¡Hola!
¡Espero que éste capítulo les guste y aquellas suertudas que disfruten de un gran día del padre en compañía de ese héroe de antaño!
Como siempre, éste capítulo tiene destinatarias, para la yegua que está más futbolera que nunca! Aún le pido perdón por la canción, sabes a que me refiero! ajjaja perdón!
Para la cabra loca de Britney, que también está subiendo un capítulo, ojo! Juro que lucharé por ese helado! jajajaja
Y para quienes se toman el tiempo de leer el capítulo, de verdad muchas gracias!
Casi al final se van a encontrar con "El último adiós" De Paulina Rubio. Gracias por leer! :D
Capítulo 11: Razón v/s amor
— ¿Estás seguro?
— ¿Sobre qué? — James Potter miraba con atención y preocupación a su hijo. Era maravilloso ver crecer a su único muchacho, estar presente en cada momento de su vida y sentirse orgulloso de cada logro que alcanzaba. Alentar sus ambiciones y apoyarlo cuando las decisiones que él tomaba no eran las más acertadas, y su corazón le advertía que algo iba mal, más bien su instinto de auror y paternal no lo dejaban en paz.
— Hablo de Ginny — Inmediatamente Harry sonrió.
— ¿Qué pasa con mi novia?
— Tú madre está fascinada con ella, lo sabes — Harry asintió — Y yo también — James miró con cariño a Harry mientras sonreía — Me gusta la fusión que hacen, ambos se complementan de un modo… muy loco — Añadió y Harry rió.
— Finalmente comprendo que es ella quien me vuelve loco.
— ¿Están bien?
— Bueno, resumiendo que no puede vivir sin mí, que cada noche termina en mi cama o yo en la de ella y que su mundo gira en torno a mí, diría que todo va perfecto — Le guiñó un ojo a su padre.
— ¿Tu mundo gira en torno a ella? — Harry dejó de sonreír y frunció el ceño. La verdad es que no sabía la respuesta a esa pregunta. ¿Quería a Ginny? Por supuesto que sí. ¿Estaba idiotizado por ella? La mayor parte del tiempo pensaba que sí, pero había una "minoría" de ese tiempo que pensaba como el tipo ADG (Antes de Ginny) aquel que era libre y no debía dar explicaciones a nadie, salir y llegar a la hora que quisiera, pero ese ADG implicaba no tenerla en su vida, y en ese momento la risa de su mujer era la razón más linda para despertar cada día. Estaba obsesionado con ese sonido erótico que era la risa de Ginny, simplemente esa canción era suya, su melodía personal de Ginevra Weasley — Pensaba que tú respuesta sería inmediata…
— Yo...
— ¡Cariño, te necesito! — La dulce y oportuna voz de su madre lo liberó de ese interrogatorio al cuál su padre lo mantuvo sometido. James con parsimonia se levantó y dejó a su hijo completamente solo en la sala, aunque esa soledad no duró mucho, su novia cruzó la sala sonriendo. Miró con dulzura a Harry.
— Tu madre asegura que la intervención de James en decoración es… ¿Todo bien? — Preguntó al ver a Harry tan desorientado. Él sonrió, aunque ésta no llegó hasta sus ojos y Ginny se dio cuenta.
— Contigo todo está bien — Ella asintió dubitativa.
Alcohólico&Lechuza
— Amor…
— No puedo hablar ahora, debo atender una urgencia…
— Bien, sólo te llamaba para avisar que debo ir a París por una semana, es una misión.
— ¿Me llamas más tarde?
— Voy a estar ocupado, cariño…
— Está bien, cuídate…
— Ginny…
— Debo irme…
— Adiós…
— Te quiero... — Él ya había cortado la comunicación. Ginny cerró los ojos y se dispuso a atender la urgente operación en compañía de Oliver Wood.
Alcohólico&Lechuza
— ¿Qué pasó?
— Nada…
— ¿Segura?
— Por supuesto.
— Entonces, ¿Por qué…?
— ¿Qué es esto Hermione? ¿Un jodido interrogatorio?
— Definitivamente has pasado tiempo con el insufrible de Harry, ¿Desde cuándo dices malas palabras? — Sonrió.
— No me nombres a ese insufrible.
— No es su culpa que la misión se haya prolongado, ayer hablé con Ron y están desesperados por volver.
— Seguro — Ironizó Ginny esquivando a la gente que pasaba por su lado. No era fácil para Hermione seguir los pasos de su amiga. Ambas quedaron en juntarse con Lily y Molly en un centro comercial.
