"Cambios (Parte II)

N/A: ¡Hola mis queridos lectores! Un milagro el aparecer de nuevo hahaha, espero que hayan tenido una buena navidad, así como año nuevo y reyes XD! Bueno, pues aquí una actualización de este fic que poco a poco ha ido teniendo más lectores. Gracias a los que me ponen entre sus favoritos. Ah! Lo olvidaba, saludos a la neko de Angie. Aquí tienes tu recompensa por ser tan sumisa HAHAHAHAHAHA.

¡Sin más que decirles!

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.

"No puedes evitar el dolor, pero puedes elegir superarlo." – Paulo Coelho

Cuando una persona cambia a veces no se sabe si es por mérito propio o por obligación. La sociedad no siempre suele ser 'compasiva' con otros, hay personas que llegan a herir en más de una manera a una persona tan sólo por que no les agrada su forma de ser o verse. ¿Por qué la sociedad tiende a criticar y no defender? Hay un porcentaje de esa sociedad que acepta todo de una persona; ya sea alto, bajito, delgado, gordito. ¿Por qué el otro porcentaje restante no puede esforzarse en aceptar los defectos de los demás? ¿Tan difícil es? Tantas preguntas que sabemos que más de uno se plantea, hoy en día la sociedad tiende a ser más agresiva e ignorante.

Para ser aceptado debes lucir lo que se anuncia en televisión, internet o bien en revistas. ¿Qué pasa si no quieres ser igual a los demás? La respuesta es sencilla… Te criticaran por ser un absurdo que no quiere verse bien ante todos. Las apariencias son lo esencial en las personas superficiales. Pero para alguien que es tan sencillo, lo más importante es ser uno mismo. Hacer tu propio estilo, levantar la cabeza en alto y decir. "Este soy yo. Acéptenme o aléjense"

Para Fate es exactamente lo mismo, recibió humillaciones, insultos y risas de toda una preparatoria. Hirieron sus sentimientos y le destruyeron su autoestima. Cada que se veía al espejo veía a la persona que todos describían. Una persona horrible, alguien que usaba ropa holgada, gafas pasadas de moda y un peinado que no le agradaba a nadie. Lágrimas siempre bañaban su rostro al recordar aquellas voces crueles. Testarossa no soportaba aquellas agresiones, pero intentaba seguir su vida a pesar de todo, hasta que hirieron su corazón y terminó en un hospital. Aquellos alumnos que tanto la molestaban habían logrado lo que querían. Que se despreciara así misma… Sin embargo, siempre hay personas que de verdad valoran a esa persona por lo que es y no por lo que lleva. Fate amaba a su familia y a sus amigas, porque gracias a ellas tuvo el coraje para seguir. Ahora, Testarossa estaba lista para su último cambio. Un cambio que le traería muchas cosas en un futuro próximo. Su gemela y sus amigas la llevarían a adquirir ropa y por supuesto un nuevo corte. Fate Testarossa Harlaown dejaría de ser la chica marginada, para pasar a ser una joven atrayente y simple. La rubia haría la diferencia, ella no sería como los demás. Nunca apoyaría a la sociedad patética que se encarga de lastimar cruelmente a otros.

"Con la frente en alto les diré a todos quien soy…."

(n.n)

Las gemelas Testarossa y sus amigas se encontraban en un centro comercial, observando los escaparates que mostraban linda ropa. Fate había pedido algo más casual pero a la vez agresivo. La chica había decidido que su estilo sería entre rock y elegancia. Suzuka que había ido sólo para ayudar a Fate, ya que al parecer Arisa estaba recelosa con ella y no le había informado de lo planeado, por lo que tuvo que enterarse por parte de Alicia. Había encontrado una tienda que le gustaría a su amiga.

"Fate-chan, ¿Qué te parece si entramos?" Suzuka señaló la dichosa tienda.

La rubia que estaba observando con Hayate un Rolex de oro puro con diamante, dirigió la vista hacía donde señalaba su amiga. Sonrió inmediatamente al ver aquel estilo. Para ella era la indicada. "Muy bien, vamos" Y pronto la siguió.

Las demás observaban el lugar sorprendidas pues nunca la habían visto hasta ahora. Las chicas leyeron el nombre: "The Nave Casual Rock" Para después entrar y observar los alrededores.

"Hola chicas, ¿puedo ayudarlas en algo?" Preguntó un chico castaño, sonriéndoles a todas.

"Hola, pues queríamos escoger algunos atuendos para mi hermana" Respondió Alicia.

El chico observó a la rubia que estaba cerca de una peli morada, estuvo así unos instantes. Con sus ojos fijos en Fate, mientras la nombrada seguía sin inmutarse al escrutinio del castaño. "Tengo lo indicado para ti amiga" El vendedor le sonrió amistosamente y empezó su andar en los pasillos de aquella tienda, hasta llegar a algunos conjuntos sexys y que claro cautivaron a Fate.

El primer conjunto que el chico tomó para mostrárselo a la rubia consistía en unos jeans rotos de las rodillas y con algunas fisuras en los muslos, una camisa de los The Rolling Stones color blanco, una chaqueta negra de cuero y por último una bufanda de lana color café claro. "Fate-chan, ese es muy lindo" Comentó Hayate observando el maniquí.

"Tu amiga tiene razón, además tú eres más del tipo relajado. Te quedaría perfecto" El castaño le volvió a sonreír y Alicia se dio cuenta que aquel hombre estaba siendo amistoso con su hermana no sólo por la necesidad de vender.

"Anda Fate, pruébatelo" Ánimo la gemela.

"De acuerdo" La nombrada recibió animada la ropa que el chico le tendió y se dirigió a un vestuario que había cerca de ellas.

"Tu hermana se verá impresionante" El castaño miró a Alicia.

"Gracias, emm…. Perdona ¿Cuál es tu nombre?" Preguntó curiosa.

"Mi nombre es Vice, soy el dueño de esta tienda" Las chicas se sorprendieron un poco, pues el chico se veía de su misma edad.

"¿De verdad eres el dueño?" Preguntó incrédula Arisa.

"Por supuesto, yo quise tener mi propio negocio" Respondió con entusiasmo.

"Nunca había visto esta tienda, ¿acaba de ser abierta verdad?" Suzuka miraba las paredes del lugar, que estaban adornadas con Graffitis impresionantes.

"Así es, la verdad es que tengo varias tiendas; y bueno, me pareció este sitio buen lugar para poner otra" Alicia iba a preguntar algo más pero la voz de su hermana llamó su atención.

