Disclaimer: Solo Gomakashi y compañía son de mi imaginación, el resto de personajes son de Kubo sama (al cual estoy acosando por twitter xD)

Traducción:

bakuhatsu namida: lagrimas explosivas

konnichiwa: buenas tardes


Como sombras, los shinigamis saltaban de rama en rama, observando, rastreando, intentando ver algo, pero nada, todo seguía igual

-Ukitake taicho, nada en el bosque - dijo Sentaro desde una de las ramas

De pronto, otro grupo de shinigamis apareció en otras ramas –Nada por el Rukongai - dijo Kiyone junto a los otros shinigamis

El capitán giro su rostro hacia un lado, observando el espacio vacío de la rama donde se encontraba, y en menos de un segundo, un shinigami de cabello naranja a apareció, hincando una rodilla en la rama

-Nada por ninguna parte, Ukitake san

Yamamoto había ordenado el movimiento de los escuadrones para poder saber de dónde habían salido aquellos menos, se suponía que la Soul Society era un lugar libre de hollows, pero aquellos… aquellos habían aparecido, literalmente, de la nada.

Además, mientras Rukia estaba en el 4to escuadrón, Ichigo se ofreció a cubrir su baja, después de todo, el era su shinigami sustituto ¿no?

-Hmpt… bueno, no hay nada más que hacer - sentencio el peliblanco mirando hacia el horizonte

-Además, debo regresar a ver a Rukia, Ukitake san - dijo el mirando también el horizonte –Hoy le dan de alta, y quiero acompañarla antes de que haga algo estúpido- dijo sin evitar medio sonreír

-Está bien, Kurosaki san, adelántate, nosotros iremos ahora - dijo el capitán agachándose un poco para colocar una mano en el hombro del muchacho, dándole una sonrisa aprobatoria

El pelinaranja lo miro y asintió antes de desaparecer. El peliblanco suspiro

Ese tonto enamorado, dos segundos lejos de Rukia y ya no aguantaba

De la nobleza, capitulo 10

Lagrimas explosivas

Ichigo caminaba por los pasillos del 4 escuadrón, buscando la puerta de la habitación de Rukia, pero de pronto un grito que parecía salido del mismísimo infierno lo hizo detenerse

-¡MATSUMOTOOOOOOOOO! - aquel grito era típico de Hitzugaya cuando tenía a la rubia de teniente… pero ella había dejado de serlo desde hacía ya 2 años… y para agregar… esa era la voz de Rukia

Ichigo apretó el paso y alarmado azoto la puerta de la habitación de la pelinegra, encontrándose con algo que ni el mismo se espero…

La ojivioleta utilizaba el uniforme de shinigami, pero según Matsumoto, que estaba junto con ella en ese instante; ella había hecho un par de "sutiles mejoras" a su uniforme…

Ya no existía hakama en el uniforme, apenas una MUY corta y suelta falda (tipo escuela) a 2 dedos sobre la mitad del muslo (N/A: vallase que apenas le cubría el trasero) y el haori ya no tenía mangas, sino dos tiras separadas que se unían en su cuello, dejando su espalda y sus hombros desnudos, formando un escote pronunciado con forma de V.

-¡Pero si te queda genial, solo mira a Ichigo! - dijo la rubia apuntando hacia la puerta, donde Rukia giro el rostro y observo a un pelinaranja más rojo que una camisa de Chavez (N/A: MUERA CHAVEZ)

-I-I-Ichigo… - dijo ella con los ojos como platos, a lo que se miraron a los ojos fijamente antes de que Rukia soltara un –¡KYAAAAAAAA! - mientras se halaba la falda para intentar alargarla

Por otro lado, Ichigo le dio la espalda mientras empezaba a maldecir en tres idiomas a la pobre Matsumoto, que intentaba parar a la pelinegra de que dañara el vestido

-Ichigo - llamo ella mientras salían del escuadrón

-¿umm? - dijo el mirando al lado contrario, después de ese problemita de unos minutos, no podía verla a la cara sin que ese vestidito le hicieran pensar en mil maneras para quitárselo

-Entréname - dijo ella acariciando suavemente al conejito Ichigo entre sus brazos

Si Ichigo hubiese estado bebiendo algo, seguramente lo hubiese escupido -¡¿QUE? -

-Ya escuchaste, no me hagas repetirlo, vamos a entrenar a alguna parte - repitió con el seño fruncido

-¡ ¿Estás loca? ¡Acabas de salir de un hospital y ya te vas de lleno a matarte entrenando! No lo hare, no te entrenare - sentencio cruzando sus brazos

-Quiero que me entrenes para que la próxima vez, no termine aquí - apunto por sobre su hombro la puerta del 4to escuadrón

A lo que Ichigo relajo el seño levemente –Pero Rukia… -

-Ichigo, quiero ser más fuerte, quiero luchar sola, no quiero que me ayuden, ni que me protejan -

-Ya hemos hablado de eso, Rukia - dijo el frunciendo otra vez el seño, recordando la "escenita" que tuvieron en el pasillo de la mansión Kuchiki

-Quiero ser fuerte - insistió ella

-Eres fuerte - aclaro el sin mirarla

-Quiero ser más fuerte

-Ya lo eres

-Quiero ser como tú - repitió decidida, acallando al pelinaranja –Quiero luchar contigo hombro con hombro, quiero poder ser tan fuerte, tan rápida y ágil como tú, Ichigo -

Ichigo la miro sorprendido, por un instante sus miradas se encontraron, y él empezó a preguntarse si debía hacerlo

Por ella, haría lo que fuera, lo había decidido

Tomo a la pelinegra por la cintura, y usando shunpo desapareció del lugar

-¡P-pedazo de imbécil!¡ ¿A dónde vamos? - grito ella asustada al verse cargada cual saco de papas por el pelinaranja

-A entrenar, enana tonta - le dijo con una media sonrisa mientras empezaba a saltar los tejados


-"Kurosaki kun… ha estado muy preocupado por Kuchiki san… mientras ella estuvo inconsciente, nunca quiso despegarse de ella, ni siquiera para comer. Y en su mirada, mientras estuvo dormida su mirada era triste, y cuando despertó, al verla sus ojos se iluminaban… era como esos enamorados…" - pensaba la pelirroja mientras caminaba alegre

No sabía porque, pero después que Rukia había caído Inconsciente, a ella ya no le dolían las acciones de Ichigo, simplemente le parecían interesantes y bonitas… tal vez sería porque ya el pelinaranja no ocupaba mucho sus pensamientos ni su corazón.

