Onceavo principio:
Un héroe sabe tomar sabias decisiones

Flurry se levantó temprano en la habitación que su tía le había preparado en su Palacio (después de lo de Lady Catrina no tenía el monstruoso valor de quedarse a dormir en el laboratorio de Bright y Luminositè) y bajó a desayunar con la familia. Era agradable y todo pero estaba extrañando la convivencia con su propia familia y cada vez se replanteaba más constantemente el hacer las paces con sus padres. Además estaba el asunto que la Abuela Celestia le recordara que tenía que empezar a asumir su Reino.

—Buenos días — dijo ella sirviéndose un poco de cereal. — ¿Algo nuevo en el correo?

—Lo de siempre — le dijo su tío Flash. — Te recuerdan que asistas a la reunión para ver lo de tu Reino. ¿En serio, cuánto tiempo crees que puedes seguir dando largas, sobrina?

—Ya no más — suspiró ella. — Pero no sé si mis padres siguen molestos, ¿qué les digo?

—Que lo sientes y que a partir de ahora te tomarás en serio tu responsabilidad como Princesa sería un buen inicio — dijo Twilight sentándose con una taza de café.

—¡Me lo tomo en serio! — Protestó ella. — ¿Por qué nadie me escucha? ¡Soy seria!

—Flurry, en serio, escogiste el título de Princesa Geek de todos los Cómics, ¿eso es tomarte las cosas en serio para ti? — Regañó Twilight. — ¿Es en serio?

La chica cruzó los cascos muy molesta.

—¡Los cómics son lo más importante para mí! ¿Es tan difícil de entender? Al escoger el título que se relaciona con lo más importante en mi vida demuestro qué tan en serio me tomo las cosas. ¡El único que me toma en serio es mi primo y él está medio chiflado!

—Flurry, de verdad con quien necesitas discutir esto es con tus padres — dijo Twilight con paciencia. — Pero trata de entender, de la nueva generación de príncipes sólo tú eres una candidata al trono apta, o eso creíamos hasta que escogiste el título ese.

—Sí, bueno admito que nunca quise el Trono, pero el hecho que combine mi cosa favorita en el mundo con una tarea aburrida prueba que voy a hacer mi mejor esfuerzo.

—Bueno, por ahí puedes empezar cuando intentes hablar con Cadence y Shining Armor — opinó Flash Sentry. — Lo hecho, hecho está; así que puedes darles tu explicación y seguro todo se arreglará. Tú tranquila, al final te saliste con la tuya, ¿no?

—Gracias tío — sonrió Flurry. — Por eso Bright dice que tú das los mejores consejos.

Flash se sonrojó ligeramente y entonces la puerta del elevador que conectaba con el laboratorio subterráneo de Bright sonó y el chico salió de ahí rascándose la cabeza.

—Buenos días Bright — saludó Twilight con prudencia mientras le ofrecía un vaso de leche. — ¿Sigues frustrado por lo de la batalla con Grogar? ¿No quieres beber algo?

—Por favor dime que no le diluiste los antipsicóticos — pidió Bright. — Por favor.

—Lo siento Bright — dijo Twilight poniéndola aparte. — Pero te veías tan frustrado que…

—Tranquila, estoy de muy buen humor — aseguró Bright Spark. — De hecho desde ayer que un par de mis máquinas me están mandando lecturas extrañas pero por alguna razón no puedo identificar ni qué diablos les pasa ni cuáles son. ¡Es genial, amo las incógnitas!

Los comensales suspiraron aliviados y Flurry entonces se dirigió hacia el transmisor que Bright había instalado en todos los Palacios para agilizar la comunicación entre palacios.

—Abuela Celestia — dijo la chica activándolo. — Estoy lista para asumir mi Reino.

Desde Canterlot, la Princesa Celestia asintió aliviada.

Me alegra Flurry. ¿Quieres que lo discutamos a solas o con todos aquí?

—Con todos, pero antes me gustaría hablar con mis padres si no hay problema.

De acuerdo, me comunicaré con Shining y Cadence de inmediato.

