pequeños mordiscos a lo largo del pene, y puso especial atención en la punta: con su lengua hacía pequeños círculos, bajaba y subía con rapidez, y sus mordidas tenían más presión en ese punto

Su lengua recorría el pene a su gusto: de arriba abajo, de derecha a izquierda, rápidamente para que la erección estuviera más dura, despacio para que sintiera la caricia

El pelirrojo gemía con fuerza ¡¿Cómo era posible que Allen fueran tan bueno? ¡Lo estaba volviendo loco!: su lengua era tan suave, juguetona... no lo soportaría por mucho tiempo

Puso sus manos en la blanca cabellera, y con algo de brusquedad lo atrajo más hacia su pene; quería sentir esa pequeña lengua en todo su esplendor...

Entendiendo la petición, Walker volvió a atrapar completamente el miembro: lo lamería tanto como pudiera

De repente, toda su boca fue llenada por un líquido blancuzco: se había venido sin remedio

Lavi respiraba pesadamente y un sudor fino perlaba su cuerpo; cerró los ojos y se relajó ¡que bien se había sentido!

Pero Allen no se detuvo ahí: del pene pasó a lamer su pecho y a morder juguetonamente sus pezones... El pelirrojo, sorprendido, abrió los ojos de golpe y miró a su koi, quien también alzó la mirada: tenía las mejillas teñidas de carmín, y su hermosa sonrisa contrastaba con el semen que se escurría por la comisura de su boca

-¿Qué tal lo hice? - preguntó inocentemente -¡Te gustó?

Eso fue la gota que derramó el vaso

Bruscamente lo colocó bajó él, y prácticamente le arrancó lo que le quedaba de ropa; le abrió las piernas dejando descubierta su entrada

Sabiendo lo que vendría, Walker llevó a su boca la mano de Lavi: lamió sus dedos perfectamente sin dejar de mirarlo a los ojos... y cuando estuvieron listos, rápidamente empezó a dilatar su entrada haciendo pequeños círculos, primero con un dedo, seguido del segundo y tercero; que estuviera MUY excitado no significaba que lo penetraría sin consideración: lo que menos quería era lastimarlo...

Mientras preparaba la intromisión, Lavi besaba con lujuria a su koi: verlo sonrojado, sonriente, con su semilla escurriéndole por la boca había sido demasiado excitante; jugaba con su lengua: la acariciaba, la mordía, la hacía suya cuánto podía... y claro, Walker respondía gustoso a sus besos mientras sus manos se entretenían con la roja cabellera, acercándolo más hacia sí... vaya que él también estaba excitado...

Cuando consideró finalizada la preparación, acomodó su pene en la entrada... y de una sola estocada lo metió completamente

-¡AAAAhhhhhhhh! ¡AAhhhhh! ¡Ahhhhh! - se aferró al cuerpo del pelirrojo

- ¡AAhhhh! ¡Ahhhh!

Y sin perder tiempo comenzó con el vaivén de las embestidas: no quería lastimar a Allen, pero lo había provocado demasiado

Walker clavaba las uñas en la espalda del aprendiz, y gemía sin control alguno: la mezcla de dolor y placer lo estaba desquiciando

Los gemidos y respiraciones de ambos se mezclaban como en una pieza de música; y el rozar de sus cuerpos era como un baile perfecto

-¡AAAAAAAHHHHHHHHHHHH! -un gemido más fuerte que los anteriores salió de la garganta de Allen; su espalda se arqueó y echó la cabeza para atrás

El pelirrojo había dado en "ese" punto

Buscó sus labios con desesperación y volvieron a hundirse en el juego de besos... pero no se detuvo: volvió a embestirlo y dio con más fuerza en el punto sensible...

-¡AAhhhhhh! ¡Ahhhh! - era como una dulce melodía - ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! - ¡Va... vamos! ¡Un... un poco más! - suplicaba - ¡Un poco más! ¡Más! ¡Por favor!

Y así lo hizo, aunque variando: algunas estocadas eran rápidas, otras más lentas, pero sin duda la profundidad era exquisita

-¡Ahhhh! ¡Ahhhh! - ya no lo soportaba - ¡Lavi! ¡Ahhhh! ¡La... Lavi! ¡Un poco más! ¡Por favor! ¡Laviii!

Vaya que el pelirrojo lo estaba disfrutando; no sólo por la deliciosa estrechez que su miembro sentía, sino por todos los gestos que invadían el rostro de su koi: sonrojado, el fino sudor que le mojaba, sus hermosos ojos plateados mirándole fijamente, transmitiéndole amor y deseo ¡simplemente irresistible!

-¡Maldición Allen! ¡Maldición! - dijo con voz ronca - ¡¿Cómo... cómo puedes provocarme así? ¡Eres tan perfecto!

Dio una embestida más, y otra más... y otra...

-¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!- gritaron al unísono

Lavi se había venido dentro de Allen... y éste en el vientre de ambos...

Con delicadeza, el pelirrojo salió del interior de su koi y se acomodó a su lado; lo abrazó protectoramente

-Te amo Lavi - dijo dulcemente - Te amo mucho

-Igual yo... - besó su frente - Igual yo... - sonrió pícaramente - ¿Y? ¿Qué me dices? ¿Te queda duda de que eres MI propiedad?

-Bueno... - pareció meditarlo - De hecho sí...

-¿Eh?

