HOLA CHICAS! TANTO TIEMPO
Muchas gracias por seguir leyendome, deberas lo aprecio y perdón, perdón por hacerlas esperar tanto. es que ultimamente me cuesta mucho escribir y no me gusta subir caps que después terminan disgustandome. así que intento hacer lo mejor )?
queía aclarar que:
perdón por hacer a Eriol un poco ooc, bueno. Bastante. Deberas lo siento, siento que se me fue de las manos y me quedo un personaje muy distinto a lo que es él no se porque lo veía tan mujeriego jajaja
y también perdón por hacer a tomoyo un poco ooc tambien. de hecho a veces siento que todos me están quedando ooc rayos jajajaja intentaré conservarles la escencia del pj
jessicacaraya: aquí está la continuación (? jejeje perdón por la espera
sakurita136: tranquila no dejaré de publicar, gracias por leerme :)
hikari115: ya actualice (? jajaja
muchas gracias por leerme. gracias por los favs y los follows. apreciaría que si les gustó me dejen un review, es un segundo y no cuesta nada (? si quieren decirme algo que no les gustó o que deba mejorar las críticas serán bienvenidas
gracias :)
LOS PERSONAJES PERTENECEN A LAS CLAMP
Ya había pasado una semana desde que Sakura había llegado a New York. Observó por la ventana del dormitorio la nieve que caía en la ciudad, su acogedor departamento de paredes de ladrillo en la cocina/comedor (Sakura le había dado un toque entre vintage y moderno a la decoración) y sencillo blanco en la habitación con sus largas cortinas color verde agua que había corrido del ventanal de su dormitorio, se había convertido en su lugarcito en el mundo, después de Tomoeda. Como ansiaba regresar a su hogar en Japón junto a Touya y su padre. Que tonta había sido, pensó, al huir de sus sentimientos de esa manera, después de todo comprendió que en ese tiempo era una chiquilla ¿pero como iba a saber que era correspondida? Y cada rincón de la ciudad le recordaba a su amor. Riendo al ver el giro de los hechos y que ahora en tres meses sería la señora Li abrió la puerta del baño, llenó la bañera y vació lo que quedaba del pote del producto que hacía espumas en el agua. Una vez dentro se introdujo para relajarse un rato con el agua caliente lamiendo cada centímetro de su cuerpo, era demasiado placentera la sensación de calor y relax que provocaba el agua de la tina. Suspiró completamente relajada para oír la alarma de su celular anunciándole que ya había pasado media hora. Se sorprendió cuán rápido había pasado el tiempo y percatándose a la vez que el agua ya había perdido bastante calor así que salió y se vistió para emprender camino a su trabajo. Quedaba a pocas cuadras de su casa el estudio fotográfico, había cesado de nevar y la ciudad se veía preciosa. Ajustó un poco más su bufanda color crema y empujo el pestillo de la puerta del estudio.
-Sakura, preciosa ¿Cómo estás?- Joselin abrazó a la castaña en cuanto la vió – ¿Qué tal Tokyo?
Joselin era una colega del estudio. Con 27 años, la morena era el alma de la fiesta del equipo. Las reuniones eran tristes si ella se ausentaba, y contagiaba a todos de buenas vibras aunque aun siendo amable nadie se atrevía a meterse con ella.
-Más que bien- sonrió sakura abiertamente -¿el estudio va bien? ¿Me extrañaron?-
-claro que lo hicimos- la joven morena de ojos grises se dirigió a la máquina de café para preparar dos tazas – el estudio no era lo mismo sin tu toque de dulzura ¿y bien, pudiste ver a tus amigos?- la mujer guiño un ojo a su colega de ojos esmeralda mientras le alcanzaba una taza de café- ¿encontraste a ese tal Shaoran?-
Sakura intentó disimular observando las fotos en el monitor que sus colegas habían sacado de trabajos recientes –si me reencontré con ellos – sakura evito la segunda pregunta y al parecer su compañera lo entendió -¿sabes si james vendrá hoy?- sakura planeaba decirle a su jefe sus intenciones de abandonar el estudio.
-No lo sé. Sabes qué año nuevo siempre es agitado para nosotros – Joselin bebió el ultimo sorbo de café –bien, terminaré mi trabajo espero que no faltes a la fiesta de mañana-
-¿aquí no?-
-aquí mismo señorita kinomoto, a las nueve de la noche-
Kinomoto se estiró en su silla de escritorio y miró su reloj – avísame si James viene debo hacer unas fotos a una modelo – tomó su saco y bufanda del perchero y observó la mirada curiosa de Joselin mientras asentía para luego abandonar el estudio.
