Capítulo 10
El BMW de Jacob entró al estacionamiento subterráneo del edificio y Sam se tomó muy en serio su papel de chófer. Al salir de auto abotonó su saco negro y abrió la puerta trasera izquierda ayudando a Nessie a salir. Una vez que La Bestia se reunió con Renesmee, Sam abrió la puerta del portaequipaje y sacó la pequeña maleta. Jacob la tomó de la mano y los tres se dirigieron en silencio al ascensor.
Sam no duró mucho tiempo con ellos, se bajó en el piso seis despidiéndose con un simple: Buenas noches.
Nessie iba nerviosa, el edificio donde vivía Jacob era lujoso, elegante, moderno. La clase de edificios que tiene portero, cámaras de seguridad, ascensor en el estacionamiento y otros tres ascensores para los inquilinos que entraban por la puerta principal. Ningún extraño entraba sin ser anunciado o un pase de visita. No se comparaba en nada al edificio en el que vivía ella y se preguntaba seriamente por que diablos Jacob accedió ir al suyo. Tal vez Jacob en verdad quería algo serio con ella, no cualquiera va a Queens viviendo en un edificio de Manhattan.
El ascensor se detuvo en el piso 30, de los 37 que tenia el edificio.
Jacob tomó de la mano a Nessie sintiéndose emocionado, ella dormiría en su cama como lo había imaginado tantas veces. Pero solo eso harían, dormir... Bueno no solo dormirían, bien podían tener una larga sesión de besuqueo y un poco de manoseo como lo habían hecho en Queens.
Caminaron en silencio por el largo y amplio pasillo hasta el departamento 30E. Jacob sacó las llaves y abrió su departamento, sostuvo la puerta abierta para Nessie y soltó el aire que estaba sosteniendo cuando ella cruzó el umbral.
Sintiéndose un tanto mezquino, cerró la puerta a sus espaldas, pensando que no dejaría salir a esa pequeña princesa de la torre. Seria como el dragón tatuado en su espalda y pecho. Si por el fuera, la tendría encerrada en ese lugar para siempre.
La Bestia encendió las luces y Nessie parpadeo acostumbrándose a ellas. Un pequeño jadeo salió de sus labios al ver el departamento de Jacob Black. No era lo que ella esperaba. Creía que entraría a un departamento de hombre solitario y adinerado, con muebles modernos de lineas simples y elegantes, aparatos de alta tecnología que lucirían futuristas en combinación con el lugar que los rodeaba, con colores oscuros y neutros, como negros y grises combinados con blanco. Pero no. Lo que encontró fue... un hogar.
El departamento de La Bestia era un lugar acogedor decorado con colores cálidos. Las paredes beige contrastaban con los colores cálidos que había en los sillones y cortinas. Todo era de tonos tierra, verde oscuro, café, chocolate, ladrillo. Todo armonizaba con las maderas de los pisos de un rico color caramelo. Nada era frío, todo era cálido y acogedor.
Renesmee realmente no conocía a Jacob Black.
Avanzó tentativamente hasta llegar a uno de los sillones de la sala y sonrió ampliamente a ver una chimenea hecha de grandes piedras de los colores que la rodeaban. Parecia mas bien una cabaña de una familia en medio de algún bosque, que un departamento de soltero en Manhattan. Sobre la chimenea había una fotografía de la familia Black, Jacob y Rachel lucían muy jóvenes y reían junto a sus padres. Los cuatro estaban sentados sobre un mantel de cuadros, y a su alrededor había comida, platos, bebidas. La foto la tomaron en la despedida de Jacob antes de que se fuera a Darthmouth.
Jacob tuvo que utilizar todo su autocontrol para no cargar a Renesmee sobre su hombro, caminar hasta su habitación y lanzarla a la cama para destrozarle la ropa y poseerla como un salvaje, hasta que alguno de los dos se desmayara. En su lugar dejó la maleta de Nessie en el suelo y avanzó tras de ella, observándola mirar su hogar. Muy pronto el hogar de ambos. Si algo no le gustaba a su Nessie el lo cambiaría sin dudarlo, así que le preguntó:
-Que dices? Que te parece?
-Es hermoso - susurró.
-Si?
-Claro, es... cálido, es... espacioso y acogedor al mismo tiempo... y la vista. Dios! La vista! - Renesmee casi corrió hacia las ventanas.
