Los derechos de autor de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling

-El siguiente capítulo se llama:El Príncipe mestizo

Snape se tenso ante el titulo. No solo sentía curiosidad por saber como ese mocoso había sabido de su sobrenombre en aquella época, sino que también estaba furioso, aunque no sabia concretamente porque.

El resto solamente veía el titulo como una explicación al titulo del libro.

Harry y Ron encontraron a Hermione en la sala de común en ayunas la mañana siguiente. Esperando algo de apoyo su teoría, Harry no perdió el tiempo en decirle a Hermione qué había oído decir a Malfoy en el Expreso de Hogwarts.

Ron, quien en el presente si creía que Malfoy era un Mortifago, anticipo la respuesta del Ron del futuro antes de que su padre lo leyera.

Pero obviamente se estaba luciendo con Parkinson ¿No es cierto?— dijo Ron rápidamente antes que Hermione pudiera decir otra cosa.

Ojala fuera eso pensó Draco amargamente. Pansy se sintió alagada, ya que se lo creyó un poco.

-Pues bien-ella dijo sin certeza-, no sé... sería como que Malfoy quisiese parecer más importante de lo que es... pero esa es una mentira grande para decir...

-Exactamente-dijo Harry, pero no podría ahondar más en el tema, porque muchas personas estaban tratando de escuchar su conversación, sin mencionar el que se quedaran con la mirada fija en él y cuchicheando detrás de sus manos.

-¡¿Es que acaso no tienen vida?!-exclamo Harry, furioso. Los estudiantes lo miraban asustados. Eran consientes de que Harry era bastante irritable, pero no se esperaban sus explosiones.

-Es grosero apuntar-Ron lanzó un chasquido a un particularmente pequeño niño de primer año, que se unía a la cola para entrar por el hueco del retrato. El niño, quien había estado mascullando algo acerca de Harry detrás de su mano con su amigo, inmediatamente se puso rojo y salió corriendo por el agujero, alarmado.

-Amo ser de sexto año-dijo Ron sonriendo.

-Aun no lo eres. Sigues en quinto-dijo Hermione entre burla e impaciencia.

-No importa. En el libro soy de sexto. Eso debe contar de algo-respondió Ron, que seguía sonriendo, satisfecho de si mismo, a pesar de que en realidad no había hecho nada.

Ron rió disimuladamente.

-Amo estar en sexto año.

Algunos rieron por la coincidencia de las frases.

Y vamos a tener tiempo libre este año. Períodos enteros donde podremos sólo sentarnos y relajarnos.

Hermione lo miro mal.

-El que hallan pasado los T.I.M.O.S no significa que debamos relajarnos-empezó la chica-. Debemos empezar a estudiar para los E.X.T.A.S.I.S.

Tanto Ron como Harry pusieron cara de incredulidad (en realidad todos pusieron caras de incredulidad, incluso los profesores). Ginny sonrió divertida, pero se le borro la sonrisa cuando se acordó de que el próximo año tendría que presentar los T.I.M.O.S

-Pero Hermione, falta un año…-empezó a replicar Harry, pero la chica lo interrumpió.

-Eso no importa. Si realmente quieres aprobar los exámenes debes darle mas importancia a estudiar…-inicio una larga perorata acerca de la importancia de estudiar, que, si no fuera porque el Sr. Weasley siguió leyendo, se habría extendido aproximadamente 30 minutos.

-¡Vamos a necesitar ese tiempo para estudiar, Ron!-dijo Hermione, mientras caminaban por el corredor.

-Sí, pero no hoy,' le dijo Ron-. Hoy va a ser un día de descanso, calculo.

-No debería confiarse tanto, Sr. Weasley. Si lo hace, corre el riesgo de llevarse una fea sorpresa.

-¡Basta!-dijo Hermione, tomando de un brazo e interrumpiendo a un chico de cuarto año, que trataba de lanzar tras ella un disco verde lima que tenía en su mano-. Discos con Colmillos están prohibidos, entrégalo-le dijo ella severamente.

-Prefecta perfecta-dijeron casi todos los estudiantes. Incluyendo a Sirius, claro.

Remus sonrió. A veces Hermione le recordaba a Lily.

-En serio, Hermione, no le quites lo divertido a la vida-dijeron los gemelos al mismo tiempo.

La chica se ruborizo un poco, pero no estaba arrepentida (además de que en realidad ella no había hecho nada)

El niño, frunciendo el ceño, entregó al disco que tenía bajo su brazo, y salió corriendo tras sus amigos. Ron esperó a que desapareciera, y luego jaló al disco que estaba en los brazos de Hermione.

-Excelente, siempre he querido uno de estos.

La Sra. Weasley miro mal a su hijo, quien no lo noto, ya que se estaba riendo.

La queja de Hermione fue ahogada por una fuerte y nerviosa risa; al parecer, Lavender Brown había encontrado el comentario de Ron altamente divertido.

Lavender le envió una coqueta mirada a Ron. Este se sonrojo hasta las orejas, pero tenia una nerviosa sonrisa. Pero nadie pudo no notar las hondas de celos que enviaba Hermione.

Ella continuó riéndose al pasar a su lado, mirando hacia atrás a Ron sobre su hombro. Ron se vio bastante satisfecho consigo mismo.

Hermione intento lanzarle una mirada significativa a Ron, pero el. Al verla, pregunto:

-Hermione, ¿Te sientes bien? Tienes la mirada algo…extraña.

Hermione se volteo bruscamente, pegándole a Ron con el cabello. Ron miro a Harry como diciendo "¿Quién las entiende?". Harry y Ginny se miraron, adivinando el pensamiento del otro: Pero que ciego es…

El techo del Gran Salón estaba de un azul sereno y veteado con difuminadas nubes, igual que el cielo visible a través de las altas ventanas. Mientras comían avena, huevos y tocino, Harry y Role contaron a Hermione sobre su vergonzosa conversación con Hagrid la tarde anterior.

Eso hizo que los chicos recordaran a Hagrid y del hecho de que aun no había vuelto al Gran Comedor. Estaban muy preocupados, pero el no podía salir del castillo, y ellos no podían perderse la lectura, así que acordaron que si para el final del capitulo, el no regresaba, ellos mismos lo irían a buscar. Pero fuera como fuera ellos tenían que disculparse.

-¡Pero él no puede pensar realmente que continuaríamos con Cuidado de Criaturas Mágicas!-dijo Hermione afligida.

-Pues… es que ustedes se esforzaban mucho en sus clases-dijo Neville, quien antes creía que a ellos les gustaba Cuidado de la Criaturas Mágicas.

-Lo hacemos solo por Hagrid-respondió Harry-. Pero no es una de mis clases favoritas.

Ron y Hermione asintieron, de acuerdo con el. Algunos se mostraron un poco molestos (incluido Chalie), ya que Cuidado de las Criaturas Mágicas era una se sus clases favoritas.

Digo ¿Cuándo alguno de nosotros mostramos... ya saben... algún entusiasmo?

-¿Así es no es cierto?-dijo Ron tragándose completamente un huevo frito entero-. Fuimos los que hicimos el mayor esfuerzo en las clases, porque nos cae bien Hagrid. Pero piensa que nos gustó esa estúpida clase.

Los antes mencionados miraron fijamente a Ron, intimidándolo bastante.

¿Creen que alguien vaya continuar con ella para los E.X.T.A.S.I.S?

-Yo lo haré-dijeron varios estudiantes a la defensiva.

Ni Harry ni Hermione contestaron; no había necesidad. Sabían perfectamente que nadie en su año querría continuar con Cuidado de Criaturas Mágicas. (N.A: esa es una de mis materias favoritas )

-¡Ya, perdón!-exclamo Hermione-. ¡Creíamos que a nadie le gustaba!

Evitaron la mirada de Hagrid y devolvieron su alegre saludo sólo a medias, cuando salió del comedor diez minutos más tarde.

El Trío Dorado se sentía realmente muy mal. No querían seguir con Cuidado de las Criaturas Mágicas, pero tampoco querían que su amista con Hagrid se viera afectada por este hecho.

Después de haber desayunado, se quedaron en sus lugares, esperando que bajara la Profesora McGonagall de la mesa de profesores. La distribución de horarios de clase sería más complicada este año, pues la Profesora McGonagall primero necesitaba confirmar que todos hubieran pasado los TIMOS necesarios para continuar con los EXTASIS que eligieron.

La profesora McGonagall suspiro. Eso era lo único malo del inicio de año.

Hermione fue aprobada inmediatamente para continuar con Encantamientos, Defensa Contra las Artes Oscuras, Transfiguración, Herbología, Aritmancia, Runas Antiguas y Pociones

Todos miraron a Hermione sorprendidos. Sobre todo los profesores, quienes nunca habían visto un estudiante presentaran tantos E.X.T.A.S.I.S

-¡Wao! ¡Ni siquiera la Pelirroja tomo tantos E.X.T.A.S.I.S!-exclamo Sirius.

-Es cierto. Lily tomo las mismas, menos Runas Antiguas y Aritmancia-dijo Remus. También estaba asombrado.

Hermione, aunque sonrojada, sonrió satisfecha consigo mismo.

Y partió hacia su primera clase de Runas Antiguas sin mayor bullicio. Neville se llevó un poco más de tiempo, su cara redonda estaba ansiosa, mientras la Profesora McGonagall miraba las clases que había seleccionado y luego consultaba los resultados de sus TIMOS.

Neville se sintió un poco triste, ya que no haría los E.X.T.A.S.I.S que su abuela quería.

-Herbología está bien-dijo-. La Profesora Sprout estará encantada de verte de regreso con un TIMO 'Sobresaliente'. Y calificas para Defensa Contra las Artes Oscuras con 'Excede Expectativas'. Pero el problema es Transfiguración. Lo siento, Longbottom, pero un 'Aceptable' no es lo suficientemente bueno para continuar el nivel de E.X.T.A.S.I.S. No creo que puedas hacer frente al programa del curso.

Neville bajó su cabeza.

Al igual que el Neville del presente.

-Pero, Neville, a ti no te gusta mucho transformaciones… ¿o si?-pregunto Ron.

