¤°.¸¸.·´¯""´¯·.¸¸ ORGULLOSA & NECIA .¸¸.·´¯""´¯·.¸¸.°¤
By ASUKA02
Capitulo 11: Dos opciones
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Cuando Kensuke despertó lo primero que hizo fue llevarse la mano a la cara y estrujarse la adolorida cabeza, lo segundo que noto fue que no tenía las gafas, entonces abrió los ojos y comprobó que evidentemente estaba en una cama, su cama en la habitación del hotel.
Ni siquiera recordaba como llego allí, "debí llegar borracho y alguien de los empleados me subió aquí". Con ese pensamiento salió de la cama, su vista no estaba tan dañada como la gente puede pensar de alguien que siempre lleva anteojos, aun así los necesitaba para poder leer y ver con nitidez.
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Cuando Soryu despertó ya eran las nueve de la mañana, era muy extraño en ella quedarse dormida en un día laboral, pero en esta ocasión su descuido se debía a que tardo mucho en conciliar el sueño, y todo era por culpa de Aida, la pelirroja no se permitía aceptar sus sentimientos y eso le había robado el sueño.
En el estacionamiento cuando metió la mano a su bolso para sacar las llaves de su auto, toco un objeto que no recordaba aun llevaba, eran los lentes de Kensuke, Asuka los empuño y subió al automóvil.
En su oficina Kensuke se sostenía la cabeza con ambas manos, debía leer un monto de papeles y no encontró sus anteojos por ninguna parte, así que estaba frustrado y enojado consigo mismo, por su incapacidad en recordar un hecho tan sencillo. También estaba claro que la cabeza no le dejaría de pitar hasta que no se le pasara la resaca y sus ojos no encontraran la comodidad de poder descansar. Tocaron a su puerta y él murmuro un.
–Adelante.
Pero grande fue su sorpresa al ver de quien se trataba, Aida se puso de pie y la pelirroja cerró la puerta tras ella.
-Solo vine a traerte tus lentes, supuse que los necesitabas. –dijo apenas lo vio.
-Gracias… supongo… ¿Cómo es que tienes mis lentes? –pregunto tomándolas extrañado.
-¿No recuerdas nada? –pregunto con escepticismo, Kensuke ahora ya podía ver con nitidez lo guapa que ella estaba ese día.
Se rasco la nunca mientras imágenes borrosas llegaban a su cabeza, -Recuerdo que estaba bebiendo en un bar con dos bailarinas muy sexys, supongo que alguna de ellas me llevo al hotel.
-¡Pues supones mal! –se indigno. –¡Yo fui que quien te lleve!, es el colmo que solo recuerdes al par de perras que te quería embaucar.
-¿En serio?, ¿son ladronas?.
-¡Que se yo!, -se obstino Asuka, -ya cumplí con devolvértelas ahora me largo.
-Soryu, -dijo él recostándose de la puerta para que no pudiera irse, -¿porque estas tan enojada?, ¿acaso paso algo anoche que deba saber?.
-¿Y qué tendría que pasar según tu? –disparo ella con los ojos entrecerrados.
-No sé, ¿tuvimos relaciones o algo?, ¿O quizás me manoseaste cuando estaba inconsciente? –bromeo.
Asuka resoplo ofendida, -¡ah, por favor!, ¡como si no tuviera mejores cosas que hacer, que estarte manoseando!, ¡hazte a un lado, voy a salir!.
-¿Porque me ayudaste sino te importo?, ¿porque viniste a traerme mis gafas si no te intereso?, porque…
-Porque no soy una bruja, porque lo haría por cualquiera de mis amigos.-lo atajo ella.
Kensuke no dijo mas, se aparto de la puerta y ella se marcho, el resto de la tarde el militar se la paso en la oficina, su resaca disminuyo luego de tomarse unos analgésicos, a la mañana siguiente era sábado por lo tanto estaba libre, aun así necesitaba ropa limpia, y el servicio del hotel era muy costoso, pero Shinji le recomendó un lugar donde él mismo podía lavar su ropa.