-Todavía tengo dudas que soy TU propiedad - sonrió - Y por eso, vamos a continuar hasta que me quede claro - se colocó encima de él - Vamos a hacerlo una, y otra, y otra vez hasta que la idea entre en mi cabecita - lo besó

-Eres un pequeño pervertido - acarició sus bien torneadas piernas - Pero... me gusta... y mucho

-Jejejeje - volvió a besarlo - Te amo

-Yo también... - sonrió - Entonces... ¿quieres hacerlo una, y otra, y otra vez?

-Sip - sonrió seductoramente - Hazme tuyo hasta que quede claro que soy TUYO

Una vez más comenzó el juego de los besos y caricias...

El día apenas estaba comenzando...

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Delicadamente se zafó del abrazo del pelirrojo y se levantó de la cama

La luz del sol se filtraba por la ventana e iluminaba su hermoso cuerpo desnudo

Se estiró y buscó ropa limpia

Descubrió en una silla los nuevos uniformes: eran de color negro-azulado; los detalles blancos se convirtieron en plateados... y la tela era más ligera, pero seguramente más resistente...

Había dos: el primero era una gabardina a la altura de la rodilla, botas a que llegaban donde terminaba la gabardina, y guantes negros... ese definitivamente era suyo...

El segundo más bien era un chaqueta con manga ¾, unas botas arriba de la rodilla con unas extrañas cintas a los costados, también había unos guantes...

Sostuvo este último: Lavi se vería tan apuesto con el...

Suspiró largamente... unas inmensas ganas de llorar lo invadieron...

-¿A dónde vas?

-Lavi... -volteó a mirarlo: estaba tan guapo y sonriente... debía controlarse: no podía caer en llanto ahora - ¿Cómo que a dónde? - sonrió - Ya te expliqué...

-Hmmm... es cierto - bostezó - Pero aún es temprano, ¿Por qué no esperas un poco más?

-No puedo - se puso el uniforme - Es importante y ya tengo que irme

-Qué lindo te ves - se levantó y abrazó a Allen; éste correspondió enseguida - Esta vez no puedo acompañarte - sonrió - Cuídate y sé fuerte

-Lo sé... - suspiró - Ya lo sé...

-Pero te daré algo para que me recuerdes - se apartó y buscó entre sus cosas - ¡Lo encontré!

-¿Eh? -de repente, alrededor de su cuello, yacía la bufanda color naranja que siempre usaba

- ¿Lavi?

-Sólo te la voy a prestar - sonrió dulcemente - Cuando regreses de la misión tendrás que devolvérmela

-¿Por qué?

-Así me aseguro de que regresarás - le besó en la frente- Tienes que regresar para devolvérmela

-Lavi... yo...

Tenía la cabeza agachada

-¡No te angusties! ¡no estaremos separados por mucho tiempo! Volveremos al cuartel otra vez, y yo te veré comer, y tú me mirarás dormir... y...

Moyashi lo interrumpió volviéndolo a besar...

-Te amo Lavi... - lo abrazó fuertemente - No importa lo que pase, eso no cambiará nunca

-Allen - correspondió el gesto - ¿Qué...?

-Siempre seré tuyo - interrumpió - ¿Y sabes?, haría cualquier cosa por ti... cualquier cosa...

-Yo...

-Ya debo irme... -se apartó y dio la espalda enseguida - Cuídate mucho...

Y corriendo salió del cuarto...

En cuanto al pelirrojo, él se quedó ahí parado... estático y confundido...

-¿Por qué... por que se fue sin mirarme?...

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Llegó a Quna corriendo sin parar... sin parar y sin mirar atrás... si lo hacía, probablemente se arrepentiría y regresaría al lado de Lavi...

Pero... por más que quisiera ya no podía...

-¡Buenos días, Allen-kun! - dijo de pronto una voz en el aire

Se detuvo e inclinó para recuperar un poco el aliento...

-Lo siento... -seguía respirando - Yo...

-No te disculpes - de repente el Conde estaba frente a frente con él - Seguramente estabas ocupado

Walker se irguió y lo miró fijamente

-¿Estas listo?

Bajó la mirada...

Prosiguió a quitarse los guantes... y luego la gabardina...

No era digno de llevar tal uniforme... solamente se lo había puesto para no levantar sospechas...

Nada más se quedó con la bufanda... nunca se la quitaría...

Traía puesta la ropa de siempre: su pantalón y zapatos negros, su chaleco y camisa blanca; la bufanda era el accesorio que más resaltaba... siempre la portaría...

-Me alegra que te quites ese uniforme - dio un brinco - Eso no es propio de un Noah...

Tronó los dedos y apareció la puerta de Road...

-Antes de irnos - aclaró - Debes mostrar tu verdadera apariencia - dio otro brinco - Transfórmate en Noé

Suspiró largamente... no estaba seguro de cómo hacerlo...

Más bien... no quería hacerlo...

Cerró los ojos y respiró profundamente... empezó a concentrarse...

Poco a poco comenzó: su piel, blanca y ligeramente bronceada, cambió a una negra ceniza... su cabello, blanco como la nieve, se volvió negro... completamente negro... y sus ojos, plateados como las estrellas, cambiaron a un horrible amarillo...

Las siete cruces, la marca de los Noah, apareció en su frente

-Estoy listo...

-Eres uno de nosotros - le dio la espalda -¡Sígueme!

Entró por la puerta... seguido de Walker...

Sus lágrimas caían silenciosamente por sus mejillas... y su mirada decayó...

Ya era uno de ellos...