Saludos a todos :3,
Últimamente había estado ocupada con mi nuevo trabajo y por eso no había actualizado. Pero estoy de vuelta y espero que les guste este nuevo capítulo. Dejen sus comentarios, recuerden que un autor necesita de los comentarios de sus lectores para mejorar :D.
Digimon Caos.
Capitulo 10. Wisemon.
-Y así es como Flawizarmon terminó atado en la recepción-, terminó de explicar Kotaro a Kira y Pagu.
-Ya veo- Dijo kira -Pero ¿que es lo que harán con él?, no pueden tenerlo ahí por mucho y sabes que tarde o temprano podrían descubrirte-
-Lo sé, y no tienes de que preocuparte. Jijimon y yo acordamos que mañana por la noche lo llevaremos a las afueras de la ciudad y lo dejaremos ir, con un "mensaje para los humanos": que la ciudad de la montaña no entrará en esta guerra. Fue idea de Jijimon, además no tiene ninguna otra opción, si intenta regresar de nuevo a la ciudad de la montaña será expulsado inmediatamente por los guardias que custodian la entrada de la muralla-.
-Parece que te has encariñado mucho con ellos... - Le dijo Kira al ver a Kotaro tan feliz hablando sobre Jijimon y Wanyamon, aunque algo preocupada. Sabía que Kotaro no tenía una gran vida familiar en su mundo y temía que se hubiese encariñado tanto de ellos que no quisiera volver a su mundo. Si así fuese el caso Kira se vería obligada a quedarse en la ciudad y al final su presencia terminaría atrayendo a Jullian y logrando que ese lugar se viera envuelto en la guerra, todo por su culpa. Así que al final de cuentas si Kotaro decidía quedarse, a ella no le quedaría otra opción más que marcharse sin él.
Al ver el rostro entristecido de Kira, Kotaro pudo adivinar lo que le preocupaba, así que le dijo:-Así es. Pero aunque quisiera quedarme, recuerda que no soy más que un simple humano en un lugar en que son odiados, por ello debemos marcharnos lo antes posible.- Kotaro hizo una pausa para mirar los colores rosados y morados pastel que anunciaban el amanecer y finalmente continuó: - Además, te tengo a ti, a la abuela y a también a mi madre; esa es mi gran familia y nunca me olvidaría de ella-
Este último comentario hizo que Kira se sonrojara y Pagu molesto estaba a punto de darle un cabezazo a Kotaro cuando escucharon un sollozo. Escandalizados ante la idea de que algún digimon hubiese escuchado la historia que delataba que Kotaro era un humano, se pusieron todos de pie y de inmediato abrieron bruscamente la puerta.
Para su sorpresa, encontraron a Wanyamon quien estaba tras la puerta inmóvil llorando.
-Wanyamon, espera, no es lo que crees... - Kotaro estaba desesperado, quería explicarle al pequeño que no era lo que creía, que el no era ningún malvado humano, sino que era su amigo. Pero para un pequeño como él era difícil de entender que aveces lo que los adultos creen y te enseñan a creer, no siempre es lo correcto o lo definitivo.
Y así, sin darle a Kotaro oportunidad de decir nada más, por primera vez el pequeño no se quedo paralizado por el miedo, y confundido, triste y asustado bajo a toda prisa las escaleras gritando lo más fuerte que pudo: -¡Humano, humano, es un humano!-
Las lágrimas no paraban de caer por su rostro, no podía soportar el dolor que sentía, aquel que era su héroe, que lo había protegido y se había convertido en su mejor amigo y amigo de su abuelo, resultaba ser uno de los seres que más temía, de aquellos de los que todos los adultos le advirtieron que no se acercara, que eran peligrosos y malvados. En su corta edad, era la primera vez que se sentía tan confundido y traicionado.
Kira y los demás bajaron rápidamente las escaleras hacia la planta baja.
-¡Wanyamon!- Kotaro trató de detenerlo pero era demasiado tarde, todos los digimon de la planta baja se habían despertado con los gritos del pequeño.
