Notas de autora: holas, aqui cumpliendo mi promesa de actus todos los domingos!ahh me demoro en editar porq tengo mala practica escribiendo en el teclado, a pesar de los años ya utilizandolo... weno pero me motivan sus reviews, gracias! buno el publico esta dividido por sasu y naru, asi que ya veremos quien sufre más al final! yo solo seguiré con lo que ya esta pensado, pero siempre tengo en mente lo que me sugieren y comentan.
Como le reventaba haber tomado esas decisiones y haber forzado al azabache a casarse con él. Pero es que él se enamoro tanto, que su amor le cegó y pensó que podría enamorarlo pero no conto con que el corazón de su esposo ya estaba guardado para alguien más.
Sus lágrimas seguían cayendo. Abrió la habitación y observo las flores esparcidas por el piso y la cama, sus lágrimas cayeron aun más. Su pecho ardía en celos y en dolor, el otro había sido como un muñeco mientas el repartía su amor y su pasión sobre su cuerpo, el otro ni siquiera se había rehusado solo había pensado en pagar la deuda. Le dolió más aquello, porque por unos instantes se había ilusionado pues en un pequeño momento pensó que por lo menos le gustaba físicamente.
Abrió el champagne y de la misma botella tomo un trago. Tiro toda la comida que los empleados habían dejado, apago las velas para luego tirarlas y tomo más del trago.
Se tiro encima de la gran cama matrimonial que debía haber sido usada por una pareja que se diera amor en la noche y no por un hombre solitario con el corazón roto. Ahí en medio de su dolor y el trago se quedo dormido esperando que el amanecer llegara pronto.
Ambos iban en el mismo carruaje. El carruaje de su hermano y de su madre iba detrás del suyo. No quería verlos puesto que no tenía cara para ver a los ojos de su madre.
—Señor, hay un caballo que nos sigue de cerca.
Naruto observo al azabache de forma molesta y prepotente.
— ¿Será que viene por ti? será un gusto decirle que ya eres mío.
—Maldito machista, estúpido. Eres como un animal que tiene la necesidad de marcar territorio porque sabes que no tienes ni una gota de mi afecto.
—Eso ya dejo de importarme: Tú eres una perra que se vendió por mucho dinero y nada más ¿Por qué habría de amarte?
Sasuke furioso apretó sus puños y con las pocas fuerzas que tenia y sin importarle nada, le dio un fuerte golpe en la mejilla. Naruto se toco la mejilla roja e hinchada.
— ¡Nunca! Nunca me volveré a acostar contigo.
Naruto le miro, poco a poco sentía que su corazón se enfriaba más y que el dolor aumentaba: hasta parecía que ya era algo común.
—Eso lo decidiré yo
—Si tienes un poco de autoestima no tomaras a alguien que se asquea de tu contacto.
—Como sea ¡para los caballos!
Todo movimiento se detuvo y Naruto se bajo.
Sasuke solo observaba; por él montaría caballo pero le dolía tremendamente atrás. Su cuerpo estaba lleno de algunas marcas y en su cuello era más notorio, su trasero le dolía horrores, sus caderas igual. Nunca pensó que la primea vez resultara tan dolorosa; comenzaba a sentir pánico a ese tipo de contacto.
Apenas y podía moverse, por eso estaba ahí ojeroso y pálido, sin brillo en su mirada con el cabello hecho maraña, porque ni fuerzas para peinarse, y más aun sin ganas.
Solo traía un hakama, porque no pensaba volver a usar un kimono o una yukata. Y encima uno de sus polos que usaba para entrenar cuando hacía frio que le tapada hasta el cuello, cubriéndose por completo con la manta que Gaara le había regalado que por asares del destino su madre le había empacado. Aquella cálida manta era lo único que le transmitía calor.
—Es Karin — anunció la voz ronca del rubio.
Observo al rubio y este desvió su mirada. Obviamente sabía que le había hecho daño, que había malogrado sentimientos sinceros, pero nunca pensó que el rubio estuviera tan obsesionado como para mandar a secuestrar a Gaara y extorsionar a sus hermanos. Aunque el hecho que el rubio se mostrara tan dolido no cuadraba en el asunto, si se supone que ya sabía que él tuvo algo con Gaara; se permitió apoyar su cabeza hacia atrás en busca de que parara el dolor de cabeza que también se formaba.
El rubio nunca le pareció una persona que involucra inocentes, tal vez desquite contra Gaara pero dos mujeres y un bebe, le parecía demasiado para alguien con una sonrisa sincera y un tanto idiota como la del rubio; por ahora prefería mantener su mente en blanco pues pensar solo agudizaba los dolores en su cuerpo.
— ¡Sasu! Qué bueno que estés…
— ¿Vivo?—preguntó con sarcasmo
—Pues la verdad sí.
—Ya viste que está bien, ahora lárgate —espeto el rubio
—No, querido, no es justo. Tú tienes a tu hermano, tu madre, a todos tus amigos y sirvientes ahí; pero Sasuke, a él no le dejaste llevar a nadie, así que yo me voy con él.
El rubio suspiró frustrado.
—Como sea, eres mi prima y no puedo echarte.
Observo a Sasuke, lo veía tan frágil, por dentro quería arrodillarse y pedirle perdón por haberlo medio tratado mal, pero no se arrepentía, lo amaba con locura y deseaba con su alma que la decisión de llevarlo con él fuera la correcta.
La carroza paro pues habían llegado a la famosa hacienda Namikaze.
—Wow si que le has hecho algunos cambios, primo.- exclamo entusiasmada Karin.
Sasuke solo observaba al lado de Karin; muchas personas lo observaban con curiosidad.
— Mi hermanito se esforzó para que quedara mejor, ya ves ese viejo la tenía abandonada. Y a sus trabajadores tan bien. Naruto les ha dado una mejor vida.
—Sí, parecen más nutridos que lo que nos daba de comer ese desgraciado…
—Por favor no hablen así de Minato. — Intervino la pelirroja mayor.
Sasuke escuchaba con cierta curiosidad, aquellas palabras no cuadraban. Al parecer el padre de su esposo no había sido nada bueno con sus trabajadores, y parecía que Naruto era más amable. ¿Pero porqué? ¿Acaso estuvo tan distanciado de su familia aquel hombre? ¿Más que su padre, Fugaku?
— ¿Quieres conocer la hacienda?— pregunto su amiga.
—No — contestó con frialdad — solo quiero dormir. Supongo que mínimo tendré un futon donde dormir ¿no?
