Cuando la Sangre Veela se impone
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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: El gran secreto de los Malfoy, que los lleva a ser hermosos, arrogantes, orgullosos y… que tengan el cabello tan rubio platino es que… tienen sangre Veela. Y como buenos alumnos/as todos sabemos que a los 16 años estas criaturas eligen la pareja que los acompañara para toda la vida. Y es así que Lucius Malfoy en su 6to año en Hogwarts, muy a su pesar, se da cuenta que es cierto castaño de ojos dorados de Gryffindor quien el destino (y su sangre veela) ah escogido como pareja. Totalmente AU de mi pareja favorita Lucius/Remus y sip, nuestro querido dragón hará su aparición estelar pero bajo el nombre de Draco Lucius John Malfoy-Lupin ñ.ñ
Parejas: principal Lucius/Remus, secundarias James/Lily (porque Harry tiene que nacer ¬¬) Sirius/con el resto del colegio y Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: en este fic Lucius tendrá la misma edad que la de los Merodeadores (por razones obvias) no creo que las escenas de sexo sean muy especificas pero las habrá (ò.o no desesperen) es muy posible que los personajes sean OCC (ligero) sobre todo cuando aparezca Draco, porque teniendo un padre como Lupin no va a ser tan insoportable como en los libros XD ¡Ah! Y evidentemente va a haber embarazo masculino ;)
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
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Capitulo 11: Revelaciones y fin de curso.
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-Quiero una explicación Lucius Malfoy.- demandó no bien hubo cerrado la puerta.
-¿Sobre que?- preguntó ajeno a la furia reflejada en esos ojos dorados.
Remus casi hizo rechinar sus dientes. ¿Puede ser que sea tan hipócrita, pensó rabioso. Y el colmo fue cuando el rubio se acercó a él para abrazarlo posesivamente y besarlo.
-¡No! ¡Basta!- lo obligo a separarse- ¡Ahora mismo me vas a decir que fue todo ese espectáculo de allá afuera!
Lucius frunció el ceño y volvió a abrazar a su pareja para besar su cuello.
-No quiero hablar, quiero que me hagas el amor.- ronroneó lamiendo el cuello del castaño.
-¡Lucius! ¡Por Merlín! ¡Estoy hablando en serio!- su voz estaba apenas controlada como para no salir como un gemido. ¡Este rubio me volverá loco!
-¡Yo también!-gruñó- ¡Tómame!
-Lucius… te digo que estoy hablando en serio.- susurró- Quiero saber que es eso de que eres un veela.
El Slytherin detuvo por un momento sus caricias mientras su ceño se fruncía. ¡Ahora recordaba su descontrol! ¿Pero como es que sabía que él era un veela? (N/A: el rubito no recuerda las palabras de Severus porque en ese momento lo único que su mente registraba era: "matar a la toquetona pelirroja" XD) Bien… había llegado el momento de aclarar ciertas cosas. Pero primero debería calmar sus deseos. ¡Maldita herencia!
-Después hablamos, Remus. Te lo juro. Ahora… hazme tuyo.- casi suplico. ("Casi" porque un Malfoy no suplica ¬¬)
Remus resopló. Porque sabía que lo iba a hacer. ¡Mi lobo interno gruñe de urgencia por complacer ese pedido! Pero después de eso Lucius no salía de esa aula sin darle una explicación.
Con toda la rabia de los sucesos recién ocurridos beso los labios de Lucius con exigencia e hizo gemir de placer a la serpiente. Le gustaba esos arranques de su pareja, cuando se dejaba dominar por el lobo, Remus le hacía el amor de una manera tan salvaje que solía dejarlo herido. (N/A: En esos momentos salta su vena masoquista XP) Y eso le gustaba, porque además de satisfacer su sadomasoquismo, al verlo lastimado su novio lo mimaba sobremanera y luego le dejaba hacer lo que quisiera con su cuerpo por la culpa.