Ahora había alguien más ocupándolo… un muchacho de cabello negro y ojos verdes, que negaba rotundamente ser la cuarta espada.

Y a decir verdad, Orihime le creía, ya que nunca lo había visto pelear, o decir algo malo, o sacar su traje de batman…cofcof… su resurrección

Solo lo había visto recorrer los pasillos de la mansión, sin hablar con nadie, solo caminando, como si estuviese con la mente en otra parte. Incluso había visto a alguien insultándolo, y él ni siquiera se inmuto, solo se alejo del lugar… y así no se comportaba la cuarta espada.

A pesar de todo, después de la batalla contra los menos, el no volvió a aparecerse en su habitación. Ni lo vio más después de que Rukia despertara. Y eso ya dos días… y no verlo empezaba a entristecerla.

Caminar por los pasillos de la mansión se había vuelto su hobbie, observando cuantas habitaciones tenía ese enorme lugar, siempre conseguía algo nuevo e interesante.

Pero nunca se espero encontrarse en el ala de los sirvientes.

Aquella parte de la mansión era el lugar donde los sirvientes comían, dormían, se reunían y bañaban, vestían y demás.

Había muchas habitaciones, y los sirvientes entraban, salían y caminaban, algunos apurados, por los pasillos. Le parecía divertido ver a tantas personas moverse de un lado a otro, cual hormiguitas.

Pero al ver que ella pasó por el lugar, todos los sirvientes dejaron sus quehaceres y se ancaron de rodillas frente a ella

-¡Inoue Orihime sama!

Oh, kami, eso no le gustaba a Orihime, su rostro se sonrojo y empezó a arrepentirse de ser quien era.

-Etto… ¿hola?… no me hagan caso, sigan con sus cosas, no quiero interrumpirlos… - dijo ella moviendo sus manos frente a ella, con una gotita de sudor en su frente

-¿Inoue sama?

Por fin una cara conocida, Kansha se movió entre la multitud y logro llegar frente a la pelirroja

-Inoue sama ¿Qué hace aquí? - pregunto ella levantando una ceja

-Es que… estaba algo aburrida en mi habitación, así que me puse a dar vueltas por la mansión y termine aquí… Rinjin san, onegai, diles que se levanten, me ponen nerviosa - pidió ella al ver que los demás sirvientes aun se mantenían hincados frente a ella.

-Nee nee, levántense, ella es amiga, no pasa nada - dijo amable la castaña, haciendo que los demás sirvientes se levantaran y siguieran en su ajetreo

-Inoue sama, si esta aburrida ¿Por qué no viene conmigo? estamos tomando algo de té - ofreció, a lo que la pelirroja asintió alegre

Caminaron por un par de pasillos, hasta que se detuvieron frente a una habitación, la castaña toco la puerta y luego entro.

Orihime miro encantada la mesa rectangular y larga, con almohadones pequeños y varias personas sentadas, riendo, charlando y tomando té con galletas.

Pero la atención de Orihime pronto se vio acaparada en un par de ojos verde profundo

Allí, en un puesto hacia su derecha, estaba Ulquiorra, tomando un sorbo de té. El joven sirviente clavo su mirada en ella, como si la examinara, a lo que la pelirroja dio unos pasos hacia atrás, inquieta

-Venga, Inoue sama, siéntase con confianza, aquí todos somos simpáticos - dijo la castaña halando por un brazo a la mujer, llevándola justo al asiento frente a Ulquiorra…

Oh kami…

Pudo sentir como la mirada verde la seguía fijamente mientras caminaba y se sentaba en la almohada, donde justo al lado se sentó Kansha -¿Y bien?.. .- siguió con la vista el lugar donde la ojicafe miraba – ¡Oh!... ¡Cifer kun! ¿¡Donde están tus modales? - reprocho la castaña con el ceño fruncido

-…Konnichiwa… san - dijo este sin quitarle la mirada de encima

-Konnichi…wa… Ulquiorra - respondió Orihime temerosa

-¿Ya lo llamas por su nombre? Valla, toma confianza rápido, Inoue sama - soltó Kansha

-eeeehh… ¿sí?

-Venga, tome una taza de té - la muchacha tomo una taza, la tetera y empezó a servirle, mientras Orihime intentaba no mirar al hombre frente a ella.

Tomo la taza, soplándola suavemente para enfriarla, mientras Kansha tomaba una galleta del plato entre Ulquiorra y Orihime

El té estaba exquisito, según Orihime (teniendo en cuenta el sentido del gusto atrofiado de esta) pero no podía saborearlo más ya que aquel par de ojos verdes miraban sin escrúpulos cada movimiento, por mínimo que fuera, de su cuerpo. Era como si pudiera ver a través de ella.

Y eso empezaba a ponerla MUY nerviosa

-Tanto silencio me marea - dijo la hiperactiva Kansha –Cifer kun ¿Por qué no le hablas a Inoue sama de ti? -

La aludida estuvo a punto de escupir el té en su boca -¡Rinjin san! - recrimino

-¿Qué? No dije nada malo, es solo para que se conozcan mas - dijo ella inocente

-"Ya lo conozco, Rinjin san… el nació en Hueco Mundo, formo parte del ejercito de Espadas, cumple años de vida el primero de diciembre… y murió a manos de Kurosaki kun…" - pensó ella mientras el ojiverde dejaba la taza de té sobre la mesa

-…yo… - pero antes de que pudiera siquiera decir algo mas, la castaña lo detuvo

-Nee, Cifer kun es de pocas palabras, lo había olvidado, así que yo hablare por él. Nació en el distrito 24. Tiene unos… 24 años… no me mires mal, Cifer kun… cumple el primero de diciembre, y esos locos tatuajes que tiene en el rostro se los hizo antes de entrar a trabajar aquí ¿No, Cifer kun?