Comentó al aire pero era claro que se refería a su esposo. El cual solo sentía desilusión en su pecho y en su mente, todo lo que había soñado y planeado para cuando el azabache llegara, se destruía...
—Como quieras. No te preocupes, nuestra habitación ya debería estar lista.
Sasuke se tenso al escuchar la palabra "nuestra". Obviamente le había agarrado cierto recelo a ese tipo de contacto. Aquello no fue desapercibido por todos.
Llegaron a la entrada de la casa central de la hacienda. Muchos sirvientes se acercaron recibirlos con una reverencia.
— Por favor, lleven el equipaje de mi esposo a la habitación principal — ordeno a algunos hombres.
Estos asintieron y tomaron las maletas para entrarse en la casa.
— ¡Naruto! qué bueno que ya llegaste- exclamo una peli rosa seguida por su castaña madre que sonreía complacida.
Sakura abrazo animosamente al rubio, apegando todo su cuerpo, quería transmitirle lo mucho que le echaba de menos, después de todo había sido una sorpresa verlo bajar pues supuso que se demoraría mucho más en llegar por lo de su matrimonio.
Karin observo molesta la forma melosa en la que se apegaba a su primo. Sasuke solo miraba la nada perdido en sus pensamientos y suposiciones sobre lo extraño que era que ninguno de los hijos del tal Minato lo defendiera de las duras palabras de su amiga sobre el antiguo patrón de la hacienda ¿Quizás nunca llegaron a ser felices?
—No pensé que vendrías tan pronto, Naruto. Debiste avisarme, baka.
— ¿por qué tan pronto Naruto?
Exclamaron sus amigos, Ino, Kiba y TenTen que trabajaban en las labores de decoración amueblamiento de la casa por pedido e su amigo de infancia.
—Hubo ciertos problemas para apresurar nuestra llegada. No pregunten más por ahora, es problemático.
Sakura y su madre se dieron una mirada cómplice y giraron su vista hacia el azabache, que no mostraba su mejor aspecto.
Sakura observándolo de pies a cabeza y preguntándose como un señorito de sociedad se vestiría de esa manera, si ella si tuviera dinero se compraría los mejores trajes y kimonos, se mandaría a hacer yukata de suave seda para pasar las tardes.
—Naruto —pregunto con voz dulce la peli rosa— ¿este joven es tu esposo?
—Sí lo es. Es Sasuke Nami..
—Soy Sasuke Uchiha — se apresuró a contestar
—En realidad de ahora en adelante deberás usar mi apellido, ahora perteneces al clan Namikaze — le contesto de forma fría como queriéndole herir pues sabía que en aquel tema le dolía.
— ¡Nadie me quitara mi apellido! Nadie… aunque Fugaku no quiera… Yo seré un Uchiha hasta mi muerte. Naces Uchiha y mueres Uchiha
Karin sonrió de lado, eso era lo que le habían enseñaban a todos los que nacían en esa honorable familia. Era una tradición aquellas palabras, después de todo, sea doncel o doncella era, mayormente, el otro conyugue quien se cambiaba el apellido en los casos de no pertenecer al clan. Antiguamente, se casaban con personas del mismo clan; era un tradición pues el clan Uchiha era uno de los más antiguos y proteger su perduración era un deber primordial; aun así, el caso de Sasuke era diferente pues en los papeles de matrimonio Sasuke ya no llevaba más su apellido y eso sería duro de aceptar para el azabache. Legalmente su padre le había cedido al clan Namikaze por petición del rubio y porque el clan Uchiha no tenía el dinero ni el poder para ponerse de altivos.
—Lamento contradecirte…— le respondió con cierta burla y maldad pues el dolor punzante no le dejaba en paz—…pero de ahora en adelante eres legalmente un Namikaze y toda nuestra descendencia será así.
—Calma hijo — Intervino Kushina.
Ambos chicos se sostuvieron la mirada con odio, para después desviarla al mismo tiempo.
Los empleados solo cuchicheaban.
—Vamos, Sasuke. Ino ¿podrías mostrarnos cuál será la habitación de Sasuke?
—Ohh tanto tiempo sin verte Karin — contestó Ino saludándola
—Te fuiste siendo muy joven— comentaron Tenten y Kiba
Algo en esa pelirroja hizo ponerse nerviosa a Sakura y su madre pues la desconocían o por lo menos no se la habían presentado nunca como alguien importante.
— ¿Quién eres tú?-pregunto ofendida la peli rosa
—Más bien diría ¿quién eres tú? Yo soy Karin Uzumaki, prima de Naruto.
La peli rosa la observa furibunda al igual que su madre, pues sabían que siendo familiar de Naruto y de forma tan directa ella tendría más poder que ellas en aquella casa, la cual amaron desde lejos cuando el padre de Sakura las trajo, pues Minato ya estaba entrando en la depresión y necesitaba un administrador a tiempo completo. Fue ahí que Sakura conoció, siendo aun una niña entrando a la adolescencia, a Naruto y estuvo ahí junto a los amigos de toda la vida de Naruto para que este soportara y también lo vio marcharse junto con su madre y hermano, para buscar menos humillación, hacia su padrino Jiraiya. Para ese entonces Karin ya se hacía mucho que se había ido hacia Konoha en busca de oportunidades a pesar de ser muy joven y que el dinero que su tía y primo le enviaban era muy poco para vivir en aquella ciudad.
La joven pelirroja les sonrío con prepotencia a la peli rosa y su madre quienes comprendían que aquella prima y también el esposo del rubio serían un problema para que sus vidas fueran como las de antes.
Karin miro a su primo y este asintió. Ino comenzó a caminar, Sasuke y Karin la siguieron.
Sasuke ni bien vio abierta la puerta de una de las habitaciones poco le importo observar los arreglos que con tanto esmero su esposo había mandado a hacer. Simplemente busco un lugar cómodo, observando la cama y se tiro en ella. Se sentía excesivamente cansado.
—Wow Sasu, en serio estas cansado ¿Dónde quedo la elegancia Uchiha?
—A la mierda con eso. Me estoy muriendo de sueño.
Ino que estaba parada cerca a la puerta dio pase a los trabajadores que traían todo el equipaje de Sasuke. Estos abandonaron la habitación pero la rubia y dos criadas se quedaron a la espera.
— ¿Supongo que esta era la habitación de Namikaze no?
Ino asintió con una sonrisa.
—Ino ¿tú también eres una criada no es así? Ve y prepárame un baño en tina lo más rápido posible.