El Gryffindor rasgó el uniforme de su amante ferozmente y empezó a morder y chupar todo ese níveo pecho, dejando las marcas de sus dientes en él. Lucius sonreía malicioso mientras dejaba salir gritos de placer de su boca. Dejando de lado esa tarea Remus se desprendió los pantalones con inusitada rapidez y, tras liberar su dura erección, penetro al veela. Ambos gritaron, el castaño presa del placer y el otro por dolor mezclado con placer. Sin embargo, ese grito pareció traer algo de cordura al licántropo (lastimosamente para Lucius) porque el castaño se detuvo y levanto su mirada para encontrarse con los orbes plateados nublados de excitación.
-Muévete, maldición.- gruñó el veela.
Remus así lo hizo pero a paso acompasado.
-Con fuerza león. Quiero sentirte dentro de mí con todo lo que tienes.
Lupin sonrió aumentando el ritmo de sus embestidas a uno salvaje, como sabía que a su pervertido novio le gustaba. Y los gritos y jadeos provenientes del rubio demostraban que lo estaba haciendo exactamente como quería. El cuerpo de Lucius estaba apoyando contra una pared, su espalda golpeando el frío muro del aula, pero eso no importaba, solo ese duro miembro entrando y saliendo de él era lo más importante ahora. Enredó con más fuerza sus piernas por las caderas de Remus mientras este hundía sus manos en las nalgas de Lucius. La fricción entre los cuerpos masturbaba perfectamente el pene del Slytherin sin necesidad de otro toque. Siguieron con ese salvaje acto hasta que se vinieron al unísono, ambos con un ronco grito de éxtasis.
-Ahora vamos a hablar.- dijo Remus con voz entrecortada mientras lograba acompasar su respiración.
-Bien.- masculló Lucius. Estaba enormemente complacido (como siempre) pero la expectativa de contarle sobre su herencia familiar a su pareja no lo animaba demasiado.
Se separaron (tras un quejido de dolor del veela) y comenzaron a vestirse. Lucius tuvo que conjurar un Reparo en su túnica, ya que había quedado semi-destrozada. La culpa ya se reflejaba en el rostro de Lupin. Malfoy sonrió malicioso.
-Bien, Remus.- dijo sonriendo de lado llevando a su pareja a una silla. Se sentó e hizo que el otro chico lo hiciera sobre su regazo (No estaba tan adolorido después de todo…)- Te felicito por llegar a la conclusión sobre mi herencia veela…
-Severus me lo dijo.- interrumpió. Al ver el ceño fruncido de su pareja se apresuró a aclarar:- Era necesario, estabas fuera de control… creía que ibas a matar a Lily. Él me dijo que solo yo podía controlarte.
-¿Que tiene que ver Evans en todo esto?
-¿No lo recuerdas? La encontraste apoyada sobre mí y…
-¡¿Que!- siseó entrecerrando sus ojos.
-Lucius contrólate… solo estaba sacándome una hoja del cabello. Sabes que nosotros somos amigos.- le recordó- Y nos estamos desviando del tema. Quiero saber sobre lo de tu condición de veela y que tengo que ver yo en todo eso.- Aunque me lo imagino, pensó entre asustado y complacido.
-Bien…- siseó todavía receloso por ese "apoyada sobre mi"- un familiar mío fue seducido por una veela en el pasado, tuvieron relaciones y ella quedó embarazada. Se casaron obligatoriamente y desde ese momento todos los Malfoy heredamos una que otra característica veela.
-¿Era la mujer de aquel retrato verdad?
-Así es.- sonrió- Nuestro cabello es el rasgo más notorio. Todos los Malfoy después de ellos estamos destinados a recibir la herencia veela a los 16 años y, por consiguiente, preparados para encontrar a nuestra pareja y llevar a cabo el enlace. Al tener la sangre mezclada,- hizo una mueca desdeñosa haciendo sonreír divertido a su novio- no compartimos algunas características con las veelas puras, no nos transformamos en criaturas feas cuando estamos enojadas; muy por el contrario podemos catalizar todo el poder acrecentando nuestra belleza y dirigir la furia solo a esa persona que nos enoja… para poder matarla si es necesario. No se como es el mecanismo, pero mis padres me explicaron que la magia sale de nuestro cuerpo y mediante algún método termina asfixiando a la victima.