-¡Humano, humano, es un humano!- Grito el pequeño señalando a Kotaro, pero antes de que Wanyamon o Kotaro pudiesen tratar de explicarse, un tremendo estruendo se escucho, seguido de corto temblor, y entonces un digimon entró bruscamente a la posada,
-¡El edificio central ha sido destruido!-
Todos quedaron impactados y de inmediato salieron de la posada, solo para ver los escombros de lo que una vez fue un gran rascacielos en el centro de la ciudad. Al ver esto Kira, Kotaro, Pagu y Wanyamon salieron corriendo en dirección al del edificio, recordando que Jijimon estaba dando guardia esa noche.
-¡Abuelo!, ¡Jijimon!- Al llegar y ver todo en ruinas, comenzaron a llamarlo, con la esperanza de que siguiese vivo. De repente un crujido se escuchó cerca de ellos, -¡Por aquí!- Era la voz de Jijimon quien junto con Nohemon habían quedado atrapados bajo un gran trozo de pared.
Entre Kira y Kotaro lograron mover un poco la pared, lo suficiente para que Jijimon y Nohemon salieran. -¡Uff! Ya estoy viejo para esto,- Dijo el anciano digimon mientras se sentaba en el suelo para tomar una buena bocanada de aire.
-¿Pero qué sucedió?- Pregunto Kotaro alarmado.
-Eso fue...- Dijo Jijimon señalando al cielo. Donde se encontraba un digimon que no habían visto antes. Aparentemente flotaba sobre un enorme libro o más bien estaba parado sobre un libro flotante, kira no logró distinguirlo. Su cuerpo estaba cubierto totalmente por una túnica roja y una tela beige que lo único que dejaba asomar era su oscuro rostro y sus negras manos.
-Esto es lo que se merecen por atacarme y traicionar a su propia raza por unirse a los humanos- Dijo el digimon retante.
-¿Pero quién es él?- Pregunto Kira, ni ella ni Kotaro estaban comprendiendo la situación.
-Ese es Wisemon, la digievolución de Flawizarmon- Les explicó Nohemon. Entonces Kira recordó lo que Pagu le había dicho antes de la digievolución. -¡Eso significa que ese es el digimon que estaba preso en la oficina central!- Dijo Kira sorprendida, y entonces Kotaro también entendió la situación.
Aunque el que pareció más sorprendido fue Nohemon, pero no por Wisemon si no por que Kira y Kotaro ya sabían que era un digimon. Y tratando de encontrar una explicación fijo su vista hacia Jijimon y le preguntó:
-¿Alcalde... Qué significa esto?-
Jijimon no pudo responder ya que Wisemon lanzó un ataque mientras todos estaban distraídos, que cayo junto a ellos con gran fuerza logrando hacer un pequeño cráter en el suelo y levantando una gran nube de polvo que se disperso rápidamente. Era obvio que Wisemon había fallado ese ataque a propósito para atraer la atención de nuevo hacia él.
-¡Así es, Jijimon, por que no les dices, a este y a todos los ilusos digimon de esta ciudad lo asquerosamente traidores que han sido desde el comienzo de esta guerra. Traté de darles una oportunidad, pero el que estos despreciables humanos estén aquí solo demuestra que nada ha cambiado!-
-¿De que está hablando?- Preguntó Kira, en este punto no solo ella, sino también Kotaro, Pagu, Wanyamon y Nohemon estaban confundidos.
Jijimon estaba vacilando entre si hablar o permanecer callado, cuando Nohemon rompió en breve silencio:
-Alcalde, podría ser que Wisemon esté hablando de la primera vez que la Ciudad fue destruida...-
-¿¡Qué! ?- dijo sobresaltado Wanyamon, quién no recordaba nunca que algo así hubiese ocurrido.
