Al filo de la oscuridad.

-Tienes el cabello muy largo.-informo el demonio, mientras enredaba un mechón de Camus en sus dedos y luego lo olía- apestas a santurrón...-sentencio con una sonrisa cruel.

Camus le miró fijamente a los ojos, como dándole a entender que le daba igual lo que estaba pensando. Minos deposito el filoso cuchillo en su cuello y lo paso con cuidado por la piel, para no dejar ninguna marca en el poseso.

-Cabellos de un ángel, no es algo que se obtiene todos los días...-informo el otro, mientras cortaba bruscamente un mechón de cabello de Camus- si... creo que necesitas que te esquile...-apoyo el cuchillo en el cuello del indefenso joven, pero le retiro inmediatamente dado que este hizo un brusco movimiento- casi haces que te abra la...-en eso sonrió burlón- ¿Ibas a hacer que te abriera la garganta? -dejo libre una macabra risa- Estas dispuesto a morir con tal de que no atrapemos a Azrael... eres patético.-Miro atentamente al chico, sujeto firmemente por una camisa de fuerza y cadenas en los tobillos.- se tiene que reconocer, que tienes tu atractivo...-se pasó la lengua por lo labios de forma provocativa.- Se me ocurren muchas cosas que te incluyen a ti y a mi cuchillo...

-Moloch.-Valentine se acercó y miro al demonio con el arcángel- ven, quiero hablar algo contigo...-Sonrió al apreciar la mirada de asco de Camus- Sí, me escape... Aunque sé que eso les molesta muchísimo a ustedes. -se acercó y tomo a Camus del mentón- Azrael será de el gran señor y cuando termine el rito... A ti te dejare peor de lo que imaginas, curandero molesto.-paso su lengua por la mejilla de Camus- sabes a virgen... -informo- que tiñan la tiza con su sangre... aun es puro de cuerpo.-Minos sonrió y con un movimiento veloz realizo un corte en una mejilla a Camus. El joven observo al demonio lamer la sangre de la hoja helada y luego hacer una mueca- ¿qué pasa?-Minos escupió la sangre y se limpió la boca con el dorso de la mano,

- No es prudente usarla... su sangre no sirve para eso...-comenzó a sentir un ligero picor en su boca, en eso noto la sonrisa triunfal de Camus bajo la mordaza- maldito infeliz...-el hombre callo de rodillas y miro a Camus con rabia.- ¡ERES UN MALDITO RAFAEL...!-bramo rabioso. A todo esto, Valentine, convoco su espada de hoja dentada algo le decía que tal vez le sería necesaria- Solo por una gotas... no lograras hacer que deje este cuerpo solo por unas gotas...-informo el demonio, mientras hacia un esfuerzo superior al esperado para mantenerse en el cuerpo del chico. Minos lentamente dejo de forcejear, para mantener el dominio sobre el cuerpo. Al alzar la mirada se abalanzo sobre Camus, a quien intento asfixiar con sus propias manos.

-Minos... déjalo.-ordeno Valentine en un tono calmado- Si matas a la carnada, no vendrá el pez.-el demonio de cabellera plata miro furioso al arcángel, quien a pesar de la mordaza le sonreía con burla. Le metió un puñetazo en la boca al joven, era lo único con lo que de momento se conformaría.

Hotel. Pueblo rural.

Milo ya no podía esperar a que Saga se dignara en regresar, salió de la habitación y fue a la recepción. Ahí se enteró que Saga ya había dejado paga la estadía de dos noches. Muy amablemente pregunto si había algún cibercafé en la localidad y agradeció la información otorgada al respecto.

Cibercafé.

Milo miro un momento la pantalla antes de comenzar su búsqueda, los otros se reirían si se enteraban como es que pensaba localizar a Camus.

BUSCAR: asilo mental San Rafael Arcángel.

-Dios... Pero hay cientos de asilos mentales con ese nombre...-el chico se masajeo las sienes- piensa Milo, tienes que ser más específico... ¿Cómo era el lugar?-El nombre estaba en francés y estaba abandonado...- Entonces...

BUSCAR: Asilo mental San Rafael Arcángel Francia Abandonado.

-Dios...-el chico se topó con la historia de ese hospital, que se supone había sido creado para ayudar a las personas con problemas de carácter mental. Lo que había comenzado como un lugar modelo, en Francia, se terminó convirtiendo (ya con un siglo de vida) en uno de los hospitales con peor historial del mundo.