Remus trago saliva.
-¿Osea que pudiste matar a Lily si no te detenía?- preguntó con voz ahogada.
-Por supuesto que si…- sonrió con malicia- Supongo que sabes que los veelas somos absolutamente posesivos con nuestras parejas. A medida que vamos madurando, una vez recibida la herencia, tenemos más control sobre nuestros actos y la magia, un rasgo común es la magia sin varita, siempre y cuando sea para defender a su pareja o a sus hijos. En épocas como estas: la primavera, estamos en… celo,- se ruborizó ligeramente- por decirlo de alguna manera. Por eso me habrás notado… algo diferente.
-Si…- musitó ruborizado- Entonces… yo soy… tu…- no podía completar la frase, todo esto demasiado inverosímil como para asimilarlo.
-Si Remus… tú eres mi pareja.- suspiró.
-¡Y porque me lo dices hasta hora!- estalló, se sentía engañado (y con razón ¬¬), usado, como un completo tonto. Todo era tan evidente.- Ahora entiendo todo…- murmuró levantándose de las piernas del Slytherin- Me pareció muy raro que tu: Lucius Malfoy te hayas fijado en alguien como yo; pensé que era porque me encontrabas atractivo o porque te gustaba mi personalidad o quien sabe que habías visto en mí, el amable Remus Lupin un Gryffindor, mestizo y pobre. Llegue a creer que me querías… que me amabas por lo que era, no por que tu condición de veela me eligió como pareja. Seguro estarás asqueado de tener que compartir cama con alguien como yo…
-¿Quieres parar de decir estupideces?- siseó enojado. ¡Que poca autoestima! ¡Por Salazar!- Al principio quise negar que fueras mi pareja…- dijo levantándose para abrazarlo, el otro se negó pero Lucius no lo dejo escapar- pero no aguantaba más el estar separado de ti. Así que me decidí y conseguí conquistarte.
-Claro… solo para que tus instintos no te vuelvan loco.- murmuró agachando la cabeza.
-Puede ser. Pero luego de aquella vez que te hice acabar con mis manos,- sonrió juguetón mientras el castaño se ruborizaba- me di cuenta que no sabía nada de ti. Así que me puse a averiguar quien era Remus Lupin. Y esa información, más los hermosos momentos pasados contigo me hicieron enamorarme de ti lobito.
Remus lo miró alarmado.
-Si…- sonrió encantador- se tu secreto y no me importa, así que no pongas esa cara. De hecho…- se acerco a susurrarle- eso te hace más libidinoso y salvaje en la cama. ¿Lo sabías?
-Si, lo se.- murmuró sonriendo de lado- Pero no te desvíes del tema. ¿Decías que me amabas?
-Amabas, no. Te AMO, en presente. Luego de conocerte como debería, por ser mi pareja de enlace, me conquistaste. Llegue a la conclusión que tanto el arrogante y orgulloso mago Lucius Malfoy como el veela dentro de mí estaban de acuerdo en que te amaban con locura. Seas lo que seas.- dijo muy serio con su notorio arrastrar de palabras- Y quiero que estemos juntos para siempre. Eso es un hecho después de todo.
-¿Que quieres decir con eso?
-Bien…- carraspeó- Tu y yo… ¿Recuerdas la magia que sentiste en nuestra primera vez?- asentimiento- Esa era la magia de nuestro enlace.
-¿Qui-quieres decir que…?- tartamudeó con los ojos abiertos como platos.
-Ya estamos enlazados, Remus. Somos uno para el otro por el resto de nuestras vidas.
-Nunca pensaste en consultarme nada, ¿Verdad?- murmuró rencoroso- Tenía derecho a saberlo, Lucius. ¿Sabes lo que significa esto para mí? ¿Para ti?
