Raimon iba perdiendo 0-2 en cuanto llegaron al medio tiempo. Definitivamente, aquel equipo era mucho más poderoso que cualquiera al que se habían enfrentado antes. Muy cansados, se levantaron a duras penas y se dirigieron al banquillo para que las managers les intentaran curar las heridas, aunque sea un poco.
-"No lo entiendo… ¿Por qué están haciendo esto? Se supone que son nuestros amigos…" Murmuró Endou.
-"Esto es todo gracias a ese meteorito… Sabemos muy bien que ellos nunca serían capaces de hacer algo así." Respondió Goenji, mientras Natsumi le vendaba el brazo izquierdo.
Fubuki, sin embargo, estaba distraído mirando a la capitana del equipo rival. Inmediatamente, las palabras que le dijo antes de empezar el partido volvieron a sonar en su mente.
-"Ven conmigo, Shirou. Toda emperatriz necesita a su emperador."
No importa cuánto intentaba alejar esos pensamientos, estos simplemente no desaparecían. Se rehusaba a creer que la persona con la que había compartido tantos momentos preciosos se había convertido en ese monstruo.
Divagó directo hacia todas las memorias que compartió junto a ella: El día en que se conocieron, cuando se unió al equipo de Raimon, los encuentros que tuvieron contra Aliea Gakuen… El duelo contra Shin Teikoku, ese día nunca lo olvidaría aunque quisiera. La culpa volvió a invadirlo. ¿Si hubiera sido más fuerte, podría haber evitado que eso le sucediera?
-"Amigo, cálmate." La voz de Goenji lo sacó de sus pensamientos. "Yo sé que era importante para ti… Pero no puedes dejar que esto te afecte. Si no peleas, la perderás para siempre."
-"…Entiendo." Fue lo único que dijo como respuesta.
En cuanto el medio tiempo acabó, Fubuki ya había recuperado la determinación, aunque sabía que le costaría mucho vencer los patrones y la perfecta sincronización que tenía el equipo rival…
Pero definitivamente, a lo que más le costaría acostumbrarse, era a la ausencia de La Dama de Hierro en su equipo.
En cuanto tomaron las posiciones, la capitana rival lo encaró.
-"Entonces… ¿Tomaste tu decisión, o debo continuar aplastando a tu equipo?"
Solo para que lo sepan: Ese preludio es tentativo, y lo más probable es que los eventos cambien bastante para cuando lleguemos a ese punto de la historia. Haré lo posible para mantener todo en orden hasta entonces.
Ahora… ¡Hola, y bienvenidos a la segunda temporada! Estoy que me muero de la emoción por empezar con la saga Aliea Gakuen… Y también vamos a ver muchas cosas nuevas.
*La llegada de mi segundo OC, la señorita Rin Saito. La gente que lee Metamorfosis Imperfecta logró ver un poco sobre ella, y aquí podrán saber más sobre su pasado.
*Obviamente, con la llegada de nuevos miembros a Raimon también veremos nuevas amistades… Y quien sabe, tal vez algo más.
*Muchas más técnicas.
Todo eso, y otras cosas más. Ahora, a responder a la Review:
-La Dama Azul de Konoha: Es bueno verte de nuevo, ya estaba empezando a pensar que te había pasado algo XD. Si, admito que me pasé un poco con la crueldad de Kageyama… Pero recuerda que este es el mismo sujeto que causó un accidente con la clara intención de matar a una niña pequeña (No me digas que solo quería lastimarla… Si fuera con una moto o algo pequeño, lo entiendo. Pero ¿Un camión? ¿En serio?) Yo considero que de verdad no se arrepiente hasta la tercera temporada… Y aun así sigue logrando hacerle daño a los demás. ¿Te acuerdas de Demonio? Agradece que en el Anime solo se queda con algunos problemas en la vista: En el juego se queda totalmente ciego. Ah, y gracias por avisarme del error (Curiosidad: Zetta saca malas notas en Lengua ._.) Para cuando suba este capítulo también lo corregiré ^^.
