Hola a todos, disculpen mi tardanza, pero entre mis ocupaciones y el internet me ha sido imposible subir capitulo. Sin embargo, aqui estoy de nuevo, espero que no me tiren tomates por tardar!
Seguimos con la intensidad de los capítulos, no quitare la advertencia de pañuelitos, al contrario traigan mas para este. Espero que les guste...
Se que tal vez es un poco tarde, pero me prometí que cuando actualizara lo iba a escribir. Sepan que desde Venezuela, les mando a todos los Mexicanos (y si hay alguno de mis lectores) mi mas sincera solidaridad y fuerza, es una situación bastante terrible y de corazón espero que estén bien. Igualmente a la gente de Puerto Rico, Dominicana, y todos los lugares en los que los huracanes han hecho desastre, en verdad es fuerte, y espero que puedan superarse pronto.
Dicho esto, pues los dejo con el nuevo capitulo...
Capitulo 11
Un Plan de Salvación
Se acerco justo al lado de su cama para tener control de cualquier situación inesperada. Tras un suspiro y bajo la atenta mirada de su gemelo, Saga se dispuso a hablar. Había entrado a la habitación con todo el terror del mundo, en un principio sin saber cómo proceder ante la situación, él, Saga, sabía perfectamente lo que se sentía, y por todos los dioses que no le deseaba eso a nadie, sin embargo, ahí estaba, a punto de darle la noticia a su gemelo.
Suspiro y comenzó lentamente—Tal y como tu recuerdas, Laika estaba muy mal cuando llego aquí Kanon, Shion hizo todo lo posible para ayudarla, pero…- Saga se detuvo al ver como Kanon se llevaba ambas manos al rostro
—¿Qué me estás diciendo Saga? Dime, porque no entiendo— en el fondo Kanon lo sabía, intuía las siguientes palabras de su hermano
—Cálmate Kanon, ella está viva, pero Shion ha dicho que no hay…mucho por hacer, está en coma, no respira por si misma— soltó Saga en un suspiro doloroso, su pecho comenzaba a arder y sabía que era Kanon quien lo sentía.
El menor no se movió, simplemente escondió su rostro en sus manos en frustración, estaba dolido, su Laika, prácticamente muerta. Estaba confundido, tenía varias imágenes en la cabeza, no entendía exactamente que había pasado, como era que de pronto habían colapsado de esa forma, y lo más importante, como la mujer de su vida estaba casi muerta.
En un arranque Kanon se quitó todos los cables que lo monitoreaban incluyendo la intravenosa, se levantó bruscamente sobrellevando un mareo terrible. Empujo a Saga levemente con intenciones de caminar, solo llevaba un pantalón médico y su torso al descubierto
Su gemelo le detuvo de golpe, Kanon estaba perdiendo la cabeza, lo sabía por su mirada, y era exactamente lo que temía. El menor se tambaleo y se sostuvo del hombro de Saga.
—Kanon detente, no puedes moverte así, estás débil, trata de calmarte— le gruño
—¡Como quieres que me calme! Quiero verla Saga, quiero ir con ella, necesito…—Kanon se detuvo le estaba faltando el aire, pero no era por su condición, sino porque realmente le dolía la perdida de Laika
Saga tomo a su hermano por los hombros para que le observara—No hay nada que tú puedas hacer Kanon, tranquilízate, Shion ya…—
Pero el menor interrumpio de golpe—Creo que de todos eres tú el que puede entenderme, dime Saga, ¿Cómo voy a hacer para vivir sin ella? Dime porque no sé que hacer— dijo Kanon en un sollozo desesperado
Y ahí estaba, el momento en el que Kanon se estaba quebrando, muy pocas veces había visto algo como aquello, Kanon era fuerte, un roble, eran contados los momentos en los que su hermano menor mostraba debilidad a diferencia de él mismo. Siempre estaba ahí, se mantenía entero y fuerte, por lo que verlo así no solo le dolía, sino que también lo destrozaba.
Saga chasqueo la lengua y lo arrastro bruscamente en un abrazo que su gemelo necesitaba. Kanon lloro, y lo hizo como si su vida se estuviera destruyendo a pedazos, demostró que, a pesar de ser poderoso como lobo, tenía el corazón de un humano.
La frente de Kanon estaba sobre el hombro de su hermano, lloraba desconsolado, rabiaba en gruñidos de impotencia, gemía por el dolor que le causaba, e incluso Saga se llevó un par de puños en el hombro que intentaban descargar la frustración de Kanon.
El dolor de uno era para ambos, Saga sentía su pecho arder, el vacío que tenía su gemelo, la furia, la impotencia, todo aquello, el mayor lo sentía con fuerza, lo debilitaba, lo hacía quebrarse a él también, por lo que derramo un par de lágrimas, empatizando con el dolor de su gemelo
—Cálmate Hermano…—Intento ordenarle, pero tan solo lo dijo e un hilo de voz
Tras unos minutos de estar ahí, junto a su hermano, Kanon comenzó a reaccionar, su lloriqueo incesante se detuvo y de aquello solo quedaron pequeños espasmos. El menor levanto la cabeza lentamente, como si olvidara algo importante
—Quiero verla, necesito verla— dijo con urgencia y Saga le sujeto del brazo
—Necesitas tranquilizarte primero Kanon, si colapsas ahora no…—
Kanon negó rápido con la cabeza—¡Es que no entiendes! Necesito verla, comprobar con mis propios ojos que…—gritó, interrumpiendo a su gemelo.
