Capítulo 10


Pasaron cerca de dos horas para que llegara Jane. Pym estaba bastante alterado para ese momento por lo que dejo entrar al paramédico y salió de la habitación.

Comenzó a respirar entrecortadamente tratando de tranquilizarse, pero no era fácil. Saber el daño que tenía su Jan era demasiado para su cabeza, Yellow Jacket no dejaba de mencionarle que era hora de terminar con la vida del desgraciado que había lastimado a su avispa, y estaba muy de acuerdo. Pero siendo quien era primero necesitaba un plan, uno en donde no quedara huella que él había hecho algo incorrecto.

— Pym… Dr Pym…

Tan ensimismado estaba en esto que cuando Jane salió de la habitación siquiera lo noto.

— ¿Eh? Sí… ¿cómo esta Jan? — el rostro serio de la mujer le hizo comenzar a sentirse mal.

— Tiene un grado alto de deshidratación, desnutrición; los hematomas se irán pronto, no tiene roto ni fisurado ningún hueso al menos a primera vista; necesitare un escaneo… Dr Pym…— la voz de Foster se volvo dudosa y bajo la mirada, lo que de inmediato asusto a Hank de sobre manera. —En su espalda…

—Lo sé, le quitaron sus alas…—la corto, si era aquello… pero la mujer solo asintió y su voz se volvió aún más pequeña.

— Su… intimidad esta algo hinchada y lastimada, también recomiendo un ultrasonido de su útero… —Jane desvió la mirada mientras decía todo aquello. — Creo que sobre todo necesita ayuda psicológica… lo que le haya pasado a Janet no fue… para nada bonito…

El silencio los rodeo a ambos mientras Hank trataba de no enfurecerse, con lentitud asintió con la cabeza.

— Gracias… yo me encargare. —Y claro que iba a encargarse… Torbellino pagaría caro lo que le había hecho a su Jan.

Foster se fue aun preocupada por este asunto, prometiendo volver para revisar que tan mal estaba Janet pero para Hank esto era personal. Comenzó con un escaneo en la parte abdominal de la mujer, efectivamente estaba bastante maltrecho, pero había algo más, algo que le preocupaba de sobremanera, por el momento dejaría eso de lado.

Se enfocó en cuidar y sanar sus heridas en restaurar sus alas y en mejorar cada una de sus habilidades, así como las partículas pym en su cuerpo. Nadie volvería a lastimarla. No supo en que momento pero ya fue noche cuando llego Yocasta y con una parsimonia comenzó a ayudarle a atender a Janet, le envió a dormir mientras ella desplegaba toda la seguridad posible para protegerla. Le agradeció en silencio, tenía poco tiempo de su creación pero demostraba un gran sentido de protección hacia Jan.

— No me iré hasta que vuelvas y para seguir atendiéndola necesitas descansar.

Hank asintió con la cabeza, sin embargo cuando salió de la habitación de Janet se encogió a su tamaño mínimo y salió volando por la venta. Primero necesitaba ajustar cuentas con torbellino.