Cuando llevaba apenas cinco minutos en el establecimiento, ocurrió algo muy interesante.
-¡No puede ser!
Se quejo una voz femenina y él se volvió para luego sonreír, -¿Soryu me andas siguiendo?.
-¡Ja!, ya quisieras, llevo más de tres años viniendo a este lugar –se ofendió la alemana, quien traía un bolso lleno de ropa colgando se su hombro.
-¿Y cómo has estado? –pregunto Kensuke por hablar de algo, mientras metía la ropa en la maquina.
-Fenomenal –respondió con sequedad luego se dirigió a la salida, para esperar a que el chico se marchara y luego ella usar las maquinas, le incomodaba la presencia de Aida.
-Soryu, no te vayas por mí, -dijo haciendo que ella se detuviera, -no dejes de hacer tus cosas por mí, lo que menos quiero es amargar su existencia.
-Ya termine, solo venia a verificar si había apagado la maquina. –invento.
-Ah… bueno… ¿entonces todo bien entre nosotros?, -ella levanto una ceja y él se apresuro a añadir, -me refiero a que, ¿no hay rencores?, podemos fingir que no paso nada entre nosotros, por mi parte ya no tendrás problemas, tratare de no toparme contigo.
-¡Estás loco!, ¿acaso quieres quemar tu ropa?, -soltó ella repentinamente señalando el humo que salía de la maquina.
-¡Maldición! –chillo Aida abriendo la tapa de la secadora, quemándose la mano en el proceso.
-¿Acaso no sabes que no debes meter ropa seca en la secadora?, -se burlo Asuka quien lo había visto hacer eso pero por pura maldad no le dijo nada, -todo acá se ha quemado. –agrego echándole un vistazo a la ropa chamuscada.
Kensuke solo se tocaba con los labios la mano herida, murmurando cosas por lo bajo -déjame ver llorón. –Se mofo la alemana, -no tienes nada, solo está irritada, -agrego tocando la piel enrojecida, -y hasta un poco de crema dental te ayudara a disminuir el ardor.
Aida iba a responder un "gracias" pero sentir los labios de la mujer sobre la piel irritada le cortó el aliento…el habla, todo. Y era verdad que la humedad de sus labios le ayudaban a no sentir la picazón, pero definitivamente ahora era todo su cuerpo el que empezaba a arder.
Las pupilas azules se clavaron en las marrones, y la respiración de Kensuke comenzó a tornarse irregular, -¿quieres… que me desaparezca de tu vida?. –pregunto él.
Soryu despego los labios de la mano del hombre y bajo la mano, él apretó la mano de Soryu y prosiguió, -hay momentos como estos, en los que siento una conexión fuerte contigo, en los que me parece que yo te importo, -con cada palabras se acercaba mas a ella y Asuka estaba perdida en sus palabras, -pero ahora todo depende de ti, no de mi.
Lo siguiente que paso fue muy rápido, Soryu apretó la mano de Kensuke y mirándolo a los ojos dijo. -quiero acostarme contigo, pero solo eso.
Evidentemente eso lo dejo sin palabras y ella luego comenzó a reírse, -diablos Soryu creí que era verdad.
-Ponte hielo. –Le recomendó palmeándole el hombro, -y si estaba hablando en serio.
La alemana se marcho y él se quedo allí como un pendejo, -mierda, mierda, mierda… ¡Soryu esperameee!
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Varios días después…
Lo malo de ser la jefa era que tenía muchas responsabilidades, lo bueno de tener una amiga muy aplicada era que podía delegar la mayoría de ellas a su administradora y pegarse unas buenas escapadas.
No había nada más relajante que el momento después del orgasmo, pero los momentos previos podrían hasta causarte un infarto, como científica sabia cada detalle, aunque no era lo mismo saberlo que sentir el vigor de un hombre atractivo moviéndose dentro de tu cuerpo, y Kensuke verdaderamente era su mejor descubrimiento, Soryu le atrajo del cuello y él ahogo un jadeo en su boca mientras apretándole los senos eyaculo dentro de ella.