Saga rasco su cabeza en frustración, sabía lo que se sentía perder a alguien de esa forma, su conexión con él lo tenía de cabeza, nunca había sido tan fuerte y de la noche a la mañana Saga sentía que no podía controlar sus propias emociones.
Así que negarle a Kanon lo inevitable era absurdo, lo haría solo o acompañado y lo mejor era que él estuviera ahí para ayudarlo.
—Escucha, voy a llevarte con ella, pero, nada de locuras Kanon—Advirtió el gemelo mayor y el menor asintió como niño pequeño
Salieron de la fría habitación y comenzaron a caminar por los pasillos, Shion le había dicho al gemelo que Laika estaba al final, en la última habitación del nivel en el que se encontraban. Kanon se sostuvo de la pared para enfrentar otro mareo, su cuerpo ya estaba sanando, pero aquella sustancia parecía ser letal, al menos para humanos.
Cuando Kanon recupero la compostura caminaron hasta la habitación de Laika, ahí afuera estaban los chicos del grupo. Saga no vio a las chicas por lo que imagino que estaban dentro con Laika, todo era una maldita pesadilla de la que quería despertar lo más rápido posible.
—¡Kanon!— exclamo Milo cuando lo vio llegar y se lanzó a él en un abrazo— Sabes que no soy muy sentimental, pero me alegra que estés bien—
El gemelo menor se tambaleo un poco por la brusquedad del más chico. Agradecía el gesto, pero no quería hablar ni decir nada, no se sentía con fuerzas para nada, así que simplemente le revolvió los cabellos y Milo supo triste que estaba.
Cuando se encontró con la mirada de Shion, se fijó que le reprendía por estar de pie caminando por el hospital. Pero antes de que él o Kanon pudieran decir algo Saga salto en su defensa.
—Lo lamento Shion, me fue imposible mantenerlo quieto, escucha lo dejare un rato con Laika y prometo hacerme cargo luego—
Shion suspiro derrotado, de ante mano sabía que sería un trabajo titánico mantener a Kanon en su sitio, sobre todo después de lo que vio la noche anterior, el gemelo estaba absurdamente enamorado de la chica, y perderla de esa forma no se lo deseaba a nadie. Así que se limitó a asentir.
Adentro, las chicas se lamentaban de lo que sucedía, y al ver a Kanon entrar todas quisieron abrazarlo, no era lastima, sino que ellas también sentían lo mismo, un dolor intenso de perder a alguien querido.
Saga les pidió que dejaran solo a Kanon y cuando se aseguró de que su hermano estaba bien como para continuar, el también salió de la habitación.
Afuera Shaina abrazo a Milo fuertemente, el joven muchacho la beso en la frente con suavidad, como le dolía ver a su chica tan triste, y es que ese era el único ambiente que había en el sitio. A su vez Hilda derramo un par de lágrimas. ¡Como necesitaba un abrazo! pero mientras no aclarara las cosas con Camus, no volvería con él.
Muy a pesar de sus pensamientos Camus la tomo desprevenida y la abrazo por detrás, por lo que ella se puso rígida al instante
—No importa que no quieras nada conmigo, déjame por lo menos apoyarte, además, yo tampoco estoy muy bien— le dijo el francés al oído.
Hilda no sabía que hacer, ¿debía soltarse? ¿debía reclamarle? O ¿permitirle el gesto tal vez?
Ninguna de sus respuestas fue correcta para su corazón, pues en un arrebato lo que hizo fue voltearse y abrazarlo con fuerza, con la única intención de devolverle el abrazo. Camus sonrió triste y recostó su barbilla en la cabeza de la muchacha.
Saga salió de la habitación con una mano en la frente, estaba exhausto, física y emocionalmente, sin duda lo único que quería era que lo noquearan y al despertar que todo fuera como hace unas horas. Así que sin más en que pensar camino hasta Saori y la abrazo con fuerza
—¿Estas bien? — le dijo al oído y la chica asintió levemente
—Vamos a estarlo, no tengo idea de cómo, pero algo haremos— respondió ella en un hilo de voz
—No llores por favor— le pidió. Saga tenía todas las emociones de su hermano al rojo vivo y sabía que si algo lo empujaba un poco más se quebraría.
Dohko observo a su alrededor, Marín Aioria y Mu apenas regresaban con un café en la mano. Shion le puso una mano en el hombro, aquello no era sencillo, sus muchachos se habían apegado mucho a Laika, era una excelente chica de gran personalidad y la pérdida no era algo que soportaran muy bien.
