Creo que a lo sumo habia dormido una hora.
El resto del tiempo me dedique a escuchar su respiración y a jugar con sus cabellos. Aunque se viesen así rebeldes, eran muy suaves y finos. Tan frágiles como él.
Rodee con mi brazo toda su espalda, tocando cada parte.
Todo el pequeño cuerpo, se habia vuelto mío.
Lo tome de las axilas y lo traje más hacia a mí, ni siquiera se inmuto. Lo abrace con fuerza, como quien posee un objeto sagrado.
Aspire su aroma, sintiéndome completo.
….
Pero lo peor de estar desvelado era mi cabeza.
Miles y miles de pensamientos iban y venían.
Eran cerca de las 4 y media de la mañana cuando decidí que no dormiría más.
Me levante lo más sigiloso que pude, Hinata estaba tan cansado que ni supiera se dio cuenta de nada.
Tome una ducha rápida para poder sacar un poco el frio de mi cuerpo y la transpiración de la noche.
Una vez listo, con la mente en frio, volví a repasar aquellos ejercicios de física, los corrobore una vez más, y estaban bien.
Me dedique la siguiente hora a preparar un informe sobre la utilidad, ventaja y desventaja de los rociadores contra incendios. Debía preparar un buen trabajo que me eximiera de un examen final.
Con tanto trabajo, más la licenciatura y ahora Hinata…no estaba encontrando el tiempo suficiente para todo.
Mire la hora para ver que se habia pasado bastante rápido.
Para casi las 6 de la mañana me levante a prepararle el baño al pequeño.
Verifique que su ropa ya estuviera seca y se la deje doblada en el baño.
Entre a la habitación para ver como dormía abrazado a mi almohada.
-Hinata… despierta.
-¿mmm?...
-vamos…despierta, debes bañarte y desayunar.
-¿puedo quedarme durmiendo?
¿Ha? Ni pensarlo… no quiero que tengas problemas con Sawamura… ayer estabas muy mal. Vamos levántate.
Hinata bostezo.
-está bien… -
-deja la ropa en el piso del baño, así luego la lavo.
-sí señor.
El pelo de Hinata estaba igual de revuelto como siempre.
Era realmente adorable en todos los aspectos.
…..
Habia dejado el desayuno encima de la mesa, cuando escuche que salía del baño.
-¿listo?...ven siéntate.
No podía no hacerlo… era más fuerte que yo. Le señale mi regazo para que se sentara a desayunar.
La mesa de ese lado era bastante amplia para que el desayunase y yo con mi mano derecha libre pudiese ir escribiendo mi informe.
Se sentó cómodamente en mis piernas y se dispuso a desayunar.
Realmente me remontaba a un niño muy pequeño, a quien no solo quería pervertir, sino también cuidar.
El morbo que me producía aquello era inexplicable.
….
-Gracias por el desayuno Kageyama-san. Y por la ropa…
Asentí satisfecho mientras le colocaba su casaca.
-Asegúrate de que no se noten las marcas.
-¿las del cuello?
-mmm si esa y las demás. Anoche te deje marcas en otros lados.
-No se preocupe… ¿hoy puedo venir?
-No.
-¿no?
Su cara era realmente un poema de tragedia griega.
Toque mi rostro nervioso, no quería que me mirase así.
-Dios…no pongas esa cara. Si quieres que te acompañe a Tokio debo también terminar mi trabajo y los dos exámenes que pronto tendré.
-¿exámenes?
-Para la licenciatura. Por eso anoche me viste, estudiando física. Debo estudiar…y seamos honestos: si estas acá no estudiare nada, te encerraría tiempo completo… así que…
-Está bien. ¿Cuándo…?
-Yo te aviso. Mientras quiero que estudies tú también para tu examen y para el examen que yo iré a tomarles este martes. Es muy importante que lo sepas.
-Ossu…
-No soy tu capitán. A mi dime "si"
-Si señor…
Revolví sus cabellos y bese su frente. Hinata me tomo fuertemente de las solapas.
-¿Qué ocurre?
-es que…lo voy a extrañar.
Me abrazo con fuerza apoyando su cabeza en mi pecho.
Habia tal vez dos maneras de abrazar… por posesión y por amor. Yo conocía la primera y él la segunda.
Lo abrace también.
-solo serán un par de días ¿sí?
Eleve su cara para poder besarle los labios.
