Los personajes no me pertenecen, exclusivamente a sus creadores, Nagita e Igarashi, contenido adulto, sexo explícito, queda advertido.

Confrontaciones

Elroy llegó a su destino, cuando recibió un sobre con información de las andadas de su sobrino, no se lo pensó más y fue a enfrentar a esta mujer.

Flash back

Niel ciego de celos y envidia al enterarse de que su jefe mantenía una relación con esa mujer, vio la manera de destruir a Albert, enteró a los paparazzis y le envió por correo de manera anonima toda la información, de Candy. Todos los medios de comunicación hablaban de la relación que mantenía el importante magnate, con una scort de alta paga, se vio envuelto al escándalo y al escrutinio público. Televisión, radio, redes sociales, periodicos, se filtraron fotografías de ambos, se desató la pandemia, acosando a ambos, Candy la mas afectada, salió a la luz su segunda vida y en la Universidad fue víctima del acoso por parte de sus compañeros y maestros, la institución la dio de baja en automático, al ser una institución de prestigio, no era correcto darse a conocer por este tipo de escándalos, así que la expulsión fue evitable. Elroy al ver toda la información recibida, supo que esta pesadilla terminaría muy mal, no solo para su reputación, estaba de por medio la integridad de sus nietos, decidió poner fin a esto. Así que se armó de valor y fue a buscar a la causante de todo. Elroy pensaba que se enfrentaría a una mala mujer y sin escrúpulos.

Final Flash back

Elroy al salir de la mansion, salió por la puerta trasera, afortunadamente libre periodistas, la policia había intervenido dado el acoso de estos, Elroy frente a la puerta de la culpable... tocó. Abrió Annie, la cual quedó boca abierta al ver a esta mujer entrada en años, sabía por los medios de quien se trataba.

- Buenos días, ¿podría pasar? Dijo Elroy decidida.

- Este... pasé, dudosa la dejo entrar.

- Deseo hablar con... Candy. Elroy fue al grano, aunque aparentaba tranquilidad su mirada era fría e impersonal.

- Está bien deje la anunció. Annie muy preocupada ya que sabía como terminaría esto.

- Está bien Annie, yo atiendo a la señora. Interrumpió Candy que había escuchado todo, aunque sabía que tenía toda la razón de reclamarle no se dejaría humillar. Annie asintió y se adentró para dejarles solas, Elroy no pudo evitar recorrerla de pies a cabeza, le pareció una mujer hermosa, jovial y hasta refinada, al verla en fotografías no se apreciaba en su totalidad su físico, se imagino a una mujer corriente y vulgar, pero no era así. Candy se sintió inspeccionada y se irguio levantando su mentón no se dejaría intimidar, nadie la haría sentir inferior se había prometido. Ambas mujeres se miraban fijamente.

-¿Puedo hablar con usted? Preguntó Elroy, ya que todavía estaban en la entrada.

-Adelante, tome asiento, desea tomar algo, ¿café o té?. Ofreció Candy, a medida que se arreglaba la pijama.

-Disculpe la hora, se que es temprano, pero dado como estan las cosas, ¿sabe quién soy?. Preguntó Elroy. Candy asintió, sabía por los medios y por Albert que era su tía.

- Sí, se quien es usted. Contestó firme Candy.

- Seré breve, solo quiero saber si, ¿usted está consciente de todo lo que pasando?. Sabes, me cuesta creer que él, haya sido capaz de contratar los favores de alguien como tú, él no debio de humillarse así, me disculpo si te ofendo. Se expresaba Elroy, buscando las palabras correctas para no ser grosera, pero era difícil. Su sobrino la había desilusionado demasiado, él un hombre educado y con valores, liarse con una mujer de la vida galante, todavía no lo podia creer.

