Capítulo 11: encuentro y despedida

Espero que les esté gustando la secuela, por falta de unas cosas voy a subir nuevos capítulos cada dos semanas (2 por mes o en lo posible 3 por mes, obviamente van ser mas largos) sin más los dejo con el nuevo capítulo, el más largo que alguna vez allá escrito, y gracias por leerlo.

Mientras estaba sentado, mirando hacia arriba el cielo, sintiendo la suave brisa del sol y los gentiles rayos del sol en mi piel, sin darme cuenta se formó un arco iris que mire con mucho gusto, este día parecía ser perfecto, después de todo lo que habíamos pasado y enfrentado, se sentía muy bien relajarse un poco, aunque por mi mente paso el cómo era que había podido ver aquello e incluso poder hablar con la madre de Dashie, era en cierta manera muy extraño pero a la vez transmitía un sentimiento de calma y felicidad que era muy intenso.

-conque aquí estabas-dijo Dashie mientras podía escuchar cómo se acercaba por detrás

-sí, buscaba aire fresco-le respondí, cerrando mis ojos mientras una suave corriente de aire me refrescaba

-por cierto, ¿cómo te sientes?-me pregunto mientras se sentaba a mi lado

-me siento mejor, al menos si no pienso en lo que tengo jaja-dice mientras reía con gusto, y tocaba suavemente la herida que tenía

Después de esto ella miro hacia abajo, como si ya no hubiera nada más que decir, aunque al verla de esa manera con una leve sonrisa en el rostro, por alguna razón no me convencía y recordaba lo que vi en mi sueño, ella de pequeña y por todas las cosas que tuvo que pasar. Mientras ella aún seguía mirando hacia abajo, me moví con lentitud y la habrase suavemente, ya que mi herida no me permitía hace mucha fuerza o moverme con libertad, ella se impresiono cuando hice esto pero no tardo nada en devolverme el abrazo.

-Dashie, sabes que siempre estaré a tu lado-dije mientras le daba un beso en la frente

-sabes que tu madre te ama mucho, y ese beso es de su parte-dije mientras aun la abrasaba y le decía esto al oído

Ella se movió un poco, de seguro no sabía cómo reaccionar ante lo que le dije, ya que era algo inesperado, y de alguna forma sentía como la confusión que tenía crecía.

-dijo que no te culparas de lo que paso, y que te ama-le dije para calmarte, dije específicamente lo que me dijo ella-tienes una buena madre Dashie, aunque sintieras que ella te abandono… ella siempre ha estado a tu lado-le dije lo que había pensado, no era una invención mía si no, que era la pura verdad

Ella simplemente no dijo nada y me abrazo con más fuerza, mientras llevaba su cabeza a mi pecho y comenzaba a llorar, podía sentir como alguna de sus lágrimas me tocaban. Ella en si es fuerte, se preocupa por los demás y siempre deja de lado su dolor por el bien de todos, pero incluso los más fuertes alguna vez tienes que llorar y yo podía ver eso en ella, eso sin duda no lo haría con cualquiera, dejar salir todo lo que sentía, dejar salir sus sentimientos y dolor.

-Dashie he… podido ver algo de tu pasado… y me duele mucho el saber lo que pasaste… lo dura que fuiste contigo misma… y que estuvieras sola por tanto tiempo-dije mientras alguna lagrimas salían de mis ojos, ya que en verdad cuando vi todo aquello me dolió hasta lo más profundo de mi corazón

-…gracias… Enllel…-dijo mientras aun lloraba

-solo recuerda, que siembre estaré aquí-

Estos momentos eran muy emotivos, pude comprender mejor a Dashie y varias cosas que había vivido, todo lo que tuvo que pasar, y ahora pudo dejar salir todos esos sentimientos reprimidos, prefería que hiciera eso a que llevara todo el dolor que sentía en el fondo de su ser.

Luego de varios minutos nos levantamos, ella me ayudo ya que aún no podía hacer sin ayuda, seco sus lágrimas con uno de sus cascos y entramos dentro del hospital, de la misma manera que salimos. Al ir yendo hacia mi habitación junto a Dashie, con lentitud, nos topamos con dos guardias que estaban viniendo hacia nosotros.

-disculpen, ¿ustedes son Rainbow Dash y Enllel?-nos preguntó el guardia, que portaba una armadura plateada

-sí, somos nosotros, ¿Por qué lo preguntan?-pregunto Dashie desconcertada

-la princesa Celestia nos envió para llevarlos a Canterlot-nos dijo el guardia

-¿Canterlot? ¿Qué pueden querer las princesas?-pregunto en voz baja, aunque pude oírla

-está bien, iremos. Aunque Enllel aún se encuentra lastimado-dijo mientras me miraba, y yo estaba apoyado contra la pared, ya que no me podía mantener en pie sin algo de ayuda

-por eso mismo nos dio esto-dijo el segundo guardia, que era un Pegaso al igual que su compañero, mientras sacaba un pequeño frasco con un líquido violeta claro y me lo entregaba-dijo que lo bebieras lo más antes posible, eso ayudara a sanarte-me explico

Lo tome con una de mis manos y con cierta desconfianza comencé a beberlo hasta la última gota, de un solo gran trago, por alguna razón lo que bebí tenía un leve sabor dulce lo cual era un poco raro, ya que al ser medicina tendrían que ser de mal gusto o amargo. Lentamente sentía como el dolor se iba y podía pararme erguido y sin necesidad de apoyarme en la pared o necesitar ayuda.

