Ultimo capitulo
Capitulo 11: abriendo los ojos
Las cosas de la vida son así, algunos podrían pensar en llamarlo destino, otros quizás simplemente coincidencia, pero en lo que muchos si coincidían era en que aquel debía ser el final de la historia.
Porque James Potter, un chico sencillo, heredero de una gran fortuna, sangre pura, descendiente de una de las mejores familias y todas las otras características que uno podía encontrar en los de su clase. Él simplemente era un chico como cualquier otro, un chico que se enamoró, se enamoró como nunca antes lo había hecho, y sufrió por ese amor, luchó por ese amor, y amó, amó con todo su corazón, entregando todo su ser en ello.
Pero estaba Lily Evans, una muchachita de familia muggle, que nunca antes había imaginado que existía un mundo como aquel, y ese sueño que se le iba de las manos, que le asustaba, que le aterraba, aunque nunca lo hubiese reconocido, ella simplemente soñaba con un castillo de cuentos de hadas, un caballo blanco y un príncipe de ojos azules, un caballero de hermosa sonrisa y buenos modales que le hiciera sentirse como una princesa. Pero entonces se despierta en la realidad, el castillo existe, el caballo blanco también, y ella tiene miedo de no poder encontrar a su príncipe azul, aquel que le haga sentir una princesa, porque lo anhela en el fondo de su corazón, anhela que él aparezca y le enseñe que puede seguir soñando. Y esta allí con sus inseguridades, sus miedos, queriendo arrancar de todo, queriendo despertar en los brazos de su madre porque no sabe en qué momento aquel sueño se volvió una pesadilla, no sabe en qué momento dejo ir a su príncipe de hermosa sonrisa, aquel que le hizo sentir como una princesa, y lo que más miedo le da, es que no sabe si algún día podrá recuperarlo.
Y la historia estaba así, James enamorado, Lily Evans que le rechaza incapaz de darse cuenta que el muchacho le pone nerviosa por el simple hecho que corresponde a sus sentimientos, luego James se da cuenta que Lily nunca podrá amarlo como él le ama, así que se jura a él mismo que ya no insistirá más, pero el destino o la vida los junta nuevamente, y ninguno de los dos se da cuenta en qué momento se convirtieron en los mejores amigos. Lily se asusta, James le ve alejándose y vuelve a cometer una locura, le suplica a su amiga de infancia, Alice, que le ayude a olvidarla.
Se siente enamorado, el moreno se engaña a sí mismo, creyendo que es amor, por otro lado Lily se da cuenta que aquella hermosa amistad que cosecho durante un tiempo se convierte en amor, un amor imposible.
¿Y que pueden hacer ambos, si se ciegan, se mienten, se engañan a ellos mismos, si no son capaces de afrontar lo que sienten? Llegan a un trato silencioso, a un estúpido trato de amistad, una tregua.
-¿Cómo estás?- Lily le vio desde los jardines, hacía casi ya dos semanas que no le dirigía la palabra, pero no pudo evitar acercarse a él y preguntarle que le pasaba; se veía tan triste, tan indefenso.
-bien- respondió él, levantando la mirada pero sin mirarla a ella, simplemente mirando el gran lago ante él -…supongo que algún día tendré que olvidarla ¿no?-
Lily tomó eso como una invitación y se sentó a su lado sin atreverse a tocarlo aún.
-supongo- susurró ella, haciéndose la misma pregunta, algún día creía poder olvidarse de él.
-¿me perdonaras, Lily?...-
-James…- le intentó interrumpir pero él insistió.
-¿me perdonaras por lo que viste aquel día, Lily?, yo me siento una porquería, bebí como un condenado y ahora me siento tan confundido con todo aquello-
-yo no soy quien tiene que disculparte, James, yo…-
-claro que sí, yo te mentí, te use como mi ayudante y luego te decepciono de ese modo…nunca voy a poder olvidar tu mirada cuando abriste esa puerta y me viste así…-
Lily le calló poniendo sus manos sobre la boca de él, mientras ambos se quedaban perdidos en la mirada del otro.
-te perdono, James, yo simplemente te perdono- susurró apartando su mano tímidamente y esquivando la mirada de él.
-gracias, te prometo que nunca más va a ocurrir…-
-es tu vida personal, tu intimidad, no puedes prometerme tales cosas, James, es absurdo-
-bueno, entonces te prometo que nunca más te voy a decepcionar, nunca- y Lily deja salir una pequeña sonrisita, le mira preguntándose si algún día podrá confesarle que lo ama.
-es una promesa entonces- suspira cuando James la envuelve en sus brazos y le da un pequeño beso en la mejilla.