Abusos de poder.

Maltrato a los pacientes.

Violaciones a los códigos de salubridad.

Violación y sometimientos sexuales a los internos.

Abortos clandestinos a las internas.

Muertes dudosas de internos.

Crímenes inhumanos.

Lobotomías ilegales.

-Ahora entiendo... por qué eligieron ese lugar...-murmuro el chico, mientras copiaba en una servilleta el lugar donde se hallaba el hospital mental.- tengo que sacar a Camus de ahí.-tomo su mochila, en la que aún se hallaba la espada del arcángel, pago por el uso de la computadora y se retiró.

Hotel.

-Y otra vez, se escapó...-Kanon tenía ganas de matar a Milo. Se sorprendía un poco de ese instinto que le dominaba en esos momentos, pero no podía negarlo. Milo se la estaba buscando.- juro que la próxima vez que entrenemos, se la voy a cobrar...

-Si es que lo encontramos...-informo Dohko.

-Dejo algo anotado... -informo Mu, que revisaba unos papeles.- "Asilo mental San Rafael Arcángel".

-Que no sea el lugar que yo creo...-murmuro Kanon.

-Todos estamos pensando lo mismo.-informo Saga.- Los demonios, hicieron trisas ese lugar... Lo degradaron, se supone que era un lugar para hacer el bien... Para llevar alivio a los atormentados.

-Los demonios solos no, los hombres también pusieron su grano de arena en ese desierto de desesperación-concluyo Dohko, en un tono calmo.- Supongo, que si lo dejo es por algo...

-Si los demonios están ahí, no podemos acercarnos con tanta facilidad...-informo Kanon- tenemos que organizarnos...

-Me preocupa Camus...-comento Mu.-puede sufrir un daño colateral...

-No eres el único-Saga cerro los ojos, para ocultar su dolor ante la simple idea de perder a su amigo. -Pero tenemos que colocar una escala... y Camus ocupa el segundo peldaño...

-Aioros está herido, Aioria le está cuidando solo...-Kanon miro a Dohko- regresa a la mansión y quédate con Aioria, nosotros tres iremos por ellos.

-Como desees Miguel.-el hombre se retiró.

Asilo mental San Rafael Arcángel, al mismo tiempo.

Camus estaba recargado contra la pared, sus rodillas estaban juntas y una de estas también se hallaba haciendo contacto con la fría construcción de hormigón. Cerró los ojos, a pesar que no debería hacerlo estando en pleno territorio enemigo. Había algo que le aliviaba y eso era saber que los demonios deberían de buscar un ser virgen para hacer el círculo, lo que representaba un contratiempo para ellos. Escucho el ruido de la puerta, pero no se molestó en abrir los ojos le daban igual los demonios y sus prepotencias.

-Te ves tan vulnerable...-comento Samael, en tono burlón, mientras se acercaba a él- Me entere lo que casi le haces a Moloch-comento el demonio dentro del cuerpo de Shilpyd Bacilik. Camus se mordió la cara interna de la mejilla izquierda, la que no podía ver el demonio, y no se molestó en abrir los ojos.- ¿Acaso no piensas mirarme pedazo de escoria arrogante?-bramo el ser molesto- MÍRAME RAFAEL.-Tomo rabioso el rostro del joven y le hizo mirarle, Camus seguía manteniendo los ojos cerrados- ¿Te crees mejor que yo? Por eso no me miras...-Camus lentamente fue abriendo los ojos, dedicándole una serena mirada al demonio- así está mejor...-el ser se pasó la lengua por los labios, mientras apreciaba el rostro del arcángel- de todos, eres al que más odio...-Camus observo los labios del demonio, mientras este pronunciaba las palabras- sabes...-Camus le miro a los ojos- algunos humanos, dicen que si miras a alguien a los labios, inconscientemente deseas besarle.-El francés intento desviar su rostro, pero el demonio sujeto con firmeza su rostro para impedírselo- Que pasa Rafael... ¿Acaso estoy en lo cierto?-con cuidado le quito la mordaza al joven- ¿Acaso he logrado tentarte...?

-Solo, dices estupideces.-le espeto Camus, sin dejar de mirarle a los ojos.- Yo jamás, besaría a uno de los tuyos... ni siquiera en la mejilla, aunque estuvieran ocupando el cuerpo de la mortal más bella o el de la criatura más inocente...-El demonio sonrió con burla.

