Disclaimer: Los personajes y algunos escenarios utilizados pertenecen a Hideaki Sorachi autor de Gintama.

La imagen de portada tampoco me pertenece, es de kwonrugger. Sólo la historia es mía.

Aclaraciones/advertencias:

- Semi-au

- Los personajes pueden tener Ooc (Out Of Character = fuera del personaje)

- El fic irá "subiendo" de nivel con respecto al lenguaje subido de tono, insinuaciones y posteriormente lime-lemon 7u7, advertiré antes de todas formas.

- *cursiva* para los pensamientos.

Para este capítulo me inspiré en la canción "If it kills me" de Jason Mraz que significa "Si eso me mata" en forma literal :v pero, la primera traducción que leí era "Aunque me cueste la vida" y me gustaba esa frase para título, pero no me terminaba de cuadrar con el capítulo en sí :'v y la traducción literal no me convencía, así que ya ven :v

AVISO AL FINAL EN NOTAS. Leer por favor :)

¡Espero que disfruten el cap!

~~

CAPÍTULO 11: "Aunque me cueste"

*Pov's Kagura*

No puedo creer que le solté todo al sádico 2.0, yo y mi gran bocota. Lo hice impulsivamente, porque nunca pienso antes de hablar, me enojó el que me reclamara porque besé al otro, ¿qué sabía él el porqué lo había hecho? Lo del hospital fue una excusa. Pero él ni el otro sádico debían saberlo. Fue casualidad el que me lo hubiera encontrado al otro sádico primero, si hubiera sido el sádico 2.0 al que hubiera encontrado, él habría sido primero... bueno, si me animaba a hacer mi actuación...

Ahora estábamos en casa y recordaba el beso que me dio, vaya beso, maldito imbécil, ¿cómo fue a besarme así? fue... tan de novela, tan... apasionado, si así besaba por puro despecho... tal vez, no me importaría hacerlo enojar un poquito más... maldición, deseaba que me besara de nuevo de esa forma. Pero, la había cagado con lo que le dije... su expresión cuando lo acusé de ser él al que vi... mi inconsciente me decía que no fue él, sin embargo, él lo había aceptado lo que me lleno primeramente de rabia, ahora sentía el calor depositarse en mis mejillas. ¿Cómo se atrevió a preguntar sobre el tamaño de su "Sadomaru"? Maldito infeliz, se debía sentir orgulloso de su amigo de abajo, espero no soñar con eso.

Mañana llamaré de nuevo a Mai-chan y espero que pueda juntarse, esta noche me acosté reflexionando sobre lo ocurrido, nunca me había detenido a pensar en mi relación con el sádico... rojo —ya no le diré mas 2.0—, más allá de nuestra rivalidad. Teníamos mucho camino recorrido desde la primera vez que nos vimos y peleamos. Con el otro sádico aún siendo el mismo...pertenecía a otro mundo, pero no por eso dejaba de sentirme atraída hacia este. Bueno, a ambos.

Me sentía confundida, ¿en serio me gustaban ambos sádicos?, se me dificultaba blanquear mi mente, pensar en lo que sucedería a partir de hoy... aunque esto no dependía solo de mí. Porque de nada valdría saber a cuál quería más sino era correspondida... no quiero sufrir de esa clase de dolor. Lamentaba mi falta de experiencia en estas cosas, pero tampoco era tan ignorante e inocente como antes, ahora podría diferenciar con más facilidad mis sentimientos con respecto al amor.

Me dormí rebobinando el beso del sádico, una y otra vez. Maldito idiota, odiaba que me hubiera besado pero deseaba sentir de vuelta sus labios devorándome. Mi lengua tocar la suya, mis dedos en su cabello, su mano en mi cintura aprisionándome contra él. También recordé el beso del sádico celeste, había sido distinto y lo había sentido diferente también, fue profundo y apasionado pero más bien tierno, el otro no, ese había sido feroz, salvaje, rozando según las novelas, lo erótico.