Nada le provocaba mas adrenalina que estar en los brazos de Soryu, y eso que tener que correr por su vida era algo insuperable, Asuka dejo de besarlo cuando sintió el corazón de este latir a velocidades peligrosas.
-¿Como estas del corazón? –pregunto medio en broma medio en serio.
-De maravilla… pero me van a echar del trabajo si sigo… con estas salidas. –suspiro en su cuello, Asuka sonrió agotada, quizás si era muy demandante, pero no podía evitarlo quería pasar todos sus ratos libres con él, Aida salió de ella y se tumbo a un lado en la cama.
Asuka acomodo la cabeza sobre el pecho del chico y jugó con dos dedos haciéndolos caminar por la piel sudorosa de Kensuke, saltándolos por los abdominales hasta detenerse en los labios del chico. –Si te echan no será mi culpa, eres libre de decirme que no.
-Seré libre, pero no puedo decirte que no, el sexo es lo único que te une a mí.
-No es verdad. –protesto ella.
-¿No?, pero si no hacemos más que follar, aun no hemos tenido una cita y yo sigo viviendo en un hotel.
-¿Que tiene de malo eso?.
-Nada… pero yo quiero vivir contigo.
-De eso nada, si quieres te ayudo a buscar un apartamento, pero no vamos a vivir juntos.
Kensuke salió de la cama y comenzó a vestirse empleando demasiada fuerza, -no necesito tu ayuda para buscar apartamento, yo mismo me basto para conseguir uno.
-¡Bien como quieras!, y mañana no nos veremos, ni el viernes, ni el sábado.
-¿Ni nunca? –Pregunto él con sarcasmo, -está bien, no tengo ningún problema con eso, después de todo NO somos una pareja, y soy libre de decirte que no.
Se marcho enojado, Asuka se ducho y regreso al trabajo, "que manera de arruinarme el día", las palabras de Aida se habían sembrado en la mente de Soryu robándole la tranquilidad. Y si bien era verdad que no tenían una relación, ella se creía con derechos sobre él.
-¿Y no te da miedo, dejarlo solo tantos días?. –le pregunto repentinamente una semana después Rei cuando ambas almorzaban a medio día.
-Kensuke es suficientemente grandecito como para cuidarse solo. –respondió automáticamente la pelirroja sin notar que Ayanami sonrió al comprobar que la pelirroja estaba pensado en Kensuke, pues ni siquiera pregunto de quien hablaba.
-Y estoy segura que sí, pero yo me refería a, ya sabes, a todas esas mujeres solteras que andas por allí en busca de pareja. –aclaro Rei.
"Ese hombre es mío" gritaron alteradas todas las Asukas que vivían en su cabeza.
-Pues que se vaya con alguna de esas, así sabrá que soy mejor que todas. –respondió con indiferencia.
-Vamos, ni tú misma te creíste esas palabras, si Kensuke se va con otra, tu contratarías a un tirador para sacarla del juego. –argumento Rei, muy a su pesar a la pelirroja le causo risa el chiste.
Ese mismo día en la noche cuando Kensuke miraba la televisión llamaron a su puerta, él supuso que era algún empleado y recordó que ya debía pagar otra semana, el gobierno Ruso no le había devuelto el dinero que le habían quitado en el proceso judicial por sospechar que era dinero robado, así que sus ahorros ya no eran mucho y tenía que buscar otro lugar pero encontrar un apartamento decente y libre en Tokio-3, era casi imposible.
Antes de abrir la puerta miro al techo y dijo. –Touji has que sea un empresario loco que vino a regalarme cien barras de oro puro.
Abrió la puerta seguro de que era una empleada del hotel con más sabanas limpias, pero no era ella, ni tampoco el empresario loco.
-¿Asuka? –Murmuro entre la extrañeza y la alegría, –¿sucedió algo? –pregunto preocupado.
-¿Porque no me has llamado en toda la semana?
Se rasco la nuca asombrado -Es que… pensaba que estabas enojada conmigo.
-Lo estoy ahora. –respondió seria, eso lo hizo sonreír, porque después de todo Asuka en esa parte era igual a todas las mujeres, se quejaba si la acosaba con mensajes, y se enojaba si no lo hacía.