Eriol observó el reloj colgado en la pared. Pronto serían las cuatro de la tarde y le quedaría una hora para volver a su hogar. Rogaba que hoy no fuera tan agitado como ayer porque sino la próxima debería comprar una estúpida bolsa de dormir, pensó, ya que dormir en la oficina se le estaba haciendo muy frecuente, lo cual le hacía recordar a su amigo.
Shaoran. Había estado en contacto con él aunque honestamente no le agradaba mucho, ya que su amigo le comentaba todos los benditos días q encontraba un tanto extraña a Tomoyo y le soltaba indirectas a ver si él llegaba a pescar el anzuelo, hasta ahora Eriol había salido airoso pero era cuestión de tiempo para que Shaoran se entere. Y lo mate, porque ese era el único final viable pensó el joven de pelo negro con reflejos azulados, ya que Shaoran se comportaba como un padre con su amiga desde el episodio del imbécil de Komamura. El joven se sacó los lentes y restregó sus ojos de manera brusca. Sabía que él tenía una actitud miserable y que Tomoyo había salido lastimada, pero ¡cielos, él la quería! Había sido tan idiota ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Cuan cómodo lo hacía sentir su compañía, las bromas que se hacían, el hecho de que era la única mujer que no le molestaba que se burle que era un mujeriego, la única que lo veía en sus momentos débiles. Pero tenía que ser un patán… Por eso decidió alejarse: debía darle tiempo, debía hacer q Tomoyo le crea porque sus actos no habían sido los más nobles. Lanzó un suspiro cargado y continuo con su trabajo. Un golpecito en la puerta y luego una figura femenina adentrándose en la oficina hicieron que levantara la cabeza. Era su secretaria y la mujer estaba jodidamente buena: rubia, de ojos color miel, curvilínea, alta y muy sensual. Si él fuera el Eriol de siempre ya la habría tumbado contra el escritorio para sucumbir al placer del sexo (dado que su secretaria indiscretamente le insinuó varias veces que ella tenía la misma fantasía), pero él ya no era el mismo Eriol, Tomoyo lo atormentaba todas las noches en sueños: una y otra vez recordaba en sueños la noche que tuvo con su mejor amiga pero lo que más lo atormentaba (más allá de los gestos, gemidos de placer, la sensación de ser uno con ella) era que seguía sintiendo el calor que desprendía el cuerpo de la mujer como si ella misma estuviera durmiendo a su lado, para luego despertarse y notar su cama fría.
-disculpe señor Hiragizawa, le traigo los informes que pidió-
-gracias- se limitó a contestar
-¿vendrá a la fiesta de fin de año?-
Eriol la miró – sí, es casi obligatorio para mí – vio que su secretaria sonrió.
-entonces si tal vez no tenga nada programado- la mujer se mordió su labio inferior y adopto una postura seductora – quisiera venir conmigo...-
-no gracias- la cortó – tengo otros planes.
Vio como la chica pronunciaba "oh" poniendo cara de disgusto y luego de saludarlo cerró la puerta de una manera un tanto brusca. No es que Eriol tuviera realmente planes, pero tampoco le apetecía revolcarse con una mujer prácticamente desconocida. Miro hacia arriba y rompió en una carcajada amarga ante su pensamiento "mojigato", él no era así, Eriol tenía sexo casi todos los días y no le importaba el tiempo que tenía de conocido con la otra parte. Lo de Tomoyo realmente iba en serio. Se enderezó, marco a su celular y esperó a que lo atendieran.
-¿Eriol?- la voz dulce de Sakura apareció al otro lado de la línea.