— Es una misión compleja para tres personas.
— ¿Tres? — Inquirió confundida mirando por primera vez a su amiga — Pensé que sólo era Ron y Harry.
— Bueno la nueva chica, Lucy River — Dijo Hermione — Es una mujer estupenda la muy…
— No sabía absolutamente nada — Susurró Ginny perdida en sus pensamientos, de pronto la voz de Hermione solo era un eco en su cabeza.
— Llegó hace tres meses — Continuó Hermione mirando a su amiga — ¿Harry no te lo dijo?
— No, éste último tiempo no hemos coincidido mucho — Comentó restando importancia al asunto — Con tantas misiones no nos ha sido posible pasar tiempo juntos — Explicó.
Alcohólico&Lechuza
— ¿Están en el ministerio?
— Desde hace unos minutos
— ¿Crees que sea posible que pase por Harry?
— ¿Sorpresa? — Sonrió Ron del otro lado del teléfono. Ginny suspiró. Sabía que el último tiempo las cosas no marchaban del todo bien en su relación, y que además era Harry quien siempre intentaba resolver las cosas entre los dos, pero ésta vez quería invertir los roles y darle una sorpresa a su novio y hacer una visita nada usual interrumpiendo su horario laboral. Ginny sonrió imaginando la expresión en el rostro de Harry, francamente no iba a perderse un momento así.
— No abras la boca Ron Weasley.
Alcohólico&Lechuza
Esa chica le estaba coqueteando en toda regla, su instinto jamás fallaría en esos menesteres y aunque lo hiciera tampoco necesitaba ser muy inteligente, faltaba un poco más para que la tipa se le tirara encima. Desde que llegó al cuartel no había parado de lanzarle indirectas, algunas tentadoras, pero nada era más irresistible, seductor e incitador que Ginevra Weasley. Con ella en el camino las demás estaban eliminadas... ¿Verdad?
— ¿Quieres café Harry? — Preguntó Lucy River sonriendo.
— No, gracias.
— ¿Necesitas ayuda con el informe?
— ¿Ya terminaste el trabajo que mi padre te pidió?
— Por supuesto, soy muy rápida — Puntualizó cerrando la puerta. Se acercó al escritorio provocativamente y se sentó sobre el mueble. Harry la miró alzando las cejas.
— ¿Necesitas algo?
— Para ser el mejor auror que tiene este cuartel eres demasiado lento — Formuló Lucy sonriendo con malicia — Me gustas y te quiero en mi cama. No estoy proponiendo una relación cursi y sin sentido. Sólo sexo, ¿Te apuntas Potter?
— No estoy interesado — Respondió él levantándose, ella también lo hizo quedando a escasos centímetros de distancia.
— Dame un minuto y vas a estar interesado para siempre, cariño — Prometió mientras deslizaba una juguetona mano por el pecho de Harry.
— Demasiado tiempo, linda — La chica rodeó la nuca de Harry con su mano y sin esfuerzo acortó las distancias. Sus bocas estaban a un suspiro de ser un roce, él sonrió.
— Me cansé de las indirectas, ¿Sabes? — Rió y Harry no pudo dejar de hacer las comparaciones. La risa de Ginny era melodía, además contagiaba amor y dulzura. Extrañaba a su mujer, deseaba verla y escucharla reír y explicar como había ido su último caso en el hospital. Anhelaba poder escuchar los intentos que hacía cuando cantaba las canciones que él le había dedicado... era pésima cantando. Quería recuperar el tiempo que su trabajo le había arrebatado, ansiaba mirar los bonitos ojos de Ginny y perderse allí por un rato, besar sus labios y descubrir la perfección que sólo ella podía generar en los dos... ¿Era amor? ¿Realmente estaba enamorado de Ginny Weasley?
La respuesta estaba justo frente a él, ¿Qué pasaba si besaba a Lucy y el beso no le gustaba? ¿Por qué algo le decía que no era correcto proceder como lo iba a hacer? Necesitaba saber si estaba enamorado de Ginny, y Lucy facilitaría la respuesta.
— ¿En serio te cansaste de las indirectas? — Ironizó. Ella arqueó una ceja y lo miró directamente a los ojos.
— ¿Te cansaste de ignorar mis indirectas?
