Edward P.O.V.

-… en serio hermano, te lo digo, es la mejor mujer del mundo –

-Si jake, lo entendí las primeras cuatro mil veces que lo dijiste –al parecer el idiota de Black (Por que si, había dejado de ser mi primo en el momento en que supe que quería estar con MI Julieta) había decidido ponerse a decirme todas y cada una de las virtudes que tenía Bella, Ja! Como si no lo supiera. Solamente era una tortura para mi. El camino al campus se me había hecho horriblemente eterno.

-Lo mejor es que se todo sobre ella, la conozco desde hace años y podría decirte absolutamente todo. Como que por ejemplo sus flores favoritas son las rosas rojas – una pequeña sonrisa se extendió por mi rostro, eso era mentira, sus flores favoritas eran una combinación de todas las flores de colores, rosas rojas, blancas, lilis, margaritas… todas, pero todas ellas juntas. – su película favorita es titanic – una mentira mas, era el diario de la princesa, no le gustaban las películas que la hacían llorar – su color favorito el azul – era el verde, por que es el color de mis ojos, ella me lo había dicho en mas de una ocasión – Eso y muchas otras cosas – una parte de mi se sentía mal por él pues creía que era verdad, pero otra parte de mi, la misma que deseaba matarlo en ese mismo momento, se sentía tan feliz. Yo la había conocido mas en dos semanas que él en dieciocho años.

Pude seguir escuchando mas de eso, pero lamentablemente habíamos llegado al edificio de los departamentos de profesores, justo cuando comenzaba a divertirme la situación. Bajé de la camioneta una vez que se estacionó – Gracias Jake – por reencontrarme con el amor de mi vida pensé.

-Nos vemos mañana Ed – esperé a que la camioneta diera vuelta hacia los dormitorios de los chicos y así poder correr hasta el departamento de mi hermana, donde de seguro estaría mi amada Julieta. No estaba muy lejos, pero quería llegar lo antes posible.

Despues de 5 minutos llegué frente a la puerta del departamento 210, donde mi hermana me había dicho que estaría. Toqué la puerta y esperé a que alguien me abriera, de preferencia una castaña con ojos color chocolate. Si lo hacía ella no dudaría un segundo, la iba a tomar en brazos y la llevaría directo hasta mi departamento para poder besarla y acariciarla tan como lo había deseado cuando estábamos en el restaurant hace unas horas, pero por sobre todo, disculparme con ella, teníamos que arreglar las cosas.

-oh, Edward, te hubieras venido con nosotros, llegamos al mismo tiempo – rió mi hermana. Entré al departamento mirando disimuladamente a todos lados en busca de mi chica de ojos chocolate

-Tenía que hablar con Jake – mentí. Lo que menos quería era saber de él en ese momento.

-Bueno hermanito, las cajas están en mi habitación. – dijo señalando una de cuatro puertas al parecer cada una tendría una habitación, eso facilitaría las cosas. Miré como la de la derecha tenía una estrella dorada en la puerta. Rosalie, pensé. Quedaban tres habitaciones, así que caminé a donde ella me indicó – Cual de las dos? – pregunté mirando las puertas del centro

-Esta – señaló la segunda abriéndola. Genial, quedaban dos, una pregunta discreta y sabría cual era la habitación de Bella.

-por un momento pensé que era esa – señalé la tercer puerta dejando que el comentario sonara como algo casual

-Oh no, esa es la de Bella – sonrió. – Es extraño, antes se había comportado bastante bien hasta la cena, creo que no le agrado mucho el que Rosalie la presionara en su relación con Jake – estaba tomando una de las cajas sobre la cama cuando ella dijo eso tensándome ligeramente

-Entonces, ¿De verdad Jake tendrá una novia formal? – necesitaba saber sin llegar a levantar sospechas en la pequeña duende.

-Aun que, es increíble, de verdad parece estar enamorado de ella – sentí como mi cuerpo se volvía a tensar y los celos, acompañados del enojo el enojo, se apoderaban de mi. Una cosa era que le gustara, y otra que estuviera enamorado – pero creo que Bella no siente lo mismo por él

-Enserio? – no pude disimular mi alegría al escuchar aquello

-oh no Edward, ni lo pienses, ella es mucho menor que tú – quise golpearme por ser tan idiota

-No es eso, Alice, solo me causa gracia que es la primera vez que Jake se enamora y le dan calabazas – Mentí bastante creíblemente

-No seas malo con él – rió un poco la pequeña duende y yo me alcé de hombros

– igualmente me da risa – y una alegría infinita.

