Capítulo Original: s/7977293/11/Before-you-met-me


"Oh, lo siento," Sebastian le sonrió a Blaine mientras se acercaba a la mesa donde Blaine y Kurt estaban sentados; ya bebiendo sus cafés, con el de Sebastian puesto en la mesa. Kurt odiaba que su estómago inmediatamente se contrajera en nudos al verlo. Habían pasado tres días desde que Kurt se juntó para un café con Sebastian y lo que había pasado lo enloqueció, esperando desesperadamente que la atracción que había sentido por Sebastian hubiese sido una casualidad o un lapso momentáneo en su cordura. De hecho, se había casi convencido a sí mismo de eso pero en el momento en que Sebastian entró en la cafetería, Kurt supo que no se había ido. Si hubiese sido solo una atracción física, Kurt hubiese estado bien pero era más que eso.

"No sabía que estaba el peligro de los peligros cayendo del cielo hoy." Continúo Sebastian.

Tanto Blaine como Kurt lo miraron sin comprender.

Sebastian miró a Blaine significativamente. "El casco-cabello de Blaine," insinuó, señalando su propio cabello deliberadamente.

"¿Qué pasa con mi cabello?" preguntó Blaine, todavía confundido.

"Está hablando sobre tu gel," dijo Kurt amablemente.

"Si," Sebastian agregó y se sentó. "Parece como si lo hubieses tratado de ahogarlo."

Blaine frunció el ceño. "Sabes, eso no es muy agradable, tal vez deberías intentar un poco de cortesía," dijo, sonando genuinamente dolido. "Mi cabello luce bien; solo estás tratando de hacerme sentir mal conmigo mismo." Para el momento en que Blaine terminó de hablar sonaba más enojado de lo que Kurt lo había visto nunca.

"¿Qué?" pregunto Sebastian sonando estupefacto y Kurt miró a Blaine apropiadamente. El otro chico tenía círculos oscuros bajo sus ojos y aparte de su pesado cabello con gel; el resto de su apariencia estaba desarreglada y no completamente arreglada como normalmente era.

"¿Estás bien, Blaine?" preguntó Kurt, preocupado.

"No…" murmuró Blaine. "Josh y yo tuvimos una pelea anoche… Llegué una hora tarde anoche y se enojó mucho…"

"Oh," Kurt hizo una mueca. "Lo siento, Blaine, estoy seguro de que arreglaran las cosas."

"Eso espero," dijo Blaine malhumorado.

Se quedaron en silencio por unos momentos.

"Hey," dijo Sebastian, frotándose la parte posterior de su cuello. "Lo, uh…"

Kurt levantó una ceja hacia él y Sebastian lo miró.

"Lo siento," le dijo a Blaine. "No debí haberme burlado de tu cabello."

El seguía frotándose el cuello y Kurt odió como instintivamente supo que el solo hacía eso cuando se sentía culpable.

"Está bien," dijo Blaine sonriendo un poco. "Exageré."

"Bueno-" comenzó Sebastian pero fue interrumpido por el teléfono de Blaine.

"¡Es Josh!" exclamó Blaine y se levantó abruptamente. "Voy a atender esto."

Caminó hacia la puerta y sostuvo su teléfono en su oreja mientras salía de Lima Bean.

Kurt tragó duro ya que él y Sebastian se quedaron solos.

"Entonces," dijo, esperando que sonase normal. "¿Quién lo hubiese pensado? Sebastian Smythe disculpándose."

Sebastian dio vuelta los ojos. "Si pero no esperes que pase de nuevo…"

"No te preocupes," Kurt le aseguró, sonriendo a pesar de sus nervios. "No lo espero."

"Probablemente lo mejor sea que no esperes nada de mí," dijo Sebastian. "No tiendo a cumplir promesas o expectativas."

Kurt río débilmente. No importaba que Sebastian obviamente estaba bromeando, igual lo afectó eso. ¿Qué estaba haciendo? Esto solo podría terminar con Kurt saliendo lastimado, tenía que encontrar la manera de terminar con esto, tenía que-

"¿Estás bien?" preguntó Sebastian cuidadosamente y Kurt levantó la cabeza.

"¿Por qué?" preguntó, encogiéndose internamente. Si iba a seguir pensando sobre Sebastian, realmente necesitaba ser menos obvio.

"Te ves como si estuvieras a punto de vomitar y estás respirando muy alto," Sebastian buscó el rostro de Kurt. "¿Blaine y Josh te están poniendo mal?"

"Ellos lo arreglaran…" Kurt logró una sonrisa. "Si a Josh le gusta Blaine al menos la mitad de lo que Blaine gusta de él, están obligados a arreglarlo."

