Capítulo 10: Dejándote

Advertencia: Contenido corta-venas que puede provocar deseos de matar a la escritora :"v

-*Tú estabas deseándolo tanto como yo verdad?!*

-*Ah Yurio!*

.

Yuuri enterró su rostro entre las sábanas esperando que estas secaran sus lágrimas de culpa; no pudo dormir nada toda la noche sólo pensando en lo que pasó, y lo que más le confundía es que ni siquiera odiaba a Yurio por ello, de alguna forma, sentía que tenía razón…

-"Por qué tuvo que pasar esto?!"...-Se repetía una y otra vez.

….

Yurio se quedó en la puerta de su habitación unos minutos, decidiendo si salir o no. Él tampoco pudo dormir pensando en lo que le había hecho al Katsuki; se preguntaba una y otra vez por qué no había tenido un poco más de control, ahora, en definitiva, había eliminado cualquier posibilidad que le quedaba con el nipón.

-"Si es así, debe odiarme en estos momento…"…-Pensó con la mirada perdida.

Respiró profundo, pasó su mano por sus cabellos y abrió la puerta... Si el Katsuki lo odiaba debía confirmarlo por sí mismo.

-Bue…Buenos días…-Saludó nervioso preparándose mentalmente para ver el rostro lleno de odio del Katsudon.

-Oh Yurio-kun! Buenos días!...-Saludó la mujercita de lentes mientras terminaba de servir la mesa…-Vas a desayunar? La comida ya está lista…-Le dijo con una sonrisa ignorante de lo que estaba ocurriendo en su casa.

-Ah yo.. La verdad no tengo mucha hambre, creo que sólo tomaré café…-Respondió nervioso al darse cuenta que el pelinegro no se encontraba en la sala.

-Sólo café? Te sientes bien querido? Quieres que llamemos un doctor?...-Preguntó Hiroko tocando la frente del ruso que ella apenas alcanzaba (porque recordemos que Yurio ahora mide más de 1.80).

-Estoy bien, sólo no tengo mucha hambre…-Respondió con una sonrisa fingida.

La mujer expiró insatisecha, pero ya que no quería presionar al rubio decidió no insistir más.

-Entonces… Llama a Yuuri por favor! De seguro él ya tiene hambre…-Le pidió con una sonrisa regresando a la cocina; lo que ella no pudo notar es que en el momento en el que mencionó el nombre de su hijo, había provocado en Yurio un escalofrío que le puso los pelos de punta. Por supuesto que no quería ir a la habitación del Katsuki pero tampoco podía negarse al favor y levantar sospechas.

-Es…Está bien…-Respondió rígido de los nervios mientras se dirigía a la habitación.

Los 30 pasos del comedor hacia la habitación de Yuuri se le hicieron al ruso más largos de lo normal, a su perspectiva era como un túnel sin salida.

Finalmente llegó a la puerta donde se detuvo por un momento, tragó saliva pesada y respiró profundo antes de tocar tres veces la puerta.

-Esto…. Yuuri… El desayuno está listo…-Dijo con titubeos mientras apretaba sus manos que estaban comenzando a sudar.

-No tengo hambre, gracias…-Respondió el nipón desde dentro de la habitación.

Yurio chasqueó sus dientes y tomó valor para volver a dirigirse al Katsuki.

-Escucha Yuuri, tenemos que hablar de lo que pasó, por favor, abre la puerta…-Le dijo en un tono más seguro y serio.

No hubo respuesta alguna… Yurio respiró más profundo y volvió a tocar la puerta.

-Ábreme por favor! Necesitamos hablar de esto como adultos que somos…-Le dijo serio pero por dentro incómodo, pues esa forma de hablar no era propia de él.

-Hablar como adultos?!...-Replicó el nipón abriendo la puerta de un solo tirón, cosa que asustó un poco al rubio…-Yurio, no uses frases que no van contigo…-Le dijo con ironía dejándole la puerta abierta en señal de que hablaría con él dentro de la habitación; cosa que Yurio entendió perfectamente cerrando la puerta tras él.

-Escucha, Yuuri…

-No digas nada…-Le interrumpió el pelinegro…-Quiero disculparme contigo por todo lo que te he hecho, por favor créeme cuando te digo que no fue a propósito…-Le dijo sentándose en su cama mientras el otro lo miraba confundido.