"¿Qué tal?" Les preguntó.

Todas la observaron atentamente, sorprendidas de ver el cambio tan drástico que con esas ropas hacían a Fate tan diferente y tan ella. Alicia sonrió, realmente su hermana era un diamante en bruto que poco a poco estaba siendo pulido. "Siempre has sido hermosa hermana…" Pensó.

"Te ves genial" Opinó Vice, poniendo un espejo de cuerpo completo enfrente de Fate.

La rubia pudo verse luciendo tan diferente, sonrió al ver que podía cambiar y hacerles tragar todas sus palabras a aquellos idiotas. Pero, a la vez estaba feliz de notar que con ese estilo podría tener a sus pies a quien quisiera. Aunque su único delirio era Nanoha, sólo ella, siempre ella. "Prepárate Nanoha…" Cerró sus puños fuertemente sólo de recordar a Signum haciendo sonreír a su chica. "Ella es mía… y ni tu ni nadie me la quitará…"

"Entonces me lo llevo" Fate le sonrió a Vice.

"Enseguida lo envuelvo para ti, pero para completar tu atuendo" Vice se dirigió hasta unas botas Harley Davidson de color negro. Sonriente regresó hasta Fate y se las entregó. "Estas te quedarán perfectas" La rubia las tomó y sin prisa se las puso, sonriendo aún más al verse en el espejo nuevamente y comprobar que era cierto. Su nuevo atuendo era espectacular.

"Oye Fate-chan, ¿Por qué no te llevas el atuendo puesto ahora?" Propuso Hayate entusiasmada.

"Tienes razón" Fate miró a Vice "¿puedo llevármelo así, cierto?"

"Claro que si, amm… ¿puedo llamarte por tu nombre?" Pidió amablemente el chico.

"Claro, Vice" Fate le guiñó un ojo divertidamente, haciendo reír al castaño.

"De acuerdo, Fate-chan. ¿Quieres seguir observando los alrededores?"

"Sí, seguiré observando. Tal vez me lleve toda la tienda" Bromeó,

"Jajaja, encantado de venderte todo" Y así, Vice siguió mostrándole mucho más ropa a su nueva amiga, con la cual se sentía identificado; pues no hace mucho él también había sido marginado por un puñado de imbéciles. Vice sabía muy bien que Fate era como el, sus ojos hablaban por ella. Sin embargo, también podía ver la determinación en su mirada.

Después de haber estado un buen rato bromeando con Vice, al cual invitaron a tomar un café después, pues había sido muy amigable con ellas. Las chicas salían de la tienda con muchas bolsas con ropa, accesorios y calzado de su querida amiga y hermana. "¿Cuál es nuestra siguiente parada?" Inquirió Arisa observando los alrededores.

"Me gustaría comprarme algo de calzado deportivo" Respondió Fate, observando una tienda que tenía sólo las mejores marcas de tenis.

"Pues vamos" Hayate tomó la mano de Alicia y se la llevó por delante. Suzuka tomó la de Fate y emocionadas se fueron tras sus amigas. Arisa iba sola, observando a cierta peli morada que la había ignorado todo el día.

Una vez dentro de la tienda, una chica pelirosa se acercó para atenderlas. Fate le dijo que calzado quería y así la trabajadora estuvo dando vueltas de un lado para otro, llevándole todo tipo de modelos a la rubia. Desde Converse hasta Adidas, Fate terminó comprando diez pares de tenis, sorprendiendo a la pelirosa chica. La cuál algo nerviosa le había dicho si traía el suficiente dinero para pagarlos ya que no eran nada baratos. Esas palabras cabrearon a la rubia, la cual no dudó en decirle que estaba ahí para atenderlas no para preguntar por el dinero que llevaba en su billetera. Alicia que había estado también probándose calzado, le dijo a su hermana que se tranquilizara. Después se dirigió a la trabajadora y le dijo que no había problema, pues tenían lo suficiente para pagar.

La pelirosa se había disculpado e inmediatamente fue empacando todo lo que las dos hermanas iban a llevarse. Cuando la compra fue hecha, Fate salió sin decir nada; su rostro serio dejó a una pelirosa apenada por haber sido tan directa con la chica.

Cuando todas siguieron su camino, se dieron cuenta que Fate se había quedado observando un salón de belleza. Las amigas no reconocían ese lugar, pero Fate y Alicia si; en ese lugar siempre iban Precia y Lindy, en una ocasión llegaron a llevarlas, pero como todo infante, las gemelas y Chrono se aburrían de estar ahí. Las madres siempre alagaban lo bien que aquel lugar las atendía. Alicia sonrió al darse cuenta que su hermana también quería comprobar si lo que decían sus madres era cierto. "¿Qué te parece si entramos?" Se acercó a su gemela.

"Me gustaría saber si no son mitos lo de nuestras madres" Contestó Fate, sonriendo.

"Vamos entonces" Fate soló asintió y siguió a su hermana al interior del lugar. Arisa, Hayate y Suzuka no tardaron en seguirlas y maravillándose de lo bien cuidado que estaba aquel salón.

Una mujer pelinegra de unos treinta años de hermoso cuerpo y ojos verdes se acercó a las gemelas sonriendo al reconocerlas. "Pero mírense, han crecido bastante"

"Lilian, un placer verte de nuevo" Dijo Alicia abrazando a la mujer.

"Lo mismo digo de ti querida" Lilian besó la comisura de los labios de la gemela, sonrojándola y enojando a cierta castaña.

Al separarse de Alicia, Lilian observó a Fate. "Vaya, vaya. Hasta que te dignas en visitarme cariño" El beso que le dio a la rubia fue muy diferente, pues a ella le besó la mejilla dejando su labial marcado.

"Estas más hermosa de lo que recordaba" Aludió Fate, sonriendo divertidamente.

Lilian se sorprendió por la seguridad de las palabras de la gemela, ya que ella la recordaba bastante tímida. "Gracias, cielo" Le guiñó un ojo.

"Lilian, queremos un nuevo corte de pelo para Fate" Alicia se puso a lado de su hermana, sintiendo la mirada pesada de Hayate. Un escalofrío recorrió su cuerpo. "De alguna manera siento su enojo…"

La bella mujer observó a Fate de pies a cabeza, notando que traía ropa más de su edad y atractiva. Se llevó una mano al mentón, pensando en el corte que le quedaría bien. "Muy bien, tengo lo indicado para ti Fate-chan" Lilian la tomó de la mano y la sentó en una silla.

