Capitulo 11

"Sentimientos encontrados y caos, de nuevo"

Su agarre es fuerte y decidido, ahora me tiene recostada de la puerta. Estoy en shock, no puedo moverme. Su beso es desesperado, apasionado y con un poco de furia. Es muy distinto a los de Peeta. Oh Dios ¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué no me zafo de su agarre? Tengo que detener esto y ya.

Después de pasar de mi estado de letargo, con todas las fuerzas que tengo, me libero de los brazos de Gale. Lo aparto bruscamente de mi. Mi desconcierto es mayor ¿Qué le hizo hacer eso? ¿Quién se cree y quién le dio permiso? Ya con lágrimas formándose en mis ojos y con la rabia creciente en mi, reúno todas la fuerzas posibles y sin más le doy una fuerte cachetada en su mejilla izquierda. El me ve abrumado cuando lo hago y voltea ligeramente la cara por el impacto. Cierra los ojos y se queda estático mientras que con toda la rabia que puedo mostrar le digo.

- Ni se te ocurra volver hacer eso - le dije en un siseo entre dientes, cargado de rabia. Y sin más abrí la puerta como pude y salí corriendo.

Corrí, corrí y corrí, no se cuanto, pero cada vez lo hacia más rápido, mis lágrimas salían por montón inundando mi rostro. Las personas a las que les paso por al lado, ya sea esquivándolas o tropezándome con ellas, me ven con cierto enojo por el tropiezo; curiosidad y pena. Mi imagen no debe ser del todo buena. Pero ¿qué más puedo hacer? Estoy destrozada, mi corazón tiene un huyo que crece, mi respiración se entrecorta y mi mente juega un arma de doble filo.

Estoy corriendo sin rumbo fijo cuando de repente me tropiezo con alguien. Me golpee fuertemente con su pecho; mis lágrimas no me dejan ver bien, pero es hasta que lo visualizo mejor y me doy cuenta que es Haymitch. Como acto seguido me abalanzo hacia el y lo abrazo fuertemente estrechándome contra su pecho.

- ¿Qué suce… - no puede terminar de preguntar, mi llanto lo interrumpe. Al principio estaba tenso, pero luego poco a poco me correspondió el abrazo. Si que necesitaba un abrazo.

Sin decir nada me condujo lentamente hacia un lugar apartado donde hay unas pequeñas bancas. Nos sentamos, estando yo todavía sujeta fuertemente a su regazo, y luego con sutileza y ternura, comenzó a frotarme la espalda tratando de calmar mi llanto, el cual aumentaba cada vez más.

No sé por qué lloro. Todo me desconcierta. No puede ser que esto me pase a mi. Se supone que debería estar feliz, en compañía de Peeta, de su protección, sus cuidados, atenciones y sobretodo, su cariño. Debería estar más que satisfecha con ello. Pero ¿por qué siento eso? ¿Por qué me abruma mi relación con Gale? ¿Por qué deje que pasara esto? Fácil: porque estoy metida en un laberinto en donde no logro conseguir la salida que me lleve a un mejor lugar. Estoy indecisa en que camino tomar. Mi mente juega algo que mi corazón no responde. Estoy hecha un líos y solo cuestionarme más provoca que le haga daño a los demás, en especial a Peeta. ¡Peeta! El no merece esto, por supuesto que no.

Después de unos minutos mi llanto se calma y mi respiración se compensa. Haymitch me retira suavemente de mi abrazo hacia el y me ve directamente a los ojos.

- ¿Ahora si estas lista para decirme qué te sucedió y por qué inundaste mi camisa con tus lágrimas? - me ve interrogativo y a la vez preocupado. Desvío mi mirada por un instante al suelo y el me hace levantar la cara subiéndome la barbilla. Me pregunta de nuevo - ¿Qué paso Katniss? - no se que responderle. ¿Le digo la verdad? Será lo mejor, me repite mi conciencia. Pero ¿y si luego se lo dice a Peeta? No lo creo, si se entera va a ser por mi; le prometí mi sinceridad y por eso no le voy a fallar. Así que tomo todo el aire posible y le encaro.

- Yo… es que hoy…- no me salen las palabras. El nudo en la garganta es más fuerte. No puedo callar, debo decirle, tal vez así me desahogue. Haymitch me ve directamente como esperando a que prosiga, por lo que luego sigo comentándole todo lo que hice esta mañana en casa de Gale, le conté con lujos y detalles, hasta que llegue a la parte que nunca debió pasar y que es el motivo de mi confusión ahora.