-no tienes idea de cuánto también te extrañare…es decir… quiero hacerte todas las cosas que dije que te haría…y que tu sepas bien que eres mío, pero…estos días enfócate en el club, no les des motivos a tu capitán, no quiero que te reprenda a tal grado que tengas que llorar…no quiero eso. Tampoco quiero que descuides tus exámenes, son muy importantes y menos aún que le mientas a tu madre como lo hiciste anoche y pongas en medio a Sugawara…imagino que él tampoco quiere discutir con Sawamura… así que déjame ver cómo podemos seguir con esto sin que haya problemas.
-¿problemas?
-¿sabes que es ilegal nuestra relación no?
-si…pero no tuvimos problemas hasta ahora.
-Hasta anoche que le mentiste a tu madre. Me aterre un poco, no puedo negar que me encanto pasar toda la noche contigo, pero el miedo no es por mí, es por ti. No quiero causar problemas que me alejen o que hagan que te alejen. Yo soy grande y tomo mis decisiones…pero alguien de afuera puede pensar que te obligue. Y temo que fue un poco así…no tengo argumentos que valgan…pero no podía no hacerte todo lo que te he hecho. Me enloqueces y lo sabes.
Hinata asintió taciturno.
-Anoche…dijo que hoy antes de irme…
Lance una risa…estaba creando un monstruo.
-¿lo recuerdas?
-sí.
-pero ya estas todo arreglado y limpio para la escuela y solo quedan 15 minutos.
Volvió a asentir con su ya conocida cara de decepción.
-¿A qué hora empieza la práctica del club?
-Después del almuerzo. Cerca de la 13hs.
-Debo ir a Karasuno a llenar unos papeles, ¿quieres que nos veamos entonces?
No encuentro palabras para describir lo que sentí en el pecho al logras hacer que sus ojos vuelvan a brillar.
-Sisi Kageyama-san. En el gimnasio al medio día no hay nadie.
-¿está abierto aun así?
-si…Daichi lo abre temprano, pero hasta la hora del club no va nadie.
Asentí.
-Ahora debes irte.
Me agache para besarlo sin querer subirlo encima de mí, porque aquel pequeño era muy adictivo.
Cuando lo solté, me tomo de nuevo de las solapas y me dio el clásico beso en la mejillas, aquel beso que me hacía pensar en demasía.
…
Se marchó con su habitual modo imperativo.
…
Me senté por un momento en mi sillón a meditar.
Habia logrado lo que tanto quería, ese capricho que se habia metido en mi desde la primera noche en que lo pensé.
Entre en un terreno que no sabía cómo jugarlo, yo solo quería ganar. Y creo que perdí por mucho.
Nunca habia pensado en la posibilidad de involucrarme sentimentalmente. Yo solo quería follarlo, quiero seguir haciéndolo, pero solo eso.
No pensé que Shouyou caería en ese terreno y me termino arrastrando a mí.
Ahora afrontaba otros problemas que antes no.
Ahora quería protegerlo.
Quería hacer las cosas bien.
Quería que pase lo que pase él me eligiera por sobre todo.
Quería alejar todas aquellas cosas y situaciones que veía como amenaza.
Y me encontré con un nuevo yo: un ser que se ponía celoso, que más allá del sexo le interesaba hasta el estado de ánimo del otro, que aunque quisiera poseerlo una y otra vez no lo miraba como un objeto, como lo hacía con el resto, lo miraba como el ser más maravilloso que habia pisado la faz de la tierra…
Y me encontraba más que nada aterrado… porque siempre habia podido tener el control de la situación. Pero al parecer esta vez no era así, por primera vez en mis casi 7 años de activo, era yo el que andaba por camino peligroso.
Si…fue hermoso escuchar decir que me quería… pero… habia que admitir que él quería a una persona que no sabe muy bien cómo es eso. Yo también debía admitir que a pesar del poco tiempo, habia sido importante y también le quería…pero una cosa es pensarlo y otra decirlo.
Y tenía dos posibilidades, callarlo y mentirme a mí mismo, sintiéndome un poco seguro o callarlo y herirlo al pequeño al pensar que no le correspondía. Y no solo eso… callarlo y darle la oportunidad que conozca o le dé calce a otra persona que si estaba preparado para lo que supuestamente Shouyou en su plena adolescencia estaría buscando: su primer amor.
¿Estaba yo preparado para ser el primer amor de Hinata?
No lo sabía…solo sabía que quería ser el último. Que al final de su vida, siguiese siendo yo su opción primera.
…
Arme unos trabajos e informes y se los envía a Hinata por mail, con esa información si la estudiaba como correspondía, aprobaría sin duda su examen.