"Lo dejo en tus manos preciosa" Fate le guiñó un ojo.

"Confía en mi cariño, tu cabello quedará reluciente" Lilian empezó su trabajo tranquilamente, tomándose su tiempo. Sabía que Fate tenía un hermoso cabello, un poco descuidado pero ella se encargaría de eso. Empezó cortando un poco lo largo de aquellas hebras doradas, el corte sería degrafilado para enmarcar más ese maravilloso rostro.

Algunas trabajadoras les decían a las demás que si gustaban de algún servicio. Y claro, como una estaba más que cabreada, decidió desquitarse. "Yo quiero un despunte y una manicura"

"De acuerdo" La bella trabajadora empezó con Hayate.

"Cuando termines, cárgalo a la cuenta de Alicia" La nombrada sintió el veneno en su nombre, así que lo único que pudo hacer fue suspirar.

Arisa y Suzuka no se quisieron quedar atrás y pronto ellas también disfrutaban de los buenos servicios del lugar. Hayate observaba con cautela a Lilian, la cuál reía con Fate animadamente; sin embargo también se daba cuenta de que la despampanante mujer miraba a Alicia por el espejo que estaba enfrente. La castaña intuía que a Lilian le atraía Alicia y no se tomaba la molestia de ocultarlo. "Pero que mujer tan atrevida…" Pensó.

Fate observaba como algunos de sus mechones rubios caían al suelo, se observaba en el espejo notando la gran diferencia que estaba obteniendo. Ahora, la chica podía ver mejor su rostro, la delicadeza con la que se marcaba. El como sus ojos destacaban, Fate podía sentir como su autoestima subía y la dejaba ver con claridad. Notó su nariz respingada y no horrible como le decían en la escuela. Sus labios finos y no asquerosos como decía Yunno. Sus pestañas eran largas y bien curveadas, dándole a entender que no necesitaba preocuparse por arreglárselas tanto. Su piel se veía blanca, como la nieve y no como un espectro de la noche que asustaba a la gente. Su sonrisa era preciosa, sus ojos se cerraban un poco cuando soltaba una carcajada por las ocurrencias que le decía Lilian. Fate brillaba, imponía y cautivaba. Testarossa se sentía feliz de haberse encontrado así misma a través de un espejo, no había más lágrimas, no más repudio hacía si misma. Fate era una chica realmente hermosa y ahora, se daba cuenta que siempre lo fue. Que lo único que necesitaba era ser pulida. Su corazón latió de alegría al ver que Lilian le había hecho una cola de caballo alta, haciéndola ver más juvenil. "Esta soy yo… siempre he sido así…." Se dijo interiormente.

"¿Y bien? ¿Qué te parece cariño?" Preguntó Lilian, sonriente terminando de atar aquel cabello.

Las lágrimas de Fate le decían a Lilian lo feliz que estaba, la bella pelinegra había conocido a la rubia cuando era más joven. Cuando la había visto, supo que aquella chica sería un ser maravilloso. Lilian le tomó profundo cariño, adoraba a Fate más que a nadie. Ella podía ver en aquellos ojos un dolor enorme. En lo profundo de su corazón, deseaba que aquella pequeña fuera feliz. Pero por lo que le habían contando Precia y Lindy; la felicidad era lo último que le pasaba a Fate. Ahora, estaba alagada de haber sido ella quien le enseñara a la rubia lo hermosa que era tanto por dentro como por fuera. "Siempre has sido hermosa Fate-chan, ahora mismo puedes verlo ¿verdad?"

Testarossa asintió, mientras limpiaba sus lágrimas. "G-Gracias, Lilian"

"No es nada Fate-chan, yo sólo hice lo que mejor sé hacer… lo demás ya estaba ahí" Lilian abrazó por detrás a la rubia. Observándola por el espejo.

"Me siento mejor, tan diferente… pero a la misma vez sé que soy yo. Siempre he sido así, pero no me había dado cuenta… con tantas burlas en mi vida…" El semblante de Fate se volvió serio.

"Esas personas que te molestaban no valen nada Fate-chan, los que te conocemos sabemos que siempre has sido un hermoso diamante; y tú cariño, has decidido dejarte ver como eres. No necesitas a personas falsas en tu vida, quiero que siempre recuerdes Fate-chan, que quien te quiere te mira con los ojos del corazón" Un beso fue depositado en la cabeza de la rubia. Un gesto muy cálido y amable.

"Agradezco tus palabras y siempre las tendré presentes" Fate se levantó de su lugar y abrazó a la bella pelinegra.

Las demás llevaban rato observando la escena, todas estaban felices del progreso de su amiga. Ellas seguirían unidas en las buenas y en las malas. Aunque, no sabían que sería de Nanoha al ver tan cambiada a Fate, además del hecho de que la rubia estaba decidida a atormentarla por un buen tiempo.

"Nanoha-chan… ¿Cómo lograrás seguir adelante con todo esto? Si tan sólo supieras que Fate-chan nunca dejará de luchar por ti…." Suzuka miraba a Fate y sabía que la única persona que podía realmente ayudarla era su amiga cobriza. Lamentablemente, Nanoha tendría que pasar por cosas desagradables. "Definitivamente no te dejaré sola… Nanoha-chan"

(o.o)

Después de haber estado conversando con Lilian un par de horas, las chicas se despidieron amablemente de ella. Aunque, la bella pelinegra se había 'despedido' de Alicia de una forma más cariñosa. Cosa que disgustó aún más a Hayate y por lo cual, iba hasta delante junto a Fate. La rubia notaba miradas en su persona mientras pasaban por aquellos pasillos, muchas chicas la miraban con coquetería.

Al igual que algunos chicos, pero Fate los ignoraba por completo. Ninguno le interesaba, no si no era Nanoha.

"Mira, es muy guapa ¿no crees? Sin esas gafas se vería mejor" Escuchó a alguna chica.

"Por dios, la chica castaña tiene suerte" Dijo otra, mirando con envidia a Hayate.

"Wow, ¿de donde salió esa belleza?" Dijo otro chico, embobado con Fate. Y así siguieron algunos comentarios, bastante vacíos para la rubia.

"Hayate, deberías dejar de fruncir el ceño de esa manera" Fate la miraba divertida mientras se acomodaba sus gafas.

"No quiero" Rezongo como niña pequeña la castaña.