-¿te sientes mejor?-me pregunto Dashie, asombrada

-si… me sorprende la rapidez que tuvo en surtirme efecto-dije mientras ya no sentía ningún dolor o sensación rara

-ahora que estas mejor, podrían acompañarnos-dijo amablemente uno de los guardias

-claro-dije aceptando

-antes, debes ponerte algo-dijo Dashie mirando que llevaba puesto la ropa de hospital

Los dos fuimos a mi habitación, esta vez mas rápido ya que no me sentía mal, mientras los dos guardias iban detrás nuestro, aun pensaba que podrían querer las dos princesas con migo. Cuando nos acercamos a la habitación, abrimos la puerta y Dashie entro primero, se paró casi en ceso al ver lo que pasaba adentro, spit fire y soarin aún seguían besándose, desde que me había ido no sabía cuánto tiempo había pasado, pero ellos continuaban en lo suyo.

-consíganse una habitación-dijo Dashie en forma de broma y haciendo que ellos dos pararan

-ehh…-trato de decir spit fire, aunque no sabía que decir

-solo venimos por una cosas, ya nos vamos-dije entrando y buscando mis cosas, al verlos, ambos miraban hacia otros lados y estaban completamente sonrojados

Cuando tome mis cosas, me vestí rápidamente y mientras lo hacía pude ver que el vendaje que tenía en el pecho era muy grande, cuando estaba luchando no había podido ver el tamaño de la herida que mi hizo y de seguro era grande, solo me quedaba esperar a que me quitaran todo esto para poder ver, ya que tenía algo de curiosidad por mi herida aunque ni siquiera yo sabía él porque.

-ya nos vamos, y me alegra que ya ellas despertado soarin-dijo Dashie mientras yo me iba acercando- y traten de no divertirse mucho-dijo picaronamente

- s-sí, cuídense los dos-dijo soarin nervioso por la situación, y despidiéndose de nosotros

Salimos por la puerta y la dejamos cerrada, no queríamos meternos en asuntos que no nos concernían, y ya con todo listo seguimos a los guardias a través del hospital que no era muy grande, hasta que salimos de este y afuera había una especie de carruaje, muy elegante, y los guardias se colocaron delante de este, amarrándose una correas alrededor del cuerpo.

-suban-dijo mirando la parte trasera, que tenía una especie de asiento grande, en que yo y Dashie nos sentamos, y era muy cómodo

Lentamente los dos guardias comenzaron a tomar impulso, hasta que luego de algunos metros levantaron vuelo junto con nosotros detrás, no sabía que tan difícil era tener que, por así decirlo, tirar de este carruaje ya que se veía muy pesado y agregándonos a nosotros la dificultad era más grande, aunque preferí disfrutar de este paseo y despeje un poco mi mente, centrándome en Dashie y en el paisaje que estábamos viendo, ya que cuando tomamos vuelo llegamos al final de la nube y comenzamos a bajar de esta, dejando atrás a Cloudsdale y mirando con gran asombro los grandes bosques, caminos montañas, las praderas, los ríos e incluso algunas pequeñas nubes. Todo esto era una excelente vista que era magnifica, yo estaba completamente sorprendido y emocionado, obviamente Dashie no está igual que yo, porque de seguro ella ya había hecho esto varias veces pero igualmente me daba una gentil sonrisa mientras apreciaba todo junto a mí.

Luego de varios minutos de vuelo, que pude disfrutar ya que al ir bastante rápido podía sentir el viento en mi rostro, que era una sensación muy agradable, superamos unas montañas y pudimos observar el gran castillo de Canterlot, debía admitir que se veía muy bien para ser un castillo tan antiguo, no sabía mucho de la historia de Equestria, solamente lo que Dashie me había dicho una vez. Me sentía un poco ansioso por conocer a las dos princesas, por lo que me había dicho en el pasado ya las había conocido, pero por lo que me había sucedido en aquella tormenta, no recordaba nada aunque cuando Dashie me conto lo que habíamos pasado sentía una gran alegría. Pero ahora debía conocerlas nuevamente, y ver cómo eran en persona.

