INUGAMI
Capítulo 11.
Tantos recuerdos lleva mi cuerpo, tantos recuerdos guardo en mi corazón, pero cuando miro hacia atrás no son sino sólo eso, recuerdos. Las memorias de un pasado que no se puede cambiar, un pasado que no puedo olvidar. A cincuenta años de ese evento, mi vientre luce la cicatriz de la herida que mi propio padre me provocara con la naginata que se encuentra guardada como uno de los tesoros más preciados por la familia Fujino. Sin embargo, para mí los tesoros más significativos de entre todos los que la familia posee son sin duda alguna, la banda que Natsuki usaba en la cabeza y el espanta ánimas de Tokiha. Ambos los conservo a pesar del tiempo, a pesar de lo que representan, pues son para mí parte de lo que fui, parte de lo que soy.
- "Obaasan, ¿qué ocurrió con el inugami?" - Preguntó con toda su inocencia infantil mi nieto.
- "Supongo que volvió a donde pertenecía, posiblemente se retiró a descansar después de un largo periodo de actividad"
- "¿Nunca le volviste a ver obaasan?" - Preguntó mi nieta Shizuru.
- "No. El inugami, Natsuki, Tokiha, Yuuki e incluso Saeko, salieron de mis vidas"
- "¿Saeko-han también?" - Insistió Shizuru-chan.
- "Sí, Saeko también" - Respondí casi en un suspiro.
- "¿Murió...?"
No, Saeko no murió, todo lo contrario, cuando abrí los ojos ella se encontraba ahí. Tokiha, Natsuki, Yuuki-han y las bestias; todos se habían marchado. Como pude traté de incorporarme, la herida que la naginata me provocara se encontraba seca, de hecho me encontraba en la casa de los Kuga. Saeko me preguntó que si me encontraba bien, a lo que respondí con una afirmativa, ella sólo asintió con la cabeza y se dio la vuelta.
- "Saeko" - Llamé su atención para que me dirigiese la mirada nuevamente - "Lo que dijiste antes, ¿fue verdad?"
- "¿Eh?"
- "¿Me amas?" - ¿Qué podría yo hacer? Quería escuchar nuevamente de los labios de mi amada su confesión, aquellas palabras que tanto anhelaba oír de su viva voz.
- "Eso no tiene mayor importancia"
- "¿Qué estás diciendo?"
- "Shizuru, tú estás comprometida" - Pero eso qué... - "Yo no quiero repetir la misma historia, Shizuru casi te mato"
- "Pero no lo hiciste"
- "Tal vez, pero en mi corazón, Shizuru tú eres la hija de un asesino..."
- "Saeko"
- "Además no podemos tapar el sol con un dedo, no podemos olvidar que hay que vivir bajos las normas de la sociedad..." - No me digas eso - "Natsuki-sama antes de irse me hizo una confesión"
- "¿Una confesión?"
- "Papá no está muerto, se encuentra con vida en un hospital de Tokyo"
- "Saeko tú..."
- "Regresaré a Tokyo, a lado de mi padre pretendiendo como que nada de esto ocurrió"
- "¿Qué pasa con nosotras?"
- "No hay ni hubo un nosotras Shizuru, por favor no me hagas las cosas más difíciles"
Saeko se dio la media vuelta y esa fue la última vez que le vi. Tiempo después me enteré que ella se casó para intentar salvar el honor de su padre, pero después de eso no supe más. En el fondo sabía que lo que Saeko me dijo tenía algo de verdad, nuestro amor era algo que no podía prosperar, no tenía cabida en este mundo, en esta sociedad tan estricta y tan cerrada como lo es la japonesa. Definitivamente, nosotras no teníamos ningún futuro, aún así yo...
- "¿Eso fue todo abuela?"
- "El inugami nunca más volvió a cobrar la vida de ningún inocente, Shingen-kun"
- "Yo pienso que Saeko cometió un error abuela" - Shizuru - "Yo pienso que si ustedes se amaban debieron haber luchado por ese amor con todas sus fuerzas"
- "Eso lo dices porque eres muy joven para entender..."
- "No abuela, no es por eso" - La mirada de Shizuru se volvió algo fría en este punto - "Si yo encontrara a mi persona más importante, le pretegería con mi vida incluso, me aferraría a ese amor con todas mis fuerzas"
- "Pero Shizuru, ¿qué pasa si ese amor no piensa igual que tú?"
- "No importa abuela, yo haré que entienda mi perspectiva a como de lugar" - ¿Son estas las palabras de una niña?
- "Pero..."
