Otro CApi!!!dedicado a todoas y tods porque lo valeis!
Nota: lo que veais escrito en negrita cursiva y centradas son las cartas escritas, ales? y cada nueva linea separa las cartas... espero haberme explicado bien...
Sin más ni más:
Cartas Amarillas 1988
-¿Sabes que es de mala educación restregarle a la gente lo bien que te va? Pongamos que por gente me refiero a mi, lo de no ir tan bien, digamos mejor pasándola putas y por vida digamos…bueno ya te harás a la idea…
Aquí uno, rebozándose en la mierda y tú ahí, en tu mundo donde todo es perfecto…cierro los ojos y puedo verte hablando y cantando con los pajarillos mientras te hacen la cama.
No me hagas caso…solo he pasado unos días,… meses,… años… bastante malos, pero de todo sale uno… ¿no? (nota que es una pregunta retórica y no necesito qué me aplastes con la realidad, con que asientas me vale.)
Bueno, no te aburro más con mis desventuras y te veo en- mira el reloj un momento y vuelve a escribir- 3 horas.
Tras dejar el boli sobre la mesa se separó un poco para ojear lo que había escrito. Al leerlo no puede reprimir una sonrisa pensando en lo irreal de la situación, contestando unas cartas que nunca llegarían a su destino, que pasarían sus días en un destartalado cajón de su escritorio, tornando su color marmolaceo en un amarillento que le recordaría su estupidez y cobardía de por vida.
A veces se olvidaba, pero tenía que mantener las apariencias, en el momento que alguien sabia que le necesitabas, estabas perdido, así que decidió pasar por un cabrón sin corazón antes que por un sensiblón de corazón sangrante. No era muy difícil adoptar ese papel, al menos así había sido hasta ahora.
Antes de marcharse, dejo caer sin cuidado el folio sobre un montón de papeles escritos a mano, respuestas silenciadas a las cartas enviadas por ella, cartas en las que le contaba de cómo sus profesores la temían y respetaban a partes iguales después de enterarse que trabajó durante todo un año con el temido Gregory House y sobrevivió a tremenda hazaña.
Le contaba todo y nada, siempre dejándolo con ganas de más, esperando la próxima carta para sentirse parte de algo, parte de la vida de alguien.
Se levantó enérgico de la silla, decidido a olvidar su, cada vez mas interminable, mal momento. Y si la amnesia selectiva no era posible, al menos lo enterraría en lo más profundo para poder disfrutar de unas horas con Lisa.
Sin demora se coloco la mochila al hombro y tomo una oscura funda que parecía esconder un traje dentro. Últimamente había tenido mucho tiempo para pensar y preparar el encuentro. Si Lisa le había sorprendido con un concierto de los rollings, él, no podía ser menos y le mostraría quien era el rey de las pesquisas.
Bajó de dos en dos los peldaños de la escalera de caracol que le llevarían a la calle, pero cuando puso la mano en el pomo del portón, este parecía quemarle. Se golpeo la frente frustrado, deslizando la mano por todo el rostro con desgana. Movía la cabeza de un lado a otro, negándose a sí mismo. Finalmente cedió y arrastrando sus pasos y con cara de disgusto se dirigió de nuevo a su apartamento.
Durante todo el camino estuvo murmurando palabras incoherentes dirigidas a si mismo.
Sin casi levantar los pies del suelo se acerco al escritorio y renqueante abrió el pequeño cajón que estaba lleno de risas y lamentos nunca entonados.
Finalmente desiste, toma el montón de papeles y los mete en su bolsa de viaje de mala gana, sabiéndose vencido ante ella, incluso cuando es tan solo un recuerdo en su mente.
Esta vez no se dejaría pillar. Lisa llevaba desde las 7 de la mañana esperando en el aeropuerto a todos los aviones que venían de Baltimore.
Ya eran las 11 pasadas y en ese momento le dio por pensar que quizás no se presentaría. Ni una carta, a pesar del gran numero que ella le había enviado, ni una llamada. Cero. Nada parecía indicar que él se siguiera acordando de su pacto.
Algunas veces soñaba que aparecía en la sección de sucesos "Joven muerto por caerle encima una avalancha de cartas". A partes se sentía ridícula por tal acoso, pero también le provocaba una risa picara el pensar que, sin duda alguna, esta seria una dulce venganza.