"Erótico", mi inconsciente debe haberse quedado con esa palabra, porque así fue mi sueño. De nuevo había soñado con uno de los sádicos, y de nuevo su rostro era indescifrable, así que no sabía cuál de los dos era el que apareció. Recordaba poco del sueño, pero lo que venía a mi mente era el estar besándome con un sádico y que el beso se iba transformando en caricias que empezaban desde mi cintura, pasando por mis piernas y pechos... el beso se iba desviando por mi cuello y bajaba también a mis senos... me desperté de nuevo sudada y... con mis bragas húmedas. Mierda, ¿acaso mi corazón, cerebro o... instinto yato... trataban de decirme algo?

Me levanté a bañarme y cambiarme, Gin-chan seguía durmiendo, todavía debía ser temprano así que me tomé todo el tiempo que quise en la bañera. Quería relajarme de todo y no pensar en nada, no quería precipitarme y caer enamorada de alguno de esos idiotas. Esperen un segundo, acaso dije ¿enamorada?, ¿de uno de esos idiotas?, creo que algo me cayó mal anoche. Sí, lo más seguro, yo no podía estar enamorándome, para eso falta...

¿O si?

Jajajajaja no.

El calor subió a mis mejillas y orejas, me sumergí en la bañera al instante. Aguante lo más que pude ahí.

Salí del agua cuando quedé sin oxígeno, lavé mi cabello lentamente, estoy confundida... me gustaría tener a alguien mayor que me aconsejara... Mai-chan después de todo, lo que sabe es por medio de sus otras amigas... es tan inexperta como yo en este tema. Creo que en mi posición lo mejor para saber qué tan grande es mi atracción hacia los idiotas... es pasar... más tiempo con ellos. El conflicto está en que si me encontraba con uno de los bastardos a solas, ¿nos besaríamos de nuevo? no pude callar a mi corazón gritándome "Tú lo deseas", tenía razón, no lo negaría aquí sola, deseaba ser besada de nuevo... para mi sorpresa... el beso que apareció primero entre mis recuerdos no fue otro más que el beso del imbécil de ojos rojizos.

Mierda. En serio lo deseaba. Lo odiaba por esto, aunque... el beso del otro sádico también me había gustado.

Terminé de bañarme y salí vestida con mi ropa de siempre, todavía debe ser temprano porque Shinpachi no ha llegado, Gin-chan debe estar soñando con Ketsuno Ana por lo que no se despierta, podría ir a molestarlo pero después de levanta de mal humor. Me tiro en uno de los sillones, voy a esperar un par de horas para llamar a Mai-chan. Cerré mis párpados.

La voz de Shinpachi me despertó y al abrir los ojos veo el desayuno en la mesa, Gin-chan está con su cara de pez muerto de siempre tomando leche de fresa, desayunamos y ordenamos la mesa. Al parecer, hoy no hay ningún trabajo (aunque siempre puede llegar algún cliente y darnos trabajo para la tarde). Llamé a Mai-chan y quedamos a las cinco de la tarde en el parque de siempre. Al parecer, todavía no encontró el significado de las gardenias.

La mañana y mediodía se pasaron entre ir de compras los tres al supermercado, Shinpachi regañandonos porque queríamos gastar el dinero en leche de fresa y sukonbu. Le quita lo divertido a la vida el maldito cuatro ojos.

De regreso en casa, regué mis flores, Shinpachi acomodó un poco el desorden que había, sacó las Jumps acumuladas de Gin-chan (escuchando los reclamos por parte de él que no quería tirar sus preciadas revistas) y luego de eso se puso a preparar el almuerzo.

Después de la comida, Gin-chan se echó a dormir en el sillón, Shinpachi regresó a su casa; antes de irse me pidió que regresara temprano de mi junta con Mai-chan. Yo quedé aburrida sin nada que hacer, todavía falta para ir al parque...

