Disclamer: Los personajes cannon pertenecen a Amano Akira-sensei, los Occ donados para esta historia pertenecen a sus respectivos creadores.

Aclaraciones:

-Dialogo-

Narracion.

-"comunicación a través de un Aparato tecnologico"-

-"Pensamientos"

-Cambio de Idioma-

Beta: 19'Mika-chan'91

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Un joven de larga cabellera castaña caminaba con las manos en los bolsillos de su uniforme en dirección a su casa, tenía una expresión amable y dulce, saludando a todos los que pasaban delante de él con cordialidad.

Finalmente llego a una casa de tamaño mediano, color crema y con un pequeño jardín enfrente, pasó por la verja blanca y se sacó los zapatos en la entrada.

-Tadaima Oba-chan –dijo en voz alta mientras caminaba por el pasillo hacia la cocina cuando escucho la voz de su abuela.

-Ara Ara, okaeri Kazuma-kun, estoy en la sala –le llego una voz con tono musical- tenemos visitas, pasa a saludar –agrego la voz de la mujer.

Kazuma obedeció de inmediato y fue a la sala donde su abuela Nana, de cortos cabellos castaños al igual que sus ojos hablaba alegremente con una señorita de ojos y cabellos grises.

-Bienvenida a nuestro hogar–saludo caballeroso mientras hacia una cordial reverencia a la invitada que también tenía una sonrisa cortes en los labios rosas.

-Por favor, cuida de mi – expreso la extraña dejando la taza de té en el platito que sostenía con su otra mano- Soy Ichaboad Saviera –se presentó con un corto movimiento de la cabeza.

-Soy Sawadashi Kazuma –respondió el joven mientras caminaba en dirección a su abuela, que se veía tan joven como cuando su padre tenía dieciséis.

-Ara Ara Kazu-chan, tan caballeroso –suspiro la mujer mayor llevándose una mano al pecho- te pareces tanto a él –sus ojos brillaron con cariño cuando le acaricio la mejilla y el adolescente esbozo una sonrisa.

-Discúlpenme por favor, iré a cambiar mi uniforme –se excusó saliendo de allí y caminando hacia el segundo piso, en el camino se encontró a un hombre rubio durmiendo a pierna suelta y accidentalmente lo piso- Iemitsu-san, por favor…si va a hacer el vago, hágalo donde no moleste- su expresión amable no cambio ni un ápice pero el aura oscura que brillaba atrás acobardo al hombre que ya presentaba algunas arrugas y canas.

-Malvado, tan malvado como mi musuko –sollozo el hombre arrastrándose hacia su habitación.

Un aura oscura rodeo a Kazuma mientras que el joven cerraba los ojos con una suave sonrisa y un pie encima de la espalda de su abuelo.

-Iemitsu-san, no hable sobre mi padre ¿está bien? –la voz dulce del muchacho envió escalofríos al hombre que sabiamente rodo hasta la habitación y cerró la puerta.

Kazuma continuo el camino hasta su habitación pintada en un cálido tono cielo, en las esquinas se podía notar manos infantiles y adultas en tonos del arcoíris. El joven camino hasta su cama y se dejó caer en ella adormilado.

-ugh, la escuela es tan molesta –murmuro llevándose el brazo a la cabeza y cerrando sus ojos, escucho un suave toque y Kazuma le permitió pasar.

-Hola de nuevo Kazuma-kun –dijo Saviera entrando con normalidad, ella miro ausentemente la habitación, sonriendo al ver algunas fotos con un hombre de cabellos castaños y otras con un huraño hombre de ojos salvajes. Había muchas más, con sus amigos, abuelos, gente que Saviera no conocía, le pareció ver a un hombre de patillas curiosas también.

-… ¿Vienes para llevarme verdad? –Pregunto el adolescente sentándose en la cama, Saviera lo miro con cierta ternura antes de asentir, Kazuma le indico la silla del escritorio y ella se sentó- mi abuela ni siquiera puede oír el nombre de mi padre sin echarse a llorar –comento.