"Oh, confía en mí," resopló Sebastian. "A Josh definitivamente le encanta Blaine, es repugnante."

Kurt río hacia el disgusto poco convincente de Sebastian.

"Oh, ¿adivina qué?" preguntó Kurt, esperando que Sebastian se hubiese olvidado sobre la anterior pregunta. "Obtuve una A en el ensayo…"

"Por supuesto que lo hiciste," dijo Sebastian, luciendo complacido. "Te ayudé, ¿no?"

El estómago de Kurt se contrajo ante el recordatorio.

"Si, lo hiciste," dijo. "Gracias por eso."

"No te preocupes." Dijo Sebastian, sosteniendo su taza de café en un brindis burlón. Kurt lo recordaba, probando de su mocha codiciosamente, agradecido por el golpe que le dio la cafeína.

Bebieron en silencio por un minuto, Kurt tratando de concentrarse en su café y no en Sebastian.

"Nunca me dijiste que estaba ma-" comenzó Sebastian, moviéndose en su silla para mirar a Kurt directamente, pero por suerte, antes de que pudiese terminar su frase, fue interrumpido por Blaine.

"¡Lo arreglamos!" Blaine se derrumbó en su silla luciendo feliz.

"¡Eso es genial!" Kurt arrancó sus ojos de los de Sebastian y le sonrió a Blaine.

"Si…" Blaine agarró su café, sonriendo tontamente.

Sebastian no dijo nada, solo dio vuelta los ojos hacia Kurt con exasperación. Kurt tragó duro; esto iba a ser difícil.


Cuanto más tiempo pasaba Kurt con Sebastian, más comenzaba a recoger ciertas cosas sobre el otro chico. Odiaba admitirlo, pero ahora que le estaba prestando más atención, Sebastian realmente era mucho más buen-tipo de lo que aclamaba ser.

Cuando Kurt llegó a Lima Bean, listo para quitar de su cabeza la preocupación sobre una prueba de Frances en la que necesitaba obtener una A, en orden a continuar con el tema, Sebastian inmediatamente había preguntado que lo estaba molestando. Le había dicho a Blaine que pidiese el café de Kurt y luego procedió a bombardear a Kurt con preguntas sobre la nueva obsesión musical de Kurt (Judy Garland coincidentemente) y bromeando sobre el estado de su cabello.

No fue hasta que habían dejado Lima Bean y había entrado a su auto que él se dio cuenta que Sebastian se las había manejado para distraerlo de lo que pensaba sobre su prueba por un hora completa.

Era más de lo que había esperado del otro chico y no estaba seguro si estaba agradecido o molesto por la extraña amabilidad que Sebastian había mostrado. Parte de él quería sonreír como un lunático y sentirse feliz de que Sebastian pareciera importarle él o al menos el equivalente a Sebastian.

Pero una gran parte de él deseaba que Sebastian sea menos como un amigo y más con un conocido molesto, parecía que cuanto más tiempo que Kurt pasaba con él, más difícil era negar lo que estaba sintiendo por Sebastian.

Había un lado positivo sin embargo, si se lo puede llamar así. La mayoría del tiempo, cuando Kurt se juntaba con Blaine y Sebastian, estaba demasiado ocupado discutiendo con Sebastian para pensar sobre sus sentimientos. No era hasta que llagaba a casa que solía comenzar a pensar demasiado sobre las cosas.

Era mucho más fácil estar con Sebastian que estar lejos de él y Kurt definitivamente no quería pensar sobre eso.

"Hey," Kurt llamó a Sebastian quien estaba sentado solo en una mesa en una esquina de Lima Bean, sosteniendo una taza humeante. El estómago de Kurt se contrajo al darse cuenta que Baine no estaba allí. La idea de pasar una hora a solas con Sebastian era a su vez aterradora y estimulante.

"Hey," dijo Sebastian, dándole a Kurt un rápido asentimiento mientras este se sentaba.

"¿Blaine no está aquí?" preguntó Kurt y mantuvo su cabeza baja mientras buscaba en su mochila su billetera, asegurándose que Sebastian no pudiera ver su rostro.

"Está por venir," dijo Sebastian y el extraño tono con el que habló hizo que Kurt levantase su cabeza para mirarlo.

"¿Qué pasa?" preguntó, mirando directamente el rostro de Sebastian por primera vez en el día.

Las cejas de Sebastian fueran fruncidas profundamente y la intensa mirada que tenía lo hacía verse como si estuviera sufriendo. Kurt también notó que estaba agarrando su café con mucha fuerza como si estuviera a punto de huir de él.