Los rascacielos se alzaban sobre ellos de manera impresionante y hacia abajo solo podía ver manchitas amarillas que eran los taxis, que resaltaban entre los demás autos.
Algo cálido se extendió por el pecho de Jacob y sonrió ampliamente sintiéndose en los cuernos de la luna. A su Nessie le gustaba su hogar, el lugar que se había ganado a base de esfuerzo y trabajo, el lugar que el se moría por compartir con ella.
-Quieres conocer el resto?
Nessie se dio la vuelta mordiéndose el labio para evitar que viera su sonrisa de niña boba.
Era el lugar mas hermoso que hubiera visto que no estuviera en alguna revista. Se preguntó seriamente como es que Jacob había soportado estar encerrado en su departamento en Queens, el cual cabía solo en la sala.
La Bestia extendió su mano y Nessie depositó la suya sin dudarlo.
La llevó por un estrecho pasillo al final de la sala y entraron a un comedor para seis personas. Tenia los mismos colores de la sala: paredes beige, maderas acarameladas. Al final del comedor había una puerta blanca de vaivén que daba a la cocina, la cual contaba con electrodomésticos cromados y anaqueles, paredes y muebles blancos. A Nessie le pareció extraño ver colores claros en la cocina, pero sus pensamientos se dispersaron al ver la sonrisa de Jacob mientras le señalaba todo.
-En verdad cocinas aquí? - Nessie no se abstuvo de preguntar. Era demasiada cocina para alguien que decía que solo sabia cocinar el desayuno.
-Muy poco, Emily es la que cocina, tambien limpia y mantiene las cosas bajo control - Renesmee casi exclama un Aw, al ver como La Bestia se sonrojaba.
-Quien es Emily?
-La prometida de Sam. Ambos trabajan para mi.
-Sam es tu chófer y Emily es su prometida? - preguntó con una sonrisa.
-Si, por que?
-Nada, es solo que es... muy Fifty...
Jacob sonrió ampliamente entendiendo el chiste.
Salieron por otra puerta en la cocina para recorrer un pasillo que los llevó a las habitaciones.
-Este es mi estudio -La Bestia abrió una puerta blanca y encendió las luces. Los mismos colores cálidos le dieron la bienvenida-.Y este es mi cuarto de juegos... - señalo la puerta frente a su estudio.
-Un cuarto de juegos o un cuarto de juegos?
-Que cabecita tan mas sucia tiene, señorita Dwyer - la abrazó por la espalda empujándola suavemente con su pecho para entrar al cuarto de juegos-. Yo si tengo un XBox...
La Bestia encendió las luces y Nessie casi chilló.
-Tienes una mesa de pool...! Y dardos! Y... Dios! Robaste esa pantalla del estadio de los Dallas Cowboys?
Jacob soltó unas risitas.
Tenia una enorme pantalla que casi cubría una pared, si no fuera por las bocinas a los costados del televisor, en la pared mas alejada de la puerta. A unos metros de la pantalla tenia amplias butacas de cuero color ladrillo. Tras los asientos estaba la mesa de billar y un blanco de dardos, asi como unas maquinas vintage de videojuegos entre ellos Mrs Pacman. En una esquina estaba el bar, en la pared había letreros luminosos de cervezas a los costados de la repisa llena de copas de todas formas y tamaños, así como las botellas de diferentes licores. También tenia una mesa para jugar cartas.
-Podrías cobrar por entrar aquí. Por que tienes un bar en tu casa?
-Es mas seguro y divertido que un bar -La Bestia habló con los labios pegados a la sien de Nessie-. Sam viene a ver partidos conmigo, o a jugar cuando estamos aburridos o se pelea con Emily -soltó una risitas aun pegado a la espalda de Renesmee-, invitamos a mas amigos y todo es seguro, nadie se mete en problemas. Las paredes son a prueba de sonido para no molestar a los vecinos.
La mandíbula de Renesmee seguía en el suelo.
-Ven -La Bestia apagó las luces y se dirigieron a una habitación de tonos grises y verdes-. Es la habitación de huéspedes.
No se entretuvieron mucho en el lugar, estaban a punto de entrar a la habitación de Jacob.