-A qué te refieres con eso?...-Le cuestionó sintiéndose un poco molesto.

-Bueno.. Tú y yo…-Titubeó comenzando a sonrojarse.

Yurio se acercó un paso más y le miró fijamente, Yuuri levantó la mirada y justo cuando estaba a punto de explicar lo que pensaba, el destino le interrumpió regresándole a la realidad.

-Yuuri! Buenas noticias! Vicchan está de regreso!...-Llegó Hiroko emocionada y entrando sorpresivamente a la habitación de su hijo…-Vicchan viene en taxi ahora mismo y tardará 10 minutos en llegar! Tengo que preparar todo!...-Dijo la mujercita con entusiasmo y una gran sonrisa.

Sin embargo luego de dar dos saltitos, se percató que su hijo no estaba saltando al igual que ella.

-Eh? Yuuri?...-Le llamó al sentir tanto silencio, entonces, también notó que Yurio se encontraba en la habitación…-Yurio-kun? Qué estás haciendo en la habitación de Yuuri?...-Preguntó confundida.

-Son buenas noticias mamá, iré al Ice Castle a avisarles a Nishigori y Yuu-chan…-Interrumpió el pelinegro con una sonrisa saliendo de la habitación.

Hiroko estaba intrigada.

-Le pasa algo a Yuuri? Pensé que se alegraría de saber que Vicchan regresa…-Exclamó la mujer sorprendida.

Volteó hacia el rubio pero éste tenía la mirada hacia abajo.

-Voy a caminar un rato…-Dijo el Plisetsky saliendo de la habitación.

La mujer se quedó allí, confundida, sintiendo que se había perdido de algo muy importante en estos minutos que había mandado a Yurio a llamar a su hijo.

…..

Una hora después…

-BIENVENIDO!

Gritaron todos al unísono en el momento que Viktor entró por la puerta.

-WOW! AMAZING!...-Exclamó el albino con emoción ante tan cálido recibimiento.

Uno por uno se acercaron para recibir a Viktor con un abrazo, él los recibía amablemente, pero algo faltaba, una persona aún no le había dado su abrazo de bienvenida…

El albino miró hacia el final de la habitación, allí estaba, de pie y de frente, esperando por él con una sonrisa y unos ojos a punto de derramar lágrimas.

Viktor suspiró aliviado y feliz, el rostro que más deseaba ver había sido el último con el que se encontraba.

-Yuuri…-Susurró caminando hacia él.

El nipón comenzó a llorar, nadie supo por qué, pero al tenerlo frente a él, sólo pudo abrazarlo fuertemente. Todos comenzaron a aplaudir y celebrar a la pareja que s reencontraba luego de casi 1 mes separados.

Yurio, que estaba en la otra ala de la habitación, se limitó a observar; observar con una mirada llena de dolor. Respiró profundo y se dirigió a su habitación.

Se habría ido a marginarse a su cuarto de no ser porque la castaña muy alegremente lo llevó hasta la mesa para seguir con el banquete de bienvenida, así que no tuvo más remedio que soportar ver a Viktor tan meloso con Yuuri, dándole besos y abrazándolo, haciendo que el pelinegro le diera de comer y hablando sobre lo mucho que había extrañado a "su Yuuri"; la peor tortura para un corazón que se muere de un amor no correspondido.

-Pensé que moriría si me quedaba un día más alejado de mi Yuuri!...-Decía una y otra vez el albino mientras abrazaba a su querido Katsudon.

-Yo también te extrañé Viktor…-Respondió el pelinegro con una sonrisa dejando apapacharse por el ruso sin protestar.

Yurio suspiró y observó fijamente al nipón por unos segundos hasta que éste lo notó y encontraron sus miradas, rápidamente Yuuri apartó la mirada, no podía verle a los ojos…

Unas horas después, cuando todos ya se habían ido y Viktor se encontraba en las aguas termales tomando un baño, Yuuri se dirigió a hurtadillas a la habitación del otro ruso para hablar con él; éste se encontraba postrado en su cama con su celular, al ver al Katsuki entrar a la habitación se levantó de golpe.

