Buenas ppl! Ruego disculpen la demora u.u, no aburriré con excusas, asi que aquí va el capítulo! Disfruten!

Fairy Tail es de Mashima-sensei

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Anteriormente…

"Pero al menos le habían traído algo de comida. Cogió la cuchara y la metió en el tazón. No recordaba haber comido nunca una sopa tan deliciosa."

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Capítulo 10

Cómo es ser un Pirata

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- Puedes quedarte con esta cama - le dijo Elfman a Sui.

Era una cama casi improvisada. Un sencillo armazón de madera sobre el que había un fino colchón y con algo de espacio debajo para guardar algunas pertenencias. Aunque a Sui ya no le quedaban pertenencias…de hecho nada de nada. Él y Lucy se habían marchado de Hargeon con lo que tenían dentro de sus bolsos y la tormenta se los había despojado. Ahora sólo le quedaban los harapos que llevaba puestos.

- No puedes dormir con esa ropa mojada, hombre. Toma, aquí tienes una camisa... y estos pantalones deben de ser de tu talla, son muy de hombre!

- …Gracias - Sui cogió el montón de ropa que le arrojó Elfman. Se quitó la suya y la colgó de las vigas. Luego se puso la camisa y los pantalones secos. Elfman era más alto que él, por lo que tuvo que enrollarse las perneras del pantalón y los puños de la camisa. Daba lo mismo. Era una maravilla volver a llevar ropa seca.

Sui se sentó en el catre. Los resortes del colchón chirriaron. Era un colchón muy viejo y gastado.

- Te acostumbrarás pronto – dijo Elfman - En este barco se trabaja duro. Ni siquiera los chirridos del colchón te impedirán dormir como un tronco.

- Espera... es tu cama? – preguntó incrédulo.

- Tal y como viene se va... - Elfman se encogió de hombros.

Sui se sintió conmovido por la amabilidad del peliblanco. Para él no era más que un desconocido, pero le había cedido su propia cama.

- No puedo aceptarla – dijo - Primero tu ropa y ahora tu cama? Dónde vas a dormir?

- No te preocupes por mí, puedo dormir en cualquier lugar, es de hombres!

Y con esas palabras, Elfman arrojó una tela de algún material que se veía bastante duro en una parte despejada del suelo. Luego acomodó un bolso a modo de almohada improvisada, se desabotonó la camisa y la colgó de una de las vigas. Acto seguido, llevando únicamente una camiseta manchada de sudor y mugre, se echó como si estuviera en la más cómoda y esponjosa de las camas. Se sacó un cigarrillo de la oreja, lo encendió y comenzó a fumárselo lentamente.

Sui hizo una mueca.

- Lo siento, Sui, quieres uno? Creo que tengo suficiente tabaco para hacer otro.

No era eso. A Sui no le gustaba el humo. Pero… cómo podía quejarse después de la generosidad de Elfman?

- No, no pasa nada. No fumo, Elfman. Pero gracias de todas formas.

- Bueno, tú te lo pierdes, compañero.

Sui asintió y miró a Elfman mientras este lanzaba un anillo de humo hacia la luz de las velas. Por unos instantes, ninguno de los dos habló. Sui se movió, buscando la postura más cómoda. Eso hizo que el colchón volviera a chirriar y que un resorte suelto se le clavara en la espalda. Ni se quejó, cambió de postura y volvió a estirarse.

- Aquí todo es muy sencillo - dijo Elfman, lanzando un espiral de humo -, pero todo el mundo pone el hombro. El capitán es de la vieja escuela, un poco extraño, pero nos trata a todos muy bien, como si fuéramos de la familia. Es un buen tipo, es un hombre!

Sui se inclinó hacia Elfman, bajando la voz.

- Y Erza?... Ella y el capitán no parecen llevarse muy bien.

- Es una forma de decirlo - dijo Elfman sonriendo - Ella es como una espina que el capitán lleva clavada en el costado, y para ella, él es... bueno, un puñal inmenso que lleva clavado. - Elfman rió - Como siempre digo, el capitán Makarov es de la vieja escuela. Aunque imagino que no sabes mucho sobre el mundo de los piratas.

Sui negó con la cabeza.

- No te preocupes, casi todos los que viven en tierra firme no saben nada. Verás, en nuestro mundo, Makarov Dreyar es casi una leyenda. La familia Dreyar pertenece a la aristocracia pirata. Makarov es el mayor de tres hermanos y todos son capitanes piratas. El segundo es Purehito. Creo que tienen alguna cuenta pendiente, porque hace años que no se hablan, o eso dicen. Y por último está el hermano pequeño, Laxus, dicen que es el hermano pequeño, pero al parecer hay más de lo que dicen…he oído que es nieto de nuestro viejo, es una complicada historia familiar. Me han dicho que el capitán Makarov habla de él muy a menudo. Creo que con el tiempo será el mejor de los tres.

Elfman se había acabado el cigarrillo. Buscó a tientas la caja de tabaco y comenzó a hacer otro.

- Bueno, como iba diciendo, los hermanos Dreyar pertenecen a la vieja escuela de la piratería, igual que yo, imagino.

- Cuántos años tienes? – preguntó Sui, casi sin darse cuenta.

- Cuántos crees?

- Veintinueve? Treinta? – Sui se encogió de hombros.

Elfman lanzó una fuerte carcajada.

- Gracias, compañero, pero sólo tengo veintidós! Aunque he vivido bastante. Treinta? Amigo, tendré suerte si llego a ver mi cumpleaños número treinta. Para entonces algún pirata sanguinario me habrá atravesado con su sable, lo tengo bastante asumido, es de hombres!