A medida que nos íbamos acercando, el castillo que era algo pequeño a la distancia se hacía cada vez más grande, y al ir volando los guardias ascendieron nuevamente y pudimos sobrepasar las grandes murallas de este, y cuando estábamos dentro pude ver una gran ciudad llena de toda clase de ponys en sus labores cotidianas, en su gran mayoría ponis muy elegantes y que parecían muy refinados, había muchas casas tiendas e incluso mansiones, desde aquí arriba se tenía una vista muy amplia de toda la ciudad.

-ya estamos cerca, prepárense para que aterricemos- dijo uno de los guardias mirando hacia atrás

Yo me acomode bien, y me prepare para aterrizar agarrándome de lo único que pude, de Dashie.

-¿qué haces?-pregunto confundida y sonrojada

-solo quería abrazarte-dije mientras la abrazaba con cuidado, yo sabía que aunque estuviéramos juntos desde hace ya tiempo, ella no era de hacer esta cosas y lo sabía bien, aunque me gustaba hacerla sonrojar, se veía más tierna de esa manera.

Comenzamos a descender hasta tocar el suelo y aterrizamos con bastante suavidad, cosa que no me esperaba pero estuvo bien, al darme cuenta estábamos en frente de un gran edificio, casi en el centro de la ciudad, que seguramente era el palacio real, fuera había muchos guardias, con armadura plateadas y doradas, varios portaban algunas lanzas y espadas, y todos estaban custodiando el castillo, eran alrededor de siete guardias, no eran muchos pero aun así eran un poco, no se… extraño.

Cuando el carruaje se detuvo por completo, nos bajamos de este y se nos acercaron dos guardias, que lucían un poco distinto de los demás, los miramos un poco sin entender del todo.

-sigan nos por favor-dijo uno de los dos, mientras se daban la vuelta y entraban en el palacio

Nosotros, con algo de confusión, los seguimos adentro atreves de la gran puerta que estaba en la entrada con esos guardias custodiándola, al entrar vi muchos adornos y cuadros muy elegantes, junto con muchos detalles muy finos como columnas talladas y otras cosas en las paredes y el techo, había muchas cosas y también varios guardias dentro, al menos uno o dos rondando los pasillos que alcanzábamos a ver, mientras los seguimos atravesamos una gran puerta dorada, y pudimos ver un grandes trono allí, en el no había nadie cosa que era un poco extraño. Los guardias siguieron caminando, por las grandes ventanas que tenía todo el palacio se podía notar que la noche estaba muy cerca, casi todo estaba oscuro y en el palacio se prendieron algunas luces, era extraño esto.

-hola Rainbow Dash, Enllel-dijo una alicornio con los colores de la noche alegre, mientras su crin se movía sola y tenía una cutie mark de una media luna

-hola princesa luna-dijo Dashie mientras le hacía una reverencia y yo hice lo mismo, junto con algunos guardias que estaban al lado del trono

-¿Cómo te sientes Enllel?-me pregunto amigablemente

-me siento mejor, gracias-le respondí con una sonrisa

-por cierto princesa, ¿porque nos llamaron a Canterlot?-le pregunto Dashie

-son por algunas cosas de la que nos hemos enterado, y descubierto- nos explicó ella gentilmente

-¿cómo cuales exactamente?- pregunto curiosa Dashie y a la vez confundida

La princesa luna se dio la vuelta y comenzó a caminar por una puerta, por el mismo lugar por donde vino-que esperan, síganme-dijo con una sonrisa mientras nos miraba después de decir eso, volvió a mirar hacia adelante

Aun con mucha intriga, nosotros dos la seguimos por la misma puerta por donde fue, nos parecía muy raro que todo esto fuese tan misterioso, por su forma de actuar me llevo a pensar que había hecho algo malo y tendría que pagar las consecuencias, lo aria sin dudarlo mientras no le impartieran parte de la culpa a Dashie, en ese caso no sabría cómo actuaria, ya que ella era inocente de cualquier cosa que yo hubiera hecho.

-esperen un momento aquí, tengo que atender un asunto importante-dijo aún muy amablemente

Cuando me di cuenta, la princesa camino hasta un balcón, que estaba prácticamente al lado del pasillo donde estábamos, cuando se acercó a este se elevó un poco del suelo mientras hacía brillar su cuerno con intensidad de un color violeta claro y oscuro al mismo tiempo, y cuando me percate de lo que estaba pasando, la luna estaba siendo elevada hasta el punto más alto en el cielo nocturno, dando lugar a la bella noche que vallaba todo los alrededores por la luz de la luna, quede muy impresionado ante lo que acababa de ver, una de las cosas que más me gustaba ver y me hacía sentir bien con migo mismo, era ver la tranquila y bella noche, aparte de poder pasar buenos momentos con Dashie, y sabía que ver la noche era algo que nos unía a mí y ella.