-Si, he de admitir que es gracioso – sonrió y rebuscó algo entre sus cosas encontrar una llave – Aquí tienes –

-Que es? – pregunté tomando la llave confundido

-Una llave, Te creía mas inteligente Anthony – se burló llamándome por mi segundo nombre

-Sé que es una llave, - rodé los ojos – lo que quiero saber es ¿una llave de que?

-No lo se Edward, debe ser una aleación de diferentes metales… -

-No pensé que supieras que la palabra aleación existía – bromeé para picarla un poco

-Ja Ja Ja – rió irónica – es la llave del departamento, recuerda que mamá dijo que debía de dártela para emergencias. – No podía ser verdad, tenía ganas de ponerme a bailar frente a ella, pero mantuve una expresión normal, aun que en realidad dentro de mi estaba llorando de emoción.

-Claro, como sea – contesté fingiendo que no me importaba

-Ya tienes tus cajas, ahora fuera de aquí – señaló la puerta y yo solo asentí para luego salir de su habitación. Miré disimuladamente a la puerta de al lado, donde de seguro Bella estaría. Sentí la imperiosa necesidad de entrar ahí y hablar con ella, pero de seguro este no sería el mejor momento, al contrario, una parte de mi pensaba que con eso terminaría echando todo a perder si hacia eso, era mejor esperar. Tomé las cajas y emprendí el camino hasta mi habitación.

Bella P.O.V.

Llevaba ya mas de media hora ahí y la temperatura del agua iba descendiendo cada vez mas hasta convertirla en algo bastante frio que hacía que mis dientes castañearan un poco, pero no estaba del todo consiente, así que no me importó. Las lagrimas se habían terminado, había estado llorando ahí desde que me encerré. Ahora solamente sentía como si estuviera en una especie de trance. Escuché como alguien entraba a mi habitación y por un momento pensé que era cualquiera de las chicas, pero me sorprendí al ver ahí a Romeo, perdón, es decir, a Edward, aun seguía con la costumbre de llamarlo Romeo. Sin embargo, estaba segura de que era un sueño, era completamente conciente de ello, o alguna alucinación. ¿Cuántas veces había pasado lo mismo desde que me había dejado en Miami? Casi todas las noches, siempre soñaba con él. Y hoy no sería la excepción, menos aun cuando acababa de verlo. Aun seguía presente en mi mente su aroma, su sonrisa, su mirada, todo él.

-Tengo que hablar contigo, Bonita – su voz sonaba tan perfecta. El verlo y escucharlo el día de hoy hizo que mis recuerdos en mi mente estuvieran mas frescos y una pequeña sonrisa apareció en mis labios

-Te escucho – dije acomodándome mejor mientras que la espuma cubría todo mi cuerpo hasta el cuello. Todas las noches escuchaba una excusa distinta, desde que había tenido un problema familiar hasta que era abducido por los aliens. Cada escusa mas tonta que la anterior, pero me gustaba creerlas y pensar que me amaba. Quería saber cual era la escusa de hoy.

-¿De verdad quieres escucharme? – podía notar la confusión en su rostro pero sin embargo no dejaba de verme, o intentar verme a través de la espuma. Siempre era lo mismo, el trataba de hacerme creer en sus excusas y yo normalmente terminaba cayendo ante sus palabras, sin embargo, ahora no estaba especialmente en mis cinco sentidos, lo único que sabía era que quería estar con el una vez mas, aun que fuera en un simple sueño o alucinación, fuera lo que fuera.

-No – ya lo había hecho muchas veces, ahora que su recuerdo era mas fresco, quería pasar un buen rato con él, recordar los viejos tiempos. Sabía que mañana sería aun mas difícil, por que ahora lo único que quería era dejarme llevar por el momento. – ya he escuchado tus excusas muchas veces – comenté en un suspiro melancólico. Podía notar fácilmente la confusión en su rostro. Cada noche era lo mismo, el llegaba y trataba de hacerme caer, pero siempre era diferente a la noche anterior, todo era tan confuso. Por una vez, quería olvidarme de todo, y solo soñar con que el me iba a amar toda la noche.

