Declaimer: Naruto y sus personajes no son mi idea propia sino que deMasashi Kishimoto. (Megumi si es creación mía)
Capitulo 11: una película.
Matsuri se hallaba aterrorizada contra la pared de lo que parecía un callejón sin salida. Según lo que recordaba, unos tipejos la habían seguido y la alcanzaron teniendo intenciones para nada buenas. Apuro el paso para alejarse pero cuando doblo en una calle la llevo a hasta el callejón donde ahora se hallaba. Estaba pegada a la pared, observo por sobre los hombros de los hombres y vio su bolso tirado. Hace dos minutos se los había dado pensando que querían su celular o plata, pero estos lo desecharon cual basura. Se estaban acercando peligrosamente. Parecía que estaban borrachos, había un hedor a alcohol penetrante en el lugar. O bien podía ser porque había tarros de basura en los alrededores.
-oye damita. –Hablo uno de ellos -¿quieres divertirte un rato? Ven con nosotros y te mostraremos el cielo en menos de lo que canta un gallo. – "oh no, oh no, me quiere violar. Alguien pase por la calle. Que me ayude. Dios no les permitas hacerme esto." rogaba en su mente Matsuri. Empezó a sollozar.
-al-aléjense. No me hagan da-daño –decía con la respiración agitada. Rápido como el viento su compañero se puso detrás de ella y la sujeto por las manos posándolas detrás de su espalda, cerca de la cintura. El otro tan solo se acerco, sonriendo maliciosamente. Le tomo del mentón y la obligo a mirarla. Ella solo noto que sus ojos brillaban con cierta peligrosa lujuria.
-¿Lastimarte? No, jamás. Solo que mi amigo y yo queremos divertirnos. –Matsuri abrió la boca para exhalar un grito. Pero el hombre la beso de una manera desesperante, haciendo lo posible para evitar que ella gritase. Ella gritaba, si. Pero desde el interior de esa asquerosa boca, con olor a ron y cigarrillos.
Luego de unos segundos interminables, el tipo finalmente se separa permitiéndole a Matsuri dar un corto pero fuerte grito. Apenas se separo de ella le tapo la boca evitando que grite, pero ella logro lanzar uno pequeño. No se preocupo y continúo con lo que había dejado. Matsuri comenzó a sentir una mano que le bajaba el strapless. El sollozo se convirtió en un llanto desesperado. Sus lágrimas no solo le mojaron el pecho cubierto solo por el brasier, sino que le corrió el maquillaje en grandes surcos. Con un tirón triunfal de parte del sujeto, su remera llego hasta su cadera. "¡basta, basta! Mátame ya. ¡Hazlo!"
A penas doblo la esquina, perdió de vista a Matsuri y al par de idiotas que la perseguían. Descendió su carrera a solo un rápido trote. No la hallaba, incluso llego a preguntarse si había llegado tarde. Mientras trotaba, fue interrogando a cada persona que se le ponía en frente. "¿no ha visto a una joven, castaña pelo por los hombros, con un strapless y un short blanco?" era la pregunta que tantas veces repitió a la gente.
Estaba por preguntarle a una señora que tranquila barría la calle, cuando escucho un corto grito. Provenía de veinte metros adelante. Esa voz en algún sentido era conocida. Le salto a la mente que podría ser Matsuri. Con las esperanzas azotando su pecho, corrió esos veinte metros en cinco segundos. Se hallo con lo que parecía un callejón y doblo adentrándose en el. Al entrar su corazón le dio un vuelco al encontrarse con esa escena: Matsuri siendo agarrada por dos hombres. Unos detrás de ella parecían tomarla de las muñecas evitando que forcejee. El otro, se entretenía entre risas tocándola por todo el cuerpo, besando su cuello. Con una mano la tocaba, con la otra mantenía tapada su boca. Ella solo lloraba, mantenía los ojos cerrados. También noto que Matsuri no tenía puesto su strapless sino que esta se hallaba en su cintura. Todo esto fue procesado en su cabeza en solo un segundo. Empezó a sentir una ira tan grande que no pudo contenerse.