Además, Dohko pensaba en otra cosa: en la culpabilidad, y es que siempre que humanos se acercaban a sus vidas, terminaban muy mal. El tío de los gemelos sabía que sus sobrinos ya tenían ese pensamiento en sus cabezas, que se sentían culpables de lo que le sucedía a Laika y lo que estuviera por suceder a los demás, a Saori, Aioria, Marín, Shaina o Hilda, e incluso Mu, a pesar de que era no tan vulnerable.
La mano de Shion se apretó sobre su hombro—Tranquilo Dohko, ellos van a estar bien, lo van a superar, será difícil, pero eventualmente, lo harán—dijo en un suspiro lastimero y Dohko asintió
Saga recostó su cabeza en el hombro de Saori casi bruscamente, su hermano le estaba dando guerra con esas horribles sensaciones. En esos momentos era en los que se arrepentía de ser su gemelo. Pero ahora que lo pensaba, jamás había sido tan intenso, entonces ¿Por qué ahora? No encontraba una respuesta acorde a sus dudas y ya estaba harto.
Saori busco refugio en el también, y unieron sus manos apretándolas fuertemente. El busco sus labios instintivamente y le dio un beso corto a su novia, era lo único que tenía y temía perderla tal como Kanon acababa de perder a Laika.
—Estas muy frio— comento ella con curiosidad
—No me siento bien, es Kanon, no entiendo porque está afectándome tanto— expreso el gemelo
—Tal vez… sea posible— Dohko comento más para si mismo
—¿A que te refieres Dohko?— Shion pregunto intrigado
—Finalmente han logrado una conexión pura, unificada, ya sabes, dos cuerpos un alma, eso es lo que dicen sobre los gemelos— El castaño mayor explico
—Pues yo no entiendo nada— Milo comento con un puchero
—Si tan solo te mantuvieras en silencio y esperaras la explicación— Camus le dijo mientras le daba un zape
—¡Camus! Me dolió— chillo Milo
—Niños ya, silencio cállense y escuchen— ordeno Marín
—Los gemelos pueden tener conexiones poderosas según el grado de confianza o los lazos fraternales entre ellos, es decir que si Kanon y Saga logran tener una unión implacable podrían hacer muchas cosas—
Saga gimió—Ya, muy divertido, pero esto no me gusta nada, no me siento bien, ni siquiera me siento yo mismo, apenas puedo contenerlo—
—Bueno, creo que Kanon quiere forzar a su cuerpo a desaparecer esas sensaciones de tristeza y dolor que tiene, o es tanto lo que sufre que su cuerpo lo redirige a otra parte, y ese eres tú—
—Super— gruño el gemelo y Saori rio —Creí haber escuchado algo genial como leer pensamientos o no se mover cosas con la mente, pero esto es absurdo— dijo con un bufido mientras sostenía su pecho
La mayoría sonrió ante el comentario del pobre gemelo adolorido y Dohko continuo
—Cuando eras pequeño tenías tu propio idioma con tu hermano, era fastidioso para mí, pues no podía saber de que rayos hablaban— Dohko se quejó y Shion sonrió compasivamente— Te contare… veras…—
…
Unos minutos antes de que Dohko continuara en su máximo esfuerzo para hacer sentir mejor al grupo en general, Kanon se encontraba de pie frente a Laika, sin saber que hacer o decir, simplemente observando el inicio de su desgracia, una tragedia perpetrada por el destino caprichoso.
Laika estaba recostada con su cabello castaño suelto, un sinfín de aparatos conectados a ella también era visible un tubo que parecía ayudarla a respirar. La imagen era deprimente, ella estaba muy pálida, sin vida, como un cuerpo sin alma, y Kanon se negaba a creer que esa era su chica, su Laika.
Llevo ambas manos a su rostro al verla y no pudo evitar sollozar de nuevo, se sentía tan derrotado. Nuevamente confirmo que la amaba, esa sensación de dolor en su pecho era tan aguda que, bien podría desmayarse. ¿Así se sentía perder un amor? Porque era horrible, ¿así se había sentido su hermano? Tal vez incluso peor.
No era justo, y pronto pensó que la vida se empeñaba en ellos dos, en destruirlos, en ser vigilante de su constante desgracia. Derramo un par de lágrimas saladas otra vez mientras avanzaba lentamente hacia ella.
—Ay Lai…perdóname — Pidió el gemelo en un gemido mientras tomaba su mano, fría e inmóvil. —Soy demasiado lento, cuando… cuando por fin me di cuenta de que lo mío con Saori no fue más que un capricho sin sentido; cuando por fin descubrí que te amaba, la vida decide castigarme con esto…—
Estuvo en silencio por al menos un minuto mientras la observaba algo borrosa por sus lágrimas y por lo pésimo que se sentía.