-No me gusta mucho-dijo Neville-. Pero mi abuela que presente ese E.X.T.A.S.I.S No creo que la noticia le alegre mucho…

-Debe dejar de importarte tanto lo que piense tu abuela-le aconsejo Ginny-. Lo que realmente debe importarte es lo que tú pienses y quieras.

-Gracias, Ginny. Intentare seguir tu consejo-respondió Neville un poco más animado.

La Profesora McGonagall lo miró fijamente a través de sus gafas cuadradas.

-¿Por qué quieres continuar con Transfiguración? Nunca he tenido la impresión que la hayas disfrutado particularmente.

Neville se veía triste y masculló algo sobre que 'mi abuela quiere'.

-Hmph-bufó la Profesora McGonagall-. Ya es hora de que tu abuela se enorgullezca del nieto que tiene, en lugar del que piensa que debería tener.

Todos (menos los de siempre) asintieron de acuerdo con la Profesora McGonagall.

En particular después de lo que sucedió en el Ministerio.

Neville se sonrojó y parpadeó confundido; la Profesora McGonagall nunca le había dado un cumplido anteriormente.

-No acostumbro a elogiar a los alumnos-se justifico la profesora-. Sin embargo, no puedo pasar por alto cuando un alumno realmente lo merece.

Luego le dirigió una sonrisa amable a Neville, quien la miro entre agradecido y abochornado.

-Lo siento Longbottom, pero no puedo dejarte entrar en mi clase de EXTASIS. Sin embargo veo que tienes un 'Excede Expectativas' en Encantamientos - ¿Por qué no intentas el EXTASIS en Encantamientos?

-Mi abuela piensa que Encantamientos es una opción fácil-. Masculló Neville.

El Profesor Flitwick bufo. Siempre pensaban eso hasta que reprobaban los T.I.M.O.S

-Escoge Encantamientos-dijo la Profesora McGonagall-, y le escribiré algunas palabras a Augusta recordándole que sólo porque ella reprobó su TIMO de Encantamientos, la clase no necesariamente es inútil.

Neville miro a su profesora asombrado. Su abuela nunca le haba dicho eso.

Sonriendo ligeramente al ver la apariencia de feliz incredulidad en la cara de Neville, la Profesora McGonagall golpeó suavemente un horario en blanco con la punta de su varita y se lo entregó a Neville, con los detalles de sus nuevas clases.

La Profesora McGonagall siguió con Parvati Patil, cuya primera pregunta fue si Firenze, el guapo centauro, todavía enseñaba Adivinación.

-¡¿Qué?!-exclamaron todos los estudiantes.

La profesora Trelawney se desplomo. Ella ya sabía que Umbridge lograría echarla, pero aun había tenido un pequeño hilo de esperanza. Los demás profesores intentaban calmarla, pero sin ningún resultado. Lavander y Parvati también estaban muy tristes, pero se consolaban al saber que su próximo profesor seria muy guapo. La Profesora Trelawney no se calmo hasta que Dumbledore le dijo:

-Sybill, en serio, ¿Crees que te echaremos de Hogwarts? Puede que Dolores te quite tu trabajo, pero no te podrá echar del castillo. Este es tu hogar. Además, el próximo año recuperaras tu puesto, como se puede ver en el libro.

Estas palabras parecieron calmar a la Profesora Trelawney, pero una que otra vez se escuchaban los suaves hipidos que soltaba.

-Él y la Profesora Trelawney se dividen las clases entre ellos este año-dijo la Profesora McGonagall

La profesora Trelawney bufo. No le gustaba compartir su puesto con nadie.

Con un indicio de desaprobación en su voz; era bien sabido que ella desdeñaba la clase de Adivinación.

Unos pocos estudiantes (ya que eran muy pocos a los que realmente les gustaba Adivinación) miraron mal a la Profesora McGonagall.

-El sexto año ha sido tomado por la Profesora Trelawney.

Parvati se dirigió hacia Adivinación cinco minutos después, viéndose ligeramente decaída.

La Profesora Trelawney se sintió algo traicionada, ya que Parvati era una de los estudiantes que mas le gustaba.

Entonces, Potter, Potter...— dijo la Profesora McGonagall, consultando sus notas mientras se dirigía a Harry. —Encantamientos, Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbología, Transfiguración... todo bien.

Hermione felicito a Harry por tomar más clases de las que ella había creído desde un principio. Pero solo faltaba Pociones, que era necesario para que el pudiera cumplir su sueño en ser Auror…

Debo decir, que estoy muy satisfecha con tu calificación en Transfiguración, Potter, muy contenta.

-Lo mismo debo decir en el presente, Potter-dijo la profesora con una sonrisa.

¿Ahora, por qué no has solicitado continuar con Pociones? ¿Pensé que tu ambición era convertirte en Auror?

Algunos estudiantes bufaron. ¿Potter auror? ¡Ja!

-Lo era, pero usted me dijo que tenía que sacar un 'Sobresaliente' en mi TIMO, Profesora.

-Eso es lo mínimo-dijo Snape al ver la mirada enojada de los estudiantes.

-Y así era cuando el Profesor Snape impartía esa clase. El profesor Slughorn, sin embargo, está encantado de aceptar a los estudiantes EXTASIS con 'Excede Expectativas' en el TIMO.

Harry sonrió, al parecer su sueño de ser auror no se había acabado. Era la primera vez que se sentía feliz de que Snape ya no impartiera Pociones, aunque sabía por adelantado que Defensa Contra las Artes Oscuras seria un infierno. Esperaba que por lo menos Slughorn fuera un buen profesor…

¿Quieres continuar con Pociones?

-Sí-dijo Harry-, pero no compré los libros, ni ingredientes ni nada.

-Estoy segura que el Profesor Slughorn podrá prestarte algunos-dijo la Profesora McGonagall-. Muy bien Potter, este es su horario. Oh, a propósito: veinte postulantes se han inscrito para el equipo de Quidditch de Gryffindor.

Angelina abrió los ojos como platos. Al parecer Harry hacia que el Quidditch se volviera aun mas famoso de lo que ya era en Hogwarts.

Te pasaré la lista a su debido tiempo y puedes organizar las pruebas en tu tiempo libre.

Algunos minutos más tarde, Ron fue aprobado para tomar las mismas clases que Harry y ambos se levantaron de la mesa.

-Como siempre-dijo Hermione, quien ya sabía que Ron y Harry siempre tomaban las mismas clases.

-Mira-dijo Ron con gran deleite, contemplando su horario-, tenemos una hora libre ahora... Y una hora libre después del receso... Y después del almuerzo... Excelente.

-Horas que utilizaremos `para hacer los deberes y para estudiar- dijo Hermione-. Además, este año ya no los ayudare a hacer los deberes-esto ultimo lo dijo un poco mas bajo para que los profesores no la escuchen.

Harry y Ron asintieron rodando los ojos, pero los dos pensaban lo mismo: "dice eso todos los años y al final siempre termina ayudándonos"

Regresaron a la sala común que estaba vacía, con excepción de media docena de estudiantes de séptimo año, incluyendo a Katie Bell, único miembro del equipo original de Quidditch de Gryffindor al que Harry se unió en su primer año.

Harry suspiro. Realmente dudaba mucho que lograra reunir un equipo igual o mejor que el que había en sus primeros años.

-Sabía que lo obtendrías bien hecho-le dijo ella, señalando la placa de Capitán en el pecho de Harry-. ¡Avísame cuándo sean las pruebas!

-No seas tonta-dijo Harry-, no necesitas hacer una prueba, te he visto jugar cinco años...

-No puedes hacer eso, Harry-lo regaño Angelina-. Puede que en Gryffindor hallan personas que jueguen mejor que Katie (sin ofender, Katie) y tu estarías desaprovechando su capacidad solo por quieres seguir jugando con las mismas personas…-y así realizo un largo discurso, que se extendió por mas de cinco minutos. Cuando alguien la interrumpía lo mandaba a calla (incluso a Dumbledore, solo que de una manera mas respetuosa). Los únicos que fueron capaces de callarla fueron los gemelos, cuando le dijeron:

-En serio, Angelina, cada vez te pareces mas a Wood.

Angelina se callo solamente porque recordó que ella también había llegado a odiar los largos discursos de Wood.

-No debes comenzar así-le advirtió-. Tal vez hay alguien mejor que yo. Buenos equipos se han arruinado anteriormente porque los Capitanes mantienen jugando a los viejos jugadores, o a sus amigos...

Ron nunca se había puesto a pensar en eso, pero el resultado no le agrado nada: Posiblemente lo habían aceptado (o aceptaran, ya que aun no sucedía) en el equipo de Quidditch solo por ser el amigo del Elegido. Hizo todo lo posible por no pensar e eso, pero no podía evitarlo.

Ron se veía un poco incómodo y empezó a jugar con el platillo volador con colmillos que Hermione le había quitado al estudiante de cuarto año. Zumbaba alrededor de la sala común, gruñendo y tratando de mordisquear el tapiz. Los ojos amarillos de Crookshanks lo seguían y siseó cuando se acercó demasiado.

Ron bufo. Seguía sin gustarle mucho ese gato, sin embargo, para no hacer enojar a Hermione, creo un "pacto" entre los dos.

Una hora más tarde, dejaron la sala común a regañadientes, que estaba iluminada por los rayos del sol y fueron hacia la sala de Defensa Contra las Artes Oscuras

Harry gruño. Ya sabia por adelantado que seria una tortura.

Cuatro pisos más abajo. Hermione ya estaba esperando afuera, con una pila de pesados libros y un poco incómoda.

-¡Pero si solo es el primer día!-exclamo Ginny horrorizada-. ¿Cómo es posible que te dejen tanta tarea?

Hermione se encogió de hombros. No parecía tan molesta como lo estaría cualquier otro estudiante.

-Nos dieron mucha tarea en Runas Antiguas-dijo ansiosamente cuándo Harry y Ron se unieron a ella-. ¡Un ensayo de quince pulgadas, dos traducciones, y tengo que leer estos para el Miércoles!

Los estudiantes miraron a Hermione sorprendidos. Y no solo por la cantidad de deberes, sino porque era seguro de que las haría todas, y lo entregaría a tiempo.

-Lástima-bostezó Ron.

Eso no ayudo mucho a Hermione, quien seguía enojada con Ron, a que lo perdonara.