-Bueno, Tsunayoshi-sama siempre fue alguien muy amado –murmuro ella con afecto, recordando al hombre que le regalaba dulces a escondidas de sus muy escandalosos padres.

-¿Qué pasa si no soy bueno? ¿Si no soy lo suficiente? Papá era asombroso –un infantil brillo se abrió paso en las orbes azules del menor y la de cabello blanco solo atino a parpadear asombrada.

-Bueno, El Décimo no comenzó siendo asombroso, de hecho, por lo que recuerdo…ni siquiera quería ser el jefe –Saviera soltó una risa suave- pero fueron sus amigos y su familia lo que lo convirtió en lo que fue, el hombre que destruyo y reformo a Vongola sin derramar una sola gota de sangre.

Kazuma permaneció en silencio y luego se mordisqueo el labio.

-Tengo una vida aquí, amigos, familia…-vacilo fijándose en la puerta de reojo.

-… Si nos aceptas, nosotros también seremos tu familia, esos muchachos que se convertirán en tus guardianes… serán tu familia, tus hermanos, yo misma soy tu familia… por favor, ven conmigo y mantén viva la Llama de la Última Voluntad de Vongola –ella lo tomo de la mano y ambos orbes chocaron.

-…Eres bastante extraña Saviera-san, según lo que Papá me decía…Varia era una bola de locos psicópatas- el muchacho encaro la cejas con una sonrisa pícara.

Saviera rodo los ojos ante eso y chasqueo la lengua dándole una vigorosa palmada en la pierna.

-…Tenemos que irnos –murmuro repentinamente ella empalideciendo y Kazuma se alarmo.

-¿Qué ocurre? –inquirió sosteniéndola cuando parecía que se desplomaría.

-Millerfiore nos localizó, pensé que tardaría más…-jadeo ella tratando de respirar y con las manos temblorosas comenzó a rebuscar en su bolso.

-¿Saviera-san? ¡Saviera! –exclamo tomándola por los hombros y sacudiéndola.

-…m-medicina –tartamudeo ella con los ojos desenfocados y fría como un muerto, su pecho haciendo un sonido chirriante a cada bocanada de aire. Kazuma movió expertamente las manos por el bolso y saco una pastilla blanca, su mirada de inmediato capto un vaso de jugo y empujo la pastilla en sus labios antes de obligarla a beber el jugo.

Casi de inmediato Saviera se recuperó y esbozo una mueca de molestia ante la expresión mortalmente preocupada de su pupilo.

-No te atrevas a mirarme con lastima o cuando termine contigo podrás ser usado de colador –amenazo ella malhumorada antes de tomarlo de la mano y arrastrarlo hacia abajo, no sin antes lanzarle una chaqueta.

Nana se encontraba en la cocina tarareando una melodía mientras lavaba los platos y se giró a verlos con una sonrisa interrogante.

-Nana-san, Kazuma-kun dijo que me enseñaría Tokio, estoy realmente emocionada –le dijo Saviera con los ojos brillantes y Nana pareció resplandecer.

-Ara, ara…mi nieto es un pícaro –rio la mayor- vuelvan para cenar –dijo y mientras cruzaban por el recibidor Kazuma acertó a gritar un "Itekimasu" apenas oyendo el "Iterashai" de su abuela.

Kazuma fue arrastrado por una Saviera que parecía cada vez más frustrada al encontrarse rodeada de edificios, luces brillantes y un montón de gente.

-Llévame a un lugar que este vacío –ordeno ella con sus ojos viendo de un lado a otro con paranoia. Kazuma la miro extrañado, pero obedeció y pronto se encontraron dentro de un edificio abandonado.

Ella se giró a verlo completamente seria y de sus bolsillos saco un anillo que Kazuma había visto cada vez que su padre lo visitaba. El anillo del cielo Vongola.

Lo sostuvo en sus manos con reverencia.

-…c-crei que… había sido destruido –dijo con un hilo de voz. Saviera esbozo una sonrisa irónica.