Sin nada más que decir: ¡Comencemos!
Escucha mi voz
No hay alternativa
No hay salida
Lo descubrirás
And Then There Was Silence – Blind Guardian
-"¡Finalmente somos el equipo número uno!" Exclamó Endou, levantando el trofeo del torneo orgullosamente.
-"¡Que contento estoy, es como si estuviera soñando!" Dijo Kabeyama con lágrimas en los ojos.
-"Vamos amigo, no puedes estar llorando todo el tiempo…" Dijo Kurimatsu, pero él también se unió al llanto.
-"Capitán ¿Puedo cargar el trofeo, por favor?" Pidió Shishido. El castaño se lo entregó, y mientras él y sus compañeros lo admiraba, Jin rápidamente se lo quitó y se puso a verlo recelosamente.
-"Que lindo es…" Murmuró.
Mientras los demás empezaron a pelearse para ver quien más sujetaría el trofeo, Endou miró a Goenji.
-"Goenji ¿No deberías estar en el hospital? Tienes que darle la buena noticia a Yuuka."
-"Claro." Respondió el delantero. El portero le ofreció la mano.
-"Muchas gracias por apoyarnos."
Goenji entró en la habitación donde su hermana yacía en su cama. Estaba sujetando una pequeña flor que había comprado en el camino.
-"Hola Yuuka… ¿Sabes? Ganamos." Dijo el peliblanco para luego quitar la vieja rosa que estaba en el jarrón y reemplazarla por la que había traído. Entonces, la puerta de la habitación se abrió revelando a Sakuya, quien llevaba una flor exactamente igual a la que Goenji había llevado.
-"Veo que tuvimos la misma idea…" Dijo la delantera.
-"Fuiste a ver a tu familia, supongo… ¿Por qué viniste?"
-"Por nada, pasaba por aquí y entonces decidí darle una visita a Yuuka…" La chica dejó su flor en la mesa auxiliar. "¿Cómo está?"
-"La verdad, no tengo ni idea. Estuve tan concentrado en el torneo que se me olvidó preguntarle a mi padre sobre su condición." Respondió mientras colocaba la planta en el florero.
-"Hermano…" Ambos oyeron una voz que no le pertenecía a ninguno. Lentamente, los dos se voltearon a ver a Yuuka, quien tenía los ojos abiertos y los miraba fijamente y les sonreía dulcemente. "Hola hermano, señorita Sakuya…"
Goenji inmediatamente dejó caer el florero y corrió hacia la cama de su hermana. Posó una mano sobre su frente para asegurarse de que no estaba soñando ni nada, y entonces finalmente comenzó a llorar de la felicidad.
-"Yuuka… Mi equipo… Ganó el torneo." Logró decir a través de sus lágrimas.
Sakuya, conmovida por la escena, decidió salir de la habitación para darles privacidad a los hermanos. Iba a decirle algo en cuanto vio que había salido, pero sorpresivamente Goenji rápidamente la abrazó y empezó a acariciarle el cabello.
-"Gracias… En serio." Dijo el delantero. Sakuya, algo sonrojada por el gesto repentino, correspondió al abrazo.
-"No deberías decirme eso a mí… Deberías decírselo a mi madre."
-"Lo se… Pero no puedo hacerlo en persona, así que supongo que tendré que dártelas a ti."
El autobús en el que iba el resto del equipo de Raimon ya había regresado a la ciudad. Endou miraba por la ventana felizmente, hasta que notó unas extrañas figuras negras volando en el cielo.
-"¿Qué es eso?" Preguntó el castaño.
Aquellas figuras misteriosas de repente comenzaron a descender, hasta que se estrellaron directamente donde estaba la escuela, causando una enorme explosión. En cuanto llegaron al lugar, quedaron horrorizados al encontrarse la escuela en ruinas. Lo único que había quedado intacto era la caseta de su club.
-"Chicos… ¿Son ustedes?" Se oyó la voz del director Shinzou, quien débilmente caminó hacia ellos.