-Así es,- Continuó Nohemon- Cuando la Guerra estalló también esta Ciudad fue atacada y una gran porción fue destruida, por eso cuando se reconstruyo también se agregó la gran muralla, para evitar un nuevo ataque.- Nohemon titubeo un momento esforzándose para no recordar ese trágico día- ¡Entiendes Wisemon, esa es la razón por la que la Ciudad de la Montaña se niega a participar en la guerra! ¡No dejaremos que el sacrificio de los digimon que lucharon ese día para salvar lo que quedó de la ciudad sea en vano!- Kira se sorprendió al ver que el tranquilo digimon que habían conocido en las oficinas del edificio principal ahora se mostrará tan fuerte y seguro.
-¡Así es, fue así como mi hermano murió, luchando contra los humanos!- Wanyamon dijo esto a la vez que se alejaba de Kotaro y los demás, ocultando su mirada para no llorar.
-Wanyamon...- Kotaro se sentía realmente culpable por no haberle dicho antes a Wanya la verdad y se sentía aún peor de que lo hubiese descubierto de esa manera.
-¡Idiota!- Le gritó Wisemon, asustando al pequeño y sobresaltando a los demás - ¡Eres un idiota si crees esa mentira!-
-¡Cállate!- Le respondió el pequeño llorando tratando de defender el nombre de su hermano con todo el valor que pudo reunir, logrando que Wisemon se molestará -¡No es ninguna mentira...!- Pero antes de que pudiese decir una palabra más Jijimon quien no había hablado hasta ese momento le interrumpió de manera brusca silenciando al pequeño al instante:
-¡Wanyamon!- Le dijo y se puso de pie, -Es una mentira...- Tanto Wanyamon como Kotaro y los demás quedaron impactados ante la repentina confesión de Jijimon.
Wisemon quien se preparaba para lanzar un ataque contra el molesto pequeño, se detuvo sorprendido por las palabras de Jijimon, y pensando que al fin el anciano digimon había recobrado la razón y confesaría sus pecados ahora que sabía que su hora había llegado, le dejo continuar hablando.
-¿Pero de que hablas abuelo?- Pregunto el pequeño temiendo escuchar la respuesta.
-Lo que escuchaste, es una mentira- Jijimon camino al frente para darles la espalda a todos y fijo su vista hacia el horizonte, evitando cualquier mirada acusadora que lo hiciese desistir de decir la verdad.
-La destrucción de la Ciudad, el comienzo de la guerra, la muerte de tu hermano, todo, de alguna manera, es una mentira. La verdad es que fue en esta ciudad donde la lucha comenzó. No la gran batalla de Praiso pero si el principio del conflicto. Cuando Jullian y Shou llegaron a la ciudad, no solo yo y tu hermano Gaomon, sino más de la mitad de la ciudad quedamos fascinados con su poder...-
-¿Shou?- Kira preguntó sorprendida, sabía que cabía la posibilidad de que Jullian, Kotaro y ella no fueran los únicos humanos en el digimundo, pero el no saber nada de esa persona, si sería amigo o enemigo la hacía sentirse frustrada.
-Así es, ese es el nombre del humano que lidera el otro frente en esta guerra- Continuó Jijimon- Seguramente tu recordarás algo de eso, Nohemon- Le preguntó aún dándoles la espalda.
-Claro que lo recuerdo. Recuerdo que mucho digimons se reunían en las calles para poder verlos. "¡Los humanos, los humanos!" Decían todos y cuchicheaban un montón de cosas, pero a mi no me gustaban las multitudes y para ser sincero nunca estuve interesado en acercarme a verlos.- Dijo sinceramente.
-No solo tú, Nohemon, también había otros digimons que preferían alejarse de ellos, esos digimon, fueron al final los que permanecieron en la ciudad y que no conocen a los humanos...-
En ese momento Kira, Kotaro y Pagu comprendieron como es que habían podido engañar a los digimon de la ciudad tan fácil con sus disfraces y cuartadas poco creíbles.
-¡Pero eso que tiene que ver con mi hermano, abuelo!- Preguntó exaltado el pequeño Wanyamon quien no comprendía lo que su abuelo le intentaba decir.