- Me tomo del brazo y sin previo aviso... el... eh, me beso - dije esto último en voz baja, pero estoy segura que escuchó, ya que asintió y luego tomo un respiro y preguntó…

- ¿y tu que hiciste? ¿te resististe o simplemente cediste? - el me pregunta cauteloso, como con temor a lo que le fuera a decir; así que le contesto.

- Al principio estaba en shock, no tenia con que responder, pero lo que si se es que ahora…

- Estas confundida - me interrumpe.

- ¿Eh?... ah… no lo se - me irrito por un momento y me levanto del bando - no lo se Haymitch… ¿y sabes qué? Si tenías razón, ¡soy un fracaso! No debería estar así, por el bien mío y el de Peeta… sobretodo el de el - contesto ya bajando el tono de mi voz al final, el cual había incrementado.

- Debes aclarar tus dudas ya Katniss… no puedes seguir así. Te haces daño a ti- me dice calmado - tienes que decirle lo que pasó - yo se a quien se refiere.

- Yo… no lo se… temo a que se enoje conmigo - no soportaría eso de nuevo.

- Pues entonces se sincera como se lo prometiste, así no le harás más daño - y tiene razón. Será mejor que aclare mis dudas sobre mis sentimientos de una vez y se lo comente abiertamente a Peeta. Aunque me duela luego.

Le agradezco a Haymitch y me voy a la casa en la aldea de los Vencedores. Debo prepararme, por lo que entro a la casa y miro la hora. Son las 2:15 de la tarde, Peeta llegará como a las 5:30 para luego ir temprano a la cena que programo mi madre para esta noche. Esto quiere decir que aún falta para su llegada. Suspiro pesadamente y decido terminar de arreglar unas cosas en la casa, así despejo mi mente y trato de olvidar lo vivido hoy con Gale.

Asi paso toda la tarde, cavilando entre tanto y tanto, pensando en como alejar ese recuerdo de Gale junto a mi y de su actitud posesiva y fiera hacia mi. Debo alejarlo ya, no puede seguir pensando en eso, se supone que soy una chica casada, la cual no debería estar pensando en como su ex mejor amigo la beso. Soy patética. Luego de intentar fallidamente tranquilizarme y de después de darme un baño para relajarme (el cual no ayudo mucho por cierto); me visto, tengo puesto un lindo vestido que me mando Cinna la semana pasada: es de un ligero estampado de flores silvestres, posee tirantes un poco gruesos, es ceñido hasta la cintura, en donde lo adorna una cinta color salmón; de ahí hacia por encima de las rodillas, cae en una falda con volantes. Es tierno, pero no lo suficiente para ocultar lo que en realidad soy.

Cuando termino de peinarme, escucho que se abre la puerta de la casa. Es Peeta, ya está aquí…. Por favor respira, respira; me repito internamente. Tengo que decirle lo que paso, así que bajo las escaleras y lo veo. El entra a la sala y deja una bolsa en el comedor. Tienen que haber visto sus ojos al encontrarse con los míos, puro brillo. Sigo pensando, no lo merezco, ni volviendo a nacer, como una vez me dijo Haymitch.

De repente me invade el miedo, no quiero que piense mal, quiero que entienda que fue un malentendido y que me encargaré de que no vuelva a pasar. Pero en lugar de encararlo de decirle de una vez, solo logro sentir un nudo en la garganta.

- Hola Kat - me saluda mientras extiende sus brazos a mí. De inmediato me voy a su regazo. Es tan distinto estar en sus brazos, me siento segura, cómoda. Lo necesito de veras. El nos separa por un momento y se me queda viendo intrigado - ¿te sucede algo? - ahí está, ya lo intuyó, ¿Qué le digo? La verdad Katniss, ahora. Lo miro directamente y le contesto.

- Yo… eh.. nada, es solo que… - perfecto ¿no era que le iba a decir la verdad? Solo logro mentir como siempre. No puedo hacerlo, no le puedo decir, no ahora. Invento de nuevo - hoy estuve ayudando a mi madre a recoger unas cosas y encontré el trabajo de Prim que le mandaron de la escuela sobre los juegos. Lo leí y me abrumo, todavía no lo supero del todo - esto si es verdad. Todavía sigo teniendo pesadillas sobre los juegos, las muertes de seres inocentes, el cinismo con que los realizan. Los odio.

Luego de recordar eso y en conjunto con las emociones de hoy, no logro soportar un poco y dejo caer una pequeña lágrima. Peeta al verla, con suma ternura la secó con su dedo índice y luego me acaricio la mejilla.