—…Sabes, de igual manera, no creo que yo te mereciera, mi vida es un desastre, yo soy un patético ejemplo de ser humano e incluso de lobo— el gemelo continúo lamentándose— Merecías a alguien que pudiera quererte y protegerte, que te tratara como una reina. — decía mientras apretaba con suavidad la mano de la chica
El gemelo se sentía realmente destruido, aquel dolor agudo en el pecho que intentaba hacer desaparecer por todos los medios seguía atormentándolo, se había ganado un dolor de cabeza horrible de tanto pensar. Sinceramente no quería estar ahí, quería morirse con ella y aquello le pareció repentinamente absurdo.
Aun así, eso le hizo pensar que, en sus 215 años, nunca sintió algo como aquello, a lo que ahora sabia definir como amor, y lo sabía porque jamás había necesitado tanto a alguien, nunca lloro a nadie de esa forma más que a su hermana, y el pensamiento de querer morir, de acabar con su vida e irse junto a ella, jamás había cruzado por su cabeza.
—…Soy un egoísta sabes, porque a pesar de que sé que soy un desastre, te amaba y te quería para mí de una manera tan posesiva, que no era sana— Kanon rio con pesar— Incluso fui tan iluso como para imaginarme una vida contigo, con un cachorro nuestro, sabiendo que para mí no habrá paz, ni felicidad, ni normalidad jamás. Debí dejarte ir, debí alejarte y tal vez si me daba cuenta algún día, entonces amarte desde lejos: así estarías viva—
El gemelo menor se levantó bruscamente y limpio sus lágrimas con fuerza—Aunque…— continuo— Juro que esto no se va a quedar así, te voy a vengar, voy a hacer que paguen por esto, incluso si tengo que dar mi vida en el proceso—
Kanon se acercó a ella y aunque sentía que la profanaba con el gesto, la beso, cálidamente como a ella le gustaba, con un toque de pasión y otro de romanticismo, siempre le dijo que lo que más le encantaba del gemelo era esa manera de besar y abrazar, ese contacto físico especial que la hacía sentir segura, querida, protegida, aunque nunca lo admitiría.
Suspiro y beso su frente por última vez—Espero que me perdones en otra vida, desearía que pudieras al menos escuchar una vez más —Kanon pauso con un nudo en la garganta, trago fuerte y sintió que se desplomaría ahí mismo. Se acerco lentamente a su oído izquierdo y como si pudiera escucharlo se lo dijo, finalmente le dijo lo que no tuvo el valor de aceptar antes…
—Te amo, Laika—
Aquella fue la última frase dicha por Kanon prácticamente en un susurro y solo para ella. Las palabras apenas pronunciadas con delicadeza, un deje de dolor y tristeza. Después de eso, camino unos pasos atrás y se quedó observándola de lejos, pero como si de un milagro se tratara, al gemelo se le ocurrió una idea. Una muy peligrosa, una que si alguien llegaba a entender, estarían furiosos con él.
—Soy un maldito egoísta al siquiera atreverme a pensar…—dijo empuñando sus manos— Pero también he de enmendar mi error, por haberte dejado entrar en mi vida, por permitir que te quedaras a mi lado, esa es mi culpa y tu mereces una oportunidad de vivir, linda— dijo casi en un susurro para si mismo
Se concentro, cerros sus ojos y se dejó llevar por sus instintos, su alma de humano buscaba a su único complemento y ese era su gemelo. Su plan, llamar a Saga y proponerle aquella idea. Era arriesgado, lo sabía, pero si su hermano se negaba, entonces lo haría solo.
Cuando encontró la mente de su hermano como siempre lo hacía para bromear o fastidiarlo, le llamo en un susurro, y como sabia su hermano dudaría, lo repitió varias veces. No quería llamar la atención ni que nadie más supiera lo que planeaba. Se dijo a si mismo nuevamente, que era un egoísta, por solo pensar en él, en su propio dolor.
—Necesito que vengas, ahora— era lo que había dicho en la mente de Saga, así que espero pacientemente
Tras unos segundos, Saga entro a la habitación, alterado y preocupado. Le indico con un gesto que todo estaba bien con él y con otra señal, le dijo que cerrara la puerta. El mayor así lo hizo, pero no sin antes fruncir el entrecejo.
—Te ves horrible, lo siento— Kanon se disculpó al ver el semblante algo enfermo de su hermano mayor, la verdad no era que le interesara mucho, sabía que entre ellos no podían dañarse, eran fuertes y casi indestructibles. Aun así, creyó que romper la tensión con la que su gemelo había entrado era lo mejor.
—No importa, no me llamaste para eso, dime ¿Pasa algo? — Saga sabía que su pregunta era retórica, por no decir estúpida, lo hizo por cortesía, no porque realmente dudara. Temía de lo que su hermano quisiera hacer.
