-Me iré a Francia con mi tía –

-¿Qué? –preguntó Draco ausente.

Alexandra lo miró fijamente, después puso su mano en el rostro del chico.

-Me voy a Francia, no me voy a quedar a esperar que la abuela me case con quien ella quiera, no va conmigo – Ale retiró su mano.

-Pero no dejará que te vayas así como así –rebatió Draco.

-No planeo pedirle permiso, además no creo que Mildred Bernhardt tenga cara para exigirme algo después de lo que se sabe de su hijo –

Draco la miró totalmente sorprendido. Esa era Alexandra Angelique Bernhardt diciéndole que se iría de Inglaterra así como así dejándolo solo, no lo entendía o simplemente se negaba a ello y finalmente no contuvo la duda.

-¿Es lo que quieres? –le preguntó a la chica y ella sólo asintió.

- Este no es mi lugar- le dijo al cabo de unos minutos en los que el silencio había consumido la poca esperanza que tenía Malfoy de solucionar las cosas.

-Vamos a cenar, Mildred debe estar esperándonos-

En efecto todos los presentes en la cena de año nuevo estaban esperando a los dos jóvenes. La mesa estaba atestada de platillos exóticos que complacían el gusto de la abuela Bernhardt, dos elfos domésticos están parados al final de la larga mesa, justo detrás de Christopher, esperando órdenes.

-Que empiece la cena – anunció Mildred y todos los pequeños antes chasquearon los dedos. Las soperas volaron sobre la mesa y vertían crema de Alexandra no sabía que en la vajilla de cristal.

Cenaron entre las risas de los adultos, el ambiente era relajado aunque Alexa podía captar algunas de las miradas furtivas que Narcisa le dedicaba y la forma en que Lucius susurraba al oído de la abuela Bernhardt mientras posaba sus ojos grises en el joven Malfoy y ella, alternadamente.

-Entonces, jóvenes – dijo Mildred mientras colocaba los cubiertos nítidamente sobre el mantel de la mesa. –Me ha dicho Cissy que ustedes dos se llevan muy bien – movió las cejas de manera sugestiva y Alexa supo que su cabello se había tornado anaranjado.

Draco carraspeó y evito por todos los medios mirar a Alexa.

-Si, nos llevamos bien- murmuró Alexa cuando vio, gracias a una copa, que su cabello era oscuro de nuevo.

-Lexy me ha ayudado con alguna de las tareas de Runas Antiguas, es my buena estudiante – Agregó Draco "Y besa, que ¡qué le cuento señora Bernhardt! ...si, sería bueno decírselo…"

-Supongo que Draco ya te lo habrá dicho Alexandra,- interrumpió Christopher –nos gustaría que los Malfoy y los Bernhardt fueran una sola familia –

Alexa asintió, retiró la servilleta que descansaba en su regazo y se puso de pie.

-Si, Draco me lo ha comentado, pero temo decepcionarlos…con permiso – sin agregar más se fue. Draco agachó la mirada pero recordó en presencia de quien estaba e irguió su espalda. Sonrió falsamente y dijo:- Ya voy yo a hablar con ella, lo ha tomado mal –

Sin dejar de sonreír, abandonó el comedor y una vez fuera perdió el porte y comenzó a correr escaleras arriba…se dio cuenta entonces de que no tenía ni idea de cual era su recámara…

-Lexy –siseó –Alexa- suspiró –Diantre, Angelique ¿dónde estas?-

-¿Qué quieres?- Draco se dio la vuelta al escuchar esa voz, que, aunque cargada de ira, era inconfundible.

-No te lo tomes en serio, ¿vale?- le ofreció una mano a la chica –de todos modos ya has tomado tu decisión, te vas y ya…-

-¿Pero qué significa esto? –gritó Mildred y el sonido alcanzó los oídos de ambos adolescentes seguido por el ruido de platos y otras cosas rompiéndose…


No es mucho, lo sé. Les pido una disculpa a aquellos que lean esta historia, sobre todo a quien va dedicada a mi súper amiga JO!!!! Cuídate espero que te guste y ahora si se acerca el fin muajaja!!