Elroy paciente esperaba una respuesta pronta por parte de esta mujer. Candy, sabía que había cometido un error grave, sabía que estar con su Príncipe, no estaba bien, Candy sabía que esta relación, no podia continuar, no existía un futuro entre ellos, pero aún así continuaron con su idilio, sin pensar en nada mas que en su placer. Todo se había jodido y su vida estaba destruida. Pensaba Candy.

Elroy, esperaba pero no llegaba respuesta alguna, nunca fue una mujer prejuiciosa, jamás criticaria la vida de los demás, la veía tan joven, se preguntaba por que una chica se pierde en la vida de esta manera, sabía por las fundaciones que manejaba, que la vida de algunas chicas era demasiado difícil y sucumbian en el mundo del libertinaje.

- Candy, ¿estas consciente de que no sólo está en juego la reputacion de mi sobrino? Si no que también se verán arrastrados mis nietos, ¿Me pregunto en que pensaban ustedes?, quiero saber ¿por qué si fuiste contratada por mi sobrino, por qué no terminaron esto?. ¿A caso existe algo más entre ustedes?. Fueron varias preguntas, mismas preguntas que Candy se preguntaba.

- Estoy en el ojo del huracán todos me ven como la mala de la película, entiendo. Soy la mujerzuela. Sin sentimientos, pero soy lo que soy, jamás seré una dama refinada, estoy conciente de eso. Quise soñar, pero el despertar es terrible, quise saber lo que era estar con un hombre, bueno, caballeroso, que cualquier mujer desea tener con ella, siempre, ir al cine conversar, compartir con los familiares. Y concuerdo con usted Señora, su sobrino es un hombre bueno y educado, me trató como jamás nadie lo ha hecho, siempre quise saber lo que era ser tratada como una mujer, siempre tratada como un objeto desechable, soñé e imagine cómo era ser tratada como una dama, Albert lo hizo, es un hombre intachable, por eso esto se extendió más de lo usual, quise vivir al máximo, estoy conciente que jamas, habrá algo más entre nosotros, lo tengo muy claro, se cual es mi lugar y donde estoy parada, siempre he sabido lo que soy, se que esta juzgando mis actos, esa mirada me ha perseguido siempre, desde joven rechazada... en una noche un maldito hombre, me ultrajó, tomó mi virginidad, a un siendo una niña. El hombre con el que imaginé una vida llena de alegría, solo me usó para satisfacerse, claramente me dijo que yo, era nadie. Candy no supo por que quizo explicarse, no le debía nada a esta señora, pero verla ahí juzgandola, le pareció que era mejor.

_ ¿Por un hombre decidiste venderte? Es injustificable, Elroy incrédula.

-Es fácil decirlo cuando no se tiene el respaldo de nadie, quedé embarazada de ese patán que solo me uso, caí en la más terrible de las pobrezas, perdí a mi pequeño, por qué no tenía que comer, el trabajo que tenía poco remunerado, pero aún así saque el valor para sacarlo adelante, pero mi organismo débil, no ayudó a formar a un niño sano, murió a las dos horas, morí ese día. Después intente construirme, pero, solo obtuve un montón de ofertas de hombres queriendome llevar a la cama. Trabajos tan mal pagados, que no alcanzan más que para sobrevivir, no tuve la oportunidad de prepararme, en ese momento, así que hice lo mas práctico, utilizar a los hombres, ¿por qué no hacerlo? Ellos lo han hecho conmigo. Contestó Candy, removiendo su pasado, pero no lloraria.

- Pero, eso fue en principio, ¿por qué seguir con esto?

Candy con ironía dijo: - ¿por qué no hacerlo?, llevaba tiempo buscando empleo así que cedí a sus peticiones. Y a partir de ese día me prometí usar a cuánto hombre que me obtuviera beneficios, yo fui usada, desechada como la peor, ¿por qué no hacerlo yo? Sé que estoy condenada por todos, pero. . No pediré perdón por lo que soy, usted puede pensar lo que quiera de mi, así las cosas, yo estaba destruida y sí, me he vendido al mejor postor. Elroy la escuchaba, le entristecio lo mal que la ha pasado, en el fondo la entendía, también ella fue víctima de una violación cuando niña, entendía perfecto lo destruida que uno se puede sentir, al contrario de ella, contó con el apoyo de toda su familia y el monstruo recibió castigo, pero emocionalmente nunca lo superó, nunca pudo estar con otro hombre, por eso nunca se caso, nunca pudo superar ser violentada. Por eso no podía juzgarla, ella manejó de otra forma su infortunio y Candy lo manejaba a su manera.

