Capítulo 11: Sueño, pesadilla y enfado

Capítulo 11: Sueño, pesadilla y enfado

Como ella y su querido Yoh no habían dormido, quería planear algo. Nuestros shamanes habían terminado de almorzar pollo al horno con patatas a lo pobre y de postre tomaron macedonia, y todos ya habían terminado de limpiar la cocina (y, por consiguiente, de comer). Estaban en el salón, viendo la televisión, muy cómodos en sus asientos.

La sacerdotisa se levantó, carraspeó para atraer la atención de los demás y la miraron.

- A ver... como ni Yoh ni yo hemos dormido nada, vamos a descansar ahora mismo. Así que no quiero que arméis ningún tipo de ruido o escándalo, ¿entendido? ¬¬

- Ok –aceptaron los demás con una gotita en la cabeza y pensando después–. "¿Cómo es posible que tenga tan mala leche, encima que no ha dormido nada, y se siente con ánimos de seguir amenazándonos?" n.nU

Así que la parejita de tórtolos subió a la habitación de la itako para estar más tranquilos y seguros, porque nadie pensaría en molestar a la susodicha. Anna abrió la puerta y Yoh se sentó en la cama mientras que la chica, soltando un lánguido suspiro, cerraba la puerta y echaba el pestillo para que nadie abriera desde fuera.

- ¿Vamos a dormir?. ¿O echarnos la siesta...? –preguntó Yoh, viendo cómo Anna se acercaba a él.

- Sí... y lo que surja. ;) –le guiñó un ojo con picardía la rubia.

- O/O Annita... –se sonrojó violentamente Yoh por la respuesta de la sacerdotisa.

- ¿Te has puesto rojo? Puffffffff... Jajajajajaja XD –rió Anna, sujetándose la barriga.

- ¡Oye! Es que no me lo esperaba n/n

Sin embargo no pudo seguir replicando, ya que su Annita lo estaba besando como si ese fuera su bote salvavidas. Él enseguida le correspondió de igual manera, introduciendo su lengua en la boca de la chica y acariciando las mejillas de ella con suavidad. Por consiguiente, ambos quedaron tumbados en la cama, y con el impulso del beso de Anna, ella se quedó encima del shaman.

Pareciera como si quisieran comerse un rato (y eso era lo que querían), y se volvieron a olvidar del sueño... aunque eso poco les duró. Mientras "se comían" un rato, cambiaron de posición y él quedó encima de su novia y, al despegarse para respirar, Yoh observó el rostro perfecto de Anna. Todo se volvió silencioso y tranquilo, y la joven, perdiéndose en los ojos profundos de su prometido y notando el suave masaje de la mano de Yoh en su cabeza, se iba quedando dormida hasta que sus párpados no pudieron más y sus ojos se cerraron.

Yoh se dispuso contemplarla con ojos de enamorado y, al rato, también se quedó dormido, ambos unidos en un cálido abrazo muy reconfortante.

Pasaron unas pocas horas... y el shaman estaba soñando un sueño bastante raro. Era en el jardín, él estaba de pie y se encontraba solo... por ahora.

- "¿Qué tal, Yoh?" –era su Annita, pero él no se dio la vuelta, estaba más pendiente mirando un brazalete extraño colocado en un rosal.

- "¿Te has fijado en este brazalete? Creo que es de platino, aunque no estoy muy seguro..." –decía Yoh, torciendo la boca y con la mano en la barbilla. Después se dio la vuelta, miró a la chica y parecía que los ojos del muchacho iban a salírsele de sus órbitas, así como su cráneo giraría unos 180 grados–. "¡¡A... Annita!! O.O ¿Qué te ocurre?. ¿Qué... qué... qué te ha pasado?".

Resultaba ser que su preciosa Annita estaba... ¡¡demasiado SEXY!! Su dorado pelo era tan largo que le llegaba a los tobillos, aunque iba recogido con dos coletas bajas en la parte de la nuca. Iba maquillada de rojo entero en los ojos y los labios (a parte del rímel, que era negro). Su cuerpo estaba radicalmente cambiado, con una figura voluptuosa: de altura seguía siendo la misma, ¡pero tenía una cintura de avispa, un trasero bastante redondo y deseable y unos pechos MUY grandes! Vestía provocativa, sus prendas eran de color negro, y en su top ponía en letras rojas "KISS AND TOUCH HERE" y también en su minifalda; llevaba medias negras de rejilla, tacones de 8 centímetros (como máximo) de color rojo, masticaba chicle y tenía una diadema de orejas blancas de conejita y detrás de la minifalda una colita blanca de conejita, ambas con la marca "Play boy".