-¿Quieres pasar? –pregunto abriendo la puerta completamente.
-No, después dirás que solo te uso para tener sexo. –se negó orgullosa.
Ese comentario lejos de darle risa, más bien lo hizo sentir muy alegre, porque el simple hecho de que ella estuviera enojada por no verlo en toda la semana, lo hacía sentir querido.
-Bueno es una pena, porque justamente hoy no me importaría que me usaras. –Asuka arrugo la frente, -solo era una broma, ¿quieres ver televisión? –le pregunto pasando un brazo por los hombros de la mujer.
Ella se encogió de hombros, se podría decir que esa noche su relación avanzó bastante, esa noche comieron pizza criticando la película e intercambiaron información sobre sus gustos, esa noche durmieron juntos sin hacer el amor, esa noche Asuka comprendió que Kensuke no necesitaba de grandes cosas para ser feliz. Él solo quería tenerla cerca, solo quería consentirla y ella difícilmente se dejaba, porque Soryu no estaba acostumbrada a que un amante tuviera ese tipo de afectos con ella.
Kensuke quería ser su amor, ser el único hombre que habitara en su corazón, y fue justamente esa obsesión lo que una semana más tarde provocó una seria discusión entre ellos.
-Yo entiendo que tengas que viajar, pero no veo ninguna razón por la que no pueda ir contigo. –argumento él.
-Entiende que es un congreso de científicos, nada tienes que hacer allí.
-Estará lleno de hombres, acaso cuando estés allá y yo aquí, ¿les dirás que tienes novio?, -soltó él, Asuka comenzó a reírse, -¿no verdad?, no lo dirás, y si te encuentras con algún ex amante de seguro me cambiaras.
La cachetada que le propino Asuka lo dejo sin palabras, -si eso crees no tenemos nada de hacer juntos.
Por más que le pidió disculpas ella se marcho enfadada, no sabía cuántos días tardaría en ese viaje pero cuatro días después, Soryu seguía sin regresar y a él la impaciencia lo estaba desesperando, en el apartamento de Shinji, ambos amigos jugaban playStation y bebían cerveza.
-Shinji en la cocina te deje las bolsas, no tardes tanto en guardar las cosas en el refrigerador. –le advirtió Rei.
-Si ya las guardo, ¿o tu serias tan amable en guardarlas por mí?, estoy a punto de ganarle.
Kensuke resoplo, -¿ganarme a mí?, eso no va a pasar.
-Las compre por ti. –Protesto Rei con las manos en las caderas, -además Asuka regresa hoy, tengo que mostrarle el estado de las cuentas, y quiere presentarme a alguien.
Aida dejo de pulsar los botones del control y no pudo hacer nada para evitar que Rei se marchara ni que Shinji asesinará su personaje lanzándolo a un río lleno de piedras filosas.
-¿Quién era el que decía que nunca te iba a ganar? –Se mofo Shinji, -ya vuelvo, voy a guardar las cosas en la nevera.
Shinji guardaba los alimentos en la nevera cuando su amigo entro en la cocina, Kensuke le robo una manzana roja y la mordió, -Rei te tiene amaestrado y eso que ni se han casado. –se mofo el de lentes.
-Pues en un mundo donde ahora hay más hombres que mujeres, tengo que cuidar la que tengo. –respondió tranquilamente Ikari.
-Bueno eso es verdad, -contesto el otro, Kensuke le paso los espárragos y luego soltó las palabras que tanto le fastidiaban la existencia. –Asuka termino conmigo.
Shinji arrugó la frente con extrañeza, -¿y eran novios?, ¿no eran solo amantes?
Aida frunció el ceño y contesto irritado, -ves, es eso justamente lo que me enoja de ella y ustedes, no me toman en serio.
-¿Ustedes? ¿Y qué tenemos que ver Rei y yo en eso? –pregunto Ikari confundido.