—No, ya lo haré yo. Gracias Suela Celestia.

Entonces cortó la comunicación con Canterlot y se dirigió al Imperio Cristal.

¿Twilight? — Dijo Cadence apareciendo en la pantalla. — Ah, eres tú.

—Mamá, llama a papá. Hay que hablar.

Palacio de Canterlot:

En un salón del Palacio, Shining, Cadence y Flurry se sentaron a discutir.

—¿Entonces, quién empieza? — Preguntó Cadence.

—Déjenme a mí — suspiró Flurry. — El asunto es que jamás quise el trono, todo el asunto de la Corona y eso nunca me ha llamado la atención. Pero sé que soy la única que puede asumir el trono de entre Bright y yo. Por eso escogí el título de Princesa Geek de todos los Cómics. Al mezclar mi cosa favorita en el mundo con una tarea tal vez la pudiera hacer más llevadera y servir mejor a Equestria. Era toda mi intención.

—De acuerdo, ¿pero no podías decirnos que esto era lo que pensabas en lugar de acudir al loco de tu primo? — Preguntó Shining.

—¡Y ese es otro asunto! Bright siempre hace lo que quiere, ¿por qué no puedo yo escoger un camino diferente como él lo hizo?

—A Bright jamás se le dio ni se le dará la opción de acceder al Trono — dijo Cadence.

—Por eso, él es libre sólo porque está loco. No es justo, ¿sí? Pero si me veo obligada haré las cosas a mi modo, por eso mi título y mis amigos como mis Caballeros.

Cadence y Shining suspiraron.

—Supongo que no debimos de forzarte a hacer lo que no querías — dijo Cadence. — Y lo lamentamos de verdad.

—Sí, es lo que merecíamos pero lo de la Coronación…

—Estaba molesta y admito que actué muy mal. Lo lamento, pero de nuevo si acepté un título es porque estoy dispuesta a cargar con la responsabilidad.

—De acuerdo entonces, pasemos a la sala de conferencias.

La recién reconciliada familia se trasladó a la susodicha sala, en donde las Princesas Celestia, Luna y Twilight ya esperaban.

—Entonces, a partir de hoy una parte del territorio de Equestria quedará a tu cargo querida Flurry Heart — explicó Celestia. — Y como tal tendrás que encargarte de todos los aspectos: impuestos que te serán mandados a ti, las necesidades de los ciudadanos, tu Guardia Real.

—Te daremos una porción del Tesoro para que puedas empezar, sólo asegúrate de hacer bien tu presupuesto — dijo Luna.

—Creemos en ti — dijo Twilight usando su magia para pasarle unos papeles a su sobrina.

Flurry los recibió con una sonrisa de oreja a oreja, cando finalmente reaccionó.

—¿Qué? ¿Para hoy? — Se extrañó.

—Si fuera posible, te hubiéramos dado más tiempo pero te la pasaste dándonos largas demasiado tiempo — dijo Cadence.

Flurry suspiró, esta sería una larga, larga tarde.

El trabajo de por sí era bastante complicado, tenía que ver todo lo respectivo a programas de salud, de educación, de movilización (vías de tren), asistencia social; programar audiencias para revisar ciertos proyectos en persona; todo eso fue relativamente sencillo ya que había sido educada toda su vida para tomar las riendas de un Reino (o al menos una porción de uno), además que sus padres, tía y tías abuelas estaban ahí para echarle un casco. Pero con lo que no podía determinar qué hacer era el tema de seguridad, el mantenimiento de los equipos militares, entrenamiento, pago de los soldados siempre le desajustaba el presupuesto. De acuerdo, podía aumentar los impuestos pero no vería beneficios hasta el año siguiente y mientras tanto los programas educación y salud sufrirían. No sabía qué hacer.

—Hay que hacer sacrificios querida — dijo Cadence. — Es lo duro de gobernar.