"Audicioné por un solo en las Regionales hoy," explicó Sebastian, suspirando profundamente. "Blaine está viniendo de la reunión con el Consejo…"

"¿En serio?" Kurt sonrió. "¿Qué cantaste?"

"Maneater, de Nelly Furtado…." Sebastian dio una pequeña sonrisa hacia el tranquilo zumbido de aprobación de Kurt. "Pero ese no es el punto, probablemente ya decidieron."

"¿Estás nervioso?" preguntó Kurt. "¡Oh, dios mío, lo estás!"

Sebastian se sonrojó un poco.

"No hubiese pensado que te pondrías nervioso…" dijo Kurt pensativamente. "Creo recordarte diciendo que aparte de Blaine, tenías la mejor voz en el grupo…"

"Si, es verdad," dijo Sebastian sonriendo. "Pero el Consejo puede ser parcial; puede que no tomen la decisión correcta…"

Kurt suprimió una sonrisa, era la primera vez que había visto a Sebastian tan inseguro sobre sí mismo y obviamente estaba tratando muy duro para encubrirlo.

"¿Parcial?" resopló Kurt. "¿Por qué serían parciales? No estaba enterado que los solos eran juzgados por la personalidad…"

"Ja, ja." Dijo Sebastian sarcásticamente. "Hablo en serio de hecho, hay un chico llamado Jeremy en el Consejo y realmente no le agrado…"

"¿Jeremy? ¿Lo hiciste enojar o algo así?" preguntó Kurt, tratando de recordar si Sebastian o Blaine habían mencionado a Jeremy antes.

"Jeremy y yo, digamos que lo que tuvimos, fue breve," Sebastian sonrió lascivamente. "Y creo que su herida no pasó…"

"Oh…" Kurt palideció, sus manos apretaban en puños pero se salvó de tener que decir algo más por la entrada de Blaine a Lima Bean.

"Mira quien está aquí…" dijo Kurt, señalando hacia la puerta y los ojos de Sebastian se ampliaron pero todo lo que consiguió fue un zumbido sin compromiso de reconocimiento.

"¡Oh, vamos Sebastian!" Kurt dio vuelta los ojos. "Tienes permitido estar nervioso."

Los ojos de Sebastian se posaron en los de Kurt.

"No lo estoy…" murmuró, haciendo una pequeña mueca. "Cállate."

Kurt sonrió ante su tono petulante.

"¡Hey, chicos!" Blaine había llegado a la mesa. "Kurt, ¿quieres que te traiga un poco de café?"

"Oh, no, está bien." Kurt le sonrió, viendo a Sebastian agitarse ligeramente en silencio, por el rabillo de su ojo. "Lo traeré por mí mismo."

"No seas tonto," dijo Blaine. "Yo invito."

Kurt abrió su boca para protestar. "Realmente-"

"Los traeré." Dijo Blaine firmemente y volviéndose en su contra.

"Blaine." Dijo Sebastian, aparentemente sin ser capaz de mantenerse en silencio por más tiempo. "¿Vas a decirme que dijo el Consejo? ¿O voy a tener una tortura de tu parte?

"¿El Consejo?" preguntó Blaine inocentemente, una pequeña sonrisa crecía en sus labios. "¿Qué pasa con el Consejo?"

"Oh, dios mío, Blaine." Sebastian dio vuelta sus ojos pero Kurt podía ver que estaba agarrando nerviosamente su servilleta de Lima Bean y estaba casi hecha trizas. "¿Decidieron quien obtuvo el segundo solo?"

"¡Ah, es verdad!" exclamó Blaine con una sorpresa fingida y Kurt río tranquilamente.

"Oh, por el amor de dios, Blaine," dijo. "Pon a Seb fuera de su miseria."

"Bien…" Blaine sonrió y miró a Sebastian directamente. "Tú lo obtuviste."

La respuesta de Sebastian fue instantánea.

Una lenta sonrisa se extendió sobre su cara y Kurt se contuvo a reírse ante la mirada de triunfo en los ojos de Sebastian.

"¡Creo que iré a traernos un poco de café para celebrar!" dijo Blaine sonriendo a Sebastian una última vez antes de irse.

"¡Bien hecho!" felicitó Kurt al otro chico, tratando de bajar el tono de su amplia sonrisa y Sebastian sacudió una mano, despectivamente pero Kurt podía ver que se veía complacido.

"Gracias," dijo Sebastian. "Era obvio que lo iba a conseguir pero gracias de todas formas."

"¡Oh, Kurt!" dijo Kurt en una pobre imitación de la voz de Sebastian. "¿Qué tal si no les gusto?"

