Princesa Insana
Discliamer: Todos los personajes pertenecen a la fabulosa S. Meyer la creadora de Twilight yo solo uso los personajes en algunas historias de mi imaginación.
Summary: Isabella Swan mejor conocida como la "Bella Ballena" en el instituto. Ella piensa que su vida es un infierno, por lo que llegara a tomar medidas extremas para ser aceptada. (TEMAS FUERTES-ANOREXIA-) Si no te gustan u odias esos temas ¡NO LO LEAS!
Im back again!
Lamento muchísimo haber tardado millones de años en actualizar… Pero tuve varios conflictos, digamos una serie de eventos desafortunados…
Para ponerlas al día, este capitulo comienza con el final del capitulo 10, para poder retomar el hilo de la historia, Además quiero recordarles que el papá de Edward es medico y su madre Nutricionista, por eso el va en busca de ambos. Sin mas los dejos leer tranquilos.
Capitulo 11: Hurt
"Life is beautiful, but the World is cruel…"
(Edward pov)
Me levante y fui hacia mi bolso y justo como recordaba allí estaba el sobre con las fotos.
En el sobre había dos fotos.
La primera era el primer día que nos juntamos para hacer un trabajo, todavía no éramos novios, ni amigos, pero los dos nos veíamos felices con una sonrisa de superioridad, pero alegres. Bella estaba hermosa, Tenía el cabello suelto enmarcando su frágil rostro con forma de corazón y unos tiernos hoyuelos en sus sonrojadas mejillas.
La segunda foto fue tomada en su casa dos días antes de que me fuera de vacaciones, Esta foto era linda, pero tenia algo extraño, Bella se veía hermosa pero tenía algo raro.
Puse una foto junto a la otra para ver si podía ver que era lo diferente.
El cabello estaba igual, es mas hasta tenía el mismo peinado que en la primera foto. Las sombras y luces tampoco hacían que la foto se viera extraña. Entonces fije mi atención en Bella, En la primer foto sus ojos brillan de alegría y paz en la segunda sus ojos se ven alegres, pero les falta algo… El brillo, el brillo que usualmente los caracteriza y los hace los ojos mas hermosos del planeta. Pero ¿Por qué habrán perdido el brillo?, Sigamos luego su piel, su piel en la segunda foto se ve mas frágil y pálida, parce que si el viento la llegara a golpear se partiría en fragmentos. ¿Qué le sucedería? Talvez esta enferma, no, no puede ser ella me lo habría dicho.
Volví a mirar las dos fotos y me di cuenta de algo en lo que no me había fijado, sus brazos, en la primer foto ella tiene una remera suelta manga corta y sus brazos se ven suaves y curvos y en la segunda foto ella tiene puesta una remera manga tres cuartos y sus brazos se ven mucho mas delgados y frágiles. Compare el tamaño de su cara en las fotos y en la segunda se veía mas delgada, pálida y los ojos mas grandes.
Algo hizo clic en mi cabeza.
Nunca la veo comer excepto que yo la invite, anda con un paquete de vitaminas en la cartera, siempre después de comer la mas minima cosa va al baño. Estas cosas por separado no dicen nada, pero juntas… También recuerdo esa vez que vino a comer a mi casa, lo que sucedió en el baño talvez no fue producto de comió, sino talvez por comer.
Me levante de mi cama con las fotos en la mano, fui hacia el estudio de mi padre y llame a mi madre…
-Papá, Mamá Tenemos que hablar…-Les dije seriamente.
-¿Qué sucede Hijo?- Me pregunto mi madre perturbada.
-Es mejor que se sienten.-Dije seriamente. No sabía como tomarían la noticia o si me apoyarían. Pero de cualquier manera seria mejor contarles, estaba seguro de que algo podrían hacer.
-Hijo, Sabes que nos puedes contar cualquier cosa…-Me dijo mi padre inmutable.
-Es sobre Bella, ella no se encuentra bien.-les dije.
-¿Que le sucedió? ¿Tuvo un accidente?-Me pregunto mi madre asustada.
-No, pero si esto continua así, algo malo le podría suceder…-suspiré.
