Free no me pertenece es propiedad de Koji Oji y Futoshi Nishiya, yo solo lo uso sin fines de lucro. Este fic es un Au (universo alternativo) Gender bender (genero contrario en algunos personajes). Las parejas manejadas en este fic son Makoharu, Rintori, Reigisa mas otros personajes que se vayan anexando a la historia.

Dedicado a mi hermana Noda y a todas aquellas que leen el Fic, muchas gracias. Cuando leo sus reviews me emociono mucho, me ayudan a no dejar de escribir, chan chan chaaaan este fic empieza llegar a su fin. Por cierto una disculpa por tardar tanto en actualizar, pero si recuerdan les había comentado que estaba pasando por una situación similar a la de Sosuke con su hombro, entonces ir a curación y rehabilitación es cansado y no me deja tiempo de escribir.

Nota: Esta historia puede sufrir alteraciones en las parejas ya anunciadas, nada es seguro. Pasen a leer mis otros fics algunos están mal escritos porque es cuando comenzaba. Este capítulo contiene R18.

Cap. 11

Lo que uno espera.

Lo que uno espera es encontrar la felicidad, todos somos tan egoístas que no pensamos en el daño que hacemos a otros con tal de ser felices, siempre pensamos en nosotros mismos antes que en los demás.

Solo hay ciertas personas que prefieren rechazar su felicidad solo para hacer felices a otros, incluso están dispuestos a perder al amor de su vida con tal de hacer felices a los demás. Si lo pensaba bien ella odiaba a ese tipo de personas, las cuales prefieren perder su felicidad, aunque no podía negar que en un momento eso le gusto, pues pudo estar cerca de la persona que ella creía que amaba. ¿Cómo se enamoro de él? Esa es una pregunta un tanto difícil, quizás fue cuando lo conoció, si, si cuando eran niños, le llamo la atención ese cabello rojo y esos dientes, parecía un tiburón, por eso cuando volvió y se entero que tenía una novia, lo único que podía pensar era separarlos, aunque ciertamente no batallo mucho, fue lo más fácil que pudo haber hecho y lo que la ayudo fue que Nitori estaba dispuesta a perder al amor de su vida con tal de hacerla feliz y lo había demostrado aun tras haber pasado ya tres años.

¿Entonces porque se siente así?

Ella los vio besándose y decidió apartarse, Sousuke lo sabía, sabía en el fondo de su corazón que Rin nunca la vería como algo más que una amiga, siempre lo supo. Ciertamente lo que más coraje le daba no era eso, lo que le daba coraje es que ahora ella no podía sacarse de la cabeza a esta otra persona, no podía pensar en nadie que no fuese él, estúpido Momotaru, desde que la había besado, llevo sus dedos a sus labios, ese beso, fue lo siempre estuvo buscando, aquel beso fue mágico, fue tan tan..

Aaag ¿Porque tenía que pensar en él? Además solo fue un beso y él solo la beso para callarla.

&Free&

La calle realmente era larga, pensó que no llegaría incluso que se la negarían, toco el timbre desesperadamente, cuando le abrieron se disculpo por la intromisión y se dirigió a la habitación de Nitori dejándola en shock por su repentina aparición; dejo caer el viejo álbum de fotos cerca de ella, aquél donde la foto de su viejo quedo al descubierto.

-Nitori ¿Same es mi hijo?-

Realmente quería saber la verdad, tenía que saberla; su corazón no dejaba de latir, sus piernas temblaban, abrió un poco su boca para decir algo pero Nitori hablo primero.

-Si-

Escucho que le dijo casi en un susurro, y le vio bajar la mirada, todo este tiempo él lo sabia o por lo menos una parte de él lo intuyó, cayó de rodillas y comenzó a llorar.

-¿Por qué me lo ocultaste?- dijo entre sollozos mirándole.

-Todo fue tu culpa, yo…-

-¿Mi culpa? - no dejo terminar a la chica cuando comenzó a cuestionarla, vio como esta comenzaba a llorar.

- Nitori yo…-

-¡Cállate! Todo fue tu culpa, aquella vez yo te iba a decir que estaba embarazada pero entonces te vi, estabas con ella, ella te beso y cuando se separaron tú la besaste de nuevo, por eso no te lo dije, todo fue tu culpa-

Rin no podía creerlo, recordó aquel beso que años atrás había tenido con Sousuke y se lamento por haber cedido a besarla, había arruinado su relación con Nitori por ello. Aprovechando el momento en que esta se había callado, le explico todo lo que había pasado en aquél momento, le conto también que después ya no fue a verla y el tiempo en volver se le había complicado por los entrenamientos y demás cosas, realmente ella no había cambiado, seguía siendo tan frágil a pesar de no aparentarlo, tenían un hijo en común y él esperaba que su relación no solo fuese eso, la vio caer frente a su persona, ella tenía razón, todo había sido por su propia culpa. Llego a pensar que aquel beso no significaría nada no fue así.

Posó sus manos en los hombros de la peli plata y la abrazo fuertemente, sujeto su mentón depositando un beso en sus labios, pudo distinguir el sabor salado de las lágrimas de la chica, aparto ligeramente el cabello de la chica besando su cuello, la pasión se hizo presente rápidamente, las caricias de uno eran correspondidas por el otro. Ambos se levantaron del piso sin dejar de besarse, sus lenguas jugueteaban en sus bocas hasta que terminaron por apartarse unos centímetros dejando un pequeño hilo de saliva como unión entre ellos, se miraron a los ojos y volvieron a besarse con desesperación, la mano de Rin recorrió la espalda de la chica hasta llegar a sus caderas, entre juegos y caricias ambos se deshicieron de sus ropas y la recostó sobre la cama siendo cuidadoso. Desde hace mucho tiempo había soñado con volver estar así con ella.

