Hola chicas, gracias por seguir la historia, espero que les guste el siguiente capítulo, no las entretengo mas y que lo disfruten!
Habían pasado ya 7 meses desde el nacimiento de la pequeña Shopie y la niña demostraba una inteligencia superior, aun no hablaba pero con pequeños balbuceos y señas se hacía entender cosa que tenia maravillada a River.
-te gusta? –decía River sonriendo mientras le daba una cucharada de papilla.
-mmmm –exclamaba la pequeña, moviendo los brazos en aprobación.
Sophie entre mas crecía olvidaba comunicarse telepáticamente con sus padres, se había convertido en una bebe regordeta, con unos ojos enormes color avellana, pestañas largas, mejillas rosadas y un cabello rubio idéntico a su madre.
Quieres más? –cuestiono River a su hija.
La pequeña sonrió y apunto al pequeño vaso rosado que estaba frente a ella.
Ohh quieres jugo?
Ju ma-ma –exclamaba la pequeña.
Que hace mi pequeña? –hacia su entrada el Doctor
Estamos desayunando –sonreía River.
Doc! –grito la pequeña alzando los brazos a su padre.
Pa-pa… soy pa-pa -decía el Doctor un tanto frustrado.
Ella te dirá papa tarde o temprano cariño –trataba de calmarlo River.
Porque me dice doc? –rascándose la cabeza
Porque no puede decir Doctor aun.
Lo sé… pero porque quiere decirme Doctor?
Porque… es tu nombre?... al menos el único que conocemos, cuando me dirás tu verdadero nombre? –esta vez quejándose.
Ya hemos hablado de eso River. – mientras acariciaba a la pequeña Shopie.
Soy tu esposa, merezco saber tu nombre.
River… no insistas.
Ok… entonces no te quejes que tu hija te llame Doctor. –decía sumamente molesta tomando a Shopie en brazos y saliendo de ahí.
Para el doctor era sumamente difícil decirle a River una razón creíble del porque no le decía su nombre, trataba de retrasar ese futuro que tanto temía.
Minutos después mientras la pequeña Shopie dormía en su cuna, River estaba en su recamara recostada tratando de evitar al Doctor.
-puedo pasar? –se asomaba el Doctor tímido.
-que necesitas? –respondió seria.
-River… no quiero que estemos así –mientras se adentraba en la habitación.
-no confías en mi?... después de tanto tiempo, aun no confías en mi? –se podía ver claramente que tenía los ojos húmedos.
-como puedes pensar eso? –se acerco a ella y trato de abrazarla pero esta se alejo, poniéndose de pie.
- no sé qué pensar Doctor.
-River… confías en mi?
- tú sabes la respuesta.
-entonces tienes que confiar en mí y creerme cuando te digo que si no te digo mi nombre es por una razón muy poderosa, no porque no quiera o no confié en ti… te amo y tu y Shopie son lo más importante para mí. –la tomo de la cintura y la atrajo hacia él.
-confiare en ti doctor –suspiro limpiándose una lagrima que amenazaba con salir.
-gracias –le beso los labios dulcemente –ahora estas lista para ir a ver a tus padres?
-solo espero que Shopie se despierte y nos vamos –dio una pequeña sonrisa.
-así me gusta… verte sonriendo.
Luego de unos minutos se podía escuchar a lo lejos los balbuceos de Shopie indicando que se había despertado, la niña balbuceaba y la TARDIS hacia ruidos como si se estuviera comunicando con ella, el Doctor amaba eso, lo había descubierto una noche en la que una Shopie de 4 meses lloraba sin cesar en plena madrugada y la TARDIS sin ninguna indicación los había llevado al hospital más grande del universo y en el que la propia River alguna vez estuvo, la pequeña tenia cólicos pero la TARDIS se mostraba inquieta y sumamente protectora con la bebe, eso al Doctor lo hizo sentirse no solamente contento con el hecho, sino sumamente orgulloso de que existiera esa relación entre la TARDIS y su hija.