-"¡Señor director! ¿Qué le pasó a la escuela?" Preguntó Endou alarmado.
-"Extraterrestres…" Fue la respuesta del director, a lo cual todos lo miraron extrañados. "Fueron los extraterrestres, ellos destruyeron nuestra escuela."
Oyeron como algo trataba de levantarse. Entonces, lograron ver a Furukabu, junto a los demás miembros de los Inazuma Eleven, tirados en el suelo y lastimados.
-"¡Batora!" Natsumi corrió hacia su mayordomo.
-"Hicimos todo lo posible para luchar contra los extraterrestres… Jugamos como ustedes para detenerlos. No queríamos decepcionarlos."
-"¡Señor Furukabu! ¿Usted también?" Preguntó Hibiki.
-"Eres tú, Hibiki… Quería ser el portero que solía… Defender la portería de los Inazuma Eleven, pero no pude hacer nada y solo hice el ridículo, lo siento."
-"¿Están seguros que eran extraterrestres?" Volvió a preguntar el entrenador.
-"Si… Nos desafiaron a un partido de Futbol."
-"… ¿De Futbol? ¡¿De qué están hablando?!" Exclamó Endou.
Entonces, un silencio perturbador se apoderó de todos los presentes. Pudieron oír el leve sonido de algo que se acercaba… Hasta que Kidou finalmente se dio cuenta de lo que sucedía.
-"¡Endou, cuidado!" Gritó al ver como un balón negro se dirigía a toda velocidad hacia el portero. Pero antes de que este pudiera golpearlo, sorprendentemente cambió de dirección y fue a reunirse junto a otros dos balones en el aire, que empezaron a girar entre ellos. Entonces, los tres balones empezaron a unirse y a descender lentamente, hasta que de repente se convirtieron en energía oscura, de la cual se materializaron tres personas.
-"¡S-Son extraterrestres!" Exclamó Kabeyama aterrado.
-"Son ellos… Esos sujetos fueron los que nos desafiaron." Murmuró Batora.
-"¿Ustedes son los extraterrestres?" Preguntó Endou. Su líder, un muchacho con cabello verde en punta, le sonrió.
-"Venimos de un planeta lejano llamado Aliea, somos los mensajeros de nuestra galaxia. No queremos ser descorteces, por eso actuaremos de acuerdo a su sistema con el propósito de demostrar nuestras verdaderas habilidades: Arreglaremos todo por medio del Futbol. Usaremos ese método para elegir a un indiscutible ganador. Así que comuníquenles esto a todos los que se crean expertos en esto: Si no nos derrotan en un partido de Futbol, la tierra dejara de existir."
-"…Ahora lo entiendo." Murmuró Endou, furioso por haber oído lo que le dijo el extraterrestre. "Por eso desafiaron a los Inazuma Eleven a un partido… ¡Perfecto, entonces les daremos una paliza!"
El alien simplemente volvió a sonreírle.
-"Mira a tu alrededor, ya destruimos su escuela. Esa es la prueba más clara de nuestra victoria. Claro… Si a eso se le puede considerar un verdadero desafío."
-"¡No me importa si son extraterrestres, no permitiré que esto se quede así! ¡Destruyeron nuestra escuela!" Exclamó Someoka. El capitán miró a su alrededor, y vio como todos sus compañeros le aseguraron lo mismo.
-"¡Muy bien chicos, vamos a mostrarles nuestro Futbol!"
-"…Olvídenlo, eso no será necesario." Dijo el alien para luego levantar su balón negro, el cual empezó a cargarse de energía oscura. Dio un pequeño remate, y el esférico comenzó a despedir aire, empujando lejos a todos y destruyendo la caseta del club.
-"¡¿Cómo se atreven a hacer algo así?!" Exclamó Hibiki. El alien simplemente recuperó su balón, y este empezó a despedir una luz intensa. En cuanto esta se apagó, los extraterrestres habían desaparecido.