—Seré muy directo Saga, Se que es egoísta de mi parte pedirte esto y hacerle algo así a Laika, pero es más injusto no hacer nada. Ella es muy joven, tiene una vida por delante y si no nos hubiera conocido, estaría viva—
Saga se pasó una mano por el rostro en frustración —Ya sé por dónde vienes Kanon, no vas a culparte por esto, lo que paso no…—
Kanon lo interrumpió—Es mi culpa, y eso está decidido, pero no voy a molestarme en seguir con mi lamento y no resolver nada, porque eso no la traerá de vuelta— lo dijo con voz quebrada mientras observaba a la chica tendida
—Haces bien, créeme, culparte no resolverá nada y sabes porque te lo digo— le comento mientras pasaba una mano por su melena
—Saga, quiero que conviertas a Laika— soltó Kanon tan rápido y tranquilo como si del clima se tratara
Y como si del diablo mismo le hubiesen hablado Saga dio un respingo y retrocedió por inercia ante la sorpresa: ¿Cómo no lo pensó antes?
Comenzó negando con la cabeza incrédulo y confundido, Kanon había perdido la cabeza. ¿Acaso no recordaba lo complicado que era? ¿Lo peligroso, lo arriesgado, todas las consecuencias que aquel gesto derivaba?
—No.— Sentencio con rapidez y contundencia
Kanon frunció el entrecejo molesto, en verdad pensó que su hermano tendría algo de empatía por él y por Laika. Si una vez fue capaz de hacerlo por un desconocido, nada evitaría que lo hiciera por la mujer que quería. Porque Saga lo sabía, se lo había dicho, él amaba a Laika ¿Acaso sería tan desconsiderado como para dejarlo así?
—No puedes estar hablando en serio Saga— gruño Kanon evidentemente molesto—¿De verdad serias capaz de hacerme esto? —
Saga salto de inmediato casi interrumpiéndolo— No, Kanon, no lo veas así, no estás pensando con claridad, convertir a Laika supone un riesgo enorme, podrías terminar matándola en verdad… —
—¡Ella ya está muerta! — le grito el menor con tanto ímpetu y fuerza que no sabía de donde había sacado.
—Perdóname Kanon, pero no puedo dejarte cometer esta estupidez, una de la que luego te vas a arrepentir— le dijo en tono suave, quería comprenderlo en verdad, pero Kanon se estaba cerrando ante el dolor de su pérdida— Ella va a sufrir Kanon, ¿le darás la oportunidad de vivir y luego que? ¿la mataras con tus propias manos? —
Kanon, en un repentino ataque de furia tomo a su gemelo del cuello y lo empujo hasta golpearlo con la pared. Estaba furioso, indignado, dolido y muy decepcionado.
—De todos, pensé que tu entenderías— le reprocho— Dime algo ¿Si hubieras tenido la oportunidad de salvar a Allison la habrías desechado? — Kanon pregunto con malicia
—Allison ya estaba muerta Kanon, no hay nada que yo pudiera hacer por ella, justo como ahora— le dijo el mayor con un esfuerzo por el agarre de su gemelo
—Si Saori estuviera en la misma situación ¿no te gustaría que tuviera una oportunidad? Lo hiciste una vez por Ikki, ¿Qué es lo que te impide ayudarla? —
—Es distinto, es un niño, su más grande reto es sobrevivir a la mordida y luego ser un lobo, sabes bien que los adultos no son iguales, aun así… Suponiendo que sobreviva, Kanon, y sabes que sus probabilidades son ínfimas, imagina todo el dolor que le vas a ocasionar, esconderse, correr, no ser descubierta, sus amigos, todo lo que conoce va a cambiar. Perdóname Kanon, pero eso no es una vida, es un infierno ¿quieres levantarla de ahí y llevarla a una vida de dolor? Estas siendo egoísta hermano—
Kanon sentía tanta ira, tanto dolor, aquello lo tenía ciego ante la realidad. Siempre tenía cabeza fría para resolver los problemas, ayudar a Saga a salir de su infierno, o a los cachorros a crecer, generalmente era el quien traía fuerza y cordura al equipo. Pero ahora, sin Laika no podía pensar con claridad, aquello nublaba su juicio.
Sentía que dolorosamente Saga tenía razón, pero el también suponía tener una parte de la verdad. Sí, Laika sufriría, pero ella era una chica muy fuerte, con una gran personalidad, dispuesta siempre a salir adelante por encima de todas las desgracias; era ella quien lo había sacado de su propia tragedia emocional.
—Hazlo hermano, te lo suplico, yo me voy a encargar de ella, voy a hacer de ella una loba preciosa Saga y luego, la dejare libre para que haga su vida lejos de mí, sin que yo pueda perjudicarla— dijo cabizbajo mientras soltaba bruscamente a su gemelo
—¿Por qué me pides esto Kanon? Yo no quiero, te juro por los dioses que ella me agrada, en serio, la veía como mi familia, y me duele como a ti, pero esto va más allá de lo que crees y tú lo sabes, no tengo que explicarte nada—
—Lo sé, lo sé, supone un esfuerzo para ti, pero piensa en que…— Kanon se interrumpió para recuperar algo de su voz—Yo la amo, te juro que la amo, si algo de aprecio me tienes, ayúdame—
Saga entrelazo sus manos en su cabello frustrado, confundido, desorientado. Ellos no podían ir por el mundo convirtiendo gente, era un riesgo grave, en primer lugar, la persona podría morir en el proceso, si sobrevivía, entonces estaba el riesgo de la locura: alguien que no soportara el proceso de conversión, dejando un simple cuerpo vacío y sin alma.
