UN NUEVO DÍA, UN NUEVO COMIENZO.

El comienzo de algo nuevo es inexplicable, algo único, tiene sus pros y sus contras, pero es mejor verlo por el lado bueno, ya que al empezar algo podemos hacer lo correcto si no lo hacía.

La luz entraba tenuemente por la ventana iluminando por un lado a uno de los cuerpos que se encontraban tendidos en esa cama, cuerpos que se demostraron todo el amor que sentían el uno por el otro durante toda la noche.

Stana y Nathan se encontraban acostados abrazados, la espalda de ella se encontraba pegada al pecho de él, sus manos izquierdas estaban entrelazadas descansando sobre el abdomen de ella, demostrando amor y protección al ser que habían creado producto de su amor y que estaba creciendo día con día, el brazo derecho se encontraba bajo la cabeza de su amada, y así siguieron un rato más hasta que Nathan se despertó.

Al despertarse la acarició por completo con su vista, dándose el lujo poder disfrutar de la posición en la que se encontraban, ya que nunca más se iban a separar. Una sonrisa se dibujó en sus labios al ver que sus manos descansaban en el vientre de ella y al recordar que un pequeño, producto del amor de ambos estaba creciendo, no pudo sentirse más feliz de lo que ya se encontraba, después de un rato cuando su estómago le reclamó su atención se levantó de la cama y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno, era domingo y agradecía haber tenido ese fin de semana libre, porque así podría arreglar por completo la situación con su amada y poder disfrutar con su familia, si su familia, no podía creer el hecho de que ahora tenía una familia con Stana.

Preparó zumo de naranja, café aunque ella no lo pueda tomar, beicon, tortitas, pan tostado, fruta, sirvió un poco de cereal en un plato, una vez que hubo preparado todo, lo depósito en una bandeja y así fue hasta el cuarto donde se encontraba la madre de su hijo, su amor, una vez que ingresó a la habitación dejó la bandeja en la mesita de noche y se acercó a ella para despertarla y pudieran desayunar.

Deposito un beso sobre sus labios, pero solo consiguió que se removiera. Como vio que no se despertó se acercó a su cuello el cual lo empezó a besar de una manera suave, casi un roce, se acercó a su oído y le susurro - preciosa despierta.

Stana no se movió por lo cual deció lamer el lóbulo de su oreja y mientras lo hacía le volvió a susurrar - amor despierta, traje el desayuno.

S: Mmmm - solo pudo contestar eso

Nathan empezó acariciar su cuerpo mientras le susurraba al oído - vamos dormilona despierta.

Después de decir eso se acercó a sus labios para darle un dulce beso, pero cuando se iba a separar ella lo agarro por la nuca profundizando el beso, se besaron apasionadamente por unos minutos hasta que el aire les faltó.

Cuando se separaron él sonrió y le dijo - buenos días bonita. Ella sonrió y le dijo - buenos días, la sonrisa de ambos demostraba amor, un amor el cual nunca en su vida lo podrían comparar con nada más.

Nathan se volvió a la mesita y tomó la bandeja depositándola en la cama.

N: traje el desayuno - sonrió

S: mmmm, que rico, gracias - y se acercó a él depositando un beso en sus labios.

Y así entre miradas y sonrisas cómplices, cargadas de amor, de felicidad desayunaron.

Cuando terminaron Nathan volvió a depositar la bandeja en la mesita, se volvió a ella y con una sonrisa en su cara le preguntó - bien y ¿qué quieres hacer?

S: quedarme en casa a descansar - dijo mientras se estiraba.

N: Ok, entonces nos quedamos aquí - dijo mientras empezaba a acomodarse en la cama.

S: ¡¿Nos quedamos?! - preguntó mientras alzaba una ceja - tú me preguntaste que quería hacer yo, no que quería que hiciéramos -

Al decir esto Nathan solo pudo poner una cara de tristeza, de asombro, pensó que después de lo de anoche se había arreglado todo, - bueno... yo... Amm... pensé que... - no podía formular frases completas.

S: Que pensaste? - dijo de forma cortante.

N: pensé que después de lo de anoche - no sabía que decir.

S: después de lo de anoche que - dijo de modo neutral

N: amm... No se... Quizá - realmente no sabía que decir.