-A mi no me importa. Eres mi pareja de enlace, yo no podría vivir feliz si no estas a mi lado.
-Pero el veela eres tu, no yo. Tenía derecho a decidir si quería permanecer el resto de mi vida contigo.
-¿Cuál es el problema?- se encogió de hombros- Yo iba a conquistarte de todos modos. Nadie se resiste a un Malfoy, mucho menos a Lucius Malfoy siendo ¾ veela.
-¿Tanto?- preguntó sorprendido.
-Si.- gruñó.
El castaño suspiró recostando su cabeza en el hombro del Slytherin, absorbió su intoxicante aroma y cerró los ojos. Esto era demasiada información, de golpe viene y se entera de que su novio es un veela y que él es su pareja de enlace. Y si eso no fuera poco, ahora resulta que deberá permanecer para toda la vida con Lucius si no quiere que el rubio ande enloquecido y quiera matar a cualquiera que quiera tocarlo.
-¿Esto significa que nos vamos a casar o algo así?- quiso saber.
-Claro, en el futuro… porque tú eres mío. Y no vas a ser de nadie más. Solo mío por el resto de nuestras vidas.- gruñó posesivamente.
Remus sonrió ante el tono. Si lo pensaba bien… no estaba tan disgustado con la situación. Lo que en verdad le molestaba era que Lucius no le haya dicho la verdad desde un principio, que no le consultara. Pero ya estaba hecho y, después de todo, él amaba al rubio. Ahora recordaba que Lily le había preguntado si es que veía a Malfoy como padre de sus hijos… él respondió que si.
-Lucius…
-¿Que?
-Hazme el amor…
No tuvo que pedirlo dos veces. Estaban en primavera después de todo…
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Inspirando hondo Remus entro al cuarto que compartía con los otros tres Merodeadores. Al entrar sus amigos se giraron para encararlo y estos no estaban muy contentos que digamos.
-Ahora si podemos hablar.- dijo un tanto incomodo por las miradas fulminantes.
-¿Ya te viste?- siseó Sirius- Se nota que no solo hablaste con Malfoy.- escupió el apellido- Pégate una ducha que aquí te esperamos.
-Bien.- siseó Remus enojado pero un tanto ruborizado.
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Veinte minitos después…
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-¿Adonde crees que vas?- exclamó James al ver a su amigo irse hacia la puerta de salida.
-Hay alguien que quiero que presencie esta conversación. Porque es la única vez que voy a decir lo que tengo que decir con respecto a esto.
La seriedad en el rostro del tierno y amable hombre-lobo sorprendió a los animagos. Y se temieron lo peor. ¿No estaría tan ligado a ese rubio oxigenado, verdad? ¿Lograrían convencerlo de dejarlo? La puerta se abrió dejando paso a Remus Lupin y Lily Evans. El rostro de Prongs se ilumino.
-Oh… Lily, ven siéntate junto a mi.- ofreció galante.
-No.- gruñó ella sentándose junto a Remus en la cama de este.
-Pero…
-Basta, James. Creo que eso no es importante ahora. Moony tiene algo que decirnos.- dijo un extrañamente serio Sirius Black mirando ceñudo a su amigo lobo.
-Cierto.- sentenció James poniéndose serio también.
-Ok.- suspiró dándose ánimos. Lily le palmeó la espalda sonriéndole amablemente- Como habrán visto y escuchado hoy, Lucius Malfoy y yo tenemos una relación,- sus amigos bufaron- desde aproximadamente finales de septiembre del año pasado…
-¡¿Que!- gritaron los tres animagos.
-Pero tú nos dijiste que…- empezó Peter.
-Yo se lo que les dije.- le cortó enfadado- Pero no podía decirles que tenía una relación con Lucius porque sabía como iban a reaccionar. Esperaba el momento adecuado para poder revelarles la situación.