En lugar de encontrar los mismos colores característicos de la casa, entraron a una enorme habitación -el departamento entero de Nessie cabía en el- de color turquesa con chocolate. Justo a la derecha de la puerta había una pared de espejos que era el armario de La Bestia, la cama dominaba casi toda la estancia con sus imponentes y masculinas columnas de madera color chocolate y cobertor turquesa?. Frente a la cama había un sistema de entretenimiento con pantalla de plasma -muchísimo mas pequeña que la del cuarto de juegos- y un sistema de sonido. A la derecha de la televisión había una puerta hacia el baño privado de la habitación y para finalizar... la pared frente a los espejos, a la derecha de la cama estaban las ventanas de piso a techo flanqueadas por cortinas turquesa y chocolate intercaladas.
-Wow - articuló Nessie con los labios, pero La Bestia no se dio cuenta.
Jacob estaba muy ocupado desvistiendo a Nessie y atándola a su cama con lo mas cercano que encontró: su corbata y la poseyó de manera salvaje, primitiva y sudorosa, mientras ella le pedía que no se detuviera y murmuraba su nombre una y otra vez. Los pensamientos de Nessie no estaba muy distantes de los de La Bestia.
Jacob parpadeó volviendo a la realidad y se aclaró la garganta antes de hablar.
-Iré por tu maleta.
Cuando regresó abrió la puerta de espejo de la esquina, la mas cercana a la puerta.
-Este espacio es tuyo, aquí esta la ropa que Alice dijo que te serviría para este fin de semana. Es un vestido -Jacob sacó el vestido color coral y se lo mostró para luego colgarlo de donde lo tomó-. Dos pares de jeans y tres suéteres. Uno es un cardigan, un suéter en cuello V y el otro es uno de cuello alto. Alice dijo que estos zapatos van con todo.
La Bestia le quitó la tapa a una caja de zapatos negra con letras doradas en cursiva que rezaba ABC -Alice Brandon Couture- y Nessie vio el interior. Unos zapatos de tacón de diez centímetros en color beige la saludaron desde el interior.
-Si, claro. Son color nude - murmuró Nessie sintiéndose mareada. Todo aquello era demasiado.
Jacob frunció el ceño al escuchar el nombre del color.
-Claro. Entonces... te gusta?
-Espera. Que Alice? Alice como... Alice Brandon?
-Si.
-Alice Brandon? Alice eligió ropa para mi? -preguntó con incredulidad y Jacob asintió-. Alice? Alice Brandon? Como Alice Brandon Couture?
Jacob asintió de nuevo.
-Alice Brandon... ella sabe de mi y... eligió ropa para mi - ya no fue una pregunta.
-Si.
-Como?
-Somos muy buenos amigos.
-Claro ella fue tu primer cliente, pero... Alice...? - Renesmee sentía que de un momento a otro se desmayaría.
-Si no te gusta la ropa hago unas llamadas y...
-Estas bromeando? -Nessie quiso correr y abrazar su nueva ropa-. Es perfecta. Los suéteresson mis colores favoritos. Rojo, morado y... y turquesa.
Se sonrojó al decir turquesa, ya que estaba rodeada de ese color.
Jacob solo se limitó a sonreír y decir:
-Lo se.
Nessie casi se cae de espaldas al ver el baño de La Bestia. Las paredes estaban cubiertas de azulejo turquesa y la cerámica era blanca. Tenia una tina enorme, la ducha tenia puertas de vidrio opaco, tenia dos lavamanos bajo un espejo de pared a pared.
-Eres un poquito narcisista no lo crees? - murmuró viendo a Jacob a través del reflejo.
-Por que lo dices?
-Todos los espejos que tienes - con una mano temblorosa señaló lo obvio.
Jacob se encogió de hombros.
-Los espejos ya estaban cuando yo me mude. Los antiguos dueños eran los narcisistas, supongo... Pero ahora me serán de gran utilidad.
Renesmee no supo a que se refería con ese comentario dicho en voz baja. Pero La Bestia si que lo sabia. En su cabeza Nessie estaba apoyada contra el lavamanos mientras el la tomaba por detrás, ordenandole que se mirara, que los mirara en el reflejo del espejo.
-Si quieres darte un baño... todo lo que usas ya esta aquí - Jacob abrió una de las repisas blancas y le mostró las botellas de shampoo y acondicionador, jabón, esponjas, maquillajes y demás productos femeninos que había comprado para ella.
-Claro. A que hora llega Rachel?
-Estará aquí a las ocho.
Eran las seis cuarenta y cinco.