Cuando la princesa luna termino de levantar la gran luna en el cielo nocturno, volvió a descender hasta tocar el suelo y su cuerno dejo de brillar, entro por el mismo lugar y siguió caminando hacia adelante, sin antes darnos una gran sonrisa por su parte, yo en verdad no entendía nada de lo que estaba pasando, y la princesa no nos había dicho nada al respecto, cuando llegamos al final del pasillo y pasamos por una puerta, ella se detuvo y nos abrió la puerta que estaba allí.

Me detuve antes de entrar a la puerta y Dashie se dio cuenta inmediatamente de esto-princesa… estoy en problemas… por lo que hice-dije sin mirarla, y con algo de dificultad de prenuncias esas palabras

-¿a qué te refieres?-pregunto confundida

-todo esto… lo veo muy extraño… y por lo que paso… no sé, siento que hice algo malo-dije pensado en lo que paso antes, y sintiéndome con algo de culpa

-estoy enterada de lo sucedió, y de verdad me sorprende tu valor-dijo con una sonrisa de confianza

-¿Qué quiere decir con eso princesa?-le pregunta Dashie sorprendida y confundida

-bueno, al grifo que venciste era un criminal buscado en varios reinos, por delitos muy graves y que no tienen perdón, era conocido por su gran fuerza y velocidad que uso para hacer daño a muchos en los lugares que estuvo-nos explicó ella y al escucharla pude tranquilizarme y la culpa que sentía se fue

-aunque debo decirte Enllel… que después de lo que paso en ese lugar, me alegra de que no allá pasado algo peor-dijo de tal manera que me dio felicidad oírla decir eso-pero debo decirte esto… luego de que vencieran a ese criminar, las heridas que tenía eran muy serias y…-dijo muy seriamente y dando pautas al decir lo que paso

-¿y que le paso?-dijo Dashie, queriendo saber lo sucedido

-bueno… el cuándo recupero el conocimiento, se levantó y comenzó a golpear a los guardias que lo estaban atendiendo, y por las heridas que tenía no duraría mucho, pero logro tomar un arma de uno de los guardias e intento matar a uno. Los demás no tuvieron opción y lo rodearon, clavando sus espadas en él y acabando con su vida-nos explicó ella con la mirada agachada

Yo y Dashie quedamos muy sorprendido ante lo que nos acaba de decir la princesa, era muy impactante saber que después de lo que le hice, aun allá tenido la fuerza para poder oponerse a los guardias y tratar de matarlos, para hacer algo así y seguir debía de ser un completo loco, pudo haber usado su fuerza para el bien pero decidió usarla para el mal. En cierta forma me alegraba un poco que alguien como él, ya no estuviera vivo para hacer seguir sufriendo a los demás, pero por otro lado una muerte es una muerte y no era motivo para festejar.

-deberían descansar un poco, ya es tarde-dijo la princesa mientras nosotros entrabamos atreves de aquella puerta y veíamos una gran habitación, con muchos lujos reales-esta habitación es para huéspedes, espero que sea cómoda y de su agrado, buena noches- dijo feliz antes de salir del cuarto, cerrando la puerta con su magia

Yo y Dashie no teníamos nada que decir, aun estábamos impactados por lo que la princesa nos dijo, ella ya tenía mucho en que pensar y escuchar esto no era necesario para ella, pero por alguna razón tenía un buen y mal presentimiento sobre algo que ocurriría y sería muy pronto. Nos acostamos en la gran cama que tenía esa habitación, nos tapamos y ella se dio la vuelta mirando hacia la puerta, sabía que quería estar sola en ese momento para poder pensar, pero simplemente no podía hacerlo, me acerque más a ella y la abrace, colocando mi frente en su cabeza, no quería dejarla sola en momentos como estos, y de alguna forma sabía que ella también podía sentir que algo malo venia. No dijimos nada, pero pude sentir como coloco ambos casco sobre mis manos y nos quedamos en esa posición hasta que nos quedamos dormidos.

Al día siguiente, comenzaba a despertarme abriendo lentamente mis ojos, y lo primero que note es que Dashie estaba abrazándome y yo a ella, mientras aun dormía, no sabía a qué hora de la noche hizo esto pero era reconfortante el saber, que ella sabía que no la dejaría sola ni ella a mí.

-despierta Dashie, ya es de día- dije acariciando su rostro

Ella con un poco de esfuerzo comenzó a abrir sus ojos, y al verme a mi comenzó a sonrojarse y me dio una muy alegre sonrisa, y yo hice lo mismo.

-¿dormiste bien?-pregunto gentilmente Dashie

-como nunca antes-respondí alegre

Los dos miramos la luz del sol que entraba por la ventana, y nos levantamos con unas grandes sonrisas en nuestros rostros. Después de hacerme, salimos de la habitación y nos dirigimos al comedor del castillo, al menos eso me había dicho Dashie, mientras caminábamos yo aún seguía apreciando todas las obras de arte que habían por todo el castillo, eran un deleité tan solo verlas, además de que algunas mostraban las historia de Equestria. Al seguir caminando y encontrar a varios guardias que custodiaban algunas cosas y otros patrullaban por los pasillos, llegamos al gran comedor donde ya estaban desayunando las dos princesas, nos acercamos y nos sentamos cerca de ellas, pero antes las saludamos con una reverencia real.