-hola Sakurita- sonrió de lado él -¿Cómo estás?-
-pues bien- su voz se tornó dulce, más de lo que era – extrañando a Shaoran pero… bien –
Eriol rio ante aquella declaración. Podía imaginar a su amiga confesándolo con las mejillas sonrosadas
-no quiero molestarte mucho, por lo que escucho pareciera que estás trabajando. Solo quería preguntarte si tienes planes para mañana-
-mmmm… pues sí, mi estudio hace una fiesta de fin de año… lo siento Eriol –
-ohh Sakura no te preocupes, la empresa también hace una fiesta y me es obligatorio hacer acto de presencia-
-¡ohh pero podemos encontrarnos luego de medianoche! Al otro día no hay trabajo. Si quieres puedo ir para allá si tú no puedes retirarte-
-como tú desees. Gracias, la verdad es q se siente un poco solitario aquí- se confesó el joven apenado
Oyó que sakura largaba un suspiro – lo se Eriol, lo sé. Luego mándame la dirección donde será la fiesta y nos vemos allí, ahora debo irme o mi jefe me matará – rio Sakura- nos vemos mañana amigo-
Hiragizawa observó la pantalla de su celular y revolvió sus cabellos. Había olvidado decirle a sakura q la fiesta sería formal y decidió decírselo más tarde.
El sol iba desapareciendo en el horizonte dándole paso a la noche. Sakura se encontraba guardando las herramientas de su trabajo cuando su jefe apareció en la sala. James McDorien era el dueño del estudio de fotografía. De unos 40 años, castaño de pelo lacio, ojos tan azules como el océano, con un cuerpo bien esculpido y encanto era uno de los pocos fotógrafos reconocidos de New York y había fundado su negocio junto a un equipo en el cual Sakura formaba parte. Era muy amable, serio y profesional y a Sakura le partía el alma tener que dejarlo. Había sido casi, casi como un padre. El hombre la vio y sonrió en respuesta, sakura tomó coraje y le anunció su decisión de abandonar su trabajo.
-pues es una mala noticia Sakura, tienes un talento increíble pero si ese es tu deseo no te puedo detener- el hombre la observó con una expresión afligida – realmente vamos a extrañarte, nadie es tan dulce como tú y llenabas de colores nuestros días. No pierdas nunca esa inocencia – sonrió – si no es mucho pedir ¿puedo saber el motivo por el cual tomaste esta decisión?-
La joven se sonrojo y bajo la vista –realmente no puedo decírsela por ahora – miro a James – pero le aseguró que daré todo de mí estos dos meses que me quedan de trabajo en este lugar. Tengo mucho que agradecerle a usted principalmente, y al equipo. Me han dado los mejores recuerdos mientras he trabajado aquí –
El hombre sonrió complacido y se paró enérgicamente mientras hizo un aplauso –bueno, es hora de que te vayas a tu casa, descanses y te prepares para mañana. Será nuestra última fiesta de año nuevo contigo-
Sakura sonrió y lo imitó levantándose y terminando de ordenar las cosas.
Eran las 23 horas y Eriol sentía que aquella noche era la más larga de su vida. Se acomodó el nudo de la corbata en el espejo del baño del salón. Si bien la fiesta no era mala él sentía que el aburrimiento iba a matarlo. No conocía a nadie, solo a unos pocos que trabajaron con él durante la semana que se instaló y por ser el vicepresidente tenía todas las miradas sobre su persona. No era idiota, había escuchado a los empleados murmurar del porqué de tan repentino cambio de personal entre las empresas de tokyo y New York. A ojos de los subordinados el vicepresidente Carter era un empleado excelente y responsable y no entendían por qué había sido reemplazado. En cuanto a Eriol daría todo lo mejor por cerrarles el pico. Vaya a saber la excusa que Shaoran usó para convencer al buen hombre (algo que Eriol no se molestó en preguntar) y dicho sea de paso nada se atrevía a oponerse a las decisiones del hijo de la señora Li.
Consultó su reloj, faltaba una hora para el nuevo año. Contempló el salón una vez más. Con columnas griegas y arañas colgantes, el salón era lujoso y estaba a la altura de una fiesta de una empresa tan importante como la empresa Li: con un escenario con cortinas de terciopelo color azul oscuro donde una banda tocaba para amenizar el ambiente, un bar con una barra de madera tallada y mármol donde se servían tragos y el exclusivo catering por un lado, dejando un espacio vacío en el medio donde la gente socializaba entre sí.
-¡Eriol!- su colega Jones lo saludo alegremente, Eriol notó que estaba un poco pasado de copas
-hola jones- dijo Eriol levantando la copa a modo de saludo
-¿Cómo estás? ¿Disfrutas? La verdad que está un poco apagado el asunto pero seguramente porque se sienten presionados por tu presencia- bromeo el joven rubio
-¿y yo que tengo que ver?-
-bueno…eres el nuevo jefe y por ahora siempre te hemos visto con el ceño fruncido-
Eriol soltó una carcajada que atrajo un par de miradas. Por la descripción de su colega se había convertido en Shaoran. Carraspeó, se alisó el saco del traje y sonrió.