-…ujum… - respondió el tomando otro sorbo de té

Orihime comprendió, entonces ese no era Ulquiorra el que murió a manos de Ichigo, este era un Ulquiorra diferente… tal vez una de las almas de antiguos hollows que fueron purificadas cuando Ichigo lo mato.

Tan sumida estaba en sus pensamientos, que no observo cuando Kansha la miraba extrañada

-¿Y bien? ¿No le dirá nada sobre usted, Inoue sama?

La pelirroja se giro a verla nerviosa, para luego mirar a Ulquiorra, mirar a Kansha de nuevo y llevar su vista a la taza de te

-Etto… pues… yo nací… en el mundo humano…creo… y…tengo 18 años… y cumplo el 3 de septiembre…y no, jeje, no tengo tatuajes… - dijo con voz avergonzada al ver como los ojos verdes la miraban de pies a cabeza, como si la desnudara con la vista.

-… - el pelinegro tomo otro sorbo de té

A lo que la pelirroja aprovecho y extendió su mano para tomar una galleta del plato, pero no se dio cuenta de que Ulquiorra pensó lo mismo que ella al mismo tiempo.

Y sus manos se juntaron al intentar tocar una de las galletas.

Una fuerte corriente eléctrica los invadió a ambos, pero solo Orihime mostro aquello a través de sus ojos y su expresión, alejando la mano como si del mismísimo fuego infernal se tratara, a lo que Ulquiorra le clavo de nuevo la mirada.

-Tómela… - ofreció el hombre devolviendo la mano a la taza de té

-…arigato…iie- negó ella sin mirarlo.

Valla momento incomodo para Orihime, que estaba deseando no haberse salido de su habitación esa mañana.


-¡Vamos, Rukia! ¡Te has vuelto lenta! - le gritaba Ichigo desde una de las enormes rocas

-¿Y cómo no me voy a volver lenta? si hacía mucho que no entrenaba gracias a que ALGUIEN no me dejaba luchar con hollows - respondió ella intentando atacarlo por sorpresa utilizando un shunpo y una de las enormes guadañas. A lo que Ichigo se giro con una media sonrisa, parando el ataque con su espada. Y la pelinegra al verse descubierta, desapareció y apareció unos metros lejos del pelinaranja

Ya estaba que sudaba, había sido herida un par de veces, no por Ichigo, ya que él buscaba no herirla con la espada, sino que había caído varias veces por su propio descuido

De pronto, Ichigo desapareció de su vista

Rayos

Empezó a buscarlo a su alrededor rápidamente con la mirada, pero apenas logro reaccionar para cuando Ichigo apareció frente a ella atacándola. Igual ella lo bloqueo con las guadañas.

Ichigo empezó a golpear con Tensa Zangetsu, haciendo que su espada chocara con las guadañas de Rukia, que a cada golpe debía retroceder

-Vamos, Rukia… te veo cansada ¿quieres parar? - dijo chocando una última vez su espada, ejerciendo presión en el punto de contacto

-…Saca lo mejor que tienes… - empezó a susurrar ella sonriéndole, antes de utilizar su fuerza y alejar la zanpakuto de su compañero, apuntando con las guadañas al joven -…¡Por qué no me voy a detener! ¡Ichigo! -

-¡Ja! - respondió el lanzándose hacia atrás, acumulando reiatsu en la palma de su mano para luego ponerse su mascara hollow

-Uuuuhhh… me asustas, Ichigo - dijo la pelinegra desafiante mientras los dos se lanzaban al ataque.

Chocaron sus armas frente al otro, Rukia extendió las alas, haciéndola flotar, pero Ichigo no tardo en alcanzarla, la batalla se mudo al cielo. Volvieron a chocar espadas, esta vez utilizando shunpo. Aparecían y desaparecían en el aire, solo se escuchaba el sonido del metal chocando y el brillo de las hojas de las guadañas y la espada. Pronto se detuvieron, chocando sus espadas y ejerciendo presión

-Tienes unos ojos hollows muy bonitos, Ichigo - susurro la pelinegra medio sonriéndole

Si la máscara no le estuviese cubriendo el rostro, ella se había dado cuenta del sonrojo que le cubrió las mejillas al pelinaranja, que empezó a buscar excusas para seguir -¡Menos charla, mas pelea! -

Rukia soltó una carcajada antes de dar una voltereta hacia atrás, para alejarse del muchacho.

-¡Vamos Ichigo, parece que la máscara no te ayuda! - grito ella un par de metros lejos de el

Ichigo sonrió bajo la máscara, aquí se acabaría el entrenamiento

Desapareció… doble mierda, la ojiazul empezó a buscar con sus ojos a su compañero, pero se había esfumado. Pero pronto se vio envuelta por un aro de Ichigos que corrían a su alrededor

-Rukia… creo que se te acabaron las ideas - dijo divertido la voz reverberante y ronca de Ichigo

La pelinegra miraba aturdida al Ichigo que giraba tan rápido que parecían ser diez o veinte Ichigos girando a su alrededor, bajo la vista. Ichigo levanto una ceja sin dejar de moverse ¿Rukia se rendía?

