Hola, de seguro se habrán desesperado con este enorme atraso… mis sinceras disculpas, lo que pasa es que como ya estoy saliendo de la prepa he estado muy atareada. No se preocupen juro y perjuro que la historia ya no va a tener más interrupciones. Espero que hayan disfrutado el pasado capitulo, ahora las cosas se van ir poniendo más interesantes… o al menos es lo que intento hacer. Bueno pues aquí les dejo la nueva entrega. Enjoy!!
Capitulo 11: el día del viaje
"Tal vez conocerte fue mi error…"
Aquellas palabras recorrían la mente de los dos amantes, por un lado uno las sufría y, el otro las lloraba… ¿quien de los dos era el que más las sentía? Realmente era algo imposible de saber.
-Naruto-kun?- lo llamó Sakura con preocupación. Ambos estaban en la sala del departamento del rubio.
-eh?-exclamo Naruto regresando a la realidad.
-Naruto?- le pregunto Sakura –estas bien?... digo , es que acabas de ver a Sas…
-yo estoy bien- le aseguró Naruto –es sólo que todavía se me hace difícil verlo o hablarle –estas palabras las dijo tristemente –pero es lo mejor, fue lo mejor… haberle dicho esas cosas.
-te sinceraste Naruto-kun- le contesto Sakura dulcemente –eso es bueno, quiere decir que lo estas superando.
-si… tal ves- le dijo tratando de sonreír –pero todavía me falta sincerarme contigo.
Sakura en ese preciso momento se sonrojo.
-yo…- empezó Naruto –yo quiero olvidarme por completo de Sasuke.
-eso lo se Naruto- le dijo bajando la mirada –se que tu deseas olvidarte de Sasuke, pero tu corazón se resiste.
-ya no- le aseguró el rubio –ahora realmente lo quiero borrar, quiero que desaparezca… por eso tu debes de ayudarme Sakura-chan.
En eso Sakura levantó su mirada y vio a un Naruto demasiado diferente, ese no era el Naruto que conocía, no era el hermoso niño que siempre sonreía, no, ese ya no existía, ahora estaba enfrente suyo un Naruto herido…
-yo haré todo lo que me digas- le contesto Sakura –no me importa salir herida- se levanto de su asiento y se acerco a su amado para poder acariciarle una de sus mejillas – lo único que me importa es tu bienestar, porque yo te…
-no me lo digas- le pidió Naruto ante la sorpresa de la pelirosa –por favor, no lo vuelvas a mencionar.
Sakura no comprendía –por que?
-yo… yo no creo que te pueda corresponder- le contesto –no quiero que te ilusiones conmigo… no es porque nunca olvide a Sasuke, es solo que ya no creo en el amor.
Una mezcla fatal de sentimientos abrazaron a Sakura, una parte de ella estaba feliz porque finalmente Naruto iba a estar a su lado, como debía de ser, pero por otro lado, una terrible desilusión la embriago, su Naruto jamás se iba a enamorar de ella.
-no importa Naruto- le contesto tratando de no sonar deprimida –yo siempre voy a estar a tu lado… siempre te voy a ayudar en todo lo que me pidas.
-entonces ayúdame a olvidarme de todo… y perdóname… cuando quieras dejarme puedes hacerlo Sakura.
Sakura acerco más sus labios a los de él, sin embargo Naruto movió su rostro.
-por ahora nada de besos… por favor.
-lo que tu digas Naru- le contesto con una cierta desilusión.
Sasuke se levanto nuevamente desvelado, la única diferencia fue que esta vez su amigo Sake lo acompaño toda la noche. Estaba en shock. Las frías palabras de su Naruto todavía resonaban en su cabeza.
La tristeza lo estaba devorando y deseaba poder olvidarse un poco de todo esto. Estiro su mano y se sirvió un wiskhy en las rocas. Sin embargo alguien llamo en la puerta.
-Amo Uchiha- llamó una voz femenina desde afuera –hay una junta importante en la casa Hyuuga, es urgente que se presente.
Sasuke no contesto, estaba molesto que nuevamente sus compromisos con esa familia lo hayan interrumpido con algo relacionado con Naruto… se levanto con un poco de trabajo y fue a abrir la puerta de la residencia. Allí se encontró con una ninja vestida toda de negra, su rostro no lo podía identificar.
-dile al señor que dentro de un rato estaré allá.
-entendido- y al decir esto desapareció en el alba.
Sasuke se quedo contemplando el amanecer. Y un gran dolor en su pecho lo golpeo. Allí en medio de su entrada contemplo la fatídica salida de Sol que solo le traía recuerdos que lo lastimaban. Sus dedos, casi de manera automática, tocaron su boca. Recordó como por primera vez beso a Naruto, a su Naruto, y como por vez primera se sintió tan dichoso.