Comenzamos a desayunar tranquilamente, y mientras lo hacíamos hablábamos sobre muchas de las cosas que habían pasado antes y ahora, me entere con más detalles sobre muchas de las cosas que había hecho en el pasado, y en él nos había preguntado porque actuaba como si no las conociera, y Dashie les explico sobre lo que había sucedido aquel día, sin entrar en cosas específicas de ese momento, y ellas quedaron sorprendidas por lo que Dashie les había contado, nunca se esperaron que en ese tormenta yo allá desaparecido y después de todo eso, aun siguiera normalmente como si nada hubiera pasado.

-en verdad eres muy fuerte, no solo por las cosas que hiciste, si no por lo que has pasado y sigues adelante-dijo las princesa Celestia, que tenía un pelaje blanco y una crin con algunos colores como el arco iris pero muy claros

-sí, pero yo no sariá nada sin Dashie, ella es la que me inspira a seguir el día a día-dije con muchas honestidad y felicidad

-por cierto Enllel, hay algo que debemos mostrarte-dijo la princesa Celestia

-¿Qué será?-pregunte curioso

-ya lo veras-dijo dejando todo con un misterio

Luego de varios minutos, terminamos de desayunar, y mientras esos minutos pasaron hablamos de muchas cosas, historia, anécdotas, y muchas cosas más en la que me pude enterar sobre cosas que tenía que saber, ya que eran muy obvias. Los cuatro nos levantamos de la mesa y seguimos a la princesa Celestia y luna, pasando por algunos pasillos y corredores hasta que llegamos a un lugar muy especial, parecía un gran salón que era muy largo y estaba muy bien iluminado, tenía varios ventanales con muchas imágenes en ellos, parecían muy antiguos y con grandes historia que contar en ellos, aunque al ir viéndolos mientras caminábamos, uno en particular que llamo mi atención. Ese ventanal tenía unos cuantos colores, celeste claro, violeta y blanco, por alguna razón me recordaban a los colores del invierno, y en el centro de este había una gran flor y envés de pétalos tenía una especie de copo de nieve y en los extremos, algo parecido a estrellas, simplemente esto era muy bello.

-veo que esto te gusta-dijo la princesa luna

-si, por alguna razón me agrada verlo-dije contento-¿esto tiene una historia verdad?-le pregunte con curiosidad

-si la tiene, pero es muy larga. Solo te diré que tiene algo que ver con mi primera amiga-dijo mirando el gran ventanal con muchas alegría y melancolía al mismo tiempo

Aunque quería saber sobre esta obra de arte, y sobre la historia que tenía, decidí dejarlo para otro momento ya que la princesa luna, podría ponerse triste por la manera que vio el ventanal cuando le pregunte sobre ello, seguimos caminado hasta que nos detuvimos casi al final del salón, y pude ver que uno de los ventanales estaba cubierto por una gran cortina.

-bueno, velo aquí, espero que te guste-dijo la princesa Celestia, mientras con su magia hacia que la cortina callera el suelo, dejándonos ver lo que había

No sabía que decir, era muy sorprendente lo que estaba bien-esto… ¿es para mí?-fue lo único que pude decir, ya que estaba asombrado

Ante mi estaba un gran ventanal, que en él se podía apreciar una imagen en que aprecia yo, portando una gran espada con varios colores en ella y con armadura plateada con algunos otros colores, mirando hacia adelante mientras empuñaba la espada, y detrás podía ver a todas las chicas y también a las princesas.

-después de lo que hiciste aquel día, era lo menos que podíamos hacer por ti-dijo la princesa luna mientras se me acercaba con una gran sonrisa

-gracias, de verdad lo aprecio-les dije a ambas, con una sonrisa en el rostro por lo que me acaban de dar

-ahora eres parte de la historia de Equestria, gracias por tus grandes servicios y sacrificios Enllel, has hecho mucho por el reino y te estamos eternamente agradecidas-dijo la princesa Celestia inclinando un poco ante mí, con un gesto de gran agradecimiento

-gracias princesas-les dije, haciendo la misma reverencia que ellas

Luego de eso, las princesas nos dejaron libres, y con Dashie decidimos dar un paseo por Canterlot para ver todo lo que la ciudad podía ofrecer. Visitamos muchas tiendas y otros lugares de gran entretenimiento, todo era muy entretenido y genial, y con Dashie asiéndome compañía todo era aún mejor.

Pasaron muchas horas, nos divertimos mucho en la ciudad, y pudimos vivir nuevas experiencias y ver cosas muy entretenidas, cuando vimos que el sol nuevamente estaba bajando volvimos al castillo, seguramente al día siguiente regresaríamos a Ponyville, y por lo menos pudimos disfrutar la ciudad solo yo y ella.