"Escucha mapache, te quiero pero me estas desesperando. Enserio, me gustaría que dejaras de estar con ese genio. Alicia no le va hacer caso nunca a Lilian"

"¿Y tú como lo sabes?" Ojos azules miraban curiosos a aquellos burdeos fríos.

"Soy su hermana, la conozco como la palma de mi mano. A ella no le interesa Lilian" Fate regresó la mirada al frente.

"Pues no la vi que intentara quitársela de encima" Hayate se abrazó más a su amiga.

"Yo tampoco lo intentaría, es bellísima" Bromeó la rubia, ganándose un pellizco. "¡Auch!" se quejó.

"Para que aprendas a callarte" La castaña hizo un mohín adorable.

"Jajaja, quien diría que Hayate Yagami era celosa" Fate rio de buena gana.

"No tiene nada de malo" Replicó.

"Hayate, ni siquiera estás saliendo con Alicia" Fate la miró.

"Por que ella no quiere" La castaña miró el suelo.

"Bueno, pues porque tú…" Fate no siguió hablando, ya que había visto una melena cobriza muy familiar pasar por algunas tiendas a unos cuantos metros de ellas.

"¿Por qué yo que, Fate-chan?" Hayate la miró con el ceño fruncido.

Fate dejó de caminar y siguió observando a una buena distancia a la cobriza. "Es Nanoha… ¿Qué hace aquí?" Se preguntó, curiosa.

Pero, su pregunta no tardó en ser contestada al ver a una hermosa Nanoha siendo acompañada por la misma pelirosa que había visto en el parque. Fate miraba la escena atentamente, notando como su cobriza reía libremente por alguna incoherencia de aquella chica impertinente. "¿Qué demonios hace con ella?" Apretó sus puños fuertemente, intentando controlar esos celos que ahora querían salir.

"¿Fate-chan?" La voz de su amiga la hizo reaccionar.

"¿Qué sucede?" Ahora su voz sonaba más fría y distante.

"Eso mismo me pregunto yo, ¿Qué sucede? De repente has dejado de caminar" Hayate la miraba sin entender nada.

Alicia, Suzuka y Arisa ya se habían dado cuenta de lo que Fate observaba, pues ellas habían divisado a Nanoha yendo con Signum del brazo. Quisieron evitar que Fate las viera, pero al parecer ya era demasiado tarde.

"Fate, ¿Qué te parece si entramos a ver al oftalmólogo para ver como va tu vista?" Propuso Alicia, intentando aligerar el ambiente.

"Bien" Con esa respuesta escueta, la rubia y su gemela se dispusieron a entrar a dicho lugar.

Hayate estaba confundida, por lo que no tardó en ver a sus demás amigas. Suzuka suspiró un poco aliviada de que Fate no se haya acercado a su amiga. "Nanoha-chan está aquí" Fue lo único que dijo.

La castaña entonces empezó a observar los alrededores, pero no la veía por ningún lado. Hasta que vio a Signum, entonces fue cuando entendió. Fate había visto a Nanoha con aquella pelirosa y eso le desagradó bastante. Yagami suspiró y sin decirles nada a las demás, empezó a caminar en dirección de donde estaban las otras chicas.

"Nanoha-chan" Llamó ella, tranquilamente.

La cobriza enseguida volteó hacía aquella voz conocida para ella. "¿Hayate-chan?"

"Hola" Hayate se acercó lentamente.

"¿Qué haces aquí?" Preguntó Nanoha.

"Estaba de compras con Ali-chan, Fate-chan y las demás" Al oír el segundo nombre, Nanoha sintió su corazón palpitar más rápidamente. Y por mera intuición observó los alrededores, intentando ver a Testarossa.

"Ella está ahora con un oftalmólogo" Hayate le sonrió, pues se había dado cuenta de que la cobriza buscaba a su amiga con esmero. "Le gusta…" Pensó.

"Ya veo" Nanoha se ruborizó un poco al ver que su amiga sonreía de ese modo que le decía 'te he descubierto'.

"Nanoha, ¿todo bien?" La voz de Signum, hizo que las dos chicas de ojos azules voltearan a verla.

"Sí, Signum-san no te preocupes" Nanoha le sonrió de un modo que Hayate no supo interpretar bien.

"Bueno, en ese caso. Aquí tienes, te traje un helado" La pelirosa se lo ofreció y Nanoha inmediatamente lo tomó.

"Gracias"

"No es nada" Signum le sonrió lindamente y Hayate también se sintió cautivada por aquella sonrisa. "Nanoha-chan es un imán para atraer a gente tan atractiva… a excepción del hurón…"

La pelirosa miró a Hayate y le sonrió amistosamente. "Hola, me temo que no nos conocemos, mi nombre es Signum. Un placer" Le tendió su mano.

"S-Soy Hayate" Tímidamente la castaña tomó aquella mano.

"¿Gustas un helado?" Signum le ofreció el suyo.

Hayate lo miró por unos instantes para después tomarlo y darle las gracias por su amabilidad. "Vamos a sentarnos Hayate-chan, traes unas cuantas bolsas que parecen pesadas" Dijo una Nanoha curiosa por ver el contenido.

"Está bien" Hayate le sonrió y para su sorpresa, Signum le ayudó con las bolsas. La castaña estaba impresionada por la caballerosidad de Signum, por lo que no le refutó nada. Una vez estuvieron en una mesa. La pelirosa les dijo que iría por otro helado, así las dejó solas por unos momentos.

"Es bastante amable" Opinó la castaña.

"Lo es, Signum-san es buena persona" Nanoha se sonrojó levemente.

"Y al parecer te gusta" Afirmó, mientras comía de su helado.

"Es muy pronto para darte una respuesta Hayate-chan, la verdad no se que siento" Nanoha miraba a la distancia a Signum.

"¿Te gusta más que Fate-chan?" Preguntó, mirándola divertidamente.

"¡H-Hayate-chan!" Nanoha se ruborizó furiosamente.

"Jajaja, solo preguntaba" Hayate le hizo una señal de paz.

"La verdad es que… no sé cuanto es lo que me gusta Fate-chan… su manera de tratarme… me dice que no le agrado demasiado" Su semblante cambió a uno triste.

"Sabes muy bien por lo que ha pasado Nanoha-chan…" Hayate la miró seriamente.

"Lo sé, yo tengo culpa de eso. Fui una tonta, debí acercarme a ella de una manera agradable y no rechazarla como lo hice. No estoy muy orgullosa de mi misma" Los zafiros de Nanoha lucían tristes y arrepentidos.