La verdad es que resultaba MUY RARO verla así... ¿Qué era lo que pasaba? Y el shaman no salía de su asombro y ensimismamiento, la boca casi le llegaba hasta el suelo, sentía que todas las partes de su cuerpo sudaban y que su cara estaba más roja que un tomate... y, sorprendentemente, notaba algo raro en su entrepierna.

- "Yoh, cariño, ¿qué te ocurre?. ¿Te encuentras bien? –preguntó Anna, de forma "inocente".

- "Ehhh... Pu-pues... la ve-verdad es que... no lo sé... O/O" –balbuceó Yoh, con el corazón a 1000 por hora.

- "¡Ay, pobrecitooo!. ¡Déjame que te abrace...!" –decía Anna mientras se acercaba al joven y lo abrazaba muy fuertemente.

- "O/O Errr... Mejor... Mejor será que lo dejemos" –dijo Yoh, separándose de la muchacha, ya que no le gustaba su nueva Annita.

- "Pero... ¿por qué?" –inquirió ella, poniendo voz sensual y en plan "Seducción y Conquista".

- "Porque... porque... ¡¡porque voy a darme una ducha bien fría!!" –exclamó Yoh, saliendo escopeteado (justo cuando se despierta del sueño).

Yoh despertó con abundante sudor en la frente y con el corazón bastante acelerado. Menos mal que fue un sueño, no sabía cómo era posible que hubiese soñado ese tipo de sueño... Miró a su alrededor, por si acaso esa Anna era real o sólo una ilusión. Y lo que encontró no fue nada bueno...

- Yoh... No me dejes... No me... abandones... No... No-nooo... –decía Anna en sueños, parecía que tenía una pesadilla y estaba sufriendo–. No qui-quiero quedarme sola... Yoh... Yo-Yoh... Vu-vuelve... por favor... n-no... me dejes... snif TT-TT

- Anna... ó.ò Pobrecilla... –susurró Yoh, abrazándola con mimo y ternura, aunque no sabía si despertarla o no.

- Yoh... no-nooo... Chicos... Señora Kino... Señor Yohmei... Señor Mikihisa... Señora Keiko... Pa-pá... Ma-má... sniiif... No me dejéis... por favor... No quiero volver a estar sola... snif, snif –balbuceaba Anna y lloraba mientras mantenía fuertemente los ojos cerrados–. Yoh... te quiero... No te vayas... por favor... No quiero volver... a sufrir...

Eso fue suficiente para que Yoh se decidiera a despertarla, no soportaba verla sufrir y no permitiría que sufriera innecesariamente por una maldita pesadilla.

- Eh, Annita, despierta, mi vida –le hablaba Yoh al oído para despertarla–. Vamos, que sólo es un mal sueño, tranquila, que estoy contigo, jamás te voy a dejar sola...

- Oh, Yoh... –se despertó Anna, abriendo los ojos de golpe y no pudiendo evitar abrazarlo y empezó a llorar.

- Tranquila, mi vida, está todo bien. Estoy contigo, todos estamos contigo –la intentaba tranquilizar el shaman.

Estuvieron un buen rato abrazados, esperando a que la itako se calmara. Después de que la sacerdotisa se tranquilizó de verdad, gracias a las cariñosas palabras y los dulces actos de Yoh por consolarla, decidieron bajar a cenar y olvidarse del episodio anterior.

- Buenas noches, chicos –los saludó Manta cuando ambos habían bajado al salón.

- Buenas noches, Manta.

- ¿Habéis descansado? –preguntó Len.

- Sí... –afirmó Anna, algo irritada.

- Ey, tranquila, no es para que te pongas así, ¿eh? n.nU –se defendió Len, haciendo un ademán de pausa con las manos.

- Lo siento... es que... no me encuentro bien, es solamente eso... –se disculpó ella, cerrando los ojos, suspirando y agachando la cabeza.

De repente sonaba el teléfono fijo de la mansión, el cual cogió Yoh rápidamente.

- ¿Diga? u.u

- "¿A que no me reconoces?" –era una voz grave la que se escuchaba por el auricular, de hombre.