-Para ser un mal mentiroso, Zio Tsuna es un muy buen actor –comento antes de que se escuchara una explosión cerca –Escucha…esta es tu prueba, yo tengo prohibido intervenir a menos que estés… Muerto. Por favor, gana…Vongola necesita a su cielo –dijo ella antes de alejarse de su lado y esconderse para observar la pelea.

Kazuma se puso el anillo y sintió a una calidez llenarle con intensidad. Abrió sus ojos los cuales se llenaron de lágrimas al divisar a la fantasmal y sonriente figura.

-Estoy orgulloso de ti Kazuma –murmuro el Décimo cielo con afecto.

-te extraño papá –balbuceo el adolescente- no puedo ganar, no soy tan bueno como tú, tampoco soy fuerte… ni siquiera tengo un arma.

- usa tu inteligencia hijo, eres astuto y veloz. Ganaras sin falta, porque tu alma arde con la llama del cielo-dijo el etéreo mafioso, y luego hizo un gesto que recordaba enormemente a su época de Dame-Tsuna -…Además, si yo que fui un bueno para nada pude hacerlo, tú lo harás mejor-aseguro el hombre y luego clavo sus ojos caramelo en los azules de su hijo- "La familia lo es todo, Kazuma"

El muchacho inspiro profundamente mientras sus ojos brillaban con ferocidad, de un tono electrizante. Unas danzantes llamas de un puro naranja emergieron del suelo y tantearon a su alrededor.

Saviera se inclinó interesada ante esa demostración de poder.

-Curioso –murmuro ella- no se supone que sea así-sin embargo sus cavilaciones se vieron interrumpida ante la repentina llegada de un grupo de hombres, eso hizo que la mujer se erizara en su lugar ansiosamente.

Kazuma en cambio permanecía con una expresión pasiva en los labios, completamente despreocupado.

Saviera observo cautelosa como el muchacho se inclinaba hacia delante y… desaparecía. La mujer parpadeo asombrada cuando uno de los hombres cayó al suelo y justo a su lado volvía a aparecer la figura de Kazuma sosteniendo un palo con fuerza.

El escurridizo cielo volvió a desaparecer de su rango de vista y dos hombres se dispararon entre ellos mismos, otro hombre grito frustrado y esgrimió su guadaña desenfrenadamente antes de que el funesto palo lo llevara a la inconciencia.

El cielo de Varia observaba como los hombre de Millerfiore caían como moscas por culpa de un niño con cara de pasiva.

-Vaya, es bueno –sonrió complacida de no tener a un completo inepto en sus refinadas manos.

Dio un par de aplausos antes de salir de su escondite y Kazuma se giró a mirarla con la misma expresión de niño bueno, aunque se veía perturbadora en contraste con la escena a su alrededor.

Las llamas abandonaron súbitamente al joven heredero y este se desplomo sin gracia en el suelo, completamente rendido.

Saviera suspiro al comprobar que solo era cansancio y respingo cuando su bolsillo trasero comenzó a entonar una melodía.

-¿Aló? –pregunto con cautela mientras tomaba a Kazuma por el cuello de la camisa y comenzaba a arrastrarlo hacia la salida.

-¿Cómo es?-pregunto una voz que ella conocía por completo.

-Igual –respondió antes de cortar la llamada y meterlo en un auto que encontró por allí.

Condujo lentamente para no llamar la atención de la policía y meterse en problemas, abandono el auto cerca de una plaza e hizo uso de sus encantos femeninos para lograr que un par de hombre la ayudara a llevar a Kazuma a la entrada de una casa.

-Gracias –dijo haciendo una reverencia y esbozando una encantadora sonrisa a los dos caballeros. Su sonrisa se borró cuando ellos desaparecieron de su vista y permaneció en la entrada por varios minutos.

Finalmente hizo que el delgado cuerpo del joven se recargara contra su hombro y parte de su espalda antes de cruzar la acera y adelantarse unas casas donde toco el timbre y al cabo de unos segundos salió la dueña de casa, Nana Sawadashi.

-¡KAZUMA! –se horrorizo la mujer abalanzándose sobre su preciado nieto y girándose de golpe a llamar a Iemitsu.