"Pero te has dado cuenta de tus errores y estas intentando remediarlos Nanoha-chan, si fuera Yunno; ese idiota seguiría molestándola con cada tontería que se le ocurriera"

"No quiero hablar de ese estúpido, de todos modos Hayate-chan, Fate-chan a cambiado mucho; siempre que me mira es como si se burlara de mi. Cuando va a ver a Miyuki es cariñosa con ella, además sus ojos están llenos de odio"

"Fate-chan está llena de odio por culpa de todos los que se burlaron de ella, yo no quiero que Fate-chan esté siempre así. Quiero que sonría, que lo haga de verdad y no de ese modo que hace que me duela el corazón" Hayate tomó la mano de su amiga.

Ambas amigas siguieron conversando un poco más, Signum observaba a Nanoha a la distancia y sentía un profundo deseo de cuidar de ella. La pelirosa estaba enganchada de Nanoha, de eso no había duda. Desde el primer momento en que la vio lo supo. Detestaba verla triste, no era la primera vez que la veía así. Signum llevaba días yendo al Midori-ya, sólo para verla a ella y saber un poco más de su vida. Realmente estaba feliz de haberla conocido y haría lo que fuera con tal de que siempre sonriera. "Nanoha… mereces ser feliz y yo haré lo que esté a mi alcance para hacerte sentir mejor"

Mientras tanto con Fate y las demás, estaban esperando que el oftalmólogo las atendiera, ya que querían saber si la rubia podía quitarse aquellas gafas y no volver a usarlas más. Alicia le había preguntado a Suzuka sobre Hayate, la peli morada le dijo que había ido con Nanoha y Signum. Alicia solo asintió y no dijo nada más, sabía que no era oportuno decir algo que pudiera oír Fate. Por ahora, era mejor no tener problemas.

"Fate Testarossa" Llamó una secretaria.

La nombrada se levantó de su lugar. "Soy yo"

La secretaria la miró con los ojos bien abiertos, pues aquella chica era muy atractiva. Sin pudor la miró de pies a cabeza y no pudo evitar morderse el labio inferior. Fate se dio cuenta de eso y sólo levantó una ceja. No sentía atracción por aquella mujer, ni mucho menos deseo. Ahora mismo lo que quería era salir de esa maldita tienda y partirle la cara a la pelirosa. "Esto no se quedará así…"

"Espero hayas disfrutado la vista. Ahora si me permites, debo entrar" Su voz, ronca y sexy sacó de sus pensamientos a la secretaria; que lo único que pudo hacer fue bajar la mirada avergonzada, pues las acompañantes de la atractiva rubia no la miraban muy bien.

Fate entró al consultorio, observó al hombre que ya estaba entrado en edad. El oftalmólogo le sonrió cálidamente. "Buenas tardes señorita"

"Buenas tardes" Fate le sonrió levemente.

"Dígame ¿que puedo hacer por usted?" El hombre se sentó en su escritorio.

"Verá, sólo vine para que revisará mi vista. Realmente quiero saber si debo seguir usando gafas o no" Fate se sentó.

"Muy bien, pero antes déjame revisar tus gafas"

Fate hizo lo que el hombre le dijo, tomó sus gafas; las cuales ahora las veía ridículas y se las dio al oftalmólogo. El médico empezó a revisar el grado que tenían aquellos lentes, cuando los visualizó mejor, supo que la chica había tenido un problema serio con la vista.

"¿Y bien?" Cuestionó la rubia.

"Dime algo, ¿de más joven tu vista era muy mala?" El hombre la miró curioso.

"Sí, me gustaba leer a altas horas de la noche y bueno; creo que en parte es heredativo. Mi padre usaba gafas también"

"Ya veo, bueno déjame decirte que tienen un grado demasiado alto. Necesito revisar tus ojos para saber si ya no te son necesarios" El oftalmólogo se levantó de su lugar. "Sígueme por favor" el médico la llevó a otra parte del consultorio. En donde tenía toda su herramienta necesaria. "Toma asiento, por favor"

"De acuerdo" Fate se sentó enfrente de un biomicroscopio.

"Ahora, por favor, déjame ver tus preciosos ojos" El médico sonrió divertido.

Fate le regresó el gesto "Seguro" le dijo y recargó el mentón sobre el soporte que tiene el biomicroscopio.

El médico empezó a variar el ángulo para observar las diferentes partes del ojo de la rubia. Se tomó su tiempo mirando si hallaba alguna anomalía pero al ver que todo estaba muy bien, le dijo que ya podía separarse de su biomicroscopio y que dejara de presumirle sus ojos. Fate había reído de buena gana, sintiendo la calidez de aquel hombre.

"Bueno, Fate-chan. Todo está en orden, tus ojos no indican ningún problema por lo que puedes dejar de usar tus gafas permanentemente"

"Muchas gracias" Fate se levantó de su lugar y le tendió la mano.

"De nada" El hombre estrechó aquella mano y dejó irse a la bella joven.

Cuando la rubia salió del consultorio, su hermana y sus amigas se levantaron de su lugar rápidamente. "¿Qué te dijo?" Preguntó Alicia.

"Puedo dejar de usarlos" Fate le sonrió.

"Que bien, eso merece celebrarse" Alicia la abrazó.

"Un helado nos vendría bien" Propuso Arisa, contenta por su amiga.

"Si Fate-chan, vamos" Suzuka tomó su mano.

"Pues vamos" Fate salió sonriente y disgustada del lugar, sintiendo la mirada de la secretaria.

La rubia pronto se dio cuenta que faltaba alguien más en ese círculo. Por lo que preguntó inmediatamente por ella. "¿Dónde está Hayate?"

"Fue por un helado" Respondió Suzuka por Alicia.

"Bueno, entonces démosle alcance" Asintiendo las cuatro chicas empezaron su caminata, Fate estaba un poco tranquila, todavía en su mente estaba la sonrisa que Nanoha le daba a la pelirosa.

Las chicas iban tan distraídas que no habían visto a una distancia corta a Hayate riendo con Nanoha por algún chiste de Signum. Las risas pronto llamaron su atención de la rubia y rápidamente volteó hacía aquellos sonidos. Su sorpresa fue ver a su amiga tan quitada de la pena, junto a una risueña Nanoha que se agarraba el estómago. Y sus ojos, al final fueron a posarse en la pelirosa. Nuevamente los celos regresaron, Alicia se dio cuenta y rápidamente se llevó a su hermana por el dichoso helado, dejando atrás a Suzuka y Arisa.