-No pienses que mi bankai es solo un traje de angelito erótico, Ichigo - susurro ella con una sonrisa mientras una lagrima empezaba a caer por su mejilla. Su mano viajo hasta la lagrima, la cual al tocarla empezó a brillar, pronto ella levanto la mano, y la lagrima termino por alargarse. Ella jugó con su muñeca y la lágrima empezó a alargarse más y más hasta que pronto se convirtió en un látigo de cadenas azuladas

Las guadañas se volvieron parte de sus alas, y solo el largo látigo quedo como su arma

-¡Llora hasta explotar, Bakuhatsu namida! - exclamo como un grito de guerra mientras empezaba a lanzar latigazos al aire, los cuales al ser lanzados, provocaban una explosión

-¡¿Qué es eso? - dijo Ichigo dando saltos hacia atrás, observando como la pelinegra empezaba a caminar, lanzando latigazos al aire mientras fijaba su mirada en la miel de el

-Tranquilo. Estamos entrenando, si te golpeo con esto ahora que no le he puesto reaitsu, solo será como pegarte con una piedra - bromeo ella mientras lanzaba al latigo desde una distancia larga

-¡Enana tonta, estas muy lej… - pero cuando el pelinaranja pensaba que el látigo no lo alcanzaría, observo como este se alargaba. El reacciono, colocando a Zangetsu frente a él. Pero el látigo logro enrollarse alrededor de la espada. Allí Rukia tiro del látigo y la espada se salió de las manos de Ichigo, cayendo varios metros detrás de Rukia

-Mierda - soltó el al verse desarmado

-Un shinigami queda indefenso sin su arma… - Rukia tomo el látigo entre sus manos y lo observo como si de un collar de joyas se tratara –Mi Bakuhatsu namida utiliza ese concepto y lo vuelve en contra del enemigo, como ya tu comprobaste, mi querido Ichigo - pero cuando levanto la vista, Ichigo ya no estaba frente a ella. Pero un fuerte reiatsu se hizo presente detrás de ella. Se giro, y pudo ver como si fuera en cámara lenta, como Ichigo intentaba cortar su cabeza, pero ella fue más rápida. Se agacho y movió la cabeza de medio lado, para luego utilizar esa posición y tumbar al shinigami con una patada en las piernas.

Ichigo cayó hacia atrás, pero logro utilizar sus manos y saltar para dar una voltereta y caer de pie unos metros lejos de ella. Apenas logrando ponerse de pie, corrió hacia ella con la espada como si de una lanza se tratara, mientras Rukia amarro la cadena a su cintura, volviendo a sacar las guadañas, poniéndose en posición, lista para el golpe

Ichigo sonrió para sus adentros, que tonta era Rukia, esperaría un ataque frontal, si claro. Utilizo el shunpo y desapareció de la vista de la pelinegra, y entonces se posiciono detrás de ella, listo para un ataque sorpresa.

Pero todo se vio en cámara lenta, Rukia se giro, le sonrió a Ichigo y susurro –Muy lento - antes de casi cortar a Ichigo con las hojas de su guadaña derecha

Gracias a dios, no hubiese sido por el shunpo que utilizo, y su cuello no tendría cabeza. Termino varios metros delante de ella.

-Eres tramposa - susurro él con respiración agitada

-Y tu predecible – dijo ella para luego lanzar un grito de guerra mientras corría hacia él y este la imitaba.

Ese sería el golpe final

Ichigo y Rukia se encontraron, las espadas chocaron, pero Ichigo fue más rápido y fuerte, empujo a la pelinegra contra una pared de piedras, ella se separo de esta y espero a que Ichigo corriera hacia ella. Y así lo hizo, pronto el pelinarnaja uso shunpo, Rukia sonrió -¡Usando la misma táctica! - exclamo para luego girar su mano derecha con la guadaña y esperar a que Ichigo la atacara por atrás, pero grande fue su sorpresa, que cuando movió la guadaña, solo había aire… ¿y dónde estaba Ichigo?

Sintió a alguien acariciando con suavidad su hombro, ella giro el rostro con rapidez, encontrándose con Ichigo muy cerca de ella. Luego de eso pestañeo, y cuando volvió a abrir los ojos, la punta de la espada de Ichigo estaba rozando su cuello

Doble rayos

-Muerta - susurro el pelinaranja con la respiración entrecortada por el cansancio, haciendo que la mascara hollow desapareciera, quedando con su rostro muy cerca del de la pelinegra.

Ella solo le respondió con un jadeos, mirando con una media sonrisa al pelinaranja que pronto bajo la espada y regreso a su forma de shikai, al igual que la pelinegra.

-Bien, demoños un baño - dijo Ichigo secando el sudor de su frente

-¿baño? ¿Aquí hay baños? - pregunto ella observando que aquel lugar que, según Ichigo, había sido construido por Urahara y Yoruichi.

-Ven conmigo - le respondió el empezando a caminar

La pelinegra tomo al conejito Ichigo, que había sido escondido en una pequeña cueva protegida del campo de batalla.

Caminaron por unos minutos, aquel lugar era enorme.

-Bien, llegamos - Ichigo le mostro las aguas termales que habían en aquel lugar. Rukia miro el lugar sorprendida, mientras Ichigo-conejo se movía suavemente entre el pecho y los brazos de la pelinegra, haciéndole cosquillas con su pelo

-jajaja… no hagas eso Ichigo… me da cosquillas... jaja- dijo ella sacando al conejito de su pequeño saco en el escote de ella

Ichigo, el shinigami, ya empezaba a arrepentirse de haberle regalado aquel conejito a Rukia, aquel puto conejo había logrado terminar en un pequeño espacio entre el valle de sus pechos y sus brazos, ya que la pelinegra no encontraba donde meterlo para llevarlo consigo…

Ichigo lo odiaba por una sencilla razón… aquel espacio del valle de los pechos de Rukia debía ser ocupado por SU rostro cuando la besara… no por ese puto conejo…

Glup… ¡¿Qué había pensado?