Stana al no poder contener más la risa, se rió, sorprendiendo a Nathan - jajajajajajajaja - no podía dejar de reírse

Nathan al ver que eso había sido una broma suspiró, soltando todo el aire que tenía retenido.

S: hubieras visto tu cara - dijo mientras seguía riéndose.

N: si serás mala - dijo mientras se abalanzó por ella para besarla.

Estuvieron un largo rato besándose, no pudiendo más, Nathan comenzó a acariciar el hermoso cuerpo de su compañera, haciendo que ella dejara escapar unos suspiros.

Siguieron besándose y acariciándose el uno al otro por todo, recorriendo todo el cuerpo del otro de tal forma que volvieron a hacerse uno.

Cuando terminaron él se acostó boca arriba y ella se colocó sobre su pecho, mientras recuperaban el aliento, Nathan acariciaba la espalda de su amada, y ella se dejaba hacer.

Unos minutos después, mientras ella besaba el pecho de él ella le dijo - te merecías eso.

N: ¿el qué? - pregunto un poco confundido.

S: la broma de hace rato - dijo mientras lo seguía besando, pero ahora en el cuello.

N: aaaah, si serás mala, y ¿porque dices que me lo merecía? - le pregunto mientras seguía acariciando su espalda.

S: por todo lo que me hiciste sufrir estas semanas - su voz denotaba un poco de dolor.

N: de verdad lo lamento, no tienes idea de cuánto lamento haberme comportado así, haberte tratado así, lo siento mucho Stana - le dijo mientras la veía a los ojos.

Ella al oír eso una lágrima se le escapó y mientras Nathan se la quitaba con su pulgar le dijo - no llores por favor.

S: estoy bien, de verdad - dijo mientras ponía una sonrisa y se acercaba para besarlo.

N: ¿bueno y que hacemos el resto del día? - mencionó mientras se incorporaba en la cama.

S: me quiero quedar en casa, quiero descansar y adaptarme a este nuevo comienzo - mencionó sonriendo.

N: de acuerdo nos quedamos aquí - mencionó mientras sonreía - Lo lamento de verdad - volvió a decir.

S: por favor ya no menciones eso, ya no quiero saber nada de esos días tristes - le decía mientras le acariciaba la cara.

N: bueno no hablemos de eso, pero de lo que si tenemos que hablar es sobre el - dijo y señaló el vientre de Stana.

S: ¿bien, que quieres hablar de él? - dijo mientras demostraba una gran sonrisa.

N: todo lo que me he perdido de él, ¿cuánto tiene, que es? - dijo emocionado.

S: tengo, tiene 6 semanas, que es, la verdad aún no se - contestó calmada.

N: ¿y cuando sabremos qué es? - reflejaba la emoción y la felicidad que sentía.

S: jaja, dentro de unas semanas - demostraba felicidad en cada palabra.

N: ¿cuándo supiste que estabas embarazada? - preguntó con cierto dolor al recordar su comportamiento.

S: ammm, hace unas dos semanas me sentía mal y me dijeron que fuera a ver al doctor ya que no era un resfriado, entonces fui, el doctor me ordenó que me hiciera varios análisis y cuando me dio los resultados me dijo que estaba embarazada - comentó.

N: ooh - no supo que decir.

Ella le sonrió al ver que no encontraba que decir.

N: quiero estar presente en cada una de las etapas de nuestro hijo - dijo muy seguro de lo que quería.

S: de acuerdo, no te lo voy a impedir, eres su padre, tienes derecho y yo no te lo voy a impedir - comento agradecida porque el hombre de su vida y padre de su hijo estaba decidido a cumplir su papel de padre.

N: gracias - solamente pudo agradecer.

Y se acercó a ella para darle un beso, beso que fue tranquilo sin dobles intenciones, ya que en él se demostraban el agradecimiento, el amor que sentían por el otro. Después de haberse separado permanecieron un rato en silencio, ya que ambos estaban pensando en lo que acababan de decir y estaban procesando todo el cambio que estaban viviendo.