Entonces apareció: un gran hueco en su pecho. No podía respirar y no comprendía nada. No quería ya hacer nada.
Cerró los ojos y le dio la espalda a esos recuerdos. Debía de seguir con lo ya establecido.
Hinata estaba despierta, no podía dormir, de hecho no había podido dormir desde que su padre anuncio lo suyo con Sasuke enfrente de todos sus amigos.
-de seguro Naruto me odia…- susurro con dolor tratando de contener sus lágrimas. En eso unos pequeños golpes llamaron a su puerta.
-Señorita Hinata- llamó una de sus criadas –su padre la llama, hay una reunión importante.
-entiendo- le contesto secándose sus lágrimas –voy para allá.
Se levantó de su cama y se cambió rápidamente su pijama por un kimono sencillo color blanco. Se cepillo su cabello y lo ato con una coleta alta.
Salió de su habitación y para su sorpresa, lo primero que vio fue a su primo Neji entrenando. Tenía los ojos cerrados, de seguro estaba fortaleciendo su "Byakugan". Hinata se deslizó silenciosamente y desapareció en uno de los miles de pasillos de la residencia, dejando a su primo solo.
Camino lentamente hasta llegar a la sala de juntas. Todavía temblaba, ver a su primo a estas horas no era muy favorable para su estado de salud. Toco la puerta y unas sirvientas la abrieron.
-Buenos día hija mía- la recibió su padre- toma asiento a mi izquierda por favor.
Hinata obedeció sin decir nada y tomo el asiento que su padre le designo. Observo que había otras personas y enfrente de su padre estaba la Hokage acompañada de sus dos consejeros.
-solo falta Sasuke-kun- les anuncio el padre de Hinata –esperemos un rato más.
Hinata estaba nerviosa, ¿Por qué estaba todos aquí?
En eso la puerta se abrió y apareció Sasuke. Lucía tan imponente con sus ropas negras que no había duda que llegara a ser un muy buen líder.
-buenos días Sasuke-kun-lo saludo el jefe –toma asiento a mi derecha.
Sasuke obedeció en silencio.
-bueno- empezó a hablar el padre de Hinata –estamos todos reunidos para discutir ciertos aspectos que nos preocupan de la unión de los dos clanes más poderosos de Konoha. Ayer mis espías particulares me trajeron una información un poco preocupante.
-¿Qué clase de información?- pregunto Tsunade intrigada.
-La aldea de la lluvia sigue molesta con nosotros por haber derrocado a su líder Pain- aclaro –quieren detener la boda acomode lugar.
-así que van a enviar a sus mejores asesinos no?- prosiguió la Hokage.
-no sabemos quienes son, pero podemos asumir que serán algunos discípulos de Pain… inclusive se rumora que es el mismo Pain.
-Eso es imposible!!- exclamo Tsunade alterada –Pain esta muerto!! Yo misma lo vi morir a manos de Naruto!!
Aquel nombre hizo que el hueco de Sasuke se abriera dolorosamente más.
-entonces solo son rumores para que nos asustemos más- corrigió el jefe –como sabe señora Hokage, muchas personas desconocen los verdaderos detalles de aquella batalla. Solamente usted y los ninjas que participaron lo saben.
-si lo se- le contesto enojada –prosiga.
-ante tal amenaza de muerte- continuo el jefe –debemos de implementar medidas drásticas.
-por mi no hay problema- le dijo Sasuke con cierto aire de arrogancia –no conozco ningún ninja capaz de hacerme un rasguño.
-ejem yo si-susurro Tsunade por los bajos propiciando una mirada asesina de Sasuke.
-lo se Sasuke-kun- le contesto el jefe –pero no es de mas que te pongamos unos cuantos guardaespaldas.
-como quiera-le dijo Sasuke reponiéndose del comentario de Tsunade.
-y por parte de mi hija…
-no se preocupe señor- le interrumpió Tsunade –yo ya me adelante ¿no es cierto Hinata?
-ejem si- contesto tímidamente.
-le he puesto ha su disposición a mi mejor Anbu.
-me alegra escucharlo- le dijo más tranquilo –pero de todas formas nuestro mejor guerrero también será su guardaespaldas. Pasa hijo!!
En ese momento las puertas del salón se abrieron y dejaron al descubierto a Neji Hyuuga. Hinata sintió un vuelco en su corazón.
-eso me tranquiliza más- le dijo la Hokage –no creo que haya nadie capaz de derrotar a la guardia personal de su hija… y por el lado de Sasuke… bueno creo que no hay nadie capaz de desafiarlo, verdad Sasuke?