Luego de vestir a la pequeña, se dirigieron a la tierra a casa de los Pond.
-Omg! Apenas escuche el sonido de la TARDIS y salí corriendo –decía una por demás emocionada Amy
-donde esta mi princesa? –decía un Rory asomándose detrás de ella.
-aquí estoy, porque hablabas de mi verdad papa? –fingía enojo River con Shopie en brazos.
-mis dos princesas! – se acerco y beso a River en la mejilla para después arrebatarle a la niña de los brazos.
-esta enorme! –decía Amy acariciando a Shopie.
-aquí estoy… sabían eso?... el hombre de la caja?, me recuerdan? – un tanto celoso.
-ohh cierra la boca Doctor! –le dio un codazo Amy – y déjanos disfrutar de esta lindura.
La familia entro a la casa, River amaba visitar a sus padres, a partir de su embarazo supo lo que era en verdad tener padres, Amy se portaba muy dulce y atenta con ella, siempre aconsejándola y aunque no los tomara mucho en cuenta amaba que se preocupara por ella de esa manera, Rory por su parte se portaba muy protector, siempre amenazando al Doctor que se portara bien con ella, cuando en una ocasión la sorprendieron el día de su cumpleaños visitándola en la TARDIS, todo planeado por el Doctor, lo hicieron presentándose con globos, pastel en mano y algunos peluches, eso y sumándole que tenía poco de haber dado a luz, fue demasiada emoción para ella, derramo lagrimas a lo largo de la cena que le habían preparado, por fin tenía una familia y estaba por demás agradecida por ello.
-mira lo que le compre a Shopie! – gritaba Amy bajando de las escaleras con un enorme oso de peluche.
-madre es enorme! – exclamo River sorprendida.
-se lo dije… pero ella insistió. –decía Rory aun con la bebe en brazos.
- ohh un oso de peluche, un gran oso, es fantástico, tan suave… -decía el Doctor acariciándolo.
- es de Shopie!
- ni si quiera jugara con él! –fingía enojo el Doctor.
-por supuesto que jugara con él, verdad Shopie?
-o sooo –decía la niña agitando los brazos emocionada.
-acaso acaba de decir oso? –cuestiono un Rory asustado.
- ohh si, ya habla –contestaba River orgullosa.
- tiene 7 meses River –decía Amy impresionada.
-lo sé… es algo floja –interrumpía el doctor.
-floja? –le dio un codazo.
-auch! Eso dolió! Porque todo el mundo me da codazos? Me he perdido de algo? –se quejaba amargamente.
La tarde transcurrió entre pláticas y risas, hasta que cayó la noche y una Shopie dormida en los brazos de su madre era besada con sumo cuidado para no despertarla por sus amorosos abuelos.
-cuida mucho a mi princesa.
-claro que si papa –sonreía River.
- y por favor… no tarden tanto en visitarnos, queremos estar con esta bolita de carne. –mientras le tocaba una de las piernitas.
-bola de carne? Que quieres decir? –cuestionaba confundido el Doctor.
-es un decir!... Doctor cuida de ellas y visítanos mas seguido, los extrañamos mucho.
-Amelia… mi Amelia, puedo? –cuestiono esperando la aprobación de Rory, cuando este asintió con la cabeza le dio un fuerte abrazo y un beso en la frente. –ellas son mi vida.
-lo sé.
-madre, papa… prometo que los visitaremos pronto, los quiero… y Shopie los adora.
-y nosotros a ella, nos hemos enamorado de esa enana. –sonreía Rory.
Luego de una larga despedida River y el Doctor se dirigieron a la TARDIS sumamente contentos de la visita a su familia, el Doctor tomo a Shopie en brazos y con sumo cuidado la recostaba en su cuna, la pequeña entre abrió los ojos.
-pa-pa –alcanzo casi a susurrar antes de cerrar nuevamente los ojos y caer rendida.
-hasta mañana hija… -decía un por demás conmovido Doctor.
CONTINUARA…