—Pues en realidad…
— ¿Qué no puedes cumplir con una simple labor? — pregunto arrogante Sasuke
La chica solo frunció su ceño, después de todo, ella heredaría el liderazgo de uno de los clanes que vivían y servían bajo la protección del Namikaze.
—Ino no es ninguna criada. ¿No puedes ser útil y prepararte un baño por ti mismo?
Era Naruto que lo miraba furibundo pues por mucho que lo amara jamás permitiría que le hablaran de esa manera una amiga suya.
—Lo siento, pero ya que me compraste y que me case con alguien de dinero es lo mínimo que necesito…
La mirada de Sasuke era fría, arrogante dándole a entender que eso era realmente lo que sentía.
—No eres más que un mocoso arrogante y mimado que su familia lo vendió para que me abriera las piernas y me complaciera; sin embargo, ni eso puedes hacer bien— grito dejando ir su frustración.
Pero tarde se dio cuenta de las palabras que había dicho: eso era lo que sentía.
—Todos los varones son iguales a excepción de uno…
Observando el rostro enfurecido de su esposo prosiguió…
—Solo le estoy pidiendo a una criada que me atienda, mis amigas y amigos que están casados son totalmente consentidos. Mi padre me dijo que si me casaba contigo no tendría que preocuparme por nada, no eres más que un motón de dinero para mí. Para eso sirven los maridos para un doncel de mi clase.
Naruto sintió que sus ojos se empañaban de lágrimas y a la vez como su corazón se quemaba en llamas ira, ¿solo dinero eh? Le dolía tanto, el dinero de su padre, solo había querido usarlo para bien de lo demás pero el destino era cruel pues con ese dinero solo había conseguido un esposo, al cual amaba, que solo se fijara en eso, no era nada más que eso para el Uchiha, solo dinero con el que salvo a su familia.
Karin antes de que se agarren golpes
–Bien, no te preocupes, primo, yo se lo preparo
—Naruto, será mejor que te vayas a otra habitación.
Le sugirió Karin tratando de mantenerse firme pues no quería dejar que estos dos se matasen.
—Ino, hazme el favor de decirle a los chicos de equipaje que lleven mi maletas a la habitación de al lado
—Pero aun no hemos terminado de arreglar esa habitación.
—No importa. Hasta que este lo esté, dormiré en la biblioteca pero que dejen mis pertenencias allí. Después, pídele a Sakura-chan si puede seguir encargándose de la administración y de todo lo que se supone la señora de la casa debe encargarse.
— Pero Naruto…
Naruto solo apretó sus puños con fuerza y se retiró azotando la puerta con fuerza. Ino dio una pequeña reverencia y salió de la habitación. Sasuke suspiro y se recostó en la mullida cama.
— ¿Por qué trataste a Ino así? Tu sabias que no era una criada y aunque lo fuera, a pesar de que a veces eres un bastardo, no tratas de aquella forma a los criados.
—Quiero que él se aburra de mí, si se cansa, si me ve arrogante y me aborrece mejor. Así me dejara ir.
—Pero Sasu, es difícil para mí porque tú eres como mi hermano pero Naruto realmente se esforzó con todo esto. Esta casa estaba horrible o eso escuche y él lo arreglo solo porque vendrías a vivir aquí ¡Estuvo histérico porque quería que tuvieras la mejor de las vistas desde el balcón!
Karin camino hacia el balcón y corrió la puerta saliendo al balcón
—wow que hermosas flores, deberías ver la vista que mi primo idiota te regalo.
—Nada de esta casa me interesa.
—Tenías miedo de que se quedara a dormir aquí ¿no? Paso... es decir ¿consumaron el matrimonio?
—Si
— ¿te gusto? Es decir que al final...
—Claro que no. Yo no lo invite a mi habitación ni le abrí las piernas como si nada.
— ¿no me digas que te violo? — preguntó conmocionada Karin pues siempre pensó que su primo no haría algo tan bajo.
—No lo sé, por unos momentos sentía que mi cuerpo se dejaba hacer y...a rrgg… pero cuando todo termino, sentí asco y vergüenza porque no lo amo y ya sabes de quien estoy enamorado.
Karin asintió con tristeza, a pesar de que apoyaría a Sasuke fuera en lo que fuera, no podía evitar entristecerse por su primo, sabía que este merecía ser feliz.
Sasuke ingreso al baño que tenía su habitación se desnudo y se observo en el espejo. No entendía por qué tantos hombres babeaban por un poco de piel y un poco de curvas. A veces, no entendía que ganaban con "domar a alguien".
Sus lágrimas descendieron pues aun le dolía físicamente y emocionalmente lo de la noche anterior, se sentía humillado y sucio a pesar de haberse limpiado varias veces.
Observo algunas marcas rosáceas y sabía que eran del rubio. Con mucho odio se metió en la tina y comenzó a enjabonarse. Le dolía también las palabas que le había dicho el Namikze, eso significaba que de verdad todo lo que había hecho era porque lo deseaba, su vida era vacía.
Odiaba su situación.
—Sasuke casi te desgarras la piel—argumento Karin mientras le ponía un crema en ella por lo roja y lastimada que se la dejo.
—Si me hubiera muerto estaría mejor
Karin suspiró terminando de acomodarle la yukata para dormir
—Ne... no me has preguntado que sucedió con Gaara
—Quería evitarme ese dolor, me debe estar odiando….
Karin sonrió y le ayudo a recostarse en la cama, se sentó a su lado.
—El y yo te estuvimos esperando pero no aparecías, así que cogí tus cosas y regrese a la mansión. El quiso ir conmigo pero sus hermanos no se lo permitieron pues era arriesgado.
Sasuke asintió tratando de no llorar.
—Le prometí regresar….Cuando regresé, Itachi estaba acabado, no paraba de golpear la pared, tu padre estaba encerrado en su habitación, tu madre lloraba en los jardines solo acompañada por Sai, tus tíos trataban de sacar Fugaku de su habitación…. Al final fue Sai quien me conto lo que sucedió, pues Itachi les grito toda la verdad a Sai y tus tíos. Así que pensé en seguirte y avisarle a Gaara, Itachi me pidió que te trajera algunas cosas más y que lo llevara con Gaara pero me negué a ello, él entendió y entonces me hizo prometerle que te cuidaría en lo que pudiera y no dejara que Gaara me siguiera pues se podría volver peor la situación. Tome una ruta alterna y escape de Gaara con tus cosas que están en esa maleta ahí están tus joyas y el anillo de Gaara, además de su osito, pensé que podría reanimarte.