-¿Estás seguro?-pregunto con burla- no has dejado de mirar mis labios... Puede que te haya tentado...-volvió a relamerse los labios- a fin de cuentas, es un cuerpo mortal...-comenzó a deslizar su mano libre, por uno de los brazos de Camus realizando el mismo trayecto de su codo a su hombro.- Puedes caer en la tentación...

-Aunque estuvieras en lo cierto-Camus realizo una mueca de asco- preferiría la muerte. -sentía el ligero sabor metálico de la sangre en su boca, al morderse la mejilla había provocado una diminuta y casi imperceptible hemorragia.

-Así que... ¿te eh tentado?-el demonio sonrió con ligero triunfo- tu, que eres una de mis antítesis... Uno de mis contrarios...-el demonio se aproximó burlón a los labios de Camus- estas siendo tentado carnalmente por mí...

-Estas confundiendo la realidad con tus fantasías.-exclamo el francés, intentando de imponer distancia, pero el firme agarre que el demonio ejercía sobre él se lo impedía.- creo que es al revés... Yo te estoy tentando a ti...-el demonio soltó al joven y estallo en risas.

-¿VOS TENTARME?-El ser se sentó en el suelo, junto al arcángel, y comenzó a reír a todo pulmón- un ángel estúpido tentando al demonio de las tentaciones...-el joven dejo libre una risa llena de burla.- La simple idea ya es ridícula...

-Las cosas más ridículas suelen ser las más acertadas...-comento el arcángel, antes de volverse a morder la mejilla interna disimuladamente.- tú mismo, caes en tu propio juego. -El demonio tomo el rostro del arcángel y sonrió con superioridad.

-¿Lo dice quien se quedó dormido y fue atrapado tan fácilmente?-le dedico una mirada libidinosa- ¿O me dirás que eso es parte de un brillante plan de Miguel?

-Todo es posible...-murmuro Camus, el demonio estallo en risas y Camus volvió a mirarle a los labios con total intención de dejarse notar...

-Estas mirando mis labios de nuevo.-Camus intento desviar su rostro nuevamente, pero el demonio nuevamente se lo impidió- estas cayendo ante mi presencia... Estas siendo tentado por mí...-el hombre acerco sus labios a los del arcángel.- ¿Quiere que satisfaga tus deseos mortales?

-Ningún mortal le daría su primer beso a un demonio tan patético como tú.-al oír esas palabras un brillo perverso se hizo presente en los ojos del demonio, Camus se mordió el labio nervioso provocándose dos diminutos cortes en el acto.

-Tienes tan hermosos labios... Rafael, es claro que deseas que te bese.

-Es claro, que eres un idiota-replico el otro.

-TU lengua dice una cosa, pero tu cuerpo me pide otra-el demonio, de las tentaciones, acorto el espacio que había entre sus labios- ¿A quién crees que le haré caso?

-Solo eres un idiota que no logra controlar sus impulsos...

-Estas muy equivocado, Rafael...-el aliento del demonio, el cual olía a varios licores, se mezcló con el del arcángel- Tu no lograste controlar tu propio cuerpo y dejaste en evidencia que deseas que te bese...-sonrió con malicia- y de un beso a dejarte sin ropa, en mi caso, solo es cuestión de minutos...-atrapo los labios del arcángel un beso predador, le sorprendió no encontrar resistencia del arcángel ante el beso... Para su desgracia, noto tarde lo que el arcángel tramaba realmente.

-Te lo he dicho, solo eres un idiota que no logra controlar sus impulsos-Camus observaba al demonio retorcerse en el suelo, había pasado parte de su saliva impregnada con su sangre al demonio. Esto sumado a sus labios sangrantes, habían sido un golpe duro para el demonio. -ojala salgas de ese cuerpo...

-Tu sangre...-el demonio intentaba mantener el control del cuerpo- maldito... cuando...te...bese...

-Mis labios, tenían cortadas y mi saliva tenía sangre también... De no ser por Minos, no hubiera descubierto ese detalle.

-Maldito...

-Eres menos fuerte que Moloch, perderás claramente.-El demonio dejo de convulsionarse en el suelo, quedándose quieto por varios minutos. Lentamente sus ojos se fueron abriendo a medida que el legítimo dueño volvía a tomar el control- ya eres libre...-el chico se sentó y miro a todos lados desorientado.

-Yo... yo...