- O.o La verdad es que me suena bastante tu voz... ¡Ah!. ¡Espera, espera, esperaaa! Humm... ¡Sí, eres tú!. ¡Ey, papá! nOn –adivinó Yoh, contento.

- "Jajaja XD ¡Feliz Año Nuevo, hijo!" –le deseó su padre.

- Igualmente, papá. ¿Qué tal?. ¿Cómo van las cosas por ahí?. ¿Y mamá?. ¿Y los abuelos? Ufff, qué preguntón he salido, jeje, pero es que no nos hemos visto desde hace un mes y medio.

- "Sí que eres preguntón, sí. Respuesta 1: por aquí todo bien. Respuesta 2: mamá te echa mucho de menos, pero está bien. Respuesta 3: los abuelos también, y me preguntan por tu entrenamiento".

- Ah, pues me alegro de que todo vaya bien por allí n-n Y con respecto a mi entrenamiento... va bien pero, al estar de vacaciones, estoy un poco más vago... –sonreía nervioso Yoh.

- "Cómo no... Como si no te conociera... Ah, la abuela, que me está preguntando ahora mismo que cómo está su alumna favorita".

- Pues muy bien... Está más sana que una manzana, con el mismo temperamento de siempre y cada día es más hermooosa... nOn –decía Yoh, sin pensar en las consecuencias de sus últimas palabras.

- "O.O ¿Yoh?. ¿Has dicho eso?" –inquirió Mikihisa, perplejo y sorprendido.

- O/O ¡Ups! Jejejejejeje n/n –reía Yoh, muy apurado por la metedura de pata.

- "Ay, hijo. ¿¡No me digas que te has acabado enamorando de ella!? O.O" –dijo ilusionadísimo su padre.

- n/n Errr... –Yoh no sabía qué contestar, estaba algo nervioso y avergonzado–. Jejejejejejeje...

- "Jeje. Bueno, no hace falta que digas nada n.n".

- Bueno, papá, saludos a mamá y a los abuelos –desvió el tema su hijo, ya que se sentía acorralado por eso.

- "Ok" –pilló el mensaje Micky–. "A ti también te los mandan. Chao, hijo".

- Chao, papá –y Yoh colgó, con una pequeña sonrisa en los labios.

- ¿Quién era, don Yoh? –preguntó Ryû, sacándole brillo a su espada de madera.

- Mi padre, que nos deseaba un "Feliz Año Nuevo" –contestó el joven Asakura.

- Ah, de acuerdo. Pues venga, que ya está lista la cena y ya puede sentarse –dijo Ryû, dejando su bokutô en una repisa de la entrada.

- Gracias por el aviso n-n –sonrió agradecido el castaño, yendo hacia el salón con el chico del tupé.

- ¿Preguntaron por mí? –inquirió Anna, interesada.

- Sí, y les he dicho que estabas "Más sana que una manzana, con el mismo temperamento de siempre y que cada día estabas más hermosa" –le dijo éste a su oído.

- O/O ¡¡Quééé?? –chilló Anna, poniéndose pálida y colorada a la vez, y con una cara que hasta el mismísimo Hao maligno habría acobardado.

- ¿Qué ocurre, Anna? –preguntaron los demás, alarmados al ver el estado de la sacerdotisa.

- ¡YOH!. ¿¡CÓMO TE HAS ATREVIDO A HACER SEMEJANTE BARBARIDAD!? –le gritó Anna, enfadándose por primera vez desde hacía tiempo con el Shaman King.

- A-Anna... ¿Qué te pasa? ó-ò –se asustó Yoh.

- ¡¡NO PIENSO HABLAR CONTIGO NUNCA MÁS!!. ¡ERES UN TONTO, UN IMBÉCIL!. ¿¡POR QUÉ LE HAS CONTADO ESO!? –exclababa la itako, aguantándose las ganas de llorar y de matar a alguien.

- Se... se me ha escapado. Ha sido sin querer, de verdad ó.ò –le aseguró Yoh, asustado y algo triste–. ¿Podemos hablar a solas?

- --¬ --¬ ¡¡Grrrr!! –gruñía la chica, super-mega-ultracabreada.

- Porfi, porfi, porfi... ó-ò –suplicaba Yoh, arrodillándose.

- ¬¬ De acuerdo, vamos –accedió Anna (parece que el amor la ha ablandado).