Aparte de ello, en un supuesto de que viviera, estaba comenzar de cero con un humano adulto, eso era muy diferente a un humano joven, adolescente o niño. La adultez de un lobo traía problemas de mezclas entre hormonas humanas y de licántropos, hábitos que debían detener si querían ser parte de una sociedad. Oh por el lado que lo viera era una terrible idea.
Y finalmente, pero no menos importante estaban los cazadores, quienes no desperdiciaban el tiempo, se encargaban de acabar con los más jóvenes de las manadas o los nuevos betas, esas eran sus mayores presas desde tiempos inmemorables y así seguía siendo.
¿Pero cómo le diría a Kanon que no?, la vida de su gemelo estaba puesta en sus manos y Saga temía. Le aterraba el hecho de que Kanon pudiera volver a aquel ser que una vez fue, un ente que el desconocía como su hermano, ese Alfa que estaba dentro de él, listo para una oportunidad de salir.
Era la felicidad de su gemelo ¿Qué sería de él si se negaba? Podría arriesgar a todos con un cambio brusco en la personalidad de Kanon. Y como último punto, el también creía que Laika merecía una oportunidad, le tenía aprecio a la chica, y si en sus manos estaba ¿Por qué no darle una oportunidad?
¡AH! Y si no lo hacía, Kanon definitivamente la mataría en un intento.
Kanon espero en silencio y aquello le parecía una eternidad. Sabía que su gemelo lo estaba considerando y eso era un punto bueno, sin embargo, se vio en la necesidad imperiosa de preguntar, su mutismo lo carcomía por dentro y no podía con la expectativa.
—¿Saga? — le llamo con nerviosismo
El aludido le miro de reojo y chasqueo la lengua— Voy a consultarlo con Shion, Dohko, Milo y Camus, si ellos no están de acuerdo te puedes olvidar de esto Kanon, y vas a prometerme que no lo intentaras— amenazo el mayor
Kanon trago entero, pero asintió despacio. Vio a su gemelo salir de la habitación y él se quedó ahí, junto a Laika prácticamente rezando para que su hermano no cambiara de opinión, porque sabía, que Saga ya había decidido ayudarlo. Y si no funcionaba, entonces que los dioses lo perdonaran por lo que estaba a punto de hacer.
Bosque Ariccia
Ambos caminaban en silencio, se había creado un ambiente incomodo entre los dos, uno que no era tolerable por todo lo que habían vivido juntos, eran mejores amigos, hermanos y finalmente pareja.
Cada uno sabía lo que el otro pensaba, pero ninguno quería decirlo en voz alta, por lo que aquel mutismo se hizo presente con facilidad. Negarlo, era una completa tontería, y aceptarlo era poner en juego sus cabezas; sabían, que Radamanthys y Pandora los desaparecerían en un abrir y cerrar de ojos.
Apenas tenían unos años siendo parte de la elite, habían cazado seres sobrenaturales desde hace mucho y finalmente se les dio la oportunidad de pertenecer al máximo ente de cazadores en el Alto mando, temidos por la mitad de la población en el planeta y la pesadilla más grande de las criaturas antinaturales.
Sin embargo, no se sentía como pensaron, Yuri estaba furioso, pues había sido denigrado ya varias veces por sus mayores y subestimado por su director. Ellos habían ganado su puesto porque eran fríos, sus tácticas realmente temibles, no les temblaba el pulso al matar a los suyos. Aun así, los trataban como niños, a él y a Irina.
Chasqueo la lengua en frustración de sus propios pensamientos, exponer su opinión implicaba un peligro que no estaba dispuesto a correr. Pero, aunque así fuera sabía que podía confiar en Irina, se trataba con ella a los golpes, con salvajismo y desdén, pero en el fondo la quería y estaba seguro de que era reciproco.
—¿Algo que te moleste? — pregunto la rubia con un tono perspicaz, lo conocía demasiado bien como para hacer tal interrogante
Yuri sonrió, ella era muy perceptiva, y lo conocía de toda la vida, así que entendía que su pregunta simplemente tenía un mensaje distinto.
—Creo, que tú lo sabes, porque al final sentimos lo mismo Krasota— dijo sonriente
—Ah, es eso… Sabes bien que este es nuestro trabajo y no podemos fallar— comento ella cruzándose de brazos mientras caminaban hacia el norte del bosque rumbo al rio
El clima era frio, faltaban dos noches más para la llegada de la luna llena que nuevamente reclamaría esclavos, traería muerte y sangre como cada vez que arribaba al estrellado y oscuro cielo. Las criaturas siempre aparecían y con ellos los cazadores para asegurarse de eliminarlos a tiempo
Yuri suspiro y frunció el entrecejo—Irina, no me gusta que me subestimen, ni siquiera el director de la Elite, mucho menos ese par de…—
—Silencio Yuri, este, es nuestro trabajo y tal vez él tenga razón, debimos ser más letales en vez de jugar al replicador—
—Tarde o temprano los mataríamos, entiende, ellos están en nuestras manos, son muy débiles—
—Pues al director no le parece eso, así que lo mejor será terminar con esto y regresar a Rusia—
El rubio la observo con cuidado, la muchacha sonreía con egocentrismo, y la ropa que llevaba de cuero brillante la hacía ver muy imponente, como si fuera la dueña del mundo. Sonrió también y la tomo por la cintura sin previo aviso.