-No tienes necesidad de justificarte-Camus le miro calmado- tu hermano se moría, jamás hubieras creído que esa enfermedad letal era obra de un demonio... Muchos antes que tú, han caído en esa trampa...-Shilpyd Bacilik miro al arcángel y luego las cadenas en sus tobillos, pensando en cómo soltarle- vete.

-No... Puedo dejarte...

-Si no te vas, te van a matar...

-¿Y Samael?-El chico lentamente se fue poniendo de pie.

-Sin cuerpo que lo resguarde, regresa al infierno-informo Camus en un tono calmo- apresúrate a huir... Si descubren que ya no este poseído, estarás en graves problemas.

-Gracias, perdona por no poder ayudarte.-el chico se dirigió a la desvencijada puerta y comenzó su escape de ese lugar. El joven corría con lágrimas en los ojos, sintiendo vergüenza por lo que había hecho siendo poseído por Samael y por tener que dejar al arcángel solo en esa habitación abandonada.

-Espero que logre escapar...-Camus cerro los ojos y volvió a recargar su cabeza en la fría pared.

Corredor.

El chico había aminorado su marcha y caminaba procurando no hacer ruido alguno, no sabía dónde estaban los demonios y no quería arriesgarse a encontrarles al alertarles por algún ruido. Camino un trecho así, hasta que sintió una corriente de aire helado provenir desde detrás suyo. Se detuvo, ya no siendo capaz de mover un solo musculo, teniendo a las lágrimas comenzando a rondar sus ojos. Una mano rodeo su cuello, un fuerte brazo su vientre, una húmeda lengua acaricio su mejilla y una fría voz susurro a su oído.

-¿Te vas?-pregunto tranquilamente Valentine, en un tono absolutamente helado.- ¿No pensabas despedirte?

-Por favor...-la mano se cerró con fuerza en su cuello, mientras las lágrimas recorrían sus mejillas- por favor, no le diré a nadie...

-Nadie te creerá de todas formas...-le susurro el demonio al oído, mientras pegaba su cuerpo al del joven de 21 años- como todos los que dicen que nos han visto...

-Déjame ir...-o matarme de una maldita vez, suplico para sus adentros.

-¿Por qué iría a dejarte ir?-el demonio lamió el lóbulo del oído del chico- Me has dado tantos momentos de placer, sería un grave error dejarte ir...-afirmo su agarre en el cuello del chico y comenzó a deslizar su mano hacia abajo, mientras las lágrimas comenzaban a caer sin capacidad de ser detenidas.

-Mátame...-suplico el chico, mientras el demonio metía su mano en su pantalón- no por favor...-suplico...

-Te puedo dar drogas, si lo deseas...-informo el demonio con burla- ¿Te acuerdas que Samael ye inyectaba drogas?-pregunto con burla, mientras retiraba su mano del pantalón del chico y le sujetaba de uno de los brazos...- solo tienes que mirar uno de tus brazos si dudas... o no lo recuerdas...-comento burlón, mientras dejaba a la vista las marcas de los pinches.

-Por favor...-el demonio le libero el cuello y se apartó un poco de él- máteme o déjeme ir...-dijo con lágrimas en los ojos que mantenía firmemente cerrados

-No me gusta ninguna de las dos opciones...-informo burlón, antes de noquear al chico.- por lo cual elijo la mía... Te volveré un drogadicto y mi juguete personal... -Tomo al chico de la remera y comenzó a arrastrarle hacia una de las habitaciones- Esa si es una opción... tienes un cuerpo demasiado bello para desperdiciar.

Pueblo cercano al Asilo Mental. Tres horas después.

Milo se detuvo un segundo, había sentido algo extraño que no sabía cómo explicar. Miro el cielo, ya comenzaba a oscurecer... Luego de dos trenes y un largo viaje en autobús había llegado a un pueblo de aspecto deplorable. El poblado más cercano al asilo según tenía entendido. Se dirigió a un edificio de aspecto muy envejecido y maltratado donde se leía el cartel "HOSPEDAJE". Se pidió una habitación y se dispuso a descansar un poco. El anciano a cargo observo la extraña "cosa" envuelta en un trapo sujeto con una cuerda para que no se suelte, realmente no le interesaba que era solo le había llamado la atención.

Habitación del hospedaje.

Milo saco la espada de Camus de su "envoltorio" improvisado y se acostó en la cama, tenía que descansar si quería ayudar a Camus necesitaría de todas sus fuerzas.

Ahora sí, realmente se estaba arriesgando.

Realmente caminaba al filo de la oscuridad.

Continuara.