*Pov's Sougo rojo*

Maldito Hijibaka-san, maldito Sougo, ¿Por qué al bastardo lo mandan a patrullar al distrito Kabuki y a mí no? Seguro sobornó a Kondo-san con bananas o a Hijkata con mayonesa. Igual, voy a escaparme e iré al parque de Kabukichou y dejarle el trabajo a Yamazaki. Anoche antes de dormir decidí que... voy a invitar a la china a... algún lugar... la sobornaré con comida para que no la piense.

Maldita china, ¿por qué no paro ahora de pensar en ella? Quiero besarla de nuevo pero primero debo mandar al frente al otro bastardo, no podía creer que ella hubiera ido para darnos las gracias... y tuvo que ver eso... lo peor es que piensa que fui yo.

Ya es la tarde, me pregunto si la china estará por el parque con su amiga, también me pregunto si el bastardo andará por ahí merodeando, me dirijo allí para asegurarme de que todo marche bien, "sí claro, seguro que por eso" me reprime mi Sougo interno, bueno, está bien, acepto que voy para ver si está la china... ansío verla. Pienso en lo de esta mañana, si la invito a salir... ¿A dónde sería? ¿Al parque? ¿Al cine? ¿A cenar? ¿A pasar todo el día juntos? Diablos, soy un sádico y un idiota que no sabe nada sobre cómo invitar una chica a salir. Me complica la vida y la psiquis que sea tan distinta a las demás, ¿por qué no cae rendida como las demás? ¿Por qué no la traigo comiendo de la mano? ¿Por qué tenía que justamente fijarme en ella? Mierda, esto del amor es una completa mierda.

Ese maldito, si nunca hubiera asomado su asquerosa nariz, nada de esto habría pasado y mis sentimientos seguirían guardados. Pero no, sucedió todo lo contrario. Ahora debo enfrentar mis estúpidos sentimientos, los celos y pensamientos sobre la china estando con el bastardo me carcomen. Pero también me doy cuenta que a la china al igual que a mí, se le empezaron a revolver los sentimientos... y, para ella también debe ser raro sabiendo lo que ha vivido. Es algo nuevo para los dos.

Estoy llegando al parque, y desde la esquina puedo distinguir la cabeza pelirroja de la china, me voy acercando a donde está, y para mi muy mala suerte el imbécil está conversando con ella. ¿Qué mierda le dirá? Camino por donde no me vean, a cada paso que doy hacia ellos, veo que el bastardo se le acerca a la china y le toca el cabello, la china se empieza a sonrojar. No, por favor, no lo hagas, maldito infeliz, no beses a la china.

Necesito hacer algo, ya. Pero ¿qué?, miro a mi alrededor, podría abalanzarme sobre él pero quedaría muy evidente que estaba espiando. Localizo una piedra pequeña, no lo pienso mucho. Se la tiro en la cabeza disimuladamente, voy a hacer como que fue sin querer... apropósito.

El bastardo se toca donde lo golpeó la piedra y mira en la dirección por la que vino, me ve a mí y frunce el ceño. ¿¡Que me miras así, maldito adefesio?! Pienso mirándolo sádicamente. Pero... me arrepiento al ver que me devuelve una sonrisa sádica.

El infeliz se da vuelta mirando a la china que intenta ver por encima de su hombro qué mira este maldito, toma sus mejillas y la besa.

No, infeliz. No la beses en frente de mí hijo de puta.

Aprieto mis puños y salgo precipitadamente para interrumpir el beso de ellos. Me meto entre medio haciendo que el bastardo suelte a la china. Me mira con el ceño fruncido.

— ¿Qué te pasa imbécil? —me ladra. Lo miro haciéndome el desentendido.

—Se me perdió mi máscara para dormir y me pareció verla por aquí. —respondo en tono indiferente.

—Que oportuno ¿no china? —dice sonriendo sarcásticamente y mirando a la china.

—Amm... —comienza a decir pero la interrumpo. Necesito que este bastardo se vaya.

—Ah, por cierto, te buscaba Hijikata-san, dijo algo sobre un encargo... —Salto a decir.