-Hijo, podrías ser mas directo.-Enfatizó mi padre.- ¿Cómo quieres que te ayudemos, si no nos dices las cosas claras?-Dijo.
Mi madre se sentó en el sillón junto a mí y me tomo las manos entre las suyas. Mi padre me dio una mirada reconfortante, animándome a que continuara.
- Creo que Bella, tiene un Desorden alimentario.-Les dije seriamente.
-¿Estas seguro hijo? Porque esa es una acusación muy fuerte.-Me dijo preocupada.
-No estoy seguro al cien por ciento, pero hay grandes posibilidades de que los tenga.-Confesé.- Miren esto, y escuchen atentamente lo que les voy a decir.-Dije Sacando las fotografías de mi bolsillo.- Esta foto es del el primer día que nos habíamos juntado para hacer un trabajo.-Dije colocándola sobre el escritorio, para que ambos pudieran verla. Y esta otra fue tomada hace tres días, creo que dos días antes de irnos.-Dije en un susurro.
Mis padres observaron atentamente las fotos, Luego mi padre le dio una mirada significativa a mi madre y le dio las fotos a mi madre para que las analizara.
-Edward, ¿has observado algún cambio o algo diferente en Bella desde que la conoces?-Dijo Con suma seriedad
-De hecho, si- comenté.-Desde hace un tiempo que note, que Bella Casi nunca quieres que salgamos a algún lado a comer, prefiere que vayamos a lugares donde no haya alimentos, también siempre carga una caja de vitaminas en su cartera, De hecho recuerdo que un día que la invite a almorzar, ella había comenzado a comer, pero parecía que estaba sufriendo mientras lo hacia, luego de eso me había pedido para ir al cuarto de baño. Luego de que se había tardado bastante, fui a buscarla y la encontré vomitando, en ese momento pensé que le había caído mal la comida, peor ahora pienso que era porque tiene un desorden.-Dije cabizbajo.-Siempre, Siempre después de comer ella iba al baño…-Murmure.
-Edward, tienes razón. Hay muchas posibilidades de Bella este teniendo problemas alimenticios.-Me dijo mi madre preocupada.- Cuando trabajaba como nutricionista en el psiquiátrico Había tenido varios casos como el de ella. Pero creo que antes de apresurarnos a hacer algo, tú tienes que hablar con ella. Para poder ayudarla, ella tiene que querer que la ayuden, sino no podremos hacer nada por ella.-Me dijo con profesionalidad.
-Eso es cierto hijo, no puedes obligarla a que se recupere, si ella no lo desea así.-Me dijo mi padre reforzando lo que anteriormente había dicho mi madre.
-Tienen razón.- confesé.-Apenas regresemos hablare con ella.-Aseguré.
(Bella Pov)
Al fin, hoy volvería a ver a Edward, lo extrañaba horrores, el era mi todo, y no podía soportar no tenerlo.
Mire el reloj, las 10 de la mañana. Lo iría a buscar al aeropuerto a la una y media y de ahí nos iríamos a "almorzar" a un lugar secreto según el. No recordaba porque diablos había aceptado a ir a ALMORZAR. Seguramente Fue porque lo extrañaba horrores y me sentía terriblemente sola. Bueno lo importante seria verlo, luego buscaría excusas para evitar ese almuerzo.
Fui al sanitario, me quite toda la ropa y coloque la balanza frente al espejo, luego me coloque sobre ella. Cincuenta y nueve con ochocientos gramos. Diablos a medida que avanzaba el tiempo mas me costaba perder peso. Esto cada vez era mas difícil. Me baje de la balanza y apoye mi espalda en los helados azulejos del baño. Tenia Hambre y Estaba cansada. Pero esto seguiría, yo progresaría, ¡YO SERIA UNA PRINCESA! Jane me dijo que algún día todas seriamos princesas…
Una solitaria lagrima se deslizo por mi mejilla. Me metí en la ducha. Amaba Ducharme, era mi momento de Paz, no sentía hambre, no sentía sueño, no extrañaba a nadie, ni me sentía sola. La ducha era el único momento donde importaba todo y a la vez nada. Donde yo era yo. Porque el agua era perfecta y cristalina y con su pureza limpiaba mi dolor.