— No, pero necesito saber algo — Con una mano tomó el rostro de la chica y unió sus labios con los de ella. La chica lo tomó de la chaqueta para acercarlo más y poder hundir su lengua en la boca de él. No hizo falta más, cuando Harry aclaró sus duda la puerta de su despacho se abrió en el mismo momento en que se separaba de la mujer... su mundo se vino abajo cuando alzó la vista aún sosteniendo con sus manos el rostro de Lucy. La sonrisa de Ginny se borró, las flores que llevaba en la mano se cayeron y su inusual entusiasmo quedó bloqueado junto con las esperanzas en el umbral de esa puerta.
Lucy miró divertida a Ginny, luego besó el mentón de Harry, pero él se apartó con brusquedad. Lucy sonrió.
.
— Nunca mencionaste una novia, Potter — Comentó enterrando vivo a Harry. Salió de la oficina riendo, dejando atrás el drama que se venía y un ambiente incómodo se instaló allí.
— ¿Por qué? — Preguntó Ginny susurrando.
— No es...
— ¿Lo que yo creo? — Ironizó — Debiste ser honesto desde el principio, si ésta relación te ahogaba tanto hasta el punto de buscar consuelo en otra debiste tener la amabilidad de cortar todo y no hacerme ver como la idiota de la historia.
— No es lo que tú crees — Continuó él acercándose a la pelirroja — Hice una estupidez, tienes razón, pero ¡No significó nada!
— ¡Eres un descarado! — Las lágrimas comenzaron a caer y ella no se esforzó por limpiarlas.
— ¡Te digo la verdad! — Gritó, quiso tomar las manos de Ginny, pero ella se zafó y le pegó una cachetada con todas sus fuerzas.
— ¡Fui una idiota! — Lloró — Jamás debí creer en ti, debí seguir mis propias reglas ¡Fue un maldito error involucrarme contigo!
— No digas eso. Estar juntos fue lo mejor que nos pudo pasar y ahora lo sé, mi vida ¡Nos amamos!
— ¿Desde cuándo estás con esa mujer?
— Nunca he estado con ella — Otra cachetada resonó en el despacho.
— No me sigas mintiendo — Susurró furiosa.
— ¡Es verdad! Esa mujer siempre estuvo interesada en que pasara algo entre nosotros...
— Y tú no pudiste rechazar su tentadora oferta — Replicó ella con cizaña.
— Jamás he estado con esa mujer. Lo que pasó fue simplemente lo que viste...
— Eres una mierda — Ginny se giró y salió del despacho. Harry atónito la siguió, tomó la mano de Ginny y la detuvo. Ella enseguida quiso soltarse, pero él se lo impidió rodeando la cintura con sus brazos — ¡Suéltame! — Varios Aurores estaban presenciando la escena, pero a Harry no le importó.
— No me dejes — Le suplicó y tomó el rostro de Ginny entre sus manos — Te amo, cielo. Siempre he sabido que te quiero, que me encanta tu forma de ser aunque siempre estemos en desacuerdo ¡Me vuelves loco! Lamento si no he sido como tú querías, no he sido perfecto, pero contigo he aprendido tanto. Besé a esa mujer porque necesitaba saber si estaba jodidamente enamorado de ti, pero me equivoqué, no era la manera y ahora lo sé, ahora que dimensiono la posibilidad de estar sin ti, sé que estoy completa y profundamente enamorado de ti.
— Es tarde — Sostuvo Ginny con firmeza — Mientras tú intentabas poner en orden tus sentimientos yo intentaba esforzarme por ser una mujer adecuada para ti. Me entregué a ti en todos los sentidos cuando tú aún no definías tus sentimientos...
— Siempre supe lo que sentía por ti, cariño — Dijo con desesperación — Cada vez que decías quererme yo no sabía como responder porque un simple "te quiero" no era suficiente.
— Y besar a otras mujeres te iba a dar la respuesta, ¿Verdad? — Harry negó.
— Me equivoqué, cariño...
— Lo siento, pero no puedo permitirme estar con una persona que comete esas equivocaciones... — Con esfuerzo logró zafarse de él.
— Te amo...
— ¡Cállate!
— ¡No te desharás de mí con tanta facilidad Ginevra! — Ginny negó con la cabeza y con el corazón roto se prometió afrontar aquel quiebre con madurez y dignidad.
Alcohólico&Lechuza
— ¡Otra!
— No más, ¿Qué pasa si te ve un paciente o algún doctor del hospital? — Inquirió Luna.
— ¿O tus hermanos? — Aportó Hermione impactada al ver a Ginny en ese estado.
— ¿Qué importa? — Comentó Ginny recibiendo el quinto tequila que el cantinero le ofrecía.
— ¿Nos vas a decir de una vez qué ocurrió? — Inquirió Luna.