-Qué haces aquí?...-Le preguntó con optimismo.

-Yurio… Yo…-Titubeó.

Aquel se acercó más y le tomó de las manos.

-Yuuri, por favor dime que te diste cuenta que me quieres…-Le dijo seriamente.

El pelinegro levantó la vista para responderle de inmediato que no era esa la razón de su visita, pero al momento de ver los ojos del ruso sintió un inmenso dolor en el pecho.

-Yurio…-Susurró triste…-Yo... Voy a quedarme con Viktor…-Dijo con decisión mirando de frente al ruso.

Yurio no dijo nada, apartó la mirada y se dio la vuelta.

-Perdóname... Por favor…-Le rogó el pelinegro bajando la mirada y con sus ojos tan brillantes por las lágrimas que estaba conteniendo.

-Déjame solo…-Respondió.

Yuuri sintió un golpe en su pecho, no quería que las cosas terminaran así entre ellos.

-Yurio, de verdad lo lamen…-

-Vete! Ya no digas más!...-Gritó interrumpiendo al Katsuki. Aquel se sorprendió, estaba dolido, y ya que no quería seguir lastimando al ruso, decidió obedecer y dejar la habitación; salió corriendo mientras el rubio comenzaba a golpear todo en la habitación.

Al fondo del pasillo, Viktor escuchaba todo… Sin embargo no quiso interrumpir, pues Yuuri había declarado que le prefería a él; aunque su bestia rusa interior se moría de celos… quién sabe qué le había hecho ese chico malcriado a su Yuuri.

Yurio sabía perfectamente lo que tenía que hacer, pero le llenaba de rabia saber que debía rendirse, había perdido la batalla sin siquiera declararla a su enemigo, todo había sido en vano…

-Maldición!...-Gritó mientras apretaba las almohadas de su cama intentando liberar un poco de su frustración en ellas.

…..

Al llegar Viktor a su habitación, se encontró con Yuuri preparándose para dormir, se quedó en la puerta y le miró de pies a cabeza con lascivia.

-Te preparas para dormir?...-Le preguntó en un tono seductor.

-Sí Viktor…-Respondió el pelinegro sin reacción alguna.

El albino frunció el entrecejo al no obtener la respuesta que esperaba, pensó en ir y atacarlo pero aquel plan fue frustrado cuando recibió un mensaje en su celular.

Aquel mensaje le hizo erizarse tanto que pensó que lo mejor sería dejar pasar esa noche y poner sus pensamientos en claro... Después de todo, tendrían toda la vida para hacerlo, cierto?

-Buenas noches Yuuri…-Le dijo dándole un beso rápido y metiéndose en la cama.

El pelinegro se sintió sorprendido ante tal actitud, recién se daba cuenta que Viktor no había intentado seducirlo, Por qué?

Era extraño, pero aun así prefirió no preguntarle antes de poner sus pensamientos en orden. En ese momento, sólo podía pensar en el rostro lleno de tristeza de Yurio y las palabras que le dijo: "Por favor dime que te diste cuenta que me quieres…" Por qué diría eso?

Con eso en la mente, se quedó dormido…

Viktor por otro lado, volteado al otro lado de la cama, se quedó allí contemplando la nada, pensativo, y preocupado…

A la mañana siguiente…

-TE VAS?!...-Gritaron los Katsuki al ver a Yurio con las maletas en la puerta.

-Tengo que regresar a Rusia, Yakov se enfadará conmigo si me quedo más tiempo…-Explicó el rubio intentando actuar natural y relajado.

Minako y Mari estaban casi llorando, querían detener al rubio pero él se veía muy decidido.

-Es una lástima que tengas que irte tan pronto Yurio-kun, nos ayudaste mucho con la posada y estamos muy agradecidos…-Le dijo el señor Katsuki con una sonrisa, Hiroko asentó y tomó al joven de las manos.

-Han sido unas vacaciones muy relajantes, gracias por recibirme…-Respondió el rubio con una sonrisa.

Al fondo de la habitación, el pelinegro de lentes se asomó y le miró fijamente, Yurio le miró, respiró profundo y sonrió.

-Nos vemos luego…-Dijo sonriente antes salir de la posada y subir al taxi que le estaba esperando para ir al aeropuerto.

