Quidditch

Ambos equipos salieron.

Los Gryffindor, ataviados con sus uniformes escarlata y dorado, encabezados por su capitan James Potter, al salir el estadio se dividio, entre abucheos por los chicos y gritos de emocion por parte de las chicas, el castaño solo dedico esa picara sonrisa que acostumbraba y se despeino el cabello. Antes de elevar el vuelo volteo hacia su equipo y dijo:

-Recuerden el que no sienta nervios, puede tomar su escoba y largarse, ahora a vencer a esos Ravenclaws, y Blanch, después de la derrota podras consolar a tu novio, mientas no quiero ningun rastro de compasión ¿entendido?-

-Si capitan- gritaron todos al unísono.

Ambos equipos despegaron y se pusieron uno enfrente del otro. El equipo de Ravenclaw lo conformaba: Jonathan Colt, Robert Clute, Elizabeth Holmer estos tres como cazadores, Rudolf Hein era el buscador del equipo, Joseph Campbell e Yvonne Harter los golpeadores y Ellen Guiley la guardiana.

Elizabeth Holmer fungia como capitana. Ella y James se estrecharon las manos.

-Quiero un partido limpio, agradable e interesante- dijo la Srita Hooch, quien era la nueva profesora de vuelo, libero la snitch, lanzó la quaffle y el partido comenzó. Miles Ward un chico rechoncho de 4° grado de Hufflepuff era el narrador.

-La quaffle sale disparada y de primera instancia Elizabeth Holmer la atrapa y va como bolido hacia la portería de Gryffindor... pero ¡Wow! Que buen robo de Coleman, que se la pasa a Stanford y por poco esa bludger por parte de Harte y le da en la cabeza- Y era cierto Yvonne Harter le tenia cierta tiña al equipo de los leones pues James no hacia mucho la había botado.

-Stanford no puede mas y se la pasa a Huyghe... quien no llego y Clute le roba la quaffle a Gryffindor y ¡OUCH! Una feroz bludger por parte de las hermanas Blanch, ese ataque que hacen en conjunto es mortal y lastima para Clute pues Huyghe recupero la quaffle da una campanada y...GOL PARA GRYFFINDOR!!

La tribuna de Gryffindor grito enloquecida, y James celebro el primer tanto de su equipo parándose temerariamente sobre su escoba, la cual estaba a unos veinte metros del suelo.

-Vaya tu amigo si que es payaso- dijo Lily a Peter, mientras observaba a James, se embeleso con el. Era atlético y el viento despeinaba su cabello magníficamente.

-Ravenclaw tiene la quaffle, Colt vuela rapidamente hacia la portería de Gryffindor. La bella Rose Wood se concentra, se mueve ágilmente entre los posetes, Colt lanza la quaffle y... Anotación de Ravenclaw...- de pronto todo el estadio se quedo callado, era lo que todo el colegio esperaba.

Rudolf Hein y James Potter estaban concentrados ambos volaban detrás de una lucecilla dorada. Habian visto la snitch, Hein unos segundos antes que James, escasos pero valiosos segundos. El buscador de Gryffindor pego su pecho al palo de la escoba, parecían fundirse en uno solo, de pronto James se emparejo con Hein, fue tal el asombro del Ravenclaw que perdió el equilibrio, su escoba se desvió y fue a dar contra una torre llena de chiquillas, admiradoras de los merodeadores.

James sonrió triunfante estiro un brazo y por un pelito atrapo la frenética pelota, pero su escoba se inclino hacia abajo y James salió catapultado, choco contra el suelo y quedo inconsciente.

El joven buscador despertó en la enfermería, en cuanto lo hizo Sirius golpe su hombro y grito:
-¡Así se hace compañero!-
Remus solo se limito a sonreír y Peter comenzaba a relatar con detalle todo lo hecho por James.

-Si, si Peter yo tambien me preocupe cuando vi a ese Hein detrás de MI snitch- lo apaciguo el castaño.

-Lo mejor fue cuando saliste catapultado- dijo Sirius con una sonrisa en la boca, justa cuando dijo eso James reparo en un par de brazos los cuales lo tenian tomado por detrás, y mas atrás estaba una cabellera roja la cual negaba frenéticamente con la cabeza.

James trago saliva, sintió como se le aceleraba el corazon. Alcanzo la túnica de Peter y lo jalo hacia a el.

-¿La chica de allá tras es Lily?- pregunto con voz baja.
-Si es ella, estaba con nosotros en la torre y después cuando termino el partido fue la primera en llegar aquí- explico el chico.

Al mirar a Lily, la mirada de la ojiverde se cruzo con la de el durante unos segundos. La chica le sonrió y se levanto sin apartar la vista de el.

