Capítulo 11
A la mañana siguiente, Kate se acurrucó en brazos de Rick cuando sonó el despertador, realmente no tenía ganas de otra cosa que de quedarse con él.
Toda la vida, su trabajo le había resultado lo suficientemente interesante como para quedarse noches en vela por necesidad o también por obsesión… pero ahora, Kate sentía que había algo más… y eso la hacía infinitamente feliz.
-Buenos días…- le dijo sonriente y él la miró con ternura.
-Buenos días…- le contestó y la abrazó un momento más, con la idea de memorizar la sensación de su cercanía y no extrañarla tanto durante el día.
-¿Compartimos la ducha antes de irnos?- le preguntó y él alzó la ceja.
-Solo si me prometes que no te propasarás conmigo, detective Beckett…- le contestó divertido.
-Qué aburrido- dijo y sonrió.
Tomaron la ducha juntos e intentaron que las cosas no pasaran a mayores porque realmente no tenían mucho tiempo.
Eligieron llegar juntos ese día y, contrariamente a lo que creían, nadie hizo comentarios. Alguna vez Rick había pensado que las cosas serían así… al principio, cuando los demás se percataran de que había algo entre ellos, estarían atentos, pero luego, se aburrirían de comentar y todo volvería a la normalidad…
Y esta vez fue el turno de Kate de no poder reprimirse. Y más allá de que sus manifestaciones no eran tan evidentes como lo habían sido las de Rick el día anterior. Él se divirtió observándola, maravillado de conocer este nuevo lado de su personalidad, casi al borde de la desesperación, y todo causado por la relación secreta que mantenían…
Y es que Kate aprovechaba cualquier diálogo para acercarse más de la cuenta, pasaba cerca de él, lo miraba mientras intentaba concentrarse en su trabajo e intentaba todo el tiempo que los dejasen solos, no para hacer nada, sino para poder mirarlo y disfrutarlo sin testigos…
Cuando la hora del almuerzo estaba cerca, y mientras Ryan y Esposito revisaban algunos datos, Kate lo miró de reojo a Rick y suspiró.
-Me muero de hambre ¿vamos a comer?- le dijo y ambos detectives la miraron con extrañeza.
-¿Tú te mueres de hambre? ¿A esta hora?- dijo Espo.
-¿Cuál es el problema? Vamos a almorzar, Castle…- dijo y él se levantó divertido.
Subieron al ascensor y ella se mantuvo mirando al frente sin hablar. Rick la miró de costado y apenas sonrió, quería saber qué había planeado.
Salieron a la calle y ella abrió el auto y antes de que él cerrara la puerta, arrancó.
Ninguno de los dos habló. Él la notó tensa. Al rato, llegaron a su refugio secreto y Rick sonrió.
Kate se bajó del auto y él la siguió. Y cuando entraron al departamento, ella se arrojó en sus brazos y se fundieron en un abrazo.
Rick la apretó en sus brazos y la sintió distinta. No es que no quisiera tenerla así pero se imaginaba otra cosa.
Minutos después, cuando ella se separó de él, lo miró a los ojos.
-¿Estás bien?- le preguntó él.
-Sí…- dijo ella y sonrió.
-¿Qué quieres hacer?
-Estar aquí contigo…
-Bien… aquí nos quedaremos…
-Sí…- dijo ella.
-¿Qué te pasa, Kate? De alguna manera siento que estás incómoda…
-No es eso… es que me rebelo contra la necesidad que tengo de estar contigo… no porque no me guste, sino porque se me hace difícil de no manifestar…
-Kate… si decidimos guardar el secreto no fue para torturarnos…
-Lo sé… pero en este momento, siento que te necesito cerca y me pesa no poder acercarme tanto…
-Entonces, acércate… que todos se enteren de la forma más natural… no quiero que te reprimas… obviamente, y aunque me encantaría, no podremos ser "tan" demostrativos, pero una caricia, un abrazo, incluso un beso, no será tan malo…
-¿Te parece?- preguntó ella pensativa.
-Estoy seguro… total, no tenemos nada que ocultar, ni tenemos por qué dar explicaciones…
-Bien…- dijo y sonrió.
-¿Quieres volver?
-¿Ahora?- dijo y acarició su pecho mientras lo miraba con intensidad.
-No se… ¿qué quieres hacer entonces?- le dijo y la miró expectante.
Kate se acercó a su oído y murmuró en tono bajo y grave.
-Quiero quitarte toda la ropa y besar cada milímetro de ti…- dijo y lo sintió temblar un poco.
-¿Crees que yo podría hacer lo mismo contigo?
-Existe la posibilidad…- dijo ella y él sonrió- si te quedan fuerzas luego de que termine contigo…- dijo ella y lo tomó de la mano para llevarlo a la habitación.
Cuando llegaron a la habitación, Rick la tomó en sus brazos y la abrazó un momento. Ella sonrió y lo besó luego.
No se detuvo hasta que le quitó toda la ropa y, aún vestida, se tomó su tiempo para explorar y memorizar cada rincón de su cuerpo.
En varias oportunidades, Rick estuvo a punto de perder el control, pero ella lo mantuvo al borde todo el tiempo.
-Dios mío, Kate… es tardísimo…- le dijo en tono bajo y excitado cuando casi no podía soportar más.
Kate lo miró y sonrió. Se quitó la ropa mientras él la observaba y se colocó sobre él que la esperaba ansiosa.
El clímax les llegó muy rápido. Pero el juego previo había durado una eternidad. Aún agitados, continuaron besándose hasta que terminaron de relajarse.
Sin dejar de mirarse, volvieron a vestirse y tuvieron tiempo para algunas caricias más antes de irse.
Cuando estaban por entrar al ascensor, él tomó su mano y ella sonrió.
-¿A qué no te animas a salir de aquí tomados de la mano?- le dijo él y ella sacudió la cabeza.
-¿Realmente quieres hacerlo no?- dijo ella y apretó su mano.
-Cinco pasos al salir del ascensor…- agregó él.
-Hecho…- dijo ella y lo miró achicando los ojos, aceptando el desafío.
Las puertas se abrieron y Kate inspiró hondo. Había gente por todos lados. Rick apretó su mano y salieron.
Caminaron los cinco pasos y luego ella lo soltó con suavidad y lo miró de reojo.
-¿Viste? El mundo no se detuvo…- le dijo sonriendo.
Ella le devolvió la sonrisa, por supuesto que el mundo no se detendría…
-Beckett… Castle… a mi oficina…- dijo Montgomery y ella lo miró con desesperación…
Ops! Me parece que se complicó un poco, no? Veremos que pasa... aunque no falta mucho para que termine! Gracias por leer!