Salí de la ducha y seque mi cabello dejando que mis ondas naturales se formaran. Quería estar perfecta para Edward. Mi Edward. Me cepille los dientes aplicadamente. Y luego me hice gárgaras con Fluor. Gracias a Gianna me había enterado que llamando a "mía" los dientes se erosionaban con más facilidad, perdiendo la blancura y el brillo. Tome mi bolso de cosméticos y comencé a maquillarme naturalmente como Jane me aconsejo. Me colocaba cubre ojeras debajo de los ojos, y luego por arriba me pasaba base. Después de eso con un delineador marrón me delineado los ojos y en los parpados me colocaba sombra color durazno. Para finalizar contorneaba mis labios con perfilador anaranjado suave y con un labial color natural lo difuminaba. Eso hacia que mi rostro luciera más luminoso y sano, según Jane.
Me coloque un vestido color durazno, que era ajustado hasta abajo del busto, luego era suelto hasta la rodilla. Amaba mi progreso, pero todavía no me sentía cómoda usando cosas ajustadas. Me coloco unas botitas marrones y tome un bolso que hacia juego. Baje las escaleras y tome dos vasos repletos de agua, Luego mi vitamina diaria. Mire el reloj y caí en la cuenta de que eran las doce y media. Tome una manzana y la lave. Le pele la cáscara y la corte en cuadraditos. La comí sin darle muchas vueltas al asunto, estaba seguro de que no se vería bonito que mi estomago gruñera mientras estaba con Edward. Tome las llaves del Auto y me puse en marcha hacia el aeropuerto.
(Edward pov)
-¿Ya estas listo Edward?- Grito mi madre desde el auto.
-Si, Ahora bajo con las valijas.-Le repliqué.
Tome todas mis cosas, echándole un último vistazo a mi habitación, por si me olvidaba de haber guardado algo. Baje apresuradamente las escaleras, cuando llegue Emmet y Alice ya estaban sentados en el auto con su equipaje bien guardado, perfectamente listos parar ir hacia el aeropuerto.
Emmet clavó su mirada en mi.
-¿Qué sucede Edward? ¿Acaso es que no quieres volver a ver a la ballenita?-Dijo en broma.
Sentí la furia liberarse en mi interior. ¿Cómo diablos se atrevía decir algo como aquello? Sentí cosquillas en mis puños. Quería Golpearlo. Necesitaba Golpearlo.
-¡Emmet Swan! No quiero oírte decir nunca más aquellas crueles palabras. ¡Yo no te crié de esa manera! Ustedes no saben el daño que le hacen a Bella diciendo esas horribles "bromas" de mal gusto. Emmet creemos que Bella esta pasando por un muy mal momento y tu tus comentarios no la ayudan ni a ella ni a nosotros. Quiero Que le pidas disculpas a Edward y a Bella, no importa que ella esta vez no te haya escuchado, seguramente en alguna otra ocasión ella te oyó.- Dijo mi madre casi sin pausas, enfadada y con lagrimas formándose en sus ojos. –Es degradante lo que esta sociedad le hace a jóvenes hermosas y con gran futuro y no quiero que mis hijos formen parte de esa mierda.-Dijo furiosa.
Emmet empalideció.
Nunca pero nunca habíamos visto a Esme enfadarse y menos decir una grosería. No es que ella no tuviera derecho a decirlas, Pero los únicos en la casa que decían groserías eran Emmet y yo. Estaba completamente de acuerdo con mi madre y su preocupación. Mi madre era el ser mas bondadoso de este mundo. Estaba seguro de que ella siempre se ponía en el lugar de cualquier persona que estuviera sufriendo. Siempre sintiendo el dolor ajeno.
-Yo… Lo siento. De veras Lo siento. Algunas veces no soy consiente del gran daño que producen mis comentarios a las demás personas. Se mamá que no me criaste de esa manera y estoy arrepentido. Lo siento Edward. Yo no se porque dije eso…-Dijo Emmet completamente Serio.
Me sorprendió muchísimo como afectó la furia de mi madre sobre Emmet. Nunca hubiera Esperado una reacción así de ninguno de los dos.