-De acuerdo - Nessie se acercó y le dio un besito en la comisura de los labios.
En cuanto La Bestia salió del cuarto de baño reacomodó su entrepierna endurecida y sumamente adolorida. Tenia que hacer algo para evitar entrar al baño y tomar a Renesmee en ese mismo instante.
Llamar a Bella o Edward. Eso realmente lo enfriaría.
Sacó su celular del bolsillo de sus pantalones y marcó de inmediato a Edward.
-Hey, Jake! - respondió el doctor al segundo timbrazo.
-Hola, Ed. Ella esta aquí - susurró sentándose a los pies de la cama.
-Que? Quien?
-Nessie. La traje a casa. Y que crees? No la voy a dejar ir.
Edward se quedó en silencio unos momentos.
-Te das cuenta de que me acabas hacer cómplice de secuestro?
-Tu y tus estupideces! No la voy a dejar regresar a Queens, ella no merece vivir ahí. No la voy a dejar que regrese a ese lugar.
-Y como se supone que harás eso sin retenerla contra su voluntad, genio?
-No me conoces? Soy un encanto!
Ambos hombres se rieron.
-Si, claro - Edward sonrió al recordar como le tenia celos a Jacob cuando lo conoció, a pesar de que Bella y el vivían juntos. Pero pronto se dio cuenta de que ser atento, caballeroso y amable era parte de Jake. No era que estuviera tratando de quitarle a Bella.
Cuando vio que sus celos eran injustificados, se dio cuenta de que Jacob Black era genial y se convirtieron en mejores amigos.
-Donde esta Nessie ahora?
-Se estaba bañando... en mi baño... en toda su gloriosa desnudez. Dios, como quisiera entrar y ayudarla a tallarse la espalda.
-Y por que no lo haces?
-No lo hemos hablado aun. A demás cierta persona me prometió el numero de una ginecologa y aun no tiene cita.
-Ups! -Edward sonrió sintiéndose culpable-. Lo siento, lo siento. Nessie tiene cita para el martes en la tarde. Te enviare un texto con la información. No supe si querías que todo fuera secreto o algo, así que la cita esta bajo el nombre de Nessie Black.
-Espero que esa estúpida boca torcida tuya sea profeta.
-Un día te dije, me voy a casar con Bella... y me case con ella. Cuando te fuiste de fiesta un díaantes de un examen final y te dije que ibas a pasar... pasaste... así que... Si, algún día sera Nessie Black y si eliges a alguien que no sea yo como tu padrino Nessie te va a dejar al año de casados y te va a dejar en la calle.
Jacob se rió de las estupideces que Edward decía, pero el no se quedaba atrás. Necesitaban a Bella en la conversación para hablar como gente normal.
Con todo el dolor de su corazón, Jacob salió de la habitación sabiendo que solo una puerta los separaba a Nessie y su lindo cuerpecito desnudo y se dirigió a la cocina para sacar del refrigerador la comida que le había dejado Emily esa mañana. Era lasaña, así que la metió en el horno por unos cuantos minutos, después sacó dos botellas de vino tinto y las abrió para dejar respirar el vino.
Nessie se miró en el espejo del baño mientras se maquillaba. Aun se sentía nerviosa y un tanto cohibida, pero tenia un extraño sentimiento en su pecho. Pensó que así era como se sentía la gente cuando llegaba a su hogar después de un largo tiempo de ausencia.
Hogar?
Si, definitivamente ese era el sentimiento. Se sentía como si hubiera llegado a su hogar, un lugar seguro donde se sentía cómoda y amada. Tomó una liga para domar sus risos y que luciera el suéter morado de cuello alto. Salió del baño para tomar los zapatos nude que la esperaban junto a la cama, se miró en los espejos y pensó que se vería realmente linda. No quería verse tan simple junto a Rachel, sabia que era la hermana de Jacob, pero aun así no quiso verse como la simple Renesmee, sino como la hermosa mujer que La Bestia veía en ella.
Cuando salió de la habitación no supo por donde salir, había dos pasillos uno daba hacia la cocina y otro hacia la sala. Por que había tantos pasadisos? Prefirió girar hacia la izquierda y recordó que era el camino a la cocina. Cuando llegó al lugar su estomago gruñó. Olía de maravilla y la vista era sin igual. La Bestia llevaba puesto un delantal y manoplas para no quemarse al sacar la lasaña del horno. En un impulso corrió hacia el cuando dejó la comida sobre la encimera y lo abrazó por la espalda.