En cuanto Endou se levantó y fue a ver lo que ocurrió con su caseta… Las palabras no pueden describir el sentimiento de tristeza e ira que pasaba por su mente en ese momento. Todos los recuerdos, todos los momentos, todos los entrenamientos que habían pasado por allí fueron destruidos, al igual que su escuela. En medio de la conmoción, el teléfono de Aki empezó a sonar.
-"Es Ichinose…" Murmuró antes de responder la llamada. Al mismo tiempo, el de Natsumi también recibió una llamada.
-"¡¿Cómo?!" Dijeron ambas chicas al mismo tiempo.
Con la información de ambas llamadas, descubrieron que no solo los extraterrestres también habían destruido Kidokawa Seishuu, sino que también se encontraban en la escuela Kasamino. Ya que esa escuela estaba cerca, decidieron ir a darles caza. Para cuando llegaron, los extraterrestres ya estaban a punto de destruirla.
-"¡No lo hagas!" Exclamó Endou, frenando al líder. El equipo de Raimon corrió hacia el campo de juego, y miró desafiantemente a los extraterrestres.
-"¿Entendí bien? ¿Piensan enfrentarnos en lugar de ese equipo de debiluchos?" Se burló el líder.
-"¡Si, eso es lo que haremos!" Dijo el capitán.
-"Me parece bien." El líder de los extraterrestres miró al capitán del equipo de Kasamino. "Qué esperas, tráenos un balón." Ordenó.
-"¿No vamos a jugar con los suyos?" Preguntó el portero apuntando al balón negro.
-"Olvídalo, hemos decidido jugar a su nivel." Fue la respuesta que recibió.
-"Endou, recuerda que ni Goenji, ni Izayoi, ni Domon ni Ichinose están aquí. Eso significa que Someoka será el único delantero ¿Podrán jugar así?" Advirtió Natsumi. El resto del equipo simplemente le aseguró que todo saldría bien.
Los dos equipos se dirigieron al centro del campo.
-"Quiero saber el nombre de todos. Nosotros somos el equipo Raimon. Soy Mamoru Endou, el capitán."
-"Nuestra dimensión es muy distinta a la suya, así que lo haré entendible para ustedes." Respondió el líder de los extraterrestres. "Nuestra organización se llama Aliea Gakuen, y el nombre de nuestro equipo es Gemini Storm. Mi nombre es Reize. Muy bien, es hora de comenzar."
-"… ¿Y quién será el árbitro? ¿Chewbacca?" Preguntó el castaño.
-"Capitán, en todo caso deberíamos pedir a Han Solo o a Luke Skywalker, Chewbacca no habla nuestro idioma." Dijo Megane, ajustándose las gafas. Se sintió algo ofendido cuando nadie mostró ninguna reacción hacia su comentario. Decidieron dejar que el capitán de Kasamino sea el árbitro, y comenzaron el partido.
Raimon dio el primer saque. Algo confundido por la falta de movimiento de parte de Gemini Storm, Someoka avanzó solo hacia la portería y remató con su Dragon Crash, pero sorprendentemente Reize frenó el tiro con su rodilla y, desde ese mismo punto, pateó a la portería rival. Endou ni siquiera vio que sucedió, por lo cual no tuvo ni una oportunidad contra el remate.
-"Parece que ustedes tienen un dicho muy cierto: Perro que ladra no muerde." Se burló Reize.
El partido continuó de manera similar. Raimon no podía hacer absolutamente nada ante los ataques de Gemini Storm, mientras que Endou fallaba a la hora de detener cualquier tiro. Cuando ya estaban a punto de terminar el primer tiempo, Endou vio que Shishido se había lastimado la pierna.
-"¡Cambio de jugador!" Oyeron una voz familiar. Todos se voltearon al ver como Goenji y Sakuya llegaban corriendo. "¿Puedes levantarte, Shishido?"
-"Sabia que no nos abandonarían." Respondió el del afro. Megane se lo llevó al banquillo, y Reize miró a los delanteros de manera desafiante.
-"¡Manos a la obra, Endou!"