La peli morada se separó de la rubia y se dirigió a las que estaban cerca. "Hola" Saludó.

Las risas pararon y las chicas voltearon a verla. "Suzuka-chan" Dijo Nanoha.

"Nanoha-chan, hoy te veo muy feliz" La peli morada le sonrió.

"Es que Signum cuenta unos chistes muy buenos" Intervino Hayate.

"No es para tanto" Dijo Signum.

"Me doy cuenta, sus risas se escuchan a kilómetros" Bromeó la chica.

"Nyahaha, p-perdón" La cobriza se sonrojó.

"Esta bien, pero sólo venía por Hayate-chan. Es hora de irnos" La castaña de inmediato se levantó.

"Me quedé más tiempo de lo previsto, lo siento Suzuka-chan" Hayate tomó las bolsas.

"No te preocupes" Suzuka le sonrió.

"Bueno, nos vamos. Pero después nos vemos ¿de acuerdo?" Hayate miraba a Nanoha y a Signum.

"Claro Hayate" Respondió Signum.

"Hasta luego Nanoha-chan, y emm…" Suzuka no sabía como dirigirse a la pelirosa.

"Sólo dime Signum" La pelirosa le sonrió.

"Entonces hasta luego, Signum" Suzuka tomó la mano de su amiga castaña y pronto las dos las dejaron solas.

"Tienes amigas muy amables, Nanoha" Signum miró a la cobriza.

"Sí, son muy buenas amigas" Nanoha miró aquellos hermosos ojos azules.

"¿Te parece si seguimos con nuestro paseo?"

"Está bien" Las chicas se levantaron y sonrientes siguieron su camino.

Fate las había visto desde que Suzuka fue por Hayate y en cuanto está se acercó, sintió el enojo de la rubia. Yagami prefirió quedarse callada y no decir nada.

"Esa chica no me agrada" Dijo Fate, mirando el camino por el que habían desaparecido las otras.

"A Nanoha no parece importarle tu opinión" Comentó Arisa, ganándose la mirada reprobatoria de Suzuka, Hayate y Alicia.

"Eso ya lo veremos" Testarossa sonrió irónicamente y siguió su camino. Siendo seguida por las demás.

HORAS MÁS TARDE…

Nanoha y Signum habían llegado a la residencia Takamachi, ambas se lo habían pasado muy bien, por lo que la pelirosa aprovechó para pedirle otro momento en su compañía. La cobriza no pudo decirle que no. Ya que, Signum era muy amable y respetuosa; así que tendrían pronto otra salida. La pelirosa se despidió de ella con un beso en la mejilla, sonrojándola tiernamente. Nanoha hizo lo mismo con ella y la dejó irse.

Wolkenritter se fue con una sonrisa boba en los labios, haciendo reír un poco a Nanoha por esa actitud. La cobriza tranquilamente entró a su casa, para después llevarse la sorpresa de que Fate estaba ahí. Nanoha pudo oír sus risas provenientes de la sala, suspiró sabiendo que estaba ahí por su hermana. Un poco nerviosa se dirigió hasta ellas, hasta que su mirada se quedó petrificada en lo que veía. Pues, ante ella estaba Fate demasiado cambiada, Nanoha pudo notar el cambio de ropa e imagen. La rubia estaba cien por ciento irreconocible. La cobriza sintió como se le iba el aire, Fate lucía bellísima; Takamachi podía apreciar aún mejor sus facciones, aquel estilo que le quedaba a la perfección a la rubia. Lucía endemoniadamente atractiva, la ropa marcaba su esbelta figura; además de aquellos hermosos ojos burdeos. Esos ojos que antes no pudo apreciar por aquellas estorbosas gafas. Estaba tan ensimismada apreciándola, que no se daba cuenta que Fate la miraba con molestia.

"¿Algún problema, Takamachi?" Su voz igual de cambiada sacó de su trance a Nanoha.

"N-No… P-Perdona Testarossa-san" Sus zafiros miraron de inmediato el suelo. Sin valor para mirar aquella bella persona.

Miyuki observó a su hermana y notó que estaba muy incomoda, por lo que decidió intervenir. "Nanoha-chan, ¿Qué tal tu cita con Signum-san?"

Aquella palabra encolerizó a Fate, que hizo todo lo posible por contenerse y no decir nada en ese momento. Por su parte, Nanoha se sonrojó nuevamente. "N-No fue una cita, Miyuki. Y me fue bien"

"Que bueno, Signum-san es buena persona. ¿Vendrá pronto?" Miyuki sintió el cuerpo de Fate tensarse y supo que aquello no le estaba gustando para nada. "Lo hago por el bien de las dos… quiero que solucionen sus problemas" Pensó.

"S-Sí… vendrá pronto" Confirmó Nanoha, sintiendo la mirada de Fate en ella. "Por favor… no me mires de ese modo Fate-chan…"

El teléfono de Miyuki empezó a sonar, por lo que se disculpo y salió fuera de la casa para contestar. Nanoha se tenso y no sabía que hacer, por lo que solo miraba el suelo como la cosa más interesante del mundo. Fate por su parte seguía sentada, mirando aquella cobriza que estaba tan metida en su corazón. Takamachi sin decir nada, siguió su camino hasta la cocina. Testarossa espero unos instantes, asegurándose de que Miyuki aún seguía afuera, dejó pasar unos minutos y después se dirigió hasta Nanoha.

Dicha cobriza estaba de espaldas preparándose un emparedado, hasta que sintió a alguien detrás de ella. Rápidamente se giro para ver quien era, pero unos brazos fuertes la tomaron en un abrazo. Takamachi pudo sentir el delicioso aroma de Fate, se quedó sorprendida al sentirse abrazada por aquella rubia. "¿T-Testarossa-san?"

"¿Por qué Nanoha?" La voz de Fate sonaba intranquila. "¿Porque estabas con esa chica?"

La nombrada sintió su pecho doler al oír como Fate decía su nombre. Esa sensación le agradó lo suficiente, sin embargo la rubia la separó un poco de ella. Y nuevamente, aquellos burdeos querían decirle mil cosas, pero Nanoha no entendía nada. Estaba confusa con las reacciones de la rubia, hace un momento no le gustó que la mirara y ahora… ahora la abrazaba de esa manera que hacía sentir segura a la cobriza.