Sasuke se levanto y corrió a una de su maletas, la que Karin le señalo, la abrió y saco el anillo y el oso, se puso el anillo y abrazo el oso. Y fue así como se durmió.
Karin observo los cofres con la insignia de los Namikaze, y ahí noto los objetos que su primo le regalo a Sasuke. Al parecer Mikoto le había empaquetado eso. Suspiro y comenzó a acomodar toda la ropa y pertenencias de Sasuke.
Tres días en los que Karin estaba entre su primo y su lealtad con Sasuke; como dijo haría lo que fuera por Sasuke porque le debía mucho. Pero se notaba que su primo sufría y junto con él su tía Kushina y Deidara.
— ¿Por qué no intervienes a favor de mi hijo? Sé que la forma en que consiguió a ese chico no fue la correcta pero esta tan triste.
—Debió divorciarse, debió dejarlo cuando supo que se iba fugar con otro— exclamo Deidara
—Hijo, cálmate
—No es más que una…
Karin le tapo la boca
—No hablen así de Sasuke, es una buena persona a pesar de su carácter. Es solo que las cosas entre ellos comenzaron como mentiras y aun lo siguen siendo. Estoy segura que Sasuke aun no sabe qué Naruto…
— ¡Por supuesto que no! Y así como se comporto con Ino. Es solo un mocoso malcriado, Uchiha tenía que ser
—Si no me equivoco te casaras con un Uchiha, Dei-chan.
El rubio retiro su mirada con un sonrojo.
—Él es diferente
—Sasuke también lo es. Es solo que ustedes no lo conocen.
—Entonces ¿ayudarías a mi hijo? Por favor…
Era difícil decirle que no a su tía.
—Lo siento; de verdad no se qué hacer.
—Dile todo lo que mi hijo ha hecho por él.
—Pero las cosas son más difíciles. Ya saben por la primera noche
Ambos abrieron los ojos.
—Sé que no fue bueno por lo poco que mi hijo me ha dicho ¿qué paso exactamente entre ellos?
—Lo tome a la fuerza. Por favor, madre, Dei, Karin no estén comentando, de por si toda la hacienda sabe que mi esposo me odia. Si quieren les doy con lujo de detalles como me desprecia y se asquea de que me acerque a él.
Su madre se quedo sorprendida, a pesar del enfado que denotaban las palabras de su hijo, sabía que también le dolía demasiado, que estaba al borde de las lágrimas.
—Hijo, hablemos- demando
—Ya va ser hora de almorzar. Karin, ve y dile a Sasuke que esta vez no quiero ninguna excusa para que no baje.
Ella asintió y se encamino a ello.
—Dei ¿podrías ver que la mesa este lista? Necesito hablar con tu hermano.
Deidara asintió.
—Madre
— ¿desde cuándo me llamas así de frio?
Naruto no aguanto más y abrazó a su madre refugiándose en su pecho, queriendo ser solo un niño otra vez.
—Ya, ven vamos.
El rubio asintió y entraron al despacho que se había convertido en el dormitorio del rubio pues aún faltaba llegar muebles a su habitación y que la limpiaran adecuadamente. Cuando llegaron, Kushina se sentó en uno de los sillones que por la las mantas que tenía, suponía que ahí dormía ahora su hijo a falta de habitaciones, pues ella compartía una con Deidara hasta que se arreglaran las otras, se había priorizado la habitación matrimonial pues necesitó más cambio.
—Ya, pareces un niño pero ya tienes esposo y todo.
—No debí casarme con él. Me duele tanto cada vez que me desprecia ¿Por qué no puede amarme?
—Porque el amor no puede ser forzado. Hijo, eso se notaba desde antes…
— ¿tu lo sabías?
Se separo de inmediato limpiando sus lágrimas y frunciendo su seño.
—Sí, pero cuando se lo pregunte solo me dijo que esa persona no le correspondía y por eso quería darse una oportunidad contigo por lo que no entiendo que paso en tu boda.
— ¿Por qué no me lo dijiste?
—Se sincero ¿hubieras hecho lo correcto? Ya estabas comprometido con ese chico cuando yo lo observe.
—Es cierto. No hubiera importado que, de igual modo yo sabía que él no me amaba. Por lo cual si me hubiera dicho lo mismo que a ti, yo le hubiera prometido que haría mi mayor esfuerzo por que lo olvidara….
— Supongo que debemos ponernos en lugar de Sasuke y escucharlo. Yo podría odiarlo por lo que te está haciendo pero estoy segura que hay algo más que un chico arrogante dentro de él. Por algo debiste enamorarte de él.
—Supongo que sí. A él le importa su familia como nada, por eso al final cedió en venir a pesar de ese noviecito que tiene.
— Le importan sus personas especiales ¿verdad?
El rubio asintió
— ¿tu quisieras ser su persona especial?
—Me da celos que le sonría y aplaque su mal carácter solo por las personas que quiere como su familia , sus amigos y en especial Karin… pero sobre todo que a ese hombre le haya dicho que lo ama y se haya dejado besar por él . No, Shikamaru me dijo que era Sasuke quien lo besaba y correspondía, lo ama en verdad…
El rostro del rubio era lastimoso y le causaba dolor de madre a Kushina pues cada lágrima que su hijo derramaba la sentía como propia.
—Tal vez, hijo, pero un Uzumaki no se rinde. Ese chico ya es tu esposo. No vale la pena que te lamentes; eres una gran persona, espero que el pueda verlo y te valore. Te diría ya encontraras a la persona indicada y te divorciaras del chico pero supongo que ya consumaron su matrimonio ¿no?
Naruto un tanto sonrojado asintió. Kushina río.
—Se que no es muy cómodo hablar de eso con tu madree sino que es más tema para padre, pero tampoco puedo dejar que te lo guardes o se lo cuentes a Dei.
—Nada de eso, tú has sido padre y madre para mí y estoy feliz.
—Gracias hijo, pero tu desde pequeñito has sido quien nos has protegido como el hombrecito de la casa por mi falta de calor es que ahora eres así. Te afecta mucho el amor de ese chico...
Naruto asintió sonrojado y avergonzado
—A veces parezco más doncel que varón.
— ¡Tonterías! todos los seres humanos somos débiles con los sentimientos. Dime ¿Cómo fue la noche de bodas?
—Horrible…
— ¿Es cierto que tu tomaste por la fuerza a Sasuke?