-Hey! No te oí llegar.
-Huele bien!
-Y tu hueles mejor - La Bestia se dio media vuelta en sus brazos y plantó un beso tronado en sus labios.
-Gracias. Por todo... no por como huelo. Es... -un suspiro entrecortado por el creciente nudo en su garganta salió de sus labios.
La Bestia envolvió sus brazos en la cintura de Nessie y la levantó del suelo como lo había hecho en la oficina.
-No tienes idea de cuantas cosas quiero darte, regalarte, obsequiarte. A cuantos lugares quiero llevarte y mostrarte. Y lo que si te aseguro que no tienes idea, es de cuantas cosas quiero hacerte - la voz de Jacob fue bajando hasta que se convirtió en un susurro ronco, que se filtró por el cuerpo de Nessie hasta alojarse entre sus piernas.
Estuvo a punto de decirle: muéstrame de una vez. Pero el timbre sonó, Rachel ya había llegado.
Nessie se sorprendió cuando Rachel le dio un abrazo y besó sus mejillas.
-Me presentare correctamente, soy Rachel, hermana de Jacob. Espero que no te haya regañado por haber escapado.
-No, no lo hizo.
-Bien, por que sino le iba a dar unas buenas patadas.
-Ah... - Nessie no supo decir si Rachel bromeaba o no. Lucia muy seria.
Entre parloteos de Rachel sobre Phoenix y su prometido se dirigieron hacia el comedor, las chicas se sentaron mientras esperaban que Jacob les sirviera.
-Es cierto que dejas que Jacob te gritonee todo el día? - preguntó horrorizada la hermana de La Bestia.
-No es que lo deje, sino que asi es el.
-Pero ya son novios!
-Lo se... bueno, no lo se. El no me ha dicho las palabras tal cual - Nessie se encogió de hombros.
-No te molesta que el te diga Nessie? Es decir, si sabes que Nessie era una gatita blanca, verdad?
-Si, lo se. Y me parece lindo - Renesmee se encogió de hombros con una sonrisa tímida.
Jacob llegó con la lasaña y repartió sendas porciones, luego sirvió el vino tinto en las copas y brindaron por la reunión familiar. Ninguno se había dado cuenta de cuanta hambre tenían hasta que terminaron de comer y soltaron a reir por que ninguno había hablado casi nada.
Después se trasladaron a la sala y comieron helado de chocolate con crema batida encima y mas chocolate derretido y cerezas.
-Esto no es bueno para mi dieta, pero es increíble! - exclamó Rachel limpiando los restos del helado con el dedo indice para después llevarlo a su boca-. Así que Nessie... es cierto que Jacob te contó sobre el spa? - dejó el bowl vacío sobre la mesa de centro.
-Sip - se sonrojó.
-Hasta se hizo pis de la risa - comentó Jacob tratando de no reírse, explotando una cereza en su boca.
-Por que tu me hiciste cosquillas! - Nessie le dio un ligero codazo en las costillas.
-También sabes de cierta obsesión que tiene... con... una franquicia galáctica?
-Sobre Star Wars? Claro! Amo a Chewacca. Me parece un osito de peluche. Pero si soy sincera... soy del Lado Oscuro. Me encanta cada vez que sale Darth Vader con todo el esplandor de su maldad y su canción. Que villano no quiere tener su propio soundtrack?
El rostro de Rachel se transformó de petulante por querer dejar en ridículo a su hermano frente a su chica, a incrédulo por que dicha chica también amaba Star Wars.
-Me estas diciendo que también eres una de esa raritas?
-También soy Treki.
Rachel contuvo el aliento.
-Jacob pero esta niña ni mandada a hacer! Es como si... como si la hubieran hecho para ti, con especificaciones detalladas. Como si fuera una de esas muñecas inflables que ordenas a tu gusto. Estas segura que no dices que eres una nerd solo para agradarle a mi hermano?
-Rachel, de hecho ella fue la que me pregunto: Star Wars o Star Trek? Yo le respondí que me gustaban ambas pero prefería Star Wars.
-Ugh! En serio, ella parece mandada a hacer. A mi no me gustan esas cosas, gracias al cielo que Paul se deshizo de sus comics y juguetitos antes de irse a Phoenix. No entiendo que ven en esas cosas y en los super héroes.