Inmediatamente Endou, Kidou y Goenji atacaron con el Inazuma Break, pero Gorureo lo detuvo con una sola mano, lo cual sorprendió a todos. Dio un pase largo para Diam, y este de una sola chilena logró destruir el The Wall de Kabeyama y marcar otro gol. Aunque Raimon iba perdiendo 0-16, Endou no perdía la esperanza. Todos los intentos del equipo por atacar terminaban siendo rechazados por la defensa, y el cansancio y el dolor ya se empezaba a notar en los rostros de algunos.
-"No lo entiendo, ninguna de nuestras técnicas funcionan…" Murmuró Someoka.
-"Admítanlo, ya llegaron a su límite." Dijo Reize.
-"¡Nosotros no tenemos limite!" Exclamó Endou.
A pesar de las palabras del capitán, Gemini Storm seguía venciendo a Raimon en todos y cada uno de los aspectos. Ninguno de los miembros quedaron en pie para cuando sonó el último pitido. Endou débilmente trató de arrastrarse hacia el balón, pero Reize simplemente se acercó y débilmente lo volvió a lanzar a la portería.
-"Se termina el partido." Afirmó Reize mientras le pasaban su balón negro. "Recuerdo que ustedes también tienen otro dicho: El silencio es más diciente que la palabra imprudente."
Lanzó su balón al aire y, de un solo remate, destruyo la escuela Kasamino. La imagen de la escuela siendo derribada, y las expresiones horrorizadas que formaron los estudiantes, fueron lo último que vio antes de perder la consciencia.
Sakuya lentamente abrió los ojos, y se sintió algo extrañada al sentir la textura del suelo. Lo último que recordaba era el partido que tuvieron contra los extraterrestres, y la paliza que les dieron. A duras penas, se levantó, y quedó algo espantada al ver el lugar en donde estaba.
Se encontraba en lo que parecía ser un bosque muerto. Los arboles estaban totalmente secos y sin hojas, podía ver lo que parecía carbonilla flotando en el aire y un olor a humo invadió sus fosas nasales.
Caminó sin rumbo por ese lugar macabro durante varios minutos, hasta que escuchó lo que parecía ser un susurro.
-"Por fin alguien se fija en mi…" Logró reconocer que era la voz de Jin.
Muy confundida, trató de seguir las palabras, pero no encontró a nadie. De repente, oyó otro susurro.
-"…Eso es lo que caracteriza nuestro juego." Esta vez, oyó la voz de Handa.
-"Prometo no hacer más travesuras…" Agregó la voz de Shishido.
Entonces, la chica empezó a sentir un fuerte dolor de cabeza, mientras por un segundo podría jurar que todos los colores del lugar se habían invertido. En cuanto el dolor se fue, levantó la mirada y vio las siluetas de Jin, Handa, Shishido y Shourin mirándola fijamente sin mostrar ninguna emoción. Cuando ella se levantó, los cuatro, exactamente al mismo tiempo, extendieron sus brazos y le ofrecieron la mano, sin cambiar la expresión en sus rostros. De repente, una barrera de fuego empezó a formarse frente a ellos, mientras Sakuya corría desesperadamente para intentar alcanzarlos. Sin embargo, fue consumida por las llamas, mientras sus compañeros simplemente observaban, aun sin cambiar sus expresiones.
Sakuya volvió a abrir los ojos rápidamente. Miró a su alrededor de nuevo, y se calmó un poco al ver que se encontraba en su propia habitación. Se levantó y se dirigió al baño para secarse el sudor que ese sueño le había causado, y luego fue a la cocina para encontrarse con su hermano sentado frente a la mesa, con una taza de café en una mano y el periódico en la otra.
-"Hasta que despertaste." Dijo Kaito sin despegar los ojos del diario.
-"Esos sujetos nos dieron una paliza…" Murmuró Sakuya.
-"Y que lo digas… Mira esto." El adulto le pasó el periódico, y la chica comenzó a leer el artículo sobre la destrucción de las escuelas causadas por Gemini Storm. "También estuvieron en el Instituto Occult y en Mikage Sennou… No tuvieron ni una sola oportunidad."