Mi madre se aclaro la garganta.
-Por supuesto que te perdono, pero no es conmigo con quien te tienes que disculpar.-Replique con sinceridad.
-Por supuesto.-Dijo Emmet sabiendo a lo que me refería.
Mi madre le sonrío a Emmet.
-Emmet, mi amor. Sabes que no es contra ti mi enojo, es solo que me molesta horrores que arruinen la vida de alguien solo por sentirse mejor.-Dijo Esme.
Mi Padre Subió al auto, cerrando por completo nuestra casa en Great Rocks. Rápidamente salimos camino hacia el aeropuerto.
Antes de partir había llamado a Bella. La había convencido para que me dejara llevarla a un lugar secreto a almorzar. Ese lugar secreto era mi prado escondido. Era un lugar hermoso no muy lejos de la ciudad. Era perfecto para poder Charlar con Bella y aclarar las cosas. La invite a almorzar, si ella decida no comer o comer muy poco con alguna estúpida excusa, yo sacaría el tema a colocación. Era por su bien. Yo la amaba y de ninguna manera estaba dispuesto a perderla por una razón así. Si yo la dejaba hacerse eso, la estaba dejando matarme. Ella… Ella era mi todo… y yo no la iba a dejar caer. Se que se enojaría conmigo y talvez me odiara por decírselo, peor yo no la podía dejar que se autodestruyera.
El sonido de la bocina me hizo salir de mis cavilaciones. Ya habíamos llegado al aeropuerto.
Baje rápidamente del auto y tome mis maletas.
(Bella Pov)
Era la una y treinta y cinco minutos. Estaba sentada en una de las butacas del aeropuerto, según el computador que estaba colocado en la pared, el vuelo de Edward acababa de aterrizar.
Saque un espejito de mi bolso y me mire en el chequeando de que estuviera todo en orden y tuviera Todo en su lugar. Guarde el espejo y me pare. Desesperadamente trate de buscar a Edward con la mirada.
Mi corazon latió mas deprisa. Ahí estaba él. Nuestras miradas se conectaron. Senti una alegria extrema y un amor inmenso, por fin habia vuelto trayendo consigo ese pedazo de mi que se habia llevado.
Sali corriendo a su encuentro.
-¡Edward!- Grité llamando la atención de mas de una persona.
El también comenzó a correr a mi encuentro, soltando todas las maletas en el suelo.
Sentí sus hermosos brazos rodeando mi cuerpo. Otra vez me sentía segura y la paz me envolvía. Su varonil aroma lleno mis pulmones dejándome hipnotizada.
-Te amo Bells.-Me dijo dulcemente.
-Y yo a ti Edward.-Le respondí con alegría.
Lo observe fijamente. Sus ojos tenían algo extraño. Es como si pudiera ver felicidad en ellos pero a la vez tristeza. Pero solo talvez era idea mía y de mi extraña mente.
-¿Y tu familia?-Le pregunté con curiosidad.
-Las maletas de mi padre todavía no llegaron y además quisieron darnos más privacidad.- Dijo picadamente.
Me miro fijamente a los ojos y acerco su labios a los míos, uniéndolos en un hermoso besos. Sus labios se sentían suaves y demandantes. Con mis brazos rodee su cuello, acercándolo más a mí. Sentí que no estábamos lo suficientemente cerca. El rodeo con sus brazos mi cintura y bajo su boca hacia mi cuello dándome ligeros y amorosos besos en el.
Lentamente se separo de mí. Seguramente no estaría bien visto montar un espectáculo en pleno aeropuerto.
Edward se volvió a donde había dejado sus maletas y las tomo con una mano, mientras que con la otra sostenía mi mano.
Fuimos caminando hacia su auto disfrutando el simple hecho de estar tomados de las manos. Una extraña sensación recorrió toda mi columna vertebral. Era como si algo fuera a suceder, no sabia si bueno o malo. Simplemente algo, no estaba segura.
Edward cargo las maletas en el baúl de su auto, ya que lo había dejado aparcado en el estacionamiento del aeropuerto.
-Edward yo traje mi auto.-Le dije esperando a que no me dijera que lo dejara aquí.