- No pretendo juzgarte, esa no es mi intención, pero esto se está saliendo de las manos y no solo los afecta a ustedes, si no que van a salir afectados inocentes. Y creo que no es justo. Elroy no se inmutó por lo dicho.

- ¿Qué cambió con mi sobrino? ¿Por qué hasta donde sé. .. tú sólo tomabas de ellos su dinero y jamás los volvías a ver? Candy se sintió vulnerable y expuesta,.

- Todo cambio...por que me enamoré de él. Pensó Candy, quería gritarlo pero se contuvo.

- Su sobrino buscó lo que todo hombre necesita, saciar sus instintos carnales. Dijo Candy con un dejo de ironía, no mostraría sus sentimientos ya era la mala de la historia. Pero, Elroy vio tristeza y vulnerabilidad en su rostro. - Lo ama pensó.

- ¡Suficiente! Solo quiero saber y estar segura que entiendes que dado a lo acontecido todo terminó, ¿verdad? si mi sobrino estuviera solo, sería otra la historia, pero están de por medio, dos inocentes que no merecen estar en medio de todo esto. Dijo Elroy levantándose para irse.

-Antes de irme te diré no eres la única que a sufrido, aunque nací con todas las oportunidades para ser una dama respetable como dices tú, la desgracia cae en todas partes. - Sabes siempre hay alternativas para todo, eres joven y bella, quizás sea el momento de cambiar tu estilo de vida, no soy nadie para aconsejarte, me disculpo por entrometerme. - Volviendo al tema... no es una amenaza, es una súplica, deja a mi sobrino, es lo mejor para todos. Concluyó Elroy saliendo del apartamento de Candy.

- Total de acuerdo con usted. Se dijo así misma, pensando en sus errores cometidos. - Albert, amor se lo que debo hacer, pero es tan difícil. Pensó Candy con el corazón a puño.

Elroy partió con la certeza de hablar con su sobrino, le dolía demasiado esta situación, pero conocía perfectamente a William, ya que ella se dio cuenta del cambio que tenía estos dias pasados y lo vio tan feliz.

Elroy llegó a la residencia, pregunto por su sobrino y le indicaron que estaba en su despacho, Albert estaba lireando con sus abogados para decidir que hacer con todo este embrollo. Elroy entró sin tocar a la puerta y con voz firme y decidida ordenó que la dejasen hablar con su sobrino. Todos salieron.

- Buenas noches, ¿Cómo estás? Elroy saludó un tanto afligida.

-Hablé con... tu amante.

Albert, quien mantenía la mirada en el monitor de su laptop, enfocó de inmediato la mirada en su tía.

-No te sobresaltes, no fui en plan de guerra, solo me movió la preocupación, pero me llevé una gran sorpresa. Contestó Elroy firme.

Ella tomó asiento, inicio su monologo.

- Nunca he criticado la forma de conducirte, puesto que siempre has sido un hombre cabal, después de la muerte de tu esposa, me dolió verte destruido, deprimido, hace poco te vi sonreír, te veía feliz, no juzgare tu modo de lograrlo, pero sabes que esto debe parar y terminar, te debes a tus hijos, si fueras sólo no me metería en esto, pero tus hijos se verán envueltos en este escándalo y no es justo. Dijo Elroy.