—Al principio estaba cegado por el dolor pero luego no lo quería hacer de ese modo pero tampoco podía parar; tú sabes que lo adoro. Quise tratarlo con gentileza, a veces parecía que me correspondía pero cuando todo termino solo me dijo que fue por saldar la deuda de su familia ¿Acaso un doncel puede estar con un hombre y simular que le gusta?
Kushina entendía que su hijo no se lo explicaría con detalles por respeto. Necesitaba pronto que llegara el padrino de su hijo, el sabría mejor como aconsejarle en eso. Pero por otra parte, debía ser sincera con su retoño.
—Los varones se excitan por... seamos sinceros: hijo, tu ya has tenido experiencia y lo has podido hacer de igual manera sin amar al doncel o doncella con la que estuviste.
Su hijo asintió.
— De igual manera un doncel puede simplemente dejarse llevar por las hormonas y excitarse, como también puede fingir que le gusta; aquellas doncellas con las que tu padrino te estreno, quizás muchas de ellas no quieran estar con sus clientes y aun así lo hacen. De igual manera simplemente se puede quedar quieto y dejar que pase, cualquiera de ellas es posible, no creas que es solo parte de los varones.
Naruto se sentía más deprimido, si se ponía pensar todo aquello era cierto por lo cual podría ser que en verdad Sasuke sienta asco por él y aun así se haya dejado hacer.
—Hijo— llamo al tención del rubio— debes entender que el corazón y los sentimientos no entienden de títulos. Y si de verdad quieres ganártelo, lo mejor seria que primero hablaran, se que es difícil pero algo resultara pero sobre todo no pierdas el control…
Naruto asintió; su madre lo abrazo y salieron hacia el comedor.
—Vamos, animo, hijo, que llevas mi sangre y los Uzumaki nunca nos rendimos.
—Tienes razón' tebayo- contesto un tanto más animado.
Su ánimo murió y el enojo se apodero de él cuando divisó que su azabache no estaba en la mesa como todos los demás.
— Karin ¿dónde está Sasuke?
—Está en su habitación
Naruto se soltó del agarre de su madre e hizo además de salir del comedor.
— ¡Espera, Sasu está dormido!
— ¡Es horade almorzar y tiene que almorzar!
— ¡Después le llevo algo!
— ¡No puede hacer lo que le dé la gana!
Karin suspiro derrotada pero rogaba porque la situación entre ellos no empeorara.
Naruto subió las escaleras hecho una furia; casi podía verse humo saliendo de sus fauces, estaba dispuesto a gritarle lo caprichoso y engreído que era; y muchas otra sarta de tonterías algo crueles.
Todo se desmoronó cuando efectivamente observo que estaba durmiendo tan en paz, tan tranquilo acurrucado entra las frazadas con una respiración tranquila, era una imagen perfecta que atesoraría por mucho tiempo. Su hermoso esposo en medio de esa gran cama con sus cabello revuelto y casi abrazando la almohada, sus ojos cerrados y sus pestañas rizadas enmarcando sus párpados.
Se acercó con sutileza impropia de él; sonrió de forma tierna, pues le inspiraba mucho este sentimiento cuando lo observaba.
"Si tan solo me escogieras, escógeme por favor" "Tal vez podría hacer un poco de caso a Oka-san"
—Hey Sasuke— se sentó y acarició sus cabellos brunos con cuidado y ternura.
Se acerco un poco y le dio un beso tierno en la frente; después lo fue repartiendo por todo su rostro hasta llegar a sus labios, aspiro su aroma y le dio un beso dulce y tranquilo, como si fueran esposos en todo el sentido de la palabra.
Pero el sobresalto del Uchiha hizo que recordara que su relación no era nada común.
— ¡¿no puedo dormir y ya intentas violarme?!
Grito sentándose con una velocidad asombrosa, retrocedió y se apego al respaldo de la cama.
— ¡No te iba violar!- grito el rubio sonrojado. Sentía ganas pero no lo iba a hacer- Si hubiera querido hacerlo no te besaría, ya estarías desnudo.
Sasuke desvió la mirada molesto.
— ¿Qué quieres?
—Que bajes a comer — le contesto tratando de ser serio
—No, gracias. Tengo sueño y voy a dormir.
—Todos los días estás durmiendo a estas hora ¿estás bien?
De verdad que le preocupaba, al principio pensaba que el azabache solo lo evitaba pero hoy se dio cuenta que en verdad dormía en las tardes y por eso no almorzaba.
— Es solo que no puedo dormir bien en las noches. Ahora que esta Karin despierta es cuando recién puedo dormir bien. — contesto dándole la espada disponiéndose a cerrar los ojos.
Naruto frunció su ceño, últimamente ese azabache le traía cólera tras cólera.
—Oye, aun no hemos terminado de hablar.
—No tenemos nada de qué hablar.
—Al contrario tenemos mucho de qué hablar pero primero debes comer. ¿Acaso piensas que nuestra vida seguirá así como ene estos días?
—Si solo es eso, déjame dormir. Solo hablaré contigo cuando me des el divorcio.
¿Divorcio? ¡Por supuesto que no haría semejante tontería! , ni siquiera pensó en anular su matrimonio cuando supo que el azabache quiso escaparse y nunca pasaría; él quería creer que en algún momento el azabache le permitiría tener una vida normal de matrimonio pero era tan difícil este crío, porque definitivamente aún era un crío mimado.
El rubio jaloneo sus cabellos desesperándose, como le desesperaba la actitud de víctima del azabache.
—Ya basta, estoy cansado de tus berrinches.
—Si no los quieres soportar entonces déjame ir. Y la razón por la que no duermo en las noches es porque aun sigue como mal recuerdo lo que me hiciste en la noche de bodas.
Eso le cayó como agua fría al rubio. No entendía porque el azabache lo odiaba tanto si él lo amaba con todo su ser.
—Artggg. Esto es el colmo por si no lo recuerdas me correspondiste e incluso…— se avergonzó de lo que diría— movías tus caderas cuando te hice mío
— ¡Maldito pervertido! — Grito el azabache dándole un almohadón – Eso no tiene nada que ver. Soy un chico de 17 años es lógico que me entusiasme, solo físicamente...—trataba de explicar.
—Mira si vamos por ello
—Sabes que olvídalo y déjame en paz. De verdad que quiero dormir, dile a Karin que suba
— ¡Karin, Karin! solo con ella quieres hablar. Quiero que….