-No te preocupes Bells, Tú me seguirás con el auto hasta el lugar donde iremos.-Me dijo amablemente, entendiendo que no quería dejar mi auto aquí.
No quería alejarme de el, pero tampoco quería venir a buscar mi coche luego.
Me estaba por ir hacia mi coche, pero Edward me detuvo jalándome del brazo y uniendo rápidamente sus labios con los míos en un apasionante y necesitado beso. Se separo de mí y me dio un casto beso en la frente. Luego me dedicó una de esas sexies sonrisas que derretían mi gordo corazón por completo.
Luego soltó libero mi mano.
-Sígueme y no me pierdas de vista mi Bella. Iremos despacio.-dijo con ternura.
Asentí y fui corriendo hacia mi coche. Puse en marcha en motor y me coloque detrás de él. Rápidamente salimos a la ruta y fuimos del lado contrario al camino que lleva a la ciudad. ¿A dónde se suponía que iríamos a almorzar? El me dijo que era secreto, ¿Como será?
Lentamente su coche se desvío hacia una saliente de tierra al costado de la ruta. Instantáneamente hice lo mismo y aparque junto a el.
Edward se bajo rápidamente de su auto y me abrió la puerta. No tenia idea sobre que había hecho yo para merecer a alguien así. ¿Cómo el pudo fijarse en un aogrda con problemas de autoestima. Seguramente lo hacia porque le daba pena o tenia problema de la vista. Esas eran la únicas maneras para que alguien perfecto como el se fijara en alguien insignificante como yo.
Edward saco una canasta de su baúl.
-Ven.-Me dijo con seguridad extendiendo su mano libre.
Sin dudarlo tome su mano y juntos no adentramos en el bosque.
-Bella.-Me dijo capturando mi atención.-Solo para que no te asustes. No es difícil salir de aquí.-Me dijo mirándome a los ojos.-Ves nosotros vamos a allá.-Me dijo señalando unos metros mas adelante donde los árboles se abrían dejando al sol infiltrar sus rayos, era como un prado.- Y nosotros venimos de allá.-Explico seriamente, dándonos vuelta señalando un pequeño sendero por el cual, si enfocabas la vista y te esforzabas podías vislumbrar mi coche.
-No, tengo miedo.-Le dije seriamente.
-Lose, pero simplemente quiero que lo sepas mi Bella Bella.-Dijo.
De la mano nos acercamos y nos sentamos en el centro de ese hermoso prado, dejando que el sol purificara nuestras almas.
Edward abrio la canasta y en ella pude ver granb variedad de alimentos desde frutas hasta golosinas.
Edward me miro avergonzado.
-Traje bastante variedad de comida, porque no estaba seguro sobre lo que mas te gustaba.-Me dijo sonrojándose.
En ese momento explote de ternura acumulada. Nunca lo había visto sonrojarse. Sonreí y con risas me tire encima de el, haciendo caer de espaldas y rodar por el pasto…
Entre risas charlamos de todo y nada. Yo para disimular había comido una manzana y luego había agarrado algunos caramelos, los cuales escupía cuando Edward no me estaba prestando atención. Era el mejor día de mi vida.
Luego de un rato Edward me miraba pensativo.
-¿Qué sucede Edward?-Le dije mirandolo intensamente a los ojos.
-Nada Bells.-Me dijo mirando el suelo.
-Edward te conozco, algo te sucede. Sabes que puedes decirme lo que sea…-Le dije seriamente.
Sus orbes esmeraldas se posaron en mi con duda.
-Por Favor Edward me sentire mal, si no me lo dices.-Le dije.
-Es que…-Me dijo con pena.- Bella Sabes que te amo con todo mi corazon.-Dijo con convicción.-¿Pero tu me amas?- Me pregunto entre enfadado y desolado.
-Edward Cullen ¿Qué clase de pregunta es esa?-Le dije furiosa.
-Limitate a contestar.-Me dijo serio.
-Por supuesto que si, con todo mi corazon.- "y mi obesidad" agregue en mi mente.
-¡¿Entonces por que me estas matando?!-Inquirió molesto.