Albert escuchó atento, lo dicho por su tía, le molestó el hecho que se tomara atribuciones, pero sabía que tenia la razón, no estaba sólo, debía velar por la integridad de sus pequeños, sabía que había llegado muy lejos con Candy, no se arrepentia, pero el escándalo afectaba lo mas preciado que tenía. Albert guardó silencio, estaba entre una encrucijada. Sabía lo que debía hacer, pero por primera vez dudaba.

- No dices, ¿nada?. Preguntó nuevamente Elroy. Albert quería decir mil cosas pero, que podría decir a su favor.

- Hijo, no te agobiare mas con preguntas, pero debo aconsejarte y lo mejor es sacar a los niños del país, mientras se soluciona todo. ¿estas de acuerdo?. Preguntó.

- Tía... gracias, tienes razón. Por fin artículo palabra. - Llevelos a Escocia, por el momento no me puedo mover de aquí, debo afrontar todo. Elroy asintió.

Elroy a pesar de su preocupación, se levantó para marcharse, antes de irse se giró para decirle.

-Te enamoraste de ella. No era pregunta. Albert estaba mudo, no tenía palabras para debatir, sabía que se había equivocado, pero por alguna razón no quería fingir demencia, -¿Qué sí me enamoré? Claro, que me enamoré, Candy mi amor. Pensó Albert, no contestaria a eso, no era necesario decirlo, Elroy lo supo de inmediato.

- Cierto... él la ama. Pensó Elroy y salió para preparar todo, partirán cuanto antes. - Pobre de mi William, enamorarse en estas circunstancias. Pensó triste. Al llegar a la puerta para salir.

- William... Ella también ha sufrido, ha tenido un desfile de hombres, dijo Elroy, si decides hacer una vida con ella, sabes que solo puedes tenerla como amante, dime ¿crees que es justo para ella? solo la mantendrás oculta y ella por amor lo aceptara. Debes ser consciente que afectarán a todos, por muy enamorados que estén, no es suficiente para acallar a la sociedad. Que no afectará solo ustedes, tus hijos sufrirán por tus errores, piensa en ellos por favor. Te quiero hijo, espero que tomes una buena decisión. Dijo Elroy saliendo del despacho.

Albert guardó silencio, no quería pensar en sus errores, no quería verlo así, puesto que para él amar a Candy no lo era, pero su tía y sus hijos no merecían esto, eso lo tenia mal. Pero, por feo que este el panorama, por primera vez, quería verse egoísta, su mente y corazón lo ocupaban esa gran mujer, le preocupaba lo mal que lo estaría pasando Candy, le ha marcado a su teléfono y no le contesta, ha mandado mensajes y nada, no había querido ir a buscarla para no exponerla mas, Le dolía el pensar que la puede perder. Después de que sus hijos salgan del país, la buscará para solucionar todo juntos, en este momento todo está atizado, no quiere comprometerla mas, es consciente que ella es la que ha llevado la peor parte. Pero antes de todo es padre y debe protegerlos del escrutinio público.

Candy se estaba recuperando del encuentro con con la señora Elroy, Annie había escuchado todo y le causo impresión escuchar a una mujer tan firme.

- Candy, ¿Qué harás ahora?. Candy sopesando la situación.

- Pues dejar que las aguas se calmen y... seguir mi vida, solo debo pensar en mi y en mi futuro. Expresó Candy triste y avergonzada.

- Empezaré de nuevo.

- Candy, ¿lo amas? Preguntó Annie, aunque sabía la respuesta.

- Annie sólo se que mi vida siempre ha sido una... ¡verdadera mierda! debo cambiar esto, por mi y para mi. Contestó Candy convencida. Annie abrazó a Candy.

- Candy, yo te apoyo en todo lo que decidas, creo que lo mejor es alejarnos de todo esto. Candy reparó en el hecho de que no había preguntado a su amiga como iba todo con Archie. Annie siempre en la espera y con la ilusión de que Archie dejara a su esposa y ella así ocupar su lugar como dama respetada.

- Annie, ¿qué pasó entre ustedes?. Preguntó Candy preocupada. A Annie se le llenaron los ojos de lágrimas.

