Capítulo 11.- Digno de tu amor
"Querida Tonks,
Quisiera saber por qué, pero las cosas aquí en el colegio han estado aburridas a pesar del sapo que tenemos como Profesora de Defensa, Umbridge. Sin embargo, no puedo esperar a regresar a casa, solo faltan dos semanas para las vacaciones .Te diré a qué se parece Umbridge y así podrás imitarla, seguro nos reiremos mucho, lo cual no he hecho desde que se iniciaron las clases.
En cuanto al "problema" sobre el que me escribiste, realmente no te puedo aconsejar mucho porque no me dices quién es el chico que te gusta. Pero desde mi punto de vista, todos los chicos son basura. Al igual que ese chico que me gusta tanto desde hace cuatro años, se ha fijado en una Ravenclaw y no le ha importado cómo me siento. Pero independientemente de mi vida, tu vales mucho, estás por encima de cualquier hombre que pasa de ti. Pero si él significa mucho para ti, deja de perder el tiempo y declarate en Navidad! Porque Hocicos probablemente no esté bromeando cuando te dijo que te hará un hechizo que te hará perder la cabeza de tu cuello si no te declaras.
Con mucho amor,
Ginny"
Tonks leyó la carta una vez más, mientras estaba sentada en la mesa de la cocina de Grimmauld Place y esperando a que hirviera la tetera. Ella había venido en mal momento porque Remus había salido a visitar a Kingsley Shacklebolt en su casa, pero Sirius le había dicho que no tardaría mucho en volver. De cualquier modo aun era temprano, ni siquiera eran las ocho. Faltaba una semana para Navidad y Tonks había decidido que hoy sería el día.
Este otoño había sido bastante difícil para ella, tanto emocional como físicamente. Su misión como espía en Ministerio se hacía más compleja cada día a medida que la mala reputación de Dumbledore y de Harry aumentaba. Había habido varias desapariciones, tal como lo había advertido Sirius y de acuerdo a él éstas eran las señales más claras de que Voldemort estaba en movimiento. Ahora la misión de Tonks consistía en vigilar la profecía de Harry Potter durante el día, en caso de que aparecieran los mortífagos e intentaran robarla. Esta era su misión más importante hasta el momento. Por esto, ella no había tenido tiempo para hablar con Remus sobre sus sentimientos, y a pesar de lo ocurrido en su apartamento, sus sentimientos se intensificaban día a día.
Estos sentimientos se reforzaron más el día en que él apareció por el Ministerio para cumplir con el nuevo proceso de Registro de Hombres Lobos que el Wizengamot había hecho obligatorio. Tonks estaba cumpliendo su guardia frente a la Sala de las Profecías, cuando fue abordada por Lucius Malfoy, quien había aparecido de la nada. Tonks sujetó fuerte su varita y se puso en alerta, ya que según lo que Harry les había informado, Lucius había estado con Voldemort la noche de su resurrección.
"Me parece que no te he visto antes por aquí" murmuró Lucius con una voz extrañamente suave. Tonks lo miró. "¿Eres nueva?"
"Departamento de Aurores" respondió Tonks "Soy Colette, Mr. Malfoy"
Lucius la miró con desprecio. "¿Y su apellido?"
"No soy hija de muggles, si es lo que quiere saber. Y de cualquier manera, a usted ¿qué le importa?"
"Auror pasante, lo que me hace suponer que estás bajo la orden de…" dijo Lucius tratando de hacer memoria.
"Shacklebolt" respondió Tonks fría y rápidamente mientras se mantenía en alerta. El no se atrevería a hacerle algo… ¿o sí?. Después de todo, sería un movimiento estúpido de su parte. Se caería su careta.
"Oh si" murmuró Lucius "Una chica muy linda" dijo él mientras alcanzaba con su mano indeseable un mechón del cabello rojizo de Collete. "Pero no eres sangre pura?"
"¿Acaso es importante?" Mi abuela fue Irma Crabbe" soltó de pronto Tonks. De repente, ella se lamentó de su verdadera ascendencia. Lucius se quedó pensando en lo que ella había dicho por un momento. Tonks se preguntó si debía irse de una vez. Lucius evidentemente conocía muy bien los arboles genealógicos.