Yuuri no dijo una palabra, sintió que no tenía derecho, y Viktor sabía muy bien lo que Yurio haría pero no quiso despedirse, aún se sentía molesto al imaginar lo que había pasado entre el chico y su Yuuri, así que se metió a la ducha y se dio un largo baño, preparándose finalmente para hacerlo intensamente con su amante.

-Yuuri? Por qué no intentaste detenerlo?...-Preguntó Minako pinchándole el pecho con su dedo.

-Ahora no, sí?...-Interrumpió el pelinegro con cierta hostilidad en su voz…-En este momento lo que más importa es que MI NOVIO regresó y debo estar con él!...-Dijo gritando molesto y saliendo de la habitación; todos se quedaron atónitos, era extraño ver al tranquilo Yuuri Katsuki de esa manera, así que a Mari se le ocurrió que la partida de Yurio podría deberse a otra razón diferente de la que él había dicho.

Yuuri entró a su habitación cerrando la puerta con ferocidad. Miró la cama y de inmediato comenzó a quitarse la ropa para esperar por Viktor, quería hacerlo, hacerlo con él y regresar a ser la pareja feliz que eran antes de lo ocurrido con Yurio.

-Muy bien! Estoy listo!...-Se dijo a sí mismo con determinación.

*Sonidos de mensaje*

-Eh? Es el celular de Viktor…-Dijo dirigiéndose al dispositivo y desbloqueando la pantalla…-Debe ser Yakov, seguramente ya se enteró que Yurio está regresando a Rusia…-Dijo abriendo la bandeja de entrada.

Si tan sólo Yuuri no hubiese visto aquel mensaje…

Viktor habría llegado a la habitación, Yuuri lo estaría esperando en la cama en una posición sexy; Viktor se habría lanzado a él y habrían comenzado a besarse. Luego algo de toqueteo, besos en el pecho y el abdomen, las cosas se pondrían más fogosas y terminarían teniendo sexo salvaje que haría que ambos se amaran el doble o triple de lo que ya se amaban….

Todo eso habría ocurrido, si Yuuri no hubiese visto aquel mensaje en el teléfono de Viktor…

-*Fue la mejor noche de mi vida, esperaré con ansias tu regreso bombón. No dudes en llamarme*

En el mensaje se adjuntaba una fotografía de Viktor, al parecer borracho, colgado del brazo de una hermosa mujer.

No es difícil imaginar la expresión en el rostro de Yuuri. Era la común expresión de alguien que acaba de descubrir que fue traicionado…

Su laguna mental fue interrumpida cuando escuchó la puerta de la habitación abrirse.

-Yuuri! Mi querido y lindo cerdito! Quieres ir a desayunar? O mejor comemos aquí?...-Se le acercó seductor el albino.

Viktor sintió cómo su corazón se le subía a la garganta al ver que Yuuri sostenía su teléfono celular con la fotografía incriminadora en modo pantalla completa..

-"Oh mierda!"…-Pensó el Nikiforov con la cara pálida y su frente comenzando a sudar.

-Vik…Viktor…-Titubeó el Katsuki emanando un aura negra….-Podrías explicarme esto?!...-Le dijo volteando hacia el albino con una mirada furiosa en su rostro.

-Yuuri espera! No es lo que tú crees!...-Titubeó el ruso.

-Explica quién es ésta mujer que te llama "bombón" Viktor?!...-Cuestionó el pelinegro colocando la fotografía a unos centímetros de la cara del ruso.

Viktor comenzó a sudar nervioso, no quería contestar esa pregunta…

-Yuuri, yo…-Titubeó cambiando a una expresión seria…-Yo, de verdad lo siento…-Dijo bajando la mirada sin poder decir nada más…

-Por qué te disculpas Viktor? No deberías disculparte si no hiciste nada!...-Gritó el pelinegro comenzando a desesperarse.

Viktor se quedó en silencio… Yuuri no podía creer lo que estaba pasando.

-Viktor.. Tú.. Y esa mujer…-Habló el Katsuki mirando a Viktor exigiendo una respuesta; aunque él más que nadie, no quería escuchar de boca de Viktor la confirmación de su mayor temor.