-¡Lo siento Wanyamon!- Dijo mientras una lágrima recorría su rostro, y a continuación dijo casi gritando, parecía que al decirlo de ese modo, el secreto que ocultaba desde hace tanto tiempo dejaría de torturarle -¡La verdad es que Gaomon era un aliado de los humanos, era uno de los más allegados a Jullian!-
-¿¡Qué! ?- Dijo el pequeño aún incrédulo ante las palabras de su abuelo.
-¡Jajajaja, Escuchaste eso mocoso, esa es la verdad! ¡Tu necio abuelo y tu estúpido hermano no eran más que unos traidores y tu no eres diferente a ellos!- Wisemon se burlo cruelmente del pequeño al verlo tan perturbado.
-¡Cállate!- Esta vez fue Kotaro el que interrumpió a Wisemon,- ¡No tienes ningún derecho a llamarles traidores!
-¿¡Qué! ?- Dijo molesto.
-¡Me escuchaste!, dices que ellos son traidores, pero tú eres el único que ha atacado una cuidad pacífica y que solo piensas en tomar venganza por algo que sucedió en el pasado y no tiene nada que ver con ellos, ¡si alguien es un traidor aquí, eres tu!-
Wanyamon se sorprendió de que Kotaro lo siguiese defendiendo después de que el mismo lo había intentado delatar.
-¡Maldito humano...!-
Wisemon iba a decirle algo más, pero entonces Jijimon le interrumpió bruscamente, tomando lo que seguro sería su última oportunidad de hablar.
-¡Wanyamon, escúchame; tu hermano se alió a los humanos, pero nunca fue su intención que esta guerra comenzara! ¡Tu hermano quería convertirse en un héroe, quería convertirse en un digimon elegido y luchar para proteger la ciudad y restaurar el Digimundo! ¡El no fue ningún traidor! ¡Tu hermano te quería mucho y todo ese tiempo lo único que pensó fue en luchar por un mundo en el que tú pudieras crecer feliz!-
Estas últimas palabras desquiciaron por completo a Wisemon quien en verdad había creído que al fin el viejo había recapacitado y aceptaría su muerte con dignidad, pero ahora que escuchaba sus idioteces, se arrepintió de haberle dado la oportunidad de decirlas.
La ira nubló por completo su juicio, haciendo que perdiera el control y se dejara llevar por un ataque de furia: -¡Suficiente! Traidores, traidores, todos son traidores, destruiré esta ciudad, destruiré todo, ¡Destruiré este mundo lleno de traidores! ¡NIRVANA ETERNAL!-
Repentinamente todo alrededor de Wisemon, Kira y los demás se comenzó a oscurecerse, el piso comenzó a resquebrajarse y los trozos de pared y roca a su alrededor comenzaron a levitar, conforme más se elevaban iban comprimiéndose hasta estallar en miles de pedazos.
-¡Oh no, este es el mismo ataque con el que destruyó el edificio central! ¡Nos tiene atrapados!- Dijo Nohemon -¡Hay que detenerlo o acabaremos como esas rocas!-
-¿¡Qué! ?- Kira no estaba dispuesta a acabar su camino en ese lugar, después de lo mucho que se había esforzado para encontrar a su amigo Kotaro, no iba permitir que esto siguiera. Pero ¿qué podía hacer?, estaba determinada a actuar pero no sabía que hacer...
Repentinamente, el cuerpo de Kira comenzó a moverse por si solo y como si supiera que estaba haciendo, Kira sacó el digivice de su bolsillo y ante la expectación de todos, este comenzó a iluminarse; lo sujetó fuertemente frente a ella y las palabras salieron solas de su boca: ¡CHANGE DIGIMODE: AGILITY!