-Vaya golpe que te diste Potter- dijo la chica conteniendo una risita al tiempo que se sentaba a los pies de la cama.
-Pues no duele mucho en realidad- mintió James.
-¿Seguro? Apenas y llegábamos y te retorcías del dolor-
-Bueno, solo un poquito- acepto el joven

-Pues aunque sea solo un poco, el paciente necesita reposo así que jóvenes, retírense- Ordeno Madame Pomfrey la cual traía consigo una charola con un vaso lleno de una poción que parecía jugo de uva, pero por la expresión de James, parecía no serlo.

Era "Naturae" una poción muy poderosa la cual desinflamaría, cicatrizaría y repararía todos los musculos y lesiones de James. Su gusto era horrible y además parecía que quemaba. Su mente actuó rápido, sus amigos ya se habian levantado y estaban saliendo, con Lily y Remus al final. James empujo un poco la silla que estaba a su lado y la Señora Pomfrey tropezó con ella derramando la poción sobre las sabanas, y tiñéndolas de púrpura.

-¡Señorita Evans!- llamo la Sra. Pomfrey -Por favor podría alcanzarme esas sabanas- dijo la enfermera señalando una pila de ellas.
Lily volteo y tomo una juego.
-¿Podrían cambiarlo entre los dos? Iré a buscar mas poción para sus heridas Potter- dijo mientras se alejaba.
-Lily has algo por favor, odio la Naturae, no la soporto sabe horrible- rogó el chico en voz baja, pero la joven no contesto, se limitaba a cambiar la ropa de cama y alisarla, no dejaba ninguna arruga.

-James, la Naturae no solo te sanara ese chichón horroroso que tienes ahí, va a curar todas tus heridas, inclusive las internas, bueno si es que las tienes- le recordó -Anda recuéstate ya- y dicho esto lo empujo suavemente hacia la cama.
James se estremeció al contacto, de la piel de Lily, era tan suave, que se quedo tan embelesado que a la joven bruja no le costo trabajo que se quedara acostado.

-Bien Potter aquí esta su dosis de Naturae - apunto la Señora Pomfrey con un vaso el doble de grande que el anterior.
-Este... déjelo en la mesita, ahora me lo tomo- dijo el chico mirando con asco el vaso.
-Potter incorpórese, se la tomara todo y se la tomara ahora- amenazo la enfermera.
-Señora Pomfrey, si no le molesta yo veré que James se tome toda la dosis- dijo Lily con voz dulce.
-No, claro que no me molesta Señorita Evans, se que hará que se la tome- autorizo la enfermera y se marcho a su despacho hablando en voz baja mientras decía cosas como: Barbajan, Sirius Black y jamás lo dejaría.

James y Lily rieron, creían haber entendido de que hablaba la Señora Pomfrey.

-¿No me harás beberla o si?- pregunto James asustado.
-Si, y todo el vaso- dijo al tiempo que lo tomaba -Es mi revancha por así decirlo-
-¿Revancha de que...?OH, hablas de las tres escobas ¿verdad?-

-Anda, bebe-dijo sin contestar la pregunta del joven, lo tomo por la nuca y lo hizo beber James dio un largo sorbo y respiro.
-¡Puaj! Esto es realmente asqueroso Lily-
-Un trago mas y te lo terminas, vamos- lo animo mientras inclinaba de nuevo el vaso.

El chico bebió la ultima gota de Naturae arrugando la nariz.

-¡Buen chico! - dijo Lily sonriendo y despeinándole el cabello.
-¿Estas satisfecha? Ya tuviste tu venganza, ahora puedes irte-
-Que carácter el tuyo, pero mi iré hasta después de la cena- respondió al tiempo que le acomodaba la almohada.
-¿Y eso como por que?- pregunto James cruzando los brazos.
-Por que estoy segura de que cuando Madame Pomfrey baje a cenar tu intentaras escabullirte-
-Pues que bien me conoces, odio la enfermería, me enferma estar aquí-
-Bueno James, si jugaras con mas cuidado e hicieras menos payasadas, pasarías menos tiempo aquí-
-¿Así que vuelves a llamarme James?-
-Pues si, veras Remus me convenció de que el gesto ese horroroso y vergonzoso cabe señalar, se debe a que eres un inútil en las declaraciones de amor, no a que seas fanfarrón- explico la ojiverde.
-Vaya, debe de agradecerle a Lunático-
-¿Lunático, quien es Lunático?- pregunto Lily extrañada.
-¿Te preocupaste cuando caí?- pregunto el joven interesado.
-Claro que me preocupe, si hubieras visto la manera en la que rebotaste, parecías un muñeco de trapo-