"Y-Yo… no… no lo sé" Su voz se oía frágil.

"No me gusta verte con ella, me molesta como no tienes idea. Mi Nanoha, te pido que no salgas más con ella" La voz de Fate ahora sonaba bastante seria, sus ojos miraban fijamente aquellos hermosos zafiros.

"S-Signum es b-buena persona" Nanoha miró hacía otro lado, ya que sentía que aquellos ojos le veían el alma.

"Lo sea o no, yo quiero que dejes de verla. No me gusta que ande detrás de ti" Las manos de Fate, se aferraron un poco más fuerte en los brazos de Nanoha.

Takamachi hizo una mueca de dolor. "T-Testarossa-san… me estás lastimando"

"No quiero verte con ella" Fate acercó de un jalón a su cuerpo a la bella chica.

La cobriza frunció el ceño, pues el tono de voz de Fate era demandante y eso es algo que no le iba a permitir. "Yo puedo salir con quien quiera" Respondió, con enojo.

"No, Nanoha. Tú no vas a salir con nadie"

"Tengo derecho"

"Tú vas a ser mi esposa"

Esas palabras congelaron a Nanoha que dejo de forcejar. Miró sorprendida a la rubia, notando determinación en sus ojos. "Yo… yo no te merezco" Bajó la mirada.

"Claro que si y te lo voy a demostrar" Fate tomó delicadamente el rostro de Nanoha y la observó unos instantes, grabando sus lindas facciones en su mente. Un lindo rubor apareció en aquellas mejillas suaves, llenándola de ternura. "Mi Nanoha… eres tan hermosa" Susurró y después la besó.

Los zafiros de Nanoha se abrieron de par en par, sorprendida por la acción. Pero poco le duró y dejó que Fate siguiera con aquella deliciosa caricia. Testarossa por su parte se sentía en el cielo, aquellos labios eran suaves; con un sabor delicioso a cereza. Esos labios que tantas veces deseó probar ahora eran suyos. La embriagaban y la hacían querer más; sintió como Nanoha le correspondía el beso y eso le alegró, poniendo más de su parte, pasó su lengua por aquellos labios pidiendo permiso para saborearla por completo. Un permiso que le fue concedido y que hizo que su cuerpo vibrara de emoción. Recorrió cada parte de aquella boca, lentamente. Tomándose su tiempo para grabarse cada sensación.

Miyuki que ya había entrado a la casa, observaba la escena tranquilamente, sonrió porque su hermana y Fate habían dado un gran paso. Sólo necesitaban un empujón. Se odió por tener que intervenir, pues sus padres estaban en camino. "Lo siento chicas…"

"¿Fate-chan?" Llamó desde la sala "¿Dónde estas?"

La rubia inmediatamente se separó de Nanoha jadeante. La miró unos instantes y después sonrió. Pero no de esa manera que la cobriza esperaba, esa sonrisa que debía ser dulce; más bien era arrogante y burlona. "Bueno preciosa, me tengo que ir. Un gusto haber disfrutado de un buen momento contigo" frías palabras resonaron en aquel lugar, además del corazón de una Nanoha estática e incrédula por la forma de actuar de Fate.

"Ah, aquí estas" La voz de Miyuki llamó la atención de las chicas.

"Miyuki, lo siento. Me tengo que ir, pero después vendré a verte ¿de acuerdo?" Fate le sonrió dulcemente, dejando como espectadora a la cobriza.

"Claro" La castaña se despidió de la rubia y la dejó irse.

Nanoha dejó salir lágrimas de sus bellos ojos, no podía creer lo que Fate había hecho. Tarde se dio cuenta que la rubia solo jugaba con ella, nada era cierto. "¿Nanoha-chan, estas bien?" Preguntó Miyuki, preocupada.

Sin decirle nada, Nanoha se fue corriendo a su habitación junto con su corazón dolido. Una vez en su lugar de resguardo, se tiró en su cama y lloró toda la noche. Recordando aquel beso maravilloso que la hizo sentir mil cosas. Las palabras de Fate grabadas en su mente. "Eres una mentirosa Fate-chan…"

Fate por su parte llegó pronto a su casa, con esa sonrisa petulante en su rostro. Alicia y Chrono la recibieron, curiosos por la forma de sonreír de su hermana. La gemela intuía que su hermana había hecho algo…. Y por la arrogancia, había salido como quería. A su pensamiento llegó el nombre de Nanoha. "No puede ser…"

"Hermanos, gracias por el recibimiento" Fate los miró divertida.

"Tengo que acostumbrarme a verte vestida así Fate, pero te vez increíble" Opinó Chrono.

"Lo sé, Nanoha me lo dejó muy claro" Y esa sonrisa crecía, incomodando a Alicia.

"¿Por qué Nanoha? Creí que ibas a ver a Miyuki" Dijo la gemela, intentando disimular ese disgusto por lo que sea que haya hecho Fate.

"Si bueno, hermanita. Da la casualidad que llegó en ese momento que estaba en su casa y pues las cosas salieron bastante bien" La ironía salía a flote.

"Supongo que se embobó contigo Fate" Bromeó Chrono mitad en serio.

"Más que eso" Fate le guiñó un ojo y empezó su andar hasta su habitación.

Chrono solo meneo la cabeza en negación y dejó que su hermana se fuera. Alicia no tardó en ir detrás de su hermana y saber que demonios había querido decir. Fate entró tranquilamente a su habitación, dejando la puerta abierta; pues sabía que su hermana la estaba siguiendo. Se quitó su chaqueta y la aventó a su cama. "¿Quieres más detalles Ali?" Preguntó socarronamente.

"¿Qué demonios hiciste Fate?" Preguntó directamente, importándole poco quien las oyera.

"¿Yo? Hermanita, no he hecho nada malo" Respondió la rubia, quitada de la pena.

"Te conozco Fate, aunque está nueva actitud tuya me está confundiendo demasiado. No soy estúpida para no darme cuenta que hiciste algo" Alicia cruzó sus brazos, esperando una explicación.

"Wow, Ali cálmate. Además, lo que haya hecho no es de tu incumbencia" Fate se acercó a su hermana amenazadoramente.

Alicia se cohibió un poco por la mirada de advertencia que le estaba dando su hermana. "Esto se está saliendo de control" Pensó. "¿Qué le hiciste a Nanoha?"