Luego de eso me dedique a seguir reforzando mi informe sobre los rociadores como extinguidor del fuego, basando su uso básicamente en locales de alto flujo de gente.
Me base en un shopping, pensando como reaccionaria la gente al fuego y también cuando los rociadores se activasen. Que papeles cumplían las escaleras o ascensores y como lograr que el agua de los rociadores no enloqueciese más a las personas.
Es que habia gente que prefería el fuego a arruinar su peinado.
…..
Pasar toda la noche con Hinata y haberlo hecho dos veces, me habían conseguido una relajación de cuerpo y mente. Me sentí fresco para trabajar sin sentir ninguna presion o emoción extrema.
…..
Cerca del mediodía partí hacia Karasuno.
Me esperaba un niño, el cual quería que se le cumpliese su promesa.
Sonreí una vez más al pensar nuevamente que estaba creando un bendito monstro de cabellos naranja sumamente adorable.
Bueno no debía quejarme…yo quería eso desde un principio.
….
Llegue a Karasuno cuando empezaba a nevar otra vez.
Le habia mentido a Hinata, no debía hablar con el subdirector. Debía hablar con Sawamura.
Lo busque por los alrededores de la escuela y el club.
Era la hora del almuerzo y los jóvenes estaban muy dispersos.
Al fin y al cabo lo encontré rápidamente.
Sawamura Daichi se encontraba hablando con quien reconocí que era el libero del equipo. Lo habia visto la primera vez, cuando tomaba imágenes del gimnasio, en un partido. Era realmente bueno.
-Disculpe Sawamura. ¿Podríamos hablar un momento?
El joven no se sorprendió al verme, solo se irrito enormemente. Su cara podía asustar al mismísimo diablo.
-Noya...te veo en el club.
-Ossu Dai-san…
Chequee la hora de mi celular, mientras esperaba que el joven se alejara lo suficiente. Aún tenía tiempo.
-¿Qué necesita?
-¿Qué ocurrió ayer con Hinata?
-¿Por qué pregunta?
-Si usted joven, dice que quiere cuidarlo, no lo haga sentir mal, al extremo de hacerlo llorar.
-¿Cómo sabes eso?
-Hinata ha estado yendo a mi casa…no espere estoy hablando yo, respete a sus mayores, Hinata ayer llego muy mal. ¿Fue por mi culpa? ¿Usted lo regaño por mi culpa?
-si…no quiero que lo vea. Y más aún cuando lo propuso para ir a Tokio… ¿Qué hacía en su casa?
-Mire Sawamura… usted fue muy claro cuando me dijo que yo debía meterme en mis asuntos, limitarme a mi trabajo. Le pido lo mismo.
-¿ha?
-Que si va a regañar al niño lo haga porque está jugando mal o no está rindiendo lo suficiente. No porque me ve a mi fuera de horario escolar. ¿Entiende? Asumo que pronto cumplirá 18, no es un niño y sabe muy bien diferenciar las situaciones.
Sawamura cayó ante mis palabras.
-No se preocupe. No soy un delincuente ni mucho menos un maldito. Hoy mismo le hable de que debe cumplir con sus obligaciones. Tanto escolar como del club. Pero no quiero que lo vuelva a regañar por mí.
-¿Qué quiere decir detrás de todo eso?
Sawamura me irritaba al extremo.
-Que estoy con él. Y que lo defenderé. –
-¿Cómo?
-Entiéndalo como quiera. Solo le pido eso, no le haga sentir mal. A los 15 años las prohibiciones y regaños pueden ser problemáticas para la mente de un adolescente. Si usted quiere tener saludable a su bloqueador central, le aconsejo que lo ayude a mejorarse y que no se meta en su vida privada. ¿Entendido?
No se necesitaba experiencia para saber que si a alguien se le prohibía algo, lo más posible seria que lo hiciera de todos modos. E incumpliría reglas para hacerlo.
Lo mejor en todo caso, era una comunicación fluida. Sin obstaculizar la vida de nadie.
Sawamura no me respondió. Se cruzó de brazos y salió caminando dejándome solo.
Me sentía terriblemente molesto. Nunca habia podido concebir que una persona tuviese poder por sobre la vida privada de otra. Era algo inaceptable para mí.
Tome mi nuca tratando de encontrar un poco de relajación antes de verme con Hinata.
Gire sobre mi eje para dirigirme al gimnasio.
Pero no llegue hacer ni un paso.
Tenía delante de mí, a Sugawara.
-¿Cuido de Hinata como debía?