— ¿En serio? —pregunta mirándome sospechosamente.

—Sí, obvio. ¿Por qué mentiría? —dijo obvio. Vete maldito.

El imbécil mira a la china y luego a mí. Sonríe malvado.

—Bueno, no te creo mucho pero me voy a ir... Ya tuve el honorario de hoy ¿no china? —le sonríe y ella se sonroja, aprieto mis puños, quiero ahorcarlo.

—Estúpido sádico celeste. No lo hagas de nuevo sin mi permiso. —dice frunciendo los labios. Me sorprende, no lo llamo sádico solo, y sobre todo, aunque no lo golpeó como a mí, le dijo lo mismo, sonrío internamente. Quisiera besarla ya mismo.

—Ohh, me lastimas china. —dice el payaso tocándose el pecho, ruedo los ojos y la china igual.

—No seas idiota, y ya vete a comprarle la mayonesa a Toshi. —le responde y yo me río disimuladamente.

—Está bien, me voy. Adiós china, nos vemos otro día. —le sonríe y sale caminando despacio. Al fin se fue el desgraciado.

Los dos solos vemos como el bastardo se aleja y toma rumbo para los cuarteles.

— ¿Y tú qué? —me pregunta hosca.

— ¿Yo qué? —le pregunto fijando la mirada a los zafiros que tiene por ojos y sus labios rosas.

— ¿No tienes que irte a tocarte por ahí maldito pervertido? —pregunta arqueando una ceja con tono condescendiente.

Mierda, tengo arreglar ese asunto.

—Jaja, que graciosa china, verás, aunque no lo creas... no fui yo. —le confieso.

—Ahora le quieres echar la culpa al sádico celeste. —responde rodando los ojos.

—Y si fue él. Yo ese día llegué después de él. —le explico.

La cara de la china se colorea de un rojo tomate. ¿Qué piensas china? Me pregunto.

—Ahh... no sé qué decir... ustedes los hombres son unos asquerosos... —dice haciendo mueca de asco.

—Oye, yo no tengo la culpa que andes de metida. Uno cuando está solo hace lo que quiere. —me defiendo.

—Ay sí, no podía... no sé ¿dormir? NO, tenía que traumarme. —dice con tono de enojo y vergüenza.

—China, algún día ibas a ver uno, no hagas una tormenta en un vaso de agua. —respondo—. Lamento que hayas tenido que vérselo a él, ¿Qué hubieras preferido? ¿Ver el mío? —le pregunto sonriendo sádico en broma. Bueno, no tan en broma.

—No te hagas el gracioso maldito infeliz, ahora ¿quién me devuelve la inocencia? ¿¡Ah?! ¿¡Ah!? —pregunta mirándome a los ojos acusatoriamente.

—Bueno, algún día la ibas a perder ¿no? Muchas chicas de tu edad ya han... —no termino de hablar. Ella está mirando el piso avergonzada. Se ve tierna para ser una bestia.

—Pero... bueno... cada quién va al ritmo que quiere... —digo tratando de animarla.

Ella levanta la mirada.

—Sí, creo que tienes razón sádico. —dice en voz baja pero reacciona a instante sobre lo que dijo—. Wow, dije que tenías razón. Ya hice mi buena acción del día. —sonríe complacida con ella misma.

Maldición. Debo invitarla, ¿por qué me pongo tan nervioso? Bueno, tal vez porque tengo miedo de que me rechace.

—Oye sádico, ¿a qué viniste hasta aquí? Porque no te creo nada lo de Toshi... digo, le podría haber llamado al celular o mandar a otro... —pregunta curiosa. Dio en el clavo pienso. Sonrío.

—Que lista china. Mmm pasaba por aquí, te vi y pensé que debía aclarar ese asunto... —respondo mirando a otro lado.

—Por la forma en que interrumpiste el beso que me dio el sádico celeste, pensé que estabas celoso. No te culpo, o sea soy la reina de Kabukichou. —dice mirándome de reojo y sonriendo con suficiencia por lo último.