-¡IMBECIL, HIJO DE PUTA!—Chillo Gaara. - ¡te vas a arrepentir!—tomo al hombre por el cuello y con una fuerza descomunal lo estrello contra la pared que estaba a su lado, su cabeza pareció rebotar en el rojizo ladrillo. El otro joven, soltó a Matsuri la cual cayó al suelo soltando un gran y destrozado llanto. Gaara sintió que le destrozaba el pecho, "esta vez no los dejare ir. Sufrirán tanto como Matsuri". Entra tanto Matsuri solo estaba en shock, apenas tuvo la conciencia para subirse la remera. Se abrazo a sí misma y poniendo la cara entre las piernas volvió a llorar con más fuerza.
Este acto aumento l impotencia que hasta ese entonces Gaara sentía. Observo que este sujeto se acercaba tomando una navaja entre su mano derecha. Se abalanzó sobre Gaara tratando de herirlo, pero él fue más rápido. Logro esquivarlo, ileso, y le incesto una patada en su muñeca haciendo soltar el aparato del dolor. Seguido a esto le tomo la mano que sostenía la navaja y se la llevo a la espalda, apretando el agarre, le subía cada vez más la mano como queriendo que se toque la nuca con los dedos. Oyó un crujido. Acababa de romperle la muñeca al jodido hombre y además le había dislocado el hombro.
"Temari, bendigo el día en que quisiste que tome clases de artes marciales." Pensó Gaara agradecido con su hermana.
Le soltó la mano y lo arrojo al suelo, donde se retorció con dolor. Volvió su vista al otro. Se estaba levantando lentamente. Su labio y frente sangraban, lo miraba con un odio tan grande por atreverse a interrumpirlo. Gaara solo lo contraataco con una mirada que no solo mostraba ira extrema sino una mirada punzante que atravesaba su pecho. Tan penetrante resulto ser que el hombre retrocedió un paso de la impresión pero no cambio su mueca. Este miro alrededor esperando encontrar una ayuda en su amigo, pero al no verlo pensó que quizá este se había escapado a todo trote. Oyó un gemido. Descendió un poco la vista y lo vio en el suelo, sobándose la muñeca, luego el hombro. Así alternando. Su cara de odio fue reemplazada por una de terror que ni la película más escalofriante habría logrado sacarle. En segundos cayó en una desesperación, viendo que Gaara se le acercaba aun mirándolo.
-¡no, no! Lo…siento. No lo volveré a hacer. Jamás. ¡Per-pero no me lastimes! ¡Por favor, te ruego! –le decía al borde de un nerviosismo. Gaara solo lo ignoro, lo tomo por el cuello, alzándolo y asfixiándolo al mismo tiempo. El hombre lo tomo por la muñeca con ambas manos tratando de salirse pero era inútil. Ese niño apretaba fuerte. Su forcejeo ceso, se había desmallado por falta de oxigeno. Gaara lo soltó. Miro a un lado encontró el bolso tirado de Matsuri. Fue a recogerlo, tomo las cosas del suelo para guardarlas. Encontró unos breteles de su corpiño y una idea se le vino a la mente. Tomo ambos y se dirigió a inconsciente pervertido. Tomo sus manos poniéndolas detrás de su espalda como policía que arresta a un ladrón y se las ato. Hecho esto, tomo el celular de Matsuri llamando a la policía mientras buscaba otra cosa para atar al segundo pervertido. Busco entre los botes de basura y encontró un trozo de soga, se dirigió al no inconsciente pervertido, que aun gemía y seguía sobándose el hombro. Corto la llamada. Lo volteo haciendo ver el suelo, puso un pie en su espalda y repitió su acción. Manos a la espalda y las ato. Al mover el brazo herido es hombre grito de dolor.
-marica, -dijo Gaara. – ¿te crees hombre por tratar de violar a una joven? Un imbécil. ¡Eso eres!—dijo Gaara pateándole la cara. Ahora sí, ambos hombres estaban inconscientes. Tomo al reciente dormido y lo arrastro hasta el otro. "listo."
