Sueños de una noche de verano
Lyra-acuario
Capitulo 11
Yami-akemi-san
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-¿aun no despierta?- pregunto Kimiko a Makoto.
-No- contesto neutralmente –Usar el poder de la oscuridad es muy difícil, roba mucha energía- miro la puerta de la habitación –Es natural que el no despierte aun-
-Wakarimashita- contesto la joven –Iré a dar una vuelta-
-Adelante- Makoto guardo silencio y observo como su amiga se marchaba –va un día-
-Me estorbas- le grito Akemi al santo de géminis.
-Se dice "permiso"- le acordó Saga, al ver a la joven pelirroja.
-No me da la gana- lo empujo y paso, luego se dio la vuelta y le saco la lengua –Idiota-
-Estupida mujer- murmuro entre dientes Saga mientras la veía marcharse.
-Esta más sensible de lo normal- hablo Kimiko al ver el santo.
-¿tu amiga? Creí que era su temperamento natural-
-Lo es… pero algo ha cambiado, quizás porque hoy va a ser luna llena- susurro.
-¿y eso que?- pregunto el santo intrigado.
-Nada… quizás nada- miro hacia la puerta instante en que el santo de Aries y Tauro iban entrando.
-buenos días- saludo Aldebarán y Mu asintió.
-Ohayoo- saludo Kimiko mientras se acercaba a Aldebarán –podrías hacerme el favor que te pedí?-
-Ah! Claro- recordó Aldebarán –sígueme- y se dio vuelta, Mu miro con intriga.
-Sayonara- se despidió la joven y siguió al santo.
-Mujeres de ser extrañas- se quejo Saga.
-¿tu crees?- le pregunto Mu.
-Olvídalo… vamos a entrenar- ambos tomaron dirección al coliseo.
-Estorbas!- le grito Akemi a Ivan quien estaba a siete metros de ella.
-0.0- se hizo aun lado -¿y ese genio de temprano?-
-Muévete-
-Oh… ahora que lo recuerdo hoy es…-
-Cállate!- se dio la vuelta y camino en dirección a la playa, estaban en pleno otoño esos días.
-vamos! Si quieres hablas conmigo… te escucho- le dio una sonrisa sincera.
-lar-go- lo miro mientras se acostaba en la arena boca arriba.
-Vaya…- suspiro y sentó a su lado –Cuando te lo propones eres cruel…-
-No me interesa-
-es porque es luna llena hoy?- le pregunto.
-Me da igual-
-Lo dudo-
-No me interesa que me creas- miro el cielo, nubes de lluvia –Quería irme- hablo después de un silencio.
-pero la princesa dijo…-
-se lo que dijo!- lo callo –pero ¿es que solo importa Amt? Y nosotros que?- pregunto molesta.
-¿en verdad… estas molesta con la princesa por eso?-
-Solo no quería quedarme- abrazo sus piernas y miro el suelo –Odio este lugar…-
-A mi me gusta- rió –Es diferente… y no nos juzgan…-
-¿eso crees?-
-no del modo en que lo hacían ellos…-
-Quizás- contesto y se levanto mientras se sacudía la falda.
-Mira que te ves bonita- recibió un golpe, aunque la joven llevaba una falda corta azul oscuro y una camisa verde claro que marcaba su figura.
¬.¬ vamos pervertido-
-eres mala- se quejo –le diré a Amt-
-Cállate-
-Arigatou Aldebarán-sama- agradeció Kimiko mientras observaba el espacio que el santo le había dado.
-y esta todo lo que me pediste-
-hai- miro, varias herramientas metálicas, planos y hojas blancas –Ahora podré construirlo.
-¿Qué harás?- pregunto el santo de Tauro.
-Ya lo veras- Aldebarán pudo observar un brillo de pasión en los ojos de la joven cuando tomo el destornillador.
-¿de verdad te gustan estas cosas?- dijo algo asustado
-hai- se subió las magas de los brazos, llevaba una camisa azul manga larga y un pantalón negro, mientras su cabello era sujetado por una trenza –Comencemos- y tomo diferentes piezas.
-En ese caso… yo me voy al coliseo-
-Sayonara- le dijo sin distraerse de su labor.
-extrañas- y se marcho.
-Saori- Seiya llamo a la joven diosa -¿estas bien? Te veo perdida en tus pensamientos-
-Gracias por preocuparte Seiya- sonrió saori –Solo pensaba en Hikari… aunque no hablamos mucho creo que es una buena persona…-
-Se parece a ti- hablo Seiya sorprendiendo a Atena –Hablaba con gran amor a sus amigos… así eres tu- ambos se sonrojaron.