Quise objetar, quise decirle muchas cosas a Shizuru del por qué de lo erróneo de su pensamiento, pero lamentablemente fuimos interrumpidas por la mamá de ambos nietos, Shingen y Shizuru, quien les indicó que la comida estaba lista. Nunca más tuvimos esta plática nuevamente pues Shizuru no volvió a visitarme ya que sus papás se mudaron a Fuuka, ahí Shizuru creció lejana a la familia Fujino. Supe que se volvió muy popular ahí, que tenía muchos pretendientes pero ninguno parecía gustarle a mi nieta, los rechazaba sin chistar. Un día recibí una carta la cual debo confesar que todavía conservo entre mis pertenencias.
Querida Obaasan:
No pienses que me he olvidado de ti y de la demás familia que vive en Kyoto, pero como tú bien sabes el trabajo de papá no me permite ir de visita y la gran mayoría de las veces permanezco internada en la escuela de Fuuka. Les pido mil disculpas a todos y espero poder visitarles prontamente. Quería contarte sobre un inesperado pero agradable encuentro que tuve en este inicio de cursos, pero creo que esto es sólo algo que a ti puedo relatarte, tal vez tú entiendas mejor que nadie lo que trato de decirte. Conocí a una chica, su nombre es Kuga Natsuki, ella está en primero y yo en tercero; es tan linda como hosca, es una alumna problemática. Los maestros tienen muchos dolores de cabeza cuando tratan con ella y los alumnos le tienen mucho miedo por su actitud rebelde y a veces, agresiva.
Desde que tuve ese encuentro con ella en el jardín del colegio he intentado ganarme su confianza, nunca antes había conocido criatura alguna que me llamara tanto la atención como lo ha hecho ella. Poco a poco he conseguido ir domesticando al lobo hasta convertirlo en un cachorrito huraño, pero al menos tengo la certeza de que ese cachorrito sólo me obedece a mí. Natsuki se ha vuelto mi amiga y estoy segura que para ella yo soy lo único que tiene en la vida y la única en quien puede confiar. La mamá de Natsuki murió en un accidente automovilístico, pero esto es algo que supe recientemente puesto que ella casi no habla mucho de sí misma. Su padre le envía generosas cantidades de dinero pero no vive con ella, él se casó y formó una nueva familia dejando atrás a Natsuki.
Te preguntarás a qué viene todo esto, el hablarte de ella y no de mí, pues bien he aquí la razón abuela, la verdad es que me siento atraída hacia ella como nunca antes en la vida. Cuando estoy a su lado sólo quiero tocarla y lo hago, aunque sea de broma, aunque sea de juego, pero no puedo evitar estar cerca de ella sin antes haber inhalado el olor de sus cabellos. Yo sé que estos sentimientos están mal, sé que no es lo que debiera ser y a nadie puedo decirle, a nadie excepto a ti. A veces me imagino un mundo en donde sólo estemos ella y yo juntas sin que nadie nos molestara, que nadie interviniera, pero eso no puede ser, eso no existe. Por ahora me conformo con estar a su lado y servirle en todo lo que se le plazca, pero, ¿cuánto más tiempo pasará hasta que ella descubra que mis intenciones no son tan inocentes como las hago parecer? Mas aún, esa extraña estrella roja que sólo yo puedo ver en el cielo...
Lamento haberte molestado con algo tan engorroso como esto abuela, sé bien que tú no apruebas mis pensamientos, pero no tengo a nadie más a quien confiárselos. Ojalá podamos vernos pronto y quizás, con un poco de suerte, convenza a Natsuki de ir conmigo a Kyoto para que la conozcas. Sé que te agradará en cuanto le veas, puesto que ella posee unos ojos tan hermosos que es difícil el quitarle la vista de encima. Espero que te encuentres bien de salud y en cuanto pueda iré a verte.
F. Shizuru
- "Los pecados del padre..."
- "¿Nagi?"
- "Shizuru-hime"
- "¿A qué debo el honor de tu visita después de tantos años?"
- "¿Cómo? ¿No vas a ofrecerme algo de té? ¿Qué ha ocurrido con la hospitalidad de una dama de Kyoto?"
- "Se fue junto con tus mentiras, con tus patrañas y tus engaños"
- "¿Engaños? No comprendo"
- "Dijiste que Saeko y yo volveríamos a estar juntas"
- "¿Y no lo estuvieron? Tú estabas destinada a morir debido a la herida llena del veneno de Kiyohime"
- "Pero Saeko..."
- "Prometí que te daría una nueva oportunidad para estar juntas nuevamente, yo cumplí mi parte. ¿Qué culpa tengo yo de que ella te haya rechazado?"