-Te juro que no fue a propósito Yuuri! J.J me invitó a una fiesta! Ambos nos emborrachamos y todo pasó tan rápido! Cuando me di cuenta ya estaba…-Viktor estaba a punto de derramar lágrimas, él sabía perfectamente que había traicionado a Yuuri de la peor forma, pero todo estaba hecho, y si de verdad amaba a Yuuri, debía al menos decirle toda la verdad.

Yuuri estaba en shock, no sabía cómo reaccionar a lo que estaba escuchando. Por su mente cruzaron un sinfín de pensamientos intentando escoger uno para poder decir algo.

-"Yo estaba torturándome por lo que pasó con Yurio, pero él…-"…-Pensó el joven molesto y decepcionado…-No puedo creer que seas tan cobarde Viktor…-Le acusó el Katsuki sintiéndose furioso con el ruso.

-Yuuri no digas eso…-Le rogó el albino intentando excusarse…-Cometí un error, pero no estaba consciente de mis acciones! Estaba muy ebrio y esa mujer se aprovechó de la situación! No volví a verla después de eso y no sé cómo obtuvo mi número de celular!...-Intentaba explicar siguiendo a Yuuri por toda la habitación.

El pelinegro caminaba de un lugar a otro como leona acorralada sintiéndose impotente de no poder expresar su enojo en ese momento, y Viktor intentaba seguirle…

-Por favor Yuuri! Tienes que olvidar que esto paso! Fue una estupidez! Estaba muy ebrio! Jamás haría algo así estando consciente y lo sabes! Yo te am..!

-Callate!...-Le interrumpió con lágrimas en sus ojos.

Viktor se quedó callado y quieto, no sabía qué más decir para arreglar las cosas. Yuuri se quedó callado unos segundos intentando no llorar, entonces se paró firme y miró fijo al albino.

-Necesito que me dejes un momento a solas… Debo pensar bien las cosas…-Dijo el pelinegro en un tono más calmado.

Viktor le miró arrepentido, pero él sabía bien que Yuuri en algún momento le perdonaría; no era rencoroso y además también era hombre… Debía comprenderlo un poco… Claro, según él.

Al dejar Viktor la habitación, Yuuri lanzó el celular lejos. Jamás se había sentido tan molesto en toda su vida!

-Uurggh! Cómo puede ser tan tonto?! Yo me pongo peor que él cuando estoy ebrio y jamás le he sido infiel!

-"Yuuri…"

El flashback de Yurio acariciándole le vino como rayo a la mente; toda la ira que sentía se convirtió en vergüenza, entonces se dio cuenta que él también le había faltado a Viktor.

-Es verdad… Yo hice lo mismo con Yurio.. Cómo estar molesto con Viktor por una infidelidad si yo casi hago lo mismo?!...-Y así el Katsuki monologaba sobre su vida.

Mientras tanto Viktor llamaba a J.J

-Yuuri descubrió una fotografía con esa mujer que conocí gracias a ti! Y ahora está en su habitación pensando las cosas! Gracias a ti mi novio está pensando!…-Le reclamaba el albino intentando no gritar, pues el teléfono de la posada Katsuki estaba justo frente al salón principal.

-*No me reclames! Yo no te obligué a ir a la fiesta conmigo! Y menos a acostarte con esa mujer!*…-Le respondía el moreno molesto por las acusaciones del Nikiforov.

-Eso ya lo sé! Pero gracias a esa mujer mi relación con Yuuri está arruinada!...-Seguía quejándose el albino como toda reina del drama que era.

-*No exageres Viktor! Además tu relación igual se arruinará cuando Yuuri se entere que debes mudarte a Canadá!*…-Le gritó J.J por el auricular. Viktor reaccionó de inmediato al recordar ese detalle. Tenía que arreglar las cosas con Yuuri antes de que éste se enterara de eso o todo se iría al caño. Colgó el teléfono y se dirigió al pórtico de la casa.

-Qué voy hacer?! Yuuri no quiere perdonarme!...-Se decía a sí mismo sosteniendo los cabellos en su cabeza…-Tengo que hacer algo, y rápido!

Viktor se levantó dispuesto a ir directo a la habitación y rogarle todo el día, si fuera necesario, a Yuuri que lo perdonara, pero al dar la vuelta se encontró frente a frente con el susodicho.

