Transcisión
Aunque se negó muchas veces, ella pasó a ocupar la recámara principal. ¡La cama era enorme! Se imaginó, para qué la usaba el doctor y dejó de pensar en eso, por un tiempo. Llegaba la hora de la cena y ella, pensó en cocinarle algo, en agradecimiento. El doctor Draco Malfoy, dormía ahora, en el cuarto de huéspedes.
Bajó las escaleras con mucho cuidado, de no despertarlo y se dirigió a la cocina. No había mucho que preparar; pero seguro hallaba algo que sirviera. Cuando encontró lo que necesitaba, comenzó su receta. A ella le encantaba cocinar, pero había comenzado a odiarlo cuando su novio; le obligaba a cocinarle a toda hora. Sin embargo, para el doctor, ella quería esmerarse.
Suspirando, colocaba el horno y miraba todo con regocijo. Le había colocado un poco de vino y la preparación, lucía bastante bien. Al sentir el aroma, por supuesto, Draco se extrañó y salió de la habitación. Hermione, ya tenía la mesa preparaba.
- Lo siento. Quise cocinarle algo, en agradecimiento por lo que ha hecho por mí. Espero, que no le importe.
- ¿Cómo va a importarme?- preguntó él, arqueando una ceja- Hermione, tienes que perder el miedo a las situaciones. No todos, somos como tu ex novio.
- ¿Mi ex novio?
- Ya no le verás, ¿cierto? Entonces; es tu ex novio.
Hermione no contestó y se sentó en la mesa. Draco, hizo lo mismo y miró la comida que estaba sobre la misma. ¡Tenía un aspecto fantástico! Además, de oler fantástico. Se sorprendió de las habilidades de la joven paciente.
- No sabía que cocinaras.
- Bueno, no todo sale en mi historial médico- sonrió ella. Draco, sirvió dos copas de vino tinto y miró al asado.
- Creo que hasta el asado tiene vino, pero personalmente, no me canso de una buena copa de vino.
- Gracias...
Ambos comieron en silencio. Draco, al terminar, sonrió y la miró con felicidad. Hermione, se limpió la boca con un pañuelo y le miró sin comprender.
- ¿Sucede algo? ¿No le gustó ¿Tengo algo en la cara?
- Si no me hubiese gustado, no hubiese comido todo lo que me serviste y más- dijo con una sonrisa- simplemente, creo que cocinas maravillosamente.
- Muchas gracias. Mi madre me enseñó.
- Claro, las madres.
- Pero yo aprendía por mi cuenta. Le costaba alejarme de los condimentos- ella rió y él, estaba ensimismado con su suave risa- lástima que no tenga algo con lo que hacer un postre.
- Bueno, no soy de hábitos dulceros- mencionó el joven, apoyando su barbilla en sus manos- pero hay un postre mucho más dulce
Hermione le miró sin entender, pero captó la idea cuando aquel doctor sostenía su perfilado rostro con su mano. Sin darle una explicación previa, le besó. Hermione no hizo algo más, que dejarse besar. No se movió y Draco, tenía la intención de ir más allá. Cuando quiso profundizar su beso, Hermione retrocedió con nerviosismo.
- Perdóneme- dijo y se levantó de la mesa, lléndose hasta la habitación principal. Draco, se llamó estúpido un millón de veces y le dio un golpe a la mesa. ¡Estaba en transcisión hacia una vida diferente y él, se comportaba como ese tipo! ¡Como un cualquiera! Se levantó y se dispuso a ofrecerle una disculpa. Pero no continuó de todas formas, ella estaba llorando y no se atrevió a entrar y perturbarla más. Permaneció en el salón, mirando a la nada. ¿Qué había hecho? Ella era frágil, no necesitaba más heridas.
Estando en el salón, ella volvió a salir. La miró de reojo y continuó fingiendo que no le había notado bajar. Ella, caminó hasta la cocina y sirvió un poco de agua en un vaso. Se imaginó él; que volvería a subir luego de eso. ¿Por qué querría hablar de lo que acababa de hacer?
- Doctor...- dijo y él, se extrañó. Ladeó la cabeza y le miró con cuidado- ¿Cuántas me debo tomar?
- Solo dos. Hermione, escúchame...
- ¿Cuáles?
- La azul y la amarilla. Lamento, lo que hice antes... No quería parecerme a su ex novio o incluso, perturbarle con mis nimiedades de chico de primaria. No sé qué fue lo que me sucedió, me siento terriblemente mal por lo que...
No continuó hablando, Hermione sonreía. ¿Por qué? La miró sin entender y ella, le miró a él a su vez. Parecía calmada...
- No se preocupe doctor, todo está bien.
- ¿Te sientes bien, Hermione?
- Yo me siento muy bien.
- ¿Y por qué llorabas, hace un rato?
- Por que estaba feliz- le dijo y Draco, le miró con sorpresa. Hermione, asintió en silencio y continuó con su explicativa.
- ¿Feliz?
- Sí, por que tengo a alguien a quién le importo.