-lo siento, es que cuando estoy muy metido en el trabajo frunzo el ceño sin darme cuenta. Pero no soy la clase de jefe amargado-
Jones sonrió y conversó con Eriol, quién se encontró entretenido con su compañero hablando acerca de la empresa, negocios y finanzas. El grito de fondo anunciando que faltaba un minuto para el año lo hizo percatarse que el tiempo había pasado rápido a causa de la charla. Escuchó como las personas hacían el conteo final y sonrío. Las copas chocaron hubo vitoreos de alegría y Eriol chocó su copa con Jones y personas cercanas a él, regalándoles su sonrisa encantadora la cual mostraba cuando intentaba ganarse a la gente, y como siempre, pensó Eriol, había funcionado. Unos minutos después su celular sonó y sonrío al ver el nombre de Shaoran en la llamada.
-Feliz año Eriol- se escuchó una voz al otro lado, se lo escuchaba contento al joven castaño.
-Feliz año Shaoran. Por otro año atormentando a tus subordinados- bromeo Eriol. Escuchó a su amigo gruñir y rio por el gesto.
-y tu porque no corretees a tu secretarias este año- bromeo Shaoran haciendo que Eriol pierda la gracia- ahh espera un momento- es escuchó a Shaoran alejarse el auricular.
-Feliz año Eriol- Hiragizawa se sintió como un idiota sintiendo una pequeña explosión en su estómago. No sabía que Tomoyo podría generar esas sensaciones. Sonrío al escuchar su voz, tan dulce al igual que el aroma de su cabello, recordó el joven.
-Feliz año Tomoyo- contestó con voz ronca.
-¿Cómo, digo va bien todo por allá?- sintió como Tomoyo luchaba por preguntar.
-bien, de hecho en unos minutos me reencontrare con Sakura –
-ohh que bueno, aunque pensé que tenías cita con alguna supermodelo o algo así- ironizo Daidouji
-no, no estuve con ninguna mujer hasta ahora y no planeo estarlo-
Eriol escucho silencio al otro lado de la línea – ¿a qué viene ese celibato Hiragizawa?- preguntó una molesta Tomoyo
-sabes porque Tomoyo…-
-"ohh Shaoran ¿quieres el celular?"- Eriol escuchaba la conversación –bien, creo que es hora de dejarlos chicos, que terminen bien la noche-
-ohh si tú también – Shaoran ya había vuelto a tener su teléfono – y cuidado con lo que haces Eriol- advirtió el castaño haciendo que su amigo de anteojos se ría.
Sakura vitoreo junto a sus compañeros la llegada del nuevo año. Celebró, chocó copas hasta que su celular capturó su atención. Reprimió un chillido de felicidad al ver el nombre.
-Feliz año Sakura- una dulce voz masculina la saludaba al otro lado
-Feliz año Shaoran- a Sakura se le dibujó una sonrisa
-¿te extraño sabes? Deseo que estos benditos tres meses pasen rápido-
-pasaran Shaoran… yo… yo también te extraño- .confesó la castaña de manera tímida
-"ohh es Sakura Shaoran? Déjame saludarla"- Sakura escuchaba a su amiga al otro lado de la línea - ¡Feliz año Sakura!
-Feliz año Tomoyo- la saludo alegre la joven kinomoto.
-aquí te extrañamos mucho Sakurita y deseamos que los tres meses pasen rápido-
Sakura rio porque Tomoyo había hecho el mismo comentario que Shaoran –al menos no estaré tan sola con Eriol, de hecho en un rato debo encontrarme con él-
-¿ahh si? Creía que Eriol pasaría su año haciendo maratón- Tomoyo se oía disgustada
-¿maratón?-
-nada Sakurita. No importa. Ahora te dejo que hables con tu amado, te quiero mucho amiga-
-¿hola, Sakura?- la voz de Shaoran se escuchaba tan dulce cuando se dirigía a ella.