- Bueno, chico, vamos a tardar, así que empezad a cenar sin nosotros, no os preocupéis –dijo Yoh a los demás.

- De acuerdo –sintieron los demás, algo preocupados.

- Pero, ¿qué es lo que dijo, Yoh, para que Anna esté tan cabreada? –preguntó Chocolove.

Anna encontró a su lado un jarrón preciosísimo (y caro) con varias rosas blancas y lleno de agua, lo cogió y lo estampó contra el suelo, haciéndolo añicos. A la itako le temblaban las manos, estaba terriblemente enfadada y su expresión era muy agria.

Los demás tenían mucho miedo y dieron un paso hacia atrás. En esto, Anna dio un grito y subió las escaleras corriendo, mientras Yoh iba detrás de ella, bastante preocupado.

- Annita, por favor, ¿qué te ocurre? –le preguntó cuando Anna ser dirigió a su habitación.

- ¿ES QUE NO LO ENTIENDES? –chilló Anna, cerrando la puerta fuertemente para que nadie la oyese–. ¡SE SUPONE QUE NADIE DEBE SABER LO NUESTRO!

- Y nadie lo sabe. Sólo le he dicho a mi padre lo que sabe todo el mundo, que cada día eres más hermosa n.n

- ¡Pero con ese comentario se podría sobrentender algo! –se intentó tranquilizar la itako, aunque seguía alterada–. Lo que faltaría ya es que tu padre dijese un comentario como: "¿Estás empezando a enamorarte de ella?".

- Pues... dijo algo parecido a eso, aunque yo no le contesté nada –dijo Yoh, viendo cómo Anna se paseaba en círculos por toda la habitación.

- ¡¡Oh, nooo!! ó/ò –se quejó Anna, casi tirándose de los pelos.

- ¡Pero eso no quiere decir nada! –aseguró Yoh, moviendo una mano como signo de negación–. Una cosa es que me enamore de ti y otra muy distinta es que estemos juntos.

- En eso... ¬/¬ En eso tienes razón –paró Anna de pasear en círculos por toda la habitación.

- Venga, y ahora cálmate, ¿quieres? No pasa nada, nadie sabe lo nuestro, ¿de acuerdo? –le sonreía Yoh, cogiéndola por la cintura para que se sentase en sus rodillas.

- Ay... Vale... Pero... en estos momentos no veo conveniente revelar lo nuestro... –aceptó la itako mientras Yoh acariciaba sus hombros y acercaba su rostro al oído de la chica.

- ¿Nos damos un besito de reconciliación? –preguntó Yoh.

Anna se giró para mirar a su novio, que la miraba con ojos dulces y tranquilos y haciendo un pucherito gracioso con la boca y el labio inferior. Y no se pudo contener cuando ella misma fue la que inició el "beso de la reconciliación".

- Pero que sea la última vez que ocurre algo parecido –le advirtió la joven.

- Prometido n-n –dijo Yoh, volviéndose a besar.

Sin embargo, no duró demasiado el beso, debido a que no habían cenado y las tripas de ambos empezaban a rugir y llamar la atención de sus amos, recordándoles que tenían hambre.

Así que los dos bajaron a cenar y la gran mayoría de los habitantes de la casa estaban con los postres. Tamao les sirvió a ambos la cena (Horo Horo repitió tres veces el plato, y repitió dos de postre).

- ¿Cómo es posible que no le estalle la barriga? O.o Tanta comida me haría vomitar y eructar, y luego me darían unos gases... –dijo Chocolove, sorprendido por el insaciable apetito del shaman de los hielos.

- Es que... está... ñammm... muy rica... ñam, ñam –comía Horo a la vez que hablaba.

- ¬¬UUU Tengo unas ganas de que se independicen todos para que nos dejen en paz y a solas... –gruñía Anna, diciéndole todo esto al oído de Yoh.

- No te pongas así, que al final los echarás de menos... –decía Yoh mientras le daba un último bocado a su cena.

- ¿De menos? Pero si yo con éstos no tengo nada de tranquilidad ¬¬

- Pero te sentirás extraña y los echarás de menos, hazme caso n-n

- Eh, chicos, ¿qué cuchicheáis? –preguntó el ainu.

- ¬¬ Nada que te incumba, "Loro Loro" –le espetó Anna.