—Podemos trasladar unos cuantos batallones de nuestras guardias a la tuya mientras entrenas reclutas nuevos — dijo Shining. — Pero tendrías que ver lo del entrenamiento y el pago de ellos, sin mencionar que no creo que ellos quieran obedecer a la 'Liga de los Héroes' que está compuesta por niños. Algunos de los soldados solares se llevan bien con Watt pero obedecerla en el campo de batalla es diferente…

—Los soldados de carne y hueso son problemáticos. No sólo son más débiles sino que encima tienes que atender sus necesidades; y si mueren, tienen seres queridos que los esperan en casa. Así pues, ¿por qué no en lugar de contratar una Guardia mejor te construyo una? Un solo pago y tienes soldados perfectos que no sólo no desobedecerán ninguna orden sino que uno sólo puede hacerse cargo de un batallón entero de soldados de carne y hueso sin sufrir daño significativo.

Todos se volvieron hacia Bright Spark, que estaba ahí sentado como si nada.

—No, no, no, no, no — dijo la Princesa Luna. — No puedes estar aquí Bright Spark.

—Está bien Abuela Luna, yo lo llamé — explicó Flurry. — Sabía que si me metía en un atolladero como este, Bright me sacaría.

—Flurry, ya habíamos hablado de esto — dijo Shining.

—Sí, y quedamos en que si tenía que hacer esto lo haría a mi modo, y si tengo que pedirle ayuda a mi primo lo haré. ¿Bright, entonces puedes construirme una Guardia Real hecha de robots?

—Cien mil bits de casco de obra más el costo del cableado. No te cobraré el acero y las armas ya que tengo de sobra gracias a los tributos de los imbéciles que se alegran de la muerte de Grogar y el montón que tuve que desmantelar desde que se murió. ¡¿Por qué tenía que morirse precisamente cuando estaba vivo?!

Todos tenían una gotita en la sien ante este último comentario pero prefirieron no decir nada.

—El sistema de trenes también podría tener una mejora — dijo Flurry observando su presupuesto. — El carbón, el salario de los operarios, el mantenimiento de las calderas… ¿crees que puedes hacer algo al respecto?

—Déjamelo a mí — dijo Bright colocándose un par de gafas de soldador y saliendo de la habitación.

Todos miraban fijamente a Flurry.

—Como dije jamás quise hacer esto, así que si quieren que me ocupe lo haré como me plazca. Además Bright desde hace tiempo es algo así como la encarnación del Deus Ex Machina. ¿Por qué no lo aprovechan más?

—¿Tú estabas ahí cuando que desde hace poco fue elegido como el destructor de mundos, no? — Dijo Luna frunciendo el entrecejo.

—Pero siempre está ahí para nosotros, nunca niega un favor. ¿No creen que la mejor forma de evitar que fabrique cosas capaces de destrozar un país entero es mantenerlo ocupado?

Reino de la Tormenta:

Tornado, el nieto de Storm King, estaba tomando el té con su abuelo cuando miró por la ventana.

—Equestria… ¿en serio ofreciste tanto territorio a esos malditos ponis?

Storm King lanzó a Tornado una mirada de advertencia.

—Cierra el pico. No sabes cuánto me costó convencer al par de lunáticos para que te soltaran sin hacerte daño.

—¡Pero abuelo!

—Vuelves a mencionar Equestria y te mando un día al calabozo para que se te quite lo estúpido. Mataron a Grogar, ni loco pondré un pie ahí.

Tornado bajó la cabeza avergonzado, cuando de pronto las puertas del Salón se abrieron y un soldado llegó corriendo.

—No me gusta que me interrumpan en mi tiempo personal con mi nieto — dijo Storm King amenazante.

El guerrero se inclinó respetuosamente.

—Mi señor, el Príncipe Spark y la guerrera Belle lo están buscando.

Storm King palideció del terror.

—¡¿Pero qué estás esperando?! ¡HAZLOS PASAR INMEDIATAMENTE! ¡TORNADO, PASE LO QUE PASE NO ABRAS LA BOCA!

El chico asintió nerviosamente y los guardias dejaron pasar a los dos ponis en trajes de spándex negro.