-Yo no te estoy matando. ¿Edward que estas diciendo?-Estaba confundido ¿Yo matandolo? No lograba comprender absolutamente nada.
-Bella no comes.-Me dijo serio.
-Ed… Edward.. ¿Qué te hace pensar eso?-Le pregunte horrorizada.
-Te vi escupiendo los caramelos y tirando la fruta.-Me respondio con franqueza. Su vista estaba clavada en un arbol lejano y sus puños cerrados.
-Es que… Lo que sucede es que… no tenia mas hambre. Me sentia mal del estomago.-Le respondi con rapidez.
-Bella, nunca tienes hambre. Siempre estas mal del estomago o sino no te gusta lo que hay de comer.- Me dijo frustrado.-¿Por qué te haces esto?-Me dijo exasperado.
-Edward simplemente no tengo hambre.-Le dije.
-Bella no soy idiota. Se te ve mucho ms delgada, mucho mas degradada. Tus ojos…-Dijo posando su vista nuevamente en mi.-Tus ojos perdieron ese hermoso brillo que tenían apenas te conocí. Yu piel se volvió pálida y frágil.-Dijo acariciando mi pómulo.-En este momento siento que hasta una leve brisa te puede volar lejos de mi.-Dijo con tristeza.-Bella si es por mi, te prometo que cambiaré, cambiaré cualquier cosa que te moleste de mi, solo deja de matarte.-Me dijo con angustia.
-Edward no me estoy matando y el problema no eres tú. El problema soy yo y mi obesidad…-Dije con amargura.
-Bella por supuesto que no eres…-Dijo Edward pero yo lo callé rápidamente.
-"Por supuesto" nada.-Dije con seriedad.-Edward tu no te das una idea de lo que es que todo el instituto se ria de ti porque eres gordo. Tu no te das una idea de lo que lloro cada vez que me subo a la balanza y los números no se frenan en una cifra agradable… tu no entiendes…-Le dije con lagrimas en los ojos.
-Bella…-Dijo, tomando mi rostro.- Tú eres perfecta para mí. No tienes que cambiar, eso no te hará bien. No oigas lo que los demás digan, solo escucha lo que decimos los que te queremos…-Dijo con seguridad.
-Edward yo quiero y necesito cambiar. ¡Odio ser gorda! No puedo vivir de esta manera. No quiero. Me duele, siempre me duele. Pero tu no entiendes lo es que ver cuando la balanza baja sus cifras, tu no entiendes lo que es cuando luchan cuerpo y mente para no comer, la satisfacción que recorre mis venas cuando me salteo alguna comida. Esos son los momentos en los que me siento bonita y siento que puedo cambiar…-Dijo con profundidad.
Edward me miro consternado.
-Bella ¡Deja de decir esas cosas!-Me dijo preocupado, rodeándome con sus brazos.
-Es la verdad. Acéptalo Cullen. Mis amigos siempre me lo dicen, solo que ellos saben que puedo cambiar y me apoyan.-Le dije con seguridad.
-¿Qué amigos? ¿Ese grupo que conociste fuera del instituto?-Inquirió.
-Si ellos, y parecieran que me amaran mas que tú. Ellos apoyan mis decisiones sin mirarme como si estuviera loca.-Le grite.
-Bella, ¡ellos son un grupo de maniáticos consternados! A ellos no les importa tu salud, ni tu bien estar, ellos te están matando, son unos bastardos.-Dijo enfurecido.
Edward se levanto del suelo y descargo su ira golpeando fuertemente un árbol. Su mano pellizcaba el tabique de su nariz y sus ojos estaban fuertemente cerrados tratando de tranquilizarse.
-Edward ellos non me están matando, ellos me aman. Pero tu no. Tu quiero que me ahogue en mi gordura, tu quieres que siga siendo el centro de las burlas del instituto.-Dije con indignación.-Tu no me amas.-Le recrimine.
-Lo que sucede aquí, es que tú no me amas a mí. Si me amaras no me obligarías a ver como mueres sin poder hacer nada para evitarlo.- Me dijo desolado con lagrimas cayendo por sus mejillas.