-Mucho, se la pasan poniendo en duda cada cosa que Asuka hace por mí, tanto así que ella misma reprime sus sentimientos, no me dice nada cariñoso, es como si pensara que todo el tiempo está siendo evaluada por ustedes.
Shinji sabía que Kensuke podía tener razón en eso, pero ya él no era aquel chico que se disculpaba por todo, palmeo la espalda de su amigo de lentes y no se le ocurrió nada mejor que darle su sincera opinión.
–El amor difícilmente se puede ocultar, Asuka siempre ha sido muy extrovertida, y expresa sus pensamientos sin miedo, si te quiere te lo hará saber, no te amargues por eso.
"¿Que no me amargue?" las palabras de Shinji sembraron una gran duda en la mente del militar, duda que le hizo saber a la pelirroja apenas la vio al día siguiente, la había esperado bajo la sombra de un árbol hasta que ella salió del trabajo, y antes de que Soryu subiera al auto, Kensuke la saludo, su extrema seriedad hizo que ella misma se preocupara y aceptara hablar.
-Era eso, creí que era algo serio, no se tal vez estabas enfermo y yo también podría estarlo. –argumento fastidiada y aliviada a la vez.
-Esto también es serio.
-¿Si te respondo eso dejaras de fastidiarme? –Pregunto ella, él asintió no muy convencido, -Pues sí, no soy de piedra, me gustaba esto de compartir mi tiempo contigo, y no me refiero solo al sexo.
-¿Me quieres o no? –pregunto impaciente.
-Sí, pero no puedo estar con hombre que no confía en mí, y además de eso cree que soy una zorra.
-No pienso que seas una zorra. –replico dolido.
-Claro que si, y ya dejemos las cosas como están, afortunadamente estamos a tiempo, no intentemos algo que está destinado al fracaso, evidentemente si no supimos nada del otro en catorce años, podemos seguir sin volver a vernos.
Las palabras de Soryu le dolieron como millones de agujas, porque ella simplemente se rendía, y lo hacía con una facilidad que lo hería y ofendía en iguales partes.
-¿Entonces este es el final?, -pregunto él, ella dijo que si y Aida forzó una sonrisa, -yo si no me arrepiento de nada, ojala tu no lo hagas.
Kensuke se marcho y la vida siguió su curso.
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Los días fueron pasando hasta convertirse en una semana, luego en dos meses, Rei y Shinji hacían sus planes para la boda, todo en la empresa marchaba bien, se podía decir que la vida de la pelirroja estaba muy bien económicamente hablando, aun así sentía que algo le faltaba, de Kensuke no volvió a saber nada, sabía que Shinji mantenía el contacto con Aida, pero este ni por equivocación lo mencionaba delante de la alemana.
Y eso aunque no debería importarle, le importaba, porque nunca había habido secretos entre ellos, y la pelirroja sentía que los dos lo hacían adrede,Rei tiro del brazo de Asuka y la jalo hasta un atelier de alta costura.
-¡Este es!, se ve precioso en el maniquí. –exclamo Ayanami viendo un vestido de novia sencillo pero muy bonito.
-¿No te parece que es muy medieval? –argumento la pelirroja.
Las siguientes dos horas la pasaron entrando de tienda en tienda, Asuka estaba que echaba chispas, aunque la boda de sus amigos no sería religiosa, se estaban gastando una verdadera fortuna, aun así ellos estaba felices, y en este caso su felicidad no era contagiosa, se extendía como un mal en Asuka, ya ni siquiera podía recordar cuándo fue la última vez que hablaron de otra cosa que no fuera el matrimonio.
Los pies de Asuka pulsaban en sus sandalias cuando se sentaron a merendar en un pequeño restáurate. –¡Ah!, ya quiero que se casen para que se acabe esta pesadilla, -comento la alemana ganándose una mala cara de parte de la peliazul.
Después de la comida, Asuka se reconforto diciendo, -¡vamos! me voy a reir bastante al verle la cara a Shinji cuando sepa que elegiste un traje blanco para él, y para remate tendrá que usar una pajarita azul celeste.
La chica se carcajeaba cuando Rei la corto diciendo –Lo siento pero no puedes ir ahora.