Entonces, los guantes de Tailmon, que había llevado puestos todo este tiempo se iluminaron con gran intensidad, para después fragmentarse en miles de partículas luminosas y ser absorbidas por el digivice. En cuestión de un segundo una luz procedente de pequeño aparato envolvió a Kira, y rápidamente se fue acumulando en sus manos para volver a tomar la forma de los guantes-garras. Pero aunque pareciera no haber sucedido nada, Kira pudo sentir como su cuerpo se hacía más liviano para ella, de modo que podía moverse rápido y saltar tan alto como si pudiera flotar, además de que los guantes que hasta ahora habían servido como un adorno, se sentían como si fueran una extensión de su propio cuerpo.
Sin perder el tiempo, Kira comenzó a correr tan rápido como pudo para tomar velocidad y dar un salto tan elevado que logró llegar a la altura de Wisemon, quien estaba concentrando su fuerza en un par de piedras que flotaban en sus manos para llevar a cabo su siniestro ataque. Una vez a su altura Kira le atacó directamente con las garras que se iluminaron dejando una estela de luz a su paso figurando la hoja de una oz, logrando herir a Wisemon, rompiendo su concentración y de esta manera detener su Nirvana Eternal.
Kira estaba realmente impresionada de lo increíblemente parecido que había sido su ataque al que Tailmon había usado contra ella, el "Golpe de Gato", pero desafortunadamente su ataque no fue lo suficientemente fuerte, ya que Wisemon se recuperó en un instante, y sin perder ni un segundo de tiempo lanzó un contraataque:
-¡Dialogo de Pandora!-
Esta técnica regresaba el ataque recibido pero a una velocidad mayor de manera que se volvía más fuerte que el ataque original, por lo que a pesar de la nueva velocidad de Kira, no pudo evadir el ataque en el aire, recibiéndolo directamente y cayendo a gran velocidad hacía el suelo donde se estrelló con fuerza contra los escombros.
-¡Kira!- Kotaro y Pagu corrieron a su lado para socorrerla. Y tras ellos se acercaron Jijimon y Nohemon quien cargaba a Wanyamon en sus brazos.
-¿¡Estas bien! ?- Le preguntó Kotaro.
-Sí, no te preocupes...- Respondió Kira débilmente.
-¿¡Pero que estás haciendo! ? ¡Estás herida! ¿¡Qué acaso no te dije que no hicieras nada! ? ¿¡Qué yo me encargaría de todo! ?- Le reclamó Pagu furioso, apunto de llorar. Sabía que no podía hacer nada, se sentía inútil y quería ser más fuerte, más fuerte que Kira, que Tiemon, que Tailmon, ¡tan fuerte como para detener a Wisemon!
-Pagu...- Kira trató de disculparse, pero Wisemon no les dio ni un momento de tregua, cuando comenzó de nuevo su ataque:
-¡Nirvana Eternal!-
Su alrededor se oscureció y todo comenzó a resquebrajarse de nuevo.
-Tengo que detenerlo... - Dijo Kira débilmente a la vez que se ponía de pie con gran esfuerzo y volvía a poner el digivice frente a ella.
-¡No! ¡Te dije que yo me encargaría!- Dijo Pagu poniéndose en frente a ella para tratar de detenerla.
-Pero pagu...- Kira trató de disuadirlo, pero Pagu estaba decidido a enfrentarse a Wisemon con toda su fuerza para detenerlo y proteger a Kira y a los demás.
-¡No!- Entonces se dio la vuelta, corrió en dirección a Wisemon y saltó sobre uno de los bloques que se elevaban. Su plan era saltar de bloque en bloque hasta estar a la altura de Wisemon y poder atacarle.
-¡Pagu!- Kira gritó preocupa, y entonces el digivice comenzó a brillar de nuevo, pero esta vez no solo era el digivice, también Pagu comenzó a brillar.
-¿Qué?- Pagu se sorprendió. De repente sintió una gran fuerza recorriendo su cuerpo, llenándolo de energía y haciéndolo sentir como si su cuerpo fuera a estallar: -¡PAGURAMON, DIGIEVOLUCIÓN...!-
Entonces la luz se hizo más fuerte y el cuerpo de Pagu se transformo. Pasó de ser un pequeño Paguramon a convertirse en un ser antropomórfico, parado en dos patas, peludo y con unas afiladas garras al final de sus brazos cubiertos por unos vendajes negros que colgaban dando la apariencia de estar mal atados, su rostro aun recordaba el rostro de un perro o un conejo, pero ahora se veía más perfilado, más maduro.
