¡Buenas a todos!
Me complace estar aquí de nuevo, que ya iba siendo hora. Siento haber tardado tanto, pero... el capítulo se me estaba resistiendo (espero que haya quedado bien ^^') y además, como bien saben ya algunas amigas mías, el ordenador me obligó a retrasarme.Bien, mejor comencemos ya... y, lo primero, las respuestas a vuestros reviews:
NOTA:
las respuestas a los reviews que me enviasteis en el fic Una decisión, por amor están en el capítulo 3 de Acabar con todo. (Nota dentro de la nota ¬¬': Si no habéis leído alguno o ninguno de estos dos fics míos... ¿a qué esperáis?)Maite Zaitut:
ToT ¡GRACIAS! No sabes la ilusión que me han hecho tus palabras, saber que te gusta como explico los sentimientos de estos dos... ha sido muy bonito tu review, te lo agradezco de veras. Siento haberme tardado pero espero, y deseo, que en tu opinión esta vez también haya merecido la pena. Muchas gracias por todo, un besazo.Calipso:
¡Buenas! Me quedé con una duda, decías que tú pensabas lo mismo sobre Dumbledore... pero ¿igual que quién, qué Harry? Y sobre la declaración de Snape, jejjee, no sé ni como escribí eso... bueno, aquí aparece algo sobre ella... espero que no quieras matarme cuando lo leas. Bueno, cuídate y ¡sigue leyendo! Un saludo.Marla:
Ehhh, bien, bien, bien... Veamos, creo que al fin llegamos a algo que tú (entre muchas otras ^^') esperabas, espero que te guste (y guste al público en general), sino... pues me resta llorar y esperar que te apiades (y se apiaden... Vale, dejo de hablar de los demás ¬¬') y me des consejos o sugerencias. Ya sabes: ¡plan emergencia! Bueno, disfruta (espero ^^') del capítulo. Ya me contarás. ¡Un saludo!BlackLady:
¡Buenas! Vaya, ¡qué entusiasmo! Espero que después del capítulo anterior, al leer éste no quieras matarme... más que nada, me gustaría continuar con vida para acabar el fic... Gracias por escribirme y ¡continúa leyendo! ¡Un beso!Paula Moonlight:
Weeee, ¡hola! Ron, Hermione, Voldemort... estos van a tener que esperarse, cierto, pues lo primero, primerísimo, es nuestra querida parejita ^^. Capítulo más movidito, más movidito,... sí, lo es. Espera, no comiences a leer aún ToT, déjame "hablar" y ahora lees ¬¬'. Bien, sobre el `Te amo´, ¿tú necesitabas oírlo? ¿Ein? Sí... Sev estaba serio al entrar, pero... luego cambió pronto su postura, jejjee, y aquí cambia aún más ^^, y también es cierto que la reacción de Harry fue muy seria pero... el niño tenía la cabeza en otra parte y... en ese momento no vio TODAS las habitaciones, jeje. Bueno, te dejo ya para que leas el capítulo. Ya me contarás qué te pareció ^^.kendra duvoa:
¡Hola Kendra! Me gustó mucho tu review, que me dijeras que te gustó lo que Snape intentó hacer ver a Harry, y el final. La reacción de Snape al saberlo aparecerá más o menos ahora. Ojalá te guste el capítulo y... no me mates cuando leas el comienzo, jejeje. Un besazo, espero saber pronto de ti.Laura Black:
¡Hola... Laura! Jejeje (no hagas mucho caso a mis locuras ^^'). Te gustó el capítulo ¡qué bueno! Y sobre lo de ver a Snape de otra forma, ¿no te gusta? Bueno, en todo caso... quizás vuelvas a tener la misma opinión de él al comenzar este nuevo capítulo ^^'. Ojalá no sea malo porque... Bueno, un saludo Laura, ojalá disfrutes el capítulo 11. ¡Nos vemos!Pekenyita:
Eh, pues... creo que tienes razón, no recuerdo haberte "visto" antes por aquí, pero es bueno a estas alturas encontrar gente nueva ^^. ¿La empezaste y dejaste de leerla? Muy, pero que muy, mal hecho, jajja (es broma, pasa de mi.. bueno, tampoco hace falta que me ignores ^^'). Comentabas sobre el último capítulo que no reconoces a Snape, y decías que no era una crítica y... chica, eso es una crítica ¬¬', pero no pasa nada (no vamos a pelear por eso), en todo caso no me molesta, me parece bien que me digas sinceramente qué te pareció y en este caso: ¡yo estoy bastante de acuerdo! Te explico que no quedé muy conforme con el resultado pues... aunque Snape lo dijo sin querer, normalmente nuestro querido Sev sabe controlar mejor sus sentimientos. Por todo ello te invito a leer este capítulo que muestra el porqué Snape se ha... soltado tanto. Ojalá así cambies algo tu opinión sobre el capítulo anterior y, sobretodo, te guste este. ¡Un saludo!LUZY SNAPE:
¡Buenas! Me alegra mucho que te gustase la declaración de Snape ^^ y espero que cuando leas este capítulo... a pesar de todo te siga gustando igual. Una cosa, no entendí algo que dijiste en tu review... pusiste: siguen haciendo un excelente trabajo con la traducción, van requetebién O.O. Ahí me perdí, la verdad. No entiendo... ¿qué traducción? Si el fic es mío ToT. Espero que me respondas... ¡Bueno, nos vemos prontito! ¡Un saludo!Amaly Malfoy:
¡Hola Amaly! ¡Encantada de "conocerte"! Me alegra mucho saber que, a pesar de que tu pareja favorita sea Draco-Harry, este fic te gusta ^^. También me satisface que pienses que, si bien va lenta la historia, así consigue más credibilidad, pues eso es lo que deseaba, y pensar que lo conseguí... es una gran alegría. No te preocupes que te aseguro que entendí todo lo que me querías decir. Respondiendo a tus dudas: Lord Voldemort desde luego que aparecerá, pero soy una romántica sin remedio y por eso me he desentendido de él casi por completo, pero aparecerá (jajjaja, risa malvada... bueno, quizás sea risa de loca ¬¬'); la habitación, regalo de Albus, es precisamente para disminuir el peligro de que se sepa la relación que mantienen, pero... podría ser que alguien lo descubra ^^; y... yo tampoco quiero que ninguno de los dos muera ToT, pero... ya se verá. Y, por último, sobre tu idea de que en el mundo mágico podría no estar mal vista una relación entre personas del mismo sexo... la respeto (y mucho, podría ser, desde luego), pero uno de los ejemplos que pones para mantener tu creencia me parece bastante cuestionable: mencionaste a Hagrid, y no te equivocaste al decir que es medio gigante pero... ¿acaso Hagrid no es rechazado por gente como Malfoy, no dicen en el cuarto libro que es peligroso? ¿Acaso no fue precisamente por el rechazo de los magos hacia los semigigantes que Madame Máxime (la directora del colegio francés) niega ser una semigigante, siendo eso mentira? Y sobre el tema de Fleur no puedo hablar porque si bien ella es una descendiente de veela, no sé como presentaría Rowling el tema... No me parece, ni mucho menos, que estés loca, y como ya te dije antes podría perfectamente ser como tú dice, pero... Yo tenía que escoger, y decidí lo más difícil para ellos, un motivo más para ser rechazados. En un mundo en el que rechazan a cualquiera que no sea un mago "normal", en el que son muchas las personas (no todas, desde luego) que rechazan a aquellos de "sangre-sucia", hombres-lobos, semigigantes,... no me parecería raro que (allí también) sean rechazados aquellos cuyas inclinaciones sexuales se "salgan de lo normal" (nótese el entrecomillado). Espero que no parezca una respuesta tajante, pues tu punto de vista (una vez más, lo digo) podría ser perfectamente cierto. Gracias, muchas gracias, por darme tu opinión, sin importar que coincidamos o no, te estoy agradecida por hacerme saber qué piensas acerca de lo que escribo. ¡Un besazo Amaly!Kmy Kusanagi:
¡Holaaaaaaaaaaa! Me alegra que regreses con nosotros tras estar días y días perdida y... ¡oye! Yo no tengo nada que perdonarte, por el contrario, te estoy muy agradecida por todo ^^. Tienes razón al decir que Sev fue demasiado tierno, pero no te preocupes que Meiko ya lo arregló (o fastidió, ya veremos lo que la gente opina... ¡qué miedo! ToT ), es que... demasiado romántico, jjajaja. Síiiiii, LO AMA, biennnn. Acerca de que siempre me dices: este capítulo es el mejor... yo no tengo ninguna pega : P . Ohhh, me halagassssss, vas a conseguir que me sonroje ^^, me gustó en especial tu opinión acerca del Dumbledore de este fic. ¿Lemoncito? (Mi limón, mi limonero, entero me gusta más... Vale, lo dejo) Bueno, ¿lemon chiquitito? ¿No quieres mejor un lemonazo? Bueno, pero no te entusiasmes... Ejem. Otra cosa ^^, Voldemort está demasiado escondido, lo sé, pero irá apareciendo cada vez más. ¿No te gusta Ron/Herm? Los pobres... ¿los dejarías solitos? Ellos también tienen derecho... los pobres... ^^ jejeje. El capítulo te lo dediqué porque sí, jajaja. Gracias por tus palabras, muchas gracias. Un besazo Lissie.Uialwen:
HOLAAAA, ¡claro que me acuerdo de ti! De los dos fics de Draco/Harry ^^. Uoooooo, comienza a gustarte Snape (no sabía que mis escritos fueran perjudiciales para la salud mental... Naaaa, no me hagas caso, es broma ¬¬''). Vaya, ¿creíste que Snape moriría cuando se fue con Voldemort?, ¡qué pena! Eso nooooo ToT, será un cerdo (por no poner otra palabra ^^), pero... Y dejar al pobre Harry solo, ainss. Jijiji, ¿te gustó que fuese Harry el de la iniciativa? Eso me encanta porque... ¿no es acaso un Gryffindor?, pues ese era un buen momento de demostrar su valentía ^^, pero Snape gritarle POR besarle, jajaja, ¡oh no!, le gusta demasiado para eso, jajaja, más bien debería gritarle PARA que le besase : P Oye... al final dijiste que no se me ocurra terminarlo... ¿no será al revés? ¿No será que lo que querías decir es que lo acabe ya? Porque este fic va para largo ¬¬'. Bueno, en todo caso, te aseguro que aún le queda bastante ^^', es que escribo y escribo... y ya parece 'La historia interminable'... Bien, sólo me resta decir que muchísimas gracias por darme tu opinión (no sólo en este fic, sino también en los otros dos), te lo agradezco enormemente. Ojalá continúe gustándote este fic. Un saludo, ¡nos vemos pronto!Gala Snape:
¡Hola, Gala! Gracias, gracias y... gracias. Yo también quiero saber cómo sigue la historia, jajaja (ejem, perdón). Es que este fic me está volviendo loca... bueno, yo ya estaba algo loca, lo reconozco, pero ahora estoy peor aún ToT. Espero que siga gustándote el fic y... ¡a ver qué tal te parece este capítulo! Muchas gracias por leerme y por dejarme tu opinión. ¡Muchas gracias!Shashira:
Que no puedo responder ahora mismo a tu review (lo siento ToT), pero es que no lo guardé y no me da tiempo a mirarlo. En todo caso, decirte que mucha gracias por seguirme apoyándome y que… ¡NO SABES EL CORTE QUE ME DA PENSAR QUE VAS A LEER ESTO! TOT Bueno, tendré que fastidiarme, porque a ti no te detiene ni tu madre, cuando quieres (a lo de tu madre no le hagas caso ¬¬'). ¡Muchas gracias por leer esto y todas mis demás historias! ¡I love u!Lalalala (Meiko canta, desafinando, por supuesto ¬¬): TOY CONTENTA. LLEGUÉ A LOS 100 REVIEWS, soy felizzzzzzz. ¡Muchas gracias por vuestros mensajes, os lo agradezco de corazón! 100 reviews, ains (esto es un suspiro), ¡qué ilusión...!
Y ya, mejor pasemos al capítulo: capítulo once y... (voy a dar, a más de una, una alegría ^^') tengo que decir que en este capítulo habrá... jajajaja, os morís de ganas por saberlo, ¿eh? Os hice sufrir con la espera (aunque sin yo tener esa intención, conste) : P Síiiiii, vale, ya lo digo, eaaa (redoble de tambores): habrá sexo (o "acción" o "escenita", según lo llamáis algunas de vosotras, jejeje ^^). Así que... esperad que lo pongo en letras grandes para que se vea bien...
EN ESTE CAPÍTULO HABRÁ LEMON
(sexo) entre Harry y Severus, así que si alguien no gusta de escenas demasiado explícitas pues mejor que no lo lea, o que deje de leer cuando vea que la cosa, entre esos dos, comienza a calentarse. A vuestra elección lo dejo.Bueno, lo dicho, aquí está ya el capítulo 11. ¡Hasta luego!
¡Dedicado a todas aquellas personas que deseaban una "escenita"!
Capítulo 11. Pasión.
Parpadeó. Severus Snape parpadeó. Confuso, se puso de pie y, tras mirar unas milésimas de segundo al muchacho que se hallaba sentado en el sofá, comenzó a caminar con el ceño fruncido. Mientras, el joven Gryffindor intentaba asimilar lo dicho por su profesor, sin embargo sus ideas se desvanecieron cuando el hombre de negras vestiduras comenzó a murmurar, suficientemente alto para que él llegase a oírlo.
-… Veamos, y tras el almuerzo fui a mis habitaciones- Harry parpadeó algo aturdido mientras le escuchaba-, corregí algunos trabajos… clases de nuevo… otra vez en mis habitaciones…- el chico comenzó a preocuparse: parecía poseído, hablando para si mientras daba vueltas y más vueltas- ¡Ahh!, ¿¡cómo se me pudo pasar por alto!?- exclamó de repente el hombre, deteniéndose. El Gryffindor se sobresaltó- ¡Por supuesto!- Snape echó una rápida mirada a su acompañante antes de continuar con sus murmuraciones- Es muy potente, sí, mucho… tanto que únicamente aspirar su olor varios minutos tiene efecto, mucho más leve desde luego, pero funciona.
-Perdón… ¿podría explicarme de qué habla?- preguntó algo fastidiado Harry, levantándose del sillón.