-¿A que te refieres?- preguntó acercándose a la tina sin despegar su mirada de la mía

-Ya me cansé de escuchar tus excusas, no quiero tener que escuchar una palabra mas, prefiero solo verte.

-Lo siento, Bella, pero creo que no entiendo

-Quiero que me hagas recordar lo bueno Edward – era la primera vez que en mis delirios lo llamaba por su nombre, era la primera vez que lo sabía. – quiero que me hagas tuya una vez mas.

-Pero, ¿de que hablas? – esa mirada de confusión me estaba volviendo loca, pues era mucho mas intensa que antes, y sabía perfectamente por que era. Tenerlo hoy cerca de mi había logrado abrir mis recuerdos aun mas.

Comienza lemon

-Por favor Edward.- lo miré casi con suplica, necesitaba sentirlo una vez mas, aun que fuera en un sueño. Me bajo el agua quedando nuestros rostros tan cerca uno del otro, nunca en ninguna de mis alucinaciones lo había llegado a tocar por eso mismo sentía miedo de que fuera a desvanecerse, pues de esa forma tendría que eran verdaderamente alucinaciones, siempre mantenía la esperanza de que fuera verdad. Sus labios, tan perfectos y simétricos estaban a centímetros de los míos, su nariz, perfectamente recta estaba por rozar con la mía mientras que nuestras miradas estaban conectadas. Su aliento fresco me hizo dar un pequeño estremecimiento, y tomando un poco de valor y una gran dosis de locura, acorté el espacio que quedaba entre nosotros rosando sus labios mientras cerraba los ojos con miedo, pero seguía ahí, podía sentirlo. No había desaparecido. En ese momento supe que me había vuelto loca por completo pero amaba esa sensación. Sentía como de nuevo el corazón comenzaba a latir con mayor rapidez y mi mente se nublaba por completo dejando que los sentidos se intensificaran. Delineé su labio inferior con mi lengua pidiéndole intensificar aquel beso y de inmediato obtuve respuesta. Su cálida lengua rozaba la mía dándome unas sensaciones increíbles que solamente el podía llegar a ocasionarme, mis ojos aun seguían cerrados. El beso cada vez se iba convirtiendo en algo mas pasional hasta el punto en que no soporté estar tan lejos de él. Con muchos sacrificios, logré separarme de sus labios y ponerme de pié. Tomé la toalla que estaba ahí para secar un poco mi cuerpo sintiendo como me miraba de arriba abajo con el deseo reflejado en sus ojos. El aun seguía de rodillas en el suelo así que le hice una seña de que me siguiera hasta la cama. Cerré la puerta con llave. No estaba segura de si era un sueño o una alucinación, pero no quería que nadie me molestara. Al girarme me encontré con que el ya estaba igualmente desnudo detrás de mi y su miembro ligeramente erecto.

Uno de sus brazos rodeó mi cintura mientras que su otra mano fue a dar en mi nuca acercándome mas a el volviendo a unir nuestros labios. Podía sentir todo su cuerpo perfectamente, y su miembro presionando mi vientre haciéndome soltrar un gemido mientras que la humedad de mi sexo se hacía presente. Con la mano que estaba en mi espalda fue acariciando mi cintura mientras me llevaba hasta la cama recostándome en ella y el situándose sobre mi sin llegar a apoyar su peso en mi, sino en sus antebrazos. Sus besos bajaron hasta mi cuello, donde hacía pequeñas figuras con la punta de su lengua, haciéndome estremecer. Su lengua siguió descendiendo hasta rosar uno de mis senos mientras sus manos estaban tranquilas a ambos lados soportando su peso. La calidez de su lengua llegó hasta rozar mi pezón delicadamente logrando que soltara un pequeño gemido en la penlumbra de la habitación que solo era generada por la pequeña lámpara de noche que estaba justo a un lado de la cama, sobre el buró.

Mis manos acariciaban su espalda, donde se marcaban los músculos dejando pequeños roces con las yemas de los dedos, apenas un ligero toque que iba bajando cada vez mas hasta llegar al comienzo de su trasero deteniéndome un poco ahí sintiendo la firmeza de este y apretándolo un poco al sentir como mi pezón se perdía por completo dentro de su boca mientras mi respiración se iba entrecortando cada vez mas.