Agito la cabeza para borrar todo aquello, dios… el entrenamiento le había fundido el cerebro…

-¿y bien? ¿Tú primero o yo? - pregunto el girándose a ver a la ojiazul

-¿De qué? - pregunto levantando una ceja

-¿Cómo que de qué? ¿De qué será? Enana tonta ¿te bañas tu primero o lo hago yo? - repitió molesto

-¿es que no hay otra poza? - pregunto ella acariciando al conejo

-No, así que elige, tu o… - pero después que dijo no, la peliengra se fue acercando a él, colocando sus manos en el pecho del pelinarnaja, que cayó de inmediato

-¿Q-que haces? - pregunto él con las mejillas suavemente coloreadas

Pronto la pelinegra tomo la ropa del muchacho y la abrió para luego sacarla del torso del muchacho, que al sentir como ella lo despojaba, sus mejillas se encendieron

-¡R-R-RUKIA! ¡¿QUE COÑO HACES? - grito el muchacho al verse sin kosode ante la pelinegra, que en ningún segundo quito sus ojos del suelo. Sus pequeñas soltaron la ropa del pelinaranja… y luego se dirigieron hasta el cinturón de la hakama…

Y en dos segundos, ella bajo sus pantalones y lo tumbo al agua.

Gracias a todos los Kamis, el aún conservaba sus bóxers intactos

Casi se ahogo…casi, pero le dio tiempo de sacar la cabeza para poder gritarle a la pelinegra

-¡¿QUE MIERDA TE CREES QUE ESTAS…? - pero empezó a sufrir un derrame nasal cuando observo que ella dejaba al conejito en el suelo, y luego le daba la espalda al shinigami para bajarse las tiras del uniforme, hasta que la parte superior del traje cayó hasta su cintura.

-¡R-R-R-R-R-RU-RU-RU-RUKIAAAAAAAAAAA! - grito este mas sonrojado que el pelo de Renji, un tomate y sangre juntos. La cabeza estaba a punto de estallarle, y cierta parte de su cuerpo ya había cobrado vida… mierda

Pero antes de algo más, la pelinegra se agacho, tomando un puñado de tierra. Para luego girar medio cuerpo y lanzarle la tierra en los ojos al pelinaranja

-¡ ¿QUE MIER… QUE HARAS CON… ESPERA QUE….? RUKIA MALDITA ENANA! - la tierra le hizo cerrar los ojos y meter la cabeza en el agua, intentando quitar la comezón que lo invadió.

Para cuando logro tener una visión 20/20, ya Rukia estaba dentro del agua, e Ichigo-conejo estaba nadando de un lado a otro…espera… ¿los conejos nadaban?

-¡Rukia! - Ichigo se movió con humo saliéndole por la nariz, y rodeo el cuello de la pelinegra con sus manos. La ahorcaría, ¡LA AHORCARIA!

-Maldito pendejo… estas… muy cerca… - respondió ella apenas respirando. Ichigo pensó en las palabras de ella… estaban semidesnudos… y ciertamente… estaban MUY cerca…

-¡MIERDA! - se alejo hasta el otro lado del agua, dejando a Rukia respirar por fin…

-¡¿TIENES IDEA DE LO PERVERTIDA QUE ERES? - Grito el muchacho ya más calmado -¿POR QUE COÑO HICISTE ESO? -

-En tu mundo hay muchos tabues sociales… como ese de por qué las mujeres y los hombres no se pueden bañar juntos… no lo entiendo - dijo ella relajada, mirando al pequeño conejito nadar hacia ella

-¿¡Sera por que los hombres son hombres y las mujeres son mujeres! - exclamo furioso

-No lo creo… te apuesto que alguna vez tú te bañaste con tu madre, que en paz descanse, y te apuesto a que tus hermanas también lo harían con tu padre alguna vez, e incluso, tu madre y tu padre también se bañarían jun…

-¡YA ENTENDI EL CONCEPTO!-

-…bueno, regresando, ¿Por qué habría algo de malo que tu y yo nos bañemos juntos? después de todo, solo somos… amigos… y con eso no hay nada de malo que nos bañemos, después de todo no hay ningún tipo de interés sexual ni nada parecido, mas bien, hay respeto, y por ende un pensamiento del tipo sexual hacia el otro seria una falta hacia ese respeto, la cual ninguno de los dos tenemos pensado realizar. Y para agregar, tú aun mantienes una prenda de tu ropa, y yo aun llevo la parte interior del uniforme – dijo ella mientras se levantaba y mostraba el traje blanco, con el mismo diseño de su uniforme.

-Kami… mejor dejemos esto para luego… - Ichigo suspiro y cerró los ojos –Gracias al cielo esta vestida. Jure que te quitarías toda la ropa -

-No… pervertido - dijo la pelinegra con el conejito

-Bien… y no soy pervertido - respondió el soltando otro suspiro…

El agua era exquisita… la pelinegra sonrió y quiso observar una pequeña herida en su mano, hecha en la batalla, pero al levantar la mano, solo observo su mano sana, como nueva

-¡Ichigo!

-¿Ummm? - respondió el sin abrir los ojos

-¡Mis heridas, se sanaron! - dijo ella sorprendida

-Ah… si, estas aguas son curativas, cierran y limpian las heridas… - dijo el dejando caer la cabeza hacia atrás

Rukia dejo caer la mano dentro del agua, luego fijo su vista en su compañero, miro su rostro, relajado, pero sin borrar el ceño fruncido, luego bajo hasta su cuello, observo sus hombros anchos y sus brazos construidos, trago saliva, ese mocoso se había sacado musculo. Siguió bajando su vista, el nivel de las aguas termales era honda en el centro, pero muy baja en las orillas, y como el pelinaranja se encontraba casi en la orilla, la mitad de su torso y sus rodillas flexionadas salían del agua.