-¿ga-gaara?—dijo una voz detrás de él. Se volteo y noto que Matsuri lo veía con ojos muy abiertos atónita a lo que acaba de ver.
-Matsuri… - se había enojado tanto que la había olvidado. -¡Matsuri! ¿Cómo estas? ¿Te hicieron daño?—dijo corriendo hacia ella. La ayudo a levantarse, tomándola por ambas manos. Matsuri no había cambiado su expresión. "listo. Si algo faltaba para que crea que soy un monstruo. Esto lo completa". Pero ahora el asombrado fue el al ver que ella salto a su cuello para abrazarlo.
-¡Gaara! – dijo. Escondió su rostro en su cuello y volvió a llorar sin vergüenza alguna. Gaara sonrió, estaba bien. Llego a tiempo.
-tranquila, ya paso. –le dijo suavemente al oído logrando que ella temblara don un escalofrió. Ella se separo lentamente, tenía un presentimiento de que el sonreía, y tal fue su sorpresa al ver que tenía razón que no pudo evitar sonreír también. Gaara le enterneció tanto esa sonrisa, que se sintió fuera de sí. Poso una de sus manos en su mejilla, la acaricio mientras la miraba fijamente. Matsuri juraría que Gaara podía oír sus latidos, todo iba bien con el abrazo, pero cuando Gaara hiso contacto con su piel se estremeció. Noto que el rostro de Gaara se hallaba más cerca que cuando lo abrazo, por Kami, se estaba acercando para besarla. Ella corrió su nerviosismo para reemplazarlo con alegría y amor. Lentamente se fue acercando, al mismo tiempo que él lo hacía. Gaara rozo su nariz con la de Matsuri, sentía su aliento chocar contra sus labios, abrió un poco sus ojos y observo a Matsuri. Sus labios temblaban, lo cual hacia desearlos más.
Se acerco mas, ahora lo que se rozaban eran sus labios. ¡Estaban a uno o dos centímetros del tan esperado beso! Detrás sonó una alarma de un coche policía haciendo saltar a Matsuri del susto y pegarse a Gaara. El solo maldice por lo bajo, "valla momento se les ocurre llegar." Se volteo a los recién llegados aun abrazando a Matsuri, el policía se les acerco y tomo declaraciones y versiones de la historia de ambos. Hecho esto llamo a dos compañeros que se levaron a los hombres.
-disculpe jovencito… - lo llamo el oficial. -¿desea que los llevemos a usted y su novia a sus respectivos hogares?—pregunto incrédulo el oficial, ambos jóvenes enrojecieron de vergüenza ante la pregunta del policía. Gaara miro a Matsuri diciéndole "¿Qué piensas?". Ella aun sonrojada le asintió y se volvió al policía.
-si, muchas gracias. – agradeció ella.
-bien, seguiremos en contacto. –los guio a un coche patrulla. –este es mi compañero Paolo Díaz del Marccio, el se encargara de transportarlos. –dijo señalando a un oficial bastante joven. Gaara tomo de la mano de Matsuri y se encamino al auto. Ella tenía la cabeza gacha y seguía sonrojada. Entraron en el vehículo y emprendieron viaje.
Pasados los cinco minutos, Matsuri cayó presa del sueño, apoyándose en el hombro de Gaara. No le extraño a Gaara, fueron muchas emociones en una noche. Recordó que se había guardado el celular de Matsuri y decidió llamar a su hermana. Cuando atendió tuvo que alejarse el celular por los enormes gritos que pegaba. Noto que el policía reía por lo bajo debido al escándalo de su hermana. Decía cosas como: "¿Dónde carajos te metiste?" "¿Qué sucedió?" "¿Por qué te fuiste de la nada?", entre otras.
-Temari, cálmate un poco y cierra la boca. – le dijo Gaara. – estoy con Matsuri yendo hacia su casa y probablemente me quede con ella hasta mañana. –le dijo observando a la castaña dormir. Su cabeza varias veces se caía del hombro del pelirrojo, él la separo y pasando un brazo detrás de ella la abrazo haciendo que apoye la cabeza en su pecho.