-no te alejes, Lily, por favor no me alejes de tu lado nunca más, yo ya no puedo vivir sin ti- susurró el moreno en el oído de ella, mientras sus corazones comenzaban a bombear rápidamente.
Lily susurra su nombre y se aferra más a su cuerpo, incapaz de decir otra cosa, le necesita de la misma forma, con la misma intensidad, pero temé que algo más escape de sus labios.
-si realmente la amas, James, debes luchar por ella- soltó de pronto, dejando su dolido corazón de lado mientras pronunciaba aquello, ella estaba dispuesta a apartarse si él era feliz con Alice -…lucha por ella-
James se apartó del abrazo, dejo el delicado cuerpo femenino a su lado para mirarla a la cara y escuchar nuevamente aquello.
-¿Qué dijiste?- balbuceó nervioso.
-que si la amas, como me dices, no importa que ocurra, lucha con todas tus fuerzas por ella, valdrá la pena, te lo aseguro…-
-Lily…-
-Vamos, no creo que seas un cobarde- le animó poniéndose de pie y tirándolo a él también -…Alice es una chica increíble, vale la pena luchar por ella, ve, dile que la amas-
-Lily…-
James no sabía que decir, su corazón estaba agitado, su corazón quería permanecer allí, con ella, en sus brazos, junto a su aroma.
-Vamos James, Ve a luchar por tus sentimientos- le gritó empujándolo hacia el castillo.
Él no volteó, caminó inseguro todo el camino que le llevaría hasta Alice, pero algo en su interior estaba batallando para volver atrás. Y no sabía, no entendía, porque sus enromes y hermosos ojos aún estaban en sus pensamientos, sus delicados brazos envolviéndose en su cintura, aferrándose a él, la sentía aún, la olía aún, podía sentir el cosquilleo en sus manos al acariciar sus cabellos.
Suspiró derrotado, Lily tenía razón, debía luchar por Alice, ella le hacía feliz, le da paz, le daba seguridad.
Y ahí está ahora, frente a ella, confesándole las mil y un razones para que le perdone, de que él es el chico de su vida, que nunca volverá a fallarle, que le ama.
Promesas miles promesas que eran de otra mujer, pero Alice no era tonta, ella ya había despertado, ella había descubierto el amor en otro hombre, ella estaba dispuesta a abrirle los ojos a su amigo.
Le confesó que le quería de una forma especial, pero que nunca llegaría a ser amor, que él debía abrir los ojos y ver que el destino le tenía preparado otra cosa, James le suplica, le ruega porque no entiende lo que ella intenta decirle, entonces es ahí que Alice le toma de ambas mejillas, se acerca a él y le susurra…
-¿no te has dado cuenta, verdad?- la confusión se ve reflejada en los ojos del moreno, no entiende esa pregunta, no sabe a qué se refiere -¿no has visto aquellas miradas James?, esas miradas no me pertenecen-
-no te entiendo Alice, de que miradas hablas si yo nunca antes te engañe con otra…-
-lo sé James, lo sé, no hablo de engaño, hablo de la verdad, hablo de sentimientos, de corazón, hablo de aquellas miradas que siempre soñaste tener, miradas exclusivamente para ti, miradas de amor…James vela a los ojos, descubre que el destino te tiene otra cosa preparada-
James se desespera quiere recuperarla, y no sabe cómo, le fue sincero, le ofreció su vida entera, le confesó su amor incondicional pero ella hablaba de un destino, de miradas, de amor.
-Lily Evans- susurró por fin Alice esperando la reacción del chico.
-¿qué tiene Lily?, sabes que somos amigos, nada más que amigos, ella…ella es de un pasado-
-ella no es tu pasado James, Lily nunca será tu pasado porque por más que lo escondas, por más que lo niegues, por más que te ciegues, ella está en tu presente, está en tu futuro, no sólo en el pasado, James precioso- intentó razonar con él -…respira hondo, respira con fuerzas y busca la verdad de tu corazón, ve a quien encuentras, estoy segura que la encontraras allí impregnada en ti, Lily Evans ya es parte de ti desde hace mucho tiempo-
-yo la olvide, la sigo queriendo pero como amigos, entiéndeme por favor-
-yo te entiendo James, ahora quiero que tu lo sientas así, no quiero escucharlo de tus labios quiero verlo en tus ojos, quiero ver que ella ya no sigue allí, que ya no es la causante de aquel brillo en tu mirada, que ya no es la dueña de aquellas sonrisas, de aquellos suspiros en la soledad, quiero verlo James-
Las lágrimas comenzaron a salir de los ojos oscuros del muchacho mientras la chica posaba con delicadeza su mano en el pecho de él.