-Ichigo…

-¿Ahora qué? - dijo el sin ánimos, sin abrir los ojos, sin mover un musculo

-Tienes… una cicatriz - dijo la pelinegra suavemente, a Ichigo le pareció escuchar la voz de la joven muy cerca, así que abrió los ojos…

Fue mala idea

Rukia estaba DEMASIADO cerca de él, al estar el nivel del agua en aquel lugar más bajo, se podía notar un poco más de los hombros de la chica, a pesar de que el agua no dejaba ver nada que estuviera bajo ella. Pero era demasiada estimulación visual para Ichigo…

-Mira… esta - Ichigo sintió con horror como su pequeña y cálida mano se posaba sobre uno de sus pectorales, tocando una pequeña cicatriz a la altura de su corazón

-Es la cicatriz de cuando me volví shinigami - respondió el intentando dejar su mente en blanco, para no poder pensar nada sucio

-Oh… - soltó ella regresando su mano hasta su propio pecho, ladeando el rostro y volviendo a su otro lado de la orilla –Perdona - susurro ella apenas siendo escuchada por el shinigami

-¿Perdonarte por qué?

-¿Cómo que por qué? ¿Por qué será. Baka? Por eso - apunto con su dedo la cicatriz.

-Vuelve el perro arrepentido… Rukia me parece que hemos hablado de eso antes*- respondió el molesto

-Sí, pero…

-Pero una mierda, sabes lo que hablamos, es suficiente con eso - dijo el cerrando el caso y volviendo a su posición de vago total

Ella no discutió, bajo la vista, mirando al conejito blanco que no había salido de sus brazos ni un segundo. Tal vez el tenía razón. Volvió a observar el cuerpo del joven mientras este se mantenía con los ojos cerrados.

Kami… ese chico tenía un pecho amplio, como las de esos hombres que salían en las revistas de sus ex compañeras del instituto. Pero tenía que ser sincera…

Ichigo era POR MUCHO, más apuesto y sexi que esos hombres

Se sonrojo al verse pensando en esas cosas, empezando a preguntarse que había pasado con aquel discurso de presidente que le había dado a Ichigo cuando entraron…

Ella sabía desde hacia tiempo lo que sentía por aquel fresito idiota… prueba de ello era el largo de su cabello. Desde tenerlo a la altura de los hombros, hasta mitad de espalda.

Todo ello por ponerse a escuchar a escondida una conversación entre hombres, donde ella no tenía ni arte ni parte.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&flashback&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

-Entonces, Ichigo ¿Cómo te gustan las chicas?

Rukia caminaba hacia la terraza, y había entrado, pero aun le faltaba pasar una pared para darse a ver. Pero al escuchar la pregunta, no supo porque, pero termino escondiéndose detrás de esa pared que le evitaba ver a sus amigos

Luego de la pregunta, se escucho a Ichigo escupiendo su jugo -¿QUE? ¿QUE CLASE DE PREGUNTAS SON ESAS? - grito asustado el pelinarnaja

A lo que Keigo soltó una risotada –Si tú sabes a lo que me refiero, Ichigo, no te hagas el idiota, así que habla ¿Cómo te gustan? -

-El se refiere a si te gustan bajitas, altas, gorditas, flaquitas, con piernas largas, con pechos grandes, con ojos pequeños, esas cosas - dijo Mizuhiro sentado junto a Ichigo, sin despegar la vista de su teléfono

Ichigo empezó a sonrojarse, Rukia lo supo por el silencio sepulcral que sucedió a la explicación del azabache

-Pues… pues… - tenía que salir de paso, decir algo rápido y que no diera paso al doble sentido

-Te gustan como Kuchiki san - sentencio el Quincy también presente, con toda la mala intención del mundo de hacerle la vida imposible a su enemigo/amigo

-¿QUE? - grito sorprendido el pelinaranja, que dando a ver su reacción ante Keigo, este empezó a soltar lagrimas

-¡NOOOOOOOOOOOOOO! ¡A MI AMIGO LE GUSTA MI KUCHIKI SAAAAAANNN!

-¡C-C-CLARO QUE NO! - respondió el desesperado -¡Rukia no me gusta, para nada! -

Ups

La pelinegra no supo porque, pero sintió un leve dolor en el pecho, al cual no le prestó mayor atención ya que la conversación seguía

-¿Ósea que no te gusta Kuchiki san? - pregunto Mizuhiro que por obra y gracia del espíritu santo, había dejado el teléfono

-Ichigo… - siempre con melodrama, el pelicastaño toco el hombro del ojimiel –Sabes que… con esas actitudes y gustos… llegare a creer que eres gay -

Golpe directo hacia la cabeza del pelicastaño, que quedo estrellado en el suelo –N-o-s-o-y-g-a-y – dijo enfatizando cada letra –No por que no sea un pervertido como tú, significa que soy maricon - dijo el molesto, volviendo a sorber su jugo

-Con todo respeto Ichigo, pero ya tienes 16 años y nadie te ha conocido una novia, además que todo el salón sabe que hay dos chicas hermosas allí, de las cuales todos están enamorados, y esas son Inoue san y Kuchiki san. Yo por mi parte diría que Kuchiki san es muy bonita, y lo mismo piensan Ishida san, Sado san y Asano san. Tú en cambio no les haces caso ni a la una ni a la otra-

A lo que los demás asintieron

-… ¿pero desde cuando estamos hablando sobre eso? Ichigo no respondió la pregunta - dijo Keigo sacando la cara de la tierra

Ichigo suspiro, debía decir algo rápido para poder tomarse el puto jugo en paz -…bien… Me gustan las chicas de cabello largo -

Eso fue lo último que Rukia logro escuchar, ya que pronto el timbre sonó, y tuvo que salir corriendo antes de que se dieran cuenta de que ella estaba allí

&&&&&&&&&&&&flashback&&&&&&&&&&

Después de la batalla contra Aizen, ella se había dejado crecer el pelo solo un poco, diciendo que se lo cortaría después, pero al oír aquello, se dejo crecer el cabello hasta que le llego a la mitad de la espalda, y mientras Ichigo dijera que le gustaban pelilargas, ella se dejaría el cabello lo más largo posible,

Fue allí, cuando ella se dio cuenta de que por todos los kamis, demonios y Aizens, ella amaba a ese cabeza de zanahoria, con toda su alma y corazón, y que por el daría la vida mil veces si fuera necesario, no le importaba nada ni nadie. Con tal de que su amado Ichigo estuviese bien

-¿Por qué te has dejado crecer el pelo? - la pregunta casi hace que suelte a Ichigo-conejo

-¿Perdón?