-¿Y cuanto tiempo ibas a esperar? ¿Unos días antes que nos llegue tu tarjeta de invitación a la boda?- ironizó Sirius.
-No.- gruñó- Solo buscaba el momento propicio. Pero me alegro que al fin pueda decirles, porque aparte de mi relación con él, hoy acabo de enterarme de algo muy importante con respecto a mi futuro y al de Lucius.
-¿Y que sería eso Remus?- habló Lily curiosa.
Remus se mordió el labio inferior inseguro.
-Lucius Malfoy es un veela. En realidad es medio-veela, pero en fin…- murmuró, pero fue audible para todos.
-¡Lo sabía!- chilló Lily levantando un brazo. Los chicos la miraron como si estuviera loca. Ella los ignoró.- ¿Y tu eres su pareja de enlace, verdad?- preguntó emocionada.
-Si…
Shock.
-¿Un veela? ¿Y eso que es?- preguntó perdido Peter.
-¿Acaso eres ignorante?- espetó James fulminándolo con la mirada- Los veelas son esos bichos que se caracterizan por su belleza, te seducen y no puedes resistirte a ellos.
-Si. Y cuando reciben su herencia buscan a su pareja con la que se enlazan para toda la vida. Son absolutamente posesivos con ellas y no permiten que nadie las dañe.- hablo Sirius.
Peter, Remus y Lily los miraron asombrados ante ese ataque de sabiduría.
-¿Que?- espetó enojado Sirius.-Todo el mundo lo sabe.
En realidad ellos lo sabían porque hace unas semanas les toco hacer un trabajo en parejas donde su tema fue justamente: Las Veelas.
-¿Que es lo que quieres decirnos con eso, Remus?- preguntó James- ¿Que Malfoy te escogió como pareja y ahora tienes que pasar el resto de tu vida con él?
-Si, chicos.
-¡Pero no puedes hacer eso!- saltó escandalizado Sirius- ¡Niégate! ¡Él no puede obligarte a ser su pareja!
-De hecho no puedo negarme, porque ya completamos el enlace. Además yo no quiero separarme de él. Yo… lo quiero.- Mejor no les digo que lo amo y que soy correspondido… por el momento.
-¡Pero es Malfoy! ¡Una serpiente! ¡La peor de todas!- gritó James.
-Prongs tiene razón, no puedes querer a alguien así. ¡Debes negarte! ¡No vamos a permitir que mantengas una relación con ese Slytherin!- gritó esta vez Sirius.
-Yo…- musitó Remus al borde del llanto.
-¿Quieren calmarse?- siseó Lily con sus verdes ojos brillando peligrosamente mientras abrazaba a su amigo- Ustedes no pueden regir así en la vida de Remus. El ya decidió el camino que va a tomar.
-¡Ningún decidió!- espetó James- ¡El debe negarse!
-¡Te ha dicho que no puede idiota! ¡Ya completo el enlace con el veela!- devolvió la pelirroja.
-¡Ese maldito lo habrá engatusado con sus poderes!- gruñó Sirius.
-¡No! ¡Eso no lo voy a permitir!- exclamó Remus con sus dorados ojos delatando un tinte furioso. Mierda… falta poco para la luna llena, pensaron espantados los animagos.- Lucius no hizo nada de eso, si bien no me dijo desde un principio su condición de veela, nunca me presiono para que me acueste con él. Yo lo hice por voluntad propia. Pero si hubiese sabido antes lo de su herencia igual lo habría hecho.
-¡¿Pero que estas diciendo! ¡¿Te hubieses acostado con Malfoy sabiendo que así quedarías ligado de por vida con él!- preguntó incrédulo James.
Su amigo asintió.
-¿Acaso estas loco?- siseó Sirius.
-¡No, no esta loco!- exclamo Lily enfadada al ver la cara triste de su amigo- ¡Solo esta enamorado! ¡Entiendan eso! ¡Remus esta enamorado de Lucius Malfoy!
Segundo shock.
Remus miró entre agradecido y enojado a la pelirroja.