-"Ya veo…" Dijo la peliplateada antes de dejar el diario y prepararse una taza de té. Los hermanos se quedaron en silencio, hasta que a Sakuya se le ocurrió una pregunta. "¿Quién me trajo a casa?" Murmuró sin interés de saber la respuesta, pensando que serían Goenji o Kidou, o quizá una de las asistentas. Lo que diría Kaito, sin embargo, no se lo esperaba para nada.
-"Fue Kazemaru."
-"¿Kazemaru?" Preguntó extrañada.
-"Así es. En serio, deberías haber visto la cara de desesperado que tenía." Eso la sorprendió un poco. Kazemaru era uno de los que más abuso habían recibido durante el partido, debió haberle costado muchísimo llevarla hasta su casa. "Por cierto, también me dijo que…"
Sin decir ni una sola palabra más, Sakuya corrió hacia el hospital y entró en la habitación donde se encontraban sus compañeros.
-"¡Chicos!" Exclamó, olvidando por completo que estaba en un lugar donde se supone que tiene que haber silencio. Inmediatamente, se dio cuenta que los hospitalizados eran el mismo grupo que había visto en su sueño: Jin, Handa, Shishido y Shourin. Se quedó con la boca abierta.
-"Sakuya… ¿Pasa algo?" Preguntó Endou, quien también estaba de visita. La delantera les confesó lo que había visto en su pesadilla.
-"Así que dices que nos viste en un sueño, luego te llamamos y terminaste chocando contra una barrera de fuego…" Dijo Handa, tratando de asimilar lo que Sakuya les acababa de decir.
-"Seguro no es nada, todo el mundo sueña cosas raras de vez en cuando." Le aseguró Shishido.
Endou, Sakuya y Aki regresaron al Instituto Raimon… O lo que quedó de él. El portero se metió en los restos de la caseta del club, y sacó el único balón que estaba en condiciones. Cuando salió, se sorprendió un poco al ver a Goenji, Kidou, Haruna y Natsumi.
-"Debí suponer que estarían aquí." Dijo la pelirroja. "Aunque este lugar sea un desastre, les preocupa. ¿No es así?"
-"Pase lo que pase, nunca perdonaré a Aliea Gakuen. El Futbol no sirve para destruir edificios ni para perjudicar a las personas… ¡Les mostraremos el verdadero significado del Futbol!" Exclamó el capitán, a lo cual sus compañeros, los que estaban presentes y los que llegaron en aquel momento, le dieron la razón.
-"Esto es el colmo. No son de este planeta, así que no puedes tomarte las cosas a la ligera." Dijo Someoka.
-"No importa que oponente sea, no daremos un paso atrás. Tienes todo mi apoyo, Endou." Agregó Kazemaru.
-"Será un nuevo desafío para el equipo de Raimon ¿No es así?" Dijo Ichinose.
-"¡Jugaremos por todos nuestros amigos que fueron hospitalizados!" Exclamó Domon.
-"Cielos, nos enfrentaremos con un equipo de extraterrestres…" Murmuró Kurimatsu.
-"Como formo parte de Raimon, mi deber es ayudar." Dijo Kabeyama, aunque estaba temblando.
-"Si logro derrotar a los extraterrestres, seré recordado durante la historia… ¡Perfecto! Pueden contar conmigo." Terminó Megane.
-"Pero… ¿Esperarán a que los demás se recuperen? No hay suficientes jugadores en el equipo." Dijo Natsumi.
-"Aun así, tenemos que hacerlo…" Murmuró el portero.
-"¡Exactamente, su deber es enfrentarlos!" Exclamó el entrenador Hibiki, quien llegó junto al director.
Los dos los guiaron hasta un ascensor que estaba dentro del Salón Relámpago (Un pequeño viaje del cual Sakuya no quiso formar parte…), y los dejaron sorprendidos cuando les enseñaron las instalaciones donde Souichirou Raimon los esperaba.
