Otro más nwn.
No pude evitar meterme con Sasuke uxu.
ºWelcome Homeº
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La puerta se abrió con el conocido crujir característico de la casa y lo primero que vio fueron los zapatos perfectamente colocados frente a él, además de las zapatillas correspondientes para que se colocara.
Se quitó los zapatos y metió los pies en las zapatillas.
Le llegó olor a comida y el estómago rugió. Llevaba mucho tiempo fuera del hogar. Demasiado para su gusto. Además, tenía hambre de muchas cosas.
Volver a casa implicaba eso.
Estuvo a punto de abrir la boca y anunciarse, pero se retuvo y miró fijamente hacia la entrada. Sakura era una buen ninja. Nunca tendría problemas en averiguar que alguien había entrado en su casa. Le extraño que no acudiera a darle la bienvenida como de costumbre. Especialmente, tras tanto tiempo sin verse.
Era natural que se lanzara contra él, que frenara como si quisiera asegurarse de que él le permitiría acercarse, y entonces, le echaba los brazos al cuello, colgándose para que él se inclinara y sus bocas se encontraran. Era algo íntimo y personal que Sasuke podía permitirse para ella. Aunque disfrutara haciéndola de rabiar muchas veces.
Por eso era extraño que ella no llegara a recibirle.
Caminó con cuidado hacia el interior de la casa, con la mano lista para en cualquier momento ir hacia un kunai si hiciera falta.
La voz de Sakura llegó desde el salón, algo distorsionada, como si estuviera susurrando algo a alguien. Pero no había más zapatos en la entrada. Estaba sola.
Se asomó rápidamente, echando un rápido vistazo.
Por lo que pudo ver, estaba sentada en el sofá, con las piernas levantadas y la mirada clavada en la televisión. Por un instante, pensó que estaba mirando la televisión, y que, como muchas otras personas hacían, estaba hablando con ella. Así pues, dio un paso al frente, dispuesto a hacerse notar.
Pero algo le hizo detenerse.
Sakura le nombró, no del modo que alguien que saluda a otra persona o con ese tono que finge no haberte visto, esperando que saludaras. Si no del modo anhelante qué él también reconocía. Por un instante, temió no estar escuchando bien, así que entró un poco más. Sakura continuó sin percibirle.
Escuchó el sonido de algo raro, un leve tintineo. Sakura levantó la mano que mantenía entre sus piernas, llevándola hasta su boca. Lentamente, se lamió los dedos, uno a otro, sensual. Demasiado para estar a solas, sopesó. Pero estaba completamente seguro que solo estaban ellos en la casa.
La vio descender luego de haber chupado la mano y de nuevo, jugar con sus dedos en ese lugar. Sasuke no podía ver del todo bien por culpa de los cojines. Pero la forma en que ella gemía y suspiraba le daba la sensación de que por muy mal camino no iba.
Su mujer estaba masturbándose. Sola. En el sofá donde muchas veces habían teniendo sexo descabellado. Con gemidos completamente sexys y una pose realmente sensual. Y… mierda. Sí. Su entrepierna reaccionó a ella.
Por un instante pensó en aquel dichoso mensaje que Naruto le envió. Como si a él le importara la vida sentimental del susodicho.
Ey, Teme, teme. Tengo a Hinata que la he pillado masturbándose en el sofá, ¿Qué hago?
Sasuke se dio cabezazos contra un árbol una semana aproximadamente. Nunca respondió al mensaje y fingió no haberlo recibido. Tampoco preguntó por el resultado.
Quizás debió de hacerlo. Porque en ese momento estaba experimentado lo mismo.
Sakura ejerciendo su placer ahí mismo, sucumbiendo a ello, restregando sus dedos ansiosa por la boca, como si esperase que aquella extensión de su cuerpo fuera su…
—Sa… Sasuke-kun— gimió en un suspiro.
Si bien siempre le había dado clases de paciencia a Sakura, tachándola de impaciente algunas veces y de no saber controlar sus emociones, en ese momento era él quien no podía más. Se presentó junto delante de ella justo cuando volvía a suspirar y…
A él se le cayó el pajarito feliz en un momento.
Sakura le miró con sus grandes ojos verdes con sorpresa y un leve deje de culpabilidad. Sasuke cerró la boca, tragando.
—Bienvenido a casa, Sasuke-kun— murmuró ella retirando la mano de entre sus piernas…
…donde un bote de Nocilla descansaba.
Chocolate. Ella tenía la boca llena y los dedos.
—¿Por qué me has nombrado antes?
Sakura enrojeció.
—Ah. Es que… estaba recordando que tenías que llegar a casa. Te echaba de menos y…
Sasuke, derrotado, se arrodilló entre las piernas de ella, rodeándole la cintura con su único brazo.
—Estoy en casa.
Sakuno le puso una mano en el hombro, sonriendo y besando su nuca.
—Bienvenido.
Espero no se les antojara Nocilla xD.
¡Nos vemos mañana con Eyes!