-¿pero que le paso Gaara? ¿Está bien?—se preocupo Temari.
-si, está bien. –dijo sin quitarle la vista de encima. Noto que había un mechón que le molestaba y delicadamente se lo retiro con la mano del brazo que la sostenía. –en cuanto al tema, que ella te lo explique. – corto y volvió a guardarse el celular en el bolsillo.
Aun seguían viajando. Matsuri de repente se mueve y murmura unas palabras que fueron inaudibles para el conductor pero muy claras para él.
-no me dejes… yo…te amo. –susurró. ¿A quién se lo dedicaba? ¿Acaso le gustaba otro? Si fuera así entonces ¿el la había acosado tratando de besarla? Trato de reflexionar lo que dijo Matsuri, y no le pareció nada raro que le llegase a gustar otro, después de todo el nunca había sido tan cariñoso ni expresivo ni preocupado como a veces lo era con Temari. Ni siquiera le pregunto su estado esa vez que la vio llorando. Se sintió de lo peor. ¿Por qué?
¡Ah, claro! Porque estaba loca e inconfundiblemente enamorado de ella. Tal vez eso lo explica…
-bien, llegamos. –aclaro el oficial. -¿quieres ayuda?—pregunto abriéndole la puerta.
-si, necesito que tomas las llaves del bolso. –tomo a Matsuri en brazos y con una de sus manos había tomado el bolso ofreciéndoselo al oficial. Matsuri solo se acurruco en el pecho de Gaara. Este (el oficial) lo abrió y saco un juego de llaves, se lo dio y cerró la puerta del auto mirando como el joven se iba llevando a su, pensaba, novia a su casa.
Gaara puso como pudo la llave en la cerradura y girando el pomo abrió la puerta. Entro y al cerrar la puerta oyó al coche irse. Camino por la casa, buscando su cuarto. ¿Cómo les explicaría a los padres de Matsuri lo ocurrido esa noche? Encontró un cuarto de color verde manzana y con muchos peluches. Si ese era. Entro y la recostó en la cama tapándola con unas mantas. "valla noche" pensó Gaara mirando como ella dormía, "no creo que quiera salir a bailar en un buen tiempo." Volviendo a lo de los padres, se dirigió a la cocina pensando que hacer. Tomo un vaso y se sirvió agua. Lo tomo entero y en ese momento su mente se centro en un papelito amarrillo que estaba pegado a la heladera. Decía:
"hija,
En el refrigerador hay carne suficiente para toda la semana. Si necesitas más dinero ya sabes de donde sacarlo.
PD: la próxima vez trataremos de llevarte con nosotros.
Besos, mama y papa."
"que ironía y suerte la mía" pensó, "de vacaciones". Lavo el vaso y se encamino a ver a Matsuri. La vio que dormía plácidamente en su cama. También noto que en el cuarto había otra cama y sin hablar se acostó en ella, el también se sentía agotado. En pocos segundos lo agoto el sueño.
"SUEÑO:
Se hallaba en una habitación para nada confortable. Estaba sucia, olía a humedad, sin contar la cantidad de moscas y bichos que caminaban en las paredes. Se miro a sí misma, estaba hecho un desastre. Sus ropas parecían harapos y manchada de sangre, su piel estaba tan sucia que había perdido ese color claro. Trato de levantarse pero se volvió a caer. Miro sus pies y se los encontró atados a una columna con una siga bien gruesa. Observo a su alrededor, no vio nada ni a nadie.
La puerta se abrió con brusquedad, dando paso a un pelirrojo, alto, flaco cuya mirada ya no recaía en lo racional y cuerdo. "Sasori, ¿Qué hace el aquí?". Vio que el traía a alguien encapuchado y lo tiro al piso, este ser tenia manos atadas a la espalda y la cabeza cubierta por una bolsa de tela.