-Sólo espera-ella dijo con resentimiento-. Apuesto a que Snape nos da montones de tarea.

-Eso ni lo dudes-murmuro Luna, sorprendiendo a todos, ya que ella siempre parecía estar distraída y no parecía escuchar mucho.

La puerta del aula se abrió mientras hablaba y Snape entró al corredor, con su cetrina cara enmarcada, como siempre, por dos cortinas de grasiento pelo negro.

Snape gruño, no muy contento con su descripción. El no lucia tan mal… ¿o si?

Los estudiantes soltaban risitas, intentando no ser escuchados por el profesor. Sirius, en cambio, estaba rodando por el suelo, riéndose.

Harry miró a su alrededor al entrar. Snape ya había impuesto su personalidad en el salón

-¿Asqueroso?-probó Fred.

-¿Terrorífico?-siguió George

-¿Grasoso?-siguió Ginny con el juego.

-¿Lleno de Nargles?-continúo Luna, aunque todos la miraron raro e intentaron ignorarla.

-¿Qué tal…Una combinación de todo eso?-Aporto Sirius.

Toda la sala rió, excepto Snape, que anotaba mentalmente lo mal que les haría pasar el resto del año…Si es que Dumbledore le permitía regresar a Hogwarts después de leer todo eso, claro.

Estaba más lúgubre que lo usual, las cortinas cubrían las ventanas y estaban alumbradas con la luz de las velas. Nuevos cuadros adornaban las paredes, muchos de ellos mostraban personas que parecían sufrir dolor, mostrando horribles heridas y partes del cuerpo extrañamente torcidas.

Dumbledore se pregunto como podía permitir eso…aun no lo sabia ni lo adivinada.

Nadie dijo nada mientras se sentaban, mirando los oscuros y horripilantes cuadros.

-No les he pedido que saquen sus libros-dijo Snape, cerrando la puerta y mirando a la clase tras su escritorio; Hermione rápidamente metió de nuevo a su mochila su copia de 'Enfrentando a lo Desconocido' y la puso bajo su silla-. Deseo hablarles y quiero su completa atención.

Sus ojos negros observaron las caras atentas de los alumnos, demorándose una fracción de segundo más en Harry que en cualquier otro.

Sirius miro fijamente a Snape.

-Mira, Quejicus, si llegas a hacerle o decirle algo a Harry, Tendrás que vértelas conmigo-hablaba muy serio, y por un segundo si parecía el asesino que se había escapado de Azkaban.

-¿Tu? ¿Qué me podrías hacer tú? ¿Convertirte en el perro que eres y darme un mordisco?-contesto Snape.

Dumbledore tuvo que carraspear para evitar una posible confrontación entre los dos hombres.

-Hasta ahora ustedes han tenido a cinco maestros en esta clase

Todos bufaron. Las únicas veces que habían lamentado eso fue con el Profesor Lupin y (no todos) el profesor Moody. Por el resto (Quirrel, Lockhart, Umbridge) había sido una salvación.

-¿Tú crees?... como si no los hubiera observado ir y venir, esperando ser el siguiente-pensó mordazmente Harry.

Casi todos pensaron lo mismo. Incluso el propio Snape pensaba que no estaba muy lejos de la verdad, pero nunca lo aceptaría, y mucho menos frente a Potter.

-Naturalmente, todos estos maestros habrán tenido sus métodos y sus prioridades. Dada esta confusión, estoy asombrado que tantos de ustedes hayan obtenido un TIMO en esta materia.

Los miembros de la ED miraban a Harry agradecidos. S habían aprobado esa materia, seguramente había sido gracias a el.

Estaré aún más asombrado si todos logran mantenerse al día con el trabajo de los EXTASIS, el cual será más avanzado.

Snape caminó hacia el final del aula, hablando ahora en voz más baja; los alumnos estiraron su cuello para seguir viéndolo.

-Las Artes Oscuras-dijo Snape-, son muchas, variadas, siempre cambiantes y eternas. Pelear contra ellas es como oponerse a un monstruo de muchas cabezas, al cual cada vez que cortan un cuello, crece una cabeza más feroz e inteligente que antes. Pelearan contra algo que siempre cambia, se transforma, que es indestructible.

-¡Mira, Quejicus!-exclamo Sirius con un falso tono de orgullo-¡Estas hablando como todo un Mortifago!

Harry clavó sus ojos en Snape. Seguramente una cosa era respetar las Artes Oscuras como a un enemigo peligroso, ¿Pero no era otra hablar de ellas, como Snape lo hacía, con un toque cariñoso en su voz?

-Harry, para nadie es un secreto que si fuera por Snape, se casaría con las Artes Oscuras-susurro Ginny, haciendo reír a Harry.

-Sus defensas-dijo Snape un poco más fuerte-, por consiguiente, deben ser tan flexibles e inventivas como las artes que tratan de combatir. Estos cuadros-indicó a algunos mientras caminaba-, dan una justa representación de lo qué le ocurre a los que sufren, por ejemplo la maldición Cruciatus— movió la mano hacia una bruja que claramente gritaba de sufrimiento-, el Beso del Dementor-un mago yacía encogido, con los ojos en blanco, recargado contra una muralla-, o provoquen la agresión de los Inferius-una sangrienta masa sobre la tierra.

Los que habían vivido en la época en que los Inferius eran utilizados por El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado se estremecieron. De los que estaban presentes fueron pocos los que los vieron con sus propios ojos, pero la experiencia era tan terrorífica, que no se la deseaban a nadie.

-¿Entonces se ha visto un Inferius?-dijo Parvati Patil en una voz aguda-. ¿Es definitivo, él los está usando?

-El Señor Oscuro ha usado Inferius en el pasado-dijo Snape-, lo que quiere decir que sería sensato asumir que él los podría volver a usar.

-¿Sensato?-pregunto Sirius furioso-. ¿Te parece sensato utilizar cadáveres como un arma y un escudo para aterrorizar a más magos y brujas?

-No digo que sea algo bueno, solo que es lo mas seguro que hará El Señor Tenebroso-dijo Snape rodando los ojos-. No se porque discuto con tigo. Tienes la capacidad mental de un niño de 5 años.

-Tú tampoco te quedas muy atrás.

-Pelean como un viejo matrimonio…-murmuro Remus, ya cansado de las constantes peleas entre los otros dos hombres.

Siguió caminando del otro lado del aula hacia su escritorio y de nuevo, lo observaron mientras caminaba, sus túnicas negras ondeando detrás de él.

-...Ustedes son, creo, completamente neófitos en el uso de hechizos no verbales. ¿Cuál es la ventaja de un hechizo no verbal?

Hermione parecía un poco incomoda, ya que tenia deseos de contestar esa pregunta (a pesar de que en realidad no iba dirigida a nadie del Gran Comedor)

-¿Cuánto apuestas s que Hermione es la que responde?-susurro Ron a Harry.

-Prefiero no perder mi dinero-dijo Harry sonriendo.

La mano de Hermione se levantó hacia el aire.

Ron y Harry sonrieron, cómplices.

Snape se tomó su tiempo volviéndose a mirar a todos los demás, asegurándose de no tener ninguna opción.

Hermione no pareció ofendida, ya que estaba acostumbrada.

-Su adversario no puede prever la clase de magia que está a punto de realizar-dijo Hermione-, lo que le da ventaja de una fracción de segundo.

Los profesores miraron a Hermione orgullosos.

-Una respuesta copiada casi palabra por palabra del Libro Estándar de Hechizos, Sexto Grado-dijo Snape despectivamente

-El hecho de que se parezca, significa que ha estudiado el libro. No que lo haya copiado-defendió la Profesora McGonagall a Hermione.

(En la esquina, Malfoy rió disimuladamente)

Ron miro muy feo a Malfoy.

-... pero correcta en las cosas esenciales. Sí, los que progresan en usar magia sin gritar el encantamiento ganan un elemento de sorpresa en sus hechizos. No todos los magos pueden hacer esto, por supuesto, es cuestión de concentración y de poder mental, algo de los que algunos...- su mirada permaneció fija maliciosamente en Harry una vez más- carecen.

-El hecho de que se le complique la Oclumancia no significa que Harry carezca de concentración o poder mental-reprendió Dumbledore a Snape-, solo significa que es una magia que se le complica un poco mas que las otras. Eso es todo.

Snape asintio, pero por dentro seguía pensando que Harry era un completo vago.

Harry sabía que Snape pensaba en sus desastrosas lecciones de Oclumancia del año anterior. Se rehusó a dejar de mirarlo fijamente, pero siguió observando furiosamente a Snape hasta que éste apartó la mirada.

-Harry, creo que res el único que es capaz de sostenerle la mirada a Snape sin asustarse-dijo Seamus, entre divertido y sorprendido.

-Ahora se dividirán-siguió Snape-, en pares. Un compañero intentará un hechizo contra el otro, sin hablar. El otro tratará de repeler el hechizo, también en silencio. Prosigan.

Aunque Snape no sabía, Harry le había enseñado al menos a la mitad de la clase (todo los que había formado parte del ED) cómo realizar un Encantamiento Escudo el año anterior.

Los profesores miraron sorprendidos a Harry. Al parecer esas clases de la ED eran una cosa seria y no una simple revolución contra Umbridge (aunque si hubiese llegado a ser el último no le hubiera quitado lo valiente)

Sin embargo, ninguno de ellos alguna vez había efectuado el encantamiento sin hablar.

-Habría sido una sorpresa que alguien lo halla echo-comento la Profesora McGonagall-. Requiere de mucha práctica y mucho poder.

Hubo una cantidad considerable de trampas, muchos susurraban el conjuro en lugar de decirlo en voz alta.

-No deberían hacer eso-regaño Molly a los estudiantes en general, ya que era la única madre presente en la sala.

Típicamente, en diez minutos Hermione se las ingenió para repeler el hechizo de piernas de gelatina de Neville, sin pronunciar palabra alguna

Casi todos felicitaron a Hermione, quien parecía muy satisfecha de si misma, aunque prefirió no comentar el hecho que lo había empezado a practicar desde el año pasado.

Una hazaña que seguramente haría ganar veinte puntos para Gryffindor de cualquier maestro razonable, pensó Harry amargamente, pero Snape la ignoró.