-aquí estoy. Ya notifique mi renuncia al estudio, están triste pero es lo que decidí. Aunque me preguntaron por qué pero no pude decirles-
-¿y por qué no? Estaba pensando y quería hablarte del tema. No estás sola sakura Eriol está contigo aparte y- Shaoran hizo una pausa – no me gusta ocultar lo nuestro-
La joven castaña jugaba con la punta de su sweater –yo también he estado pensando en eso y me di cuenta que fui una tonta. La verdad es que tampoco me gusta estar ocultando todo pero no quise decirles el porqué de mi renuncia hasta consultarte-
-puedes hacerlo preciosa. Y te amo, te amo tanto Sakura. Ahora debo irme ya que un colega me llama pero en cuanto pueda te vuelvo a llamar. Te amo Sakura-
Sakura sintió mariposas en su estómago – yo también te amo Shaoran- y con eso lo despidió para luego soltar un fuerte "Tomoyo!" al entender el significado de la palabra maratón y ponerse roja como un tomate. Volvió con sus compañeros para pasar un rato más con ellos hasta la hora en que se encontraría con su amigo. Saludo a sus compañeros, se cambió sus ropas por un vestido color crema de coctel y cogió un taxi a la dirección de la fiesta de Eriol. Cuando llegó se perdió entre la gente y los buscó por unos cinco minutos para encontrarlo en el bar
-rayos sakura estás preciosa, tendré que tener cuidado de los buitres que están aquí. Pero tranquila – guiño Eriol – para mi tienes pene-
-¡Eriol!- sakura golpeo su brazo a lo que Eriol rio y contestó con un ouhh
-necesito ir al baño ¿me esperas un segundo? – a lo que Sakura asintió y él se dirigió al toilette.
Se miró al espejo del baño para emprolijar su aspecto. Unos mechones rebeldes caían en su frente y con una mano los acomodó llevándolos hacia atrás. Sentía un poco de calor y no sabía si era por el tumulto de gente o las copas de más. Cuando estaba por salir un joven rubio se posicionó a su lado en el espejo. Komamura estaba cambiado con el pelo un poco más largo, pero era él no tenía dudas. La sangre le hirvió y su mirada se llenó de odio. El hombre lo observó a través del espejo y Eriol notó su incomodidad.
-¿yukichi komamura?- Eriol escupió el nombre
Komamura lo observó incómodo – sí, soy yo ¿tú quién eres?
-Eriol Hiragizawa, amigo de Tomoyo Daidouji imbécil- vio la expresión de asombro en los ojos del hombre que carraspeo para componerse
-yo… lo siento-
Eriol se quedó pasmado -¿lo sientes, en serio lo sientes? ¿Acaso eres estúpido o me tomas el pelo?-
-oye- Komamura se irguió - ¿quién te crees para insultarme?-
-¿y tú quién te crees para utilizar a una mujer para tus inescrupulosos propósitos?-
-que yo sepa Tomoyo es grande, no es una niña-
-¡no sabía que estabas casado!-
-era un empleado de su madre, de ella ¿no pudo haber visto mi ficha? Quizás la vio y no le importó. Es grande, sabía lo que hacía-
¿Qué diablos había visto Tomoyo en este imbécil? Pensó Eriol, él se creía el rey de los patanes pero al conocer a Komamura vio que le habían quitado el primer puesto. No supo si fue producto del alcohol o la cólera que hervía dentro de él pero Eriol le lanzó un puñetazo que aterrizó en el ojo del rubio lo que comenzó una pelea de ambos la cual minutos después fue parada por un hombre que entraba al baño.
Sakura corrió hacia su amigo una vez que lo fue separado de Komamura. Tenía varios moretones en la cara y se tocaba las costillas, komamura estaba igual o peor que él. Estaban en las afueras del salón, esperando un taxi y por el hecho de que el rumor empezaba a propagarse por toda la fiesta y sabía que si llegaba a oídos de Shaoran no sería bueno.
–tienes suerte que pocos lo vieron y que komamura no te denunciará ¿en qué pensabas Eriol? Tú no eres de involucrarte en peleas- una joven castaña lo amonestó.
-es Yukichi Komamura Sakura-
Sakura lo miró estupefacta –Eriol ¿le pegaste solo porque fue ex novio de Tomoyo? ¿Acaso estás demente?-
Eriol la miró furioso -¿es broma Sakura? El mal nacido la usó para obtener un mejor puesto y Tomoyo cayó en depresión profunda, después de lo que me dijo en el baño tendría que haberlo matado-
Sakura lo miró asombrada y dolida, había cosas que Tomoyo no le había contado.