Sujeto con fuerza a su joven esposo y lo volteo estrellándolo contra el colchón, quedando sobre él. Quería besarlo, como lo deseaba pero sus ojos quedaron impactados por los ojos del otro. Le temía físicamente, lo veía en ellos; puede que en algún momento del acto lo haya disfrutado pero sabía, ya claramente, que al estar consiente no le agradaba lo que habían hecho, el azabache se sentía mal consigo mismo y con él porque se sentía humillado y que había traicionado los sentimientos de amor hacia Gaara.
—Tú lo amas tanto que te avergüenza lo que paso entre nosotros ¿verdad?
Eso le dolía enormemente, los ojos del azabache se agrandaron por la sorpresa pero aun así ese imperceptible temblor en su cuerpo le demostraba que tenía razón. Además esos ojos rasgados casi humedecidos le gritaban que lo soltara. Y así lo hizo, lo dejo caer en el colchón.
—Sasuke, a pesar de eso, necesitamos hablar claramente, primero tienes que comer te veo un poco cansado y después puedes dormir si quieres, pero ya no quiero que te saltes el almuerzo.
—Karin me trae de comer en la noche.
El azabache se sentó en la cama y lo miraba con cautela, temiendo que se le abalanzara de nuevo.
—Tampoco es bueno que no respetes tus horas de comida; así que come, por favor.
El azabache se sorprendió por como lo trataba, sabía que le había dicho cosas crueles por lo cual no esperaba que lo tratase tan suavemente, aunque ya hayan pasado días desde que vivían en la hacienda. De alguna manera comenzaba afectarle ver el dolor en los ojo azules.
—Tampoco es bueno que estés aquí encerrado.
El rubio acerco con sutileza una de sus manos hasta acariciar con ternura y suavidad la mejilla del otro.
—No me toques.
—Está bien.
Quito su mano y se sentó al frente del azabache, tratando de controlar el calor que le envolvía al verlo semi recostado en esa gran cama solo con una yukata ligera para dormir y con esos ojos somnolientos prueba de que había estado durmiendo.
— Escucha, pase lo pase no voy a dejarte ir, te amo, tal vez demasiado y a pesar de lo que hiciste no puedo dejarte ir. No puedo, quiero creer que puedo hacer que te enamores de mi; pero mi madre tiene razón así no es la forma; así que si quieres puedes ir con Karin a visitar el pueblo, creo que ella no trajo nada consigo así que les daré dinero y acompáñala a comprar ropa y demás que necesite...
—Pero…
—Es lo mejor, además ella es mi prima y debo ayudarla pues me parece que por traer tus pertenencias no trajo muchas de las suyas.
—Así que vamos a almorzar y te dejare libre en la tarde para que tu y Karin vayan al pueblo.
— ¿solos?
— No es posible, alguien tiene que llevarlos y cuidar de ustedes
—Se defenderme solo, dobe
—Por supuesto pero es mejor que alguien los vigile.
—Tienes miedo que me escape…— contestó soltando un suspiro pesado.
Se levanto y se saco ropa de su armario pues traía solo su yukata de dormir que aseguraba era la única que yukata que usaría, sintió la insistente mirada de Naruto sobre su cuerpo y por alguna razón aquello le gusto para luego recriminarse mentalmente.
Naruto apretó las frazadas de la cama pues sus instintos por poco lo traicionan, lo que acaba de ver era lo más erótico que había visto después de sus recuerdo de Sasuke y el haciendo el amor.
La tela de la yukata era tan delgada que traslucía, haciendo ver más apetecible, el cuerpo de su azabache y aquellas deliciosa curvas que poseía; en especial las curvas de su cintura, la línea que dibujaba su espalda delicada y el termino de esta para dejar ver aquellas dos pronunciadas nalgas y la exquisita línea entre ellas.
Se metió en el vestidor y ahí cambio su ropa a una más apropiada para sacarle en cara a esa pelirosa quien era él porque había notado como esta lo había mirado de arriba a abajo con cierto desprecio "estúpida, soy un Uchiha, un doncel Uchiha, el clan donde nacen las persona más fuertes y hermosas"
Salió con un hakama que se apegaba a sus piernas y sandalias altas de color negro, color que utilizaban su clan, un yukata blanco con magas abiertas y un obi que afirmaba su cintura y dejaba caer la yukata hasta sus rodillas. Naruto se quedo ensimismado mirándolo de arriba abajo sonrojándose.
— ¿Podría besarte?—le pregunto tragando saliva pues de un momento a otro sentía un necesidad vital de besarlo y recostarlo en aquella enorme cama.
Eso tomo por sorpresa al azabache, aunque no podía negar que aumentaba su ego y hacía que una sonrisa de suficiencia se asomara en sus facciones.
— ¡Por supuesto que no! — contesto, recobrando la postura.
—Me lo suponía, pero voy a dejar que salgas ¿no crees que me lo merezco?
—No
El rubio rio y el azabache lo miro indignado ya tenía suficiente con semejante chantaje que le había dado en su mansión, recordar aquello le mataba el ánimo y el apetito pues un Uchiha nunca olvida una humillación de esa magnitud...
—Teme tan lindo y amable como siempre-
—Si querías más dulzura te hubieras casado con un pastel o con esa chica rosa que está contigo…a todos lados
— ¿Cómo sabes?
—Karin…
— ¿Celoso?
— Ya quisieras…
Ambos giraron su rostro, pero el rubio jaloneo sus cabellos y respiró profundo, a veces el azabache le parecía infantil y no maduro como aparentaba serlo. Se acerco a la puerta y la abrió dando el pase.
— ¿Bajamos?
—Solo porque tengo hambre.
Naruto y Sasuke bajaron callados y el rubio se adelanto a abrirle las puertas del comedor, Sasuke solo bufó. Su rostro se mostró algo impresionado por lo diferente que se veía a otras aéreas deterioradas de la casa. Bueno las pocas que había visto porque casi todos los días dormía y estaba en su habitación.
—Ves, Sasu, te dije que observaras la casa. — Le recalco Karin desde su asiento al lado de Deidara.
—Debo aceptar que es… diferente — No daría un halago: los Uchiha no hacían eso.
Ambos notaron que muchos de los presentes ya habían empezado con sus comidas, que era una sopa de entrada.
Sasuke busco el asiento que se suponía debía usar, pero algo que hizo que de un momento a otro su estomago quemara, y no precisamente por tener hambre. ¡Su asiento o más bien el que le correspondía por estar casado con ese dobe violador estaba ocupada por una chica!, a su parecer algo agraciada, de cabellos rosados, los cuales no le agradaban por ser tan rosas y encendidos; con un simple yukata y haori de un solo color.