-Gracias- un incomodo silencio –Ah.. Recuerdo que… Shiryu y Hyoga han salido….-
-Así es, hyoga esta en Siberia y Shiryu en Rozan-
-Ya veo… entrenan muy duro-
-Para protegerte-
-Gracias Seiya-
-Oye… ¿Qué haces?- le pregunto Akemi a la joven pelinegra.
-¿te interesa?- le pregunto la joven.
-Oh Akemi no es la única susceptible- Ivan salio despedido contra una de las columnas de Tauro.
-Es una maquina del tiempo-
-¿otra?-
-Hai… pero es distinta… quiero saber que es lo que bloquea mis poderes-
-¿no es obvio?- la miro la pelirroja –es la princesa-
-Eso pensé… pero puedo sentir otra presencia-
-Basura- dijo Akemi mientras se acercaba al refrigerador y tomaba dos refrescos –Ten-
-Arigatou- respondió la ojiazul.
-No es nada… son de Aldebarán… es buen tipo comparado con el idiota de géminis-
-¿otoni?-
-¿A que se debe esa pregunta!?-
-Nada….- miro el refresco –Akemi hoy es…-
-YA LO SE!!!-
-¿no te da miedo?-
-No voy a temerle a nada… además estamos en un mundo diferente!-
-Souca….-
-¿Qué hora es?-
-Doce-
-Vamos a almorzar!- Akemi boto la lata -¿te vas a quedar ahí todo el día???- le grito a Ivan quien seguía en el suelo.
-Eres una BAKA!-
¬.¬# que dijiste???-
-nada… nada…- respondió el peliverde.
-Yo me quedo-
-¿eh?- miraron a pelinegra quien siguió trabajando -¿Qué tiene de excitante hacer eso?-
-No lo se- respondió Ivan.
-Vamos-
-Hai-
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-¿Cómo te sientes?- le pregunto yayoi a la joven.
-Algo mareada- le contesto.
-¿de verdad?... No debiste salir-
-No te preocupes… no es la primera vez… además, no puedo pasar mi vida acostada en una cama-
-tienes razón… pero…¿Qué te parece si vamos al jardín?-
-Arigatou-
-Me alegra verte sonreír- recordó –por cierto ¿has visto a Elisa-san?-
-¿eh? No… ¿desapareció?-
-hai- suspiro –Me preocupa… es una niña todavía-
-Yo no lo creo así… Elisa-san tiene mi edad… y aunque aun le gusta jugar y reír todo el tiempo… cuando la escuchas puedes saber lo madura que es-
-Sou… quizás tengas razón… confiemos en ella-
-hai-
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Las horas transcurrieron dando en el reloj las cinco de la tarde cuando una incesante lluvia azoto a Atenas.
-Odio la lluvia- se quejo Kimiko mirando desde el templo y parando la construcción de su maquina.
-A mi parece divertida- Kimiko se sobresalto, ante ella apareció un joven de cabellos rojos y un punto en la frente –hola-
-Ah! Me asustaste! ¿Quién eres?-
-Me llamo Kiki- saludo y le extendió la mano.
-Enano- no le extendió la mano –me asustaste-
-Eh… pero si llevaba rato observándote-
-¿nani?? Espía! Quieres robar mis inventos-
-No- negó con las manos –no creo que yo pueda construir algo así- miro la maquina –increíble-
-si crees que con alabarme te voy a perdonar estas equivocado-
-lo siento… de veras no era mi intención…- suspiro –Soy el aprendiz de Aries-
-¿tu maestro es Mu?-
-¿lo conoces?-
-un poco- se dio la vuelta.
-Ya veo… ¿Por qué no bajas al templo de mi maestro?- le ofreció el joven –esta algo aburrido porque ha comenzado a llover-
-Debo trabajar- lo interrumpió.
-¿de verdad?-
-¿Qué no ves?-
-ya veo…- miro el templo –Entonces…
-Aunque he trabajado todo el día- murmuro, Kiki sonrió y la jalo de la mano –Vamos!-
-¿Qué sucede Saga?- pregunto Mu al ver el santo de géminis en su casa.
-Nada-
-¿Seguro, porque no subes a tu casa?
-porque si lo hago tendré que pasar por Tauro y allí esta esa estupida- se quejo.
-En realidad…-
-maestro!-Kiki entro con Kimiko.
-Espera! Yo no dije que quería venir….- miro a ambos santos –Konichiwa!- saludo cambiando de actitud.
-Hola- saludaron ambos santos.