-¿Por qué no? –pregunto extrañada.
-Es que Shinji me llamo para pedirme que le llevara una pizza, -explico Rei, Asuka hizo un gesto de no entender y Ayanami no le quedo más opción que añadir, -Está jugando PlayStation con Kensuke.
La pelirroja se mordió el labio luchando por no preguntar, pero finalmente lo hizo.
-Ya… y… ¿él como esta? –pregunto vacilante.
-¿Shinji?
-¡No te hagas la mensa!, sabes a quien me refiero. –replico la alemana y la otro sonrió.
-¿Te refieres a Kensuke?... pues le han pasado muchas cosas, consiguió un apartamento, será papá en unos meses, ya se comprometió con la chica, si lo vieras no lo creerías se le ve muy feliz.
-¿Dass?
Musito Asuka sin poder evitarlo, su cara expresaba lo que sentía, tristeza, durante largos segundos nadie dijo nada.
–Deberías alegrarte por él, después de todo le dijiste que hiciera su vida sin ti.
"¿Alegrarme?, ¿cómo?"
Ayanami puso una mano sobre el hombro de la pelirroja como si la consolara y luego sonrió ampliamente, la alemana no le encontraba ningún motivo para sonreír, había perdido a Kensuke para siempre y para completar su mejor amiga se burla de ella en su propia cara.
-Lo que estas sintiendo debe ser terrible, para no poder ocultarlo, debe ser como perder al amor de tu vida, no me gustaría pasar por eso, afortunadamente Kensuke te ama, y ni será padre, ni está comprometido.
-¿Qué? –musito nuevamente la pelirroja.
-Que me acabo de inventar esa historia. –reconoció Rei con simpleza.
-¡Te voy a pegaaar! –grito Asuka lanzándose por el cuello de su amiga.
-¡Alto!,-dijo Ayanami alzando una mano, Asuka detuvo sus intento de estrangularla –Shinji me está llamando, -presiono el botón y se llevo el celular a la oreja. –Si cariño ya te llevo lo que me pediste… estoy con Asuka, no te preocupes, voy yo sola, pueden seguir jugando con calma.
-Eres la peor amiga del mundo.-gruño con rabia la alemana.
Rei sonrió, -Soy la mejor amiga, porque gracias a mi te has dado cuenta que amas a Kensuke y que el solo hecho de creerlo perdido, hizo que tu mundo se tambaleara.
Asuka resoplo, -Claro que no.
-Lo malo es que a Kensuke le ofrecieron un trabajo lejos de aquí, y se piensa ir dentro de una semana, y lo peor de todo es que eso no lo estoy inventando, Shinji me lo conto anoche. No lo dejes ir Asuka, ya no te cuestiones más, este hombre si lo vale, él tiene que ser para ti.
Y como era de esperarse Asuka no hizo nada para impedir la marcha de Kensuke, lo más que pudo hacer fue tomarse varias copas el día que suponía él debía ir en un avión con destino… lejos de ella. Iban tan absorta en esos pensamientos que no vio la camioneta de Aida frente al edificio donde ella vive.
Él, dentro de la camioneta la observo sin hacer nada, ella entro en el edificio y Kensuke encendió el motor y cuando salía del estacionamiento casi atropella a la peliazul.
Dentro del apartamento Asuka se duchaba con parsimonia en la tina llena de pétalos de rosas y espuma con fragancia a fresas. Ese era su momento preferido del día y odiaba cuando la interrumpían.
-¡Ya voy! –grito saliendo de la tina, era la voz de Rei llamándola insistentemente desde la puerta, Asuka se seco con una toalla y se coloco un albornoz color vinotinto, el cabello lo tenía aguantado con una gancheta para no mojárselo.
Abrió la puerta indignada y se quedo de piedra, -aquí lo tienes, no hagas una estupidez. –dijo Rei y entro en la puerta del frente, ósea su apartamento.
Solos en el pasillo Asuka no sabía que decirle a Kensuke, así que dijo la estupidez que Ayanami le advirtió que no hiciera. –¿Debo pedir una orden de alejamiento?... ¿eso no sería otra mancha para tu expediente?.