-Pero mis huesos, ya se acostumbraron- bromeo el joven.
-Eso no es para nada gracioso, James- le recrimino Lily.
-Tienes razón, no lo es, ¿te parece si te propongo algo, para que deje de decir estupideces?- pregunto temeroso el joven.
-Depende, de cual sea la propuesta-
-Te parecen... ¿Las veinte preguntas?-
-De acuerdo pero yo empiezo- dijo Lily con una sonrisa maliciosa en sus labios -¿Cuántas novias has tenido en Hogwarts?
-Esa no Lily- reprocho James.
-Tu propusiste el juego, así que contesta-
-Pues ya que ¿No?...Pues están: Brianna Mitchel de Hufflepuff, Brenda Stanford de Ravenclaw, con su hermana Kamsie tambien de Ravenclaw, Josephine Stevens de Slytherin, Catherine Mcgowan de Gryffye, Marie Covent la que trabajaba en Zonko, y Valerie Fuste de Gryffindor- contesto el joven contando con los dedos a cada chica.

-Eso no es cierto James, te he visto besar a mas del doble de las chicas- le recrimino la ofendida pelirroja.
-Tu dijiste novias y te las acabo de enumerar- le contesto el joven con sorna -Pero ahora es mi turno ¿Por qué siempre defendiste a Quejiucus?-
- ¡James! No le digas Quejicus y el y yo somos... bueno éramos amigos desde que tengo nueve y el es bastante lindo, es agradable, es inteligente y es...-pero James no la dejo terminar.
-¡Te llamo sangre sucia Lily!-
-Si lo se, y es por eso que ya no le hablo- declaro con tristeza la joven.
-En realidad no puedo decir que lo lamento-
-Eso tampoco es gracioso, pero sigo yo ¿Por qué amas tanto el quidditch? ¿Qué es lo que tiene de interesante?- pregunto la joven.
-Por que me siento libre, tengo el control sobre mi y sobre todo lo que ocurre a mi alrededor, puedo hacer enormes cosas con tan solo desearlas, no necesito ningún hechizo, solo somos yo y mi escoba- termino con un frenesí indescriptible.
-¡Wow! Eso si que me impacto, jamás había pensado sobre el quidditch de esa manera- confeso Lily avergonzada.
-Lo se, se nota- ambos chicos rieron- ¿Qué pensaste cuando recibiste tu carta?-
-En realidad no me sorprendió mucho, Severus ya me había platicado, pero las cosas en casa si cambiaron, mis padres estaban tan orgullosos y mi hermana estaba tan... celosa, que jamás volvió a dirigirme la palabra- dijo al tiempo que intentaba ocultar las lagrimas que habian brotado de sus verdes ojos.
-¿Por qué lo dices?- pregunto James sorprendido.
-Ah no, esa es otro pregunta y sigo yo ¿Por qué diablos desde el primer día de clases no me has dejado en paz? De verdad pensé que en el segundo año estarías harto de mis rechazos-
-Veras Lily, eres diferente de las demás. Eres para mi lo mas opuesto y eso me encanta. Eres linda, inteligente. Pero lo que mas me gusta de ti es que eres capaz de sentir compasión a pesar de que te hallan lastimado, te preocupas por la gente aunque no la conozcas, cosa que yo realmente no puedo. Tu no guardas rencor en tu corazon y yo si-
Lily se sonrojo ante aquella confesión, no penso que pudiera significar todo eso para alguien.
Llego la hora de la cena y Madame Pomfrey le entrego a James una bandeja con la suya y a Lily otra, mientras ella se iba a cenar.

Se preguntaron infinidad de cosas, desde cual fue el primer hechizo que hicieron, hasta con quien había sido su primer beso. Al llegar la hora en la que Lily fuera a su dormitorio James parecía un niño emberrinchado.
-No te vayas Lily, eres mejor enfermera que la Señora Pomfrey-
-Eso no es verdad y yo tambien tengo que dormir James- dijo Lily mirándolo divertida.
-Pero vendrás a verme mañana por la mañana ¿cierto?-
-Eso tenlo por seguro James-
-Pues solo así podré dormir tranquilo- contesto un sonriente mago
-Que tengas buena noche James- dijo Lily al tiempo que se agachaba para apagar la luz de noche. Lo siguiente ocurrió tan rápido como el golpe de una bludger. Al tener tan cerca de Lily James hizo el ademán de querer besarla, pero lo penso y se refreno, pero Lily no lo dudo, tomo la cara de James y le planto un profundo beso.

La chica lo soltó se dio la vuelta y dijo con una sonrisa:
-Que duermas bien James- a pesar de no estar muy segura de que el chico durmiera esa noche.