Cuando Greg llegó, no tardo en encontrar a Lisa al pie de la puerta de salida. Ella le esperaba con una sonrisa.
Se acerco dispuesto a darle un abrazo, pero cuando se acerco…
-Que te lo pases bien y buena estancia en Michigan- le soltó fría y calculadamente para irse rápidamente por donde había venido, dejando a Greg con el molde de su cintura entre sus brazos.
-¡Eh!- la llamo una vez pudo reaccionar- ¡Lisa¡Espérame!- corrió tras ella llevándose por delante un carrito lleno de maletas. Ella no puedo evitar reír cuando escucho tal jaleo.- ¿Qué pasa?- pregunto entre jadeos una vez la alcanzó y pudo colocarse delante de ella.
-¿Nos conocemos?- preguntó ella con cara de despistada.
Greg soltó una risotada y miró a su alrededor. Se había dado cuenta, no había hecho falta que el le dijera nada, ella ya sabia que era importante para él y ahora le estaba haciendo sufrir.
-Soy yo, Clyde- bajo la cabeza buscando su mirada huidiza- ¡ah! Claro- se golpeo en la frente cómicamente. Soltó las bolsas en el suelo y coloco las manos en su cintura- Quizás me conozcas mejor por respingón- se dio la vuelta e hizo ademán de bajarse los pantalones.
Ella no intento pararle, así que Greg no tuvo mas remedio que parar y girarse- ¿Me ibas a dejar hacerlo?- ella tan solo respondió alzando la ceja.- ¿Y eso se traduce como…?
- ¡Como eres un cabrón!- intento darle un golpe, pero Greg fue mas rápido y le agarro de las muñecas- esta bien, tu lo has querido.
-Ahhhh!!- gritó desconsolado Greg al ser pisado por Lisa.- ¿Pero que pasa?- pregunto dando saltitos intentando que el dolor en uno de esos saltos se despistara y cayera al suelo.
-¿Qué que pasa? Aun tienes cara para preguntarlo.
-Si, aunque por muy por muy poco, porque el pie me lo has dejado para los arrastres, así que si me pillas la cara…- ella echo a andar mientras él la seguía cojeando-
- Ni una llamada, ni una carta, nada.- le recriminaba al viento- en todos estos años- se volvió para encontrárselo en frente. Aunque la diferencia de estatura era evidente, eso no hacia que la seguridad de Lisa disminuyera un ápice.- ¡En todos estos CUATRO años no has sido capaz de responder a una mísera carta¿Y aun tienes la cara de preguntarme que qué pasa?- con cada palabra le golpeaba con el dedo en el pecho a Greg, haciéndole cosquillas.-Perfecto, y ahora te cachondeas- dijo al ver la sonrisa en su cara y lanzando las manos al cielo.
- Si las he escrito- susurro cuando ella se iba- SI LAS HE ESCRITO¿VALE?- repitió alzando la voz .
- Oh! Pues perdona, entonces será una conspiración por parte de correos que deja que lleguen todas las facturas y no tus cartas- contesto sin pararse.
-LO QUE PASA ES QUE NO LAS HE ENVIADO- Lisa paró en seco, para volverse despacio unos segundos después- ¿contenta ya?- Greg se desplomo sobre una de las sillas del bar que había cerca. Apoyó el codo en la mesa mientras se masajeaba la frente.
-¿Las has escrito,… pero no las has enviado?- preguntó mientras se acercaba poco a poco hasta sentarse frente a él. Un camarero se les acerco pero ella le señalo que pedirían luego.- ¿no tenias mi dirección¿Los sellos y los sobres son muy caros en Baltimore¿Crees que el pegamento de la solapa del os sobres tiene veneno y no los quieres chupar?- Greg alzó la mirada frustrado- No me mires así, quiero saber la razón por la que no las enviaste y ya te puedes ir preparando una buena excusa.
-Entonces no puedo usar ninguna de las que tú has dado por que apestan.
Lisa hizo indicaciones al camarero para que se acercara pensando que mientras pedían le daría tiempo a Greg para poder aclararse las ideas.
-Son tonterías- dijo tras un largo silencio mientras Lisa daba un trago a su bebida. No le interrumpió, solo dejo el vaso sobre la mesa con cuidado, si le interrumpía corría el riesgo de que no se lo dijera.- Lo cierto es que… no se, no se porque no te las mandé- Lisa aceptó esa respuesta. – Así que…- PLAF Greg soltó un montón de papeles sobre la mesa- aquí están.