-Son figuras de acción, no son juguetitos - replicó Nessie sonriendo.
-Por Dios santo! Tu tambien corriges eso?! En serio Jake, de donde la sacaste?
Jacob sonrió ampliamente pasando su brazo izquierdo sobre los hombros de Nessie.
-No se, pero en este momento la amo aun mas.
Renesmee se quedó inmóvil al escucharlo decir aquellas palabras y Rachel se dio cuenta.
Que acaso su hermano era un cavernicola? No se le dice a una chica que la ama de esa forma! Tenia que hablar con el.
Me ama? Jacob me ama? Nessie no sabia que decir, que hacer. Debía decirle yo también te amo? O quedarse callada? Pero si no le decía nada tal vez el lo tomaría a mal.
-Disculpen, tengo que ir al baño - Nessie se alejó dejando solos a los hermanos Black.
Corrió hacia la habitación y se sentó en la cama con la cabeza entre las rodillas.
Jacob Black la amaba. Y ella a el también, eso era obvio. Pero tenia miedo, nunca nadie la había amado empezando por sus padres. Y si Jacob la lastimaba? Sabia que no iba a sobrevivir sin el. Jacob Black se había convertido en el centro de su universo, ya ni siquiera recordaba como era la vida antes de conocerlo, antes de que el entrara en su vida primero como jefe y después como novio. Ademas no quería recordar como era su vida sin el, era muy doloroso regresar a aquellos recuerdos llenos de soledad.
-Eres idiota o te haces, Jake? - Rachel se levantó de su asiento y le dio un zape a La Bestia.
-Que? Ahora que hice?
-A caso le has dicho a Nessie que la amas?
-Supongo que ella ya lo sabe - susurró bajando la mirada a los restos de helado que se derretían en su plato hondo.
-En verdad eres imbécil! Acabas de decir: en este momento la amo aun mas y ella se quedó congelada. Tienes que decirle las cosas bien y de frente. No asumas cosas, si sigues asi solo te traerás problemas.
La Bestia se quedó pensando un momento y concedió que su hermana tenia la razón. Su falta de comunicación había hecho que Nessie no fuera a comer con el y Rachel. Nessie no podía ser adivina, por mas cómoda y emocionada que se sintiera en casa de Jacob el tenia que decirle las cosas directamente. El estar enamorado de ella lo convertía medio estúpido y pensaba que ella estaba en la misma sintonia que el y deducía todo como lo hacia en el trabajo, pero era por eso: era su trabajo saber que es lo que quería su jefe. Pero la oficina era una cosa y su relación otra completamente distinta.
Cuando se fue Rachel, Jacob y Nessie se dirigieron a la habitación y mientras se ponían la pijama hablaron sobre los planes que tenían ambas chicas para el viernes y el fin de semana. Nessie se cambió en el baño y Jacob en la habitación. En un acto de valentía, Nessie prefirió no ponerse el pantalón de la pijama y solo dormir con su camiseta enorme de la NYU, lo cual hace que Jacob casi muera cuando vio sus largas piernas.
Sin decir una palabra mas, ambos se dirigieron a la cama, Nessie en el lado izquierdo y La Bestia en el derecho. El silencio continuo mientras miraban el techo de la habitación casi a oscuras, a excepción de la lamparita de noche del lado de Jacob.
-Nessie -La Bestia se aclaró la garganta-. Me preguntaba si... si quieres ser mi novia.
Renesmee frunció el ceño, preguntándose si Jacob había bebido demasiado en la cena.
-Ah... yo... yo creí que ya lo eramos - susurró sintiendo que sus mejillas comenzaban a arder.
-En serio? Si lo creías? - Jacob giró para estar sobre su costado izquierdo apoyando la cabeza en su mano para mirarla.
-Pues... si. No lo somos?
-Claro, es solo que Rachel me dijo que... -La Bestia suspiró-. Olvidémonos de Rachel. Ahora que sabemos que oficialmente eres mi novia... que te parece si me das un besito?
La Bestia rodó sobre si mismo para estar sobre Nessie sosteniéndose en los codos.
-Un besito? - solo un besito?
-Si, un besito.
Renesmee enredó sus brazos en el cuello de La Bestia.
-De acuerdo.
Si, claro. Un besito - se dijo Jacob antes de atacar a Renesmee.