-Perdón… pero ellos deben saberlo para poder entenderte.- se disculpó ella.
-¿Has dicho… la palabra con "A"?- preguntó espantado James.
-Si, Potter. Dije: Amor. Tu amigo esta enamorado de Malfoy.
-Creo que voy a desmayarme…- musitó Sirius.
-Y yo…- susurró James.
-¡No sean exagerados!- bufó la pelirroja.
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Tiempo después…
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Sus amigos animagos no lo tomaron muy bien que digamos, pero decidieron no seguir con el tema. Aunque secretamente preparaban diversos planes para separarlos. Por otro lado, el resto del colegio ya estaba al tanto de la relación de Malfoy y Lupin y ya nadie se atrevía a siquiera mirar al castaño por temor de ser hechizados. (N/A: Aclaro que el resto del colegio sabe solo de la relación entre ellos, nadie esta enterado de la sangre veela en el rubio. Eso es un secreto entre los implicados solamente. El miedo viene porque Malfoy es el Sly más temido y nadie se atrevería a poner sus ojos en "algo" que es suyo ¬¬) No que eso le importara al Gryffindor… él solo necesitaba a su veela y a nadie más. Los Slytherin no habían tomado muy bien la noticia tampoco, pero se abstenían de hacer comentarios por el mismo motivo del resto del colegio. Aparte, pensaban que solo era una de las conquistas del Príncipe de las Serpientes y que ya se cansaría de él. (N/A: Que equivocados están… ù.ú)
Y así paso el tiempo… hasta que llegaron a junio con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina; trayendo consigo el final del 6 curso para nuestros protagonistas.
-¿Entonces… cuando paso a recogerte?- murmuró mientras besaba los castaños cabellos.
-No se, Luc.- Lucius hizo una mueca ante el diminutivo. Pero él no podía negarse a ser llamado así, todo con tal de complacer a su pareja. ¡Maldita herencia!- Tengo que estar por lo menos dos semanas en mi casa. Ya cuando pueda te mandaré una lechuza.
-De acuerdo. Solo… no te tardes mucho.
Remus sonrió ante la pequeña nota desesperada en las palabras de su novio.
-¿Seguro que tus padres no van a saber que estaremos allí?- preguntó mientras se acurrucaba más en los brazos de su amor.
-No… ellos nunca visitan la casa de Venecia. A mi madre no le gusto el decorado y decidió nunca más pisarla. Por eso yo la uso cuando quiero estar solo.
-Bien… entonces conoceré Venecia estas vacaciones. Pero voy a extrañarte mucho hasta que nos veamos denuevo.- murmuró mimoso.
-Yo más, no se como voy a hacer para controlar al veela.- suspiró dramáticamente- Seguro cuando te busque voy a violarte de todas las maneras posibles.
-¿No tuviste suficiente con lo de esta primavera?- rió divertido.
-No.- gruñó tomando posesión de los labios del Gryffindor- Yo nunca tengo suficiente de ti. Es cosa de los veelas, algo así como un mecanismo para no hartarse de pasar toda la vida con una misma persona.
-Eso es bueno.- dijo enarcando una ceja- Porque con tu reputación…
-Esos son puras tonterías.- bufó- Muy por el contrario de lo que se dice en este colegio, yo no me he revolcado con la mitad de los alumnos Hogwarts. Ni que fuera Black.- siseó desdeñoso.
-Bien… porque ten en cuenta que yo soy un hombre-lobo.- dijo ignorando el insulto a su amigo. Después de todo es verdad…- Yo no estaría muy contento de ser engañado y puedo tomar venganza algún día de luna llena.
-Tranquilo, precioso. Yo soy todo tuyo, así como tú eres todo mío.- murmuró posesivo contra sus labios para luego besarlo con pasión.
Continuara…
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N/A: Bien, desde ahora van a ver como los "dulces" animagos querrán separar al lobito del veela. ¿Lo conseguirán? Espero que no… ¬¬
Hasta el jueves!