"Eso no es posible Colette… porque eso significaría que eres …" Lucius gruñó "Oh que estúpido. Solo hay dos posibilidades. A menos que seas la mocosa de mi cuñada transformada en otra persona o alguna hija bastarda de Sirius"
Tonks mordió su labio. Era su última oportunidad o todo se echaría a perder… y si aceptaba lo último, entonces sería investigada por el Ministerio sobre el paradero de Sirius.
"¡No te atrevas a hablar así de su tío!" gritó una voz detrás de ellos. Lucius se dio la vuelta mientras Tonks se asomaba a través de él para ver que era Remus viniendo hacia ellos, con la varita mágica en la mano. Lucius sonrió de una manera diabólica.
"¿Vienes a renovar tu identificación, Lupin?. Escuché que van a registrar las marcas de mordidas gracias a la nueva Ley de Registro de Hombres Lobos, ¿no es divertido para ti?" dijo Sirius. Remus lo miró con seriedad.
"No es tu problema" respondió Remus.
"Entonces, ¿conoces a esta señorita? Dijiste algo sobre que su tío es Sirius Black, seguro que no estarás implicando que su padre es…"
"Regulus Black. Eso quiero decir" dijo Remus, saliendo en defensa de Tonks. Ella se quedó en blanco, no tenía nada que decir. Lucius se volvió hacia Tonks y estudió detenidamente su rostro.
"Ella tiene algo de los Black" observó Lucius "¿Quién es tu madre, Colette?".
Tonks tenía que improvisar algo. "No lo sé. Mi padre la abandonó cuando ella quedó embarazada en Hogwarts, y cuando ella me tuvo me dejó en un Orfanato muggle. Solo sé que Regulus Black es mi padre porque me lo contó Dumbledore cuando supe que era una bruja"
Aparentemente Lucius se había comido la mentira. "Bueno, eso explica por qué no apareces en el árbol de la famila" dijo él "Pero para estar seguros, y sabiendo que el Ministro no necesita impostores trabajando en su departamento…" Lucius tomó el brazo de Tonks rápidamente. "Tendremos que darte un poco de Veritaserum y así sabremos realmente si eres una descendiente de Regulus Black…"
"Quitale las manos de encima! Obliviate!" gritó Remus. Lucius cayó al piso con la mirada en blanco. Luego Remus tomó a Tonks por el brazo y la acompañó hasta el Departamento de Aurores, donde le contarían todo a Kingsley. Lucius no recordaría nada de lo sucedido, y tampoco le diría nada al Ministro. Había sido increíble que Remus la hubiera salvado.
Pero luego de esto, nada más pasó. Tonks tuvo pocos momentos para poder conversar con Remus sobre sus sentimientos. Por lo menos parecía que podían ser amigos nuevamente, ya que habían compartido algunas cenas durante el mes junto a Sirius en Grimmauld Place. Tonks disfrutaba mucho escuchando reir a Remus. Su risa era áspera, pero armónica.
Así que, ahí estaba ella, preparándose para lo que estaba a punto de hacer. Escuchó que alguien se aparecía en la puerta de Grimmauld Place, ella se puso en pie cuando escuchó que era Remus que venía silbando mientras caminaba por el pasillo hacia la cocina. Tonks había logrado que Sirius dejara la cocina para permitirle a ella algo de privacidad con Remus. Sin embargo, ella sabía que Sirius utilizaría una de las Orejas Extensible de Fred y George para escuchar desde arriba.
Remus entró a la habitación luciendo enfermo como era costumbre, pero contento a pesar de todo. "Dora, qué te trae por aquí? Hace un día hermoso, la nieve esta empezando a cubrir el piso, pensé que estarías de compras en tu día libre". Le dijo Remus. Tonks suspiró profundamente. Era ahora o nunca.
"Remus, te extrañé" dijo Tonks. Remus se rió ante el comentario, a pesar de la sinceridad en la voz de Tonks.
"Oh, fui a desayunar muy temprano con Kingsley. Me sorprende que no estés durmiendo" dijo Remus
"Tuve una noche difícil, y estaba haciendo té" explicó Tonks "¿Puedes escucharme por un momento?"