-¿Sabes algo? Yo no te obligaré a nada. Tu te puedes marchar si no me aceptas como soy, Soy así, siempre fui así y así seré para siempre.-Le grite.-Madura Cullen.
-Bella, mi bella, yo no te puedo dejar, yo te amo…-Dijo desesperado.-Pero me mata verte así. Yo… Te amo.-Dijo triste agarrandose fuertemente la cabeza con desesperación.
-Edward es mejor que esto se termine aquí.-LE dije con dolor.-
-Bella, no. Tú no eras así. Ellos te cambiaron te lavaron el cerebro.-Me grito.
-No Edward. Tu no me puedes aceptar.-Le recrimine.
-No Bella, tú no te puedes aceptar y no me dejas ayudarte, yo siempre te he aceptado y por eso te amo, pero como eras, no como lo que planeas ser...-Me dijo intensamente.
Eso había sido como una fuerte bofetada en el rostro. Dolió y mucho, porque era verdad, pero nunca lo aceptaria.
Más lágrimas comenzaron a caer por mi rostro.
-No te quiero volver a ver Edward Cullen.-Le dije rencorosamente.
-Bells, tu no eras así. Pero no puedo hacer nada si tu no me dejas ayudarte..Me dijo.
-¿Por qué no logras entender que no quiero tu ayuda? Yo no neceito ayuda.-Le dije cortante.
-Bella si tu te matas, me matas…-Me dijo desolado.
-Es simple, te alejas de mi y punto.-Le dije.
Sus ojos se veían mas torturados.
-Bella, por favor, yo te amo…-afirmo.
-no se nota…-Inquirí molesta. Se que estaba siendo dura con el, peor yo no necesitaba ayuda y el no lo comprendía.
-Bells…-Su vista se quedo perdida.
-Yo Daria todo por ti…-Dijo con firmeza.
-Edward Esto se acaba aquí, no quiero que me sigas, no quiero que me vayas a buscar, yo ya sabia que esto nunca iba a terminar bien. Adiós.-Le Dije cortante con lágrimas en mis ojos.
-Te daría hasta mi alma…-Susurró con la vista perdida.
Tome mi bolso del suelo y comencé a alejarme a paso rápido de el. Mientras mas me alejaba, mas sentía mi corazón romperse. Pero esto tenia que parar, el no me pudo comprender. EL no veía mas haya de la grasa, y si llego a ver, vio mas de lo que tenia que ver.
Me gire y pude apreciar la imagen mas desgarrante del universo. Sus ojos estaban cerrados en una expresión de dolor puro. Sus dedos estaban tirando desgarradoramente de sus cabellos con impotencia sus rodillas clavadas al suelo.
-Las cosas son como tienen que ser…-Dije en voz alta para que me oyera.
Con Lagrimas en los ojos y todo el dolor del mundo me aleje de él a paso rápido.
-¡BELLA!-Grito desgarradoramente- Si te matas, me mato contigo.-Grito.
-Edward ¿No entiendes que te quiero fuera de mi vida?-Grite sin voltearme y apresurándome hasta el coche.
Podía escucharlo levantarse del suelo y corriendo detrás de mi.
Me subí rápidamente al auto. Iba a arrancar cuando unos gritos me detuvieron.
-Bella si tú no comes, yo tampoco comeré… Espero que en algún momento ambos seamos felices.-Escuche sus gritos- Si no puedo ser Feliz Contigo no lo seré con nadie.-Decreto.
Por Favor, esperaba que estuviera imaginando todo lo que acaba de decir, que fuera todo un sueño. Seguramente es una alucinación y Edward sigue en el prado arrodillado. Cerré la puerta, iba a arrancar y su imagen en el en el espejo retrovisor me devasto…
Por Desgracia Ahora confirmaba que lo que acaba de escuchar no provenía de una alucinación…
Espero que les haya gustado! el proximo capitulo lo subire el sabado 20 de octubre. No hay aplazos lo prometo!
Espero que esten todas bien,
YO NUNCA ABANDONO MIS HISTORIAS.
Bueno cualquier duda dejen un PM.
Me encantaria saber su opinion sobre el capitulo, dejen Review :)
Sin mas que decir...
Besos,
SunShadow*