La Profesora McGonagall gruño.

-Pues creo que es justo que esos puntos sean otorgados ahora-dijo ella, tratando de controlar su enojo-. ¡20 puntos para Gryffindor!

Los estudiantes de Gryffindor celebraron. Si Hermione seguía así, ese año posiblemente ganarían La Copa de las Casas.

Pasó entre ellos mientras practicaban, parecía un murciélago crecido

Todos rieron por las graciosas descripciones de Harry.

Como siempre, demorándose para observar a Harry y Ron en plena actividad.

Los gemelos rieron por el doble sentido que tenia eso.

Ron, quien se suponía estaba hechizando a Harry, tenía su rostro púrpura, sus labios muy apretados para salvarse de la tentación de murmurar el conjuro.

Todos rieron.

-¡No se rían, que de seguro ustedes también están así!-exclamo Ron sonrojado.

Harry tenía su varita levantada

Los gemelos y Sirius estaban muertos de la risa, pero cuando les preguntaron porque no respondieron.

A la expectativa para repeler el hechizo que parecía imposible que saliera alguna vez.

-Patético Weasley-dijo Snape, al cabo de un rato-. Aquí, déjeme mostrarle

Volvió su varita hacia Harry tan rápidamente que Harry reaccionó instintivamente; olvidó todo lo de los hechizos no verbales y gritó

-¡Protego!

-¿Acaso sabes lo que significa No Verbal, Potter?-pregunto Snape, enojado.

Harry solo gruño. No sabía como quería que reaccionara si lo había atacado de repente.

Su encantamiento Escudo fue tan fuerte que Snape quedó fuera de balance y se golpeó en un escritorio.

Los estudiantes lo miraron como si fuera un héroe. Solo el era capaz de hacerle algo así a Snape.

La clase entera había visto y ahora observaban a Snape poniéndose de pie con el ceño fruncido.

-Bueno, no todos los días vez a un murciélago frunciendo el ceño-dijo Fred, pensativamente, haciendo reír a todos.

-¿Recuerda que dije que practicaríamos hechizos no verbales, Potter?

-Sí-dijo Harry rígidamente.

-Si, señor-corrigió Snape.

-Sí, señor.

El señor Weasley soltó una exclamación antes de leer:

-No hay necesidad de llamarme 'señor', Profesor.

Todos soltaron exclamaciones. No podían creer que alguien le contestara así a Snape. Después de la sorpresa, todos empezaron a reír y a felicitar a Harry, quien se sentía muy avergonzado, ya que había actuado muy impulsivamente.

Los únicos que no veían esto como un acto heroico eran la Señora Weasley, Dumbledore, Hermione y el propio Snape, ya que incluso los profesores sonreían abiertamente. Ya era hora de que un estudiante pusiera a Snape en su lugar.

-¡15 puntos menos para Gryffindor!-exclamo Snape tranquilamente, pero por dentro estaba hirviendo de la rabia.

Eso hizo que las sonrisas de los Gryffindor se borraran, pero nadie le recrimino a Harry, ya que si ellos hubieran tenido las agallas, hubieran hecho lo mismo.

Las palabras se escaparon de su boca antes de saber lo que decía. Varias personas quedaron sin aliento, incluyendo a Hermione. Detrás de Snape sin embargo, Ron, Dean, y Seamus sonrieron abiertamente.

Al igual que en presente.

Detención, sábado en la noche en mi oficina-dijo Snape.

Esta vez nadie se quejo, ya que a pesar de que era un "acto heroico" lo que había hecho, no quitaba el hecho de que Snape era un profesor.

-No acepto descaros de nadie Potter, ni siquiera de 'El Elegido'.

-¡Eso estuvo brillante Harry!-dijo alegremente Ron una vez que estuvieron seguros mientras se dirigían a su próxima hora libre.

-¡No estuvo brillante!-exclamo Hermione, enojada-. ¡Fue irresponsable e impulsivo!

Los chicos intentaron calmarla, pero ella seguía enojada con ambos (Ron por su falta de sensibilidad y Harry por sus actos impulsivos)

-Realmente no deberías haberlo dicho-dijo Hermione, mirando ceñudamente a Ron-. ¿Qué te hizo hacerlo?

-¡Lo ataco!-intento defender Ron a Harry, pero Hermione lo ignoro olímpicamente.

¡Trató de hechizarme en caso de que no te dieras cuenta!—respondió Harry enojado-. ¡Tuve bastante de eso durante las clases de Oclumancia!

-Pero que exagerado-murmuro Snape para si mismo.

¿Por qué no cambia de conejillo de Indias? ¿Qué pretende Dumbledore, al dejarle enseñar Defensa?

-El Profesor Snape es un buen profesor-lo defendió Dumbledore-. Es un poco estricto, pero sabe enseñar.

Los estudiantes no replicaron, pero casi ninguno estuvo de acuerdo con el profesor. Snape exigía demasiado, además de que tenía preferencias con los Slytherin.

¿Lo oyeron hablar sobre las Artes Oscuras? ¡Él las ama! Todo eso de que es indestructible...

Algunos de los integrantes de la ED pensaron que las palabras de Snape se parecían un poco a lo que había dicho Harry en Cabeza de Puerco.

-Bueno-dijo Hermione-, creo que sonó un poco como tú.

Harry miro a Hermione con incredulidad. ¿Qué el se parecía a Snape?

-¿Como yo?

-Sí, cuando nos decías cómo era enfrentar a Voldemort. Dijiste que no era sólo memorizar unos cuantos hechizos, dijiste que eran tu, tu mente y tus agallas. Pues bien, ¿No fue algo así lo que dijo Snape? ¿Que esto se reduce a ser valiente y pensar rápido?

-Dijo más o menos lo mismo, pero por lo menos Harry no lo hizo tan aterradoramente-intento defender Ginny a su novio.

Harry quedó tan desconcertado con que ella recordara sus palabras y además se las hubiera aprendido de memoria como el Libro Estándar de Hechizos que decidió no discutir.

-Tengo memoria fotográfica-aclaro ella. -(N.A: Yo siempre he considerado que Hermione tiene memoria fotográfica) Muchos quedaron sorprendidos, aunque otros ya lo habían sospechado.

-¡Harry! ¡Oye, Harry!

Harry miró alrededor, Jack Sloper, uno de los bateadores del equipo de Quidditch de Gryffindor del año pasado, se apresuraba hacia él, sujetando un rollo de pergamino.

-Creo que se avecina tu primera clase con Dumbledore-dijo Hermione, emocionada.

-Para ti-jadeó Sloper-. Oye, escuché que eres es el nuevo Capitán. ¿Cuándo serán las pruebas?

-No estoy seguro aún-dijo Harry, pensando para sí que Sloper sería muy afortunado si volviera al equipo.

Jack miro a Harry con resentimiento.

-Oh, correcto. Esperaba que fuese este fin de semana

Pero Harry no escuchaba, acababa de reconocer la escritura delgada y oblicua del pergamino. Dejando a Sloper en mitad de la frase, se fue corriendo con Ron y Hermione, desenrollando el pergamino.

Estimado Harry,

Me gustaría iniciar nuestras clases particulares este sábado. Por favor sírvete venir a mi oficina a las 8 P.M. Espero que estés disfrutando tu primer día de vuelta a la escuela.

Sinceramente,

Albus Dumbledore

PD: Me gustan las gaseosas ácidas.

Todos miraron a Dumbledore como si tuviera dos cabezas, ¿Estaba loco?

-Es la contraseña para poder entrar a mi oficina-se explico este con una sonrisa.

-ahhh-exclamaron todos.

-¿Le gustan las gaseosas ácidas?-dijo Ron, quien había leído el mensaje sobre el hombro de Harry y se había quedado perplejo.

-Tampoco es tan raro que a alguien le guste las píldoras acidas, Ronald-dijeron los gemelos.

-Es la contraseña para pasar la gárgola de su oficina-dijo Harry en voz baja-. ¡Ah! Snape no va a estar contento... ¡No podré cumplir con mi detención!

Snape se estaba preguntando si Dumbledore lo había hecho a propósito. No seria la primera ni la última vez que iría al rescate de su favorito. Pero igualmente Potter no se salvaría de un castigo.

Él, Ron, y Hermione pasaron todo el receso especulando sobre qué le enseñaría Dumbledore a Harry. Ron pensó que lo más probable es que fueran hechizos espectaculares, que los Mortífagos no conocieran. Hermione dijo que esas cosas serían ilegales y pensó que probablemente lo que Dumbledore quería enseñarle a Harry era magia defensiva.

-La magia extraordinaria no es necesariamente ilegal, Señorita Granger-le corrigió Dumbledore suavemente-. Hay magias puras e inocentes que son capaces de vencer la oscuridad. Pero, contestando por adelantado sus preguntas, no le enseñare a Harry ninguna de esas.

Hermione, que parecía un poco abochornada por la corrección el profesor, levanto la cabeza con curiosidad.

-Entonces… ¿Qué me enseñara, Señor?-pregunto Harry.

-Lamentablemente no podré contestarte eso ahora mismo, Harry. Ya lo dirá el libro.

Todos suspiraron decepcionados. Todos tenían curiosidad de que seria lo que le enseñanza Dumbledore a Harry.

Después del receso, se marchó a Aritmancia, mientras Harry y Ron volvieron a la sala común, donde a regañadientes iniciaron la tarea de Snape. Ésta resultó ser tan compleja que todavía no habían terminado cuando Hermione se les unió en su hora libre después de la comida (aunque ella apresuró el proceso considerablemente).

-¿Por qué los ayudar o porque antes no se daban la prisa necesaria?-pregunto ella amenazadoramente.

Los chicos, dándose cuenta de que cualquiera de las dos alternativas seria malas, solo se encogieron de hombros.

Apenas habían terminado cuando la campana sonó para la doble clase de Pociones de la tarde y siguieron el camino de siempre hacia la mazmorra que por tanto tiempo perteneció a Snape.

Cuando llegaron al corredor vieron que estaba sólo una docena de personas que habían pasado al nivel EXTASIS Crabbe y Goyle evidentemente habían fracasado en lograr el TIMO requerido, pero cuatro Slytherin lo habían hecho, incluyendo a Malfoy.