—Tienes algo en mente verdad—
Ella ante el brusco movimiento coloco las manos en el pecho, acercando sus rostros a milímetros. Irina se mordió el labio, tentada a caer bajo el hechizo de la excitación por tenerlo tan cerca, sus instintos gritando ordenes tan impropias que se vio forzada a ignorarlas.
—Por supuesto que si y tu yo seremos los únicos alabados—
Yuri rozo sus labios uniendo sus respiraciones en una sola, tentándola mucho más—Cuéntame— le ordeno mientras sonreía
Ella sonrió de forma macabra y él la imito, ambos se llevaban muy bien y conocían perfectamente las perversiones del otro; Yuri sabia, que Irina no dejaba pasar tales humillaciones y que haría lo que fuera para demostrar su valía. El la seguiría en todo siempre.
Hospital Central
Los dos lobos más chicos le miraron sorprendidos, Shion frunció el entrecejo y Dohko estaba pensativo, la idea no les agradaba en lo absoluto. Saga había regresado con un semblante muy serio y desde ahí sabían que algo andaba mal. Se dispuso a contarles lo que había sucedido con Kanon y su brillante idea, no quería ser el quien negara aquello.
—¡Es una excelente idea! ¿no? Es decir, Laika puede vivir como Ikki— expreso con ilusión Marín
—Es cierto, con Ikki ha funcionado bien ¿Por qué no hacerlo por Laika? —Aioria apoyo a su chica y Mu asintió de acuerdo con la situación, pero no muy convencido
Saori y Shaina observaron el semblante de sus lobos, Milo estaba muy sorprendido, pero a la vez tenía un rostro de confusión. Saga por su parte no se veía ni remotamente convencido, al parecer sabía que era algo malo igual que todos los demás.
—Chicos creo que deberíamos dejar que ellos sean quienes decidan— dijo Shaina señalando al pequeño grupo de lobos y Shion.
—No creo que sea buena idea, no soy experta, pero…. ¿y si algo sale mal? — Saori dijo en voz baja
Los demás dejaron de ilusionarse y nuevamente la tristeza los abordo.
Shion fue el primero en hablar, estaba muy seguro de su decisión, lamentablemente, los demás debían entender.
—Lo siento, Saga. Pero sabes perfectamente lo que esto significa, supone un riesgo enorme para ella en su estado y uno peor si sobrevive. No estoy de acuerdo con esto, sin embargo, si los demás están a favor pues, no tendré más opción que ayudarles— Shion dijo muy seriamente y Mu se sorprendió, pero guardo silencio
—Lo que Shion dice es cierto hijo, las probabilidades de que sobreviva son escasas por el estado en que se encuentra y en un supuesto caso de que lo haga, las consecuencias serían desastrosas, Laika tiene 21 años, es adulta, sabes todo lo que eso implica y…—
—¿Por qué mejor no hablan claro? ¿Qué es todo eso que puede suceder? — Hilda salto de repente interrumpiendo a Dohko
Camus la abrazo por detrás y suspiro —Hay ciertas consecuencias para que un adulto humano se convierta en lobo, es decir, la mordida supone un cambio total de especie. Su anatomía cambiara, sus huesos serán fuertes, pero luego de romperse todos, su mente va a estar confusa y hay… personas que han llegado a enloquecer—
—Además de que va a sufrir mucho con el cambio, todos sus sentidos se agudizaran y será muy duro. Básicamente tendrá que empezar desde cero, como un lobo, controlar sus instintos, lo que Ikki vive no es nada comparado a lo que le sucederá a Laika— aclaro Milo en un tono muy serio y preocupado
Estaban en un dilema enorme, todos querían que Laika viviera, pero esto, suponía demasiado dolor, riesgo y peligro. Aun así, ninguno quería desechar la idea por completo, pero Shion como un Druida sabio, ya había dado su respuesta y era mejor tomarlo en cuenta.
Saga llevo ambas manos a su cabello en frustración, no tenía idea de que hacer. Shion ya le había dado una pista, pero los demás lo hacían dudar y no era la primera vez que deseaba ser un seguidor, alguien que no tuviera que decidir nada, definitivamente no un alfa.