-oh, Matsuri te has levantado…te traje una sorpresa. –le dijo mostrando una sonrisa sádica que le helo la piel a ella. Su mirada carecía de gracia o cordura alguna. Sasori miro al cuerpo cual bolsa de basura y lo comenzó a patear.
-basta, Sasori no lo lastimes. —grito sollozando. Pero lo raro fue que a pesar de haber gritado ningún sonido salió de su boca. Se llevo una mano a la garganta, como queriendo que mediante unos masajes la voz vuelva. Pero no fue así.
-oh, mira mis modales. No los presente. –dijo riendo exageradamente. Tomo la bolsa y descubrió la cara del ser. Tal fue la sorpresa de Matsuri al ver que ese ser era nada más ni nada menos que su amor platónico, y amigo Sabaku No Gaara; que el sollozo se convirtió en llanto. Gaara parecía destrozado, moretones por toda la cara, además de cortes y leves sangrados en la boca y frente, pero eso no le sacaba el terror a Matsuri. Además de estar inconsciente.
-¡Gaara! ¡Gaara, despierta! – le gritaba en vano, nada salía de su boca. Silencio total. Observo que Sasori comenzó a levantarse la remera de parte de la espalda, y metiendo una mano dentro del pantalón saco un arma.
-¿no es preciosa? Igual que tu. –dijo besando el arma. Sonrió maliciosamente y apunto hacia la cara de Gaara. Matsuri volvió a gritar. Silencio total. –si yo no puedo tenerte, nadie lo hará. –deparo.
FIN SUEÑO"
Se despertó sudando y con la respiración agitada, como si hubiese corrido años. Se llevo una mano al pecho tratando de frenar los latidos de su corazón. Cuando creyó estar bien, se sentó al borde de la cama y miro a su derecha, estaba en su cuarto. ¿Cómo? De repente recordó todo: salir a bailar, los pervertidos, que Gaara la rescato, que casi la beso. Ante esto último se sonrojo y sonrió. Se miro, aun traía la ropa del baile. Desvió su mirada a la derecha y se hallo con un pelirrojo sentado en una silla durmiendo plácidamente. Su corazón latió más fuerte. Lentamente se acerco a él, a cada paso su corazón latía más fuerte, más rápido.
-¿acaso durmió toda la noche en la silla? –se pregunto en voz alta. Acerco su mano y acaricio el pelo del chico, era suave. Se sonrojo ante su acto. Pero más se sonrojo cuando Gaara abrió de repente los ojos.
-no, dormí en la cama de enfrente. Me acabo de despertar hace minutos, te estaba esperando a que despiertes. –le aclaro. Matsuri rápidamente le soltó el mechón y se levanto, evitando a toda costa mirarlo.
-ah…bueno…iré a tomar algo ¿tu quieres?—pregunto nerviosa.
-agua. –le dijo. Matsuri asintió y se fue a la cocina, él la siguió por detrás. Al llegar Matsuri parecía que había puesto agua a calentar, se pensaba hacer un té. Sirvió agua fría en un vaso limpio y se lo tendió a Gaara. En su mente, ella solo agradecía al cielo que sus padres estén de vacaciones. -¿Cómo estas?—pregunto finalmente el.
-yo…pues… aun estoy algo asustada. Ya sabes, por…eso—le avergonzaba hablar de eso. Por lo que triste llevo su mirada al té.
-¿necesitas que me quede?—pregunto. Matsuri solo abrió los ojos de sorpresa. "¿acaso pregunto si me quería acompañar?" peno sonrojada ella. -¿quieres que llame a algunas de tus amigas? negó con la cabeza, sonriendo a penas. –ah, anoche tuve que llamar a Temari, tenía que explicarle el por qué me fui corriendo. Le conté lo sucedido pero no específicamente. Ella espera que tú se lo digas. –
-¿yo? –pregunto señalándose. A Gaara le pareció adorable, para comérsela viva. -¿Por qué yo?—
-eres su amiga, creo que te viene el derecho ¿no?—
El sol hiso su aparición por la ventana de un motel a solo cuadras del boliche "Cascada". Alumbraba el cuarto completamente a la pareja recostada. Un peli negro azabache se despierta por la insoportable luz. Se refriega los ojos sentándose en la cama. Observa desinteresadamente el cuarto, había ropa suya tirada por todo el piso. Abrió levemente los ojos al notar que no era solo suya la ropa, sino que había prendas femeninas tiradas también. Oyó una débil respiración. Lentamente volteo su rostro, esperándose lo peor. Y allí lo hallo. A su lado, cómodamente descansaba Karin, sonriendo como a un niño que le dieron su regalo deseado.