-Eso me suena a favoritismo-dijo Sirius mirando a Snape resentidamente. Para nadie, incluso para Sirius, era un secreto que Malfoy era el preferido de Snape.

Cuatro Ravenclaw estaban allí y un Hufflepuff, Ernie Macmillan, quien le caía bien a Harry a pesar de su comportamiento pretencioso.

-¡Yo no soy pretencioso!-exclamo Ernie, pero nadie le presto mucha atención, ya que todos sabían que en realidad si era muy pretencioso.

-Harry-dijo Ernie portentosamente estirando su mano mientras Harry se acercaba-. No tuve oportunidad de hablarte en Defensa Contra las Artes Oscuras esta mañana. Buena lección, creo, pero los Encantos de Escudo son cuento viejo, claro está, por nuestras viejas clases del ED... ¿Y cómo están ustedes, Ron, Hermione?

-No hay necesidad de tanta solemnidad-bromeo una de sus amigas. Ernie se sonrojo.

Antes de que pudieran decir algo más que 'bien', la puerta de la mazmorra se abrió y la barriga de Slughorn apareció antes que él en la puerta. Mientras avanzaba hacia la sala, su gran bigote de morsa se curvaba por encima de su radiante boca y saludó a Harry y a Zabini con particular entusiasmo.

Algunos estudiantes gruñeron, algo molestos con el obvio favoritismo que demostraba Slughorn con ciertos estudiantes. Para sorpresa de algunos, Harry se encontraba en el grupo de los que gruñeron.

La mazmorra estaba, inusualmente, ya llena de vapores y olores extraños. Harry, Ron y Hermione inhalaron interesadamente mientras pasaban al lado de grandes y burbujeantes calderos. Los cuatro Slytherin tomaron una mesa juntos, al igual que los cuatro Ravenclaw.

Los integrantes de las dos casas se miraron con resentimiento, demostrando así que bajo ninguna circunstancia compartirían mesa.

El Profesor Dumbledore suspiro, algo triste por las separaciones de las casas.

Esto dejó a Harry, Ron, y Hermione compartiendo una mesa con Ernie. Escogieron la más cercana al caldero de color oro que emitía uno de los más atractivos olores que Harry alguna vez hubiera olido

-Amortentia-dijo Hermione con una sonrisa.

-¿Qué es eso?-pregunto Ron, confundido.

-Es la poción de amor mas fuerte que hay-respondió la chica-. Se reconoce porque normalmente huele diferente para cada persona. Normalmente son sus olores favoritos.

Todos escucharon al Sr. Weasley leer, curiosos por saber el olor que tendría para Harry.

En cierta forma, le recordó simultáneamente a una torta de melaza

-Eso era muy obvio-comento Ginny divertida, quien con el transcurso de los años había notado que antes de comer una torta de melaza, Harry se dedicaba por un segundo a olerla.

Al olor de la madera de las escobas

-Ok, ese fue un poco raro-dijo esta vez Ron.

Y algo florido que pudo haber olido en la Madriguera.

Todos asumieron que se trataba de alguna flor que se encontrara en la Madriguera, exceptuando a Ginny, quien inevitablemente pensó en el suave perfume que habitualmente se aplicaba. Este pensamiento la hizo sonrojar.

Se encontró respirando muy lenta y profundamente, ya que el humo de la poción parecía satisfacerlo como la bebida.

-Todos reaccionan así-dijo una estudiante de último año, divertida.

Una gran satisfacción lo llenó, le sonrió abiertamente a Ron, quien también le sonrió, perezosamente.

Todos rieron, imaginándose los rostros de los chicos. Hermione solo rogaba porque no tuviera su misma expresión.

-Y bien, y bien, y bien-dijo Slughorn, cuyo gran contorno se oscilaba a través de los muchos vapores trémulos-. Saquen las balanzas, todo el mundo y el equipo de pociones y no olviden sus copias de Preparación Avanzada de Pociones...

-¿Señor?-dijo Harry, levantando la mano.

-¿Harry, muchacho?

-No tengo libro ni balanza ni nada, ni Ron, no sabíamos que podríamos hacer el EXTASIS

-Ah sí, la Profesora McGonagall lo mencionó... no te preocupes, mi estimado muchacho, no te preocupes en lo absoluto. Hoy pueden usar ingredientes de la alacena, y estoy seguro que les podemos prestar alguna balanza y tenemos algunos libros acá, serán suyos hasta que pueda hacer su pedido a Flourish y Blotts...

Slughorn caminó a grandes pasos hacia el armario de la esquina y después de rebuscar un momento, emergió con dos muy maltratadas copias de"Preparación Avanzada de Pociones" por Libatius Borage, que les fue entregado a Harry y a Ron junto con dos balanzas manchadas.

Dumbledore pensó que lo mejor seria comprar esos objetos en mejor estado.

-Ahora bien-dijo Slughorn, regresando al frente de la clase e inflando su ya abultado pecho, con lo que los botones en su chaleco amenazaron con explotar completamente-, he preparado algunas pociones que ustedes deben observar, solo por interés, ya saben.

Inmediatamente todos se dieron cuenta de que las clases de Slughorn seria completamente diferentes a lo que eran las clases de Snape. Snape nunca preparaba pociones solo por "el interés" de los estudiantes.

Este es el tipo de cosas que ustedes deben poder hacer una vez que completen sus EXTASIS.

Las chicas (y algunos chicos) se estaban preguntando si les enseñarían a preparar la amortentia, lo cual seria muy útil para… algunos planes que tenían con Harry.

Deben haber escuchado acerca de éstas, aun si no lo han hecho. ¿Alguien me dice qué es esto?

Indicó el caldero más cercano a la mesa de Slytherin. Harry se empinó en su asiento

Ron se rió. Harry era tan bajo…

Y vio algo similar a agua corriente, en efervescencia dentro del caldero.

-Veritaserum-contesto Hermione inmediatamente a la pregunta no propuesta-. O tal vez Poción de Muertos en Vida.

-¿Cómo eres capaz de hacer eso solo con una corta descripción?-pregunto un estudiante de Ravenclaw sorprendido, ya que ni siquiera el lo había podido adivinar.

La mano de Hermione se levantó antes que cualquier otra, Slughorn la señaló.

-Es Veritaserum, una poción incolora e inodora que fuerza a quien la beba a decir la verdad-dijo Hermione.

Los profesores miraron a Hermione orgullosos.

-¡Muy bien, muy bien!-dijo Slughorn felizmente-. Ahora-continuó, señalando el caldero próximo a la mesa de Ravenclaw-, esta de aquí es muy conocida... Presentada en algunos de los últimos folletos del Ministerio también... ¿Quién puede?

La mano de Hermione fue la más rápida otra vez.

-Poción multijugos, señor-dijo.

El Trío Dorado hizo un gesto entre una sonrisa y una mueca, recordando la pequeña aventura que habían tenido en su segundo año. Aunque la cara de Hermione era mas una mueca, ya que ella había terminado convertida en un gato.

Harry también había reconocido esa sustancia que burbujeaba lentamente en el segundo caldero

La mayoría miró a Harry sorprendidos.

-¡Que no me destaque no significa que sea un mal estudiante!-exclamo Harry al percatarse de esas miradas.

Pero no tuvo resentimientos hacia Hermione por obtener el crédito por contestar la pregunta, ella, después de todo fue la que había tenido éxito en prepararla

Muchos soltaron exclamaciones, ¿Hermione Granger había preparado una Poción Multijugos antes de los 17 años? (N.A: Hermione es un año mayor que los chicos, así que en su sexto año, ella tenía ya 17)

Los profesores no sabían si castigarla o felicitarla, ya que a pesar de haber hecho algo excepcional, había ido en contra de las reglas.

Hermione estaba maldiciendo por lo bajo.

-Señorita Granger, tendré que restarle 20 puntos a Gryffindor-dijo McGonagall. Los estudiantes de Gryffindor se quejaron-. Pero le sumare otros 15.

Ahora nadie se quejo, ya que solo habían perdido 5 puntos.

Allá por segundo año

Eso arranco aun más exclamaciones. Todos pensaban que lo había hecho ese mismo año, pero en su segundo año… eso era algo extraordinario.

-Serás una bruja brillante, Granger-dijo Alastor Moody, y eso, proviniendo de el, era un gran cumplido.

La chica se sonrojo.

-¡Excelente, excelente! Ahora, ésta de aquí... ¿Sí, querida?-dijo Slughorn, ahora viéndose ligeramente aturdido, mientras la mano de Hermione nuevamente estaba en el aire.

-¿No vas a dejar que los demás contesten?-pregunto una estudiante de Ravenclaw rencorosamente.

-¡Lo lamento! ¡Pero no puedo evitarlo!-exclamo la chica.

-¡Es Amortentia!

-Ciertamente lo es. Parece casi tonto preguntar-dijo Slughorn, quien miraba poderosamente impresionado-, ¿pero asumo que usted sabe lo que hace?

-¡Es la poción de amor más potente en el mundo!-dijo Hermione.

-¡Perfecto! ¿Supongo que la reconoció, por su distintivo brillo madreperla?

-Y el vapor levantándose en sus característicos espirales-dijo Hermione entusiastamente-y se supone que huele diferente para cada uno, según lo que nos atrae, puede oler a hierba recién cortada, a pergamino nuevo y…

Pero ella se sonrojó ligeramente y no completó la frase.

Algunos soltaron risitas, mientras que Hermione, completamente sonrojada, adivinaba el otro olor de su amortentia: El cabello de Ron.

-¿Puedo preguntar tu nombre querida?-dijo Slughorn ignorando la vergüenza de

Hermione.

-Hermione Granger, señor.

-¿Granger? ¿Granger? ¿Podrías estar emparentada con Héctor Dagworth-Granger, quien fundó la más extraordinaria sociedad de fabricantes de pociones?

Los Slytherin bufaron.

-No. Creo que no, señor. Soy hija de Muggles.

Harry vio a Malfoy acercarse a Nott y susurrarle algo, ambos rieron disimuladamente

Las otras casas miraron a los mencionados mal.

Pero Slughorn no se mostró desilusionado al contrario, él resplandeció y miró de Hermione a Harry, quien estaba sentado al lado de ella.