Aida se rasco la nunca y sonriendo respondió, -No hace falta, es la última vez que vendré, solo quería despedirme, me han ofrecido un trabajo mejor en Australia.
-Vaya, está lejos.
-Si pero, sinceramente prefiero establecerme en Tokio, creo que me estoy poniendo viejo, ya no me gusta andar dando tumbos –bromeo, luego se puso serio repentinamente. -Aun no lo he aceptado, no completamente solo tengo que llegar allá y filmar el contrato y asumir un nuevo reto.
Asuka no supo que decir y el silencio fue nuevamente roto por él -¿Te estabas bañando?, -pregunto admirando el contraste de colores, entre el vinotinto del albornoz y la piel de ella.
-Pues sí.
Y nuevamente se hizo otro silencio y ella lo miraba con desconfianza como si esperara que algo sucediera. -la verdadera razón por la que vine es otra… tu opinión me interesa.
-¿Opinión sobre qué?-pregunto con interés.
-Es sobre mi vida, ¿crees que podre ser feliz por allá?, en verdad no hay una mínima posibilidad de que tu participes en ella?.
-¿Te refieres a tu y yo juntos aquí en Tokio? –Pregunto en aparente calma, él asintió, -acepta el trabajo, es lo mejor para tu carrera, debes limpiar tu nombre y que esa Eliza no se salga con la suya.
Kensuke bajo la cabeza derrotado, Asuka no le quitaba ojo de encima y las ganas de darle un abrazo le estaban ganando, pero él hablo antes de que ella hiciera cualquier cosa.
-Rayos Shinji tenía razón, pero no se dé que me sorprendo, después de todo te conoce mejor que yo, ¿puedes hacerme un favor?, -metió las manos en el bolsillo de su pantalón saco un manojo de llaves y las puso en la mano de Asuka, -dáselas a Shinji.
-¿Dass?, ¿porque le darás tus llaves a Shinji?... ¡Espera!, ¿ustedes hicieron una apuesta?... ¿tu carro a cambio de Qué?, ¿cual exactamente era la apuesta?.
-Él a que tu orgullo no te permitiría darme una oportunidad. –explico avergonzado.
-¿y tú? –le interrogo amenazante.
-Que al último momento te darías cuenta que merezco una oportunidad, y no dejarías que me fuera.
-¡Ja, par de idiotas!
-Bueno Asuka ya me voy, no puedo quedarme más tiempo ahora que tengo que irme caminando. –dijo él en tono lastimero.
-Quien apuesta un carro está muy seguro de ganar, ¿qué te hizo pensar que te daría una oportunidad? –pregunto ella haciendo que Aida detuviera los paso y se girara hacia ella.
-No estaba seguro, solo quería llevarle la contraria, además pensé que lo de esas dos semanas también había sido especial para ti, según tus amigos fui el primer hombre al que invitas a vivir contigo, eso me da algún merito no?
-Bueno tu mismo dijiste que estaba alucinando.
-No me recuerdes eso, aun no creo lo imbécil que fui al negarme, debí aprovecharme del momento, pero no creí que en verdad lo desearas, es verdad que no te conocía bien, por eso no pude notar que hablabas en serio, creo que cualquier mortal se lo hubiese tomado a broma, sobre todo yo, no me suelen pasar cosas buenas muy seguido, y tu eres lo único bueno que me ha pasado en mucho tiempo.
Ahora Soryu se sentía entre la espada y la pared.
-¡Demonios!, jure que no volvería a enrollarme contigo, y lo hice, si te acepto de nuevo, ya no tendría honor, de paso estaría dándote la razón en esa apuesta, si dejo que te vayas puede que me lamente de no detenerte.
-Todo un dilema. -ironizo él. -te ayudare a pensar... en mi auto tengo todas mis maletas listas, puedes decirme que las traiga aquí, entonces te hare feliz hasta el ultimo día de mi vida, o la opción mala que no debes tomar en cuenta, pedirme que me vaya, entonces no me volverías a ver nunca más.