Si se fijaba era aquella tipa que cuando recién llegaron se abalanzó a Naruto, en ese momento no le dio importancia pero ahora hacía que sus puños se cerraran en busca de golpear algo o alguien.
—Ah eto...- El rubio estaba nervioso.
Sasuke afilo su mirada y la peli rosa también, se miraban como retadores de una contienda, el premio: aquel asiento. La peli rosa comenzó a comer, pasándose un poco de sopa de forma delicada. El silencio reino en el comedor y Sasuke giro su vista hacia Naruto para que solucionara ese problema.
Naruto había olvidado el detalle de que su amiga siempre se sentaba a su lado porque les divertía conversar y porque en esos momentos le comentaba sobre lo que hacía falta en la hacienda, los víveres a repartir entre los trabajadores y clanes. ¿Qué hacer? Sasuke lo miraba de forma intensa y amenazante, no aceptaba que le pidiera que se sentara en otro asiento y sabía que estaba en su derecho.
Volteo su mirada hacia su amiga peli rosa, ella le sonrió de forma amable y luego la madre de esta le dio una ligera reverencia; busco a su madre pidiendo ayuda y esta solo negó, sabía que tenía que solucionarlo él mismo. Dei y Karin solo giraba sus vistas hacia otros lados.
Naruto inhalo aire, tenía que decidirse; observo la mirada dulce de Sakura y la amenazante de su esposo, dio un suspiro y…
—Sasuke, por favor ocupa aquel lugar.
Le señalo el que estaba en frente de él. Todos, absolutamente todos, se sorprendieron. Hasta Sakura se quedo impactada pues pensaba, en su interior, que no podría vencer a ese doncel.
Sasuke se sintió humillado, y el rubio lo noto. Observo la mirada dolida del Uchiha, pronto este se mordió el labio inferior de impotencia y giro su rostro en señal de sentirse ofendido.
—Sasuke…
No podía simplemente decirle a su amiga, que ya estaba comiendo, que se parase para que el azabache se sentara ahí, después de todo ella era su segunda mano derecha, por así decirlo.
Sasuke no dijo nada e hizo ademán de irse y Naruto supo que si había avanzado algo con el azabache hace unos minutos ahora todo estaba muerto de nuevo.
—Por favor, joven Sasuke, acompáñenos a la comida.
Era la pelirroja mayor que se había levantado de su lugar pues observaba la situación en la que su hijo se puso, sabía que no era correcto pero si aquel chico azabache volvía encerrarse en esa habitación, nunca podría ver que le vio su hijo.
Sasuke observo a Karin y esta le miraba en ruego. Su educación no le permitía negarse a la petición de una mujer mayor que él y más aun que se había portado relativamente bien con él.
Apretó sus puños y se giro, los ojos de ella le decían que estaba en desacuerdo con lo de su hijo pero que por favor no se regresara a su habitación.
Tomo todo el autocontrol que su carácter le permitía y no matar ahí mismo a aquella muchacha, término sentado al frente de Naruto, quien evitaba que su mirada se fuera hacia él por lo que se veía más sospechoso la charla y risa que se daba con peli rosa
El almuerzo se sintió lento y pesado por parte de las personas que no hablaban y solo se perdían en sus pensamientos como Deidara, su madre, Sasuke y Karin. En cambio el rubio y la peli rosa habían comenzado a recordar diferentes vivencias en su juventud, así como cuando Sakura llego y el rubio la persiguió enamorado. Al principio, Sakura, lo observaba tan salvaje pero fue él quien le ayudo a sociabilizar con los demás jóvenes de la hacienda; gracias ello y a las enseñanzas de su padre y madre es que ahora podía administrar bien todos los recursos domésticos y de la casa principal, así como la distribución de bienes primarios entre los trabajadores, además de calcular cuánto de producción debe entregar cada clan. Era sin duda una persona valiosa para el rubio. Su madre y su hermano entendían esto a la perfección pero también sabían que el azabache era una bomba de tiempo, a pesar de estar ahí ensimismado, mordisqueando un oniguiri sin notarlo.
— ¿Sasu, etas bien?
Las palabras de su amiga pelirroja hicieron que todos voltearan su rostro y que el propio azabache se despertara de sus recuerdos; se sorprendió de sentir algo húmedo en sus mejillas, así que con miedo acerco sus dedos y sí , se confirmo lo que supuso, estaba llorando. No era algo sorprendente pues había estado meditando lo patético que había sido al no aprovechar más su tiempo con su familia: molestando a Sai, peleando y jugando con su hermano mayor, incluso extrañaba los regaños de su padre. Le dolía haber sentido algo de resentimiento con su padre pues amaba a su padre tanto como a su madre pero fue por él que sintió, alguna vez, resentimiento por su hermano, ahora también lamentaba eso. Quisiera volver atrás. Volver a ser solo un crío de 14 años en que toda su familia era considerada con él, en el que aun podía tener esperanzas en su futuro, en no acabar como estaba ahora: siendo el inútil esposo de un hacendado.
—Umm... es extraño…
Sasuke aun con lágrimas en sus ojos alzo la mirada a la voz que sentía le hablaba a él.
—Usted parecía tan fuerte, pero realmente es solo un doncel.
Sasuke endureció su mirada, lo que más odiaba era que le creyeran débil.
—Se supone que los donceles tiene derecho a ser tan delicados como una dama, pero creo que no les queda… pues usted no parece en nada delicado, creo que podría parecer un varón… les falta lo que una mujer puede bridarle a un varón… y eso…
— ¡Mama!
Sakura interrumpió el discurso destructivo de su madre, pues sabía con claridad que quería aprovechar el momento de debilidad de aquel doncel azabache, y no es que le importara pero Naruto se molestará pues su madre estaba refiriéndose a los donceles en general y Deidara, el hermano de su amado, era doncel.
—Pero hija...
Sakura la mira reprobatoriamente y fue ahí que la mujer castaña reprimió su odio hacia los donceles, aquellas criaturas intermedias, a su parecer.
Una risa un tanto escalofriante se dejo escuchar en toda el comedor, incluso el rubio, quién estaba a punto de intervenir se quedo quieto.
— ¿Usted cree que me molesta diciendo aquellas palabras?
El azabache limpio sus lágrimas permitiéndose ser rudo consigo mismo.