— Harry me engañó — Confesó Ginny por fin, dejando el vaso a mitad de camino — Hoy llegaba de una misión en París, pensé que sería romántico hacerle una visita en su trabajo — Añadió moviendo las manos haciendo que el contenido de su vaso salpicara a sus amigas — Cuando abrí la puerta lo vi besándose con otra mujer — Hermione abrió la boca impresionada y Luna con su característico dejo de ensoñación vio como su amiga, destrozada, hipaba del llanto.
— No puedo creer que Harry hiciera eso — Comenzó la castaña.
— Quizás fue atacado por una...
— Luna, no es el momento — La frenó Hermione, la rubia se encogió de hombros y pidió otra ronda de tequilas.
— ¿Qué? — Preguntó ante la incrédula mirada de Hermione — Si mi amiga está tan mal por culpa de un hombre la voy a acompañar, si es necesario me emborracho, pero que nadie diga que no estaré presente en los peores momentos de mi mejor amiga.
— ¡Brindo por eso! — La secundó Ginny bebiendo hasta el fondo.
— ¡Y que traigan más tequilas! — El cantinero riendo asintió — ¡A chupar, a chupar que el mundo se va a acabar!
— ¡Salud ctm! — Aún con el fuerte estruendo del "Crazy Pub" Hermione pudo escuchar o más bien sentir la vibración de su celular, pensando que podía ser Ron atendió sin ver el identificador.
— Cariño, ¿Qué sucede?
— ¿Ginny está contigo? — No era Ron. Abriendo los ojos impresionada logró reconocer la voz de Harry — ¿Dónde carajos están?
— ¿Cómo te atreves a llamar?
— Ahora no, dime dónde demonios se metió Ginny — Exigió. Hermione miró nerviosa a su amiga, pero ella estaba riendo de una estupidez que seguramente Luna había dicho. Las dos estaban tan borrachas.
— No sé si sea lo correcto...
— ¡Mierda Hermione! Necesito verla y sé que está contigo, si no me lo dices la buscaré de todas formas — Hermione suspiró.
— Estamos en el "Crazy Pub", pero Harry no es momento... — Del otro lado de la línea ya habían cortado — Mierda... — Nerviosa Hermione tomó un vaso de tequila y bebió de un sólo trago el contenido. Las otras dos chicas aplaudieron — Ya saben, si no puedes con ellos, ¡Únete!
— ¡La siguiente ronda corre por parte de la hermana postiza del infiel! — Ginny miró triste a Luna.
— No lo menciones, por favor — Suplicó llorando.
— ¡Merlín Luna, la tenías que cagar!
— ¡Fue sin querer! — Se excusó la rubia.
Tras media hora donde ambas intentaron consolar a la pelirroja con poco éxito, el tipo que animaba el karaoke preguntó quién era el valiente en seguir. Fue un breve instante donde a Hermione se le enfrió la sangre, Ginny totalmente borracha alzó la mano y sonrió.
— Yo — Dijo simplemente y la gente a su alrededor aplaudió excitado por el momento.
— ¡No lo hagas! — Exclamó una voz que detuvo el corazón de Ginny, ella con rapidez se giró.
— ¿Qué haces aquí?
— Vamos a casa — Las personas comenzaron a abuchear a Harry.
— Vete a la mierda — Respondió Ginny logrando que la multitud prorrumpiera en aplausos. Harry bufó, deslizó las manos en los bolsillos.
— En ese estado jamás serías capaz de subir al escenario y cantar, podría apostar cien galeones, Ginevra — Ella se detuvo y lo miró.
— Que sean doscientos — La gente aplaudió enfervorizado ante el desafío, ella con dificultad subió al escenario y tomó el micrófono. Harry indignado se acercó a la mesa en donde estaban las chicas.
— ¿Cómo la dejan hacer algo así? — Preguntó Harry molesto a las amigas de Ginny, ocupando el lugar de la peirroja.
— ¿Cómo tienes cara para venir a arruinar la noche de mi amiga, maldito infiel? — Intervino Luna.
— ¡Te dije que no vinieras! — Sentenció Hermione.
— Están exponiendo a Ginny de la peor manera...
— ¡Todos ustedes son iguales! ¡Primero enamoran a una mujer y cuando ya no pueden hacerse cargo de sus jodidos sentimientos la botan! — Siseó Luna — Nos usan y cuando no les servimos nos desechan...
— ¿De qué estás hablando? ¡Yo no hice eso!