-¡Oh! ¡Una de mis mejores amigas es hija de Muggles y ella es lo mejor de nuestro año! ¿Asumo que ella es la amiga de quien me hablaste, Harry?

Hermione sonrió y abrazo a Harry una vez más. Ron los observo celoso.

-Sí, señor-dijo Harry.

-Pues bien, pues bien, veinte puntos bien ganados para Gryffindor, Señorita Granger-dijo Slughorn con entusiasmo.

La cara de Malfoy parecía como la que había puesto cuando Hermione le pegó en la cara.

Eso hizo que todos soltaran o exclamaciones o sonoras carcajadas.

Malfoy puso cara de horror. Nunca se lo había dicho a nadie…para evitar justo eso. Sus compañeros ahora lo veían con burla.

-Granger Danger-sonrío Ron.

Hermione se volvió a Harry con una expresión radiante y susurró,

-¿realmente le dijiste que soy la mejor del año? ¡Oh, Harry!

Ron no sabía si alegrarse por Hermione o ponerse celoso. No sabia si a Harry le gustaba Hermione, pero no era muy probable…a Harry le gustaba su hermana ¿No? No sabia que era peor: si su hermana o Hermione.

-¿Bien qué te impresiona de eso?-susurró Ron, quien por alguna razón parecía molesto.

-¡Ceeeeeloooos!-canturrearon los gemelos en voz baja, por lo que Hermione no los escucho.

¡Eres la mejor del año! ¡Se lo habría dicho si me lo hubiera preguntado!

Hermione sonrió, pero hizo un gesto de "shh", a fin de que pudieran oír lo que decía

Slughorn. Ron se puso ligeramente malhumorado.

-Amortentia realmente no crea amor por supuesto.

-El amor es un sentimiento tan puro que es imposible copiarlo. Solo se puede hacer una imitación exagerada e inexacta…-Dumbledore iba a seguir con la charla, si McGonagall no le hubiera visto como diciendo "No otra vez…"

Es imposible crear o imitar el amor. No, esto simplemente causará una obsesión o poderoso apasionamiento. Es probablemente la poción más peligrosa y energética en este salón. Oh sí- dijo, inclinando la cabeza gravemente hacia Malfoy y Nott, quienes sonreían burlonamente, con escepticismo-, cuando ustedes hayan visto tanto de la vida como yo, no menospreciarán el poder de amor obsesivo...-Y ahora-dijo Slughorn-, es hora de que empecemos a trabajar.

-Señor, no nos ha dicho lo que hay en este-dijo Ernie Macmillan, señalando un caldero negro pequeño que estaba sobre el escritorio de Slughorn. La poción en su interior chapoteaba alegremente, era de color oro derretido y grandes gotas brincaban como peces dorados sobre la superficie, aunque nada se había derramado.

Hermione se agito en su asiento, emocionada. Esta vez no dijo el nombre de la poción, pero era obvio que lo sabia.

-Oh-dijo Slughorn otra vez. Harry tuvo la seguridad de que Slughorn no había olvidado la poción en lo absoluto, pero había esperado obtener un efecto dramático.

-Típico del viejo Slug-dijo Sirius, con nostalgia. A pesar de que el profesor no le había agradado casi, le había recordar la época de su adolescencia.

Sí. Eso. Pues bien, aquél, damas y caballeros, es una pequeña poción muy curiosa, llamada Felix Felicis.

Los estudiantes de los últimos 2 años sonrieron, reconociendo la poción. Aunque Snape le había quitado mucha mas importancia de la que parecía que le iba a dar Slughorn.

Asumo-dijo, sonriendo, mirando a Hermione, quién dejó escapar un pequeño chirrido-, que usted sabe qué hace Felix Felicis, señorita Granger?

-Es suerte líquida-dijo Hermione excitadamente.

-¿Suerte liquida?-pregunto Harry- ¿Es una poción que te da surte?

-Si-respondió Hermione-. Todo lo que hagas te saldrá bien por cierto tiempo cuando te tomes esa poción.

Los estudiantes que no habían escuchado de esa poción quedaron maravillados con ella. Pero los pensamientos de Harry eran: Necesitare miles de litros de esa cosa para poder derrotar a Voldemort.

¡Al que la bebe lo hace afortunado!

La clase entera pareció acomodarse en sus sillas. Ahora todo lo que Harry podía ver de Malfoy fue la parte de atrás de su cabello rubio y lacio, porque finalmente él le estaba poniendo su más completa atención a Slughorn.

-Perfectamente, otros diez puntos para Gryffindor.

Los Gryffindor celebraron esos puntos a pesar de que no se les agregarían en el presente.

Sí, es una pequeña y curiosa poción, Felix Felicis-dijo Slughorn-. Desesperantemente difícil de hacer y desastrosa si queda mal. Sin embargo, si se confecciona correctamente, como esta lo ha sido, ustedes encontrarán que todos sus esfuerzos tienden a tener éxito... al menos hasta que los efectos se acaben.

-¿Por qué no la bebe la gente todo el tiempo, señor?-dijo Terry Boot, entusiastamente.

-¿Qué seria de la vida sin un poco de decepción y errores? Seria demasiado monótona y aburrida. Nunca tendrías esa emoción de saber si las cosas te saldrán bien o mal, y tus éxitos serian tomados con menos meritos-reflexiono Dumbledore.

-Porque si se toma en exceso causa vértigo, imprudencia y un peligroso exceso de confianza- dijo Slughorn-. Mucha miel empalaga, ya saben... es altamente tóxica en cantidades grandes.

-También por eso-se rió Dumbledore.

-¿La ha tomado alguna vez, señor?-preguntó Michael Corner con gran interés.

-Dos veces en mi vida- dijo Slughorn-. Una vez cuando tenía veinticuatro y una cuando tuve cincuenta y siete años de edad. Dos cucharadas tomadas con el desayuno. Dos días perfectos.

Miró soñadoramente a la distancia. Si estaba haciendo teatro o no, pensó Harry, el efecto fue bueno.

-Y eso-dijo Slughorn, aparentemente regresando a la tierra-, es lo que les ofreceré como premio en esta clase.

Los estudiantes que habían nombrado que estaban en esa clase se emocionaron con la idea de poder tener un día completo con buena suerte. Tal vez lo utilizarían en algún examen o en Quidditch…

-Antes de que sus imaginativas mentes comiencen a trabaja-dijo McGonagall severamente- Esta rotundamente prohibido utilizar esa poción en exámenes o competencias deportivas.

Los estudiantes se decepcionaron un poco, pero siguieron emocionados.

Hubo un silencio en el cual cada burbuja y gorgoteo de las circundantes pociones pareció magnificado diez veces.

-Una diminuta botella de Felix Felicis-dijo Slughorn, tomando una minúscula botella con un corcho, de su bolsillo y mostrándoselos a todos ellos-. Suficiente para doce horas de suerte. De sol a sol, tendrán suerte en todo lo que intenten.

-Ahora, debo avisarles que Felix Felicis es una sustancia prohibida en competencias organizadas... Los eventos deportivos, por ejemplo, los exámenes, o las elecciones. Así es que el exitoso debe usarlo sólo en un día rutinario... ¡Y verán cómo ese día rutinario se vuelve extraordinario!

Los estudiantes empezaron a fantasear con un día perfecto.

-¿Entonces?-dijo Slughorn, repentinamente enérgico-, ¿Cómo están para ganarse este fabuloso premio? Pues bien, pongan la página diez de Preparación Avanzada de Pociones. Nos queda un poco más de una hora

-¿Estuvo una hora seguida hablando?-pregunto Ginny, escéptica.

Suficiente tiempo como para que ustedes hagan un intento digno de preparar la Poción de Muertos en Vida.

Hermione hizo una mueca. No era una poción muy fácil de hacer.

-Hermione, tu no pongas esa cara, y que serás tu la que gane esa botella-dijo Harry.

-Si, es cierto. Si pudiste hacer una Poción Multijugos cuando tenías 13 años, ¿Cómo no vas a poder hacer esa?-dijo Ron, mas bien como una queja.

-En realidad, estaba preocupada por ustedes dos-dijo Hermione, sorprendiendo a los chicos-. Esa poción la practique este año. Con gran éxito podría decir.

Sé que es más complicado que cualquier cosa que hayan intentado antes y no espero una poción perfecta de nadie.

Los estudiantes miraron a Snape como diciendo "¿Por qué el nunca dijo eso?"

La persona que mejor la haga, sin embargo, ganará al pequeño Felix que tengo aquí. ¡Adelante!

Hubo un sonido rasposo mientras todo el mundo arrastró sus calderos hacia ellos y algunos golpes apagados mientras comenzaron a poner contrapesos a sus balanzas, pero nadie habló. La concentración dentro del aula era casi tangible. Harry vio a Malfoy hojeando febril y rápidamente su copia de 'Preparación Avanzada de Pociones'. No pudo haber sido más claro que Malfoy realmente quisiera ese día afortunado.

-Harry, todos quieren ese día perfecto-dijo Ginny, quien, a pesar de no poder obtener esa poción, también estaba fantaseando que haría con ella.

Harry se empeñaba en leer el gastado libro que Slughorn le había prestado.

Para su molestia vio que el dueño anterior había garabateado por todas las páginas

Snape soltó una exclamación. Así que de esa manera había conocido al "Príncipe Mestizo"… Lo que haría inmediatamente acabara los libros seria buscar ese libro y destruirlo. No había escrito esas anotaciones para que el hijo de Potter se aprovechara de ellas. Ni siquiera sabía porque las había escrito…Pero eso no importaba. Lo importante es que ese mocoso nunca tuviera ese libro en sus manos.

Por lo que los márgenes eran tan negros como las partes impresas. Se agachó más hacia el libro para descifrar los ingredientes (aun aquí, el dueño anterior había hecho anotaciones y referencias cruzadas), Harry se fue de prisa hacia la alacena, encontrando lo que necesitaba. Mientras regresaba corriendo hacia su caldero, vio a Malfoy cortando raíces de Valeriana tan rápido como podía.

Todo el mundo se mantuvo mirando cuidadosamente cómo iba el resto, lo cual era una ventaja y una desventaja en pociones, ya que era difícil de mantener la privacidad del trabajo. En diez minutos, el lugar entero estaba lleno de un vapor azulado. Hermione, claro está, parecía haber progresado más.