Lisa miraba los folios sorprendida.
-Puedes cogerlos, son todo tuyos - le ofreció Greg.
Sin pensarlo Lisa cogió una al azar y comenzó a leerla, pero no pudo ir mas aya de la primera letra porque Greg se la quitó de las manos.
-¿No sabes que es de mala educación leer en la mesa?
-Pues no habérmelas dado- esta vez era ella quien se la quitaba de las manos.
-Las cartas son para leerlas cuando la persona que las escribe no esta en frente- volvió a robarle la carta.
-Si, y otra definición de carta es que se envían por correo- esta vez la tomo con mas fuerza y la apretó contra el pecho. Greg hizo una mueca de sufrimiento.- Esta bien, las guardare y no las leeré hasta que te hayas ido, pero espero que lo que tengas planeado valga la pena la espera.- dejó con cuidado la carta en la mesa junto a los demás folios, permitiendo que Greg las volviera a guardar en la mochila.
-Cuenta con eso- le respondió.
-Y dime ¿que tal todo?, ya que no me dejas leerlas, al menos cuéntame algo…
-Lo siento, soy anti spoilers. Por cierto, algo que si hice es leer tus cartas con detenimiento, y me di cuenta que has pasado un punto por alto…- dijo enigmático.
-¿Por alto¿el que?- pregunto nerviosa moviendo los ojos de la carretera a Greg y viceversa.
- Si no recuerdo mal, este año…te licencias¿no?
-Si- respondió aliviada, se había temido lo peor.- ¿Y que?
- ¿Como que y que, como que y que?- dijo alarmado.- Pues que no me has contado ninguno de los preparativos, ni si vas a ir con alguien…
-Es Febrero, no quiero gafarlo eso es todo…
-No serás que tienes por ahí un Romeo¿verdad?
-Ja!- contesto Lisa irónica, lo que Greg interpreto como un no.
Pararon ante un semáforo
-¿Qué te parece tener un acompañante?- dijo como si tal cosa, mirándola con una expresión inocente.
Lisa dirigió su mirada hacia él rápidamente.
-¿TU?- preguntó sorprendida. Él no contestaba, solo imitó su cara de pasmada hasta que los coches que estaban atrás empezaron muy amablemente a avisarles con el claxon de que el semáforo ya estaba en verde.- La graduación es en Julio…seguramente tu no podrás…-decía nerviosa.
-Exacto, no podré- corto el discurso de Lisa- por eso he pensado que podríamos hacerlo hoy.-Lisa pego un frenazo.
-¿Qué? estas de broma¿no?
-Nunca he hablado más serio- dijo solemne. Ella no sabia que argumentar para no ir.- Vamos, es justo, conmigo empezaste y conmigo terminaras. Bueno…dicho así suena como una maldición, pero te aseguro que te divertirás.-
-Nooooo
-Lo siento, me tocaba a mi elegir modo, así que te aguantas- dijo saliendo del coche- Mi hotel esta aquí cerca, así tendrás tiempo para arreglarte y eso.
-¿Arreglarme?
-Estas lentita hoy¿no?- dijo apoyándose sobre la ventanilla- hoy es el día de tu graduación, así que prepárate como la situación lo requiere.- desde la ventana sacó la funda que guardaba el traje para esa noche.
-¿Vas a ir con traje?- preguntó aun sin creerlo
-¿Esto?, no, es el traje de superman. A las 9. En tu casa. Te recogeré- Lisa le miraba con la boca abierta-Si, es una cita.-tras decirle esto, cruzó la carretera camino a su hotel dejando en el coche a una Lisa que no sabia si tomarle en serio.
Sonó el timbre del intercomunicador justo a la hora indicada, llevaba tiempo lista, aun no muy segura de que Greg hubiera hablado en serio. ¿Celebrar su graduación ahora?
Bajó nerviosa en el ascensor, intentando que se borrara una maldita arruga que se había formado en el talle. Nada, no había manera.
Tan ensimismada estaba en su labor que no se dio cuenta que había llegado a la calle hasta que oyó como Greg se quedaba sin aire. Y no era para menos, llevaba el pelo semi recogido en un moño, con pequeños mechones rizados cayéndole con una descuidada perfección.