—Fácilmente podría romperle un brazo usted y a su hija y créame que eso me satisfacerla más que cualquier cosa en estos momentos. Porque, sí, tiene razón, las damas – comento con sarcasmo- como usted son demasiado frágiles y hasta un punto ridículas. Se lo que soy, se cuantos hombres me han deseado y aun lo hacen, es muy diferente que usted se sienta tan poca cosa o que sienta que su hija lo es y trate de menospreciarme para sentirse mejor…
— ¡Sasuke!
Esta vez fue el rubio quién se paro golpeando la mesa por lo cual el plato de comida salto de la mesa para caer al suelo.
Sasuke le miraba con odio, y su mirada era realmente intimidante, a pesar de los rojizos que estaban por el llanto. Seguramente pensaba en aquel hombre y aquello le hacía hervir la sangre, no creía a Sasuke tan débil como llorar por otra cosa.
— ¡Deja de insultar a la madre de mi amiga! ¡No te permito que le hables así a una persona mayor! Y menos que amenaces a Sakura!
Sasuke golpeo la mesa y se controlo de no lanzarle algo, por lo que se limitó a tirar los platos y encaminarse a la salida del comedor.
Sakura estaba sonrojada, ¡Naruto les había defendido!
Otro golpe en la mesa se dejo escuchar y un nuevo sentimiento de agrado creció en Deidara hacia el azabache, pues el no podía haber defendido a los donceles de mejor forma; incluso hacía que una sonrisa se asomase por sus facciones.
—Hermanito, esta vez estaré a favor de tu esposo. Los insultos de esta señora no solo le afectaban a él sino también a mí, a Kiba y a todos los donceles de esta hacienda y más ¿o acaso tú también crees que somos criaturas incompletas?
El rubio mayor quiso disculparse con su hermano pero este negó, y se retiro del comedor.
Karin salió para ir con Sasuke, y la madre pelirroja siguió a su hijo doncel.
—Salgan…
Madre e hija se quedaron mirando entre sí.
— ¡Salgan y déjenme solo!
Sakura y su madre se pararon y se encaminaron a la salida
—Más le vale, señora, nunca más referirse a de esa forma a los donceles y la próxima vez que vea a mi hermano o a mi esposo deberá disculparse.
Sasuke caminaba lentamente tratando de que más lágrimas no salieran de sus ojos. No se había dirigido a su habitación sino que vagaba por la casa. A su parecer era bastante pequeña para su gusto, pues toda su vida había vivido en la gran mansión de los Uchiha. No recordaba bien como era la casa en la hacienda Uchiha, quizá sería del mismo tamaño. Los Uchiha eran bastantes presuntuosos a la hora de lucirse por lo cual invertían más a su propia vivienda que en las de sus trabajadores pues ellos nunca se habían aliado a algún clan: su raza era totalmente pura hasta la generación de Madara Uchiha, su bisabuelo. Quien permitió que algunos Uchiha se casaran con otras familias, siempre y cuando fueran de gran linaje y fueran los consortes quienes se cambiaran el apellido a Uchiha. Él era el primero que cambiaba su apellido. Aquello le hizo llorar aun más.
No sabía exactamente como termino cerca de las caballerizas. Recordó a su yegua, aquella que había tenido en la hacienda y ahora estaba en la mansión central, su hogar.
Se sonrojo al divisar a un doncel siendo apresado entre los brazos de un varón que vestía con un gran saco que no le permitía saber si era guapo o no. Parecía que se amaban y aquello le lastimo más ¿Dónde estaría Gaara? ¿Estaría bien? Esperaba que las heridas que tenía no se infectaran. Su pelirrojo, su amor de la infancia, ¿Lo odiaría? ¿Supondría que ahora estaba marcado por otro varón? Dio un fuerte grito de impotencia que fue escuchado por la pareja que sintiendo miedo por ser vistos se alejaron.
Sintió unos ligeros brazos estrecharlo fuertemente y supo quien era pues últimamente había llorado mucho en ellos.
—Sasuke…siento tanto no poder ayudarte...
—Quiero irme… Karin… necesito irme, no soporto…..ya no puedo más…tengo miedo de que en cualquier momento él me…
No pudo más y se derrumbo en los brazos de ella sin parar de llorar y gemir de dolor. Karin se recostó en el heno de las caballerizas y ahí se quedaron toda la tarde; Karin escuchaba todos sus miedos, sus inquietudes y su dolor. La muchacha solo lo apresaba como si de una madre se tratara y así se sintió el chico, como si fuera Mikoto quien lo abrazaba y lo consolara.
Karin comenzó a llorar pues no quería que su amigo sufriera más ¿Qué podía hacer? Ella era la única Taka ahí, así que debía ayudarlo en nombre de aquel juramente que hicieron hace algunos años entre los tres, de proteger a Sasuke por haberlos ayudado de alguna forma.
Nadie más los noto, solo quedaron ellos dos hasta el anochecer, llorando.
Notas finales: Gracias a todos por leer y si para ninguno es facíl la vida ahora pero weno a sasu no pude dejarlo solo por lo menos tiene una amiga. Poco a poco ira conociendo a los demás, ya veremos quien se lo deja mas facil el ser el cosorte y quienes no. Naruto, también veremos como controla el hecho de que por años Sakura y su madre han sido , prácticamente, amas y señoras de la casa. Y además si surgira algo más entre ellos...
saya: Gracias por tus palabras! y me alegra q te guste tanto, bueno no puedo decirte si Gaara se morira, pero te dire que ummm habra varias parejas.. insinuaciones y demas por ahroa estan confirmadas narusasu, gasasu ya ven porq, itadei y weno las hetros ya mencionada como suikarin y nejihina pero , por lo menos nejihina no se apreciara tanto pues ya saben "mi cariño" por hina... Sakura uhh ella es un detalle aparte ( recuerden q no la odio) si sai cobrara más importancia, sí pero más adelante... mucho más... Itchi de todas maneras! lo adoro! ademas el rubio tien dos tesoros suyos, su hermano y su novio! muchas gracias y nos leemos!ONIZ DORADO: mucha gracias por tu constancia y weno aqui va el siguiente capi donde habra de tooodo y espero em digas que te aprecio uhh si Naru defendió al pelirosa, ya saben que no la odio, pero a sasu eld olio en su orgullo, y eso que este de por sie sta tambaleante. Ya veremos que c¿como sigue su vida ahi ¿ tratra de escaparse? wii em esforce mucho con la boda proque me encata esew tipo de ceremonias! Y si fugaku es todo un dilema, gracia a él paso lo que paso entre el rubio y el azbache pero tambien vendio a su hijos"" ya veremos is Itachi cumple su promesa .. weno es bastante obvio q hará hasta lo imposible!