- Tranquila, todo estará bien. Estoy a tu lado, nada va a pasarte - me dice mientras retira un mechón de cabello de mi frente. Ahí está Peeta otra vez ¿Cómo decirle? Lo aprecio tanto que no quiero lastimarlo más de lo he hecho sufrir. No puedo decirle que estoy confundida y que gracias al beso de hoy con Gale, mis sentimientos más aún están revueltos ¿Qué hago?

- Lo se… - logro decir y como acto seguido lo beso. No se por qué lo hice, pero lo sentí necesario. Que distinto es besar a Peeta; sus labios son cálidos, tiernos e irradian protección. Lo quiero, pero no se de que manera…. Después de unos cortos instantes se separa de mi y me ve a los ojos.

- ¿y eso a que se debe? - pregunto levantando una ceja y sonriendo.

- No lo se… - levante mis hombros como señal de indiferencia - solo quise hacerlo - sonrío tímidamente. Soy patética

- Ok.. - ríe tímidamente y luego me da un corto beso y se excusa para subir a arreglarse para la cena. Yo solo lo miro alejarse y lamento no haber sido sincera, se lo prometí y no cumplí, de nuevo.

Me siento mal conmigo misma por permitir que esto pasara. Fui yo la que decidí entablar conversación con Gale, quise aclarar todo y tratar de reparar el pasado y retomar lo que alguna vez fue nuestra amistad; pero como ven, no fue así. En cambio logre empeorar las cosas y lograr en mi una terrible jaqueca.

Cuando ya estaba listo, nos fuimos a mi antigua casa en la aldea de los Vencedores, en donde ahora viven mi madre y Prim, ya que yo ahora vivo en la casa de Peeta. Al llegar nos sorprendimos, ya que vimos sentado en el sillón de la sala a Haymitch ¿Desde cuando el llega temprano a un lugar? Que raro.

- Hola chicos ¿Cómo están? ¿conversaron mucho? - pregunta levantando un ceja y con tono fingido ¿Qué le pasa? Quiero golpearlo.

- Pues… algo…- contesta Peeta confundido por la pregunta - pero no lo suficiente para que lleguemos tarde - dice esto último sonriendo. Haymitch rie por un momento y luego me ve a los ojos interrogativo. Se a que se refirió en su pregunta. Yo solo logro negar con la cabeza disimuladamente y el al notar mi gesto, asiente y forma una línea con sus labios. No le gusto el que no le haya dicho, lo se por su expresión. La verdad no importa, es mi problema y yo lo soluciono a mi modo, el solo me aconsejo y lo aprecio, pero este no es el momento para discutir ese tema, no quiero arruinar la cena que con tanto empeño preparo y organizo mi madre.

La cena paso amena. Conversamos de todo, nos reímos mucho; Haymitch es muy elocuente cuando se lo propone. No había conocido esa cualidad suya. MI madre rio muchas veces, ya había extrañado su risa, la cual es armoniosa y contagiosa. Mi hermana se divirtió mucho con Peeta, se llevan muy bien. El le prometió darle clases de dibujo los viernes y de repostería los sábados. Ella adora sus galletas, por lo que el hecho de poder preparárselas ella misma, le entusiasma mucho. Aprecio su gesto.

Estamos sentados alrededor de la chimenea. Haymitch la prendió hace rato. Seguimos conversando y me doy cuenta que mi madre se ha divertido, le cae muy bien Haymitch, por lo que eso me abruma. Retiro de inmediato el pensamiento y entrelazo mi mano derecha con la Peeta. El comienza a dibujar pequeñas figuras con su dedo pulgar en mi mano, cuando de repente escuchamos un pitido, típico de cuando se anuncia una transmisión obligatoria del Capitolio. Se enciende automáticamente el televisor y de inmediato vemos a Caesar, vestido con un traje brillante y con su nuevo color de cabello, fucsia.

- Buenas noches publico de Panem, soy Caesar Flickerman - su tono alegre marea - estamos esta noche aquí para transmitirles en exclusiva las imágenes de la boda de los actuales vencedores del distrito 12, Katniss Everdeen y Peeta Mellark - y ahí van de nuevo. No saben lo fastidiada que estoy del tema, no me sorprendería que las personas también lo estén.

Luego de mostrar unas fotografías de la ceremonia y de la fiesta, Caesar presento a Cinna, quien se encontraba vestido con un traje elegante de color gris. Como todo lo que se coloca, le queda muy bien. Caesar y Cinna comenzaron a hablar sobre mi vestido y el traje que llevaba puesto Peeta. Compararon los dos vestidos que quedaron de finalistas luego de que las personas votaran por su favorito para mi. Así pasaron una media hora, hasta que finalmente se despidieron, pero cuando Prim se disponía a apagar el televisor, Caesar informo que no nos apartáramos porque habría otra información que dar.