"Oh, cállate," dijo Sebastian cariñosamente y Kurt sintió a su corazón contraerse, mordiéndose, en el impulso de decir algo potencialmente embarazoso.

"Eres tan desagradecido…" dijo en su lugar, tratando de mantener su voz leve.

Sebastian suspiró exageradamente. "Gracias," dijo, sonando sincero esta vez.

"De nada," dijo Kurt, esperando que no sonara tan brusco como se sentía. "Recordaré este día para siempre, el día en que Sebastian Smythe dio las gracias."

"Me ofende eso." Sebastian hizo un puchero por un momento y luego sonrió. "Solo estás celoso de que yo consigo solos y tú no."

"Dudoso," Kurt dio vuelta los ojos. "Te lo aseguro, mi voz es mejor que la tuya…"

"Dudoso," Sebastian lo imitó. "Mi voz es fantástica."

"Depende de tu definición de fantástico," dijo Kurt, fingiendo especular. "Si tu definición de fantástico es el sonido chillón de los suricatos tratando de comunicarse, entonces sí; estoy seguro que suenas fantástico…"

"Ouch," Sebastian sonrió. "Eso duele, Kurt."

"Estoy seguro," dijo Kurt, levantando una ceja.

"Ni siquiera me has escuchado cantar," acusó Sebastian.

"¿No lo has escuchado cantar aún?" preguntó Blaine, habiendo llegado finalmente de conseguir su café y el de Kurt.

"Nop," dijo Kurt, agarrando su café agradecido. "Gracias, Blaine."

"No hay problema," Blaine le sonrío. "¿Pero realmente no lo has escuchado cantar? Es realmente bueno…"

"Ves," Sebastian arqueó una ceja hacia Kurt. "Si Blaine lo dice, debe ser cierto…"

"No estoy convencido," dijo Kurt alegremente. "Lo creeré cuando lo vea…"

Sebastian lo miró.

"Sebastian, ¿por qué no cantas un poco de tu audición?" sugirió Blaine.

"¿Aquí?" preguntó Sebastian dudosamente.

"¿Por qué no?" preguntó Blaine.

"Este lugar está lleno… No quiero molestarlos…" dijo Sebastian encogiéndose de hombros y Kurt resopló.

"¿Con miedo a no cumplir las expectativas?" preguntó.

Sebastian le sonrió, claramente incapaz de resiste el desafío en la voz de Kurt. "En realidad es lo opuesto, apróntate para ser alucinado."

"Canta en voz baja," dijo Blaine, mirando entre los dos con diversión.

"Lo intentaré." Sebastian sonrió.

"Solo hazlo." Kurt dio vuelta los ojos.

"Everybody look at me, me." Comenzó Sebastian, con los ojos en Kurt. "I walk in the door you start screaming. Come on everybody what you here for? Move your body around like a nympho."

Kurt abrió los ojos con admiración y Sebastian sonrió mientras cantaba.

"Everybody get your necks to crack around. All you crazy people come jump around."

Ciertamente no tenía la brillantez técnica que Blaine tenía pero la voz de Sebastian parecía natural, al igual que Sebastian. Y no solo eso, también parecía cantar con más encanto y carisma que el otro Warbler lo que era algo que Kurt había pensado que era imposible.

"I want to see you all on your knees, knees." Sebastian le sonrió a Kurt insinuantemente.

Kurt se sonrojó, tratando de concentrarse en la pared detrás de Sebastian en lugar que en el chico en sí mientras continuaba cantando.

"You either want to be with me or be me. Maneater, make you work hard-"

"¡Es suficiente, Sebastian!" Blaine lo interrumpió, riendo. "Creo que Kurt captó tu punto."

Sebastian le sonrió a Kurt. "¿Te convencí?" preguntó en voz baja.

"Um…" Kurt momentáneamente se perdió en sus pensamientos. "Si, lo hiciste,"

"¿En serio?" preguntó Sebastian incrédulamente.

"En serio." Confirmó Kurt, dando vuelta sus ojos. "Sonaste genial."

"Oh," Sebastian frunció sus labios. "Estaba esperando que me rechazaras…"

"Bueno, no lo hice," dijo Kurt.

"¿Mi increíble voz te convenció por completo?" Sebastian sonrió.

No tienes idea, pensó Kurt, tomando un profundo trago de su mocha mientras Blaine y Sebastian se distrajeron en una conversación.

Como consecuencia, Maneater pronto se volvió la canción más escuchada en su iTunes.


¡Hola! Muchas gracias por leer. Decidí dejar la canción en inglés porque si la traduzco dejaría de tener sentido para mí, pero pueden buscar la letra si quieren. ¡Nos vemos! :)