En el cuello llevaba una fina cadena de oro blanco del que colgaba una pequeña piedra, nada ostentoso, lo justo para que te condujera hasta el lugar donde sus pechos se escondía tras una capa de sedosa tela roja.
El vestido rojo, con escote palabra de honor, que dejaba a Lisa lucir sus encantos, dibujaba perfectamente su silueta, ceñido hasta llegar a las caderas, donde una impudorosa raja sobre el muslo prometía más de lo que dejaba ver.
Todo esto rematado por unos tacones de aguja negros y un chal del mismo color cayendo sobre sus hombros. Pero al igual que la raja del traje, guardaba una sorpresa.
Cuando Greg, muy gentilmente y como mandan los cánones, le abrió la puerta, Lisa se quitó el chal para poder sentarse mas cómodamente, dejando a la vista su espalda, libre de tela hasta la frontera.
Greg iba en un smoking negro, que seguramente, a simple vista, no tiene nada de especial, pero que Gregory House sabia rellenar a la perfección.
- Una limusina…- comento Lisa mirando a su alrededor.
-Estamos en América Lisa, y aquí no hay graduación que se precie si no hay viaje en limusina.
De nuevo, el reloj se hacia su enemigo y parecía correr mas aprisa, mientras ellos arañaban segundos de donde podían.
Tras la cena Lisa se preguntaba cual seria la siguiente sorpresa.
La limusina se metió por un camino de tierra, que no es porque ella hubiera estado mucho…, pero le era tremendamente familiar.
Cuando llegaron al lugar indicado, desde donde se podía ver toda la ciudad, la limusina paró.
-¿Greg?- advirtió Lisa.
- Vestidos, limo, cena…magreo…no soy yo, lo dice la tradición- se defendió inocente.
-Te has saltado el baile- contesto rápido.
-Nop, es un servicio dos por uno.- Dio unos golpes en la mampara que les separaba del conductor y salio del coche. En unos segundos había abierto la puerta de Lisa mientras le tendía la mano para que saliera y una música sonaba de fondo.
Los primeros gritos de una guitarra eléctrica resonaron suavemente en aquella improvisada y vacía pista de baile. El frío del invierno, que ya se despedía, disuadía a los amantes que en cualquier noche de Julio abarrotarían esta pequeña región de Sodoma y Gomorra. La letra de "Sweet Chile 'O Mine" de Guns 'N Roses no tardo en acompañar a la guitarra mientras Greg tomaba de la cintura a Lisa.
-Solo a ti se te ocurre bailar esto como una lenta- decía mientras seguía el ritmo marcado por Greg.
No sabia si por el vino, por él o por las numerosas vueltas que estaba dando sobre si misma, pero empezó a marearse.
A esta canción le siguieron otras, algunas lentas otras que te dejaban desmelenarte y dar saltos como locos, aunque Lisa con los tacones hacia lo que podía.
Estaban en las ultimas notas de "Hugry Eyes", casi sin moverse ya, solo un tímido balanceo, Lisa, estaba sin zapatos y casi durmiendo sobre su hombro, cuando Greg la inclinó, sujetándola casi en el aire con una mano. Ambos sonrieron, ni siquiera se dieron cuenta de que ya había amanecido y que pronto el cuento de desvanecería.
- ¡EH! Amantes de Teruel- gritó el chofer quien había pasado allí toda la noche con ellos- Ya es la hora, o me pagáis un plus o os llevo a casa ya. Por favor, elegid la segunda opción.-suplico con cara de sueño.
Greg miró su reloj, las 8:30 y su avión salía dentro de una hora.
-Me temo que lo del magreo tendremos que dejarlo para otro día.-bromeó
-Deberíamos de haber empezado por lo más interesante- sonrió ella.
Llegaron con el tiempo justo al aeropuerto con lo que esta vez no pudieron despedirse, tan solo tiempo de decirse hasta dentro de cuatro años.
El chofer le dejo en casa a las 11, pero aunque llevaba más de 24 horas sin dormir no podía aguantar la curiosidad de lo que Greg le había escrito en las cartas.
Empezó a leerlas sin ningún orden, había de todo, cartas de una sola frase, otras de folios y folios…
Te he hecho caso, y he puesto la radio mientras intentaba escribirte algo. Mala idea, lleva una hora encendida y solo escucho canciones de sacar tripas, muerte, zombis…creo que sintonizar la cadena de Heavy no ha sido tan buena idea.