Realmente la atacó. Sus manos estaban por todas partes, las piernas de Nessie, sus muslos, sus caderas, su cintura, sus senos, su espalda, su trasero. Mientras, su lengua asaltaba su boca y su cuello con besos hambrientos y mordiscos suaves
-Jake - susurró ella enredando sus dedos en el corto cabello negro de La Bestia, al igual que enroscaba sus piernas torno a su cintura.
Solo el algodón de la ropa interior de ambos los separaban, pero era suficiente y Jacob aprovechó al máximo esa cercanía restregando su entrepierna endurecida en la suya suave y húmeda.
Siguió moviendo las caderas contra ella de la misma manera en que su lengua se movía, ganándose todo tipo de gemidos y murmuraciones provenientes de la temblorosa chica bajo su cuerpo.
-Jacob... Por favor...
-Renesmee, te amo tanto - continuó restregándose contra ella deseando estar dentro de ella. Deseando poder demostrarle físicamente cuando la amaba y adoraba.
El corazón de Nessie amenazaba con salirse de su pecho, perforando sus costillas mientras sentía a Jacob sobre ella, haciéndola sentir mas acalorada que nunca. Sentía claramente como la sangre corría por sus venas, y como todo el amor que sentía por Jacob se convertía en lujuria y se alojaba entre sus piernas, en el exacto lugar donde La Bestia seguía acariciando con su miembro. Todo se desdibujó a su alrededor, se olvidó del lugar donde estaba y todo su mundo se redujo al hombre que tenia sobre ella tratando de hacerla estallar en llamas.
Ella necesitaba sentir a Jacob contra ella, sentir su piel ardiendo bajo la punta de sus dedos y sin darse cuenta sus deseos se habían concedido; la camiseta blanca de Jacob había desaparecido dejándolo solo en boxers briefs negros, tal y como el le había dicho que usaba aquel primer sábado. Pero la visión de Jacob semi desnudo no fue lo que la dejó sin aliento, sino el tatuaje de dragón que se enroscaba en su espalda y pecho. En lugar de asustarse por el tamaño y forma del tatuaje se humedeció aun mas. Dejó que La Bestia la desnudara dejándola solo en sus pequeñas panties moradas.
Jacob contuvo el aliento devorándola con la mirada antes de besar sus senos con adoración.
-Eres tan hermosa - susurró antes de atrapar el sonrosado pezón derecho en su boca y chuparlo con fuerza, pellizcando entre el pulgar y el indice el izquierdo-. Sabes tan, pero tan dulce.
Renesmee creía que de un momento a otro enloquecería si La Bestia no hacia algo para calmar su calor, el dolor y las palpitaciones entre sus muslos. Necesitaba calmar a su alborotado corazón, necesitaba encontrar la liberación de todo aquel revoltijo de sentimientos que sentía.
Jadeo y gimió cuando sintió como La Bestia se abría camino en ella con un largo y cálido dedo.
-Jake...
-Mierda! Tan hermosa, tan húmeda para mi y solo para mi -exclamó Jacob en su oído con la respiración agitada, encontrando con el pulgar aquel pequeño punto que haría que su hermosa Nessie sucumbiera ante sus deseos, enterrando su dedo suavemente en ella una y otra vez-. Termina en mi mano, preciosa. Déjame sentir como terminas para mi, por mi. Déjame sentirlo... Quiero verte.
La observó fascinado mientras Renesmee se deshacía bajo su cuerpo, gimiendo y susurrando su nombre, con los ojos cerrados... obedeciendo su orden, aferrándose a su espalda tatuada enterrando las uñas, apretando aun mas sus suaves muslos torno a el.
Jacob metió el dedo en su boca mientras Renesmee lo veía con los ojos abiertos, luciendo asustada pero increíblemente hermosa y saciada.
-Deliciosa - susurró dándole un pequeño beso en sus labios entre abiertos que jadeaban en busca de aire.
Cuando Nessie recuperó el aliento La Bestia volvió a besarla. Pero fue un beso diferente. Fue suave, lento, tierno, lleno de adoración.
Aquella era la experiencia mas increíble y erótica que Jacob alguna vez hubiera experimentado. Y estaba seguro que vendrían muchísimas mas. Eso solo era el inicio.
4915 palabras. Espero que ahora no digan que el cap estuvo muy corto :D