- Er... perdón –se disculpó el muchacho, rascándose nervioso la cabeza.

- Tengo una idea... ¿por qué no vemos una película cuando hayamos terminado de cenar? –propuso Ryû, sobresaltándolos un poco a todos.

- Buena idea, Ryû –aceptaron los demás, menos Anna y Yoh.

- Ey, chicos, ¿qué decís? –les preguntó Manta.

- No es mala idea... –se encogió de hombros Yoh–. ¿No, Anna?

- ¿Y qué película sería? –inquirió la sacerdotisa.

- "Los padres de él", es de risa –informó el chico del tupé.

- No, gracias –negó Anna–. Yo me subo a mi cuarto, que tengo cosas que hacer.

- ¡Pero le vendrán muy bien unas risas, Anna! –exclamó Chocolove.

- Estoy atareada, no puedo –dijo Anna, que ya había terminado y cogió su plato, sus cubiertos y su vaso, y se fue a la cocina.

- ¿Qué le pasa? –le preguntó Fausto a Yoh–. ¿Sabes algo?

- No lo sé...

- Buenas noches a todos –se despidió Anna y subió las escaleras en dirección a su cuarto.

- "Ufff... Siento tener que mentirles... ¡pero es que necesito estar con mi Annita!" –pensó Yoh, e inmediatamente dijo–. Chicos, yo me voy a mi habitación a dormir.

- Pero don Yoh, ¡si ha acabado de despertarse después de su siesta! –se sorprendió Ryû.

- Es que no he descansado mucho, jeje, porque me costó bastante dormir y luego tuve una pesadilla... –se excusaba el shaman.

- ¡Qué raro!. ¡¿Tú?!. ¡¿Una pesadilla?! –exclamó Len, asombrado.

- Oye, Len, que las pesadillas surgen porque sí, no las planeo tener en mi cabeza cuando duermo... –dijo irónicamente el joven Asakura.

- ¿Entonces se acostará, don Yoh? –inquirió Ryû.

- Sí, bueno, chicos, buenas noches y que veáis y disfrutéis la peli n-n -les deba las buenas noches a todos Yoh y subía las escaleras.

Si Anna estaba en su cuarto y quería estar con ella, abrió la puerta y entró en la habitación de la muchacha, que estaba casi a oscuras.

- Ya estoy aquí, Annita –le avisó de su llegada.

La chica estaba escribiendo en el ordenador en un procesador de textos (en el Microsoft Word), mientras que en los altavoces sonaba una música suave y tranquila.

- Espero un momento que ya termino, ¿ok?

- ¡No hay ningún problema! n.n –sonrió Yoh y se sentó en la cama de la sacerdotisa.

- ¿No te has quedado a ver la película? –le preguntó ella mientras escribía y escrutaba con la mirada lo que había escrito.

- Pues no, jiji, no quería dejarte sola –contestó Yoh, rascándose el pelo y sonriendo tontamente.

- Yoh, no hacía falta, si querías estar con tus amigos quédate con ellos... No te preocupes por mí... Si es por la pesadilla que tuve, no pasa nada, y si es por la pequeña pelea, también no te preocupes... Tú tienes tu vida, yo tengo la mía y...

- ... y yo quiero estar contigo, ¿o es que no puedes entender eso?

- ¬/¬ Bueno, vale –se sonrojó la itako.

- n.n Jiji, ¡esa es mi Annita! –sonrió contento Yoh.

- ¬/¬ Ya... –dijo Anna, no muy convencida.

- n.n Por cierto, ¿puedo saber lo que estás escribiendo? –preguntó Yoh, intrigado.

- Es personal, lo siento, no puedo decírtelo –negó la sacerdotisa con la cabeza.

- Anna, Anna... ¿te acuerdas de las reglas que impusiste cuando nos hicimos amigos? Esta era una de ellas: nada de secretos y hay que decir la verdad ante todo –se lo recordó Yoh con una voz graciosa.

- ¿Tanto te interesa lo que estoy escribiendo? –le preguntó ella, mirándolo por encima del hombro.

- ¡Mucho, mucho, muuuuuuuuucho! nOn

- Estoy escribiendo en un diario electrónico, bueno, más bien en Word y luego todo lo escrito lo paso a una página web personal donde se guardan los diarios. Guardo mis memorias y todo lo que se pone en un diario en el ordenador y lo escribo aquí primero, en Word. La página web de diario personal tiene contraseña de seguridad para que nadie acceda a ella y lo vea y la lea. Ese es el gran misterio... –suspiró Anna, guardando el texto en el programa y lo cerró, y dándole a la página web, donde pegó lo escrito y pulsó el botón "Cargar" y se mostró lo escrito en la página.