Todos nos quedamos expectantes, no sabemos que puedan decirnos, pero es cuando suena el himno donde nos podemos erguidos y con incertidumbre esperamos. Me sorprendo cuando lo veo; ahí sentado en el escritorio de su oficina se encuentra un cínico y despiadado presidente Snow. Me tenso de inmediato y luego siento como Peeta también lo hace y aprieta con más fuerza nuestro agarre.

Cuando termina el himno, aparece un niño vestido de color blanco, el cual sostiene una caja en sus manos, se le entrega al presidente y luego comienza a hablar sobre los Días Oscuros y del origen de los Juegos del Hambre, como dictaminaron sus reglas y que cada 25 años se celebraría un Quater Quell, los cuales hasta la fecha se han realizado 2. El primero donde los habitantes votaron por quienes serian los tributos; espantoso, lo se. El segundo, en donde se llevaron el doble de tributos a la arena. En esos fue donde Haymitch ganó. Veo como se tensa al momento que Snow describe como fue ese año; sin duda todavía le duele recordar. Al final termina hablando sobre que este año se celebrará el tercer Quater Quell, por lo que no hace esperar más y abre la caja, extrae de ella un sobre amarillento por el tiempo y comienza a leerlo - En el septuagésimo quinto aniversario, como recordatorio a los rebeldes de que incluso los más fuertes de entre ellos no pueden superar el poder del Capitolio, los tributos masculino y femenino serán cosechados de entre su existente colección de vencedores.

Mi madre pega un grito ahogado tapándose la boca. Prim se tapa la cara con las manos y Haymitch no despega la mirada de la pantalla del televisor. Todo me da vueltas, mi corazón se detiene por un segundo. Siento a Peeta que aprieta con más fuerza su mano contra la mía. Mi mente da vueltas y el nudo en la garganta vuelve. Tengo que aceptarlo, lo bueno dura poco. ¿Existe una colección de vencedores en el distrito 12? Luego comprendo lo que significa, soy la única mujer vencedora en este distrito. Con pesar entiendo que mi tiempo duró poco. Voy a volver a la arena.


¿Como les pareció la reacción de Katniss? ¿Qué hará ahora que tendrá que volver a los juegos?

Espero les haya gustado xD

Lynx:Hola! Muchas gracias por comentar y por exponer tu opinión. Referente a la hora, solo quería dar a entender la hora exacta en que se estaba realizando la escena, pero tienes razón, no era necesario En el caso de la reacción de la madre de Gale, pues en el momento que la escribi quice dar a entender la indiferencia hacia el comentario, ya que ella sabe que es mentira el que ellos estén preparando un alzamiento, por lo que es absurdo creerle lo que piensen los agentes… Pero de igual forma, es valiosa tu opinión y me alegra que puedas resaltar tus opiniones, ya que eso me ayuda a mejorar cada día Gracias de nuevo y espero que sigas disfrutando de la historia! Saludos!

Elanor25: Hi! Katniss sabe que Peeta la adora. Todos sabemos que es así, por lo que se espera que ella entienda bien y no se deje llevar ¿verdad?... Gracias por comentar! Saludos

Ane-Potter17: Hola! ¿Qué tal? Espero que te encuentres bien

Peeta no se merece eso, Katniss lo sabe y está consciente de eso; solo se espera que ella no se deje y que sea sincera con como se lo prometió. Gale solo está desesperado y hará cualquier cosa con tal de conseguir la atención de Katniss (eso es lo que da más rabia :/ jejejej). Espero que te guste este capitulo que acabo de publicar y poder seguir viendo tus opiniones Eres genial! Saludos!

Chrushbut: Hola! Tranqui, este nuevo año escolar va a ser genial para ti. Te deseo lo mejor!

Referente a Gale, yo también estoy de acuerdo contigo, el solo busca llamar la atención de Katniss y lograr que ella pueda definir sus sentimientos, aunque nos parezca horrible :/ (a mi no me gusta Gale como puedes ver jejejej). Solo se espera que ella no le mienta a Peeta y se lo diga.

Gracias por leer! Cuídate

katniss luz: Hi! Jajajaja eso es lo que esperan muchos créeme… una buena piña es lo que se merece Gale por meterse con alguien a la cual no se siente conforme con sus sentimientos todavía y de paso está casada jejejej (No me gusta Gale :/).

Espero que disfrutes de los demás capítulos! Saludos.