-kimiko estaba aburrida allá arriba sola así que vino-
-¿Qué? Entonces Akemi no estaba contigo???- pregunto Saga, la pelinegra asintió.
-¿sucede algo?- pregunto la pelinegra-
-Nada…-
-¡Akemi-san!- Kimiko saludo a la joven quien iba entrando, pero había algo extraño en su mirada.
-maldición- susurro Saga al verla pero ella lo ignoro y siguió de largo.
-Espera Yami-Akemi-san –grito Ivan quien venia corriendo detrás de ella.
-¿Yami-akemi-san?- pregunto Saga y Kiki a la vez.
-Ya veo…- dijo Kimiko –Yami-san-
-¿Qué quieres?- le pregunto la pelirroja, sus ojos tenían un extraño brillo que Mu y Saga notaron.
-¿Qué haces aquí?- le pregunto Kimiko –Aunque hoy sea luna llena, aun no ha salido…- estaba lloviendo –Además no estamos en nuestro mundo-
-ya lo se- respondió y miro a su alrededor -¿Dónde estoy?-
-En el santuario de Atena!- hablo Ivan.
-Sou… ¿y Hiro-sensei?-
-El no esta aquí… en realidad el tampoco… que importa… no esta aquí- le dijo Kimiko –Ahora abandona el cuerpo de Akemi-san –le pidió la pelinegra con una sonrisa.
-No quiero- respondió.
-¿Qué??- Ivan grito –Pero… tu novio no esta aquí!!!!!-
-¿Novio?- pregunto Saga en tono agudo.
-Hiro-sensei vendrá… a la media noche- hablo Akemi mientras comenzaba a caminar a salir del templo.
-espera!- ambos gritaron y la siguieron pero Akemi se fue de para atrás y cayo en los brazos de Saga, quien parecía molesto.
-¿Qué… paso?- akemi se levanto –NO ME TOQUES!-
-Como si quisiera- hablo fríamente Saga y siguió a su templo.
-0.0 ¿nani? ¿Qué le pasa?- pregunto la pelirroja al verlo irse.
-Déjalo… el es así- hablo Mu y se acerco a ella –Regresaste-
-¿eh? ¿nani?-
-yami-akemi te poseyó- hablo Kimiko.
-¡Otoni???-
-hai- asintió Ivan mientras la empujaba –Mejor ve a descansar- ambos salieron del templo. Kimiko suspiro
-Estos son problemas- susurro.
-¿quieres algo de beber?- le ofreció Mu.
-¿eh? Hai…Arigatoo- hablo la joven.
-¿Qué sucedió con Akemi?- pregunto Kiki a la joven.
-Es una larga historia- Mu le dio el refresco –Arigatoo-
-La lluvia va para largo ¿Por qué no nos cuentas?-
-Eto… ¡hai!- kimiko se sentó en las gradas al lado de ambos santos. –Eto… todo comenzó….-
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-¿vas a algun lado?- pregunto Aioros a Shaka de virgo, quien llevaba un paraguas e iba saliendo del santuario.
-Así es- asintió el santo mientras comenzaba a andar.
-¿al pueblo?- pregunto esta vez Shura.
-Tal vez- contesto el santo de virgo mientras desaparecía en la entrada, Aioros y Shura encogieron los hombros.
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-Hiro-chan era el maestro de Akemi, pero….- Kimiko se detuvo –No puedo decir esa parte porque no se me es permitido- Mu la miro fijamente ella desvió la mirada –Solo se que Hiro-sensei murió…-
-¿pero….?- Kiki la interrumpió.
-Hiro-sensei siempre cuido de Akemi, ya que ella poseía doble personalidad… Yami su otro yo, se enamoro de Hiro- suspiro –Y cuando el murió Yami tomo el cuerpo de Akemi para poder realizar un hechizo-
-¿hechizo?- pregunto Mu -¿de que clase?-
-clerial- suspiro –Cada luna llena ella tomaría el cuerpo de Akemi y su maestro, Hiro se materializaría delante de ella-
-¿Cómo?-
-Así es… pero solo por unos minutos… aunque Yami era feliz porque podía volver a verlo… y así ha ocurrido-
-Entonces… hoy a la media noche- hablo Mu
-Hiro-sensei se materializara frente a Yami-akemi-san-
-Oh!- Kiki miro sorprendido –Su mundo debe de ser fantástico!- exclamo Kiki mientras se levantaba.
-¿tu crees?- pregunto con tristeza la joven mientras miraba el cielo –No deberíamos dejarnos guiar por las apariencias- susurro, solo Mu noto esto.
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