— ¡Lo haces! Desde que te conozco vi la maldad en tus ojos, mala persona — Lloró mientras se servía más tequila — No tenías derecho de destrozarla de esa manera ¡Maldito! — Hermione un poco bebida sólo atinó a soltar una tremenda carcajada.
— Feminista de mierda — Murmuró Harry. Llamó a Ron para que le ayudara a sacar a esas borrachas del bar, pero cuando se aproximó a Ginny ella comenzó a cantar y él tomó un poco del escocés que logró sucumbiar a las fauces de las mujeres.
Las calles son más grandes, desde que tú te has ido, hay que reconocer que nada me hace bien porque no puedo verte. Mis días sin tus noches sin horas ni minutos, son un frío puñal que hieren y atraviesan este corazón.
Harry resopló, no le gustaba como la mayoría de los hombres se comían con la mirada a su mujer. Ella parecía olvidar que estaba parada sobre un escenario, contoneando las caderas mientas se compenetraba con la letra de la canción. Apretó más de la cuenta el vaso que tenía en su mano. Si la jodida canción era una especie de predicción, estaba perdido.
Por las buenas soy buena, por las malas lo dudo. Puedo perder el alma por tu desamor, pero no la razón. Yo soy toda de ley y te amé te lo juro, pero valga decirte que son mis palabras el último adiós.
Maldición, ella se contoneada de un lado hacia el otro con mucha sensualidad, ebria, pero seducía con cada movimiento. Estaba enamorado, muy enamorado, ¿Es que acaso ella no entendía eso? Cerró los ojos. Era un idiota consumado, había perdido lo más hermoso que había tenido en la vida y ella ahora se jactaba y le recordaba que jamás volvería a tenerla y si aquello sucedía no sabía cómo iba a afrontar cada día sin ella.
Aunque vengas de rodillas y me implores y me pidas, aunque vengas y me llores que te absuelva y te perdone, aunque a mí me causes pena he tirado tus cadenas y te dedico esta ranchera por ser el último adiós.
Aunque vengas a implorarme, a pedirme, a suplicarme. Aunque vengas y me llores que te absuelva y te perdone. Aunque a mí me causes pena hoy yo tiro tus cadenas y te dedico esta ranchera por ser el último adiós
Estaba decidido a suplicar y a implorar por ella. Era consciente que quién había lanzada la relación a la mierda había sido él y que era el único que podía remediar la situación. Podía jurar que aquella sórdida noche no sería "El último adiós" para su relación con esa mujer tan fascinante, y de la cual estaba completamente enamorado.
Por las buenas soy buena, por las malas lo dudo, puedo perder el alma por tu desamor, pero no la razón. Yo soy toda de ley y te amé te lo juro, pero valga decirte que son mis palabras el último adiós.
Ginny giró en el escenario acompañada por unos cuantos bailarines que completaban el número artístico. Ella sonreía, pero Harry sabía que estaba destrozada al igual que él. Tomó un sorbo de su escocés mientras contemplaba lo que tontamente había perdido, aunque más decidido que nunca a dar pelea por ella tantas veces fueran necesarias.
Aunque vengas de rodillas y me implores y me pidas, aunque vengas y me llores que te absuelva y te perdone, aunque a mí me causes pena he tirado tus cadenas y te dedico esta ranchera por ser el último adiós.
Aunque vengas a implorarme, a pedirme, a suplicarme. Aunque vengas y me llores que te absuelva y te perdone. Aunque a mí me causes pena hoy yo tiro tus cadenas y te dedico esta ranchera por ser el último adiós
Los fuertes aplausos resonaron, los gritos eufóricos de los hombres y los asentimientos entusiastas de las mujeres que solidarizaban con Ginny. Ella aclamada por el público bajó del escenario y se encontró frente a Harry sonriendo.
— Estoy completamente borracha — Admitió Riendo — Pero eso no evita que te odie a cada segundo, que me arrepienta de haber compartido mi vida por seis malditos meses contigo. Ésta no fue una victoria tuya, Potter. Mañana todo este lío amoroso que nos une habrá terminado y seguirás siendo la misma escoria que has representado toda mi vida. Conmigo no se juega y como tuviste el puto descaro de hacerlo atente a las consecuencias.
Y bien?
No me maltraten y tengan pensamientos donde me deseen la muerte (Lo sé, soy trágica) Yo también creo que Harry fue bruto, pero adivinen qué? aún queda historia! :D
Quedan 3 capítulos y como están escritos publicaré la otra semana :D Yeeeii! jajaja
No sean apretados con los comentarios, por favor! Es lo único que les pido para actualizar!
Un fuerte abrazo!
NatU!