Ichigo regreso la cabeza al frente y abrió los ojos, clavándolos en ella –Pensaste que no me había dado cuenta ¿verdad? -

-"En realidad… si creía que no te diste cuenta…"

Su cabello estaba rizado por el agua, caía por sus hombros, y flotaba detrás de su espalda –Yo…yo… - tenía que pensar en algo rápido, no podía decirle que lo hacía para gustarle a él… joder, Rukia, piensa... –Yo… me lo deje largo para darme un cambio, siempre lo he tenido corto, así que me pareció interesante hacerlo… - mintió ella mirando a Ichigo-conejo

-Ah…

-¿! Porque preguntas ¡? ¿! No me veo bien ¡? ¿¡No te gustas! - pregunto inconscientemente alarmada… espera… NO, no debía preguntarle si le gustaba, era demasiado obvia. T.T

Ichigo negó con la cabeza –No… solo pregunte por curiosidad - soltó el, haciendo que la pelinegra respirara aliviada en su interior

-…quiero decir… te ves… muy bien… - confeso mirando a otro lado, a lo que la pelinegra lo miro sorprendida

-oh… gracias… - dijo ella, para luego removerse inquieta en el agua. Pero llamo la atención de Ichigo al ver que esta le daba la espalda y se ponía de pie, dejando ver el largo de su cabello y su espalda nívea.

Rukia estiro los brazos, dejando a Ichigo-conejo en la tierra, el cual al verse fuera de los brazos de su dueña, empezó a sacudirse el agua, terminando como una esponjosa mota blanca de pelo.

Mientras ella le daba la espalda, Ichigo aprovecho para mirarla disimuladamente

Bien, ella era pequeña, pero su cuerpo era como el de una mujer normal, solo que en tamaño compacto… su piel era tan blanca como la nieve, y se veía suave y tersa, el agua le goteaba y las gotas le rodaban por el cabello y la espalda

Le daba gracias a kami, se había enamorado de una chica hermosa… y eso solo de espaldas…

De seguro era muchísimo más hermosa a cuerpo completo…

Agito la cabeza, vamos, tenía que dejar de pensar en ella de esa manera URGENTEMENTE.

-Me parece que ya fue mucho descanso, Ichigo, salgamos, ya debe ser tarde y tengo que ir a la mansión - dijo la pelinegra girándose a verlo.

Ichigo volvió a pensar lo mismo de antes… debía ser MUCHO más hermosa con el cuerpo completamente al descubierto… -Ah… está bien -

Y también pensó en lo mismo de antes…

Tenía que dejar de pensar en ella de esa manera, más cuando estaba los dos semidesnudos y solos


-Y entonces, Sado empezó a tocar el bajo, pero olvido que los parlantes estaban encendidos y ¡BUM! Los oídos de Ishida explotaron - dijo el pelinaranja mientras caminaban por los pasillos de la mansión, haciendo soltar una sonrisa a su compañera

Pero el momento fue interrumpido, la presencia aterradora de Byakuya, junto con otra mas cálida los detuvo. La pareja se giro, observando al inexpresivo hermano mayor de Rukia, junto con el…

Gomakashi

Ichigo al verlo sintió como la sangre le hervía mientras corría por sus venas, el tan feliz de que aquel metro-homosexual no se había aparecido después de la batalla contra los menos, y ahora le tocaba ve…

No pudo pensar, ya que el pelicastaño había tomado a Rukia entre sus brazos…

Y la estaba besando en la boca

La cara de Byakuya dejo ver sorpresa (N/A: así seria que hasta Bya kun se asusto) ante la acción del noble, la de Ichigo destilo fuego y unas ganas de sacar a su fiel Zangetsu y desmembrar lentamente a ese hombre que…be...besaba a SU Rukia.

El joven noble despego sus labios de los de la shinigami, para luego atraparla entre sus brazos

-¡Gracias a Kami sama, estas bien! Mi querida Rukia chan… - su voz sonaba sinceramente preocupada, mecía suavemente a la pelinegra, y su rostro denotaba preocupación –Perdona que no fui a visitarte al gotei 4, pero recuerda que no soy shinigami, y además, estaba realmente ocupado en algunos asuntos - dijo este mirando a la pelinegra que todavía no salía del shock del beso

-A…a…ah…

Pronto el pelicastaño miro a Rukia a los ojos, regalándole una sonrisa "dulce" (según Ichigo, le regalo una sonrisa de bobalicón) para luego pararse frente al pelinaranja

-Arigato gozaimasu, por cuidar de mi prometida mientras estaba ocupado, Kurosaki san - dijo amablemente el hombre, dando una reverencia –Lo hubiese hecho yo mismo, pero repito, estaba ocupado con algunos asuntos familiares -

Ichigo lo miro indiferente, pero con ganas de hervirlo en una olla en el infierno

-Gomakashi kun ¿Qué hace aquí? - pregunto la pelinegra logrando salir de su shock

-Oh, vine porque supe que te daban de alta hoy, así que vine a visitarte y a ayudar a preparar las cosas para la fiesta - respondió el sonriendo

-¿Fiesta? ¿Qué fiesta? - cuestiono ella

-¿Cómo que que fiesta? No te hagas la tonta, Rukia chan, la fiesta de compromiso - respondió el sin borrar la sonrisa

-¡¿Fiestas de compromiso? ¿! Pero no faltaban 6 días! - exclamo confundida

-Rukia… - la voz de Byakuya acabo con el jaleo –Pasaron 2 días para cuando ocurrió la batalla contra esos menos, luego pasaste 3 días en el cuartel del gotei 4, hoy te dieron de alta, así que suma -

-3+2= 5, y hoy son 6… ¡LA FIESTA SERA MAÑANA! - grito ella sin contenerse, y tapándose la boca al saber su falta.

