Mi eterno enemigo

Ya pasaron casi cuatro meses desde que se fue, Kagome-sama… El monje suspiró. Pensando en la pequeña Miko que se había ganado su respeto.

Una imagen de su rostro sonriente y sus brillantes ojos azules paso por su mente. Miró su mano, la maldición cada día se hacía más grande. Dentro de unos meses seguramente moriría...

Espero que derrotemos a Naraku antes de eso...

Pensó en la mujer que recibía sus afectos. Una sonrisa picará se puso en su rostro al recordar lo fácil que se sonrojaba. Ah, mi querida Sango, espero algún día poder hacerte mi esposa. Una pequeña risita soltó al pensar en lo que haría después de eso.

Su rostro se ensombreció cuando recordó lo que su maestro y tutor le había contado hace algunos años.

Una antigua maldición cae sobre los opuestos que se aman.

Suspiro. Rogando a Kami-sama que esta vez, el destino de esta pareja, sea diferente...

Que la muerte no aseche esa felicidad tan merecida...

Rogó a Inari que se apiadara y cuidara de ellos. Pidió a Amaterasu que con su luz alejara a esa oscuridad que se empeñaba en cubrirlos y robarles la vida...

Espero que su unión pueda con todo... Espero que no sea tarde para evitar un trágico destino.

*-*-*-*-*-*-*-Once-*-*-*-*-*-*-*

Sueño con tu voz una vez más. Me despierto y ya no estás. Las lágrimas amenazan con caer, sé que estas bien en esos brazos... Pero eso no me impide extrañarte.

*-*-*-*-*-*-*-Continuara-*-*-*-*-*-*-*

Bueno, esta vez Miroku nos cuenta algo interesante c:! ¿Será tarde para esta pareja?

Nya~! Espero que sea de su agrado!

¡Gracias por leer!

Michelle~