Testarossa le sonrió de una manera poco común. "Sólo le dije que no debía salir con aquella chica"

La gemela se sorprendió por la respuesta, pues no imaginaba que su hermana fuera de verdad hacer lo que sea con tal de quitar a la chica pelirosa de en medio. Incrédula decidió preguntar. "¿Y tú crees que te va hacer caso?"

"Nanoha es mía, además se lo dejé bien en claro cuando la besé" Fate se echo en su cama, suspirando por la comodidad.

"¿La… besaste?" Alicia estaba atónita.

"Por supuesto, ¿Por qué no iba hacerlo?" La rubia hizo un gesto de incredulidad a su hermana.

"Pues, porque NO eres nada de ella. No debiste hacer eso"

"Pues lo hice y no me arrepiento"

"Fate ¡por dios! ¿Qué tratas de hacer? No puedes simplemente ir y besarla como si nada, además de decirle que no debe salir con aquella chica. No eres su dueña" Alicia intentaba hacer entrar en razón a su hermana, pero al parecer la otra no estaba dispuesta a cooperar.

"Será mi esposa tarde o temprano y nadie me la quitará. Nanoha es la mujer que más amo en esta vida y no pienso dejar que aquella imbécil me la quite" Fate se levantó y miró a su hermana fijamente, la rabia apoderándose de ella.

"¡¿Tu que?! ¡Por el amor de dios Fate! ¡Joder! ¿Le dijiste eso a Nanoha?" Alicia estaba perdiendo la paciencia.

"Sí, se lo dije" Afirmó

"No puede ser… tu estas loca. Mira que ir sólo por verla y decirle que no vea más a la pelirosa" La gemela negó con la cabeza ya un poco cansada. "Fate, si la amas pelea limpio por ella y no sólo vayas y la beses de esa manera. Si sigues así la vas a lastimar"

"Se merece un poco de dolor"

"Escucha, entiendo que sigas con ese recelo hacía ella, pero no puedes siquiera hacer lo mismo. O peor aún, lastimar sus sentimientos. Se supone que debes ser mejor e incluso hacerle ver que este cambio en ti es mejor al anterior"

"Nanoha me hizo daño, yo solo quiero hacerle ver que lo que me hizo me dolió demasiado. Pero que aún la amo" Fate miró el suelo.

"Fate, entonces no la lastimes de ese modo. Por favor hermana, no seas así"

"Haré lo que me plazca y seré yo quien se quede con Nanoha"

Alicia suspiró. "Bien, pero no cuentes conmigo cuando realmente te des cuenta del error que estás cometiendo Fate. Yo no pienso ser parte de eso"

"Creí que eras mi hermana"

"Lo soy, pero no pienso cargar con la culpa de haber lastimado a Nanoha. Fate yo la perdone porque aunque no lo creas ella te ha defendido en la escuela. Nanoha a cambiado, es una buena persona y merece una segunda oportunidad; yo se la he dado y pienso seguir tratándola"

"Al final me darás la razón a mi, hermanita" Fate se dirigió a su puerta. "Ahora ve a descansar, tuvimos un día pesado"

Alicia se dirigió hasta la puerta y antes de salir besó la mejilla de su hermana. "Te quiero y me preocupo por ti Fate, descansa"

Testarossa sonrió amorosamente. "Yo también te quiero Ali, pero lo que hago es por amor"

Sin decir nada más, Alicia se fue a su habitación. Pensando en las cosas que su hermana haría para atormentar a Nanoha. "Espero que lo que hagas no te aleje de ella… Fate"

Por su parte, la nombrada cerró la puerta y suspiró. Observó el techo unos instantes y después llevó una de sus manos a sus labios. Aún sentía la calidez y la dulzura de los labios de la cobriza. "Te amo Nanoha, pero debo hacer esto. Sólo quiero que entiendas un poco de mi dolor… perdóname por haberte dejado así…" Y sin más la rubia se fue a cambiar de ropa para poder descansar un poco.

.

.

.

¡Y acaba! Jajaja XD ¿Qué les pareció? Fate ya no es la misma gente D: nuestra rubia va a intentar todo con tal de tener y herir a Nanoha. ¿Cómo acabara esto? ¿Signum podrá hacerse un lugar en el corazón de Nanoha? Lo sabrán en el siguiente capitulo :D

Ahora, vamos a contestar algunos reviews:

: Etto… no necesitas torturarme jejeje aquí tienes el cap. Fate no será la que sufra ahora créeme =D

maia-nanofate: Soy la dueña Jajaja gracias por seguir mi historia. Lamento la espera, pero aquí está la recompensa n.n

just2think: Thanks for reading and good, now up to Nanoha suffer. Although now not know who choose, if Fate or Signum.

Guadalupedigimon: Bueno, quise hacer una historia con la que los lectores se sintieran identificados o hayan estado en una situación así. Así que espero que este cap te guste.

IVIT: Gracias por leer y por esperar pacientemente mis actualizaciones Jajaja XD también gracias por los buenos deseos. Espero a ti también te vaya muy bien ;)

Aki02: Me has dado una genial idea hahaha me la voy a plantear y ver que al quedaría en la historia. Gracias por leer!

Guest: No la pienso dejar créeme Jajaja XD esta historia tendrá final si porque si :D

Liz: La espera se ve recompensada Jajaja :D

SaraSamm: ¡Hello baby! Jajaja no se como surgió tu amor por mi pero me siento honrada. Preferiría que me dejaras terminar estas historias y después me secuestras Jajaja vale no hagas caso a eso ultimo. Aunque si sigo escribiendo entonces está bien n.n Gracias por leer mi historia y declararme tu amor tan repentinamente n/n

Noe: Tranquila, no es necesaria la violencia Jajaja me he pasado de tiempo, pero aquí lo tienes! No te unas todavía a querer amenazarme. *-* te lo pido.

.33633: Jajaja tu madre debe haberse preguntado porque la locura, pero que importa! XD en cuando a Fate, pues seguirá de cabeza dura; ya sabes es Fate de quien estamos hablando.

Ketzalcoatl Ketzalli: Hola colega! Pues si, tal vez Fate esté actuando como aquella rata, pero ya te digo que no durará tanto XD

AiemVela: Jajaja déjame vivir un poco más XD no seas cruel conmigo. O Fate tiene muy buenos planes :D

Danny097: Habrá algo que cambie las cosas, siempre pasa algo cuando uno menos se lo espera.

anairaMC5: ¡Gomenasai! Espero esto lo recompense ;D

¡GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS!

¡NOS VEMOS EN PROXIMAS ACTUALIZACIONES! n.n7