—Kanon está empeñado en esta idea, y les juro que, si yo le digo que no lo hare, él lo va a intentar por su cuenta, conozco a mi hermano mejor que a mí mismo, nada va a detenerlo— Saga dijo exasperado
—Si Kanon lo hace, la va a matar, eso es seguro, es un beta— Shion explico
—Ya lo sé, entonces… ¿Qué quieren hacer? — Saga inquirió ya fastidiado de la situación
—Creo que está muy claro sobrino, si tu no lo haces, Kanon lo hará, no hay mucho que decidir, en ambos casos puede morir, pero contigo tiene un porcentaje pequeño de probabilidades para vivir. Supongo que no tienes opción—Dohko sentencio
—Si Laika sobrevive tendremos un problema enorme…— Camus expreso en un suspiro
—Que sobreviva sería un milagro, pero si lo hace entonces juntos pondremos nuestras energías para hacerla mejorar, para darle una nueva vida, y estoy seguro de que Kanon hará todo por ayudarla—Milo dijo menos confundido y más optimista
Con una respuesta por parte del grupo, Saga asintió, se pasó la mano por el rostro, el mismo no quería hacerlo, pero no tenía opción. Así que simplemente se lo diría a Kanon y que los dioses lo ayudaran por lo que se avecinaba.
Entro a la habitación nuevamente y ahí estaba su gemelo con el rostro entre sus manos. Saga carraspeo para llamar su atención y Kanon se levantó rápido, sus ojos seguían rojos y su semblante decaído, pero tenía ese pequeño brillo en la mirada, esa porción tan diminuta que Saga definió como esperanza.
—¿Saga? ¿Qué…? —
—Lo hare, Kanon, los demás… están de acuerdo— no tienen opción, quiso decir
Kanon asintió con una media sonrisa triste y por instinto volvió a verla.
—Pero no hoy Kanon, no puedo, estoy…exhausto y si lo voy a hacer, no quiero que mi condición la afecte— explico Saga
Kanon se encogió de hombros—Lo lamento, no se… que pasa—dijo dándole una mirada baja
—Dohko dice que nuestra conexión de gemelos es más fuerte, por eso todo lo que vives, lo siento como si fuera mío, también dice que tal vez inconscientemente estas redirigiendo todo a otra parte— el mayor le dijo en tono compasivo
—A ti… — pauso y se mordió el labio inferior— lo lamento, está bien si quieres hacerlo mañana—
—No importa, lo que quiero es que dejes de sentirte así Kanon, y por todos los dioses no vayas a cerrarte, te necesito entero, Laika te necesita también, se fuerte— Kanon asintió sin mirarlo a los ojos estaba cabizbajo, todo el mundo le pedía fuerza, pero nadie entendía que no podía más, que estaba harto de levantar a todo el mundo y ser de hierro
—Ve a descansar Saga—
El mayor bufo— Ni te pienses que te vas a escapar de mí, anda muévete, le prometí a Shion que te devolvería a tu habitación en una pieza—
Kanon rodo los ojos, pero no quería pelear, ni desgastarse, así que camino hasta Laika y beso su frente con cariño. Tras ese gesto salió junto a su gemelo directo a cumplir con el trato, después de todo él también estaba extenuado.
Necesitaba calmarse, olvidar y sobre todo confiar en que su hermano haría lo prometido, de otra forma, todo saldría muy mal. Kanon estaba dispuesto a todo, y eso incluía arriesgar su propia integridad, pues tras esa fachada de que necesitaba a su hermano, estaba un gemelo menor con la convicción de convertir a Laika como fuera, eso estaba más que decidido y que los dioses se apiadaran de el por lo que pensaba hacer.
Sacudió la cabeza y pensó en positivo, Saga lo aria, no había mas que maquinar. Mañana seria un día importante...
Continuara...
Bueno, espero que les haya gustado, se que esta triste y todo, pero bueno, era necesario que pudieran palpar el dolor que siente Kanon justo ahora que se ha dado cuenta que ama a Laika. Aunque tiene un plan bastante macabro de respaldo en caso de que Saga se eche para atrás.
En fin, cuéntenme que les pareció, si les esta gustando y sus hipótesis. ¿Creen que Laika pueda ser un lobo ahora? o algo mas sucederá, ¿o tal vez simplemente muera en el intento?
Muchas gracias a todos aquellos que se toman el tiempo de dejar su hermoso comentario! lo valoro mucho y siempre trato de responderles a todos! UN Millon de gracias por seguir mi humilde historia. Les mando un abrazo a todos!
Guest Reviews
Krista: Hola! perdóname la vida, en mi anterior actualización no te respondí con todo el apuro que cargo. Pero bueno ya estoy aquí. Pues como ves, han sobrevivido los dos, o bueno, Kanon, Laika esta ahí en el limbo. Se que soy cruel en dejarlos siempre con la intriga jajaja pero es parte del show, okno. Como ves Kanon se dio cuenta de que, ama profundamente a Laika, y muchos dirán "que tan profundo, si hace poco estaba con la duda" pues si, es algo de lo que el no se había percatado. Todos los demás lo habían notado, el cambio, la actitud, y todo lo demás que han visto poco a poco, tal y como lo dice el, lo de Saori era un capricho. Lastima que no tuvo la oportunidad de decírselo a Laika... En fin, espero que te haya gustado el capitulo de Hoy, y que puedas continuar leyendo y comentando la historia, te mando un saludo!
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