-"Me da gusto ver que todos se encuentran bien. Lo siento, pero no tenemos tiempo que perder: Esos seres seguirán destruyendo todo lo que encuentren a su paso. Nuestro deber es reformar el equipo Raimon para crear el equipo más poderoso de toda la tierra."
-"¡Señor, nosotros nos encargaremos de eso! No lo defraudaremos. ¡Vamos compañeros, después de ser los mejores del país seremos los mejores del universo!" Afirmó Endou.
-"Bueno, ya que dices eso, entonces creo que ya pueden irse. Endou, confiamos en ustedes." Dijo Hibiki.
-"Entrenador ¿Por qué dice eso?" Preguntó Kazemaru.
-"Porque no pienso ir." Fue la respuesta del entrenador, la cual tomó a todos por sorpresa.
-"Verán muchachos, le pedí un favor muy especial a Hibiki. Se trata de algo indispensable para poder enfrentar a Aliea Gakuen." Agregó Souichirou.
-"Pero… ¿Entonces nos quedaremos sin entrenador?" Dijo Endou con un tono serio. Entonces, las puertas del elevador se abrieron nuevamente para que entrara una mujer adulta con cabello negro que le llegaba a los hombros y ojos azules.
-"La presentare: Ella es Hitomiko Kira, será su nueva entrenadora." Volvió a hablar el padre de Natsumi.
-"…Esto es un poco decepcionante, presidente. No me esperaba a un grupo de niños llorones que no saben qué hacer sin un entrenador." Dijo Hitomiko con un tono de voz indiferente. "¿En verdad podemos dejar nuestro futuro en las manos de estos niños? Además, ellos ya perdieron en una ocasión contra los extraterrestres."
-"…Con más razón debemos ganar." Interrumpió Endou. "Estoy seguro que esa última derrota nos guiará a la victoria."
La entrenadora volvió a mirar al equipo.
-"Eres digno de admiración, pero mi estilo de Futbol es totalmente distinto al tuyo. ¡Será mejor que se preparen!"
-"Disculpe, entrenadora…" Sakuya habló después de haber estado en silencio por demasiado tiempo. "¿No la he visto en algún otro lugar? Su rostro se me hace familiar…" Hitomiko examinó a la peliplateada antes de responderle.
-"Lo siento, pero debes estar confundiéndome con alguien más. Nunca antes te había visto en mi vida."
Ya estaba atardeciendo, y Kazemaru había decidido acompañar a Sakuya a su casa solo por cortesía. Los dos iban en silencio, ya que no tenían ningún tema para hablar que no sea sobre la nueva entrenadora.
-"Por cierto, Kazemaru… Gracias por llevarme a casa después del partido. Después del golpe que te dieron en las costillas debó haber sido muy difícil…" Agradeció la peliplateada, algo avergonzada.
-"No hay de qué. Tu habrías hecho lo mismo por mí." Respondió el defensa mientras sonreía.
-"Bueno, ya llegamos a mi casa… De nuevo, muchas gracias." Dijo Sakuya antes de hacer algo inesperado: Le dio un pequeño beso en la mejilla a Kazemaru antes de soltar una risita y entrar corriendo a su casa. El peliceleste se quedó allí parado, tocándose la mejilla donde habían aterrizado los labios de Sakuya. Sonrió, y se dirigió hacia su residencia.
Oh, si Sakuya hubiera sabido que ese beso marcaría el inicio de un problema mucho más grave que los extraterrestres…
-"Equipo Raimon: ¡Vengan Pronto! Hubo un ataque alienígena en la prefectura de Nara." Fue el mensaje que recibieron todos los miembros de Raimon a la mañana siguiente. Todos se reunieron en la sala de control… Todos excepto Goenji, quien estaba atrasado. Los presentes vieron el informe policial sobre el ataque de los extraterrestres y los balones oscuros que utilizaban.