"¿Qué hice?" pensó Sasuke "no, no, no pude haberle hecho esto a Sakura." Mirando a Karin recordó la razón porque lo hiso. Recordó que Karin le dijo que ella se había ido con otro. ¿Sería verdad? El sabía que ella no era de confiar, pero aun así buscaría respuesta a la desaparición de Sakura ayer. Se levanto, vistió y salió rápido del lugar.
-¡rayos!—grito Matsuri.
-¿Qué sucede?—dijo Gaara entrando preocupado a la cocina.
-nada, es que…me corte el dedo. Jeje, valla tonta. –dijo llevándose el dedo a la boca y dándose golpecitos en la cabeza. Gaara sintió impotencia y acalorado por lo que Matsuri acababa de hacer. Se sentía…excitado con la situación. "¡cálmate! ya parezco Sasuke." Se volteo y camino hacia el baño, dejando a una Matsuri confusa y con el pensamiento que la había atormentado esos días. Gaara parecía no preocuparse por ella. El llego al baño, busco en los cajones y tomo un pequeña caja de primeros auxilios.
Al volver a la cocina, se encontró a Matsuri mirando la ventana. Observaba la lluvia. Más bien, agachada en ángulo recto, mostrando ella sin saber, su trasero a Gaara. Ella se hallaba tan relajada que ni se percato de la presencia del joven. Gaara no pudo evitar quedarse unos segundos mirándola, pensando que se sentiría abrazarla, acariciarla,…
-Hmm…adoro la lluvia. – dijo ella al cuarto, supuestamente vacio.
-a mi también—contesto Gaara, las palabras de Matsuri lo habían sacado de su trance fantasía. Busco un frasquito que contenía agua oxigenada, lo vertió en una tela y se acerco a Matsuri. –dame la mano. –le dijo. Ella lo miraba fijo. Levanto la mano como un robot, sin despegar su vista de él, así como el no la despegaba de ella. Gaara le tomo el dedo, lo limpio con el agua oxigenada, Matsuri gimió de dolor.
-sssss…duele. –se quejo, cerrando los ojos y apretando un poco los labios.
-si, lo sé. – le contesto serio. Saco el pañuelito sin soltarle la mano y busco un curita. Saco la venda del paquetito y desplegando los papeles que cubrían el plástico la poso sobre la cortada de Matsuri. –listo—
Ella se miro el dedo como si fuera lo más bello del mundo, bajo su mano y sonrió complacidamente al joven pelirrojo. Le enterneció que cuidara así de ella. Tal vez tenía una pequeña esperanza. "¿a quién engaño? El es el chico más popular del aula, además hay chicas mucho más hermosas caminando allá afuera. Yo solo lo metí en problemas, dos veces. Debo serle una carga."
-bueno, si necesitas algo llámame. –le dijo Gaara. Decidió que era mejor irse o no aguantaría verla así. Se volteo y camino unos tres pasos cuando sintió que alguien tomaba de su remera. Se volteo y vio a Matsuri seria, con la mirada de ruego.
-Gaara, por favor quédate. –le pidió. Sus ojos brillaban, su rostro estaba sonrojado y su corazón palpitaba al trote de un caballo. "¿Qué acabo de decir? se supone que ese era mi pensamiento. ¡Ay, me quiero morir!"
-si, claro. – dijo él.
-¿en serio? Gracias. – impulsivamente lo abrazo.
