Capítulo 11
Epílogo: parte 1
T.K. estaba yendo en dirección hacia donde seguro su padre se encontraba, sabía que lo que vendría ahora no sería fácil para ninguno de los dos, pero a veces es mejor enfrentar las cosas de una vez en lugar de ir posponiendolas. Cuando se detuvo frente a la puerta, suspiró durante unos segundos hasta que encontró el valor para golpearla -Adelante- se escuchó del otro lado, una vez que entró vio la figura de su padre sentada sobre un cómoda silla mientras leía un libro.
-Hijo, que inesperada pero agradable visita- dijo mientras dejaba de mirar el libro.
-Tenemos que hablar padre-
-¿Acerca de qué asunto?-
-Creo que tú lo sabes bien- respondió y su padre puso los ojos en blanco mientras hacía un gesto de desaprobación.
-¿Otra vez con lo de la mujer licántropo? Ya te he dado mi opinión acerca de ese asunto y si mal no recuerdo habíamos quedado en no volver a mencionar el tema, tus palabras no las mías-
-Supongo que me equivoqué, ya que había una cosa que no mencioné debido a que hasta hace poco yo no lo sabía-
-¿A qué te refieres?-
-Ella está esperando un hijo mío- dijo T.K. y ante la mención del embarazo su padre se levantó del asiento bruscamente y se quedó con los ojos abiertos.
-¿De qué estás hablando?-
-Como lo oyes, al parecer nuestras razas no son tan diferentes como lo creíamos, si bien tenemos algunas diferencias no fueron lo suficientemente grandes como para que no podamos procrear con ellos-
-¿Cómo puedes decir cosas como esas en un momento así? ¿Te das cuenta de lo que esto significa?-
-Sí, que voy a ser padre. Tal vez un poco antes de lo que habría imaginado, pero aún así es una buena noticia. Sólo vine a decírtelo... antes de marcharme-
-¿Marcharte? ¿Adónde?-
-A un lugar donde Kari y yo podamos estar sin juntos sin tener que sufrir por los prejuicios de los demás-
-¿Vas a abandonar a tu propia gente por una simple mujer y un bebé que ni siquiera sabes si es tuyo? ¿Acaso estás demente? No permitiré que arruines tu vida- gritó enfadado.
-En primer lugar ten cuidado con lo que dices, ése bebé es totalmente mío y en segundo lugar no vine aquí a pedir tu aprobación, simplemente pensé que debías saberlo -y luego de una pequeña pausa volvió a hablar -Sé acerca de cómo y por qué murió mi madre-
Ante la mención acerca de su difunta esposa su padre quedó más sorprendido aún -¿Cómo es que lo sabes?-
-Lo descubrí hace poco, pero eso no importa, entiendo por qué quisiste que no lo supiera y te doy las gracias por ello. Lamento no haber sido la clase de hijo que esperabas y también lamento que mi llegada al mundo provocara que perdieras a la mujer que amabas. Siempre tendré un lugar en mi corazón para mi familia pero es tiempo de tomar mi propio camino- le dijo y antes de que llegase a la puerta su padre le impidió el paso.
-Si crees que voy a dejarte marchar así como así estás muy equivocado- le dijo y sus ojos adquirieron un tono más claro que parecían brillar y en su boca crecieron dos afilados colmillos.
-Muy bien padre, será como tú prefieras- respondió T.K. e hizo lo mismo que el adulto cambiando el aspecto de sus ojos y dientes. Al cabo de un rato ambos estaban peleando como fieras, lanzándose golpes y patadas, ambos eran muy diestros en el combate, lo cual hacía que fuera imposible determinar quien vencería.
-Fui demasiado blando contigo, te he dado todo lo que querías y ahora estoy pagando el precio- dijo su padre mientras lo sostenía con una mano contra la pared y lo golpeó con fuerza en el rostro usando la otra.
-Tal vez, o tal vez me parezco demasiado a tí como para aceptar la derrota y dejar que pequeños inconvenientes me impidan lograr lo que quiero en la vida- respondió al tiempo que se libraba del agarre del adulto y le dió un golpe con la frente en la nariz de éste haciendo que brotara sangre de ella. Mientras continuaban peleando, T.K. se descuidó un momento provocando que su padre lo tumbara al suelo y empezara a golpearlo con fuerza.
-¿Por qué te haces esto? ¿Por qué darle la espalda a tu familia y a tu deber por esa mujer?- preguntó con rabia el adulto.
T.K. ya había dejado de defenderse -Porque la amo, porque cada vez que me mira y me sonríe, cada vez que me besa y que está a mi lado me hace sentir normal y especial al mismo tiempo. Nunca pretendí que los demás lo entendieran ni mucho menos lo aceptaran, es por eso que es MI decisión y de nadie más- respondió al tiempo que pequeños hilos de sangre descendían de su nariz y sus labios -Ella es todo mi mundo, no puedo vivir sin ella- le dijo a su padre y una pequeña lágrima salió por su ojo izquierdo y bajó por su mejilla hasta mezclarse con el de su propia sangre. Ante esta imagen su padre se quedó inmóvil.
-Cada día hablas más como tu madre- le dijo antes de soltarlo y ponerse de pie -Vete de aquí-
-¿Qué?- preguntó T.K. mientras se incorporaba.
-¿Acaso te entró sangre en los oídos? ¡Te he dicho que te fueras! No vuelvas, no escribas ni te acerques a estas tierras nunca más- dijo el conde poniéndose de espaldas, evitando el contacto visual entre ambos.