Lo había olvidado POR COMPLETO, después de todo, con todas las cosas que habían pasado con Ichigo, incluso había olvidado que estaba comprometida con alguien

-Si, Rukia chan, la fiesta será mañana, pero tranquila, yo me encargue de invitar a tus amigos shinigamis, y todo estará completamente listo para mañana en la noche. Solo déjalo en las manos de Byakuya dono y mías, todo será perfecto para mañana en la noche - dijo Gomakashi colocando una mano en su hombro.

-Oh… si… etto… ¿arigato? - soltó ella encarando una ceja

-No tienes que darnos las gracias, todo se ha hecho por ti y por mí, mi amada Rukia chan, así que tranquila, será una fiesta inolvidable, te lo prometo - dijo el noble inclinándose lentamente hasta darle un pequeño beso en los labios a la pelinegra.

Esta vez, Ichigo llevo inconscientemente la mano hacia la empuñadura de Zangetsu, lo mataría…LO HARIA, no era broma.

-Sayonara, Rukia chan, Kurosaki san - se despidió el hombre mientras reanudaba su paso junto con el Kuchiki líder, desapareciendo por un pasillo hacia la izquierda

-¡¿Quién se ha creído? - grito por fin el pelinaranja

-¿Uh? - la ojiazul observo confundida a su compañero

-¡Ese pendejo te ha… be-be-besado…, 2 VECES! ¿Por qué no hiciste nada? - grito furiosos tomando a Rukia por los hombros, zarandeándola

-¡ ¿pues qué podía hacer? ¡Es mi prometido! ¡Tiene todo el derecho! - dijo ella sacando las grandes manos de sus hombros, molesta

Ichigo dejo caer sus manos. Maldición, odiaba cuando ella tenía razón. Y él no podía decirle que estaba celoso.

-Demonios, Ichigo ¿Qué es lo que te pasa? Te comportas como un idiota celoso, pensé que sabias que estoy c-o-m-p-r-o-m-e-t-i-d-a, ¿entiendes? El puede besarme hasta el día de su muerte

Ichigo volvió a enfurecerse -¿Y es que acaso tú permitirás que él lo haga?-

-¡No tengo elección!

-¡Si la tienes!

-¿¡Cuál!

-¡Escapa! ¡No te cases con ese idiota!

-¡No puedo! ¡El honor y orgullo de Kuchiki está en juego! ¡Escapar seria un insulto para el clan!-

-¿¡Y convertirme en shinigami no lo fue! ¿¡Rukia! ¿¡Porque deberías respetar las reglas ahora!

-¡Lo que ocurrió contigo no tiene nada que ver! - grito ella

-¡Si tiene, por que gracias a ello casi te mueres, y tuve que venir a salvar tu trasero! ¡Así que tu vida es MIA, y yo soy el que decide TU futuro!

Atacar el orgullo de un Kuchiki era lo peor que Ichigo podía hacer, pero al parecer lo había olvidado, ya que el orgullo de Kuchiki Rukia había sido tocado.

Y ella, como buena Kuchiki, defendió su orgullo, como la mujer que era

Levanto una mano y la estrello con fuerza contra la mejilla de Ichigo

Los ojos miel se abrieron desmesurados, mientras que una de sus manos subía hasta la mejilla afectada, que empezaba a arder y enrojecerse.

Rukia le había dado golpes de todo tipo, puñetazos, patadas, puntapiés, con el peine del pie, con los nudillos, codos, rodillas, pies, dedos y muchas otras partes de cuerpo…

Pero una cachetada era humillante para él, y si venía de su amada Rukia…

Era humillante y doloroso, no solo físicamente, sino también para su corazón

-¿¡Quien te has creído para decir eso! ¡Ni tu ni nadie tiene derecho a decidir sobre mi vida y mi futuro! ¡Te convertí en shinigami por mi propia elección! ¡Acepte una condena por mi elección! ¡Si hago esto es por mi propia elección! ¡Y ni TÚ ni nadie podrá cambiarlo! - grito ella más que furiosa

Ichigo no respondió, solo miraba a su compañera aturdido, aun con la mejilla sonrojada

-…Realmente… no se que ha estado pasando contigo... ¿Dónde está el chico tierno que me regalo este conejito mientras estaba convaleciente? - mostro al animalito entre sus brazos -¿Dónde está el chico dulce que velo por mi mientras no despertaba? ¿Dónde está el chico que me alegro los días tristes, y que me salvo la vida? Como tú dices -

Silencio

-… No sé qué te ocurre, y no espero que me lo digas, porque sé que no confías tanto en mí, pero mientras no madures, es mejor que no me dirijas la palabra… Ichigo… - dijo ella con voz decepcionada, mientras le daba la espalda y empezaba a caminar, perdiéndose por el mismo lugar en donde habían desaparecido su hermano y su prometido.

Ichigo se quedo viendo el lugar donde ella había desaparecido. Llevo una mano a Zangetsu y se dio la vuelta. Estaba decidido.

Ciertamente, el no tenía derecho a opinar en la vida de Rukia, hiciera lo que hiciera

Pero se había dado cuenta de algo.

Sin importarle nada, incluyendo a la mismísima Rukia, ella sería solo para él, no se conformaría con solo tenerla como una amiga, se había dado cuenta de eso hacía poco, no se quedaría de brazos cruzados viendo como Gomakashi se la quitaba…

Lucharia…

Lucharía para que no se casara con ese maldito…

Lucharía por el corazón de Rukia…

costara lo que costara…


Otro capítulo largo, y creo que el próximo será igual de largo, porque…

*: nee, esa charla la publicare en otro capítulo.

TA CHAN

Habrá lemon…

En el próximo capítulo, la fiesta de compromiso¡

Perdonen por la tardanza para subir este capitulo

Jejeje, muchas gracias a TODOS por sus reviews. Hacen que quiera seguir escribiendo.

Nos vemos en el próximo capítulo¡

SAYONARAAA¡