- Todo fue maravilloso como siempre, el atento, cariñoso y muy espléndido, tu ya sabes lo que le amo, al principio lo veía como un negocio, pero es tan caballeroso, elegante y guapísimo que me enamoré como una loca, quiero más de él, quiero ser su esposa, se que es un sueño y el me lo confirmó estos días, jamás dejará a su esposa, yo sabía y acepté esta relación así sin lazos, sin compromisos, pero no soy de piedra y lo adoro. Pero aunque mi corazón se partió ya estoy ubicada y lo mejor es dejarlo. No seré mas su amante. Contestó Annie decidida. Ambas se abrazaron mostrando apoyo.

- Annie, al diablo los hombres, vámonos a otro lugar, tenemos dinero suficiente para montar un negocio, yo terminaré mis estudios.

- Candy... vámonos de aquí. Pero, ¿dónde iremos? Preguntó Annie.

- Escocia, siempre he querido visitar ese país. Sugirió Candy feliz. Annie asintió. Con la promesa tácita de cambiar de vida.

Después de decidir su vida, Annie salió de compras, para su futuro viaje, Candy quedó sola, empacando lo que se llevarían y decidiendo lo que venderían. En eso tocaron la puerta. Pensó que Annie había olvidado algo, ya que no podrían ser los reporteros puesto que era un departamento exclusivo y no podía entrar nadie si no se autorizaba. Así que abrió.

- ¿Pero qué se te olvidó ahora... pero Candy se interrumpió al ver a otra persona... no era Annie. Candy quizo cerrar la puerta pero él fue más rápido y entró empujando a Candy.

- ¿Así que aquí es donde te escondes? ¿Qué fina nos saliste? ¡piruja! ¡Ah! Se me olvidaba que solo te pueden comprar magnates y hombres dispuestos a pagarte la perlas de la virgen, ¡ramera de quinta!. Dijo Niel furioso.

- ¡Largate de mi casa! ¿Cómo lograste entrar? Dijo Candy valiente o al menos fingió no quería mostrase intimidada.

- No querida, no me iré por que me encomendaron una tarea para ti, Niel escupió esas palabras con toque malicioso. Candy no daba crédito a lo que escuchaba.

- No me interesa nada de lo que me tengas que decir, así que vete. Candy quiso llegar a la puerta pero no pudo, por que Niel la interceptó.

- Un momento, ¡perra maldita! Sabes cuando supe que eras la amante en turno de mi jefe, morí de risa, por que el intachable y respetable William Albert Andrew, es igual que todos los hombres, que buscan y pagan los favores de pirujas como tú, no es tan honorable. Así que ya cayó del pedestal en que lo tenían todos, solo es otro hombre más que piensa y siente con la polla, así que no es mejor que yo. Sabes, que tengo órdenes de pagarte lo que sea para que te largues del país, mi estúpido jefe se dio cuenta del grave error de haberse liado con una zorra, ya salió del país con sus hijos, pero antes de marcharse me pidió que te pagará, que lo mejor es que te marches al igual que él, pero antes voy a divertirme contigo, vamos a ver si realmente vales la pena como prostituta de alto nivel. Candy hasta ese momento se dio cuenta del peligro real. Niel quizo besarla pero Candy lo empujó y lo abofeteo, eso encendió la ira de éste. - Ahora sabras lo que es follar rudamente, Niel le propinó un puñetazo en su rostro. Candy cayó al piso, perdiendo el conocimiento.

Continuará

Chicas aquí actualización espero les guste, Saludos a todas agradezco su apoyo y me hacen el día con sus comentario. Besos a todas. Se que muchas odiaron esta parte, pero es crucial en la historia. Les dejo actualización como obsequio de año nuevo. Espero de corazón que todos sus proyectos y metas que se propusieron las logren, espero que el amor, salud y trabajo sean las herramientas para lograr todo lo propuesto. Feliz 2019. Besos a todas.