Los otros estudiantes presentes en la clase bufaron. Eso era injusto. ¿Cómo esperaba Slughorn que alguien hiciera algo mejor de lo que hacia Hermione? ¡Ella lo había hecho con un año por adelantado!

Su poción se parecía al 'suave líquido, oscuro y color grosella, mencionado como ideal en la etapa intermedia.

Los profesores esperaron que Snape felicitara a Hermione, pero eso no sucedió. Snape seguía reflexionando acerca de su libro y Potter.

Habiendo terminado de picar sus raíces en trocitos, Harry trató de leer su libro otra vez más. Esto resultaba realmente irritante, tratando de intentar descifrar las indicaciones bajo todos los garabatos estúpidos del dueño anterior

Garabatos estupidos pensó Snape ofendido Ya veremos lo agradecido que se sentirá por esos "garabatos estupidos"

Quién por alguna razón había estado en desacuerdo con la orden para cortar en pedazos el fríjol de sofofora

Hermione frunció el ceño.

-Pero… eso es lo que dicen las instrucciones del libro…

Y había escrito una indicación alternativa:

-Aplastar con el lado plano de una daga de plata, suelta el jugo mejor que cortando.

-Pero que tontería-dijo Hermione, algo agitada-. Si esa fuera la mejor manera de hacerlo, lo diría en el libro.

-¿Señor creo que usted conoció a mi abuelo, Abraxas Malfoy?— Harry volteó; Slughorn pasaba por la mesa Slytherin.

-Malfoy-dijo Tonks (N.A: Me había olvidado de la pobre XD) no te conozco, pero te daré un consejo: Deja de intentar llamar la atención. Eso te hace ver aun más irritante, si es que es posible.

Malfoy le hizo un signo grosero con el dedo, pero Tonks, en vez de ofenderse, se lo devolvió.

-Sí-dijo Slughorn, sin mirar a Malfoy-, sentí mucho oír que había muerto, aunque por supuesto no fue inesperado, viruela de dragón a su edad...

Y Slughorn se marchó dando media vuelta.

-Lo que dije-canturreo Tonks.

Harry se agachó nuevamente sobre su caldero, sonriendo burlonamente. Podría decirse que Malfoy hubiera esperado ser tratado como Harry o Zabini

-Eso ni lo dudes-dijo Neville, quien también se alegraba de la humillación de Malfoy.

Quizá aún esperando algún tratamiento preferencial del tipo que él esperaba de Snape.

Los profesores miraron mal a Snape. Todos estaban en desacuerdo con los favoritismos de estudiantes.

Se veía que Malfoy tendría que confiar en nada más que en el talento para ganarse la botella de Felix Felicis.

El fríjol de sofofora resultaba ser muy difícil de cortar. Harry recurrió a Hermione.

-¿Puedes prestarme tu daga de plata?

-¿En serio vas a seguir las indicaciones de un libro?-pregunto Ginny, algo alarmada.

Harry comprendió rápidamente la preocupación de Ginny.

-No te preocupes-le dijo en voz baja para que nadie mas le oyera-. Esto es completamente diferente a lo que ocurrió con Ton Riddle-Ginny se estremeció un poco al escuchar ese nombre-. Son solo las indicaciones de un libro de pociones. No hay nada macabro ni oscuro ahí.

Esas palabras aliviaron un poco la preocupación de Ginny, pero seguía sin relajarse del todo. Ese libro no le daba una buena espina.

Ella asintió impacientemente, sin quitar la vista de su poción, la que todavía era de un color púrpura intenso, aunque de acuerdo al libro debía poseer un leve tinte lila a estas alturas.

Snape sonrió burlonamente.

Harry aplastó su fríjol con el lado plano de la daga. Para su asombro, inmediatamente soltó tanto jugo que se sorprendió de que ese marchito fríjol pudiera contenerlo todo.

Algunos se sorprendieron, y los mas estudiosos (exceptuando a Hermione, que seguía pensando que eran unas estupideces) tomaron nota para un futuro. Los demás se sentían aburridos, ya que en ese capitulo no había pasado nada interesante, además de la carta de Dumbledore.

Rápidamente introdujo todo en el caldero y vio, para su sorpresa, que la poción inmediatamente se tornó del color descrito en el texto.

Harry se sorprendió un poco, ya que a pesar de que nunca fue tan malo en pociones, eran pocas las veces que se ponían del color exacto que decía el libro o Snape.

Su molestia con el anterior dueño desapareció en el acto, Harry dirigió su mirada a la siguiente línea de instrucciones.

Snape bufo. Tenía razón.

De acuerdo al libro, tenía que revolver en el sentido contrario a las agujas del reloj hasta que la poción se volviera clara como el agua. Según la nota que hizo el dueño anterior, sin embargo, debía agitar una vez en el sentido del reloj después de cada siete agitaciones contrarias al sentido del reloj.

Hermione se veía cada vez mas contrariada y sorprendida de que alguien pusiera en duda los pasos oficiales para preparar una poción.

La mayoría de los estudiantes se estaban empezando a aburrir, ya que no había casi acción, que era lo que ellos querían ver.

¿Podría estar el dueño anterior en lo correcto dos veces?

Harry revolvió en sentido contrario a las manecillas del reloj, mantuvo la respiración y movió una vez en sentido de las manecillas del reloj. El efecto fue inmediato. La poción se volvió rosa pálido.

Los que prestaban atención se sorprendieron y volvieron a tomar nota de este dato.

-¿Cómo lo estás haciendo?-dijo Hermione, quien estaba roja y su cabello se volvía más y más desordenado por el vapor de su caldero,

Hermione intento aplacarse el abundante cabello, peo fue en vano. Estaba empezando a pensar que lo mejor seria preparar litros y litros de poción alisadora de cabello.

Su poción todavía era resueltamente púrpura.

-Revuelve una vez en sentido de las manecillas del reloj.

-¡No, no, el libro dice en sentido contrario a las manecillas del reloj!-chasqueó ella.

-Y después dices que soy yo el terco-le dijo Harry con una sonrisa.

Harry se encogió de hombros y continuó lo que estaba haciendo. Siete veces contra el reloj, una como el reloj, pausa... Siete veces contra el reloj, una como el reloj...

Al otro lado de la mesa, Ron maldecía a cada momento en voz baja, su poción parecía regaliz líquido.

A Ron se le pusieron rojas las orejas mientras se preguntaba como había logrado ganar el T.I.M.O de Pociones.

Harry echó un vistazo alrededor. Hasta donde podía ver, ninguna otra poción estaba tan pálida como la suya. Se sintió exaltado algo que ciertamente nunca antes había sucedido en esa mazmorra.

Ni pasara, si puedo evitarlo pensó Snape.

-Y el tiempo... ¡Se acabó!-dijo Slughorn-. ¡Dejen de revolver, por favor!

Algunos se sorprendieron ¿Era posible que Harry fuera el que se ganara las 12 horas de buena suerte?

Slughorn avanzó lentamente entre las mesas, mirando con atención los calderos. No hizo comentarios, pero ocasionalmente olfateó o agitó las pociones. Al final llegó a la mesa donde Harry, Ron, Hermione y Ernie estaban sentados. Sonrió lamentablemente a la sustancia color alquitrán del caldero de Ron.

Ron bufo. Esperaba que Harry le prestara de vez en cuando ese libro.

Pasó por encima del brebaje azul marino de Ernie.

Ernie también puso mala cara.

Al ver la poción de Hermione dio una inclinación de cabeza aprobatoria.

-¿Alguna vez algún profesor te ha visto de una manera desaprobatoria?-pregunto una estudiante de Hufflepuff con curiosidad.

Hermione solo asintió, recordando las veces que se había metido en problemas y (sobretodo esas) las clases de Snape, que no importaba lo bien que trabaje en clases, siempre tendría una mirada desaprobatoria reservada para ella.

Luego vio la de Harry y una apariencia de incrédulo deleite se extendió en toda su cara.

-¡El ganador absoluto!-gritó en la mazmorra.

Los que habían tenido la esperanza de ganarse la poción miraron a Harry con resentimiento. ¡Todo por un maldito libro!

¡Excelente, excelente, Harry! Oh Dios, es claro que has heredado el talento de su madre.

Todos miraron a Harry con cara de "Si, claro…", pero el solo pensaba en lo bien (y a la misma vez mal) que se sentía cuando decían que se parecía a alguno de sus dos padres (aunque en este caso sea una mentira)

¡Fue una tremenda alumna en Pociones Lily! ¡Aquí tienes, entonces, aquí tienes, una botella de Felix Felicis, lo prometido, úsala bien!

-Eso esperamos también nosotros, Sr. Potter-dijo McGonagall en nombre de todos los profesores.

Una vez superado el resentimiento, todos empezaron a preguntarle a Harry que haría con la poción, pero el no les dio ninguna respuesta concreta. Sin embargo, por dentó, el pensaba que si no la utilizaba para algo referente a Voldemort, la utilizaría para pedirle salir a Ginny, ya que en el libro aun no lo había hecho.

Harry dejó caer la diminuta botella de líquido color oro en su bolsillo interior, sintiendo una extraña combinación de deleite al ver furia en las caras de los Slytherin y culpabilidad por la decepcionada expresión de Hermione.

-No te preocupes, te lo mereces-dijo Hermione, pero era muy obvio que mentía y lo decía solamente para aliviar un poco la culpa de Harry.

Ron se quedó simplemente como quien ve visiones.

-¿Cómo lo hiciste?-murmuró al oído de Harry cuando salían de la mazmorra.

-Tuve suerte, supongo-dijo Harry

-¡Claro qué tuviste suerte!-exclamo Ron- ¡Tuviste suerte de que te dieran ese libro a ti!

Porque Malfoy podía escucharlos.

Una vez que estaban seguros en la mesa de Gryffindor para cenar, se sintió lo suficientemente a salvo como para decirles. La cara de Hermione se volvió de piedra con cada palabra que pronunció.

-Hermione, ¿No crees que exageras? Harry.

-¡Claro que no! ¡Prácticamente hiciste trampa!-exclamo la chica, mirando a los profesores buscando ayuda.