-Adiós padre- respondió T.K. con tristeza luego de limpiarse la sangre de su rostro mientras salía por la puerta, del castillo y de su vida.
-Adiós hijo mío- dijo en voz baja el adulto al tiempo que las lágrimas salían por sus ojos, las cuales no habían aparecido en él desde hace muchos años.
Kari estaba terminando de preparar sus cosas y cuando estaba a punto de salir por la puerta se encontró con su hermano mayor -¿Adónde crees que vas?-
-Eso no es asunto tuyo hermano, ahora muévete-
-No te permitiré que continúes con esta locura, menos mal que me he mantenido cerca ya que nuestro padre se fue de cacería-
-Es tú última oportunidad Tai, no me obligues a hacer algo que realmente no deseo- le dijo en tono suplicante.
-Soy mayor que tú y más fuerte dudo que puedas conmigo. No puedo creer que traiciones a los tuyos por un maldito chupa-sangre que no es más que un cobarde y un...- pero no pudo terminar la frase ya que Kari lo roció con algo que provocó que empezase a toser con fuerza y al cabo de un momento estaba tumbado en el suelo sin poder moverse.
-Para tu información T.K. no es ningún cobarde, es un gran guerrero pero por respeto a mí nunca se atrevió a luchar contra tí. Fue lo suficientemente inteligente para saber que intentarías detenerme, incluso por la fuerza si era necesaria, por lo que me preparó este líquido utilizando plantas venenosas y otras mezclas -le dijo a su hermano quien a pesar de estar paralizado podía ver y escuchar lo que sucedía a su alrededor -No te preocupes, no te matará sólo impedirá que puedas hablar y moverte durante algunas horas. Para cuando te recuperes ya estaré lejos de aquí, lamento haber tenido que hacerte esto hermano pero no me dejaste opción, T.K. es el hombre que amo y también el padre del bebé que estoy esperando -y ante esa palabra su hermano movió los ojos en dirección hacia arriba donde Kari lo miraba -Sí así es, estoy embarazada, lamento que mi bebé no pueda conocer nunca a su tío ni a su abuelo, pero quiero que crezca en un hogar donde haya amor en lugar de odio y prejucios. Adiós hermano- le dijo Kari y tomando su equipaje salió por la puerta de su casa para jamás volver.
T.K. estaba en la villa de los humanos, el tren que los llevaría su destino saldría en unos momentos y estaba bastante nervioso porque Kari no aparecía. Estuvo a punto de ir a buscarla hasta que alguien le colocó la mano en su hombro -¿Vas a alguna parte Takeru?- y al voltearse vio a su hermano junto con Sora y Ken.
-Que sorpersa encontrarlos aquí ¿Vinieron a detenerme?-
Su hermano lo miró con esos ojos que parecían ser el distintivo de la familia -No esta vez hermanito. Tu felicidad es lo único que importa y si para eso tienes que irte lejos de casa, bueno que así sea-
-Lamento haberles ocultado mis planes, pero cuanto menos personas supieran era mejor-
-Está bien T.K. entendemos perfectamente, aunque de saber que te irías tan pronto hubiera armado una fiesta de despedida- comentó Ken mientras sonreía.
-Como si eso no sonara sospechoso- respondió su amigo correspondiéndole el gesto.
-Me alegra ver que hayas encontrado a alguien especial- le dijo Sora dándole un pequeño beso en la mejilla.
-Gracias a todos por apoyarme, espero que nuestros caminos vuelvan a cruzarse alguna vez- le dijo T.K. mirándolos con cariño y tristeza.
-Uno nunca sabe, las cosas que han sucedido ultimamente son la prueba fehaciente de que la vida está llena de sorpresas así que no sería imposible si eso ocurriera- le respondió su hermano antes de darle un fuerte abrazo de despedida.
-Cuídate mucho amigo, espero que tengas una vida larga y feliz-
-Lo mismo te deseo a tí con Yolei- y ambos amigos se despidieron. Una vez que T.K. se volvió a quedar solo escuchó que uno de los encargados del tren empezaba a hacer señas a la gente para que se subiera, estuvo a punto de ir a pedirle que aguarde unos minutos más hasta que unas manos le taparon la vista.
-Adivina quien soy- dijo una voz que conocía bastante bien y esbozó una sonrisa amplia.
-No necesito hacerlo. Me alegra mucho que estés aquí- dijo besándola con pasión mientras la abrazaba.
-¿Pensaste que no lo lograría?-
-No lo dudé ni por un momento. Ven el tren está por partir y el maquinista no se retrasará por nada ni nadie-
-¿Ni siquiera por una pareja de enamorados? Que malvado- bromeó ella. Luego de entregarle los boletos al encargado subieron al tren, el cual ya empezaba a ponerse en funcionamiento.
-¿Crees que alguna vez podremos volver, aunque sea de visita?-
-Tal vez, sólo el tiempo lo dirá. Ahora sólo quiero estar a tu lado, sea donde sea, no puedo esperar para poder enseñarle a usar una espada y a leer muchos libros a mi hijo- dijo colocándole la mano en su estómago.
-¿Y si naciera mujer que harias?-
-Probablemente la mimaré demasiado y cuando crezca si algún chico intenta acercarse a ella lo morderé. Nadie toca a mi princesa-
-Si llega a heredar mi carácter, probablemente ella te dé una paliza si le auyentas a sus pretendientes- le respondió al tiempo que lo besaba.
¡Buenasss! ¿Como están? Decidí hacer el final en dos partes, espero que les guste =)