-Ahhhhh, esto…- Snape lo observó, serio, no sabía muy bien cómo explicárselo- Sucede que, horas antes de venir estaba preparando una poción reveladora. Esa poción es una mezcla entre la parlanchina y la poción sinceridad, sus consecuencias: quien la ingiere será mucho más abierto durante un día completo, disminuyendo durante ese tiempo su capacidad de prudencia, entre otras. Para que lo entiendas mejor, tiene cierto parecido con el veritaserum, pues el que la toma habla de más, las diferencias: no hace falta que le interroguen, sino que hablará por voluntad propia y de lo que quiera. En definitiva, se soltará. Yo no la tomé, pero, aún así, al prepararla y estar oliéndola… tuvo un ligero efecto en mi.
-Mmmm, así que… estaba trabajando con esa poción y por eso…
-Por eso he hablado de más- el rostro de Harry se entristeció bastante, y aunque intentó que no se notara, su profesor se dio cuenta y agregó-, pero sólo la inhalé, su verdadero efecto es muchísimo más complicado y poderoso; además, lo que dije es absolutamente cierto, es lo que pienso… aunque en estado normal no lo diría.
El joven de ojos verdes se animó un poco y, sonriendo, se acercó a él.
-Esa poción me recuerda a una simple borrachera.
-Mmm, sí, tienes razón… ¡Espera! Antes de que se me olvide- el adulto cerró los ojos frente a Harry y repitió varias veces en voz alta-. Nota mental: no quedar con Potter cuando haga alguna poción de este tipo, no quedar con Potter cuando haga alguna poción de este tipo, no quedar con Potter cuando haga…
Harry rodó los ojos y lo miró entre enfadado y divertido, era gracioso ver a Snape así… si bien no creía que pudiese soportar tenerlo mucho tiempo en ese estado.
-¿Profesor? ¡Profesor!- Snape continuaba repitiendo la misma cantinela ya casi en palabras ininteligibles, aún con los ojos cerrados y acompañándose por un suave movimiento de asentimiento de cabeza- ¡SEVERUS!- casi gritó el joven, harto ya de que el hombre no le respondiese.
Inmediatamente, Snape abrió los ojos y lo miró sorprendido; ahora el chico estaba rojo y lo miraba con vergüenza, era la primera vez, y en ese momento el Gryffindor deseó que fuese la última, que pronunciaba el nombre de pila de su profesor.
-¿Cómo me has llamado?- la sorpresa estaba presente en la voz de Snape.
-Esto…, ¿Severus?- respondió inseguro el joven de ojos verdes.
En el rostro de Snape, una vez desapareció el desconcierto, comenzó a dibujarse una sonrisa lobuna. Harry abrió los ojos como platos y dio un paso hacia atrás, mientras aparecía una mueca de temor en sus labios.
-¿Crees que puedes llamarme así sin más?
-Ehhhh, ahhhhh… Yooo, yo no… se me escapó- intentó explicarse el joven, que volvió a dar una paso hacia atrás al ver que su profesor daba uno hacia él.
-No ha respondido a mi pregunta, señor Potter- dijo Snape con la típica voz fría que usaba en sus clases.
Harry se dijo que aquella poción realmente tenía que ser muy fuerte… ¡y que debía tener efectos secundarios!
-Ehhhhhh- pero nada más pudo salir de sus labios, pues su profesor se lo impidió.
Snape agarró al moreno por los codos y apretó sus labios contra los de él, a un mismo tiempo ambos abrieron sus bocas y comenzó una batalla entre sus lenguas. El joven, mientras cerraba los párpados sobre sus verdes esmeraldas, se liberó de las manos del hombre para apresar con sus brazos su cuello, y Snape, al tener las manos libres, atrajo hacia él el joven cuerpo. El beso se fue intensificando, el abrazo estrechando, ambos querían fundir sus cuerpos hasta ser uno sólo.
Cuando el beso fue roto por la necesidad de tomar aire, Snape fue deslizando sus labios por todo el cuello de Harry, que, como ya le ocurrió la primera vez en la que su profesor le besó ahí, no pudo evitar gemir cada pocos segundos. ¿Cómo podían unos simples besos en el cuello ser algo tan… tan erótico?, se preguntaba sorprendido Harry. Bueno, en realidad no eran simples besos: roces, mordiscos, lamidas,… se alternaban según los caprichos del hombre. El Gryffindor hundió más los dedos en la nuca y el cuello de Snape, alterado por las sensaciones que éste le provocaba. Sus respiraciones se volvían cada vez más irregulares…
Cuando el profesor se detuvo y separó un poco el rostro para mirarlo, Harry estuvo a punto de soltar un resoplido de frustración, ¡no quería que su profesor dejase de besarle! Pero aquello perdió importancia cuando descubrió que Snape le miraba, según creyó, algo preocupado… más que eso, parecía mantener un debate interior, por lo que, ni corto ni perezoso, se separó de él lo suficiente para agarrar con sus manos su propia túnica y, rápidamente, sacársela. Snape arqueó una ceja en una muda pregunta.