- "Hubiese preferido entonces morir"
- "Ah, no seas dramática. Tienes una bonita familia y eres la matriarca de uno de los clanes más antiguos de Japón"
- "Para lo que me sirve"
- "Pero bien, esa muchachita Shizuru..."
- "¿Qué hay con Shizuru?"
- "Es una Hime... La marca en su cuerpo señala su destino"
- "¿La marca? ¡Qué demonios le has hecho a mi nieta!"
- "Tranquila obaasan, es parte del trato que tú y yo hicimos, ¿lo olvidaste?"
- "¿Eh?"
- "Tú y tu amada se enfrentarán en una lucha por toda la eternidad..."
- "Me engañaste"
- "No, tu sangre forma parte del trato también"
- "Vas a utilizar a Shizuru... Tengo que advertirle..."
- "Obaasan, ella ha aceptado su destino como Hime. Esa muchacha, la tal Natsuki, tu nieta hará lo que esté a su alcance para protegerla"
- "Pero tú dijiste que sería una lucha..."
- "Al final, ambas pelearán la una contra la otra como estaba predicho, como te platiqué hace cincuenta años"
- "¿Por qué me dices esto hasta ahora?"
- "Vine por tu naginata, supongo que no la necesitas más y dudo mucho que no pienses heredarle a tu nieta predilecta uno de los tesoros de los Fujino. Después de todo, has sido tú quien condenó a Shizuru-chan"
- "Llévate lo que quieras... Aunque supongo que no sólo a eso has venido"
- "Suspicaz como siempre, cierto, he venido a tomar tu vida"
- "Ni siquiera me darás la oportunidad de despedirme de los míos"
- "Has vivido lo suficiente"
- "Eres un desalmado"
- "Tal vez tengas razón y yo no posea alma, pero me siento misericordioso así que te he traído un regalo"
- "¿Aparte de mi muerte?"
- "Cierra los ojos"
Cerré los ojos, tal y como Nagi pidió que yo hiciera; sentada en la antigua mecedora que perteneció a mi padre, comencé a sentir que una brisa entraba a la habitación proveniente de la ventana. Un sonido familiar alertó mis sentidos, un sonido que pensé que no volvería a escuchar jamás. El campaneo del espanta espíritus de Tokiha, aquel objeto que yo mantenía celosamente guardado en un viejo baúl, debidamente protegido del yugo inclemente del tiempo. Una lágrima comenzó a rodar por mis mejillas y un dedo frío detuvo su andar por mi marchito rostro. Una persona, una mujer, alguien se encontraba de pie a mi lado, alguien que conocía bien.
- "Natsuki"
- "Shizuru-ojousama"
INUGAMI
"La Leyenda del Ainu inu"
Fin
N/A: Se acabó la tortura, damas y caballeros con esto cerramos un episodio más que esta mente enferma genera. ¿Se entendió? ¿Dudas? No creo, prometí que esta historia no iba a ser tan compleja por lo tanto fue bastante sencilla. Pero como me sobra espacio y en realidad este capítulo fue corto, aprovecho para resolver algunas preguntas sueltas.
Gatocurioso: Es verdad, cuando esta historia inicio mencioné que Natsuki era hija del patrón de la casa, en otras palabras, era bola cantada que había un vínculo de sangre ahí. ¿Por qué Mai abrió la boca? Porque Mai es la mejor amiga de Natsuki, porque siempre ha visto por ella; a veces una misma situación no siempre es vista igual. En otras palabras, Mai consideró que lo mejor que podía hacer para detener a Natsuki era delatándola, ¿por qué no intentar antes hablar con Natsuki? ¿Alguien cree realmente que haría caso? Lo de Shizuru es un caso de posesión, el odio de la Shizuru del pasado mezclado con la desilusión de la del presente, por decirle de una forma.
Terere: ¿Qué fumé? Nada fuera de lo ordinario, inclusive me hice una prueba hace poco y salió que mi hígado trabaja perfectamente... Ah, pero creo que debieron hacerme una tomografía para ver si ese golpe que me di en la cabeza de niña no me hizo mal... ¡Vamos! ¿Acaso sólo yo sueño con tener una hermana como Shizuru? No respondan...
Sólo me resta aclarar un punto más, ¿por qué al final es Natsuki la que le lleva Nagi a Shizuru y no Saeko? Como siempre, lo dejo a su elección pero no sin antes plantearles las siguientes opciones:
1) Porque Saeko no ha muerto
2) Porque realmente la que estaba enamorada de Shizuru fue Natsuki y no Saeko
3) Porque dramáticamente hablando, el final se ve mejor así
4) ¡Es un ShizNat! No le busquen...