—Oh, lamento mucho esta pobre recepción mis estimados visitantes — dijo el Rey con una voz que apenas si disimulaba el temblor. — Por favor pasen adelante, les traeré un té.

Uno de los sirvientes de Storm King llegó con una bandeja, pero Luminositè la volcó sin decir palabra.

—Oh, pero qué modales los míos — dijo Storm King. — No, claro, ustedes querrán lo más fino, lo…

Bright Spark apuntó su casco hacia el Rey, transformándolo en una especie de cañón y disparó un rayo de energía color rojo que lanzó a la criatura al otro lado del salón, atravesando la pared.
Del otro lado, los guerreros de Storm King entraron corriendo en batallón pero el que iba en primera fila fue detenido por la bufanda de Lumi que lo inmovilizó por completo y antes que pudiera siquiera gritar, el atavío le quebró el cuello. Todos retrocedieron, algo no andaba bien.

Tornado se levantó.

—¡Voy a acabar con ustedes!

Bright lo miró y de un salto llegó hasta él, lo levantó con un solo casco y lo arrojó con violencia contra el suelo. Todos hicieron una mueca de dolor al escuchar los huesos crujir al romperse, pero Bright no acabó ahí. Con fuerza le pisó una mano, haciéndolo gritar del dolor; y aprovechando que tenía la boca abierta, el unicornio le forzó una esfera plateada en la boca, que explotó en mil pedazos y pronto Tornado vomitó un chorro de sangre y dientes.

—Por favor…

Bright Spark entonces levantó la cabeza de Tornado y Lumi arrancó ambos cuernos de un certero movimiento. Tornado aulló del dolor.

—Tornado…

Los dos se volvieron hacia Storm King, que sostenía su cetro cargándolo del poder de la tormenta.

—¿Saben lo que hace realmente aterradores a los verdaderos Spark y Belle? Que no puedes sentir ningún tipo de energía mágica proviniendo de ellos; pero aun así demuestran tener un enormísimo poder. Ustedes por el otro lado, puedo sentir el poder mágico fluyendo…

Los dos extraños ni se inmutaron.

—¿Quiénes son en realidad? — Preguntó Storm King. — No, son sólo uno… la energía mágica es exactamente la misma. ¿Eres Grogar o su campanita?

Los dos entonces saltaron hacia el monarca, que disparó contra ellos con su cetro de tormentas; pero el ataque se disolvió entre el aura de poder que rodeaba a los dos y sin que pudiera hacer nada, el falso Bright Spark le forzaba otra esferita plateada por la garganta. Storm King tragó.

—¿A quién crees que engañas? Nadie que se haya enfrentado en persona a los monstruos se creerá que eres ellos.

—No busco engañar a nadie — dijo entonces una fría y mecánica voz, una pobre imitación de la Muñeca. — Pero esto no se trata de fingir sino de dejar un mensaje: ellos vencieron a quienes no se supone debía ser vencido, por eso deben convertirse en su reemplazo. Mis nuevos mensajeros de la muerte.

—Estos cuerpos aunque poderosos no durarán ya que no son más que los despojos que ellos dejaron en mi isla, por eso debo aprovecharlos al máximo — dijo el falso Señor Z. — Tú sólo tienes la mala suerte de ser el que vive más cerca de Tambelon y en quien vine a hacer la prueba.

Entonces muy al estilo de Bright Spark, su copia apretó un botón en el traje y de pronto y sin poder hacer nada, la mitad superior de Storm King explotó en miles de pedazos mientras que la cintura y las piernas caían al suelo.

—Creo que la prueba fue un éxito.

—Es momento de buscar a nuestros nuevos portadores.


¡Hola a todos! Primero que nada lamento el retraso, pero me costó decidirme al momento de seguir ya que el tono de la historia cambiará ahora que ha aparecido el enemigo. Alguien por ahí sugirió algo parecido a esto, bueno amigo, quiero que sepas que precisamente esto era lo que había planeado desde antes; pero incluí una escena con Storm King para darte gusto. Eso es todo y de momento:

Chao; nos leemos!