Cuando volvimos al castillo, ya era casi de noche, y llegamos justo a tiempo para que pudiéramos cenar junto a las princesas, durando todo ese tiempo solo hablamos de muchas cosas que habían pasado, pude escuchar historia de ellas y sus experiencias, era entretenido escuchar todo lo que tenían que contar sobre lo que vivieron y sobre las cosas que han hecho. Cuando terminamos, nos retiramos ya fatigados por todo lo que habíamos hecho en el día, yo y Dashie nos fuimos directo a nuestra habitación, pero antes de entrar le dije que tenía que hacer algo, tenía una sensación muy rara, y ella solamente acepto sin preguntar y entro, yo mientras comencé a caminar por el castillo, guiado por la sensación que tenía, hasta que después de caminar por varios minutos sin encontrar a nadie, logre llegar a una especie de balcón con alguien allí mirando el cielo nocturno, me le acerque con lentitud y pude ver que era un guardias, pero no de los guardias regulares si no de un rango más alto por la armadura que llevaba, por alguna razón sentía algo extraño que provenía de él, era tristeza y culpa.

Cuando estaba más cerca, este volteo a verme- oh eres tu Enllel-dijo este guardia, que al verlo mejor era el padre de Dashie

-¿qué hace aquí?- pregunte inofensivamente, mientras me le acercaba y miraba la noche cerca de el

-sabes… es curioso lo que le puede pasar a alguien descuidado-dijo aun mirando hacia adelante

-¿a qué se refiere?-pregunte sin comprenderlo

-he descuidado todo lo que significaba algo para mi… (Suspiro) como extraño a mi amada, aún recuerdo cuando la conocí-dijo esto con una sonrisa en el rostro-ese fue uno de los mejores días de mi vida, y… cuando nació mi pequeña hija…-paro de hablar y se podía ver algunas lágrimas caer por sus ojos-tuve que haber estado hay con ella-dijo con un tono de vos distinto-Enllel, podría decirme donde está ahora-dijo mirándome a los ojos, mientras las lágrimas aun salían de sus ojos y podía ver lo arrepentido que estaba

-sí, sígame-dije mientras comenzábamos a caminar a la habitación de Dashie

Mientras lo guiaba, aun podía sentir su dolor, todas las piezas comenzaban a encajar y me di una idea de lo que paso entre él y Dashie. Al llegar, abrí con lentitud la puerta, viendo que Dashie estaba ya dormida, mirando hacia la puerta.

-¿quiere que la despierte?-dije en voz baja

Él no me respondió nada, y entro en la habitación como si nada, caminaba lentamente hacia donde estaba ella y podía ver que le costaba un poco caminar.

-lo siento tanto… espero que algún día… puedas perdonarme-dijo su padre, mientras se le acercaba y acariciaba la crin de Dashie, mientras se podía ver que algunas de sus lágrimas caían en esta

-mi pequeña Dashie… se fuerte por mi…-cuando termino de decir esto, le dio un pequeño beso en la frente, y una de sus lágrimas callo justo en el rostro de Dashie, haciendo que ella abriera un poco los ojos, y vio por un breve instante a su padre, pero aún tenía mucho sueño y se quedó dormida nuevamente

Cuando termino, retrocedió y se me acerco, aun lucia muy triste y con uno de sus cascos seco sus lágrimas y recupero la compostura, no entendía el porqué de esto y por qué ahora, era un tanto confuso.

-por favor, cuídala por mí y dale todo lo que yo no pude darle-dijo muy seriamente y mirando directamente a mis ojos

-tiene mi palabra-le respondí con la misma seriedad que el tenia

-toma esto, no lo abras hasta que sea necesario-dijo mientras sacaba una carta de su armadura, y me la entregaba

-confió en ti muchacho-dijo antes de irse, con una leve sonrisa en su rostro

Entre a la habitación, cerré la puerta y escondí la carta donde Dashie no pudiera encontrarla, me daba curiosidad el saber que tenía dentro, pero él dijo que no la abriera hasta que el momento fuera necesario, era raro pero le di mi palabra que no la abriría, con algo de cansancio y sueño, me acosté lentamente en la cama y me quede dormido muy rápidamente.

Al día siguiente, podía sentir como alguien me movía lentamente y me susurraba, haciendo que finalmente me despertara. Mire quien era el que me despertó, y resulto ser la princesa luna, me susurro que la siguiera y con lentitud me levante y la seguí, viendo que ya era de día pero Dashie un seguía dormida.

Cuando salimos de la habitación y cerramos la puerta, seguimos caminando un poco y nos alejamos de la habitación, al girar en uno de los corredores estaba parada la princesa Celestia con ojos vidriosos, por haber llorado tanto.