El hombre acudió de inmediato al llamado de su esposa y entre los tres lo metieron a la casa. Saviera uso sus pocos conocimientos médicos con ayuda de Nana y el joven Sawadashi se vio inmediatamente estabilizado, limpio y vendado.

-Ven, tenemos que hablar –la voz de Nana estaba desprovista de su calidez habitual a pesar de que su rostro se exhibía con cordialidad.

Los tres estuvieron instalados en el sofá con tazas de té humeante en las manos. Saviera los miro, Iemitsu parecía inusualmente serio y Nana la miro fijamente.

-Hace diez años la mafia me quito a mi hijo –la voz de la mujer sonaba glaciar- no quiero que mi nieto muera por eso, es lo único que me queda de Tsunayoshi-sus ojos caramelo se aguaron al mencionar el nombre del décimo.

-Comprendo su pesar, pero Vongola es también la familia del Decimo, fue nuestro padre, nuestra madre, nuestro guía y nuestro mentor –la voz de la joven de cabello plata era suave- nosotros también lo perdimos, pero fue su orden, su deseo lo que me trajo aquí. Vengo en nombre del Neo Primo Vongola, Sawada Tsunayoshi, para buscar a Neo Secondo Vongola, Sawada Kazuma y la única manera de irme sin él es muerta –sus ojos brillaron como mercurio líquido, su voluntad férrea.

Iemitsu suspiro y Nana frunció los labios, pero su réplica fue cortada con unos pasos vacilantes y el cansado rostro de Kazuma.

-Iré –declaro el joven apoyando su cuerpo contra la pared. Sus ojos brillaban con determinación y por un segundo, todos pudieron ver a Hyper Tsuna parado tras él, junto con un hombre rubio de ojos azules con una llama del cielo brillando en su frente.

-Pero…-Nana se levantó de inmediato, preocupada pero el brazo de Iemitsu la paro.

-Es lo suficientemente mayor como para decidir, Nana él tiene la voluntad de nuestro hijo, tiene la Voluntad de todos los Jefes de Vongola –dijo y la mujer suspiro resignada antes de girarse a Saviera.

-Por favor… no dejes que muera, no soportaría enterrar a otr…-su voz se quebró y lágrimas silenciosas comenzaron a bajar por su rostro.

Saviera suspiro y de su bolsillo saco un disco metálico con un pequeño botón rojo que apretó y dejo el disco en la mesa.

La figura de Lambo se materializo y por un momento el duro mafioso volvió a ser un niño.

-Mamma –pronuncio Lambo con afecto y la mujer alzo la vista de golpe, viendo asombrada al niño que creyó había muerto con los demás.

-¿Lambo-kun? ¿e-estas vivo? –pregunto con un hilo de voz, esperanzada.

-…si Mamma, Tsuna-nii y los demás hicieron todo lo posible para eso –la voz del hombre era suave y dulce –lo siento por no contactarte mamma, y también siento tener que arrebatarte al hijo de Tsuna, pero lo protegeré con mi vida. Todos y cada uno de mis chicos lo harán. Es una promesa –dijo haciendo una reverencia profunda.

-Te has vuelto un buen hombre –sonrió la mujer antes de ir a abrazar a su nieto- te quiero querido.

Nana subió las escaleras e Iemitsu la siguió, una mirada en dirección a Saviera la hizo asentir y pronto se encontraban con maletas en dirección al aeropuerto.

-¿Estás preparado? –pregunto Saviera mientras se acomodaba en el avión.

-Ni un poquito –rio el joven con un libro de italiano en las manos.

Saviera sonrió exasperada pero lo dejo ser, después de toda la misión estaba cumplida.

El último Vongola había sido capturado.

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AJAJAJAJAJAJAJAJA ahora tooodos los niños están listos, el próximo capi será el encuentro.

Lynne tiene el placer de comunicar que los dibujos de la Neo Seconda Generazione: Mision Apocalipsis, ya fueron hechos por nuestra querida Ari Kuma, por favor…pasen a verlo, yo me enamore de todos los dibujos!

Lynne los ama y ama los comentarios, Lynne dice gracias .3.

Lynne

Fuera

PAZ!