Ella se desespero ante las dos opciones -¡Joder trae las malditas maletas!.
-¡¿En serio?! –chillo alegre, ella no dijo nada, -¿voy a vivir contigo? -ella asintió. -¡geniaaal!, -abrazo a la pelirroja con euforia y a espaldas de esta levanto el pulgar hacia la puerta del apartamento de Rei. -pero tengo tres condiciones. –dijo tomando a la chica de los hombros.
-¡ja y encima me pones condiciones!... ¿qué te has creído?, me valen un cuerno tus condiciones es MI apartamento.
-La primera es, dejaras que yo pague el alquiler de este apartamento.
-Es mío, lo termine de pagar hace años.
-Bueno entonces yo pondré el dinero para mantenerlo, la segunda es que quiero el lado derecho de la cama.
-Ni hablar es mi lado favorito.
-Ok, no me importa tanto, la tercera es que crearemos el hábito de comer juntos, ya sabes para conocernos más.
-¿Tienes alguna otra exigencia? –ironizó ella.
-Ahora que lo mencionas si, -Asuka entorno los ojos, -suelo tomar duchas largas, me ayudan a pensar, así que o mandamos a construir otro baño, o nos bañamos juntos.
Asuka sonrió de manera sensual -Me encantaron tus condiciones, -respondió abrazándolo, -comencemos por la segunda y la última.
Kensuke la cargo en brazos y entraron al apartamento como una pareja de recién casados, -¿tú me amas? –le pregunto Aida depositándola en la cama.
-Sí, –susurro en su oído, –pero no se lo digas a nadie. –Kensuke que la miraba desde arriba, sonrió y se inclino para darle un pequeño beso.
-Sera nuestro secreto, hueles delicioso como a fresas, -respondió desatando el nudo del albornoz de ella, tras un apasionado beso, hizo otra pregunta, -¿nos casaremos algún día?
-Claro, en la fiesta de bodas de Shinji y Rei, me pedirás matrimonio y le robaremos el shout,pero tiene que ser con un anillo caro, porque solo pienso casarme una vez.
Tras otro largo beso ella salió de la cama acomodándose el albornoz.
-¿A dónde vas mujer?. –protesto Aida.
Asuka salió diciendo que iba por vino, una cosecha que reservaba para un momento especial, Kensuke sonrió mirando al techo, -¿viste eso Touji?, ella me ama, y solo tengo que comprar un anillo para que se case conmigo.
Soryu regreso con la botella y brindaron por la vida que les esperaba juntos, por el amor y las jugadas del destino, por los buenos amigos que a pesar de a veces ser una molestia, siempre estuvieron allí motivándolos a juntarse.
-¿En serio apostaron los autos? –pregunto Rei a Shinji cuando iban saliendo del apartamento de Ayanami, demás estaba decir que ambos había escuchado toda la conversación y espiado por el ojo de la puerta.
-No, eso lo invento él, yo solo le dije la idea de inventar lo del viaje a Australia. –respondió con orgullo el antiguo piloto.
-Eres un canalla, también me lo hiciste creer a mí. –Se quejo Rei propinándole un golpecito en la panza a Ikari que soltó una risilla, -Pues si no fuera de esa manera tú no hubieras mostrado verdadera preocupación, y Asuka no se fuera ablandado.
-Tienes razón –reconoció ella pasando un brazo por la cintura de su novio y cuando entraban al ascensor ella pregunto, -¿crees que se graben un video porno?.
-El Kensuke de catorce años lo haría.
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FIN
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N/A: Aquí termina esta historia con un secreto que los tres llevarían a la tumba, pero ahora siguen vivitos y fastidiándose unos a otros. La graficas dices que muchas gente de todos los países leyeron este fic, así que aunque no comentaran me despido satisfecha porque sé que al menos lo leyeron.
Si a alguien les gusto la pareja de Kensuke x Asuka, y Rei x Shinji los invito a leer mi otro fic llamado "A escondidas" (esta completo) y a leer mi otro fic que está en proceso de actualización "La Tribu".
Bye
