DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a SunKing. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

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Capítulo 11

El sonido de la corriente del agua llenó el aire, añadiendo una suave música a una noche ya perfecta. Edward me había guiado a una parte profunda del bosque, en donde el profundo estanque para nadar se localizaba. Estaba sorprendida de ver una cobija, una canasta de comida y dos cañas de pescar listas y esperando por nosotros. Si no supiera mejor, hubiera pensado que estaba en una cita con él.

Afortunadamente, él no había sido serio ni por un segundo desde que nos sentamos. Con todo el romance tiñendo cada aspecto de la noche, corría peligro de perder aún más mi corazón, pero él se lo había llevado todo. Nuestra conversación había estado llena de bromas y risa, sin nada de las miradas y suaves palabras que casi habían sido mi destrucción en el pasado.

—Tengo que irme pronto. —Mi voz fue apenas más fuerte que la corriente del arroyo, pero él la había escuchado.

Se recostó en la cobija y giró su cabeza en mi dirección, invitándome a unírmele con los ojos. No pude resistirme.

Las estrellas eran visibles a través de las hojas de los árboles, brillantes y tintineantes sin la luz de la ciudad para opacarlas. Era una de las otras cosas que había aprendido a amar de mi nuevo pueblo de la montaña.

—¿Has pensando en lo que te dije hace unas semanas?

Sus palabras de la noche de la fogata pasaron por mi cabeza y sonreí. Incluso el más coqueto de los cuatro condados se había tomado algo de tiempo esa noche para hacerme sentir como si perteneciera.

—Estabas diciéndome que encajaba —susurré—. Realmente necesitaba escuchar eso.

Edward rodó hacia su lado con un gruñido.

—¿Eso es lo que crees que dije? Cristo, Bella. Si eso fue todo lo que te llevaste…

Estaba en completo silencio. Su despreocupada actitud de antes había desaparecido por completo. En su lugar había una ardiente expresión que solo había visto unas cuantas veces.

—Um… entonces, ¿qué querías decir? Me hizo feliz, lo que dijiste. Creer que finalmente había encontrado un lugar para encajar. ¿Realmente no querías decir eso?

Se acostó sobre la espalda y dejó caer los brazos a los lados.

—Imposible. Es imposible que tú no veas lo que nosotros, Bella. No nos caes bien porque encajas. Lo haces porque haces exactamente todo lo contrario. ¿No lo ves?

Sus palabras estaban partiendo mi corazón en dos. Todo lo que había creído desde esa noche en la fogata, cada segundo de cada día en la escuela en donde regresaba más y más sonrisas dirigidas hacia mí… él estaba diciendo que nada de eso era verdad.

—Eres tan bonita, Bella, y ni siquiera lo ves. Eres lista, y amable, y generosa. Tienes sueños que van más allá de este tonto y pequeño pueblo. ¿Sabías que solo cuatro de la clase que se graduó el año pasado fueron a la universidad? El diez por ciento suena demasiado cuando hay más de mil personas en una clase. Aquí, el diez por ciento significa cuatro. Treinta y seis personas se graduaron de Cedar Ridge High el año pasado y todos están trabajando en Wal-Mart o casándose y teniendo hijos.

Mientras más hablaba, su adorable acento se iba marcando más. Incluso sus palabras mordaces eran hermosas con su profundo acento sureño.

—Tú nos recuerdas que hay algo más, un enorme mundo al que podemos unirnos después de graduarnos. No estoy seguro del resto, pero espero que seas tú la que lidere el cambio cuando nos graduemos el siguiente año y nos vayamos de este pueblo.

Su líder… ellos pensaban que yo era su líder. Este hermoso chico, el parlanchín de Emmett, la alegre de Alice, el relajado de Jasper, la asombrosa de Rosalie… todos me admiraban.

—¿Por qué? —susurré—. No soy nada especial.

—Acabo de decirte que lo eres. Sin importar lo irritante que es que no lo veas, tu modestia te hace aún más hermosa. En realidad, me da gusto que no lo veas. Serías completamente peligrosa.

—Tú estás completamente loco —repliqué, sonriendo como boba.

No se había declarado, pero se sentía como si lo hubiera hecho. Sus palabras llegaron profundo dentro de mí, llenando las pequeñas fisuras y grietas dentro de mi alma. Sin importar a dónde fuera o qué hiciera por el resto de mi vida, recordaría sus palabras, su fe en mí.

—Realmente eres especial, Bella. Eres especial para mí.

Ahí. Esa era una declaración. Tenía que serlo. Mi corazón explotó en mi pecho, pero no me atreví a mirarlo. No podría soportar ver que una sonrisita o un guiño coqueto acompañaban sus palabras.


¡Buen miércoles!

Este fue un capítulo muy dulce y en verdad espero que les gustara :)

Gracias a las chicas que dejaron su rr:

Yani, Loquibell, Roxy Sanchez, Albaa yassmin, Yoliki, Lady Grigori, Anna DG, anybella, jupy, Brenda Cullenn, Jazmin Li, LauryD, ConyFarias, Adriu, beckygrandchester, bbluelilas, Srher Evans, patymdn, tulgarita, freedom2604, Paola Lightwood, soledadcullen, LicetSalvatore, Let Cull, nataliastewart, lizdayanna, karolay28, EmmaBe, Sus Hale, somas, Gabriela Cullen, Leah De Call y los Guest.

No se olviden de dejar su rr y nos leemos el viernes ;)

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