…… … Vale ahora si, cambio de cadena, pero ya!
Peor aun! Solo salen baladas!! Me estoy amuermando…
La encontré, shhhhh el estribillo, el estribillo!!!
'Cause baby,
There ain't no mountain high enough
Ain't no valley low enough
Ain't no river wide enough
To keep me from getting to you…
Bueno y ya sabes el resto, no??
Que ¿Cómo estoy? Bien!!!(nótese el sarcasmo)
Yo también
Repite con migo, eche,eche,eche ¿Qué benben las vacas?
No me hagas perder mi fe en la humanidad, dime no has caído
Estoy arrepintiéndome de los aniversarios cada cuatro años… ¿Qué somos, perros? la próxima vez que se me ocurra una idea así de genial, te dejo que hagas con mi cuerpo lo que quieras.
Ana era la que me llamaba querubín, no??? Y se ha liado con un calvo??JUAS!!!
EXPULSADO!!!!Yaba da dooooo
Eres la primera persona al a que se lo digo, me acaban de echar del Hopkins. Es que no se puede ser atractivo e inteligente?
Mi padre estará disfrutando de lo lindo…
¿Copiar yo¿De ese?
La venganza es un plato que se sirve frío
¿Cuanto te pueden dar por un pulmón en el mercado negro?
No me dejaron terminar mi residencia en el Hopkins. así que tuve que buscarme otro Hospital en el que hacer la residencia, sabes donde esta Springfield???Llevo horas buscándolo en el mapa y ni rastro.
Lisa dio un salto en la cama. ¿Expulsado?, no podía creerlo, se lanzo enseguida al teléfono, un momento, no lo tenia.
-¡Mierda!-salió a toda prisa de su habitación-La guía, la guía.
-Tranquila, tranquila, tu di lo que quieres ver en la tele y ya hablaremos- contestó Matt aferrada al mando, dispuesta a defenderlo con su vida.
-No, de la tele no, teléfono, teléfono.-Ana se lo acerco con miedo.-Mierda!. -Volvió a decir al darse cuenta que lo que buscaba era un numero de Baltimore y la guía era de Michigan.
-¿Buscas un numero?- pregunto Ana.
-Si, pero…una guía de Baltimore, necesito una guía de Baltimore.
-Toma- Matt le pasa el teléfono a Lisa- solo tienes que decir el nombre y apellidos de a quien quieras llamar.
-Y Matt vuelve a salvar el día- grita Ana sosteniendo el brazo de Matt en alto.
-Gracias, gracias, fotos no!
-Si House, Greg House- Lisa hablaba con la operadora- aha…aha…aha...gracias-dijo subrayando varias veces el número que había apuntado.
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNGG
-Si- respondió una voz que sonaba a cama
-¿Eres idiota?
-¿Es un concurso de radio en el que tengo que responder algo ingenioso para ganar algo?
-Confirmado, eres idiota.
-Vale, si dejas de chillarme, firmaré lo que me pidas.
-¿Te han expulsado y no me has dicho nada?
-Te lo escribí
-¿Me lo escribiste?
-Si, creo que eso es lo que he dicho.
-¿Por qué no me lo contaste? Somos amigos, y para eso están los amigos.
-Lo amigos están para que te olvides de los malos momentos, y eso es lo que hemos hecho. Olvidarme de Hopkins y de la madre que parió al rector. Me lo he pasado muy bien- bajo el tono de voz para tranquilizarla.
-Si, yo también…
-La próxima te toca a ti…
-De la próxima me encargo yo.
-¿Estas repitiendo todo lo que digo? Porque se supone que el idiota era yo…así que…
-Aprende a escribir cartas en condiciones y ya hablaremos¿nunca al oído eso de que las cartas hay que empezarlas con un "Queridos no se que" y no soltar frases como un loco?
-Creí que era una leyenda urbana.- no recibía contestación- Hasta mañana Lisa.
-Hasta mañana Greg.- Lisa paso dejar el hecho de que no le hubiera contado nada¿le había dicho que era su amiga?
A pesar de estar más de 30 horas sin dormir ninguno podía pegar ojo¿Amigos? Se llevaban bien, a veces se odiaban, se reían juntos… ¿pero amigos? Sin darse siquiera cuentas ambos se habían hecho un hueco en la vida del otro, donde se encontraban como en casa.
-Amigos- susurro Greg antes de caer rendido