-usted lo sabe mejor que nadie.
-entonces esta dicho. Hoy mismo saldremos hacia la capital!!
Sasuke abrió más los ojos al igual que su prometida y primo.
-tan pronto señor?- le pregunto Tsunade igual de desconcertada.
-debemos de adelantarnos a los planes enemigos, ellos piensan que saldremos dentro de una semana, pero si salimos ahorita es muy probable llevar un viaje tranquilo, y es mucho más fácil defendernos en nuestra capital.
-en eso tiene razón- concordó Tsunade –entonces tienen mi permiso para marchar. Nosotros los alcanzaremos después.
-ya escucharon Sasuke-kun, Hinata- los llamo –vayan a prepararse. Partimos al medio día.
Naruto todavía dormía, Sakura lo abrazaba fuertemente como si no quisiera dejarlo ir. La verdad es que ella ya estaba despierta desde hace un buen rato. Lo había estado observando en silencio, vigilando su sueño. Lo amaba tanto que no le importaba que cada suspiro de su amado la matara… sabía que esos suspiros no era para ella.
Después de haber aclarado todos los términos de esta "relación" habían tenido un excelente sexo, esta vez menos agresivo que el primero, pero igual de hiriente para Sakura.
No lo había podido besar como ella le hubiera gustado y, nuevamente, él había pronunciado su nombre.
Pero así estaba bien, mientras Naruto estuviera a su lado nada de eso le importaba.
Un halcón empezó a picotear el vidrio de la ventana provocando un pequeño brinco de Sakura. Naruto se empezó a mover pero ella lo tranquilizo. Se levanto con cuidado y recibió el mensaje que le mandaban. Tenía el sello de los Anbu.
Con pesar empezó a levantar a su Naruto –Naru… Naru- lo llamó delicadamente –despierta, te acaba de llegar un mensaje de los Anbu…
Naruto abrió los ojos y observo a Sakura medio desnuda y luego a la carta que sostenía.
-¿acaba de llegar?- le preguntó incorporándose y tomando la carta.
-si- le contesto –creo que es importante.
Naruto la leyó con calma hasta llegar a la parte que lo sorprendió demasiado.
-hoy!! Al medio día?!-exclamo asombrado.
-que sucede Naruto?- le pregunto preocupada Sakura.
-lo siento Sakura no te lo puedo decir- se disculpo Naruto levantándose y sacando sus cosas Anbu –es una misión rango S, es secreta.
-o.k. entiendo- le dijo tratando de disimular su tristeza –entonces es mejor que te deje no crees?
-si- le contesto –por favor.
Sakura se vistió rápidamente y salió de la habitación de su amado. Entonces antes de cerrar la puerta una mano fuerte la tomo del brazo.
-soy el guardaespaldas de Hinata- le confesó Naruto ante el asombro de ella –hoy van a partir a la capital y debo de ir con ella.
-Pero eso significa que…
-no te preocupes- la tranquilizo –no estaré con él… mi obligación es con Hinata.
-de todas maneras iré- le informó –tal ves no ahorita pero si después.
-gracias- y, para su sorpresa le dio un beso en la mejilla –entonces nos veremos.
Sakura salió irradiando felicidad y se fue hacia el hospital más contenta que nunca porque por primera vez Naruto la había besado.
Hinata estaba en su carruaje iba vestida con unas ropas elegantes. Afuera estaba su primo Neji dando ordenes a los demás ninjas. En eso por la otra ventana una figura se apareció para su gran sorpresa.
-ya estoy aquí mi señora- le dijo Minato.
-es bueno saberlo- le contesto más aliviada –espero no haberte inaportunado con este cambio de planes.
-no se preocupe por esos detalles, lo que importa es como se sienta usted.
-yo muy bien gracias- le mintió mostrándole una sonrisa falsa que Naruto no se la creyó.
-hey tú!!- lo llamó Neji.
-me retiro señora- se despidió y desapareció dejando sola a la desecha Hinata.
Mientras tanto Sasuke se subía a su carruaje no sin antes dejar instrucciones a su disque guardia. Desvió su mirada por un instante y entonces lo vio, allí estaba, Naruto disfrazado en Anbu, pero era él. Nuevamente ese hueco ya familiar se volvió a abrir esta vez llegando a dolores inimaginables. Se subió rápidamente y se recostó en su asiento. Tomando aire con la boca.
-Maldita sea Naruto!!- exclamo entre dientes –por que lo quieres hacer más doloroso para las dos!!
Y justo al medio día la carabana de Konoha partió hacia su doloroso destino dejando en juego el corazón de los cuatro partcipantes.
CONTINUARA…