-¿qué sucede princesa?- dije sobando mis ojos para tratar de quitarme el sueño

-Enllel… tiene que ver esto… no puedo decírtelo con palabras-la seguí y entramos a una habitación que estaba cerca de allí

Al entrar, ellas encendieron las luces, y en medio de la habitación pude ver al padre de Dashie, en un ataúd abierto, con los ojos cerrados y una leve sonrisa, la misma que tenía la noche anterior.

-¿Qué significa esto?-dije sorprendido y aterrado

-…murió Enllel…-me respondió la princesa luna, mientras algunas lágrimas salían de sus ojos

-¿Cómo?-pregunte, mientras me le acercaba, sin saber cómo reaccionar

-el tenia, hace ya mucho tiempo, un problema en su corazón. Nosotras hacíamos lo posible por sanarlo, pero no pudimos, esto fue inevitable-respondió Celestia con una voz de verdadera tristeza

-¿Cómo le diré esto a Dashie?-dije en voz baja mientras una lágrima salía de mi ojo y llegaba hasta el cuerpo sin vida de su padre

-¿quieres que le digamos nosotras?-dijo la princesa Celestia

-no, se lo diré yo-dije mientras comenzaba a caminar y salir de aquel cuarto, y fui directo a mi habitación

Al entrar Dashie aún seguía dormida, muy relajada y calmada, era muy duro darle esta noticia, pero tenía que hacerlo. Me le acerque a su cama, donde ella estaba durmiendo, y me senté a su lado, trataba de pensar en las palabras para decírselo de la manera menos directa posible, pero no halle ninguna.

-despierta Dashie-dije moviéndola suavemente, y haciendo que ella abriera los ojos

-hola Enllel-dijo con un pequeño bostezo, y mirándome los ojos-¿porque lloras?-dijo al darse cuenta que aun tenia lágrimas en los ojos

-Dashie, no sé cómo decirte esto…-dije titubeando

-solo dilo-dijo un tanto preocupada

-Dashie… el… el murió-dije sin poder verla directamente a los ojos

-¿quién?-me pregunto confusa

-… tu padre Dashie…- dije mientras aun algunas lágrimas caían de mis ojos

Ella guardo unos segundos de completo silencio, para luego darse cuenta de lo que había dicho, miro hacia abajo sin que pudiera verla a los ojos, y algunas lágrimas salieron de sus ojos, al ver esto lo mejor que pude hacer era darle un abrazo, y ella sin dudarlo lo recibió y me devolvió el abrazo pero con más fuerza, mientras podía escuchar un leve llanto de su parte, yo sabía que ella quería a su padre, pero nunca se lo dijo directamente.

-anoche… soñé que él estaba aquí… y me daba un pequeño beso en la frente-dijo entre sollozos y lagrimas

-no fue un sueño Dashie, eso fue real-le explique

Luego de aquello, nos levantamos y salimos de la habitación, y fuimos directo a donde estaba el padre de Dashie, había muchas ponis allí, seguramente todos los que lo conocieron y lo apreciaban. Dashie solo se quedó parada junto a él, mirándolo con tristeza por un largo tiempo.

Unos días más tarde

Una vez que Dashie se recuperó de lo que había pasó, decidió que llevaríamos a su padre a un lugar muy especial, donde lo enterraríamos. Luego de algunas horas de viaje hacia Ponyville, llegamos y fuimos recibidas por la amigas de Dashie, todas compartían su tristeza y la reconfortaban para que se sintiera mejor. Luego de eso, con ayuda de dos guardias reales, llevamos el ataúd al lugar donde Dashie nos guiaba, no era muy largo el viaje, este lugar estaba muy alejado de Ponyville y al llegar pude ver él porque era especial, estamos en un lugar donde había cascadas de arco iris, era una maravillosa vista, seguimos moviéndonos y llegamos a una colina, en la que se podía ver todo el lugar desde allí, y había una pequeña lapida allí, que estaba bien cuidada. Dashie les dijo a los guardias que se fueran y que dejaran una pala, ellos sin más obedecieron los que ella les dijo.

Tome la pala y comencé a cavar un agujero al lado de la otra tumba, del tamaño que necesitábamos, y de lo que rápidamente me di cuenta es que esa otra tumba era de la madre de Dashie, ahora sabia porque eran tan especial este lugar para ella. Luego de una hora termine y con cuidado colocamos dentro el ataúd de su padre y lo enterramos con mucho respeto. Cuando termine Dashie se sentó al frente de las dos tumbas, mientras miraba hacia delante con una sonrisa en su rostro pero lágrimas en sus ojos, yo sin pensarlo me senté a su lado para hacerle compañía.