-Hace calor- dijo Harry a modo de explicación-. ¿¡Es que usted no tiene calor!?- exclamó, casi enseguida, de forma brusca, como reclamándole algo.
El hombre no encontró nada que decir; en su rostro, por lo general impasible, se podía ver cierta sorpresa. En cuanto se recobró, frunció el ceño y su preocupación se hizo más evidente. Pero antes de que dijese nada, Harry habló de nuevo.
-¡A la mierda con todo!- exclamó vehementemente, y, dando un paso adelante, atrapó entre sus manos el rostro de Snape y le metió un morreo im-presionante.
El profesor de Pociones quedó algo aturdido, y fue casi cuando comenzó a responder el momento en el que Harry dejó sus labios para darle algunos besos perdidos por su rostro, antes de dirigirse a su cuello. Al hombre le gustaba como lo hacía, tan pronto de forma desesperada y apasionada como lenta y tierna, consiguiendo así que lo deseara aún más. Pero no debía desearlo… temía llegar a un punto en el que no fuese capaz de controlarse, y no estaba seguro de si el chico estaba preparado para…
Todo pensamiento salió despedido en el mismo instante en que la boca de Harry llegó hasta una de sus orejas y comenzó a mordisquear, lamer y succionar su lóbulo. Pero… ¿cómo podía ser taaannnn bueno? Él había pensado que no tendría mucha experiencia… si bien en su quinto curso había descubierto que Harry había besado a una Ravenclaw… de la que él se había vengado descontándole puntos a diestro y siniestro desde entonces. Sonrió malamente al recordar todo lo que hizo a aquella chica. Sin embargo, la boca de Harry no le dejaba pensar de manera demasiado coherente, haciendo que dejara sus reflexiones a medias.
-No respondió a mi pregunta… ¿No tiene calor?- oyó como le preguntaba, con sus labios rozando apenas su oreja, el Gryffindor, entre burlón y… ¿provocativo?
`¡Vaya con el niño!´, no pudo dejar de pensar Snape, que, sin soportar un instante más la situación, se separó un poco de Harry para sacarse la túnica bruscamente, luego cogió a éste por una de sus muñecas y lo arrastró hasta la puerta del dormitorio, la abrió y entró aún con la muñeca del chico asida por una de sus manos, cerrando tras ellos.
Harry observó aquella habitación, y el primer sitio en el que se posaron sus ojos fue en la gran cama.
-¿¿¿¡¡Y éste es el regalo de Dumbledore!!???- exclamó el chico fuertemente, completamente atónito, al tiempo en que fijaba sus ojos en los de su profesor.
-Harry, ya tendrás tiempo de interesarte por las habitaciones- le cortó, algo exasperado, Snape, que no tenía ninguna intención de discutir en ese momento sobre Dumbledore y su regalo, sino más bien la de hacer un buen uso de éste.
El hombre se acercó a Harry y comenzó a besarlo, arrastrándolo poco a poco hasta una de las paredes. Lentamente, entre caricias y besos, le fue quitando el jersey y desabrochando la camisa, dejándole únicamente la camiseta. Sin dejar de besar los labios de Harry, fue subiendo una de sus manos por el estómago de éste, acariciando. De repente, se separó, sorprendido, con lo que consiguió que Harry abriese los ojos para descubrir el porqué. Snape dio un paso hacia atrás, y, mientras fruncía el ceño, fue levantando con sus dedos la camiseta, agachando un poco la cabeza,… miró.
-¿Quidditch?- preguntó, algo incrédulo.
-¿Perdón?- fue la repuesta del confundido chico de ojos verdes.
Snape separó la mirada del estómago de Harry para dirigirla hacia sus ojos. Con la mano libre señaló el trozo de piel morena que estaba expuesta en ese momento.
-Que si esto se debe al quidditch.
Harry parpadeó, confuso aún; sin embargo, recobrándose, respondió.
-Ahhh, no. Eso se debe sobretodo a que seguí un consejo de Hermione- vio que el hombre le miraba extrañado, por lo que continuó con su explicación-. El último día del curso pasado, Hermione me dijo que me cuidara y… digamos que me lo tomé muy a pecho.
-Vaya, vaya…- consiguió decir Snape, con la sorpresa aún presente en su rostro; y, casi de inmediato, agregó- ¡Diez puntos para la señorita Granger!
-¡Ehhh!- exclamó, molesto, Harry. El aludido sonrió burlón, mientras el chico se ponía serio- Pensé que… además de ser bueno para mi salud, me podría venir bien para…- calló, al parecer cambiando de opinión, pensando que era mejor no continuar, pero por su mirada Snape comprendió lo que tenía en mente: `…para cuando tuviese que enfrentarse de nuevo contra Voldemort´.
Dispuesto a hacer desaparecer de las verdes esmeraldas todo rastro de tristeza o preocupación, le quitó las gafas, dejándolas en la mesilla más cercana, y comenzó a besarle el rostro.