Recorrió el cuerpo de la chica con delicadeza, besaba cada parte de su cuerpo, sus manos recorrían sus delgadas y torneadas piernas. Deposito un beso en su vientre y comenzó a subir hasta llegar a su cuello. Las yemas de sus dedos recorrieron los hombros de ella, bajo hasta uno de sus pechos, podía sentir la calidez que desprendía, el latir rápido de su corazón, sintió la dureza de los botones rozados del la chica que siempre fue el amor de su vida, su otra mano tomo dirección diferente recorrió la intimidad de la chica con delicadeza, el deseo comenzaba a aumentar con desesperación. Pegó su cuerpo contra el de ella, un pequeño gemido salió de la boca de esta, logrando sacarle una ligera sonrisa, recorrió el cuerpo desnudo de la peli plata, quería guardar para sí mismo cada centímetro de ella, comenzó a chupar y succionar los botones rosados de su pecho mordisqueándolos cuidadosamente.

-Rin- dijo ella en un leve suspiro.

-Estoy aquí- respondió de forma cariñosa cerca de su oído; sintió la calidez de unas delicadas manos recorrer su espalda, se acomodo entre las piernas de la chica abriéndolas con delicadeza, su mano bajo a la intimidad de ella de nueva cuenta y comenzó a tocarla, una vez que la sintió lista, introdujo su miembro, esperó un momento antes de decidir moverse; al principio comenzó lento, suave y rítmico, todo era como aquella vez, como su primera vez, comenzó a acelerar sus movimientos, aunque quería ir con cuidado también se sentía impaciente, ella comenzó a mover sus caderas al compás de las embestidas; sus jadeos eran simples, disfrutaba escuchar aquellos sonidos salir de la boca de la persona que amaba. En algún momento sus voces se unieron; ambos habían comenzado a gemir.

Las embestidas iban en aumento y los gemidos también, el deseo era demasiado como para poder frenarlo, mas de tres años habían pasado desde su último encuentro y él ya estaba en su límite, salió de ella, la sujeto de las caderas y la coloco dándole la espalda, volvió a penetrarla con delicadeza y pasión retomando en poco tiempo el ritmo frenético que había detenido.

La respiración de ambos era acelerada, los gemidos chocaban con las paredes de la habitación, su mano rodeo la frágil cintura y llevo su cuerpo encima del de ella, deposito un beso en su cuello blanco, podría jurar que podía ver la vena brincar, su mano buscó unirse con la de ella, todo era perfecto, unas cuantas embestidas mas bastaron para que el llegara a su clímax y se corriera dentro de ella, la escuchó gemir audiblemente y justo después de que ambos terminasen cayeron a un lado del otro satisfechos, cansados pero en cierta forma felices. Sin soltarse las manos se miraron con amor, ese amor que a pesar del tiempo seguía ahí, incluso más fuerte que antes; comenzarían de cero, todo sería diferente

&FREE&

Revolvió su cabello y dejo salir una queja de su boca, hace días no podía dejar de pensar en ella, ¿Qué le estaba pasando? No es como si ella le gustara o algo así, ¿O acaso es que si le gustaba? No, no, eso no podía ser ella es egoísta, egocéntrica y besa lindo… ¿Qué estaba diciendo? Suspiró, nunca antes había sentido un beso igual a ese, ni siquiera con Nitori ¿Acaso eso era amor? Rodó por el piso ¿Será acaso que…

Todas sus dudas tenían que ser aclaradas, se levantó del piso, tomó su abrigo y salió rumbo al departamento de Sousuke, tenía que verla.

Inmediatamente pensó ¿Qué hacia fuera de su departamento? Y lo más importante ¿Por qué su dedo estaba en el timbre?

Escuchó unos pasos acercarse, se puso nervioso pero no se movió del lugar, justo entonces la puerta se abrió y ella le miro alzando una ceja -¿Qué haces aquí?-

-Bueno yo, solo quería saber algo… dijo con cierto nerviosismo.

-¿Y, que es?-

Dudó unos instantes y sin nada que perder, se decidió y se acerco a ella para besarla, fue tan extraño que sintiera lo mismo que aquella vez. Se aparto después de concluir el beso y la miró, su corazón latía rápidamente; creía que de seguir a si se le saldría e huiría lejos.

-Creo que me gustas- soltó de repente, los colores se le vinieron al rostro después de decir eso, ¿Qué tipo de confesión era esa? ¿No se le pudo ocurrir algo mejor?¿En que estaba pensando? Seguramente ella lo rechazaría, si eso era más que obvio. Ella no podría fijarse en alguien como él.

- También me gustas- escucho que le contesto la peli negra, ¿Estaba soñando? No él lo escucho bien, sonrió, vio como Sousuke le permitía entrar a su departamento, después de una plática ambos salieron de ahí en busca de Rin y Nitori.

Ambos habían tomado su decisión, no les costó mucho encontrarlos pues cuando estaban en la puerta de la casa de Nitori, ella y Rin salían de ahí,-

-Rin sempai, Nitori necesito… más bien necesitamos hablar con ustedes-

-Momotaru y yo decidimos estar juntos, como pareja-

Momo la miro y asintió, volvió la mirada a Nitori y a Rin, el había comprendido desde hace mucho que Nitori siempre estaría enamorada de Rin y el de ella.

-Me alegro que estén juntos, espero que sean felices- escucho decirle el peli rojo.

-Yo, Nitori quería pedirte una disculpa por mi comportamiento, fui egoísta y te aleje de Rin por tres años…

-Eso quedo en el pasado, se feliz con Momo-

Se sentía tan contento, ahora tenía a Sousuke a su lado, sabía que no sería tan fácil pero valdría la pena.