Remus sonrió y miró a Tonks antes de sentarse. Tonks volvió a suspirar profundamente. "Remus, nunca he sido delicada, o inteligente, o incluso tan seria como lo soy ahora, pero realmente necesito confesarte algo"
"¡Eres un Mortifago!" insinuó Remus. Tonks lo miró seriamente. "Lo siento, era un chiste"
"Lo sé, lo sé…" dijo Tonks "Pero la cuestión es…"
Remus se levantó y se dirigió a la humeante tetera, interrumpiendo lo que Tonks iba a decir. "¿Es algo sobre el trabajo? Porque son sólo las ocho de la mañana…"
"Te amo"
Se hizo un silencio incómodo en la cocina. La tetera comenzó a silbar. Remus se volvió y miró a Tonks. Su mirada no era extraña. Era neutral. Tonks no podia entender su expresión. Oh! Si ella supiera de Legilimancia!. Quizá era que él no la había escuchado.
"Remus, te amo"
Nada cambió. Tonks suspiró y se acercó a él. "Entonces, ¿no dices nada?" preguntó ella.
Remus tenía que decir algo. Un monton de cosas, de hecho, pero él no tuvo oportunidad de decirlas.
En ese momento un Patronus en forma de ardilla flotó dentro de la habitación y se detuvo sobre la mesa con un mensaje con la voz de Molly Weasley.
"Arthur ha sido atacado. Está en St. Mungo. Está realmente mal"
oOoOoOoOo
Los siguientes tres días lo pasaron en St. Mungo, esperando por nuevas noticias sobre la recuperación de Arthur. Todos los integrantes de la Orden estaban ahí. Los chicos Weasley también estaban con ellos, así como Harry y Hermione. Por esto Tonks decidió dejar el tema sobre sus sentimientos hacia Remus hasta que todo estuviera bien. Necesitaba que su mente estuviera en otras labores.
De acuerdo a Dumbledore, la serpiente de Voldemort era la que había atacado a Arthur mientras cumplía su guardia protegiendo la Profecía. Había sido herido en el cumplimiento de su deber. Tonks entendió exactamente los riesgos que todos corrían en sus guardias.
Solo permitieron la visita de la familia el primer día luego del ataque, por lo que Tonks se quedó con la mayoría de la Orden que se encontraba en la sala de espera. Supuso que Remus no estaba con ellos porque se había quedado acompañando a Sirius en el cuartel general.
Ella odiaba los hospitales. Era un lugar especialmente aterrador para ella. Había tenido mucho que ver con el ataque de Greyback cuando ella era más pequeña. Luego de que Ojoloco la salvara de aquel hombre lobo en el bosque, fue él quien la llevó al hospital. Los sanadores temían que hubiera sido mordida, por lo que tuvieron que hacerle varios análisis y como sus padres no llegaron inmediatamente, pues fue el hombre de aspecto gruñon quién la acompañó. Sabía que no era una mala persona ya que la había salvado. Pero él no era precisamente un hombre amable.
Luego de todas las evaluaciones y hechizos aterrorizantes, Tonks creció no sólo con temor a los hombres lobo sino a caer enferma y tener que recurrir a los sanadores en el hospital para que la diagnosticaran. No hay que decir que realmente le molestaba estar en este sitio. Era desesperante para ella pensar que podía haber sido ella la víctima de la serpiente Nagini.
A los tres días, Molly se veía más tranquila. Les dijo que Arthur estaba recuperándose muy bien y que podían ir a visitarlo. Tonks fue con Ojoloco. Tonks se hizo de un aspecto más alegre. Arthur se veía menos maltratado de lo que ella había pensado.
"¿Qué hay Arthur?" saludó Tonks con todo el ánimo que pudo reunir.
Arthur miró a Tonks, quien llevaba el cabello corto y rosa chicle, cómo le gustaba a ella. "Oh! Tonks no te reconocía con tu cabello rosado…" bromeó Arthur. Tonks le sonrió.
Ellos no se quedaron mucho, ya que Ojoloco debía volver al Ministerio para tomar el turno de la tarde. Tonks quería dormir después de estar tres días en ese lugar tan deprimente.