—Oye "Reina de Kabukichou" ¿te gustaría salir conmigo mañana al cine y cenar? —le propongo haciendo comillas en su forma de llamarse para evitar responder. ¿Celoso? ¿Yo? Sí. Las ganas de matar al imbécil no se me van.

Por su cara, no se esperaba mi invitación, no la culpo, ni yo esperaba invitarla así de lleno. Creo que mi lengua actuó más rápido que mi cerebro.

— ¿Por qué saldría contigo? —pregunta de forma altanera.

—Porque voy a invitar la comida y todo. —respondo, en realidad... quiero ser capaz de aceptar lo que siento en voz alta y ansío pasar tiempo con la china sin que nadie se entrometa.

—Mmm, comida gratis... espero que no tengas otras intenciones... sádico. —responde haciéndose la pensativa y escrutándome con esa mirada azulada que cada vez me gusta más.

—Mmm, no sé a qué le llamas otras intenciones... pero... creo que no. Por ahora... —mentiría si dijera que no pienso en besarla y... en acariciar esa blanca piel.

—Bueno, si intentas hacer algo sin mi permiso... siempre puedo golpearte. Después de todo, yo soy más fuerte que tú y el otro chihuahua. —dice la maldita sonriendo mientras se mira las manos desinteresada.

—Sí claro, lo que digas china. ¿Entonces? —pregunto nervioso.

—Espero que elijas una película decente y un restaurante buffet. —responde levantando la mirada a mí. Noto un leve color rosa en sus pálidas mejillas. Sonrío, bueno, al parecer ella también quiere aclarar lo que siente.

— Está bien, pero no te abuses, todavía Hijikata-san no cobró. —le respondo sonriéndole.

—Pobre Toshi, se quedará pobre. —responde sonriendo.

—Oye china... ¿quieres que nos encontremos en el cine? ¿Aquí en el parque? ¿Qué te recoja por la Yorozu... —empiezo a preguntar pero abre los ojos y me interrumpe antes de que termine.

— ¡¿Estás loco?! ¿Sabes cómo reaccionaría Gin-chan y Shinpachi? Te harían cometer seppuku sádico. —dice precipitadamente y río por su reacción—. Mejor... nos encontremos frente al monumento de la plaza que está frente al cine. —propone.

—Bueno... ¿A las seis estaría bien? —le pregunto.

—Sí, está bien... —acepta esbozando una pequeña sonrisa, no puedo creer que tendremos una cita. Ninguno debe haber caído en que estaremos solos... bastante tiempo...

—Entonces así quedamos china. —Termino por sellar nuestra cita—. Debo irme para reportarme con Kondo-san e Hijibaka-san, ten cuidado al regreso.

Me despido de ella con un saludo de mano. Y cuando estoy llegando a la esquina, escucho que grita.

— ¡SÁDICO, MÁS VALE QUE NO LLEGUES TARDE PORQUE TE DESTRIPO!

No me doy vuelta, sonrío y le levanto el brazo para que sepa que la escuché. Nunca llegaría tarde.

Estoy en la habitación, acomodando todo para mañana, hablé con Kondo-san sobre que tenía algo que hacer mañana y me dio el día, Hijikata-san quiso indagar, pero le respondí "Muérete Hijibaka-san" y salí.

Siento que abren el shoji y es el desgraciado.

—Así que mañana, tienes el día libre... —empieza a decir por lo bajo.

—Ah, sí. —le respondo cortante.

— ¿Vas a salir con la china no? —pregunta interesado. Me doy vuelta a mirarlo.

—Sí.

— ¿A dónde piensas llevarla? —continúa preguntando.

—No te interesa.

—Ah, con que esas tenemos... dime ¿qué piensas hacer con ella? —pregunta sonriendo perverso.

—Meterme entre sus piernas ¿eso quieres escuchar no? —contesto irónicamente. Maldito imbécil.