-Sí, creo que llego de una pieza al colegio ¿no?
Sugawara esbozo esa sonrisa relajada, muy propia de él.
-Lo siento…me sentí intranquilo.
-Descuide. Cuide de él. Respeto su cena y desayuno.
-Gracias entonces.
-No…gracias a usted joven. Me hizo muy bien. Pero fue muy imprudente.
-Es que…Hinata insistió mucho. Pero nada malo sucedió.
Asentí feliz de que el niño le habia insistido para pasar la noche conmigo.
-De todas formas, déjeme a mí manejar esto.
Sugawara asintió entendiendo de fácil manera.
-Debo ir con Daichi…no es mala persona, vera, es como el padre de los chicos de primero.
-Y usted joven seria como la madre ¿no?
Sugawara se ruborizo ante mi comentario.
Hizo una reverencia y se alejó en la misma dirección que su pareja.
…..
El gimnasio del club de vóley, se encontraba vacío.
Así sin gente parecía demasiado grande.
Estaba en penumbras. Y como siempre le había visto, se mantenía ordenado y limpio.
-¡Kageyama-san! -
Hinata me saludaba desde el depósito.
Lo alcancé de inmediato.
-Creí que no iba a venir.
-Lo siento... ¿Hay tiempo? -pregunte ansioso.
Estábamos corriendo un riesgo importante.
-Algo queda-
Lo tome con un poco de brusquedad, alzándolo a horcajadas contra una de las paredes del depósito.
Aun me sentía eufórico por mi conversación anterior. Bese su boca con fuerza presionándolo contra mi cuerpo y la pared.
Su cuerpo tan frágil parecía desaparecer.
-No hay mucho tiempo. ¿Qué quieres hacer? - pregunté relamiéndome.
-Lo que quiera Kageyama-san...
-Ya sabes que quiero.
Hinata asintió dócilmente, como a mí me gustaba.
Lo baje de mí y lo hice sostener de una estantería cercana.
Baje con rapidez su ropa.
No había tiempo para prepararlo.
Saque mi pene.
-Siempre está listo para ti - susurre- deberías sentirte afortunado Shouyou.
Tome sus nalgas con tanta fuerza como la noche anterior, las abrí con rapidez y clave de una mi pene entre ellas.
Hinata reprimió un grito que yo no pude.
-Ah...si... - su interior ya me reconocía.
De solo pensar que no podría cogerle hasta la semana próxima, ya me parecía sentir los síntomas de la abstinencia.
No podía evitar no embestirlo furiosamente una y otra vez, podía ver cómo de a poco perdía el equilibrio.
Apreté con fuerza su cadera para llegar más a fondo.
Hinata reprimía todos sus gemidos, sólo se escuchaba el ruido de mis genitales contra su trasero.
Una y otra vez, las embestidas iban más y más fuertes.
Me movía con rapidez... Debía acabar antes que se cumpliera el tiempo.
Mi niño tiro su cabeza para atrás y me di cuenta que el ya habia acabado.
Era grandioso hacerlo acabar sin siquiera tocarle, sólo cogiéndolo.
Me acerqué más a él para presionarlo con mi espalda.
Lo embestí dos o tres veces más hasta que sentí como mi semen se derramaba en su interior.
Respire con dificultad unos momentos mientras ambos nos acomodábamos la ropa.
-Deberías ir al baño- Sugerí.
-Si señor...-
Bese su frente
-Eres grandioso... Extrañare hacerte estas cosas... - dije sonriendo.
-Me gusta su sonrisa Kageyama-san... En serio me gusta...
Tenía su hermosa mirada dilatada. Y esa era su mirada más sincera.
-Gracias Shouyou.
Le tome el rostro para poder besar nuevamente esa boca insaciable.
-Yo te llamo ¿Si?
-Si...
-Estudia mucho y ambos tendremos recompensas.
-Sí señor.
-Y si tienes problemas con Sawamura me lo dices. Es una orden.
Hinata asintió una vez más.
...
Me despedí de él y salí por la puerta de emergencia.
.
Empezaba una abstinencia de pocos días...pero abstinencia al fin.
…..
Bueno no podía faltar la zukulencia… 7u7 jejeje amo escribir esto…pero como ¿decirlo?...cuando lo escribo no soy inmune a todas las cosas que me imagino jajajaja así que debo parar para tomar aire lol Jajaja dijo Tanaka "Kiyoko me pone" Jajaja bueno me voy… volveré… muy pronto.
Feliz jueves. Nos vemos cuando me lean. Day G.