Rápidamente, se fueron perdiendo el uno en el otro, olvidándose de todo cuanto les rodeaba, de toda realidad que no se refiriese a lo que en esos momentos ocurría entre ellos dos, de todo aquello que fuese ajeno al sabor, olor y tacto de aquel a quien se abrazaban.
Snape se encargó de que la ropa fuese desapareciendo y, para cuando sólo vestían sus pantalones, llevó a Harry hasta la cama e hizo que se tumbase en ella.
En cuanto sintió el cuerpo de Snape sobre el suyo, Harry creyó morir, aunque no habría podido asegurar si a causa de la vergüenza o del deseo. Se tensó ligeramente al sentir las manos del hombre dirigirse hacia la cremallera de su pantalón. Snape, al darse cuenta de que se tensaba, detuvo un segundo su tarea de besarle el cuello y, con voz ronca, le dijo al oído:
-Si quieres que me detenga… dímelo.
Lo único que pensó Harry al oír aquello era que no quería que Snape se detuviese por nada del mundo, ni loco, ¡ni loco!, e, incapaz de decir nada, atrapó entre sus manos el cuello del hombre para atraerlo hacia él y besar sus labios. Mientras sus bocas y lenguas batallaban, Snape fue desabrochando y bajando los pantalones del Gryffindor lentamente, hasta dejarlos por debajo de sus rodillas. Poco después, el hombre dejó los labios de Harry y fue deslizando los suyos por el cuerpo de éste: primero bajó, un poco, hasta la barbilla, luego hasta el cuello, después se detuvo en uno de los hombros y, por último, se dirigió al pecho del muchacho, que subía y bajaba con rapidez. Aquél pecho bien formado y libre de vello, bajo el cual golpeaba fuertemente el corazón. Sin pensarlo siquiera, Snape llevó sus labios hasta uno de los pequeños pezones de Harry y lo besó un par de veces, luego lo lamió, y finalmente lo mordisqueó con cuidado de no lastimar al chico. Harry era incapaz de retener los gemidos que le provocaban todo lo que le hacía su profesor y, en un breve instante en el que logró pensar algo, lo único que llegó a su mente fue la idea de que iba a perder la cordura, a causa de todas esas sensaciones, pues si bien eran INMENSAMENTE placenteras, también era cierto que eran un tormento. El tormento más delicioso que jamás hubiese experimentado.
El profesor de Pociones se levantó con cuidado. Harry inmediatamente se sintió mal, sintió frío en su cuerpo, pero también en su interior, fue como si algo dentro de él se vaciase en el momento en el que Snape se separó de él. Deseaba que volviese a tumbarse sobre él, simplemente tenerlo pegado a su cuerpo le parecía suficiente… Volver a sentir sus manos sobre su piel, su pecho sobre el suyo propio,… Todo eso pensó, o quizá más bien sintió, en un breve segundo, pues al segundo siguiente le distrajo ver que su profesor se ponía a los pies de la cama y, con una sonrisa casi imperceptible bailando en sus labios, extendía sus brazos, le quitaba los zapatos, los calcetines y luego cogía entre sus dedos los bajos de sus pantalones y se los sacaba. Fue consciente de que enrojecían sus mejillas, ahora solo tenía puestos los calzoncillos… ¡y ni siquiera tenía a Snape sobre él…! Se sentía completamente desnudo.
El Slytherin fue luego hasta uno de los lados de la cama y comenzó a desvestirse. Con bastante vergüenza, Harry quedó mirando hacia la pared de enfrente, incapaz de dirigir sus ojos hacia su profesor, siendo perfectamente consciente de que la ropa en el cuerpo de éste también estaba desapareciendo, con mayor rapidez aún que la suya, y eso lo ponía nervioso. No obstante, pronto acabó ese tormento… para comenzar otro.
Una vez más, Snape se tendió sobre él. Ahora las mejillas de Harry ardían. No era capaz de explicarse siquiera lo que sentía… Acababa de ser dolorosamente (literalmente ^^') consciente de que estaba bastante excitado… y era la propia erección de Snape la que se lo hizo saber. Inmediatamente gimió, y miró a los ojos de su profesor; éste decidió acomodarse mejor sobre él, por lo que se movió, haciendo que gimiese una vez más. El joven de ojos verdes frunció el ceño al ver una sonrisa en los labios de su profesor. Dos segundos más tarde, Harry pudo ver como la sonrisa de Snape desaparecía y como éste se mordía el labio inferior; quedó él mirando aquellos labios, hasta notar que su profesor volvía a moverse.
-¿¿¡Quieres dejar de moverte ya!??- exclamó, completamente desesperado y exasperado, el chico. Y para su sorpresa…
Snape se detuvo, se apoyó un poco en sus brazos para separarse unos centímetros de él y… comenzó a reírse. Podía sentir el temblor que sacudía el cuerpo de su profesor sobre el suyo. Para cuando el hombre dejó de reír, Harry tenía la boca abierta, y estaba como en shock.