- Y... ¿Puedo leerlo? –preguntó Yoh, acercándose a ella y al ordenador.

- ò/ó ¡¡NO!! –chilló Anna, cerrando la página web y apagando la pantalla del ordenador rápidamente.

- Está bien, está bien... –dijo Yoh, tranquilizándola.

- ¬/¬ Bueno, de todas maneras ya había terminado –aclaró la itako, apagando del todo el ordenador.

- nOn ¡Bien! Ahora podrás dedicarte a mí –dijo el shaman, sonriendo y frotándose las manos.

- ¿Y quién te ha dicho que me dedicaré a ti? –inquirió irónica la rubia, que se levantó de la silla del escritorio del ordenador y abrió la ventana de su cuarto.

- Ó.ò Jooo... Annita... ¡Y yo que tenía ganas de recibir mimitos por parte tuya! –hacía pucheritos Yoh, imitando al Gato con Botas que vio en la película de Shrek 2 cuando terminó sus clases para comenzar con las vacaciones de Navidad.

- Humm, Yoh... Yo no soy mimosa, creía que lo sabías... ¿todavía no me conoces? –preguntó con voz burlona Anna. Pero de pronto, sonó un rayo que tronó desde el cielo–. ¡Ah!. ¡No!

Anna cayó de rodillas al suelo mientras cerraba los ojos y se tapaba los oídos con los dedos. Yoh fue inmediatamente a su lado, algo preocupado.

- Annita, ¿qué te pasa? –preguntó Yoh, abrazándola.

- Los... rayos... no me gustan –dijo entrecortadamente la chica, y sonó otro rayo aún más fuerte–. ¡Ah!

- ¡¿No me digas que le tienes miedo a los rayos?! Jeje n.n

- ¡Yo no tengo miedo de eso! Es que... los rayos... aparecían en mi pesadilla y... –se sinceraba Anna, pero retumbó el cielo con otro rayo–. ¡Ay, maldito tiempo!. ¡Ah!

Anna temblaba mientras otro rayo, seguido por un trueno, irrumpía en la tranquilidad de la noche y, debido a ello, empezó a llover. La itako se estremecía más porque cayeron tres rayos seguidos de golpe.

Yoh se preocupó aún más, no era normal ver a la sacerdotisa tan temblorosa y asustada. La abrazó más fuertemente, de forma protectora y cálida, susurrándole al oído palabras tranquilizadoras, como su típico "Todo va a salir bien" y entre otras.

La itako se fue calmando poco a poco, hasta quedarse dormida en los brazos de Yoh, que la mecía levemente mientras la estaba consolando. El shaman, con cuidado, la cogió en brazos y la llevó a la cama, le quitó los zapatos, la abrigó con la sábana y le dio un beso en la frente y otro en la mejilla.

El muchacho pensó que sería mejor dormir con la rubia, así que también se quitó sus zapatos, cogió la sábana y cubrió a los dos con ella y se abrazó cariñosamente a su sacerdotisa. Durante un rato se dedicó a observarla y cuidarla, hasta que él también cayó en los brazos de Morfeo y se quedó dormido.

Por suerte, Anna no volvió a tener ninguna pesadilla en todo el rato en el que estuvo durmiendo, sino que más bien tuvo un bonito sueño sobre cómo podría ser su boda con Yoh. Y el joven Asakura tampoco tuvo un sueño raro como el de hace horas... pues él soñaba con sus amigos y su Annita, tan felices y contentos, haciendo acampada en un bonito bosque en el que todos reían.

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Sí, lo sé, no es un buen capítulo, verdad? U.u

Digamos que... no sé, este capítulo me gusta, pero no tanto como los otros.

Estoy un tanto desanimada, y más que lo estoy viendo los exámenes y que pronto se me acerca la selectividad. Tengo ganas de llorar TT-TT

En serio, no sé porqué, pero me siento mal (y no es sólo de los exámenes).