-Dashie, te puedo asegurar que el en verdad te quería, pero…-dije sin saber que decir en lo ultimo

-lo sé, yo también lo quería… espero que no allá muerto pensando que lo odiaba-dijo aun mirando hacia adelante, mientras una lagrima rodaba por su rostro hasta caer el asuelo

Me quede a su lado, observando el horizonte junto a ella, y mientras miraba, pude ver una especie de pequeño resplandor, un pequeño destello de duro unos segundos, y de la nada comencé a sentirme diferente, era como si algo estuviera dentro de mí, cerré mis ojos por un momento, y en mi cabeza pude escuchar una voz que me dijo, -por favor, déjanos hablar con ella-, cuando dijo esto, yo solo asentí con mi cabeza, y cuando volví a abrir mis ojos, estaba sentado, mirándome a mí mismo y a Dashie, mientras mis ojos tenía un resplandor blanco en ellos.

-mi pequeña Dashie-dijo mi cuerpo con una voz femenina, mientras se movía y abrazaba a Dashie, ya en ese momento supe que se trataba de su madre

-¿m-mama?-le pregunto Dashie, dándose cuenta de que no era yo

-si Dashie, soy tu madre… perdóname por no haber estado aquí… por todo lo que me he perdido junto a ti… todo lo que pudimos haber hecho como madre e hija-dijo llorando su madre, mientras de sus ojos salían lágrimas y aún estaban fuerte mente abrazadas

-mama… no tiene que disculparte… sé que no es tu culpa-dijo al borde de las lágrimas Dashie

-he visto cómo te has culpado por esto Dashie… y tampoco es tu culpa… pero, aunque yo no allá estado aquí… te has hecho muy fuerte y has seguido con la frente en alto, haciendo muy buenos amigos en el camino… estoy orgullosa de ti-dijo esto último viéndola a los ojos, y volviéndola a abrazar

-gracias mama-dijo ella con una sonrisa en su rostro

-Dashie… mi tiempo ya se está agotando… pero cuerda que siempre estaré aquí, y aquí-dijo mientras tocaba el pecho de Dashie, señalando su corazón y sus sentimientos, y su cabeza, señalando los recuerdos de ella

De pronto me vi obligado a cerrar mis ojos, y logre escuchar una voz en mi cabeza, -gracias por eso Enllel, cuídala bien por nosotros-, fue lo que logre escuchar y con lentitud abrí mis ojos, pudiendo escuchar el leve llanto de Dashie.

-todo está bien, tu madre nunca te va dejar sola-dije mientras la abrazaba, para reconfortarla

-si…-fue lo que logro decir antes de separarse con lentitud de mí, y seguir mirando hacia adelante

En ese momento, recordé la carta que le había dejado su padre a Dashie, este sería el momento del que él me había dicho cuando lo vi. Desde que volvimos de Canterlot lo había tenido con migo todo este tiempo, y ahora sería el momento para ver que decía esa carta.

-Dashie, tu padre me dejo una carta para darte, la noche anterior de su muerte-dije mientras buscaba en mi volvillo, y sacaba la carta-¿quieres que la lea?-le pregunte mientras sostenía la carta en mis manos

-si por favor-contesto ella aun mirando hacia adelante, mientras podía sentir como se levantaba una leve brisa del viento

Comencé a abrir la carca con mucho cuidado, rompiendo con delicadeza la parte superior de esta, y sacando todo lo que había dentro, mientras sostenía el sobre y un papel doblado que desplegué y tenía una foto entre este, se veían dos pegasos en algún lugar, sonriendo los dos mientras miraban a la cámara, pude distinguir que uno era el padre de Dashie y la otra Pegaso debía de ser su madre, debía decir que su madre era casi tan bella como su hija.

-mi pequeña Rainbow Dash, si lees esto es porque de seguro ya esté muerto. Escribí esta carta para poder decirte lo que no pude hacer en vida, porque sabía que simplemente no lo podía hacer, y no me merecía tu cariño o tu amor. Lamento no haber podido ser el padre que necesitaste cuando eras pequeña… lamento no haber estado hay cuando me necesitabas… lamento haber sido un completo idiota y no haber estado contigo… lo único que pude hacer, es verte crecer sin mí, ver todo lo que habías conseguido solo con tu voluntad y valor… a tus grandes amigos, que te han ayudado mucho… nunca te dije de esta enfermedad que tenía en el corazón, porque no era necesario decírtelo, y después de las decisiones que tome, es lo que me merezco… esto es lo mejor que puedo hacer por ti, te dejo la foto de tu madre, de seguro tú la atesoraras más que yo. Se fuerte hija, aunque no sirva de nada, siempre he estado orgulloso de ti, desde el momento en que te vi nacer… te quiero mi pequeña hija-termine de leer la carta, mientras le entregaba la foto a Dashie.

¿Qué les pareció?

Para hacer este capítulo en verdad estaba inspirado, por cierto si quieren hacerme alguna pregunta con gusto la responderé, sin más hasta la próxima y les agradecería que vieran mi página en Facebook "Sangre de Rainbow". SangreDeRainbow