Disclaimer: Harry Potter y sus respectivos personajes corresponden a J. K. Rowling y empresas asociadas a su producción y distribución. No tengo fines de lucro con ese fic ni pretendo tenerlos, así que no me demanden.

¡Disfruten del fic!.

-Y por último, nada de irse de juerga con los amigos ni volver ebrio por la noche- dijo Tonks, poniendo los brazos en jarra, con una mueca de falso enojo en los labios.

Remus rió desde su asiento, alzando las cejas.

-Parece que en vez de casarnos, me estás encarcelando- le comentó, rascándose graciosamente la cabeza.

-Sólo te estoy poniendo reglas, cariño; no quiero divorciarme antes de ser tú esposa- respondió la chica, girándose hacía los estantes de la cocina. Sacó un vaso e iba a ir hasta el refrigerador, cuando los brazos de su novio la rodearon por la espalda.

-Bueno, si estamos bajo esas condiciones, yo también tendré que imponerte algunos reglamentos que deberás respetar sí o sí.

-¿Y cuáles serían?.

Lupin fingió reflexionar con interés antes de responder.

-Que, de ahora en adelante; jamás volverás a dormir sola.

Tonks abrió sus ojos- pardos ese día-, y también se rió, enterrándole el dedo índice a Remus en el pecho.

-Hablaba en serio cuando te decía que no te quiero ver ebrio en las noches.

-Y yo al decirte que no quiero que vuelvas a dormir sola… o mejor dicho; sin mí.

-Me encantan tus reglas- le dijo Tonks, poniéndose de puntitas para besarle.

-Entonces comenzamos desde esta noche, ¿te parece?- preguntó Lupin, introduciendo su mano dentro de la blusa roja que llevaba ese día su novia.

-Sí, señor- le guiñó la chica, sonriente.