-de…nada. –dijo el tragando saliva nervioso por el contacto de ella. Noto que un calor subía por sus mejillas. Rápido ella se separo de él, dejándolo confundido. Se hallaba mas roja de lo normal, desviaba completamente su mirada de la suya.
-ehm…Gaara. –Lo llamo-¿te…gustaría ver una película?—le ofreció para cambiar el ambiente.
-suena bien. –dijo. Ella lo guio hasta su cuarto, busco dos pufs, y los acomodo frente a su televisor.
-allí tienes las películas elige la que quieras. Yo iré a hacer pochoclos. –le aclaro señalando el estante de arriba.
-no hace falta que lo hagas. – le dijo el sentándose y tomando el control de la tele.
-ehm…pues, jeje, son para mí. Me gusta ver una película comiendo pochoclos. –le dijo riendo. Gaara contesto un "ah, claro" y Matsuri salió hacia la cocina a cocinar. Como eran instantáneas, tardo solo diez minutos. Las volcó en una fuente les puso sal y salió hacia su cuarto. Al llegar vio que Gaara no solo había elegido una película sino que la estaba esperando para empezarla.
-oí que es muy buena. Naruto me la recomendó. —dijo aun mirando la pantalla.
-¿acaso la vio solo?—pregunto dudosa.
-no, con Hinata. –"era obvio" pensó ella-¿Por qué la pregunta?—
-por nada. –
Gaara puso play a la película, dando lugar a su nombre en medio de la pantalla. Ahí decía: recuérdame (remember me). Pasaron dos horas desde que la película empezó, la televisión comenzó a mostrar los créditos cuando Matsuri se levanto a prender la luz. Apago el DVD. Miro su reloj, 8:20 "¿ya es tan tarde?".
-Matsuri, debo irme. Mañana tengo entrenamiento. –le dijo Gaara levantándose de su sillón. Ella asintió y tomo las llaves de su casa. Abrió la puerta y Gaara se dispuso a irse, pero justo al salir se volvió hacia ella. –nos vemos el lunes. ¿Estarás bien?—pregunto
-si no te preocupes. –le contesto sonriendo dulcemente.
"hazlo, vamos. Ahora no hay quien te interrumpa." Gaara le hiso caso a su voz del interior y se acerco a Matsuri. Ella vio que se acercaba a ella por lo que dio unos pasos atrás. Gaara estiro una mano y acaricio su rostro como ayer, pero con la diferencia de que había tomado su cadera con la otra mano atrayéndola hacia él.
-Gaara, yo…-empezó, pero no sabía que decir. Se acercaron más, y más, a solo centímetros… cuando finalmente Gaara hace el primer paso finalizando la distancia restante. Lo que el tanto había deseado y lo que ella tanto había soñado estaba sucediendo. El deslizo la mano desde la mejilla hasta la nuca, oprimiendo más el beso. Matsuri suspiro y Gaara se aventuro en ella. Exploro cada rincón, sin dejar huecos con su lengua. Pero Matsuri no se quedo atrás, contraataco sacando la lengua de Gaara y poniendo la suya en su boca. Pasados unos segundos se separaron por la falta de aire. Respiraban agitados. El tomo el rostro de ella con ambas manos haciéndole mirarlo. Ella sonrió y se abrazo a su pecho. –gracias Gaara, por todo. –
El aun tenía el corazón acelerado, le devolvió el abrazo y se despidió dejándola sola de nuevo. Apretó el paso para tomar un taxi, pensando en lo ocurrido hoy y lo que vendría en la semana. Recordó que mañana estaba el entrenamiento y no había practicado. Pensaba hacerlo hoy, pero debido al incidente de Matsuri no pudo. No se confundan, no está arrepentido de haberla acompañado hoy. Al contrario. Además estaba la presentación esa semana y ni siquiera había escrito una canción. Le convenía empezar ya. "valla, será una semana agitada."
Hola, hola. Les dije que sería puro GaaMatsu.
¡Espero que haya sido de su agrado!
Próximo capi: LEMMON!
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Nos vemos!
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