Mientras Elfman estaba encendiéndose el segundo cigarrillo, Sui pensó que no parecía especialmente preocupado por esa posibilidad.

- En el lugar del que vengo, que es de donde viene también el capitán Makarov, la piratería consiste en conseguir lo que quieres cuando lo quieres. La vida es una aventura, no? Al menos debería serlo. Yo no podría vivir en tierra, en cerrado en una oficina y atrapado entre cuatro paredes – el sólo pensarlo hizo que un escalofrío recorriera la espalda del musculoso Elfman.

Sui recorrió con la mirada el diminuto camarote en el que se encontraban.

- Ah, sí, esto tampoco es muy espacioso, pero yo no vivo aquí - dijo Elfman - Yo vivo ahí fuera. El océano es mi oficina, es muy de hombres! Las islas y los arrecifes son las únicas paredes que pueden encerrarme. Tengo que trabajar tan duro como cualquier otro por conseguir algo para comer, pero soy libre de formas que otros nunca comprenderían. Y sabes una cosa?

Se volvió hacia Sui; había fuego en su mirada.

- Cuando ese sable venga a buscarme, estaré preparado, amigo. Porque he vivido más cosas en estos veintidós años que muchos otros en toda su vida.

Sui sintió el poder de sus palabras. Su propio corazón palpitaba al oír el discurso de Elfman. No habría sabido decir por qué. Por miedo? Miedo a la muerte? Por algún motivo, tal vez por todo lo que había pasado, la muerte había perdido parte de su misterio. La muerte se había llevado a su padre y tal vez se había llevado a su hermana o estaba a punto de hacerlo. Al fin y al cabo, la muerte casi parecía un invitado no deseado que no quisiera dejar en paz a Sui Heartfilia. Con tanto odio y resentimiento, en ese momento ya no sabía muy bien qué sentía hacia la muerte. Pero por nada iba a rendirse sin luchar!

- Háblame de Erza - dijo, cambiando de tema - . Dijiste que el capitán es un pirata de la vieja escuela. Qué tal Erza?

- La señorita Scarlet pertenece a la nueva escuela. Acaba de salir de la Academia de Piratas. No es broma, así es como se llama. Se graduó entre los mejores alumnos de su clase, con todos los honores. Eso la convierte casi en una de las piratas mejor preparadas para navegar los mares.

Sostuvo el cigarrillo bajo la luz de la vela, observando cómo se consumía por la punta.

- De todos modos, aquí la señorita Scarlet no es más que una aprendiz que se encuentra en la última parte de su adiestramiento. Ya terminó en la Academia y vino aquí para ponerse a prueba, para comprobar cómo reacciona ante situaciones reales. A mí todo eso me parece un chiste. Acaba de salir de la escuela y ya es la segunda al mando. Cuando hay otros tipos más experimentados que... Bueno, simplemente no me parece justo. Tú me entiendes.

- Es porque es mujer? - preguntó Sui - Cómo tratan ese asunto los piratas?

- Oh no! no se trata de eso, no somos machistas. Ahí tienes a Cana. Es uno de los mejores miembros de la tripulación, y también de los más populares. En combate, definitivamente querrás tenerla a tu lado. Si hay algo que ella no sepa sobre cosas con filo, es que no vale la pena saberlo. Sabías que ella ve el tarot y utiliza sus cartas como cuchillas también? Es algo bastante interesante de ver, la chica usa papel para cortar, Ja! Debes verlo algún día, es de hombres!

Elfman soltó un largo y profundo bostezo.

- No tengo nada personal contra la señorita Scarlet. Se ha portado bastante bien conmigo. Sí, siempre está bufando e intenta mantenernos a todos a raya, pero creo que es sólo una joven que tiene miedo. Una escuela para piratas es una bobería. La realidad es que nada puede prepararte para la vida en el mar. Nada.

Elfman apagó la colilla de su cigarro, golpeó un poco el bolso que estaba haciendo de almohada para que recuperara la forma y cerró los ojos.

- Buenas noches, amigo. Y ten cuidado con los resortes de ese colchón! Pueden hacerte daño donde menos quieres, y eso no es muy de hombres!

Elfman de forma casi inmediata se sumió en un profundo sueño. Sui se quedó despierto, oyendo los fuertes ronquidos de su nuevo compañero de habitación. Estaba tan agotado que casi no podía dormir. La cabeza le daba vueltas con todo lo que le había ocurrido. Era como un sueño... o, mejor dicho, como una pesadilla. Ojalá pudiera simplemente despertar.

Recorrió con la mirada todo el camarote. Era real. Estaba en un barco pirata y, al despertar al día siguiente, seguiría allí. Y entonces empezaría su nueva vida.

Y Lucy…dónde estaba? De verdad la habían rescatado, o solo se lo había imaginado?

No tenía nada a lo que aferrarse más que el recuerdo de aquel extraño barco y la curiosa sensación de calma que le había invadido en el momento de ver aquel mascarón de proa.

Cerró los ojos e inmediatamente vio la imagen de su hermana durmiendo. Era una imagen reconfortante. Allí estaba, en un camarote del barco que la había rescatado, acurrucada en su cama. Pero no era una cama sencilla y desarmada como la de Sui. Lucy estaba en una cama digna de ser llamada cama, cómoda y limpia.

De dónde venía la imagen? Sui no lo sabía, ni le importaba. Era la tabla de salvamento que necesitaba para calmar su mente frenética y sumergirse suavemente en las dulces y cálidas aguas del sueño.


Espero haya sido de su agrado! Comentarios?

Próximo capítulo de Lucy!