-Por favor Edward, no me hagas esperar – le pedí aun con los ojos cerrados.

-Quiero que lo disfrutes – su voz sonaba ronca y su mirada parecía incluso brillar

-Quiero sentirte dentro de mi – exigí. No sabía cuanto tiempo iba a durar aquel sueño y no quería despertarme con las ganas, sabiendo que jamás lo tendría otra vez.

-¿Estas segura? –

-Mas que nunca.

Una de sus manos viajó hasta mi entrepierna, pasando dos dedos por sobre mis labios sin llegar a adentrarse, solamente para bajar un poco mas y separar mis piernas lo necesario para que pudiera entrar. La punta de su miembro rozaba mi entrada torturándome deliciosamente hasta que por fin, entró en mi, solamente parte de él dejando que me acostumbrara a su intromisión un momento entre pequeños movimientos pélvicos hasta lograr que entrara un poco mas. Mi cadera se movía también al compás que él hasta que entró por completo en mi haciéndome lanzar un fuerte grito el cual de inmediato fue acallado por sus labios antes de que alguien llegara a escucharlo. Se hizo un poco hacia atrás sacando la mitad de su miembro y de inmediato lo metió todo una vez mas. Mordí fuertemente mi labio para no gritar mientras que él repetía la acción en seguidas ocasiones con fuertes embestidas que cada vez me llevaban mas cerca de un orgasmo asegurado mientras que una de sus manos jugaba con mi pezón haciendo que incluso mi espalda se arqueara un poco y los dedos de mis pies se cerraran fuertemente del placer que me hacía sentir.

-¿Sigues tomando las pastillas? – preguntó mirándome a los ojos

-Si – mentí. Era solo un sueño, ¿Qué podía llegar a pasar?

La velocidad de sus embestidas aumentó y las paredes de mi sexo se contrajeron involuntariamente contra su sexo mientras que una fuerte corriente eléctrica recorría todo mi cuerpo, desde el cabello hasta la punta de los pies logrando un increíble orgasmo y apenas terminé sentí como el también llegaba al clímax dentro de mi llenándome por completo de él.

Termina Lemon

-Te extrañé tanto – susurró en mi oído saliendo de mi.

-Te odio – murmuré cubriéndome con la manta y cubriéndolo a él también-

-¿Perdón? – el tono de su voz parecía molesto pero a la vez confundido

-Te odio por dejarme, y no quiero volver a saber de ti – lo miraba a los ojos mientras sentía como los mios se empañaban por las lagrimas. – Siempre quise decírtelo, pero nunca me dejaste hablar. Te odio por que me enamoraste y me dejaste hecha pedazos. Y me odio aun mas por seguirte amando aun cuando me haces mal, cuando se que eres lo peor que me pudo pasar en la vida. Y ahora tendré que verte todos los días y no quiero estar cerca de ti. Encontrarte aquí es lo peor que me pudo haber pasado. – Cerré los ojos y dejé que las lagrimas salieran mientras que el sueño me invadía poco a poco. Él ya no decía nada, me giré dándole la espalda, lo mas probable era que la alucinación hubiera terminado y el ya no estaba ahí. contuve la necesidad de voltear a ver si él aun seguía ahí pues si era así, lo besaría una vez mas. Y no quería. No podía creer que hubiera dicho yo todo eso, pero al fin lo había sacado, claro, si de verdad fuera él jamás lo hubiera hecho. La realidad era que, no quería saber nada de él por que sabía que el no quería saber nada de mi, así que no tenía caso sufrir por alguien que no sufre por ti, por alguien que no te ama, y el no me amaba. El sueño me venció haciéndome caer en los brazos de morfeo aun con lagrimas en mis mejillas. Mañana sería otro dia, y uno muy difícil, por dejarme llevar con alucinaciones y fantasías que iban a terminar por volverme loca.


Hola una vez mas, :) como ven ya les traigo capitulo mas pronto que lo que tardé para el anterior :D espero que les guste. En el capitulo pasado fueron muy pocos los Reviews que recibí *-* pero igualmente se los agradezco infinitamente a

Gabymuse

saffuran

eddieIlove

y un invitado :D

para ustedes va este capitulo :D espero que les haya gustado y no me maten *-* espero que todos me dejen sus Revies, así me animo mucho mas a seguir escribiendo, gracias por seguir la historia. un beso a todos!

FannieCullen