-¡YODOKUMON!- Pagu se sentía más fuerte, más rápido, más seguro. Ahora sí podría proteger a Kira, confiaba en ello. Así que comenzó a saltar con más facilidad entre los trozos flotantes de pared y piedra acercándose cada vez más a su objetivo.
Al ver esto Jijimon tomó la cadena que estaba envolviendo la garra en la punta de su bastón y sin previo aviso se la arrojó a Pagu: ¡Yodokumon, atrápalo!-
Pagu la atrapó sin problemas y entonces el digivice volvió a brillar, y como poseída Kira tomo la posición y de nuevo las palabras salieron forzadas de su boca: ¡CHANGE DIGIMODE: STRENGTH!
Mediante el mismo proceso que los guantes de Kira, la cadena que atrapó se fragmentó en partículas luminosas y fue absorbida por el digivice para luego envolver a Pagu en luz y volver a formar de nuevo una cadena que se trenzaba con las vendas colgantes en sus brazos. Ahora Pagu sentía que indudablemente vencería, sentía una fuerza increíble acumulada en su cuerpo.
Y llegando a el bloque más cercano a Wisemon, saltó con todas sus fuerzas para alcanzar a acertarle un poderoso golpe, -¡Golpe venenoso!- Su vendajes junto con la cadena parecieron desprender un extraña aura oscura que envolvió sus afiladas garras, entonces Pagu asestó el letal golpe contra Wisemon, quien no pudo bloquearlo por mantener su ataque, y recibió el daño directamente, sumándose al daño que ya había recibido del ataque de Kira.
Wisemon no pudo soportar más y lanzando un grito de dolor se fragmentó en miles de partículas oscuras, mientras Pagu caía al triunfante al suelo.
-¡No puede ser! ¡Wisemon!- Dijo kira asustada al pensar en el crimen que habían cometido. Si bien había sido en defensa propia, no tenían derecho de tomar ninguna vida.
-No te preocupes, mira- Le dijo Jijimon, quien señalaba con su bastón al cielo.
-¿Qué?- Preguntó Kira desconcertada. Entonces pudo observar que las partículas seguían en el cielo y se comenzaban a acumular, de repente el digivice se encendió de nuevo y las absorbió con gran fuerza, para después liberarlas formando haces de luz que se acumularon hasta formar un huevo de colores curiosos.
-¿Pero que fue eso?- Preguntó Kotaro impresionado.
Jijimon caminó hacia el huevo y lo sujetó con una mano, -Esa es la razón por la que antes de la guerra creímos ciegamente en los humanos; el digivice que tienes en tus manos es capaz de recuperar y formatear la data corrompida, dándole una nueva oportunidad de desarrollo...- Todos esperaron a escuchar algo más de Jijimon pero el silencio que los rodeaba empezó a desaparecer para ser sustituido por las voces de los digimons que se acercaban a observar, previendo que el peligro ya había pasado.
-Será mejor que vayamos a mi casa, allá podemos hablar tranquilamente, además... parece que su amiga necesita descansar.- Jijimon señalo hacia Kira quien se encontraba inconsciente en el suelo, aparentemente había perdido el conocimiento mientras todos prestaban atención a Jijimon.
-¡Kira!- Gritaron al unisolo Kotaro y Pagu, mientas corrían a socorrerla. Y así, entre ambos la llevaron a toda prisa a la casa de Jijimon.
¡Por fin la historia será revelada! El digimundo, la guerra, Gaomon, Jullian y Shou, todo esto saldrá a la luz el próximo capítulo:
Capítulo 11. Por un mundo nuevo.
Espero que esta capítulo les haya gustado. Agradezco comentarios :D