Aunque este fic haya superado los 40 reviews (que no está mal), no sé, no me considero una buena escritora, tal vez por mi inexperiencia de hacer fics, este es el primero que hago, y no sé si esta historia tendrá el rumbo que se merece con los 72 capítulos prometidos. Tampoco si este fic supera las expectativas que tienen puestas en él. Creo que hay personas que se han llevado una buena decepción con este fic. Pero así es como lo encauzo y como lo escribo, voy a pequeños pasos, evolucionando. Si ven que no valgo como escritora, díganmelo, y si veo que hay mucha gente que me lo dice y aconseja, podría retirarme sin ningún problema.

Veo que hay gente que sigue este fic fielmente y que me agrega a mí y al fic a sus favoritos, y lo agradezco de todo corazón, pero... no sé, lo que me pasa es algo que no consigo describir... Y se me va a inspiración por momentos, cosa que hace entorpecer aún más la historia y la actualización del fic.

Pero de ustedes depende la continuidad del fic... No piensen que esta historia la hago para que me echen flores, no señor, sólo para que les agrade la historia que viene de mi imaginación. Lo malo es que no me siento muy valorada... siento decirlo, pero es la verdad. Quiero que disfruten y sueñen en sus mentes con esta historia, y que piensen qué ocurrirá o que se hace interesantísimo el capítulo siguiente... Bueno, sé que la gente tiene gustos distintos y diferentes, y que en la variedad está el gusto, cómo no.

Pero... Digamos que ahora, no estoy en una etapa muy feliz de mi vida que antes tenía, y no sé si tendré ánimos de seguir publicando este fic con los siguientes capítulos. Tengo muchas dificultades y contratiempos, y mi estado de ánimo digamos que no es de lo mejor... De verdad, perdónenme, pero últimamente estoy muy triste, deprimida, pesimista y desanimada. Pero intentaré de todos modos que no se refleje en la historia en sí, esto es sólo lo que pone la autora a parte.

Bueno, mejor me tengo que animar, porque si no... Venga, Ana Mary, anímate! Tienes que mostrarte radiante ante el público! XD Bueno, ya empiezo con la payasería, pero en fin... xD

Pongo los disclaimer o no los pongo?? Venga, sí xD:

Takei-sama creó Shaman King, así como sus personajes y todo su universo relacionado con la serie. Yo sólo lo tomo para crear una historia basada en la serie pero sin fines lucrativos.

Todas las marcas, películas, títulos y canciones que aparecen en este capítulo pertenecen a sus respectivas compañías, discografías y autores, también se incluye el Play Boy xD, etc, etc..., yo únicamente las tomo prestadas para dotar de sentido a la historia.

Todo lo demás, así como este fic, son de mi propiedad y vienen de mi imaginación, no he plagiado ni tampoco he copiado de otros fics, por lo tanto los capítulos y la historia están sujetos a mis derechos de autor.

Espero que les haya gustado este capítulo, tiene un micro lime (por el sueño "pervertido" de Yoh xD). Y bueno, qué contraste con la pesadilla de Anna...

Si, es cierto, es difícil verla llorar (porque eso no es propio de ella), pero llora por una pesadilla, ténganlo en cuenta. O.o

Conversación telefónica quedó xD jajaja, Micki muy ilusionado por el hecho de que Yoh se empezase a enamorar de Anna, y vaya con el cabreo de Anna (sí, se cabrea mucho, tiene un temperamento te aúpa xD)... Pero al final todo se arregla, no? n.n

Y nadie sabía que Anna escribe un diario virtual? XD Bueno, invención mía, a veces una persona se desahoga escribiendo un diario, no? O.o

Jaja, por no decir de los rayos, que también le molestan, pero es debido a su pesadilla, ya que aparecían en su sueño. Es comprensible u.u

Ya termino, que si no me mandan a irme a patadas porque me enrollo mucho en la nota de la autora y seguro que a la mayoría de ustedes les importa más el fic que esto n.nU

Muchas gracias por sus reviews!! Siempre los tengo en cuenta y hacen que me anime (dentro de lo que cabe). No olviden que soy novata y es mi primer fic, ya sé que tengo fallos, pero en fin... u.u

Mándenme reviews, cómo no, que esta historia se merece llegar a los 50 por lo menos, sería como... um... un 50 aniversario xD

Espero que se cuiden y les mando muchos besitos!!

Con todo mi amor n.n

Anna Mary Marian

Posdata: En sus reviews, es preferible que no pongan sus emails porque no se reflejan