-En realidad, no hizo trampa-dijo McGonagall para decepción de la chica-. La poción que hizo la realizo el mismo, lo que estuvo mal fue que aceptara los meritos que le dio el Profesor Slughorn-esto último lo dijo con una mirada de desaprobación para Harry.

-¿Supongo que piensas que hice trampa?-terminó exasperado por su expresión.

-¿Bueno, no fue exactamente tu trabajo cierto?-dijo ella rígidamente.

-Sólo siguió instrucciones distintas a las nuestras-dijo Ron

Harry miro a Hermione como diciendo "¡¿Lo vez?!"

-Podría haber sido una catástrofe, ¿Cierto? Pero tomó un riesgo y le resultó—. Exhaló un suspiro-. Slughorn me pudo dar ese libro, pero no, me pasó uno en que nadie había escrito nada. Con una mancha en la página cincuenta y dos pero…

-Espera-dijo una voz muy cerca de la oreja izquierda de Harry y sintió un poco del olor a flores que había olido en la mazmorra de Slughorn.

Todos se sorprendieron ¿Qué no había sido una flor de la Madriguera? Después miraron a Ginny y todo encajo.

Ron, quien había vivido prácticamente rodeado por ese olor, miro a su amigo y a su hermana y les dijo:

-¿Y lo siguen negando?

Los demás hermanos Weasley ya no se veían tan agresivos como antes, sin embargo, a pesar de todo eso, ni Harry ni Ginny pronunciaron palabra alguna. Después de unos minutos en silencio, Arthur, apurado por su esposa (quien se sentía feliz), siguió con la lectura.

Miró alrededor y vio que Ginny se les había unido.

Los hermanos Weasley seguían mirando a la pareja, que fácilmente podían hacerse pasar por unas amapolas.

-¿Oí bien? ¿Has estado siguiendo órdenes de algo que alguien escribió en un libro Harry?

La mayoría se preguntaba porque esa preocupación de la joven Weasley. No era tan raro ¿O si? En cambio lo que conocían el secreto de la joven la miraban con compasión.

Hermione parecía alarmada y enojada. Harry supo de inmediato qué tenía en mente.

-No es nada-dijo con seguridad, bajando la voz-. No es como ya sabes, el diario de Riddle.

Todos miraron a Ginny curiosos ¿El diario de Riddle? ¿Quién era Riddle?

Ginny ausente, recordando aquel terrible primer año. Rogaba con toda su alma que Harry no dijera nada en el libro. No quería ni pensar en que dirían sus compañeros, en como la mirarían cuando se enteren de que ella había sido la causante de tantos ataque tres años atrás. Se calmo cuando sintió que alguien la abrazaba, y al alzar su mirada vio que era Harry, que la protegía de las escrutadoras miradas de los otros con su cuerpo. Entonces se permitió soltar una solitaria lágrima, que rápidamente absorbió la camisa de Harry.

Todos los miraban con curiosidad, pero inmediatamente el Sr. Weasley se puso a leer intentando darle un poco de privacidad a su hija.

Es simplemente un libro de texto viejo en el que alguien escribió.

-¿Pero estás haciendo lo que dice?

-Sólo intenté algunos de los consejos de los márgenes de verdad Ginny, no hay nada extraño

Todos se seguían preguntando el porque la turbación de Ginny.

-Ginny puede tener razón-dijo Hermione, reanimándose de inmediato.

-Debemos comprobar que no hay nada extraño en él. Digo, todas estas instrucciones extrañas, ¿Quien sabe?

-¡Oye!-dijo Harry indignado, mientras Hermione tomaba su copia de "Preparación Avanzada de Pociones" de su mochila y levantó su varita dijo "¡Specialis Revelio!"

Snape solo pensaba Tontos niños…

Golpeteándolo levemente en la cubierta delantera. Nada en absoluto ocurrió.

-¿Qué querías? ¿Qué saliera un espectro oscuro o algo así?-pregunto Harry, quien seguía abrazando a Ginny, pero menos protectoramente, ya que ya se había calmado.

Hermione le envió una mirada envenenada, pero no dijo nada.

El libro simplemente siguió allí, viéndose viejo, sucio y muy usado.

-¿Terminaste?-dijo Harry irritado-. ¿O quieres esperar y ver si se da algunas vueltas?

-Parece estar bien-dijo Hermione, todavía clavando los ojos en el libro suspicazmente-. Digo realmente parece ser... simplemente un libro de texto.

-¡Porque eso es lo que es!-exclamo el chico, desesperado.

-Bien. Entonces dámelo-dijo Harry, tomándolo de la mesa, pero resbaló de su mano y cayó abierto en el piso. Nadie más estaba mirando. Harry se agachó a recoger el libro y al hacerlo, vio algo escrito a lo largo de la parte baja de la cubierta posterior del libro, con la misma escritura pequeña a mano de las instrucciones que le habían hecho ganar su botella de Felix Felicis, ahora escondida seguramente en un par de calcetines en su baúl arriba.

Este libro es propiedad del Príncipe Mestizo.

-Este es el final del capitulo-dijo el Sr. Weasley.

Todo el mundo se preguntaba si el libro tendría una gran importancia, ya que era muy fácil conectar el capitulo con el nombre del libro. ¿Quién era el príncipe?

Pero antes de que pudieran reflexionar más del tema, se escucho un pequeño estallido y las 7 figuras del futuro se aparecieron ante ellos.

Lo extraño es que Scorpius parecía tener un feo golpe en su mandíbula, mientras que Hugo lo observaba, furioso. Rose se veía preocupada, peo aun así miraba a su hermano, también furiosa.

Los del presente no tuvieron mucho tiempo para reflexionar sobre eso ya que inmediatamente James pregunto:

-¿Alguien tiene alguna duda?-al parecer todos estaban de mal humor, ya que incluso se habían olvidado de saludar.

Fueron muchas las manos que se levantaron, pero James, dándole preferencia a su padre, lo señalo a el.

-¿Por qué algunas cosas que suceden en el libro no suceden aquí?

Eso pareció calmar a los chicos del futuro, pero esta vez eran caras de frustración.

-Esperábamos que no nos preguntaran eso-dijo Teddy.

-¿No pueden decirlo?-pregunto un chico de Hufflepuff.

-Claro que si, pero es algo muy largo de explicar.

Todos se quedaron en silencio, en la espera de la explicación.

-Nosotros no solo venimos del futuro-empezó Rose con precaución-…También venimos de una dimensión diferente.

Todos quedaron en shock. No sabían que era más impresionante.

-Si hubiéramos viajado al pasado de nuestro universo, hubiéramos causado un grave daño temporal. Muchas cosas cambiarían…-dijo James-. Es por eso que mi padre decidió que deberíamos darle los libros a otro universo, para que de esa manera podamos ayudarlos, pero sin dañar nuestro futuro.

-¿Quién es tu padre?-pregunto Hermione, quien ya tenia la sospecha de quien era.

-Eso me lo reservo-dijo con una sonrisa coqueta.

-Tuvimos que buscar el universo mas parecido al de nosotros, quienes eran ustedes-siguió Hugo-, pero aun así no es exacta. Pero lo mas importante si. Se diferencian solo en algunos detalles y en líneas de tiempo.

-¡No saben lo que nuestros padre tuvieron que pasar para encontrar este universo!-exclamo Lily-. Tuvieron que pasar por unas muy extrañas. Había una en la que James y Lily nunca murieron; otra en la que Harry, Ron y Hermione se odiaban mutuamente; Habían unos en los que Harry tenia una hermana; ¡Incluso había una en la que Harry era el hijo adoptivo de Voldemort!*

Todos estaban en shock. Era demasiada información para poder procesarla. Incluso Hermione tenía problemas para hacerlo. Todos se quedaron en silencio, cosa que los Chicos del Futuro respetaron, ya que ellos también estarían así. Pasaron aproximadamente 15 minutos antes de que la Profesora McGonagall hablara:

-¿Quiénes son sus padres?

-Eso no se los podremos decir, pero al final del séptimo libro lo sabrán.

-¿Séptimo? Pero si son solo 2…-dijo Ron confundido

-En realidad son siete libros-dijo Albus, que había hablado por primera vez desde que llego-. Pero les dimos solamente los últimos dos, ya que los otros eran más bien del pasado, y habían cosas que es mejor que se quedaran en secreto-esto ultimo lo dijo mirando a Ginny, quien se sobresalto. ¿El sabia lo que había pasado con Riddle?

-¿Quién es el Príncipe Mestizo?-pregunto un chico de Ravenclaw.

Snape se tenso, pero para su alivio Teddy respondió:

-Eso lo dirán también en la lectura, por lo que no se lo podremos decir.

Harry no sabía como sentirse… Era demasiada información… Había universos diferentes al que estaba, unos maravillosos, como en el que sus padres vivían...Además no solo habían 2 libros de el, sino 7. Posiblemente miles de personas habían leído sus pensamientos privados, sabían mas de el que sus mejores amigos…Además, existía la posibilidad de que este frente a su hijo. Parecía tonto, pero no lo era: ya se había dado cuenta del parecido extremo que tenían los dos.

Hicieron otras preguntas que tenían muy poca importancia, y cuando ya nadie tenía mas preguntas, Lily dijo:

-Dado que ha habido algunos enfrentamientos-miro a Sirius, Snape, Draco, Harry y los Hermanos Weasley-, creemos que lo más oportuno será dejar una monitora, que controle todo eso.

Todos soltaron ruidos de disconformidad, pero los chicos solo los ignoraron.

-Ella se quedara, pero no pueden hacerle ninguna pregunta sobre el futuro: ella no les contestara esas preguntas. Ella estudia aquí en el presente, creo que la reconocerán.

-¡Adiós!-se despidieron a coro (ya todos habían caído en cuenta que todo eso era practicado)

No pasaron ni 5 segundos cuando otro pequeño estallido sonó y en la mitad de la sala apareció una mujer.

Tendría unos 40 años, pero aun así era hermosa. Tenia el cabello castaño recogido en un elegante moño, tenía un rostro bonito, aunque con unas pocas arrugas en los ojos y en la boca. Era delgada y vestía con ropa muggle.

-¡Hola! Como muchos de ustedes ya sabrán, mi nombre es Hermione Granger…