Ojoloco Desapareció para irse directamente al Ministerio, así que Tonks decidió irse a su apartamento. Pero en su camino hacia la escalera se tropezó con Remus, quien llevaba un pequeño ramo de flores para Arthur.
Ambos se quedaron frente a frente por un momento, viéndose uno al otro. Tonks sabía que tenía que romper el silencio.
"Entonces, ¿no vas a decir nada?" preguntó Tonks. Remus la miró. "¿Nada de nada? ¿Un sí? ¿Un no? Incluso si mueves la cabeza serviría de algo"
Remus se encogió de hombros. "¿Qué quieres decir?" le preguntó. Tonks hubiera querido abofetearlo pero él era demasiado maravilloso para querer herirlo.
"Bueno, me gustaría oírte decir: ¡También te amo, Tonks!"
Remus suspiró tristemente y el corazón de Tonks se rompió antes de que él dijera algo.
"No puedo decirte eso y sabes por qué" contestó él. Tonks apretó los dientes mientras él seguía su camino por las escaleras.
"No, no lo sé. ¿Por qué no? ¿Por qué no puedes decirlo? Si es porque no me amas, dilo de una vez y sabré por qué" le pidió Tonks.
Remus ya casi había llegado a la parte superior de la escalera y se volvió hacia Tonks. "No sé porque me escogiste en primer lugar. Soy demasiado viejo para ti. Soy tan pobre como la suciedad y ni siquiera puedo darte un regalo en el Día de San Valentín… y sin mencionar que soy peligroso!. Deberías saberlo muy bien"
Tonks volteó sus ojos. Se sentía más enojada que triste. "Ok, en primer lugar tu me conoces bien para saber que me importan poco los obsequios en San Valentín" empezó a decir. Remus se dio la vuelta y siguió su camino a la habitación de Arthur. Tonks decidió seguirlo "Segundo, la edad es solo un número. Mi madre le lleva dos meses a mi padre y eso no ha hecho ninguna diferencia. Además esa es una excusa ridícula". Tonks respiraba profundamente tomando aliento porque tuvo que caminar más rápido para poder alcanzar a Remus.
Remus seguía andando pero no decía nada. "¿Y cómo qué demasiado peligroso?... fue gracias a ti que superé el miedo a los hombres lobos"
"Ssshhh!" Remus la miró "¿Quieres que todos te escuchen?"
"¡Sí!" gritó Tonks, quien se sentía tan molesta que pensó que la cabeza le iba a estallar. "Que todo el maldito mundo escuche lo que voy a decir! Remus…" Tonks se acercó a él y tomó su mano libre, haciendo que él se detuviera en seco. Se dio la vuelta y la miró.
"¿Ese beso no significó nada para ti?"
"Fue un impulso del momento, Tonks" insistió Remus. Tonks sintió que su corazón se hundía un poco más. No la llamó Dora. "¿Por qué diablos estás tan decidida a querer estar conmigo? ¿Qué puedo valer para ti? Dimelo"
Tonks se enderezó un poco más. Ella no había soltado su mano. "Eres el hombre más amable, más considerado y divertido que he conocido. Cuando estoy cerca de ti mis pies se enfrían. Y cada vez que Apareces en Grimmauld Place o tocas a mi puerta, siento que mi corazón deja de latir y entonces pienso, él está aquí. Sé que suena un poco obsesivo pero es que realmente te amo!"
¿Obsesiva? Pensó Tonks. Más bien estaba al límite.
Remus no entendía. ¿Cómo ésta joven bruja tan brillante, hermosa y alegre quería estar con alguien tan introvertido y tranquilo como él? El no la merecía y menos con lo que estuvo a punto de hacerle. "Bueno, será mejor que dejes de soñar porque esto no funcionaría, esto no puede ser… no soy digno de tu amor, así que anda a casa y encuentra a alguien más joven!"
Remus finalmente soltó su mano y siguió su camino andando rápidamente alejándose de ella. Tonks no lo siguió. Las últimas palabras se repetían en sus oídos.
"No soy digno de tu amor…"
"Oh pero sí lo eres!" se dijo Tonks tranquilamente mientras observaba a Remus cruzar en la esquina. "Sin ninguna duda eres digno de mi amor"
¡Felíz Día de San Valentín!