Después decidieron levantarse e ir a ver una película en el living, se sentaron juntos, pegados, Nathan le paso un brazo por sobre mis hombros de ella pegándola más a su cuerpo, y ella puso una mano sobre su pecho, pusieron la película, pero mientras la veían de vez en cuando se miraban de reojo, cuando iba por la mitad Nathan habló sorprendiendo a Stana:

N: ¿qué le vamos a contar a los demás?

S: ¿a quiénes? – preguntó confusa.

N: ¿a los chicos, a nuestros compañeros, a Marlowe? – preguntó un poco preocupado.

S: no lo había pensado – dijo mientras meditaba en la pregunta y en su respuesta.

Los dos se quedaron callados meditando en lo que tenían que hacer, como contarles que estaban esperando un hijo, tenían miedo por la reacción de los demás, tenían miedo que al hacerlo público inventaran un montón de mentiras, que les fueran a afectar, pero que harían todo porque no les fastidiara, tenían un poco de preocupación por la serie, ¿la cancelarían? ¿Sacarían a uno de los dos?, no sabían que hacer.

Varios minutos pasaron hasta que Stana hablo con un poco de duda a la reacción de su compañero

S: tenemos que decirles

N: ¿decirles? ¿Estas segura? – pregunto mientras en su voz se notaba un tono de duda.

S. sí, tenemos que decirles, no podemos mentirles – dijo mientras se pasaba una mano por el pelo.

N: de acuerdo, ¿pero cuando se lo decimos y a quién se lo decimos? – preguntó con cierto temor.

S: a Andrew, a Penny, a Jon, a Susan, a Seamus, a Molly, a Tamala, principalmente ellos tienen que saber y más Andrew para que sepa qué hacer con nuestros personajes, se lo podemos decir mañana – dijo mientras meditaba en su respuesta

N: ¿mañana?, no creo, mejor porque no dejamos que pasen unos días – preguntó confundido

S: qué pasen unos días? – dijo mientras ponía una sonrisa, para que quieres que pasen unos días? - dijo mientras enarcaba una ceja.

N: pues según los medios tú y yo nos odiamos – dijo mientras se restregaba las manos en la cara, no quería parecer desesperado, no quería darle la impresión de que no le importara.

S: jaja, sí claro, nos odiamos mucho, que hasta un hijo vamos a tener – dijo divertida ante el miedo de su gran amor. – Oye, sé que es difícil esta situación, para mí lo es, así que también para ti, pero tenemos que hacer lo mejor – dijo mientras le agarraba las manos y se las apretaba tratando de transmitir paz.

N: tienes razón, es un poco rara la situación, pero no por eso no vamos hacer lo que tenemos que hacer, tenemos que hacer lo mejor, lo correcto, sin que nos importen los demás, es nuestro hijo y tenemos que hacer lo mejor para él y por él – dijo mientras la miraba directo a los ojos y le acariciaba una mejilla.

S: de acuerdo, esperaremos unos días, les hacemos creer que nos llevamos bien y después se los contamos – dijo mientras sonreía.

N: muy bien, pero creo que mañana si se lo tenemos que decir a Andrew – dijo y mientras se acercaba a besarla, pero en eso ella les preguntó

S: a Andrew, porque a él? - dijo mientras impedía qie fuera besada.

N: para que él sepa que hacer con nuestros personajes - dijo mientras se encontraba muy cerca de ella.

S: de acuerdo, mañana se lo contamos solamente a él - dijo antes de besarlo.

Siguieron besándose por varios minutos más, donde se demostraban amor, ayuda, donde trataban de transmitirse paz, tranquilidad el uno al otro, ya que todo eso era muy distinto a lo que en algún momento pudieron imaginar.

El día siguió avanzando, a la hora de la comida comieron comida hecha por ellos, después volvieron a ver otra película, se besaban de vez en cuando, algunos besos eran llenos de puro amor, otros estaban cargados de pura pasión, otros eran mezcla de amor y pasión.

La noche llego trayendo consigo un poco de cansancio y sueño a los dos, disponiéndose irse a descansar, ya que mañana empezarían una nueva vida, un nuevo comienzo, donde ambos querían estar, y querían estar juntos. Se acostaron, se abrazaron y así pegados uno al otro se durmieron, con la esperanza de que su nueva vida no fuera complicada.