-Creo que acabo de encontrar una forma aún más satisfactoria de torturarte que las que empleo en las clases- la voz de Snape sonó divertida. Como para reforzar sus palabras, una vez más se removió.
-¿¡Pues podrías acabar ya con la tortura!? ¿O es mucho pedir?- Harry tenía ganas de morderle… Bueno, la cama no era un mal sitio para hacerlo… Se contuvo justo a tiempo.
-Vaya… Parece que, además, es la única tortura que estaré bastante dispuesto a ponerle fin.
Pero como Harry viera que su profesor no dejaba de sonreír divertido, y como fuese que él ya no podía más, pillando por sorpresa a Snape, cambió el puesto con un hábil movimiento, quedando ahora él arriba.
Sentado sobre el hombre, Harry atrapó entre sus manos las muñecas de éste y las apretó contra las sábanas, dudando que su profesor estuviese conforme con quedar abajo; pero, para su sorpresa, no opuso resistencia, sino que, por el contrario, quedó mirándolo, esperando… Aún con la duda en los ojos, el chico agachó la cabeza y besó a Snape en los labios, suavemente, pero en cuanto el beso se hizo más profundo ganó en intensidad. Cuando separó su boca, fue deslizándola hacia abajo, por el cuello, pecho, vientre… Y fue al posar sus labios allí, en el estómago, cuando consiguió unas pequeñas risas de su profesor, sintiendo como se sacudía débilmente bajo él. Alzó la mirada, con una sonrisa en los labios, para ver a Snape, que le devolvía la mirada, con sus ojos negros brillando en ese momento.
Pronto, Harry volvió al estómago de su profesor, para seguir besándolo y oír esas risas. Cuando éstas se oyeron una vez más, se dijo que aquello no tenía precio. ¡Oír la risa de Snape! Pero, de repente, una idea le llegó. Sin ser realmente consciente de lo que hacía, separó un poco la cabeza de la piel del Slytherin y bajó la mirada, más, más, hasta que… Su rostro se puso completamente rojo. ¿Cómo podía haber OLVIDADO que Snape no llevaba ya ropa alguna? Cerró los ojos, pues se veía incapaz de alzar la vista, para no ver por más tiempo "aquello"; sin embargo, segundos más tarde, se dijo que o lo hacía, o Snape podía acabar pensando que no dejaba de mirarle… Así lo hizo, consciente de que aún estaba bastante rojo, fijó sus ojos en los de su profesor. Éste lo miraba burlón.
El sonrojo desapareció casi de inmediato, para ser reemplazado por la presencia de una sombra de determinación y cierto enojo en los verdes ojos de Harry. ¿Quién se creía su profesor? ¿Se burlaba de él? BIEN, ¡él borraría esa sonrisa de sus labios! Y para ello, simplemente pasó una idea por su mente, aunque ni siquiera fue consciente de ella, y la llevó a cabo, dándose cuenta de lo que hacía al mismo tiempo que el propio Snape.
El joven Gryffindor soltó una de las muñecas del hombre, puso la palma de su mano en el pecho de éste y fue deslizándola hacia abajo, lentamente, pero sin detenerse, hasta llegar a... la parte del cuerpo de su profesor que mejor demostraba cuán excitado estaba. Intentando no detenerse a pensar en nada, comenzó a mover su mano, suavemente, mientras sus ojos permanecían fijos en los de su profesor. Si en las verdes esmeraldas se veía sorpresa, los negros ojos del hombre no quedaban atrás.
Si Snape se hubiese detenido a pensarlo, habría llegado pronto a la conclusión de que no era tan extraño, al fin y al cabo no sólo era un Gryffindor, sino que además era el joven que había derrotado tantas veces ya a… Lord Voldemort. Pero como en esos instantes no estaba en situación de pensar nada, lo que se veía en su rostro era sorpresa, sorpresa y… placer, porque la mano del chico no se detenía, sino que, por el contrario, cada vez trabajaba con mayor confianza, fuerza y rapidez. Sin poder evitarlo (y no fue por no intentarlo), su cuerpo comenzó a removerse bajo las atenciones de Harry y de su boca empezaron a salir gemidos y jadeos, su pecho subía y bajaba con rapidez, conforme respiraba con alguna dificultad. Todo aumentaba rápidamente en intensidad y frecuencia.
Harry estaba excitado, pero sobretodo alucinando: Snape estaba retorciéndose bajo su cuerpo, gimiendo,… por él. Sintió un calorcito subiendo por su cuerpo, hasta acomodarse en su pecho, una mezcla de felicidad, satisfacción y orgullo. ¡Aquel era el sueño de todo alumno de Hogwarts! Bueno… no se lo podían negar. Quedó pensativo unos segundos, aunque sin detenerse un instante. ¿Acaso no era el sueño de todo estudiante de aquel Colegio ver como el profesor de Pociones se retorcía y jadeaba bajo sus "encantos" y "habilidades"? Sí que era cierto… aunque ellos desearan que fuese bajo la maldición cruciatus ¬¬'.