-"Y la información más reciente que recibimos… Es que Aliea Gakuen secuestró al ministro." Dijo Souichirou. En cuanto dijo eso, el peliblanco finalmente llegó.
-"Lamento llegar tarde…" Dijo con un tono de voz preocupado.
-"Por fin estamos todos reunidos. Al parecer, un misterioso grupo secuestró al ministro Zaizen, y se piensa que tiene una cierta relación con la famosa Aliea Gakuen." Resumió el padre de Natsumi. "Hitomiko, cuida bien del equipo. Toda la información que consigamos será retransmitida a la Caravana Inazuma."
-"¿La Caravana Inazuma?" Preguntó Endou. Hibiki los guió hasta un garaje, donde se encontraron con un gran autobús decorado con un rayo, como era el estilo de Raimon.
-"Esta es la Caravana Inazuma. Es una base de primera línea la cual se enlaza con la oficina del entrenador." Dijo el director Shinzou.
-"Van a necesitar una nueva base si piensan enfrentarse a los extraterrestres, y este vehículo es perfecto para eso." Agregó Hibiki. Después de que Furukabu ayudara a subir todo el equipaje, el ex-entrenador les dedicó unas últimas palabras. "Confiamos en ustedes, muchachos. Estoy seguro de que ustedes derrotarán a Aliea Gakuen, y pase lo que pase: Sigan adelante."
-"¡Entendido! ¡Muy bien amigos, hagámoslo!" Exclamó el capitán antes de que todos subieran a la caravana.
Kazemaru tomó su asiento, y en cuanto vio que Sakuya pasaba por el que estaba junto a el pensó en pedirle que se siente junto a él, pero Endou le ganó el lugar.
-"¡Muy bien, Kazemaru! ¿Estás preparado?" Dijo el portero, totalmente ajeno a las intenciones del defensa.
-"Si, Endou…" Respondió, con un pequeño tono de molestia cuando vio que Sakuya tomaba el asiento junto a Goenji.
-"¡Caravana, prepárense para salir!" Se oyó la voz de Hitomiko por todo el autobús. Este empezó a subir por una plataforma, y subió por el camino que había salido de debajo del campo de Futbol de la escuela.
-"Natsumi, una pregunta… ¿Por qué motivo construyeron todo esto? ¿Los Inazuma Eleven también se enfrentaron contra extraterrestres hace 40 años?" Le preguntó Sakuya a la chica que estaba en el asiento detrás del suyo.
-"La verdad, no tengo ni idea…" Respondió la pelirroja.
-"¡Caravana Inazuma, en marcha!" Exclamó el capitán, a lo cual el autobús finalmente arrancó y los llevó a su primer destino: Nara.
En la prefectura de Nara, el Servicio Secreto se encontraba debatiendo sobre qué hacer ahora que el ministro había sido secuestrado.
-"Después del ataque, acordonamos el área para asegurarla… Sin embargo, aún desconocemos el paradero del ministro." Dijo uno de sus miembros. Una chica con cabello rosa y un pequeño gorro miraba el balón negro furiosa.
-"…Lo encontraremos a como dé lugar. Y nosotros, los SP Fixers, seremos los encargados de rescatar a mi papá."
Por favor, no me maten…
¡Si, ya se lo que ocurrió la última vez que se me ocurrió un romance con Kazemaru, pero no es nada de lo que piensan! Es solo que estaba pensando sobre qué hacer sobre el eventual romance que va a haber entre Sakuya y ya-saben-quien… Y entonces me dije: "¡Vamos, un romance clásico es aburrido!" Y entonces, me acordé del… Ugh… Capítulo 7 original, y entonces decidí que no podía dejar a Kazemaru en la nada. Así que… ¡Triángulo amoroso incoming!
¡Hasta Otra!
En el próximo capitulo…
-"¡Capitán! ¡Capitán Endou!" Todos se voltearon al oír una voz familiar… La voz de un viejo amigo que había tenido que abandonar el equipo por razones que estaban fuera de su poder.
-"¡Matsuno! ¡Cuánto tiempo!"