—Mmm, no te culpo por querer cuidarla y protegerla pero... me vas a decir que no quieres acostarte con ella? Sé sincero Sougo. —Dice rodando los ojos—. Vamos, seguro también fantaseas con ella, es normal hombre, es hermosa.

¿Qué es normal maldito bastardo? ¿El fantasear con ella? o ¿fantasear con cualquier mujer? Pienso, acostarme con la china... bueno, no puedo negar eso después de todo... pero me sigue taladrando la cabeza lo que siento por ella, ese beso que nos dimos me hizo darme cuenta de cosas pero... necesito más que un beso...

— ¿Puedes dejar de decir que fantaseas con ella bastardo? Para empezar es menor. Ah, y sólo para que lo sepas, le dije que al que ella vio tocarse fuiste tú. —respondo molesto.

— ¿En serio? ¿Y te creyó? —pregunta sorprendido.

—Pues, creo que sí, sabe que no miento. —digo orgulloso.

—Mmm supongo que deberé hablar con ella. —dice sonriendo. ¿Ya dije que lo odio?

—Sí, como sea, ¿vienes a dormir o a molestar? —pregunto, guardo la ropa que usaré para mañana y abro el fusuma para acostarme, fue inteligente venir y ponerme el pijama.

—Las dos, oye, al menos bésala mañana. Ya te llevo la delantera en eso jaja. —dice burlón sacándose el uniforme y poniéndose el pijama.

—Bastardo, hijo de perra, para que sepas, ayer la besé. —contesto hastiado, me doy vuelta dándole la espalda, me pongo mi visera para dormir.

—Mmm entonces por eso hoy la china me dijo que no lo hiciera sin su permiso... alguna fibra le debes haber tocado ayer. —dice reflexionando—. Bueno, suerte para mañana.

—Tsk, no necesito de tu falsa suerte para que me vaya bien. —suelto brusco.

—Jaja, si tú lo dices. Buenas noches.

—Buenas noches. —saludo cortante y bajo la visera.

El bastardo a los minutos se acuesta, me pongo a pensar en mañana... saldré con la china, estaremos solos... me pregunto qué me aconsejaría Mitsuba... supongo que sea caballeroso con ella y la haga reír... pienso en la sonrisa de la china, se ve tan angelical cuando lo hace que te olvidas que es una bestia tragona que puede matarte.

Maldita sea, parezco un puberto que se ha enamorado por primera vez. Aunque, ella es la primera chica por la que siento esto. Maldición. ¿Por qué es todo tan raro para mí ahora? Antes era verla y pensar en pelear con ella, ahora quiero besarla y que ningún bastardo aparte de mí se le acerque.

Necesito que la china sepa lo que siento, necesito sacarlo de una vez, esto no es saludable para mí.

China hay mucho que perdería si estoy equivocado, esto me pone nervioso, mis sentimientos siguen creciendo... no sé cuánto más puedo seguir así, deseando besarte.

Deberé encontrar la forma de llegar a ti, aunque todavía no pueda decírtelo después de todo lo que pasamos. Debería dejar que mi corazón hable.

Sí, encontraré la forma de llegar a ti.

Aunque me cueste.

*Continuará...*

NOTAS:

-En total fueron 3412 palabras :'v

Aquí el anuncio:El fic pasará a tener actualizaciones algo esporádicas porque ya no tengo el tiempo disponible que tenía antes :'v Las actualizaciones no serán semanales como querría pero finalizará :'v. Primero había pensado en escribir capítulos más cortos pero no me sentiría satisfecha, (no me gustan los capítulos cortos :v) este capítulo no me salió largo como pensaba pero necesitaba dejarlo ahí para lo que sigue.

Quiero agradecer a todas/os las/os que leen este y mis otras historias, gracias por sus comentarios, por agregar esta y/u otras historias a favoritos y/o seguirlas, en serio se los agradezco de todo corazón .

22/03/19 -Wattpad

25/03/19 - Fanfiction

Flopy.