Sacudió débilmente la cabeza, fijándose una vez más en su profesor y, al hacerlo, detuvo inmediatamente el movimiento, entonces rápido, que llevaba su mano, con solo ver la expresión del rostro de Snape, deseo, pasión, lujuria,… Y bastó con que parase, para que el hombre se echara prácticamente encima de él, quedando nuevamente arriba. El joven gimió al sentir la presión de una de las caderas de su profesor sobre su entrepierna.
-Creo, Harry- la voz de Snape se oía ronca aún-, que va siendo hora de que acabemos ya con esto.
Y como el chico no tenía nada que objetar, Snape llevó sus manos hasta la única prenda que llevaba, y la fue bajando lentamente, sin dejar de mirarlo un solo instante a los ojos. Entre los dos (aún cuando Harry se encontraba algo nervioso), consiguieron que los calzoncillos saliesen por los aires.
Durante unos pocos segundos, lo único que hicieron fue acariciarse y mirarse a los ojos. Pero el silencio fue roto finalmente por el hombre.
-Bueno, habrá que prepararte…- para asombro de Snape, Harry negó con la cabeza.
-No hace falta. Prefiero que lo hagas directamente- su voz sonó firme, sin el más leve indicio de temor o duda. Lo único que en ese momento destacaba en él era el sonrojo de sus mejillas.
-¿Estás se…?- el profesor dejó a medias la pregunta, era completamente absurdo e inútil preguntar, el chico estaba decidido.
Si bien le sorprendió la negación de Harry, simplemente asintió y comenzó a separar las piernas de éste. Tras observar lentamente su rostro, puso sus manos en las caderas del muchacho y comenzó a penetrarlo. El joven, en cuanto Snape le cogió por las caderas, alcanzó con sus manos la nuca del hombre para atraer su cabeza hacia la suya, hasta unir sus labios con los de él.
Harry se tensó cuando comenzó a sentir la invasión, clavó las uñas de sus manos en la espalda de Snape, unas pocas lágrimas brotaron de sus ojos cerrados,… pero a pesar del dolor, el beso continuaba siendo sosegado.
Labios unidos, lenguas entrelazadas, uñas arañando la blanca piel de la espalda, lágrimas,…
Cuando el dolor inicial desapareció, la tensión también lo hizo, y Harry pudo disfrutar plenamente de las embestidas, cada vez más rápidas, fuertes y profundas, de su profesor. Entonces el beso fue roto, sus cabezas se separaron para poder mirarse a los ojos, Harry dejó de arañar la espalda de Snape debido al dolor para hacerlo a causa de la pasión, las lágrimas desaparecieron.
Los gemidos y jadeos, los gritos, las caricias, la pasión,… todo eso y mucho más, fue lo que llenó en esos instantes la habitación.
Minutos después, todo movimiento y sonido se detuvo. Snape explotó en el interior de Harry, y éste lo hizo entre los dos.
El hombre iba a separarse del muchacho cuando éste lo detuvo, poniendo una mano en su cintura y negando ligeramente con la cabeza.
-Un momento- susurró. Harry atrajo más hacia él a Snape, descansó su cabeza en su cuello y pasó sus manos por su espalda.
Silencio, cierto sopor, sudor, cansancio, así como la sensación de tranquilidad, plenitud y bienestar fue lo que finalmente quedó entre ellos dos.
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Mientras, a kilómetros y kilómetros de distancia, dos personas hablaban, una sentada en una amplia y antigua silla, la otra de pie frente a la primera.
-Creo que ya sabes qué es lo que deseo de ti.
-Sí, señor, se lo haré saber en cuanto sea su primera visita a Hogsmeade. Quedaré con él y le haré saber qué es lo que deseáis.
-Bien, así me gusta. Ya va siendo hora de entrar en acción.
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BUENOOOOOOOOOOO, ¡aquí acabó el capítulo! ¿Qué les pareció?
Finalmente hubo lemon, como varias personas me pidieron… Debo decir que la escenita no me gustó mucho como quedó, en todo caso, ¡espero que no saliese forzada! Pero, decidme, ¿qué os pareció a vosotros? Como siempre, espero que os gustase el capítulo, ¡qué estaba vez me costó más que nunca!
Nada más, creo, salvo que perdón por la demora y que espero no tardar tanto para la próxima (dudo que sea así ¬¬').
* Opiniones (en este capítulo, después de la paliza que me dio, os las agradecería en sobremanera ^^'), sugerencias, quejas, dudas,… Estoy demasiado bloqueada para continuar la lista, pero resumiendo: para lo que sea, ¡aquí toy! (MEIKO AGITA LOS BRAZOS EN EL AIRE).
¡Un saludo a todos, gracias por leer y animarme a escribir!
Nos vemos próximamente, sí, en el próximo capítulo.Se despide (con mucho, mucho, mucho cariño), Meiko-Malfoy.