-sólo quiero que abras los ojos- le volvió a repetir.
-abrir los ojos para seguir sufriendo, para hundirme en la misma mierda de antes, para amar a una chica que no puede corresponderme…-
-para que puedas mirar con claridad que te revela su mirada-
-no sé de que hablas…-
-de la verdad que se esconde en los ojos de ella, esa verdad que ambos han compartido sin querer darse cuenta, mírala a los ojos James, mírala y no dejes que tu corazón se vuelva a nublar, ve, vamos, ve por esa verdad-
James le miró dudoso, la sonrisa de sinceridad de Alice le inundo en la confusión, y más, tras ver que su cuerpo reaccionaba solo.
No supo ni cómo, ni por qué estaba corriendo hacia los terrones donde había dejado a la pelirroja, no supo por qué su corazón se oprimía a cada paso, no supo cómo miles de recuerdos se inundaron en su mente, recuerdos donde la dulce sonrisa de aquella muchacha le era brindada a él, sólo a él, recuerdos, miles de recuerdos.
Ni supo, pero la vio en la orilla del lago, bajo un hermoso día, la vio como antes y su corazón dio aquel vuelco que hace meses se había negado a dar, corrió el último tramo sin saber que decir, sin saber qué hacía allí.
-Lily…- susurró con la voz ahogada.
La cabellera pelirroja se volteó contra el viento, golpeando el aire, golpeando la nariz de James donde el aroma de Lily le inundo en aquella paz.
-…Lily…- suspiró mirando por primera vez sus ojos, descubriendo en ellos eso que le hizo detener el tiempo, el espacio, el corazón. Y esa lágrima recorrió su rostro limpiando todo el tiempo pasado, despejando heridas, curando su corazón, descubriendo sentimientos.
Y porque lo vio tan claro, porque aquella verdad que todos habían visto estaba ante sus ojos, encubiertos en el verde esmeralda, ese anhelo, ese secreto guardado quizás por cuánto tiempo.
Pero James la besó, tomó con ambas manos las mejillas femeninas, la acercó a él con suavidad, no quiso seguir descubriendo los miles de sentimientos ocultos en aquellos ojos, no quiso seguir torturándose por aquel podría ser, no dijo nada, no pidió permiso, estaba tan claro, ella le amaba de la misma forma que él le amo durante años.
Y compartieron el más hermoso beso, James sentía su corazón saltando en su pecho, libre, completamente libre, y feliz, rebosando de felicidad, y sus labios, maldijo, sus labios eran lo que siempre espero, tan suaves, tan delicados, tan adictivos, que dudo si algún día podría dejar de besarla.
Aferró su cuerpo al de él temiendo que todo fuera un sueño, pero Lily sonrió en su boca al descubrir la intensidad de aquel abrazo. No me voy a ir le susurró contra los labios masculinos, volviendo a perderse en ellos.
Te amo le susurró él cuando dejaron de besarse posando su frente contra la de ella, sin poder dejarla ir del todo.
Yo también te amo susurró ella al final, después de tanto tiempo de habérselo negado te amo James, te amo dijo mientras una pequeña lagrima caía por su mejilla.
James sonrió como nunca antes lo había hecho, sintiendo que mágicamente su corazón se liberaba y comenzaba a latir por ella, sólo por ella -¡Lily me ama!- gritó por fin tras escuchar aquel suave susurro, cuando una nueva sonrisa era dedicada sólo a él, una nueva sonrisa que compartiría con ella -¡Lily Evans me ama!-
-ya era hora Prong- otro grito se oyó desde aquel árbol, bajo él estaban sus amigos mirándolo con sonrisas de felicidad -…te demoraste bastante en darte cuenta- rió nuevamente Sirius provocando las risas del resto de merodeadores y de la pelirroja.
-Te amo James Potter- gritó esta vez Lily al viento al igual como lo había hecho él -…Te amo- susurró acercándose a sus labios, dejando el pasado atrás, mirando hacia el futuro, un futuro juntos.
Las cosas de la vida son así, algunos podrían pensar en llamarlo destino, otros quizás simplemente coincidencias, pero en lo que yo si estoy de acuerdo es en que este debía ser el final de la historia.
Fin…
By: Mainy
Muchas, Muchas gracias a todos los que llegaron hasta aquí, a sus Review, a su paciencia, a sus buenos deseos. Espero que les haya gustado el fic tanto como yo disfrute el escribirlo.
Y me despido, no sé si estaré tan pronto por aquí con un nuevo fic.
Besos
Mainy
