Los personajes le pertenecen a Masami Kurumada.

Nueve veces, llama a la puerta nueve veces, llama nueve veces a la puerta. Te prometo que quién te abrirá será familiar.

Nueves veces, llama nueve veces y te verás de nuevo conmigo. Llama a la puerta, llama nueve veces a la puerta.

Encuentra la puerta y toca nueve veces, querido enemigo.

_Shun_

En ese entonces, llame a la puerta nueve veces, repetí los nueve golpes siete veces, en total 63 golpes.

Cuando escuché lo que aquel hombre dijo, pensé que era un juego. Algo así como la gallina ciega o algo parecido.

Le dije a mi hermano si quería jugar conmigo, pero dijo que estaba cansado de caminar y que quería dormir. Era de noche, no le culpo. Pero, ese juego que había llamado mucho la atención.

Me baje de la cama y con pasos ligeros y bien calculados (tanto como un niño de cuatro años puede) me encaminé hasta el fondo de la habitación.

-Hum, nunca había visto esa puerta.- me dije al tiempo de ver bien la puerta del fondo.

Tenía abrazada una almohada, en cierto modo estaba asustado, pero como todo un pequeño, la curiosidad terminó por vencerme.

Toqué nueve veces la puerta, nada pasó.

Volví a tocar nueve veces, de nuevo nada.

Recordé que el hombre repitió que tocara nueve veces, lo hizo siete veces.

Toqué otras cinco veces.

A la novena vez, eso que yo nunca imaginé pasó. La puerta se abrió lentamente, desde dentro se escuchaban gritos y llantos.

Quise retroceder, pero no pude, mis piernas no reaccionaban del miedo, estaba paralizado.

La puerta no se abrió por completo, no se vía nada ahí adentro. De entre la oscuridad del fondo, una mano pálida me ofreció entrar.

Negué con la cabeza, entonces la mano se extendió y a modo de invitación a tomarla. No quería, estaba asustado, pero cuando noté bien lo que tenía enfrente, la mano llevaba un brazalete con un dije igual a un medallón que Ikki me dio, un regalo de mi madre.

"Your ever" decía la estrella rodeada de laureles y un pergamino.

Eso hizo tintinear el dije con el metal de la pulsera, diciendo que estaba bien si lo notaba, que tomara su mano. Terminé por hacerlo.

Cuando tomé su mano, estaba fría, tanto que quemaba. Me adentró en la puerta aún más, la oscuridad se alejó, precedida de un destello cegador.

Cuando mi vista se hubo aclarada, vi un terrible paisaje lleno de fuego y agua.

El agua corría y había gente que era bruscamente arrastrada hacia un gran acantilado que parecía no tener fondo. Comencé a llorar y una calmada voz me dijo: "Ahí caen los más grandes asesinos. Aquellos que se mofan del sufrimiento ajeno ¿ves cómo ríen ante su propia muerte?" era cierto, esas personas estaban riendo.

Levanté la vista y me encontré con un hombre con capucha negra.

Me quedé un rato viéndolo, tratando de ver su cara. Cuando desvié un poco la vista, vi un gran agujero que se tragaba todo lo que se acercaba.

"Eso es mi corazón, es un agujero negro." Me dijo. Las personas que caían ahí gritaban y suplicaban ayuda. "No puedes ayudarlos, son los pecadores que no merecen ni los siete infiernos."

Estaba llorando como nunca lo hice, suplicaba que ese hombre me sacara de ahí.

"Les has hecho algo muy feo a los dioses, niño, por eso debes ver la desgracia de los que desagracian el universo en el que vives."

Negué a gritos, di patadas y puñetazos al aire. Al cabo de un rato, el hombre de la capa me dejó caer de la orilla de acantilado por la que caminábamos. Caí directo en un pozo, el agua parecía ser cristalina, un hermoso color azul acuoso que se centraba en un hermoso piso de un blanco puro y brillante.

Al acercarme a ver el agua, quedé paralizado viendo la desgracia de los que desagracian el universo en el que vivo.

"Siente la eternidad caer en mis hombros, siente la tristeza y la ironía del sufrimiento, así como la agonía y la injusticia de la vida, vive a carne viva las heridas del alma y escucha el suave tintinear de las navajas que cortan la línea de la vida y la falsa felicidad del sufrimiento." Dijo antes de que yo escuchara el chirrido de la puerta al cerrarse.

Me levanté con quién sabe que fuerza, y me salté antes de que la puerta se cerrara por completo.

Desperté en la enfermería del lugar, mi hermano estaba junto a mí.

Según dijo, tres días antes él había intentado despertarme, pero no despertaba.

_Hyioga _

El rubio estaba viendo ya las estrellas. Era de noche y no parecía haber nadie en la calle, incluso los grillos y todos los animales nocturnos parecían haberse ido.

-"El sueño está volviendo. Él ya recordó el sueño y La Primera vez falta que recuerde los otros, y claro, las otras tres veces que le traicionaste, una peor que la otra."-

-¡Cállate!- dijo Hyioga soltando unas lágrimas.-¡Eso fue culpa de todos ustedes! ¡Ustedes me lo quitaron! ¡Me hicieron hacerle daño!-

-"Vamos…cálmate un poco, que eso no es verdad."-

-Sí lo es…Yo nunca…-

-"¡Eh-eh! Alto ahí. Fueron tus rencores, ¿nosotros los utilizamos? Sí, pero, sin un sentimiento de rencor verdadero, n hubieras hecho lo que hiciste".-

-¡No es cierto!-

-"Sí lo es. a tu amigo Ikki le inculcaron el odio como base de la fuerza. Para ti, el rencor es la fuerza que te animó a hacerlo, tuya y nada más."-

-¡Ya me harté! ¡Ustedes son los malditos!-

-"Entiende, Cisne. El desafiar a los dioses nunca trae buenos resultados, además, no vale discutir…La deuda aún está pendiente."-

-¡Me hicieron los mismo tres veces!-

-"Y las tres veces se te concedió el deseo que pedías…Además, no confíes en que serán solo tres veces…"-

Continuará…

Notas: me quedó cortito…pero bueno, espero les haya gustado!

Recuerdan que dije que lo de las nueve puertas está basado en un sueño? El caso es que en vez de decir "Your ever" en mi sueño decía "La luna de Israel" (cosa muy rara que aún no entiendo)

Y el nombre del capítulo es significativo, dejo da tarea (si quieren claro) que intenten averiguar qué significa (Rui/pandora/ana: me decepcionaré mucho si antes de la actualización de me decís!)

Si se han fijado, he actualizado un poco más seguido, espero seguir así (tengo demasiado tiempo libre).

Gracias por leer!