-Yuuri…-Susurró.

Aquel le miró, estaba sonrojado y con una mirada de cachorrito arrepentido. Antes de que el albino hablara de nuevo, el pelinegro se lanzó a sus brazos y le abrazó con fuerza.

-Tranquilo Viktor, ya no estoy molesto…-Le susurró en el oído.

Aquel sonrió y suspiró aliviado. Un problema menos.

-"Ahora sólo tengo que encontrar una forma de decirle a Yuuri que tendremos que mudarnos a Canadá…"

Lo que Viktor no se percató, es que había un televisor cerca de ellos…

-*Y en otras noticias! Se espera para la próxima semana, la llegada de la leyenda del patinaje: Viktor Nikiforov, a las pistas de Canadá…*

-"MIERDA"

Viktor sintió como Yuuri se separaba poco a poco de él. Y de nuevo, un aura oscura comenzó a emanar de él…

-Viktor… Qué acabo de escuchar?...-Cuestionó el pelinegro con una mirada confundida y ansiosa.

-Yuuri, iba decírtelo… Pero me ofrecieron un muy buen trabajo en la pista de Canadá, no pude rechazarlo…-Dijo Viktor con un tono suave intentando no alterar de nuevo a Yuuri, pero ya era muy tarde….

-Aceptaste un trabajo en Canadá sin consultarme?...-Volvió a cuestionar el pelinegro.

-Yuuri es un buen trabajo! Tú y yo podemos acomodarnos muy bien ahí!...-Explicó el albino sujetando de los hombros a su novio, pero éste le rechazó.

-Cuántas veces más vas a ignorarme Viktor?!...-Le gritó con una mirada llena de angustia…-Me mudé a Rusia por ti! Dejé mi familia y amigos por ti! Por primera vez en años he podido pasar un tiempo en mi casa y yo no lo he compartido contigo porque te encontrabas al otro lado del mundo acostándote con una mujer y decidiendo nuestras vidas por tu cuenta! Y ahora quieres que vuelva a cambiar mi vida, alejarme más de mi familia y seguir caminando un paso atrás de ti?!

Yuuri comenzó a llorar… a Viktor no se le daba bien la gente que lloraba…

-Yuuri qué quieres que haga? Es mi trabajo, es una gran oportunidad para mi carrera como entrenador…-Respondió el albino con seriedad.

-Viktor tú conseguirías trabajo en cualquier pista del mundo, y si quisieras te quedarías en Rusia, donde ya tenemos una vida…-Respondió el nipón con lágrimas en los ojos.

-No voy a regresar a Rusia hasta ser mejor entrenador que Yakov…-Dijo el albino con firmeza.

Yuuri se percató de la decisión innegociable en la mirada de Viktor; no había nada qué refutar, él no cambiaría de opinión por nada…

-Entonces irás tú solo a Canadá….-Le dijo antes de dejar la habitación.

..

*Se mira en el espejo*

-HopeSon… Porqué eres así?

Este ha sido el capítulo más largo y difícil de escribir… Terminar una relación Viktuuri es quizá la cosa más difícil de hacer cuando tu fanfic No es de esa pareja, pero quiero aclarar 2 cosas:

1. Aquí no hay buenos ni malos. Tanto Yuuri como Viktor han cambiado, y ahora se encuentran con caminos diferentes.

2. Yuuri sabe muy bien lo que quiere, su problema es que tiene demasiada inseguridad en la toma de decisiones, aunque ésta vez fue la excepción.

(Su Beta reader salvaje haciendo su aparición)

Y: -¿Por qué?, EN SERIO ¿Por qué?,

Y: -He tenido un frenesí emocional leyendo esto…ni siquiera sé a quién odio más.

Y: -Yo creo que a ti querida escritora…por ser la primera en sufrir con tus historias TTTuTTT

(fin de la intervención)

HS: -Para escribir este tipo de capítulos es que necesito el tiempo que me llevo en actualizar. Ahora entiendes por qué me tardo tanto? xD xD

Gracias a todos por leer y por la paciencia que me tienen :") Nos vemos en el próximo capítulo! :* :* ;) ;)